El corazón de un pocionista

Fantasy AU

TodoDeku Month 2020

Prompt: Magia


Echó los polvos en el caldero humeante. Alzo el frasco contra la ventana y vio que le quedaba menos de un cuarto.

«Pronto debo ir al bosque por más» pensó.

Luego removió con lentitud el brebaje, contando con exactitud las veces que lo hacía hasta doce. Arrojó un par de hierbas que estaban a su lado, el humo se torno morado y olió como verduras cocidas. En ese instante se escuchó la campanita de la puerta, indicando que alguien había entrado.

—¡Un momento!, ahora salgo.

Retiró el caldero del fuego, se limpió las manos en su delantal y cruzo las telas que dividían la tienda de su cocina.

—Siento haberlo hecho es… ¡Shouto! —gritó al ver a quien había entrado, corriendo para abrazarlo como cuando eran niños, pero se detuvo en seco sintiendo vergüenza de pronto y resolvió por solo sonreírle y carraspear.

—Hola Izuku.

Había crecido un poco más desde el verano. Vestía el uniforme gris de la Academia. Su cabello también estaba un poco más largo que la última vez, y lo recogía en una coleta baja.

«Qué guapo se ve».

—¿Cuándo volviste?

—Hace cinco minutos –contestó Shouto con una pequeña sonrisa—, vine a verte, primero que nada.

Izuku sintió que su corazón se hinchaba dentro de su pecho.

—Te traje un regalo –continúo—, ¿quieres verlo?

—¡Sí!

Le brillaron los ojos. Shouto sacó de debajo de su túnica una bolsita verde y se la entregó a Izuku.

—No la abras aún. Te diré cuando lo puedas hacer.

La curiosidad era muy fuerte, pero no quería que Shouto pensara que no era capaz de esperar. Así que guardó la bolsita en uno de los compartimientos de su cinturón.

—¿Tienes tiempo de hablar? —preguntó Shouto.

—Para ti siempre —fue a la puerta y giró el letrero de «abierto» a «cerrado» y le sonrió—, te invito un té.

Shouto lo siguió a la parte de atrás. Sonrió al recordar los momentos agradables que había pasado en ese lugar de cuando era pequeño e Inko lo atiborraba de dulces y soba frío, y le daba todo el cariño materno que echaba en falta en casa. También donde Izuku había aprendido a preparar sus pociones, y al principio había provocado muchísimas explosiones y accidentes. También era donde preparaba sus pociones mientras que Shouto practicaba su magia. Esa cocina era su hogar.

Izuku empezó a sacar las tazas y las llenó de agua. Sacó las hierbas del té favorito de Shouto —rooibos y naranja— y le pasó las tazas para que las calentara con su magia. No usaría la tetera, nunca la usaba cuando él estaba. Se sentaron alrededor de la mesa, cubierta de libros, frascos y hierbas de distinto tipo. Shouto olió su taza, deleitándose con el aroma.

—Nadie prepara el té como tú.

—Eso dices —río Izuku.

Mientras bebían el té Shouto le contó a Izuku sobre la escuela. Las clases que tomaba, los maestros y sus compañeros. Izuku lo oía embelesado, como siempre que hablaba de la Academia, no podía evitar sentir una punzada de celos, pero hacía tiempo que se había resignado a que nunca podría oír, no aceptaban a las personas sin magia. Por eso había decidido convertirse en pocionista, para ello no se necesitaba tener magia.

—Bakugou se metió en problemas otra vez, les gritó a unos niños de primaria.

Izuku casi escupe el té, al reír imaginando perfecto la escena.

—Clásico de Kacchan.

—Pero ha mejorado su actitud —reconoció Shouto—, sospecho que es gracias a Kirishima.

—¿Kirishima?

—Es uno de nuestros compañeros, es descendiente de los dragones.

Izuku abrió los ojos enormes. Emocionado.

—¡Shouto! No me habías contado de él —lo reprendió—, ¿puede cambiar de forma? ¿Muda de escamas? Podría hacer varias pociones con su polvo y quizás experimentar un poco… ¡No te rías!

—Lo siento. Es que echaba de menos cuando te emocionas y empiezas a murmurar.

Izuku hizo un puchero, que hizo que riera más su amigo. Pero al final rio también.

Se fue la tarde platicando, cuando se dieron cuenta había anochecido.

—¿No deberías irte a tu casa?

Shouto agitó la cabeza.

—No saben que vine, así que Fuyumi no me espera.

—¿Entonces?

—Vine por ti. Abre tu regalo.

Sacó la bolsita y la abrió intrigado. Veía de reojo a Shouto que sonreía mirándolo expectante. Sacó una tablita de madera.

«Izuku Midoriya, nos complace informarle que hemos decidido aceptarlo en la Academia como un caso excepcional. Favor de presentarse antes de la siguiente luna nueva. Firma: director Nezu».

Empezó a temblar y las lagrimas se le escurrían sin control. Releyó el mensaje una y otra vez, seguro de que había un error.

—No podrás tomar las clases prácticas, pero sí las de teoría —dijo Shouto, confirmando que era cierto—, les hablé de tus habilidades de pocionista. Y Bakugou lo confirmó. Sé que no es suficiente, pero…

—¡Es suficiente! —Ya estaba llorando a mares, las lágrimas y los mocos escurriéndole por la cara como si hubieran abierto una llave. Su sueño de la infancia podía cumplirse. Se limpió la cara con la manga— . Más que suficiente. Además, así podré estar contigo.

Les brillaron los ojos a ambos. Porque mientras que están separados, siempre se echan de menos.

—Y podrás aprender magia —agregó Shouto.

Ese momento era el más feliz de su vida.


Notas:

- Esto debí publicarlo el 7, porque ese día tocaba el prompt. Estoy escribiendo otra historia para el TodoDeku month 2020 que son drabbles en el universo canon de ellos dos (You are my sunshine), pero para este prompt se me ocurrió esta otra historia, que será de 3 prompts de este mes. Así que tendrá 3 capítulos cortitos.

- Aunque es un Fantasy AU, no es precisamente el mundo de fantasía del ending, sino otro distinto. Ya irán viendo de qué va.

Espero que les haya gustado~