Quinn se encontraba sentada en su jardín tranquila bebiendo su cerveza, miro su reloj y resoplo.

Dio el ultimo sorbo a su cerveza cuando se escuchó la puerta principal abrirse seguida por varios pasos.

-¡A lavarse las manos! – escucho la voz de su mujer

Sacudió su botella para asegurarse que realmente estuviera vacía antes de levantarse e ingresar a la cocina.

-¿Cómo les fue? – pregunto recargaba en el mostrador, viendo como la morena sacaba las cosas que acababa de comprar

-Bien, encontramos todo-

La morena se acercó hasta su mujer para besarla lento.

Pero el timbre de su casa corto en momento

-En unas horas nadie te salvará – dijo murmurando sobre los labios de la rubia

-Voy a abrir, tu encárgate de lo demás – le dio un último beso antes de alejarse

La rubia abrió la puerta

-Hola papá, hola mamá – saludo a sus padres de beso

-Hola cariño, ¿ya está todo listo? – pregunto ansiosa Judy

-Sí, no deben de tardar en bajar, pasen –

-¿De quién es toda esa comida? – pregunto sorprendido Russell

-Para ustedes, al parecer el ultimo experimento vegetariano de mamá no fue un éxito- hizo una mueca

-Pero si hasta trajeron para ustedes –

-No querían que te sintieras mal, de hecho, la única que se los comió fue Rachel, lo siento-

Judy se cruzó de brazos

-Ya no les haré deliciosas galletas…- se quejó como niña pequeña

-Amamos las galletas, pero las normales, las de chispas… ¿si las conoces? – dijo divertida

Su madre le dio un pequeño manotazo.

Unos pequeños pasos apurados bajaban las escaleras

-¡Abuelos! –

Dos pequeños corrieron a los brazos de sus abuelos

-¿Están listos? – pregunto Russell despeinando al más pequeño, que asintió emocionado

La pequeña se acercó hasta Quinn y señalo las cosas arriba de la encimera

-Sólo faltan estas provisiones – dijo divertida mirando a su madre

-Rachel, déjame ayudarte con eso- Russell se acercó para tomar las mochilas que sostenía- iré subiendo esto al auto-

-¿Ya llevan todo? – pregunto Rachel mirando a los niños

-Si mamá, ya traigo todo – contesto Lucy mostrando su mochila

-Vengan y denme un abrazo y beso – se agacho para estar a la altura de los chicos – Diviértanse mucho – beso sus mejillas

-Si mamá –dijo una pequeña voz

-Nos vamos a divertir mucho con los abuelos – dijo emocionada Lucy

-No se olviden de mi – dijo triste la ojiverde haciendo un puchero

El más pequeño corrió a sus brazos

-Los voy a extrañar mucho, mucho – dijo besando las mejillas del pequeño haciéndolo reír

-Y tú no dejes que la abuela haga sus inventos – beso las mejillas de su hija

-Es hora de irnos, antes de que su madre les siga dando malos consejos, porque mi comida no son inventos – se quejó Judy

-No importa, así te quiero – dijo Lucy tomando la mano de su abuela -¡Vámonos! -

Rachel y Quinn ayudaron a acomodar a los pequeños en el auto y dieron las ultimas indicaciones para los abuelos.

La morena se abrazó a su esposa para ver partir el auto

-La casa estará en silencio – suspiro la morena

-No te preocupes, yo te hare gritar- dijo la ojiverde haciéndole cosquillas a su esposa

-¡Basta! Tenemos que armar nuestras maletas – se alejó Rachel

Quinn volteo a mirar el cielo

Después de unas horas, las chicas iban de camino a una escapada romántica. Rachel iba cantando.

-¿Todo va bien? – pregunto al notar a la ojiverde muy seria

-Sí, todo bien – volteo a verla tratando de sonreír

-Amor, dime ¿qué te pasa? – puso su mano en el muslo de su mujer

La ojiverde suspiro

-La última vez que recorrimos este camino….- no pudo continuar

Flashback

Quinn se sentó donde le indico la doctora, con las manos temblorosas llamo a su amiga

-San…no, no llegamos…estamos en el hospital…no sé, te necesito – dijo antes de soltarse a llorar.

