Ese día despertó incluso antes de que su alarma sonara, de cualquier forma no es que hubiera dormido muy bien, así que lo más sensato sería empezar el día desde temprano. Vio la hora en su celular. 5:00 a.m. Bueno, al que madruga Dios lo ayuda, ¿No?
Tomó una ducha, se aseguró de tener todo lo necesario en su mochila: libreta, lapiceros, billetera, supresores. Había olvidado meter supresores, agradeció internamente el haber revisado antes de irse, si bien su ciclo de calor no sería hasta dentro de dos semanas, se sentía más seguro llevando supresores consigo.
Ah, ser omega si que era complicado, hubiera preferido ser un beta, sinceramente eso de la jerarquía de géneros le parecía muy absurdo.
—Buenos días —lo saludó su roommate, quien lucía una cara de recién levantado, en el año que llevaba conociéndolo notó que Akaashi Keiji no era una persona madrugadora.
—Buenos días, ¿Hoy tienes clases matutinas?
—Mmmm... —cuando parecía que ya no iba a contestar por fin dijo algo–. Lunes, ¿Lunes? Lunes, mmmm no, la primera empieza a las 12:00 a.m... Creo —se fue al baño sin esperar una respuesta.
A Shirabu le sorprendía que pudiera caminar por el departamento con los ojos cerrados y aún así no chocar con nada.
6:00 a.m. aún era temprano y debido a que estaba viviendo en la residencia universitaria el campus no estaba a más de 5 minutos. De cualquier forma, decidió que lo mejor sería ir a adelantar algunas lecturas pendientes en la biblioteca. Tomó sus llaves, las metió en la mochila y se dirigió al campus.
Cuando llegó a la biblioteca, que estaba completamente vacía a excepción d personas además del bibliotecario, se sentó en su lugar habitual. Notó la presencia de otra persona en una mesa cercana, era su senpai Ushijima Wakatoshi quien también estaba leyendo algunos libros. Aunque ya era costumbre encontrárselo en la biblioteca a una hora tan temprana. No es como si Shirabu hubiera ido a la biblioteca a esa hora con la intención de verlo, no, para nada era eso.
—Ah —suspiró. Este no era momento de distraerse, el segundo año de medicina no era nada fácil, tenía que apresurarse en terminar todo el material pendiente antes que se acumulara más, claro no sin echarle una que otra mirada disimulada al otro chico.
Ushijima era un estudiante de tercer año de medicina, era alto, fornido e imponente, algo así como el estereotipo de la apariencia de un alfa. Siempre mostraba una expresión impertérrita, Kenjiro no recordaba cuántas veces sus pensamientos se habían desviado a imaginarse qué tipo de expresiones podría hacer el mayor, que tal si Shirabu fuera el origen de esas reacciones... Pero a quién quería engañar, lo más probable es que el mayor ni siquiera supiera de su existencia. Vio que ya estaba por iniciar su primera clase así que cerró el libro y se dirigió al aula.
•••
Ushijima vio como el pequeño omega (aunque para ser justos para Wakatoshi la mayoría de personas eran pequeñas aún estando por encima de la estatura promedio) que solía encontrarse seguido en la biblioteca se iba, probablemente a alguna clase.
Al principio se lo encontró un par de veces en horas donde aún no empezaban las clases, y ahora el alfa iba a leer todos los días desde temprano aunque no tuviera lecturas pendientes, no estaba muy seguro de por qué.
—Waka-toshi-kun~ —dijo con musicalidad el chico de cabello rojo muy oscuro mientras se sentaba junto a él.
—Hola, Tendo —saludó a su mejor amigo desde la preparatoria.
—Mmmm parece que hoy tampoco estaban muy interesantes los libros, ¿Eh, Wakatoshi-kun~? –el aludido levantó la mirada del libro para ver a su amigo y darle entender que no sabía a qué se refería. El otro suspiró dramáticamente—. No te hagas el inocente~ últimamente siempre que te encuentro en la biblioteca te veo comiéndote con la mirada a ese chico en vez de leer~.
¿Comiendo... Con la mirada? «¿Cómo era posible?» Pensó Wakatoshi para sí, a veces Tendo decía cosas sin sentido. Eligió no responder nada.
