Sábado por la noche, Rachel se miraba al espejo traía una sencilla camisa blanca que dejaba algo de su pecho al descubierto, con unos pantalones ajustados combinado con unos botines negros.
-Es muy extraño vestirme así –
-Desde que te casaste te viste como monja – dijo Santana mirándola con la pequeña en brazos
-Eso no es cierto, si me he visto así en otras ocasiones – se defendió
-Tuviste que desempolvar tu ropa cuando la sacaste, con eso te digo todo –
-¿No crees que es mucho? – dijo insegura mostrándole el escote
-Nah, es perfecto, además cuando mi amiga te vea te va a saltar encima – hizo un guiño – Te harán un hermanito – le dijo a la bebé
-Claro que no, no puedo tener intimidad con ella en la habitación – miro a su hija
-¡Oh mi Dios! ¿Desde cuándo no tienen sexo? – pregunto alarmada
Rachel esquivo la mirada avergonzada
-Joder, es demasiado tiempo si no puedes ni mirarme a los ojos, eso explica el mal humor de mi pobre amiga –
-No es que no queramos, simplemente las cosas no se prestan, cuando eres mamá el sexo cambia, por eso aprovecha – le aconsejo
-Gracias por el consejo, igual yo te daré uno…No regresan al departamento hasta mañana, lo tienen prohibido –
-¿Qué? No puedes…-
-Claro que puedo, puedo atravesar la mesa con tal de que no entren, y no te preocupes por mi sobrina, con Britt y conmigo estará más que segura –
-¿Y dónde pretendes que durmamos? – se cruzó de brazos
-Me importa una mierda, si quieren pueden dormir en el pasillo o en el lobby del edificio, esta noche es para ustedes lo que hagan no me interesa – dijo decidida caminando a la salida con la bebé en brazos – Vale, si me interesa y quiero los detalles – se giró para mirar a la morena
Una apurada ojiverde entro corriendo al departamento
-Hola, se me hizo tarde – dijo apurada
-No te apures, Rach ya se fue con Tom – dijo Britt con la bebé en brazos
-¿Tan rápido? – miro su reloj – Vale, eso me da tiempo para darme una ducha –
Se acercó para tomar en brazos a su hija
-Yo que tu no me tomaría tanto tiempo, Rachel iba de moja bragas, así que si estuviera en tu lugar me daría prisa, no la vayas a perder – dijo Santana con un biberón en las manos
Santana tomo a la pequeña en brazos para darle de comer, la ojiverde miro a Britt para confirmar
-Se veía espectacular –
Quinn corrió rápido a arreglarse.
En el bar, Tom iba por su segunda cerveza
-Es que tu sólo vas y listo – se quejó el chico
-Es lo que se tiene que hacer, ir y hablar es todo – bebió de su botella
-¿Así conquistaste a mi prima? –
-No, de hecho, tu prima fue la primera que me hablo, sólo porque vio que la estaba pasando mal, sino yo no me hubiera animado a hablarle – confeso
-¿Por qué no? –
-Porque me gustaba mucho, además no era el lugar para conocerse ¿sabes? No es como en un bar o un café donde tienes tiempo para entablar una conversación –
-Es bastante lógico –
-No hablemos de mí, desde hace un rato esa chica no ha dejado de mirarte –
El chico con disimulo miro donde le indicada
-Es linda, muy linda –
-Cuando salí del closet, una de mis mejores amigas me ayudo a iniciar en este mundo de las citas y demás…y creo que es el momento de ayudarte a ti, así que sígueme –
Rachel tomo su botella y camino directa al grupo de chicas
-Hola a todas, soy Rachel y él es mi amigo Tom – el chico se escondí detrás de Rachel
En menos de media hora Quinn entraba al bar buscando su primo y su esposa.
Llego al centro del lugar y pudo verlos en una mesa sentados con otras 4 chicas. Las alarmas se activaron.
