¡Hola! Me presento con un nuevo fic (después de muchos años :'v), esta vez de miraculous. Espero que les guste y que no me quemen por favor uwu
Los personajes de Miraculous: Las Aventuras de Ladybug y Chat Noir no me pertenecen.
La noticia surgió de la noche a la mañana, por lo que no hubo tiempo de realizar todos los preparativos. En cuanto los estudiantes de la clase de Marinette entraron al salón para su primer clase, el director de la institución, el señor Damocles, anunció que se llevaría acabo una rifa. En dicha rifa se sortearían dos lugares para ir de intercambio a México por un mes, y abandonarían la ciudad el día de mañana.
A pesar de ser algo apresurado, los estudiantes se entusiasmaron ante la idea de conocer otro país. Pero aunque este sentimiento era compartido entre todos, había especialmente dos personas que, aunque les encantaría ir, sus deberes como súper héroes se los impedían. Tanto Marinette Dupain-Cheng como Adrien Agreste comenzaron a idear excusas para evitar ir a tal viaje.
—La primer persona seleccionada para asistir al intercambio— el señor Damocles y la señorita Bustier improvisaron una urna con un frasco, el cual llenaron con trozos de papel que contenían los nombres de los estudiantes. Tras agitarla la profesora tomó uno de los papeles y se lo tendió al director—, es la señorita Mylene Harpele.
Alix Kubdel, quien compartía asiento con la nombrada, no tardó en felicitarla con un ligero golpe en el hombro. Chloe Burgeois, la rubia sentada frente a ella, no hizo más que cruzarse de brazos ante tal indignación, aunque aún tenía la posibilidad de ir. Alya Cesaire y Marinette aplaudieron a su amiga, así como Juleka Couffaine y Rosita Lavillant, a lo que se unió el resto de la clase.
—Y el segundo alumno que tendrá la oportunidad, junto con la señorita Harpele, de visitar México es...— la señorita Bustier agitó la urna una vez más, y tras sacar otro trozo de papel, se lo tendió nuevamente al señor Damocles—, es el señor Adrien Agreste.
Su mejor amigo, Nino Lahiffe, no tardó en felicitarlo, y así como habían hecho con Mylene, la clase procedió a aplaudir para felicitarlo, toda la clase excepto dos personas. Mientras Lila comenzaba a idear un plan para saltar en ese viaje con Adrien, Chloe estaba a punto de protestar, sacando a su padre como excusa. Sin embargo, Adrien se les adelantó, pues no tenía intenciones de abandonar París. Además, tenía una excusa infalible para escapar, tristemente, del viaje.
—Lo siento señor Damocles, esto debería ser una sorpresa, pero me veo en la necesidad de contárselo. Mi padre organizó un evento de moda que se llevará a cabo dentro de dos semanas, y debo estar presente sin importar lo que suceda— inmediatamente el salón cayó en silencio.
—Cielos amigo, ¿y no hay manera de que puedas convencerlo? Digo, ¡Es una gran oportunidad!— animó Nino.
—Eso quisiera, pero ya lo conoces— sus habilidades como modelo le ayudaron a ocultar una sonrisa de satisfacción. Además de aquel evento importante y sus deberes como héroe, no podía abandonar a su Lady.
—De acuerdo, esto nos obliga a escoger a otra persona— la señorita Bustier le tendía ya otro trozo de papel—. A menos, que alguien más aquí no quiera, o pueda— corrigió—, aprovechar esta increíble oportunidad—. Una mano se alzó detrás de Adrien.
—En realidad, yo tampoco podré asistir, el señor Agreste me pidió asistir al evento del que habla Adrien para mostrar algunos de mis diseños— comentó Marinette, ruborizada.
—A mi no me engañas, sólo te quedas porque no acompañarás a Adrien— susurró Alya en su oído, a lo que Marinette sólo rodó los ojos.
El señor Damocles observó el nombre en el papel e inmediatamente lo arrugó. La señorita Bustier le entregó otro papel. Se podía sentir la tensión en el aire. Exceptuando a Adrien, Marinette y Mylene, quien ya había sido elegida, el resto esperaba con ansias escuchar su nombre. Incluso Lila y Chloe, ya que, aunque no tendrían la oportunidad de pasar tiempo a solas con Adrien, no pensaban perderse de aquella oportunidad. ¿Y dejar Marinette aquí, con él? No, para ellas no representaba una amenaza.
