-Es correcto Quinn, es un bebe, es su bebe... ¿Te hiciste prueba de sangre? -
-No, solo me hice unas 5 caseras y todas negativas-
-Pues esas pruebas no son nada confiables, estas embarazada de 2 meses, felicidades-
A Rachel se le llenaron los ojos de lágrimas.
La doctora les dijo que el apetito, el dormir de más eran síntomas del embarazo. Además de que estaba que en el tema sexual no le apetecía mucho, todo el caso contra con el embarazo de la ojiverde que parecía conejo.
Les explicó los cuidados y vitaminas que tomaría, agendaron su próxima cita
-No puedo creer que esté embarazada- dijo con una gran sonrisa tocando su vientre
-Yo no puedo creer que no vaya a tener vida sexual por 10 meses- dijo afectada
-Dijo que eso puede cambiar, además no es que no vayas a tener, prometo mantenerte muy feliz, además ya son 8 meses con la cuarentena incluida- beso los labios de su esposa
Camino a la oficina Rachel no dejaba de acariciar su vientre
-¿Cuándo les daremos la noticia?- preguntó la rubia
-Quiero esperar un mes más, ya cuando es más seguro- dijo de pronto preocupada
-Hey, todo va a salir bien, la doctora dijo que todo está perfecto-
-Estaba pensando en ponerle una playera a Lu que diga "Hermana mayor"-
-Sí, organizamos una comida con familia y amigos para darles la buena noticia-
Ambas estaban ilusionadas.
El mes pasó sin ninguna sospecha por parte de la familia ni amigos. Seguían con su vida normal, solo teniendo cuidado con lo que hacía Rachel.
-Ya está el asador listo- informó Quinn con la cara manchada de carbón
-Estas un poco sucia- se acercó para limpiar su rostro
La ojiverde no perdió tiempo para rodearla con sus brazos y besarla. El beso era agresivo por su parte, necesitado.
-Para, amor...están tocando la puerta- se separó la morena
Quinn suspiró frustrada, cada que intentaba tener algo con su esposa, está la detenía. Sabía que tenía que tener paciencia, quizás en otro momento de su vida, con otra persona no le pasaría, pero era adicta a su esposa y lo estaba pasando mal.
-Hola cariño, ¿dónde está mi nieta favorita? - preguntó Shelby
Maddie y su papá estaban detrás cargando unas bolsas de comida.
-Está dormida, no creo que tarde en despertar...y yo estoy bien mamá-
Como respuesta su mamá beso su mejilla para ingresar a la casa
-Hola papá, hola Maddie...pueden dejar las compras en la cocina-
Jake tomo mando del asador para fortuna de la ojiverde, que se encargó que abrir la puerta.
Todos los invitados ya estaban, las familias de ambas, Santana con su familia, Luna, Kurt con su esposo, inclusive Hannah.
-Fabray, ¿dónde está tu hija? Rose quiere jugar con ella- San señaló a su pequeña en brazos de su otra madre
-Rach la está cambiando, voy por ellas-
La ojiverde subió a la habitación de su pequeña.
-Mama- dijo la pequeña al verla
-Todos preguntan por esta hermosura- se acercó para besar su mejilla
-Pues ya estamos listas, solo falta tu playera- se la dio
Las tres salieron al jardín tomadas de las manos
-Ya estamos aquí- informó la ojiverde
Solo unos cuántos voltearon, pero al escuchar el asombro todos voltearon a verlas.
La playera de pequeña decía "Hermana mayor", la de Quinn "Mamá en 6 meses" y Rachel "Estoy embarazada".
Las felicitaciones no tardaron en llegar para la familia.