-Hola – saludo poniéndose a lado de la morena
-Hola cariño – Rachel se levantó para dejarle un beso en los labios – Bueno, las tengo que dejar, llego mi chica –se abrazó de la rubia – pero les dejo a Tom - le guiño el ojo al chico
Tomo de la mano a la ojiverde y se alejaron
-¿Todo está bien? – pregunto confundida la ojiverde
-Sí, todo bien, creo que Tom ya ligo esta noche – señalo al chico que seguía platicando
-Eso quiere decir que eres buena maestra –
-¿Lo dudes? Te conseguí a ti – volvió a besar sus labios - ¿Qué te pido para tomar? –
-Un agua, no puedo tomar alcohol – señalo sus pechos
-Sí, ese vestido te queda espectacular – dijo mirando sus pechos mientras lamia su labio
-¡Rachel! – la llamo para captar su atención
-Si…si…lo siento, ya pido tu agua –
Las chicas habían conseguido una mesa, se sentaron a platicar mientras bebían.
-Hey, muchas gracias – Tom abrazo y beso las mejillas de la morena, Quinn lo miro con cara de pocos amigos
-Bueno, ya fue suficiente – le dio un manotazo a su primo
-¿Qué paso? – pregunto divertida la morena
-He conseguido su teléfono, y quedamos de vernos otro día- dijo orgulloso
-¿Ya se fueron? – pregunto la morena
-Sí, tenían otro compromiso, pero lo importante es que lo logre – dijo orgulloso
-Pues la noche es joven y puedes platicar con otras chicas – dijo la ojiverde sutilmente
-No, creo que me quedaré con esta buena sensación – se sentó con una sonrisa en los labios
-Felicidades, te graduaste – dijo con una sonrisa
-No había podido hacerlo sin ti, prácticamente tu hiciste todo, te pusiste a platicar y sólo con eso le gustaste a una de sus amigas – dijo olvidando la presencia de su prima
-¿Cómo? – pregunto la ojiverde - ¿A quién le gusto mi esposa? –
-A una de las chicas, la verdad estaba muy guapa, hasta me pidió tu…- el rostro de la ojiverde iba cambiando conforme escuchaba
-Tengo muchas ganas de bailar – Rachel se levantó tomando la mano de su esposa
Pasadas la 1 de la madrugada, los chicos decidieron que era hora de irse. Tom les pregunto si las llevaba y Quinn dijo que ella traía auto.
Las chicas se subieron al auto, y camino al departamento Rachel se acordó de un pequeño detalle
-No podemos ir a casa-
-¿Por qué? – pregunto con la vista en la ruta
-Santana no nos quiere esta noche ahí, amenazo con trabar la puerta y la creo muy capaz-
-López con sus ideas- negó su amiga - ¿Y qué hacemos? No podemos dormir al departamento porque esta inundado –
-Podemos ir a un hotel, pasar la noche ahí – dijo tranquila
Aprovechando que el semáforo estaba en alto miro a su esposa
-Me quieres llevar por el mal camino – dijo con voz ronca
-No sé, pero existe una probabilidad muy alta – Rachel acaricio la pierna de la rubia
-Hay que buscar el hotel más cercano-
Después de su búsqueda se registraron en el hotel. La habitación era elegante con lo básico para pasar una buena noche de descanso.
Pero ninguna de ellas tenía la intención de dormir, o por lo menos dormir todas las horas.