—Y quien irá junto con la señorita Harpele en esta gran oportunidad es: Iván Bruel.
Nathaniel Kurtzberg, quien se sienta detrás del nombrado, junto con Lila Rossi, no tarda en felicitarlo golpeándolo suavemente en la espalda. Las bullas de Le Chien Kim no logran hacerse oír por sobre los aplausos y vítores del resto de sus amigos. Tales bullas se deben a que tiene la gran suerte de salir de viaje junto con su novia.
—Si no hay ningún problema, ya se ha arreglado un vuelto para que salgan mañana mismo— anunció el director.
No hace falta mencionar que todo este asunto resultaba muy sospechoso. ¿Por qué repentinamente mandarían a dos estudiantes al extranjero? ¿Y por qué debía ser tan pronto? Marinette no tuvo tiempo de pensar en esto, ya que se vio interrumpida por sus amigos.
—Ustedes tienen mucha suerte— mencionó Alya—, pero no la aprovechan.
—¿De qué hablas?— preguntó Marinette.
—Es obvio que el señor Damocles sacó tu nombre después del de Adrien, ¿por qué otra razón iba a a desecharlo?
—Hubo una ligera posibilidad para que ustedes fueran juntos en aquel viaje— comentó Nino con demasiada emoción. Alya le dirigió una mirada ligera—. Digo, si el nombre de Mylene no hubiera aparecido— susurró apenado. Su novia no dejó de hostigarlo con la mirada.
—No lo creo— aseguró Marinette—, no estamos destinados a estar juntos— agregó en un susurro.
—Bueno, aún así podemos pasar tiempo juntos, aunque no sea en otro país— habló Adrien. Marinette le dedicó una sonrisa.
—Es cierto, además tenemos mucho que hacer para ese evento— Alya y Nino observaron a sus amigos y suspiraron, Alya con desaprobación y Nino desanimado.
Hace dos años obligaron a Adrien y Marinette a pasar tiempo a solas, esto para que ella le confesara sus sentimientos. Desconocen lo que sucedió entonces, pero después de eso Marinette comenzó a portarse más distante con Adrien. Las fotos de su cuarto desaparecieron, así como su horario y su fondo de pantalla de la computadora. Ya no lo seguía a todos lados y en algunas ocasiones llegó a ser demasiado obvio que lo evitaba.
Obviamente Alya tuvo que hacer su aparición para preguntarle lo que había pasado ese día. Marinette confesó que no pudo revelarte sus sentimientos a Adrien ya que se enteró que ya había una niña que le gustaba. Le costó trabajo, y que entre Rosita, Alix, Mylene, Juleka y Marinette la detuvieran, para no golpear a Adrien en la cara.
A pesar de entender la situación de su amiga, aún no se había dado por vencida. De alguna manera convencería a Adrien de salir con Marinette, ya que estaba segura que ellos dos estaban hechos el uno para el otro.
Al día siguiente, los chicos acudieron al aeropuerto a despedir a Mylene e Iván. Mientras esperaban a que el avión despegara, comenzaron a intercambiar palabras entre ellos, preguntándose acerca de los estudiantes que llegarían para ocupar el lugar de los compañeros que acababan de partir.
—¿Creen que sean dos chicos? ¿O dos chicas?— preguntaba Rosita entusiasmada.
—Espero que sean chicos, y que sean atractivos. Nos hace falta atractivo exótico, para variar— comentó Chloe, observando que el esmalte de sus uñas estuviera perfecto.
—El país tiene buenos deportistas, así que espero que al menos uno de los dos sea un rival digno para mí— mencionó Kim.
—Si son chicas, podemos ir de compras, hacer pijamadas, seguro será divertido realizar estas actividades con niñas de otro país— Rosita se encontraba dentro de una ensoñación.
—Podrían contarnos historias de terror de su cultura, seguro serán interesantes— comentó Juleka.
—Se hospedarán en el hotel de mi papi, así que tendrán la oportunidad de conocer a la chica más linda de la escuela y con mejor sentido de la moda— le dirigió una mirada de superioridad a Marinette, quien la ignoró.
—Esta podría ser mi oportunidad para volver el ladyblog internacional— dijo Alya con ambición.
—A mí me gustaría escuchar música nacional de su país— comentó Nino pasando un brazo sobre los hombros de Alya, acercándola a él.
