-Joder Quinn, ¿puedes darme la mano con alguna caja? – se quejó la latina cargando varias cajas de cartón

-No puedo, tengo las manos ocupadas, ¿verdad mi bebé? – dijo haciendo caras para que su bebé de ahora tres meses soltará una carcajada

-No sé porque estoy haciendo todo esto, si la que se está mudando conmigo son ustedes- se quejó al dejar las cajas en la sala – Me reusó a ir por mas cajas – se quejó cruzándose de brazos

-Pareces que la bebé aquí eres tu Santana, sostén a tu sobrina, voy por las demás cajas –

La ojiverde le paso a la pequeña, y salió del departamento

-Ahora tú y yo nos iremos a jugar – La latina tomo algunos juguetes que estaban dentro de una caja

Media hora después una sudorosa y cansada Quinn se asomó a la habitación

-¡Hey no entres! Apestarás mi habitación – se quejó la latina

-No me voy a meter – se defendió la ojiverde

La bebé al escuchar la voz de su mamá, la busco.

-Ni se te ocurra tomar a mini Rachel, la apestarás – tomo a la bebé en sus brazos, la ojiverde giro los ojos

-No la voy a "apestar", solo venía a comprobar que estuviera bien – explico

-¿Por qué no estaría bien? – pregunto ofendida, su amiga se quedó en silencio- Bueno, ya viste que todo está bien, ahora date un baño que nadie te querrá con ese olor a sudor –

Quinn le lanzó un beso a su pequeña y cerró la puerta lista para darse esa muy merecida ducha.

Mientras sentía el agua caer por su cuerpo, jamás imagino regresar al departamento y vivir de nuevo con su mejor amiga, pero estaba convencida que por algo las cosas sucedían.

Se tomó su tiempo en la habitación para ponerse la pijama, cuando salió Santana se encontraba preparando la cena

-Huele muy bien – la halago - ¿y….? –

-Está dormida – señalo un pequeño corral que tenían en la sala – así que no hagas mucho ruido -

-Mientras terminas, la pondré en su cuna –

Con cuidado se acercó para tomar a su hija, la pequeña se movió un poco al sentir el cambio. La ojiverde camino despacio arrullándola para que no se despertará.

La dejo suavemente en la cuna, acaricio su cabello castaño, por ultimo le dio un beso en la frente para desearle buenas noches.

Al salir la cena ya estaba servida

-¿Cómo estás? – pregunto Santana sentándose frente a su amiga

-Agotada, jamás pensé que mudarse con un bebé fuera tan difícil, ¿tú cómo te sientes que invadamos tu espacio? Te prometo que no será por mucho tiempo -

-Yo no tengo problema, me gusta que estén aquí, tener a la bebé le da vida a este lugar, digo antes había ropa interior tirada por el lugar, ahora tenemos juguetes, y más biberones que copas por lavar – señalo detrás de ella

-Gracias por aceptarnos, no sé qué hubiéramos hecho sino lo hacías –dijo sincera

-Estarías con tus papás, te recuerdo que se enojaron porque me preferiste – dijo con una sonrisa

-Los amo, puedo convivir un día entero con ellos, pero no más. Hubieran sofocado a mi bebé y a mí también…-

-Tu mamá estaría detrás de ti, como aquella vez que quería ponerle suéter a mini Rachel para salir al parque – recordó soltando una carcajada

Flashblack

-Estamos listas para irnos al parque – dijo la ojiverde, después de cambiarle el pañal a su hija

-¿La vas a llevar así? – pregunto su mamá

-Sí, ¿Qué tiene? – miro a su pequeña

La bebé traía un short y una playerita

-¿Tiene algo de malo San? – le pregunto a su amiga, la cual negó

-¡Lucy Quinn Fabray, no la puedes sacar con esa ropa!- revelo el misterio

-Mamá, está bien así…-

-Nada de eso, ponle unos calcetines y un suéter – comenzó a buscar ropa en la pañalera

-Estamos casi a 30 grados –

-Pero es una bebé, la tienes que proteger, ellos tienen frio –

Al escuchar eso Santana soltó una carcajada, llamando la atención de una ofendida Judy

-Lo siento, las espero afuera – tomo la carriola y salió al pasillo

-Toma ponle este suéter, es delgado, pero de eso a nada…-

-Mamá no le voy a poner nada, ella es muy calurosa, la tenemos que dormir en pañalero nada más – le explico

-¿Cómo que en pañalero? Tengo que hablar con Rachel porque es la voz de la razón en su relación – Quinn rodo los ojos

Ignoro el comentario de su mamá y camino hacia la salida con su bebé en brazos

-Te esperamos afuera – dijo cerrando la puerta

Judy salió corriendo con la pañalera y el suéter en las manos.