-Te confieso que ese look me vuelve loca – Quinn paso sus manos por detrás de su mujer
- ¿Qué tan loca? – pregunto Rachel
-Tan loca para gritarle al mundo que te amo, y hacerte el amor toda la noche- beso sus labios
- ¿Toda la noche? ¿Aguantarás? –
-Claro, aprendí la diferencia entre tener sexo con un hombre y con una mujer-
-Aja, soy toda oídos – Rachel paso sus brazos detrás de su cuello
-Con las mujeres puede ser suave y agresivo, sabe exactamente como y donde tocar…y la que más me gusta es que puedes durar toda la noche…no hay que dejar descansar al pene-
Rachel soltó una carcajada
-Has jodido el momento – Quinn sonrió –Pero es cierto todo lo que dices, y esta noche te lo volveré a recordar…-
A la mañana siguiente la pareja llego a medio día al departamento. Temprano marcaron para ver cómo se encontraba su hija y Santana les dijo que todo estaba bajo control, que no regresarán hasta que se venciera la habitación, de fondo pudieron escuchar la risa de su pequeña por lo que con más tranquilidad se quedaron para disfrutar unas horas extras a sola.
El lunes por la mañana, las chicas iban camino a la casa de los padres de Rachel, tenían una cita importante y los abuelos cuidarían a la nieta.
La única que se bajo fue la morena que entrego a su pequeña junto a su pañalera y algunas instrucciones básicas que la abuela ignoro totalmente.
Las chicas apenas llegaron a su departamento, un señor las esperaba afuera de la puerta
-Hola, disculpe la tardanza – dijo apenada la ojiverde
Saco sus llaves para abrir la puerta y permitirle al señor ingresar. Ellas se tomaron la mano para transmitirse tranquilidad antes de cruzar el lumbral.
El señor hacia anotaciones y tomaba fotografías. Ambas lo miraban nerviosas y vigilaban cada uno de sus movimientos.
-Sra. Woods, como le comenté hace unos días todas estas paredes hay que derribar para ver de dónde vino la fuga – explico señalando las paredes
-¿Y cuándo te tardaría? – pregunto la morena
-Nos tardaría casi tres meses, hay de demoler, volver a construir, cambiar pisos, instalar electricidad…le comentaba a su….-
-Ella es mi esposa – presento la ojiverde
-Como le comentaba a su esposa prácticamente es construir uno nuevo, y no es nada barato, además se tiene que pedir los permisos y en las oficinas de la ciudad están saturados hasta 6 meses tardan –
-La mejor solución es mudarnos – aporto a ojiverde mirando a su esposa, el señor asintió
-¿Hay algo más en que pueda ayudarles? –
-Me puede hacer uno presupuesto para darnos una idea, por favor – pidió la morena
El señor comenzó hacer números
-Quizás no sea tanto como nos imaginamos – dijo esperanzada Rachel
El señor se despidió y les entrego la hoja
-Dios, eso es demasiado –dijo la rubia mirando el presupuesto
-Y eso que no está contando contratiempos, joder – dijo frustrada la morena
Salieron de su departamento, Rachel dejo a Quinn en la oficina, pues tenía unos reportes importantes por terminar, ella recogería a su pequeña.
Estaciono afuera de la casa de sus padres, con sus llaves abrió. Saludo a sus padres, pero nadie respondió. Camino hasta llegar al jardín y se encontró con una tierna imagen.
Su padre jugaba con su nieta.
-¿Quién es la bebé más linda? ¿Quién es la nieta consentida? – preguntaba mientras la levantada en brazos causándole pequeñas carcajadas a la menor
Rachel se quedó unos minutos contemplándolos. Cuando nació su hija tuvo miedo que su papá no la viera con buenos ojos, pero después de ver aquello ese temor se esfumo.
-Hola papá – saludo
-Hola hija – dijo con voz nerviosa, lo acababan de atrapar jugando con su nieta -¿Llevas mucho tiempo aquí? – pregunto curioso
-No, acabo de llegar – era mentira - ¿Mamá no está? –
- Si, esta arriba, capaz no te escucho, creo que quiere ir contigo – le acerco a la bebé
-Hola amor, ¿Cómo la pasaste con los abuelos? – pregunto besando las mejillas de su pequeña
-No estaba imaginando tu voz, ya llegaste – su mamá llego con ellos, Rachel asintió - ¿Cómo les fue? –
Rachel les platico todo lo que les había dicho el inspector, la cantidad exagerada que tenían que pagar si querían a regresar ahí.