-Felicidades, Fabray...ahora entiendo tu mal humor-Santana le ofreció una cerveza a su amiga
-¿Mi mal humor? Estoy feliz- aceptó la cerveza
-Sí, puedes estar feliz...pero tu aura sexual esta negra- la vio con los ojos entrecerrados
Quinn negó y le dio un largo trago a su cerveza
-No lo puedes negar, soy tu mejor amiga y nadie te conoce como yo- la ojiverde bufo
-Al parecer su apetito sexual es nulo, llevamos dos meses sin nada de nada, cuando intento intensificar algo me corta- finalmente confeso
-Vaya, y tú tan sexual que eres, siempre existen juguetes...puedes apoyarte en ellos, si quieres puedo acompañarte por algunos-
-Siento interrumpir, pero quiero felicitar a mi hija- llego Judy
La fiesta había llegado a su fin. Las chicas acostaban a su hija.
-¿Tienes un bebe aquí?- preguntó la pequeña
-Sí, es tu hermanita o hermanito -
-¿Ya va a salir para jugar?-
-No cariño, ¿recuerdas las fotos que te enseñe cuando estabas en mi panza? - la pequeña asintió- La panza de mamá tiene que crecer mucho, así que todavía falta tiempo-
La pequeña hizo un puchero
Llego el cuarto mes de embarazo, Rachel se sentía radiante, mientras que su esposa sentía que se subía por las paredes.
La ojiverde había creado momentos para tener intimidad con su esposa, pero de besos y algunas caricias no pasaban.
Y su humor estaba siendo el más afectado.
-Es hora de irnos a casa- la morena entro a la oficina de su esposa
-Solo déjame guardar los archivos-
-¡Fabray! Tenemos planes- Santana llego a la oficina
Rachel miró a su esposa
-No tenemos planes-
-Claro que sí, siento robarte unas horas a tu esposa, pero la necesito- miro a Rachel
-Vale, voy a la casa de tu mamá por Lucy y nos vemos en casa-
Rachel se acercó para besarla. Aún le gustaba marcar territorio frente a Hannah que se mantenía ajena de la conversación.
La ojiverde siguió obediente a su mejor amiga que le iba contando todo lo que su pequeña comenzaba hacer.
-Llegamos, bájate- apago el auto y salió de el
Quinn al ver el lugar donde estaban, tapo su rostro. Y antes de que a la latina hiciera un escándalo para hacerla bajar, se decidió a seguir a su amiga.
Santana ingreso feliz, saludando a la encargada, se notaba que venía mucho aquí.
-Y bueno... ¿qué es lo que te gusta? - la ojiverde negó- Necesito saber para ver qué comprar...penetración, sexo oral...-comenzó a enumerar
El rostro de la ojiverde no podía más de lo rojo
-No te voy a hablar de mi vida sexual y gustos- dijo abochornada
-Lo necesito, hay muchas posibilidades- la ojiverde volvió a negar
-Mejor te espero en el auto- dijo saliendo de la tienda
A los pocos minutos Santana regreso al auto con varias bolsas
-Me dejaste en vergüenza con las chicas- negó la latina- no eres una niña para que te asustes con estas cosas, es más normal de lo que crees- la regaño
-A mí no se me da eso-
-Como quieras, te compre unas cosas que pienso que te pueden servir, porque no me ayudaste- le entregó una bolsa grande de papel.
Dejó otras bolsas en los asientos de atrás.
Al llegar a casa de su amiga, Quinn se bajó dejando la bolsa. La latina se tuvo que bajar a timbrar.