Durante todo el recorrido al parque le pedía a su hija que le pusiera el suéter porque su nieta tenia frio.

Llegaron a sentarse en una banca, Judy le colocaba una frazada que encontró en la pañalera sobre las piernas la bebé, pero en cuanto se la ponía la pequeña se movía tanto que terminaba tirándola.

Cansada de recogerla varias veces, desistió la abuela.

Pasaron unos minutos y Rachel se encontró con ellas en el parque

-Hola familia – saludo a todas y tomo en brazos a su hija

-Rachel que bueno que llegas, ¿le puedes hacer entender a mi hija que le tiene que poner el suéter para salir? Por favor-

-Bueno, no es necesario, esta hermosa bebé nació muy calurosa, si la tapamos demás comienza a llorar, por las malas aprendimos – explico a su suegra

-Es importante conocer a tu hijo, así les evitas malos ratos a ellos y a ustedes – dijo guardando el suéter en la pañalera

Santana y Quinn quedaron atónicas

-¿De verdad mamá? – pregunto ofendida la ojiverde

-¿Qué? Ahora sé que mi nieta es muy calurosa – dijo haciéndole caras a la bebé que sonrió

Santana oculto su risa, y le dio unas palmaditas de apoyo a su amiga

Fin del Flashblack

-No te preocupes, pueden estar todo el tiempo que sea necesario estoy más que segura que encontrarán una solución- la animo su mejor amiga

En Florida, Rachel y Tom por fin se encontraban cenando después de un día lleno de trabajo

-Estos viajes relámpagos son mortales para mí – se quejó Tom

-Ni tan relámpagos, vamos a estar una semana aquí –

-Lo siento, ¿Cómo lo estas llevando? – pregunto a su amiga

-Las extraño mucho, estaba acostumbrada a estar con ellas y es difícil, toda la situación es difícil-

-Me imagino que lo es más difícil estar lejos de tu hija –

-Es correcto, ahora sólo quiero concentrarme en el trabajo para regresar y tratar de arreglar algo, si es que es posible –

-Pues brindemos – levanto su tarro de cerveza – a tu salud –

A la mañana siguiente Quinn terminaba de arreglarse

-San, ¿no te molesta cuidarla? – pregunto por tercera vez

-No Fabray, es mi sobrina favorita, además tú tienes que ir a ver si hay arreglo y no prestarás atención si estas con ella –

-Tienes razón, entonces cuando termine nos vemos en la empresa, te dejo mi auto que tiene la sillita y yo me voy en el tuyo – explico

-Sí, estaremos bien, nos vemos en un rato-

La ojiverde se acercó para despedirse de su hija

-Nos vemos en un rato, pórtate bien – beso las mejillas de su pequeña

-¿Para mí no hay beso? – pregunto con puchero la latina

-Adiós San, cuida a mi bebé bien – beso la frente de su amiga

En Florida, Rachel se encontraba nerviosa, era un día importante, presentarían la empresa para un nuevo inversor.

-Hey, tranquila, tenemos dominado el tema – la trato de tranquilizar Tom al verla mover sus piernas

-No es eso lo que me tiene así, estoy esperando el mensaje de Quinn – comprobó su teléfono

-Hoy se define todo entonces – la morena asintió - ¿y qué pasará si no tiene solución? –

Rachel dejo de moverse para mirar a su amigo

-No sé, es algo que no teníamos planeado…-

-Bueno, eso es algo que no se planea, con el tiempo se va desgastando y uno se da cuenta hasta que es muy tarde-

-Lo peor es que si lo sabía, pero lo dejé, no hice nada, tuve que hacer algo antes, no cuando ya era muy tarde –

-No te martirices pensando en el pasado, lo hecho, hecho esta, ahora sólo hay que mirar al frente, tienen una pequeña –

-Sé que saldremos de esta – dijo tratando de convencerse a ella misma

Los chicos terminaron la presentación con un nuevo inversor, sólo quedaba afinar unos puntos que tenían que arreglar para poder regresar a casa.