-¿Tienen un plan B? – pregunto Jake
-Nuestro plan B era vivir con Santana mientras arreglaban, pero no lo van arreglar – suspiro frustrada – No nos dio tiempo de hablar porque Quinn tenía que regresar al trabajo-
-Tranquila hija, no están solas nos tienen a nosotros y a los padres que Quinn- dijo su mamá para tranquilizarla
Por la tarde Quinn regreso al departamento, habían cambiado la costumbre de gritar para saludar o indicar que había llegado porque despertaban a la bebé, por lo que ahora optaban por el contacto visual.
La ojiverde no encontró a nadie en la sala, la habitación de Santana estaba abierta, lo que significaba que no se encontraba.
Con cuidado abrió su puerta y se encontró a Rachel cantándole a su hija mientras la arrullaba
La morena sintió la mirada y se giró para mirar a su esposa. Le hizo una seña y Quinn asintió saliendo de la habitación.
A los pocos minutos Rachel salió de la habitación con el monitor de sonido, no es que el departamento estuviera muy grande, pero era muy precavida.
-¿Terminaron el reporte? –
-Sí, lo terminamos – Quinn se acercó para besar lento a su esposa
-Para – corto el beso y puso sus manos en el pecho de la ojiverde –Tenemos que hablar-
Quinn se alejó asintiendo
-Pues estuve haciendo cálculos y es imposible mandarlo a reparar, con un poco más podemos comprar una casa –explico la rubia
-Definitivamente no es una opción el repararla, pero ¿comprar una casa? Nos endeudaremos demasiado- hizo una mueca
-Puede que no, mi papá me pregunto sobre el departamento y después de conocer la cantidad del presupuesto, también dijo que era mejor una casa nueva…que nos podía hacer un préstamo con interés más bajo que el banco-
-Esa opción no es tan descabellada, pero comprar una casa no me trae buenos recuerdos-
-Prometo que iremos a todos los temas relacionados con la casa juntas y de preferencia pediré que el asesor sea un hombre –
-Quinn, eres bisexual, que sea hombre no me deja tranquila – dijo divertida
-Cierto, podemos pedir que el asesor sea ¿un alien? –
Rachel soltó una suave carcajada y se acercó a su esposa
-A menos que quieras una casa fuera de este mundo, lo dudo…lo que no estoy dudando es que quiero aprovechar que tenemos la casa sola, que nuestra pequeña está dormida para llevarte fuera de este mundo – susurro sobre sus labios lo ultimo
Quinn recibió los labios de su esposa con una sonrisa
Con el tema resuelto sobre su casa las chicas se pusieron en búsqueda de su nuevo hogar, ahora ya con una familia más formada sus especificaciones eran claras. Querían una casa con cochera para 2 autos, cocina, sala y comedor de concepto abierto, un jardín, 4 habitación y 3 baños. Lo cual no resulto muy sencillo de encontrar con su presupuesto.
Al no poder encontrar por su cuenta, le pidieron apoyo a Santana, ya que ella trabajaba en bienes raíces.
Se encontraban en la oficina de su amiga, ya que les había dicho que si requerían de su ayuda tenían que agendar una cita como un cliente más.