—Mmmm~ así que prefieres evadir la pregunta, ¿Eh? ¿Por qué no simplemente lo invitas a salir? No creo que exista una persona que se atreva a rechazarte, menos un omega —su amigo lo miró igual de estoico que siempre.
—¿Para qué? —respondió confuso.
—No te puedo dar todas las respuestas de la vida, mi pequeño saltamontes —Ushijima aún no le tomaba el hilo a la conversación pero asintió con solemnidad— ¿Al menos sabes su nombre?
—Kenjiro. Shirabu Kenjiro.
—¿Lo conoces?
—No, solo escuché a unos compañeros hablando de él.
—Parece que tienes competencia, mi querido amigo~.
A la hora del almuerzo se dirigieron a la mesa que solían compartir con sus amigos.
—Ah, yo pensaba que hoy podría ser un buen día —exclamó Oikawa al ver entrar a Ushijima y Tendo.
—No seas grosero desde tan temprano —le reprendió Daichi.
—Sí, papá —respondió Toru con toda su atención puesta en el teléfono, lo más probable es que le hubiera dicho papá sin darse cuenta, aunque con él nunca se sabe.
—Mándale mis saludos a Iwaizumi —añadió Kuroo en tono burlesco.
—Mmmm no quiero —exclamó el castaño a la vez que le sacaba la lengua.
—Hey, hey hey, ¿Me extrañaron? —un chico de cabellos grises acaba de llegar a la mesa.
—Obviamente, bro —dijo el de ojos gatunos.
—Bro...
—Extraño a mi Semi-semi —dijo Satori de la nada, con un tono acaramelado, estaba enamorado de Eita desde la preparatoria, era muy obvio en realidad, aunque los demás no estaban seguros de si Semi no estaba enterado o si simplemente intentaba hacerse el tonto con el tema. El pelirrojo llamó a su amigo para saber si llegaría pronto.
—¿Si?
—Semi~, ¿Ya estás en camino a la cafetería?
—Ah, sí, de hecho acabo de llegar por la puerta norte, dame un minuto mientras termino de arreglar unos detalles de un trabajo grupal.
Satori dirigió su mirada hacia el de cabellos cenizas, pero captó algo que no esperaba. Semi estaba acompañado de un chico de cabello negro revuelto y por nada más y nada menos que por el famoso Shirabu Kenjiro. Este sí que era un inesperado giro de los acontecimientos.
—Hey, Semi-semi, ¿Qué hacías hablando con el amor platónico de Wakatoshi?
Todos los de la mesa se quedaron en estado de shock al escuchar esto, excepto por Satori y por el directamente involucrado.
—¿QUÉ? ¿CÓMO QUE USHIWAKA NO ES UN ROBOT SIN SENTIMIENTOS? Toda mi vida ha sido un engaño —Toru fue el primero en reaccionar.
—Parece que llegó la primavera para alguien —añadió Kuroo.
—Así como lo oyen —rio Satori— ¿Y bien?
—¿Mmmm? Bueno, presumo que Ushijima es un buen amigo por lo que si no es Akaashi debes referirte a Shirabu.
—¿AGAASHEE ESTUVO AQUÍ? ¡¿Por qué no me lo dijeron?! —el chico de cabellos grises se levantó repentinamente de la mesa para ir en busca de Akaashi, aunque no tenía de idea de dónde estaba el azabache, así que lo más probable es que terminara regresando en un par de minutos.
—Deberías invitarlo a algún lugar y decir que llevarás a unos amigos —le incitó Tetsuro a Semi—. No todos los días suceden acontecimientos como este, tenemos que ayudar a nuestro bro.
—Shirabu no es una persona que disfrute salir, aunque si le digo a Akaashi que lo obligué quizá funcione, pero primero tengo que convencer a Akaashi.
—Chicos, chicos —intervino Daichi—. Creo que primero hay que escuchar la opinión de Ushijima al respecto —todos voltearon a ver al sujeto en cuestión.
—Parece una persona agradable, no estoy en contra de conocerlo —respondió con simpleza. Sin embargo, Tendo podría jurar que por un segundo vio algo parecido a un rubor en el rostro de Wakatoshi, pero podría haber sido sólo su imaginación.