-Hola San, ¿pasa algo? - preguntó Rachel
-Se le olvido a tu esposa, linda noche- le entregó la bolsa y se fue
La morena fue hasta la sala donde Quinn se había sentado para mirar televisión con su hija
-Santana te trajo esto-le mostró la bolsa
La ojiverde pego un brinco, tomó la mano de su esposa y se alejó de donde estaba su hija
-¿Qué es?- preguntó la morena curioseando la bolsa por la reacción de su esposa
-Nada, ideas de Santana- dijo tratando de quitarle la bolsa
Pero fue inútil, Rachel comenzó a sacar unos cuantos juguetes sexuales
-¿Es un calzón vibrador?- preguntó sorprendida
-Guarda eso, se lo devolveré- se lo quito de la mano
Rachel se le quedo mirando
-Tienes algo que decirme- le dijo firme, la ojiverde negó -Amor, no me dejas otra que hablar con Santana- tomo su celular
-¡No!- la morena levanto la ceja- Buuff...no es tan fácil- se sentó en el banco de la cocina
-Soy toda oídos amor- se sentó a su lado
-Esto de no tener intimidad, está afectando mi humor, yo sé que tú no quieres y no te voy a obligar a nada-
-Al parecer San, está preocupada por ti...y el que yo no tenga apetito sexual, no significa que tú no tengas acción-
-No me siento cómoda hacerlo sola, es como si fuera adolescente y estuviera escondiéndome de tus padres-
-No te tienes que esconder y menos hacerlo sola…podemos intentar con las cosas que te trajo-
-¿Hablas en serio?-
-Claro, me gustaría probar este- dijo coqueta besando a su esposa
Día de juntas en las oficinas, iba la segunda para la ojiverde, en realidad era una conferencia, por lo que optó por sentarse en las últimas sillas, cerca de la salida.
- ¿Cómo vas? -preguntó Rachel sentándose a su lado
-Quiero salir de la oficina, no soy amante de las juntas- se quejó
-Estoy segura que en esta la pasaras bien- dijo segura
-Ya, claro-
La junta comenzó, toda la atención estaba puesta en quien exponía.
A la ojiverde se le cerraban los ojos cuando sintió algo que la hizo brincar de su silla. En automático miró a su esposa que tenía una sonrisa.
De nuevo un movimiento más suave esta vez, se removió.
- ¿Qué haces?- le preguntó muy suave
-No sé de qué hablas- se hizo la inocente
Un nuevo movimiento que le hizo cerrar los ojos
-Estamos en una conferencia...-susurro
-Eso lo hace más interesante- dijo con la vista al frente
-Mmm...- gimió un poco la ojiverde -Para-
La morena negó, y volvió a tocar un botón del control. Quinn apretó sus piernas y tomo fuerte los descansabrazos de la silla
Rachel divertida miró a su esposa, que mordía sus labios.
Sin pensarlo dos veces, tomo la mano de su esposa.
La llevó hasta su oficina, y cerró la puerta con seguro
- ¿Qué...?-
Los labios de la morena no la dejaron continuar. La guio hasta sentir el escritorio, con sus manos trataba de abrirle el pantalón a su esposa.
Cuando la dejo de la cintura para abajo desnuda sus manos tomaron la tarea de lo que hacía el vibrador.
-Dios- susurro la ojiverde
-Trata de no hacer ruido- le pidió mientras besaba su cuello
Después de unos minutos. Rachel se levantó, beso los labios de su esposa y fue acostarse en el sofá. Quinn la miraba
-Vamos, siéntete en mi cara-
En cuanto sintió el orgasmo llegar a su cuerpo, una sonrisa se instaló en el rostro de la ojiverde, que se levantó para sentarse en el sofá. Rachel se paró para comenzar a arreglarse.
-Continuamos en casa, y arréglate un poco...expiras sexo- beso los labios de su esposa
Las chicas se encontraban en el consultorio de la doctora, hoy conocerían el sexo del bebé.
-¿Cómo te has sentido?- preguntó
-Sigo sintiéndome muy cansada y comiendo bastante...fuera de eso bien-
-Esos síntomas te durarán un poco más, trata de escuchar tu cuerpo, si te pide descanso hazlo-
-Entendido doctora-
-Pasa a la camilla para conocer el sexo-
Rachel se acostó, se levantó la blusa que atraía para colocar el gel frío.
En la pantalla comenzaban a mirar a su bebe, y escuchar su pequeño corazón
-Pues, felicidades chicas…tendrán...-
-No, nos diga...queremos saberlo junto a nuestra familia-
Sus madres organizaron el baby shower para revelar el sexo del bebé, en esta ocasión optaron por el tema de patitos.
El momento había llegado, la familia compuesta aún por tres estaba frente a los invitados con una caja grande.