- ¿Cómo es posible que Santana no esté disponible si salió antes que nosotras? – pregunto Rachel mirando su reloj
-Es Santana, puede estar acostada en su silla sin hacer nada sólo para verse importante –
De pronto la asistente les indico que ya podían entrar
-Buenos días, soy Santana López…¿En qué les puedo apoyar? – pregunto muy profesional
La ojiverde rodo los ojos ante el comportamiento de su amiga
-Hola, soy Rachel y ella es mi esposa Quinn, estamos buscando una casa y necesitamos ayuda- dijo formal
-Mucho gusto, ¿les ofrezco algo? – pregunto atenta
-No, estamos bien – contesto la morena
-Perfecto, gracias Tina puedes retirarte – le informo a su asistente
Una vez que la chica salió, Santana se relajo
-¿Dónde dejaron a mi sobrina? – abrió un block de notas donde anoto los nombre de sus amigas
-¿Por qué fingiste que no nos conocías? – por fin pregunto la ojiverde
-Frente a mis colaboradores soy muy profesional – explico – Entonces, ¿mi sobrina? –
-Se quedó con mi mamá, pasaremos por ella saliendo de aquí – contesto Quinn
-Vale, pues vayamos al grano ¿qué es lo que están buscando? –
Rachel le describió lo que estaban buscando para su nuevo hogar, Santana escribió sin decir una palabra.
Cuando la morena termino fue el turno de la latina
-Ayer vi una casa nueva, está dentro de su precio, pero cuenta con 3 habitaciones, ¿quieren verla? –
-No, ocupamos 4 habitaciones – dijo la ojiverde
-¿4? ¿Para qué quieren tantas? Sólo son 3 personas y dos de ellas comparten cuarto –
Rachel miro a Quinn que asintió
-Porque en uno años quiero embarazarme, queremos que cada uno de nuestros hijos tenga su habitación y una habitación extra para visitas –
-No sabía que querían más hijos –
-Es un tema que no hablamos mucho, pero decidimos que cada una debería de vivir la experiencia de embarazarse, Quinn fue la primera, el próximo es mi turno – dijo feliz la morena
-Está bien, ustedes son mis clientas, ustedes me harán ganar unos cuantos miles de dólares, así que haré maravillas por buscarles esa casa – dijo con una sonrisa la latina
Pasaron unas semanas, vieron algunas casas, pero ninguna las convencía, o tenían menos cuartos o sus precios eran muy elevados.
Estaban por darse por vencidas y esperar unos meses para retomar la búsqueda cuando Santana las llamo en plena hora de oficina.
Quinn fue hasta la oficina de Rachel que se encontraba trabajando con Tom
-Hola, siento interrumpir, pero Santana me llamo que es urgente que vayamos con ella –
-¿Urgente? – pregunto reocupada la morena
-Sí, urgente en el dialecto de Santana, dice que tiene la casa ideal, ¿puedes? –
Rachel miro a Tom, el celular de la ojiverde volvió a sonar
-Adelante, esto ya lo termino yo, no te preocupes, ve antes de que Santana reviente con llamadas sus celulares-
El celular de Rachel sonó mostrando el nombre de la latina
-Gracias, Tom –
Las chicas tomaron sus cosas, y fueron a la dirección que les había mandado la latina.
La casa estaba en un lugar lindo, muy bien ubicado, a unas cuadras había un parque al cual fácilmente podían llevar a su pequeña.
Estacionaron detrás del auto de la latina. Al bajarse vieron a Santana salir de la propiedad.
-¿Vinieron en tortuga o qué? – fue el saludo de la latina
-Lo importante es que estamos aquí – dijo la ojiverde
-Cierto, esta casa aún no sale al mercado, apenas la estaba viendo y en cuando termine de recorrerla supe que era la ideal para ustedes –
La latina las invito a pasar con ella. Les mostro cada una de las habitaciones del lugar, los baños, sala, estudio, comedor y la gran cocina.
