Los meses pasaban en un abrir y cerrar de ojos. Pronto fue navidad, la primera navidad que pasaban con su hija.
Ya instaladas en su nueva casa, decoraron con esmero para crear una nueva tradición en la casa de la familia Fabray Berry.
Quinn se disfrazó de mono de nieve, Rachel como duende y la pequeña de reno.
-Vamos Lucy, voltea a la cámara – le pedía la ojiverde, mientras Rachel trataba de llamar la atención de su pequeña
Después de varios intentos tuvieron algunas buenas fotografías de su hija.
-Entonces en Navidad, tus padres y los míos vendrán aquí- pregunto Rachel que anotada la lista del supermercado
-Sí, y no olvides a Santana, aunque ella dijo que traería su propia ensalada, según ella está cuidando su línea para la boda –
-La traerá a pasear, seguramente probará de todo- dijo divertida
Ya con la lista de super en mano se dirigieron a la tienda.
Rachel tomaba las cosas, mientras la ojiverde manejaba el carrito y entretenía a su pequeña hija.
-No Lucy, no puedes agarrar las cosas, eres aún pequeña – le decía paciente
-¡Por Dios! – grito la morena captando la atención de su familia – Se me olvido tomar la pasta, y acabamos de venir de ahí – negó
-Nosotras vamos, tu ve pidiendo las carnes frías –
-Muy bien, pero sólo vayan por la pasta- le indico, Quinn asintió
Dio vuelta con el carrito directo al pasillo de pastas.
Pasaron cerca de unas cajas de golosinas para bebés, que Lucy amaba. En cuanto las vio comenzó a señalar y balbucear
-No podemos, recuerda que la última vez que metimos algo que no en el carrito mami se molestó – explico
La pequeña protestaba balbuceando algo
-Hagamos algo, vayamos por las pastas y de regreso tratamos de convencer a mami-
Recorriendo unos metros cuando se encontró frente a un sujeto
-Disculpe – pidió educada Quinn ya que el señor tapaba todo el pasillo con su carrito
-Oh lo siento – el sujeto se movió -¿Quinn? –
-Hola Adam – dijo nerviosa buscando a su esposa, que no encontraría ahí
-Tenía mucho tiempo sin verte, estás muy bien –
-Gracias – dijo pasando a lado de él
-¿Quién es la pequeña que te acompaña? – pregunto haciendo algunas caras a la bebé
-Es mi hija…-
El chico miro a la pequeña y el anillo de casada de usaba, y antes de que mencionara o preguntara algo ella se anticipo
-Es hija de Rachel y mi, y disculpa por no poder platicar, pero nos está esperando –
Tomo las pastas, y rápido se alejó pues sentía la mirada del chico.
-Pensé que se había perdido en cierto pasillo – miro a la ojiverde
-Pues no, me encontré con Adam –
Al escuchar el nombre, la morena se puso en alerta
-¿Todo bien? –
-Sí, no le di tiempo de nada, sólo tomé la pasta y salí corriendo…-
La pequeña exigía un poco de atención de sus madres
-De hecho, en una isla estaban las galletas favoritas de tu bebé y me pidió, no…mejor dicho me exigió una caja-
Rachel miro a su pequeña que le pedía los brazos
-A esta carita no le puedo negar nada – la tomo en brazos y beso su mejilla
De pronto vieron que Adam también se formó en el área de carnes frías, por suerte solo intercambiaron miradas porque los productos pedidos de las chicas fueron entregados.
Rachel llevaba toda la mañana en la cocina, hoy era nochebuena y tenía unos cuantos platillos por preparar.
Quinn fue la encargada de limpiar, decorar la casa y cuidar de su hija.
-Hola, ahora venimos, tenemos que ir por Santana- dijo desde la entrada de la cocina con la pequeña en brazos
-Vale, mi mamá y Maddie no tardan en llegar – informo sin dejar de picar los ingredientes
Quinn se aseguró de llevar todas las cosas necesarias para su pequeña, la coloco en su sillita.
No tardaron mucho en llegar al departamento.
La ojiverde le marco a su amiga, pero está aún no se encontraba lista, por lo que tuvieron que subir a esperarla.