-¿Están listos?- preguntó Quinn
-¡Si!- dijeron todos
-Vamos Lu-
La pequeña abrió una caja donde salieron globos azules
-Es niño- gritó la pequeña para ir abrazar a sus madres
Las felicitaciones no tardaron en llegar para las chicas, en esta ocasión los abuelos eran los que comenzaban hacer planes con su futuro nieto.
Los meses fueron pasando, iba en el octavo mes cuando la ojiverde le propuso a su mujer escaparse al spa que habían ido a su luna de miel.
-¿Entonces segura que hago la reservación? – pregunto la ojiverde
-Si amor, tu papá nos dio unos días libres, y mi mamá dijo que puede quedarse con Lu, Maddie está buscando planes para hacer con ella –
-Muy bien, pero no hay que decirle nada, porque luego no podemos con ella, como aquella vez de la feria – dijo divertida
Flashback
-Ayer vi que ya está la feria lista y funcionando – dijo la morena al llegar a casa
-¿Qué es feria mami? – pregunto la pequeña
-Es un lugar donde hay muchos juegos, comida rica y que estoy segura te encantará- le contesto la ojiverde
-¡Quiero ir! –
-Si iremos, sólo hay que planear cuando – dijo mirando la ojiverde
Dos días pasaron, las chicas estaban llenas de trabajo, dejaban a la pequeña con su abuela Judy, y cuando la recogían no paraba de decir que quería ir a la feria a todas horas.
-Lu, ya te dijimos que si iremos a la feria – contesto paciente Rachel
-Mami, eso me dijeron hace muchos días – hizo carita triste y puchero
-Hemos tenido mucho trabajo, por eso no podemos ir –
-¡No! ¡Yo quiero ir a la feria! – dijo al punto del llanto –Ustedes me dijeron –
Quinn miro a su esposa, que era la que más perdía la paciencia en esos asuntos.
-Iremos ahora- dijo segura cambiando el rumbo
Fin del flashback
-Entonces te dejo que tengo que ir a una reunión con Tom – se despidió de su esposa
-¿Cómo la llevan con el embarazo? – pregunto Hannah una vez que la morena salió de la oficina
-De maravilla, no la paso nada mal como yo, lo único malo, si se puede llamar así, es que le da mucha hambre…y a mí me deja con hambre – lo último lo dijo más para ella
-Santana ha mencionado tu "mal humor" – dijo divertida
- ¿Cuándo te lo dijo? – su amiga no podía ir contándoles a todos sus problemas sexuales
-Cuando supimos del embarazo, me dijo que te tuviera paciencia porque "Rachel no te iba a alimentar" –
-La voy a matar- dijo apretando los dientes
-Sólo no olvides hacer la reservación, ambas lo necesitan – dijo divertida
El día de la escapada romántica había llegado.
-Buenos días Lu – Rachel fue a levantar a su pequeña
La pequeña se removía en su cama, abrazada a su peluche de león.
-Vamos, que hoy te espera unos días muy divertidos con tu tía y tus abuelos –
La pequeña curiosa abrió un ojo para mirar a su mamá.
-Eso si te interesa ¿verdad? – la pequeña asintió – pues te quedaras el fin de semana con ellos, y Maddie me dijo que harán cosas muy divertidas –
La pequeña se incorporo
-¿Ustedes no estarán? –
-No, mamá y yo tenemos unas cosas que hacer, por eso te quedarás con ellos, y necesito de tu ayuda para hacer tus maletas mientras mamá termina el desayuno –
Lucy se levantó para comenzar con su maleta, estaba entusiasmada de pasar unos días con ellos.
Cuando madre e hija bajaron, la ojiverde ya tenía listo el desayuno para ellas y su pequeña
-Buenos días, hermosa- beso la mejilla de su hija y ayudo a subir a la silla
-Mamá, me quedare con los abuelos y tia Mad –
-Ohhh, eso suena muy divertido-
-Ahora a desayunar para llevarte con ellos –
La familia desayuno tranquila entre platicas, la ojiverde fue la encargada de subir el equipaje. Rachel en abrochar a su pequeña en el auto.