-Y lo mejor es el jardín, espacio amplio para niños y mascotas con árboles frutales – informo la latina
Ambas quedaron maravilladas con el jardín y con la casa completa
-Es perfecta, es lo que estamos buscando y más- dijo alegre Rachel
-¿Cuánto vale? – pregunto Quinn
-Vale un poco más de su presupuesto – dijo muy bajo la latina
-¿Cuánto es un poco más? – volvió a preguntar
Santana le entrego el folleto donde venía el precio
-Santana no es un poco más –
-Pero vale la pena, es una ubicación ideal cerca de la empresa, cerca de los padres de Rachel y vivirían en la misma cuadra que tus padres-
-¿Mis padres? ¿Se van a mudar? – pregunto asombrada
-Sí, ¿no sabías? – la ojiverde negó – Hace unas semanas me pidió tu papá que buscará una casa, y gracias a esa casa encontré esta -
Quinn se quedó sin palabras
-Déjanoslo pensar San, ¿cuánto tiempo tenemos antes de que salga a la venta? –
-Una semana como máximo –
Al día siguiente la familia Fabray Berry fueron a comer con los Fabray.
Mientras esperaban la comida, platicaban
-¿Cómo va la búsqueda de su casa chicas? – pregunto Judy
-Bien, encontramos una perfecta, pero es un poco cara- dijo Rachel
-Ya que estamos hablando de casas… ¿Cómo es que se van a mudar? ¿Pensaban decirme en algún momento? – pregunto molesta
-Tan rápido como cuando tú nos dijiste que te casaste o que seriamos abuelos – dijo Judy ofendida
-¡Mamá! Hablo en serio – dijo Quinn
-Para esto es la cena cariño – dijo tranquilo su papá
-Felicidades por la nueva casa- los felicito Rachel
-Gracias Rach, decidimos cambiarnos porque queremos espacio para que juegue mi nieta, tu mamá quiere un huerto…y teníamos pensado en dejarles el departamento mientras encontraban una casa, pero ahora que la encontraron lo podemos vender –
-Encontramos, pero es muy cara- dijo triste la ojiverde
-Sobre eso…Jake y yo hablamos…-
- ¿Cuándo hablaron? – pregunto Rachel asombrada
-Hace unas semanas, nos juntamos a cenar los cuatros, hablamos sobre su casa... y queremos hacerles un regalo-
-Joder – susurro Rachel muy bajo, captando la atención de su esposa – Mi papá me comento que tenía una sorpresa para nosotros, pero pensé que sería otra escapada al spa- contesto sincera
-No sé cuál sea el regalo de tu padre Rach, pero el de nosotros es el valor de este departamento-
-Es demasiado, papá-
-No, merecen eso y más…capaz con nuestros regalos pueden comprar esa casa de la que hablaban –
Las chicas se miraron con una sonrisa en sus rostros.
Gracias a los regalos de sus padres más sus ahorros fue posible comprar esa casa que las enamoro.
Ya tenían fecha de mudanza, sólo esperaban que los muebles básicos llegaran a su nuevo hogar. Mientras esperaban ayudaban a Santana y a Britt con los preparativos de su boda.
-Entonces mañana iremos a mirar vestidos – informo Quinn
- ¿Desde ahora? – pregunto Santana
-Sí, tienes que ver que estilo quieres, además ya no falta tanto- dijo Luna
-Dios, comienzo a sentir nervios – confeso la latina
-No es para tanto – dijo la ojiverde
-¡¿No es para tanto?! Pero tú que me vas a decir si no tuviste toda esta espera…- le reclamo
-Si lo tuve en mi segunda boda- se defendió
-Segunda boda, tú lo has dicho además tenías a tu mamá que organizo todo, así que nada podría salir mal…en cambio en mi boda todo puede salir mal – suspiro dejándose caer en el sofá
-Si quieres le puedo decir a mi mamá que las ayude, a ella le encanta las bodas –
- ¿En verdad? –
-Claro, estoy segura que estará más que encantada – dijo con una sonrisa
Esa misma tarde fueron a visitar a los Fabray, Santana le llevo los chocolates favoritos de Judy para pedirle que le ayudará a organizar la boda, y esta acepto encantada.
Todo iba sobre la marcha, la mudanza estaba a escasos días, y la boda de Santana bien encaminada.
Las chicas comenzaban a disfrutar de su familia.
N/A: Falta poco para el final