-Hola- saludo la ojiverde
-Pasen, ya casi estoy…sólo le agrego algo más a mi ensalada-
-En verdad, ¿comerás ensalada? – pregunto un poco divertida
-Claro que sí, me caso en 4 meses, ¿lo recuerdas? –
-Te casas el mismo mes que Lucy cumple 1 año, claro que lo sé –
-Por eso mismo elegí ese mes, así no se me olvidará mi aniversario por el cumpleaños de mini Rachel – dijo haciendo una cara ocasionando que la pequeña le diera los brazos – Te tocará terminar la ensalada, piden mi atención –
Santana le quito a Lucy de los brazos
-Sólo tienes que mezclar los ingredientes y hacer la vinagreta, eso es lo único rico que sabes hacer, nosotros estaremos jugando un poco-
Y con eso la dejo sola en la cocina
Rachel revisaba el pavo en el horno cuando escucho la puerta abrirse seguido de la risa de su pequeña, junto a Santana.
-Ya llegamos – dijo su esposa dejando la ensalada en la isla de la cocina
-Hola San, ¿sólo eso será tu comida? –
-Si Berry, estoy cuidando mi línea, por cierto, su bebé necesita un cambio de pañal- dijo cara de asco
-San ya sabes dónde están las cosas, adelante- la invito a pasar Quinn
Santana se le quedo mirando, pero la pequeña llamo su atención y refunfuñando salió de la cocina
-¿Dónde está tu mamá y Maddie? – pregunto
-Se tuvieron que ir, porque tendremos un invitado extra- dijo apoyada en la encimera
-¿Se puede saber quién es? – pregunto acercándose a ella
-Mi abuela, así que fueron por ella, no deben de tardar en llegar-
-Tendré que poner un lugar extra-
Se iba alejar, pero Rachel la tomo de la cintura para besarla pausado, disfrutando los labios de su esposa.
Al poco tiempo comenzaron a llegar los invitados, los primeros fueron los padres de Quinn, que en cuanto llegaron toda su atención fue a dar en su nieta.
La ojiverde terminaba de poner la mesa con ayuda de Santana, cuando llegó la familia de Rachel.
-Adelante, que está haciendo frio- los invito la morena
-Pero que linda estás, te dejo de ver unos cuantos días y estas radiante – le dijo su abuela Emma
-Sólo lo dices porque me quieres-
-¿Y dónde está tu familia? –
La ojiverde apareció con su hija en los brazos
-Aquí estamos, hola Emma…te presentamos a la pequeña Lucy –
-Es idéntica a ti Rachel- dijo alegre acariciando la mejilla de la pequeña
-Mamá, si quieres siéntate para que la cargues –
Emma obedeció, sin antes presentarse y saludar a los padres de la ojiverde.
Llego la hora de la cena, Santana fue la primera en tomar lugar, su plato únicamente contenía ensalada.
Conforme tomaban asiento, ella miraba los platos, servidos con deliciosa comida, inclusive la comida de Lucy se veía más apetecible que su comida.
Decidida, se levantó de la mesa tomando su plato y fue a la cocina.
Rachel notó la ausencia prolongada de la latina, por lo que fue a la cocina y se la encontró en la barra con un plato servido con todo, menos con ensalada
-¿No que solo ibas a comer ensalada? – dijo burlona
-Déjame cenar en paz Berry – dijo comiendo un gran bocado
Las festividades pasaron tranquilas para la familia.
Su siguiente evento importante era la celebración de su primer aniversario, al final decidieron que la unión que realizaron con toda su familia iba a ser el original.
Para celebrar optaron por algo sencillo, les pidieron a los padres de Rachel si podían cuidar un fin de semana a la pequeña, mientras ellas iban a Nueva York.
Al llegar a la gran manzana se hospedaron en un hotel céntrico, donde podían ir caminando a varios lados que querían conocer.
Una noche, Quinn le dijo a su esposa que se arreglará que tenía sorpresa para ella. Durante la tarde recorrieron varios museos, y terminaron en un teatro de la avenida Broadway
-¿Por qué paramos? ¿Vas a pedir taxi? – pregunto Rachel curiosa
-No, ¿no te has dado cuenta dónde estamos? –
-Si, en Nueva York, en una de las avenidas más conocidas, en Broadway – dijo bastante obvio
Quinn sonrió y saco un par de boletos de su abrigo, al verlos Rachel miro la marquesina del teatro. Se tapó la boca emocionada y abrazo a su esposa
-Feliz aniversario amor – apretó el abrazo la ojiverde
Rachel le agradeció y le prometió que se lo recompensaría.
Pero Quinn no necesitaba más, sólo le hizo falta mirar a su esposa durante la obra para sentirse la mujer más feliz del mundo.