La primera parada fue la casa de los Berry, donde la pequeña apenas se despidió de sus madres porque le urgía entrar a la casa.
-Mamá, cualquier cosa nos llaman, tendremos los teléfonos disponibles a toda hora –
-Vayan tranquilas y disfruten –
Se despidieron de Shelby y subieron al auto
-¿Estas lista para esta aventura? – pregunto la ojiverde
-Sí, unos días para nosotras solas, aunque será raro no tener a Lu –
-Ya sé, no habrá nadie que nos levante temprano, que quiera platicar a todas horas…eso lo saco de ti – le reclamo de broma a su mujer
-Sé que nos amas así- beso la mejilla de su esposa
Llevaban media hora de camino cuando la morena comenzó a sentirse incomoda y un tanto mal.
Quinn lo noto porque se movía mucho en su asiento
-¿Todo está bien? –le pregunto
-Creo que tengo que ir al baño, me siento incomoda- hizo una mueca
-Vale, estamos cerca de una gasolinera –
La rubia paro, y espero a Rachel en el auto.
Una llamada entro a su celular, se sorprendió al ver que era su esposa
-¿No hay papel en el baño? – pregunto divertida - ¿Qué? Espera no te muevas ya voy – dijo preocupada
Cerro el auto y fue corriendo al baño
-Rach, Rachel ¿Dónde estás? – dijo alarmada
-Aquí – dijo con voz quebrada
La ojiverde fue hasta ella, y abrió la puerta. Rachel sangraba de la parte baja, manchando sus piernas y ropa interior.
-No me siento bien- dijo Rachel un poco pálida
-Vamos, te llevare al hospital-
La tomo ayudo a caminar hasta llegar al auto, la aseguro, subió al auto.
Sentía que sus manos temblaban, pero se tenía que mostrar fuerte porque su esposa la necesitaba. Rachel se quejaba mientras tomaba su vientre.
-Ya vamos a llegar, todo ira bien – repetía para ella y para su esposa
Llegaron al hospital en 20 minutos
-¡Una camilla por favor! – grito al detener el auto en emergencia
Unos enfermeros ayudaron a Rachel
-¿Qué sucede? – pregunto una doctora
-No sé bien, se sentía mal, luego me llamo porque estaba sangrando y no ha parado de quejarse de dolor, está embarazada de 8 meses – contesto caminando detrás de su esposa
-¡Quinn! ¡No te vayas! – le pidió estirando la mano
La ojiverde vio a la doctora que asintió
-No me iré, estoy con ustedes – beso su mano
-Necesito el nombre del doctor que la está atendiendo-
Quinn le dio los datos.
Los minutos pasaban y Rachel no mejoraba. La doctora llego
-Quinn, por favor permítenos afuera para revisarla- le pidió la ginecóloga
La ojiverde lo hizo. Desde la puerta miraba toda la interacción, el rostro de dolor de su esposa.
De pronto los rostros de las doctoras cambiaron a un semblante frio, las enfermeras comenzaron a moverse más rápido. Miro a su esposa, pero esta estaba con los ojos cerrados, sin ningún gesto.
Esto la asusto y quiso entrar, pero la camilla en donde estaba su esposa salio por las puertas.
-Rachel, Rachel…-trato de llamarla
-Quinn, la doctora te explicará – le dijo la ginecóloga llevándose a los elevadores a su mujer
La ojivede miro a la doctora de urgencia
-Su esposa presenta un desplazamiento de placenta, tenemos que hacer una cesárea de emergencia –
-Pero aún falta un mes para que nazca – dijo en shock
-Lo tenemos que hacer ahora, las vidas de ambos corren peligro, la acompaño a la sala de espera, sería mejor que llame a alguien que le haga compañía –
La ojiverde asintió, caminando detrás de la doctora de forma automática.