A los minutos, una latina a toda velocidad entraba por el pasillo

-¿Quinn, está todo bien? – pregunto

La ojiverde negó, levantándose para abrazar a su amiga.

-Me puedes explicar ¿Qué paso? – pregunto al ver que su amiga estaba más tranquila

-Íbamos camino al spa, Rachel se sintió mal, paramos en una gasolinera, estaba sangrando demasiado – negó tapándose el rostro-llegamos al hospital, la estaban atendiendo y se desmayó…la trajeron acá arriba porque ella y el bebé están en peligro –

-Vale, la doctora saldrá pronto a darnos buenas noticias, ¿llamaste a alguien más? – Quinn negó

-No sé qué decir, hacer…tengo miedo San, no quiero perderlos – sus ojos de nuevo se llenaron de lagrimas

-Todo irá bien, les avisare a tus padres y los de Rachel…voy a estar en el pasillo –

Quinn asintió, su vista se quedó fija en las puertas por donde había entrado su esposa.

Los minutos pasaban y nadie salía. Sus suegros habían llegado, habían dejado a la pequeña Lucy con los padres de la ojiverde para que ellos pudieran estar en el hospital.

Santana era la encargada de ponerlos al día. Jake caminaba por el pasillo nervioso, Maddie y Shelby estaban en la capilla rezando.

De pronto las puertas se abrieron y salió la ginecóloga.

-Quinn- la llamo la doctora y todos se acercaron

-¿Cómo están? –

-Rachel perdió mucha sangre, tuvimos que quitarle la matriz, lo siento -

-¿Y el bebé? –

-Lo mandamos a la unidad intensiva, es muy pequeño aún…necesita ayuda para respirar-

-¿Están fuera de peligro? – pregunto la ojiverde

-Las siguientes 24 horas serán decisivas –

-¿Cuándo podremos verlos? – pregunto Jake

-A Rachel en una o dos horas la pasaran a la habitación, al pequeño lo pueden ver en los cuneros, sólo Quinn puede pasar…me retiro –

-Gracias doctora – dijo Jake – Iré a avisarles – informo caminando rumbo a la capilla

-¿Vamos a ver a tu pequeño? – pregunto Santana

-Tengo miedo, aún no están fuera de peligro- se volvió a sentar

-Hey, ambos estarán bien, son fuertes…pero ahora el que te necesita es tu pequeño –

La ojiverde miro a su amiga, y asintió.

Cuando llegaron al área de pediatría, la familia de Rachel estaba mirando al pequeño dentro de la incubadora.

-Quinn, la enfermera nos dijo que dentro de lo que cabe el pequeño está estable – informo Shelby

-Es un pequeño muy fuerte- trato de sonreír – iré a verlo – señalo la entrada

-¿Ella está bien? – pregunto Shelby

-No, creo que sigue en shock, hasta que no vea a Rachel no estará bien, llamaré a sus padres – la latina se alejo

Quinn miraba la incubadora, su pequeño estaba conectado a varios cables, vestía solo su pañal

-Lo puedes acariciar, estar en contacto les hace bien- le informo la enfermera

Algo dudosa, adentro su mano para tomar a su hijo. El pequeño agarro uno de sus dedos.

-Hey, mamá y yo deseábamos conocerte, pero te adelantaste unos meses, así que tienes que ponerte muy fuerte para llevarte a casa con tu hermana-

La ojiverde se quedó varios minutos con el pequeño, hasta que le informaron que ya podía pasar a la habitación de su esposa.

Cuando llego sus padres, ya se encontraban con una Rachel muy adormecida

-Preguntaba por ti- dijo Shelby acariciando la mano de su hija

-Hola amor – se acercó y sin importar nada la beso – me asustaste mucho – derramo unas cuantas lagrimas

Jake les hizo una señal para salir de la habitación

-Lo siento, no era mi intención…¿y nuestro hijo? –

-Estaba con él, es muy lindo…pero aún no lo pueden traer aquí porque le falta ganar unos kilos-

-Lo quiero ver-

-Tal vez mañana podamos ir a visitarlo, mientras te mostrare unas fotos –

Saco su celular para mostrarle las imágenes del pequeño

-Es muy pequeño, Quinn – dijo preocupada

-Sí, nació antes…pero todo está bien con él- beso de nuevo a su esposa – Por ahora trata de descansar –

Esa noche la ojiverde se la paso en vela, cuidando de su esposa y visitando al más pequeño de la familia.