-Pues todo salió mejor de lo que pensamos- celebro Tom - ¿Todo está bien? – pregunto ante el silencio de su compañera

-No, el mensaje no fue lo que esperaba – dijo a punto de llorar

-Tranquila – la abrazo - ¿Puedo hacer algo para que te sientas mejor? –

-Podemos terminar el trabajo hoy, sé que es bastante, pero quiero estar cuanto antes en casa para hablar – le pidió

-Creo que iré a preparar una jarra de café – dijo besando la frente de la chica

En un restaurante cerca de la empresa Fabray se encontraba la rubia, sentada en sus piernas se encontraba una inquieta pequeña de cabello castaño.

-Cariño, no puedes tomar eso, te puedes lastimar- dijo paciente quitándole el tenedor que la pequeña había tomado

Al quitarle su nuevo juguete la pequeña protestó llorando

-Calma, calma...tienes otros juguetes, toma- le mostró un elefante que hacía sonido

Pero eso no calmo a la pequeña que siguió llorando

-Ese llanto lo conozco muy bien- dijo una voz detrás de ella capturando su atención

Madre e hija se giraron un poco para encontrarse con Rachel.

La bebé al verla, dejó de llorar moviéndose inquieta para que la tomara brazos.

La morena no la hizo esperar más y la tomo.

-Dios, como te extrañe- la abrazo fuerte y besos sus mejillas regordetas- Siento la tardanza, el vuelo se retrasó un poco-

-Está bien, soy quien mejor entiende eso de los vuelos, ¿cómo estás?- preguntó la ojiverde

-Cansada, trabajamos a marchas forzadas para terminar-

-Terminaron antes de la semana- dijo sorprendida

-Soy la culpable, después de tu mensaje no podía estar tranquila, así que sobreexplote a Tom- hizo una mueca

-Creo que le tendrás que dar un buen regalo-

-Me pidió que le diera clases para ligar- movió la cabeza- Así que tendré que salir un fin de semana con el-

-Será interesante ver eso- dijo con una sonrisa

-Volviendo al tema, sobre tu mensaje…-

La mesa de pronto se sintió una tensión, y cambio el ambiente a uno serio.

-Tal cual no hay solución, busque varias soluciones, pero es la misma conclusión, lo vamos a dejar- dijo triste

-Joder, es que...es totalmente mi culpa-

-No digas eso Rachel, fuimos las dos, ya está...solo queda salir adelante- tomo su mano

-Vale, iré por mis cosas y...creo que las llevaré a casa de mis padres- suspiro

Un mesero se acercó a la mesa

- ¿Están listas para ordenar? - preguntó

Después del almuerzo fueron a la empresa donde Rachel tenía que entregar unos papeles y recoger su equipaje.

Al entrar se separaron, Quinn fue a visitar a su padre para que viera a su nieta, mientras la morena fue a su oficina.

-¿Estás ocupado?- la ojiverde se asomó en la oficina

-Para ti nunca hija- dijo Russell dejando unos papeles sobre el escritorio

Quinn entró empujando la carreola donde venía dormida su hija

-Hola cariño- se acercó a saludar a su hija y dejarle una caricia a su nieta - ¿Cómo estás? Vi que ya regreso Rachel-

-Sí, hace una hora llego, venimos de comer juntas para hablar...-

- ¿Y? -

-No hay solución, y lo peor es que Rachel se culpa- dijo derrotada dejándose caer en el sofá

-Vaya, lo siento mucho...¿hay algo que pueda hacer?-

-No sé, nos falta sentarnos y hablar...esto no estaba en nuestros planes- dijo frustrada

-Lo entiendo cariño, creo que tienes que despejar un poco la mente, han sido unas semanas muy estresantes...-

-Lo único que me ayudaría es un poco de trabajo...- miro a su padre

-Claro, de hecho, ahora mismo Hannah está sepultada en trabajo no le vendría mal un poco de ayuda- la ojiverde miro a su bebé- No te preocupes por ella, la cuidare, ve tranquila-

La ojiverde le dio algunas instrucciones a su papá para ir al rescate de su amiga.

En cuanto Hannah la vio, la abrazo y le agradeció la ayuda. Quinn sonrió porque era algo que necesitaba.