Si algo hay que reconocerle a Rachel es que es una mujer de palabras, y esa noche se encargó de demostrarle a su esposa todo el amor que sentía por ella.
Abril llego, y el primer evento fue la despedida de soltera de la latina.
Su mejor amiga le había propuestos varios planes, pero Santana estaba decidida en que fuera organizada por ella.
-¿Están listas para celebrar? – pregunto Santana, bajando de la camioneta que había rentado con chofer incluido
-Creo que unas están más que otras – dijo Luna divertida al ver el rostro de Rachel
-De todos los lugares en Houston, ¿teníamos que venir a este? – pregunto mirando el lugar
-Igual no te preocupes Berry, que mi intención es recorrerlos todos, al finalizar la noche me dirás cuál fue tu favorito-
Santana, Hannah y Luna entraron al lugar.
Quinn estiro la mano para que su esposa que tomará.
-Más te vale que te comportes – dijo Rachel a su esposa
El lugar era un club de desnudistas, al entrar la mayoría del lugar tenia luz tenue, lo único que realmente brillaba era el escenario.
Las chicas pidieron sus bebidas en la barra, y fueron a sentarse.
La música comenzó a sonar y 3 hombres salieron a bailar.
Todas las chicas, exceptuando por Rachel la estaban pasando bien, Festejaban cada uno de los movimientos de los chicos.
Incluso a la ojiverde le cayó el pantalón del chico. Rachel en movimientos rápidos, tiro el pantalón a otro lado, lejos, muy lejos de ellas.
-Tengo que admitir que esos chicos si sabían moverse – confeso Santana bebiendo de su trago
-Este tipo de despedidas si me gustan, ya estaba mentalizada en ver puros pechos esta noche – dijo divertida Luna
-No cantes victoria, porque el plan es recorrer varios lugares…estar en promedio una hora en cada uno-
-Joder, eso sí es una despedida – dijo alegre Hannah
-Aunque la que mejor la pasará, porque le gusta los dos mundos será mi mejor amiga – abrazo a Quinn
-Creo que sólo a ti se te ocurren estas cosas, pero es tu noche – bebió de su cerveza la ojiverde
Rachel permanecía callada, queriendo asesinar a la latina
-¿Tú no tienes nada que decir Berry? – pregunto la latina
Le encantaba molestar a la morena
-Creo que mi mirada lo ha dicho todo –
-Calma, calma…que ya iremos a lo que nos gusta a nosotras- se tomó sus pechos
Tal como lo prometió las chicas recorrieron varios clubs de strippers, fueron a 2 donde bailaban chicos y otros 3 de chicas.
Para el último, casi todas ya se encontraban borrachas, menos Quinn quien evito beber al ritmo de ellas para cuidarlas.
Rachel estaba más que perdida, en el último lugar que fueron donde bailaban chicos, uno de ellos selecciono a Quinn, y Santana para evitar que matará al chico le dio una bebida fuerte, que la hizo relajar casi al instante.
Santana y Rachel parecían mejores amigas, ambas gritaban, celebraran cada movimiento de las chicas que bailaban.
Por suerte, la ojiverde era menos celosa, y sabía que la situación no pasaría que ahí, por lo que dejaba que su esposa disfrutará; eso sí capturando en video.
El gran día para la latina había llegado, se encontraba nerviosa esperando su momento para salir.
-¿Es normal que sienta que me vaya a desmayar? – pregunto tomando asiento
-Son los nervios, estos desaparecen en cuanto veas a Britt, nadie de nosotros existirá solamente ustedes dos – dijo la ojiverde con una sonrisa
-Gracias por prestarme a tu papá para que me entregue –
-Somos familia San, ellos son tus padres también, Lucy es tu sobrina-
Santana se levantó para abrazar a su mejor amiga
-No llores que se te va arruinar tu maquillaje, y estas hermosa –
La música inicio, Britt acompañaba por su padre fue la primera en salir
-¿Lista? – pregunto Russell a lado de la latina que asintió.
La ceremonia fue linda, ambas derramaron algunas lágrimas durante los votos. La pequeña Lucy fue la encargada de darles los anillos.
En la fiesta todos la estaban pasando bien, incluso la pequeña Lucy.
En la hora del brindis, Quinn le dedico unas palabras a su mejor amiga.
Santana y Brittany bailaban de una manera divertida, los padres de Quinn estaban sentados platicando, mientras que los de Rachel, estaban en el jardín con Lucy.