Al día siguiente, la ginecóloga fue a revisar a la morena, donde le explico lo que había pasado y le informo que le quitaron la matriz.

Ese día Rachel, poco o nada hablo. Se encontraba triste, ya no podría volver a embarazarse y además aún no le permitían ver a su hijo.

Quinn prefiero dejarla por unas horas al cuidado de su mamá, sentía que ella era la culpable. Por lo que fue a casa a darse un baño y después a visitar a sus padres.

-¿Cómo están? – pregunto su mamá

-El pequeño está estable, pero seguirá un tiempo más en la incubadora, Rachel mejorando físicamente, pero emocionalmente esta devastada…y por alguna razón me siento culpable- confeso al punto de llanto

-Tranquila hija – su madre la abrazo- sabíamos que era un embarazo de riesgo, y nadie se imaginó esto…pero ambos están bien –

La ojiverde se dejó consolar por su madre que le daba palabras de aliento.

Una pequeña voz se escuchó por el pasillo. La ojiverde se alejó de su mamá y limpio el resto de lagrimas

-Mami- grito la pequeña corriendo a sus brazos

Quinn la abrazo fuerte, era lo que necesitaba.

-Mami, ¿ya nos vamos a casa? – pregunto

-No cariño, lo que pasa es que tu hermanito ya nació – la pequeña comenzó a brincar feliz – mamá y él se tendrán que quedar unos días en el hospital-

-Nooo..ya quiero jugar con el – hizo un puchero

-Vas a poder jugar, pasa que él es muy muy pequeñito por lo que tiene que crecer un poco más para que lo hagas…y estaba pensando que si mañana ¿quieres ir a visitar a mamá? –

-Sí, la quiero ver…y le voy a llevar una sorpresa- dijo feliz

-Perfecto, entonces los abuelos te llevaran mañana, te quiero mucho Lu- volvió a abrazar y besar las mejillas de su pequeña

-Yo tambien mami – le dio un ultimo abrazo para volver a salir corriendo a la habitación

-Cariño, lo que necesiten dinos – dijo su padre

-Gracias,papá…estamos bien –

Se despidió de sus padres con un fuerte abrazo antes de volver al hospital.

Ingreso a la habitación de su esposa, pero Shelby le informo que estaba dormida por lo que aprovecho para ir a visitar a su pequeño.

Ya vestida apropiadamente, se acercó a la incubadora y con mayor seguridad tomo la mano de su pequeño.

-El pequeño esta respondiendo muy bien, el contacto con sus padres les ayuda, puedes cargarlo- le informo la doctora

-Es muy pequeño – confeso nerviosa

-A lo largo de mi carrera he visto bebés más pequeños salir adelante, es posible que sólo pase unas semanas más antes de que pueda ir a casa, entonces ¿lo quieres cargar? –

La ojiverde asintió, la doctora le dio indicaciones para sostenerlo.

-Hola, soy mamá – dijo con la voz suave

El pequeño se movió un poco y abrió los ojos

-Hey, eres todo un guerrero, y mamá esta que se muere por conocerte y cargarte- le informo

La rubia estuvo cargando y hablando con su pequeño hasta que la enfermera le dijo que era momento de los medicamentos del pequeño. Como favor le pidió que le tomará una foto con su hijo.

Al regresar a la habitación, saludo a sus suegros y estuvieron platicando un poco. Pero cuando se despidieron el ambiente se puso un poco tenso.

-Fui a ver a Lucy, mañana la van a traer, dice que te extraña mucho-Rachel sólo asintió –También estuve que el pequeño, la doctora dice que todo va bien, y que el contacto con nosotras es de gran ayuda, en cuanto estés un poco mejor te llevarán a verlo, mira hoy fue la primera vez que lo sostuve- le mostro el celular

Rachel sólo le dio una mirada rápida

-No me gusta que lo llames pequeño, debemos ponerle un nombre- dijo seria, esquivando la mirada de su esposa – bueno, eso no es si será bueno…-dijo con un nudo en la garganta

-Hey Rach, mírame – la ojiverde sostuvo el rostro de su esposa- nuestro hijo está bien, va a salir de esta, es un pequeño guerrero como su mamá – Rachel hizo una mueca

-Estoy cansada, quiero dormir – se giró dándole la espalda

Quinn suspiro frustrada.