Russell terminaba de firmar unos papeles cuando sintió una mirada. Giró para mirar la carreola y vio a su nieta despierta mirándolo

-Buenos días peque, ¿qué tal la siesta?-

La bebé balbuceó. Russell se acercó para tomarla en brazos y fue hay que se dio cuenta que necesitaba un cambio de pañal

-Espero recordar cómo hacerlo-

En la oficina Hannah terminaba de dictarle unas cuentas para verificar que todo estuviera bien

-Si es la misma cantidad, todo esto está correcto- dijo la ojiverde con una sonrisa mirando a su amiga

-Gracias, si lo hubiera hecho sola hubiera tardado más de un día-

Unos toques se escucharon detrás de la puerta. Hannah respondió para que pasaran

-Tienen una visita- dijo Russell cargando a su nieta que miraba todo atenta

-Hey, pero que grandes estas- dijo Hannah acercándose a ellos- ¿Puedo? -

Russell miró a su hija que asintió. Hannah tomó en brazos a la bebé

-La última vez que te cargue eras muy pequeña- dijo

-Dejas de ver a los bebés unas semanas y cambian demasiado- dijo el abuelo -¿Cómo les fue?-

-Bien, terminamos lo más urgente, le decía a Hannah que puedo venir dos o tres días a la semana algunas horas, mi mamá o Shelby pueden cuidarla- dijo mirando a su pequeña que se divertía en brazos de Hannah

-Me parece perfecto, tienes entrada y salida, o puedes trabajar desde casa-

-En casa es imposible, tengo que lidiar con ella y con Santana- negó rápidamente

Russell soltó una carcajada.

La puerta de la oficina se volvió abrir

-Los estaba buscando- Rachel entró

La pequeña escucho a su mamá y se movía inquieta. Rachel tomó de los brazos de Hannah a su hija

-Russell en tu oficina están las carpetas del nuevo inversor, me dijo que se pondría en contacto esta semana para firmar el contrato en la empresa-

-Perfecto- miro su reloj - chicas es hora de irse a casa-

Rachel, Quinn y su pequeña llegaron al departamento

-Buenas noches- saludo Santana- Que bueno que estás de regreso Rachel, te diría que te extrañe, pero tengo a mini Rachel, que me cae mejor que tu - dijo tomando a la bebé de la carreola

-También me alegro de verte- dijo Rachel -¿Estás segura que está bien que me quede?- preguntó mirando a la latina

-Claro que sí, vamos...tranquila que Santana fue domada por tu mini versión- dijo un poco divertida viendo la interacción de su amiga con su hija

La ojiverde volteo a ver a Rachel que se notaba triste

-Todo estará bien, seguiremos adelante- tomo su rostro y la beso

-Ustedes dos paren que hay menores presentes- dijo tapando los ojos de su sobrina

-Prepararé la cena- informó Quinn -Date una ducha- sonrío a la morena que asintió y fue a la habitación

Durante la cena, la pequeña pedía atención por lo que la rubia tuvo que levantarse para llevarse a su pequeña a darle de comer y a dormir, quedando solas Santana y Rachel.

-San, si te incomoda…- comenzó a decir

-No digas más, no me incomodas nada, no le digas a Quinn pero en verdad me agrada que estén aquí, las extrañaba…además me ayudan un poco con los nervios de organizar la boda…en menos de un año me caso y quiero aprovechar todo el tiempo que pueda con ustedes, son mi segunda familia, y quizás no lo demuestre como deba, pero por eso te molesto tanto, es mi forma de decirte que te quiero – dijo sincera

-También te quiero Santana, gracias por estar ahí para ellas, para mí –

Después de dejar dormida a su pequeña, la rubia regreso a la cocina

-¿De qué hablan? – pregunto al notar la risa de su amiga

-Le comentaba lo que me pidió Tom –

-Deberías de hacerlo el próximo fin de semana –dijo animándola la latina – Necesitas desconectarte un poco, sabes que lo necesitas –

La morena miro a la rubia, que asintió

-Vale, le diré a Tom que será este fin de semana – dijo alegre caminando hacia el balcón para llamar a su amigo

Santana miro a su amiga que lucía preocupada

-¿Se puede saber por qué esa cara? –

-Le acabas de decir a Rachel que se vaya de fiesta a coquetear con otras chicas – dijo mirando de mala manera a su amiga

-Tu también puedes ir –

-No, tengo que quedarme con mi hija –

-Britt y yo podemos cuidarla por una noche – su amiga negó con la cabeza – Britt se ha quedado con su sobrina varias noches, yo la he ayudado…mi sobrina estará en excelente manos – se levantó para limpiar la mesa

-No puedo – dijo para convencerse

-Vale, esa ya es cuestión tuya, ya te di la solución si quieres martirizarte toda la noche pensando en que estará haciendo Rachel, cómo le enseñará a Tom a conseguir chicas, adelante –

-Maldita Santana – susurro

N/A: Gracias por leer y comentar :D