Rachel miraba como tomada de la mano de su hermana caminaba y recordó cuando la vio por primera vez caminar
Flashback
Rachel se encontraba sentada en el sofá doblando ropa y Quinn estaba sentada en la alfombra jugando con Lucy, que ya hacia sus "solitos".
-Lucy, ven con mamá – la ojiverde estiraba los brazos llamando a la pequeña
Pero esta estaba muy atenta a su juguete favorito, un pequeño peluche de león.
-Por más que le llames no irá, leí que es mejor dejarlos hasta que ellos decidan caminar – le explico paciente a su esposa
-Pero hay que motivarla – dijo mirando a su esposa
-Cariño, temo decirte que por ti no lo haría – dijo divertida bromeando – ponle sus galletas favoritas y casi te asegura que correrá –
-Comprobaremos tu hipótesis – Quinn se levantó y camino a la cocina
Lucy miro atenta los movimientos de su mamá.
La ojiverde regreso a la sala con un platito de galletas, le ofreció una a la pequeña y dejo el plato un poco alejado.
-Veremos si es cierto – Quinn volvió a sentarse
Quinn y Rachel dejaron de ver cada uno de los movimientos de la bebé, para ponerse de acuerdo sobre que pedirían para cenar esa noche
-La vez pasaba comimos chino, ahora toca una buena comida americana- dijo Quinn
-Quinn, Quinn…- llamo a su esposa
-¿Qué?-
La morena señalo a Lucy que daba unos cuantos pasitos para alcanzar el plato con galletas
Ambas la miraron con una gran sonrisa en su rostro
Fin Flashback
-¿Quieres bailar conmigo? – la ojiverde abrazo por detrás a su esposa
-¿Por qué crece tan rápido? – dijo mirando a su bebé
-No tengo idea – beso la mejilla de su esposa y miro a su pequeña
-Aprovechemos que la están cuidando los abuelos para bailar-
La fiesta de cumpleaños de la pequeña Lucy, se celebraba en su patio trasero.
La decoración era de leones, porque al parecer era su animal favorito.
De comida habían decidido hacer hamburguesas al carbón, también favoritas de la pequeña, por lo que los abuelos eran los encargados del asador.
Las abuelas jugaban con la pequeña correteándola por el jardín. Santana y Britt se relajaban en la sombra tomando una cerveza, y riendo por los gritos que la pequeña soltaba.
Rachel terminaba de decorar el pastel, ella lo había horneado y decorado de manera sencilla para su pequeña.
-Ya está todo listo para comer- llego a informarle Quinn
La morena asintió, termino con unos detalles y guardo el pastel en la nevera, todo esto ante la mirada de su esposa
-Tú tienes algo raro – la miro
-¿Yo? No – dijo poco convencida
Dejo el mandil en su lugar con intención de irse, pero la ojiverde la detuvo de la cintura
-¿Hay algo que me quieras decir? –
-Que te amo mucho – beso lentamente los labios de su esposa
Después de unos segundos la ojiverde se separó
-No me distraigas con besos…¿Qué es? – pregunto
Rachel se alejó un poco para tomar algo de un cajón
-Voy a comenzar con el tratamiento – le mostro las pastillas
-No me ibas a decir – la acuso
-Claro que sí, pero el tratamiento dura poco más de un año quería sorprenderte cuando faltara poco, la espera se te iba a ser más corta-
-Nada de eso, yo quiero estar en este proceso desde el día uno, en todo lo bueno y malo – tomo el rostro de su esposa
-¿Estas molesta? – dijo en voz baja
-Todo lo contrario, estoy feliz…en poco tiempo tendremos un bebé…-beso los labios de su esposa
-Aún no es seguro, por eso no le quiero decir a nadie –
-Yo estoy más que segura que el tratamiento dará resultado, y lo haremos a tu manera…te amo – beso lentamente a su esposa
-¡Manos donde las pueda ver! – grito Santana haciendo que se separaran – Joder, a ustedes no las pueden dejar solas unos segundos, porque en nada están haciendo bebés-
La pareja soltó una carcajada
-Esta vez acertaste – dijo Quinn a su lado saliendo de la cocina junto a su esposa
-¿De qué me perdí?- pregunto confundida la latina
N/A: Gracias por leer y comentar, en especial a esas dos personitas que cada capítulo comentan les envió un fuerte abrazo