En la madrugada, la ojiverde estaba dormida en el sofá de la habitación, cuando escucho la voz de Rachel

-Charlie – susurro por lo bajo la morena

-¿Qué? – pregunto aún dormida

-Charles, me gusta ese nombre-

-Charles Fabray Berry, me gusta- volvió a cerrar los ojos con una sonrisa

Al día siguiente, Rachel se encontraba nerviosa, su doctora le había dado el visto bueno para conocer a su pequeño. Por lo que con ayuda de la enfermera y de su esposa la llevaron hasta el área donde se encontraba su hijo.

-Tiene muchos cables- dijo asustada

-Lo estamos monitoreando, no es nada grave – contesto la enfermera

La enfermera sostuvo al pequeño para pasárselo a la morena. Con algo de temor lo sostuvo.

La enfermera les dio algo de intimidad, alejándose de ellas.

-Es muy pequeño – dijo Rachel acariciando su pie

-Sí, está atento a todo – sonrió al ver como el pequeño abría los ojos

-Hola, Charlie – dijo con algunas lágrimas la morena- perdón por traerte a este mundo antes de tiempo –

-No tuviste la culpa Rach, era un embarazo de riesgo, tú lo hiciste más que perfecto, la doctora me explico que casos como el tuyo son pocos, la mayoría de las veces lo pierden o nacen muy prematuros. Tú al igual que nuestro hijo aguantaron hasta el último momento-

Quinn beso la cabeza de su esposa, acaricio la mano de su hijo y salió para darle privacidad.

Mientras esperaba en la habitación, sus padres y la pequeña Lucy llegaron.

-¿Dónde está Rachel? – pregunto preocupado su padre al ver la cama vacía

-Esta con Charlie, vamos para que lo conozcan –

Caminaron hasta llegar a los cuneros, Quinn sostuvo en brazos a su pequeña

-Miren, allá esta Rachel cargando a Charlie – señalo

-Es muy pequeño- dijo Judy

Rachel sintió las miradas y sonrio al ver que su pequeña le hacia señas.

La familia regreso a la habitación, esperando a Rachel que no tardo en llegar.

Con ayuda de la ojiverde y la enfermera volvió a sentarse en la cama.

-Mama- la pequeña reclamaba su atención

Russell subio a la pequeña a la cama

-Recuerda que tienes que tener cuidado-

La pequeña abrazo a su mamá con cuidado y se sento a lado de ella, recargando su cabeza

-¿Cómo estas Lu?- pregunto Rachel

-Bien, me estoy divirtiendo con los abuelos, pero las extraño y quiero conocer a mi hermanito – hizo un puchero

-Falta poco para que regresemos a casa y lo puedes cargar –

-¡Si! Ayudare a cuidarlo – aseguro

-Te va a tocar a ti cambiar sus pañales –dijo seria la ojiverde

La pequeña hizo un sonido de asco

-Eso le va a tocar a mami- dijo Rachel mirando a su esposa, la pequeña no tardo en apoyar la decisión.

Estuvieron un rato en compañía, hasta que la hora de visita termino.

Fin del Flashback

-Siento mucho haberme comportado tan seca contigo, no vi que tu también la estabas pasando mal – se disculpó la morena

-Ya quedo atrás, y lo superamos, sólo que este camino me hace pensar en lo que pude perder- miro a su esposa

Rachel sonrio y beso su mejilla

-Nos llevamos algunos buenos sustos…-

Flashback

A Rachel le había dado de alta hace varios días, el pequeño aún seguía en terapia. Todos los días por lo menos una de las chicas iba al hospital para ver a Charlie.

El pequeño respondía bien, aunque tuvo una baja de defensas que las preocupo y las llevo a quedarse varias noches junto al pequeño.

Pero Charlie era un guerrero, y se recuperó antes de lo que esperaban los médicos.

-Hoy nos vamos a casa Charlie – dijo Rachel feliz, terminando de vestir a su pequeño

-Ya está todo listo –

Las chicas colocaron al pequeño en la silla del auto, Rachel se fue detrás con el, y partieron rumbo a su casa.