—Una vez viajé a México y tuve la oportunidad de conocer hermosos lugares como Mazatlán, Cancún, incluso llegué a visitar las pirámides del Sol y de la Luna— alardeó Lila, llamando la atención de todos. Marinette rodó los ojos al escucharla decir otra más de sus mentiras—. Definitivamente les recomiendo ir alguna vez, no se arrepentirán.
—Bueno, seguro ellos también querrán conocer varios lugares, como la Torre Eiffel o el Puente de las Artes— Marinette intentó regresar al tema—. Además, aunque no hayamos tenido la oportunidad de viajar, seguro aprenderemos mucho de ellos.
—Me alegra saber que te preocupas por ellos Ma-Ma-Marinette— molestó Luka Couffaine, el hermano de Juleka. Asistió con la excusa de acompañar a Juleka, pero en realidad lo había hecho para ver a Marinette.
—Serán nuestros compañeros durante un mes, claro que me preocupo por ellos— mencionó ella algo ruborizada.
Luka no había tenido la oportunidad de dejar en claro sus sentimientos por Marinette, pues aunque ella no lo dijera, notaba que seguía enamorada de alguien más. Hasta no conseguir que se enamorara completamente de él, se abstendría de ir más lejos.
—¡Miren! ¡Allá van!— anunció Sabrina pegada a la ventana. El resto se reunió para observar.
—De acuerdo a la velocidad del avión, tomando en cuenta la resistencia del aire, la dirección y velocidad del viento, el cambio de horario y añadiendo un margen de error debido a las turbulencias— Max sacó sus calculadora y comenzó a teclear números en ella—, deberían estar en la Ciudad de México en aproximadamente once horas y 55 minutos con 15 segundos.
Un muchacho y una muchacha de aproximadamente 17 años ambos, entraban al aeropuerto de París después de haber descendido del avión. Después de atravesar un par de pasillos, llegaron a la estación donde recogerían sus maletas.
—Odio viajar en avión, siempre me mareo— comentó el chico moreno, de cabello negro y despeinado; y ojos grises mientras se sujetaba el estómago. Usaba un piercing en la oreja derecha, una playera de colores llamativos y pantalones de mezclilla obscuros.
—¿Habrías preferido viajar en barco?— se burló la muchacha morena, de cabello negro en corte pixie y ojos negros. Su cara se encontraba adornada con tres lunares del lado derecho de su cara, uno sobre el labio, otro en el mentón y el último en el cuello. Otros tres lunares se asomaban en su oreja izquierda. Usaba una gargantilla negra con una piedra extraña colgando de ella, una blusa negra y leggins de mezclilla—. Ahí están nuestras maletas— señaló cuando comenzaron a circular sobre la banda. Tomaron sus respectivas maletas.
—¿En qué hotel nos hospedaremos?
—En el hotel— sacó su celular del bolsillo delantero—, Le Grand París.
—No puedo creer que el maestro nos mandara tan lejos sólo por unas ideas locas que tiene— se quejó una vez salieron del aeropuerto para tomar un taxi.
—No son ideas locas, debemos asegurarnos de que lo que dice el maestro sea verdad— defendió ella.
—Bien— refunfuñó él.
—Oye— habló la chica, como si hubiera una tercera persona con ellos—. ¿Puedes sentir la presencia de kwamis?— acercó su bolso de mano a su cara.
—No lo sé, estoy muy cansado como para darte una respuesta— respondió una voz dentro de una bolsa.
—¿Cansado de qué? Dormiste durante todo el viaje— regañó el chico.
—Me obligaste a buscar kwamis desde el otro lado del mundo, no puedes esperar a que no esté... Los siento. Están aquí.
—De acuerdo, supongo que será mejor que los busquemos mañana por la mañana— decidió la muchacha.
Llegaron al hotel y registraron su entrada sin problemas. Al subir a su habitación se encontraron con un par de chicas vestidas con unos trajes extraños, las cuales perseguían a uno de los empleados del hotel que llevaba puesto unas gafas con bigote. No le prestaron la mayor atención y entraron en su habitación. Después de desempacar sus maletas se aventaron sobre la cama para caer profundamente dormidos.
¿Quiénes serán estos nuevos personajes? ¿Qué es lo que buscan? ¿Ladybug y Chat Noir se han ganado nuevos enemigos? Descúbralo en el próximo episodio...
Chan chan chaaaaaaan xD
Espero que les haya gustado ywy
Nos leemos uwu
Kanelogui