Al llegar, la pequeña Lucy se asomaba emocionada por la ventana.

Con cuidado, la ojiverde cargo la silla del pequeño, mientras su esposa bajaba el bolso. Adentro las esperaba su hija y los padres de la morena.

-¡Ya llegaron! ¡Ya llegaron! – gritaba emocionada la pequeña

-Hola cariño, alguien quiere conocerte – dijo Quinn caminando hasta la sala

Con cuidado coloco el portabebés en el suelo y saco al pequeño.

-Charlie, dile hola a tu hermana Lu-

La pequeña se acercó a mirar al bebé

-Hola – dijo tímidamente

Rachel se sentó a lado de su mujer

-¿Quieres cargarlo? – pregunto la morena animando a su hija

La pequeña asintió, se sentó entre sus mamás, la ojiverde con cuidado coloco al pequeño en los brazos de su hija. El pequeño al sentir el cambio abrió los ojos

-Me está mirando – dijo emocionada

-Sí, quiere conocerte- dijo feliz la morena

-Hola hermanito –

El momento fue capturado por el abuelo.

Fin Flashback

-Si te soy sincera, pensaba que Lucy estaría celosa – confeso la morena

-La hemos educado muy bien, siempre nos quería ayudar con el cuidado de Charlie, incluso quiso cambiarle el pañal con popo –recordó divertida la ojiverde

-Tú la hiciste sufrir mucho – la regaño

Flashback

-Lu, Lucy – Quinn la llamaba

La pequeña llego corriendo de su cuarto

-Necesito que me ayudes a cambiar el pañal de Charlie, por favor, me duele mucho la mano – dijo seria

La pequeña miraba a su mamá y su hermano. No muy convencida se acercó al pequeño

-Sólo tienes que quitarle la cinta del pañal…- la pequeña seguía las instrucciones- bien, dime que ves –

-Tiene mucha popo – dijo sorprendida – Huele muy feo, mami – se tapó la nariz

-Vale, toma las toallitas y limpia a Charlie – dijo tranquila, aguantando la risa

La pequeña tomo una toallita, miro a su hermano que lucía divertido, después miro a su mamá que se masajeaba la mano.

Por suerte Rachel entro en acción

-¿Qué haces cariño? – pregunto mirando a su hija

-Le voy a cambiar el pañal a Charlie –

-¿Quinn? – miro a su mujer levantando la ceja

-No tienes que hacerlo Lu, ya se me paso el dolor en la mano, gracias – se acercó para besar la mejilla de su hija

Rachel y Lucy se alejaron y vieron como Charlie comenzó hacer pipí mojando a Quinn

-Es el karma- dijo divertida su esposa

Fin Flashback

-Ojalá no hubieran crecido tan rápido – dijo nostálgica la ojiverde

-Lucy va a cumplir 7 años, y Charlie 4…ya dejaron de ser bebés –

-¿Te hubiera gustado tener otro? – pregunto la ojiverde

-Hace un tiempo te hubiera dicho que sí, mi sueño era tener mucho hijos, vivir varios embarazos, sin embargo doy gracias que por lo menos pude vivir uno, estoy feliz con la familia que formamos – beso la mejilla de su esposa

Las chicas no tardaron en llegar al spa. Se registraron para obtener su habitación. Y aprovechando que era temprano, fueron directas a un masaje.

Vestían sus batas, esperaban en la sala su turno. Cuando escucharon una voz muy familiar

-Joder, que nos trajo el viento – saludo la latina

-¿Qué haces aquí? – pregunto la ojiverde

-Disfrutando a mi esposa, creo que es a lo que ustedes vienen, bueno no con a mi esposa, ella solo es mía, porque hace unas cosas maravillosas con su…-

-San, lo entendí, no digas más – pidió a su amiga

-Hola chicas, que casualidad- saludo Britt, acariciando su pronunciado vientre

-Hola Britt, ¿Cómo va todo? – pregunto Rachel

-Todo bien, sólo que traigo las hormonas revolucionadas y me quiero comer a este bombón latino – se acercó mordiendo el cuello de su esposa

-Basta Britt, aquí no – dijo nerviosa

-Jamás me imagine ver a Santana nerviosa – se burló su amiga

-Déjame Fabray – se cruzó de brazos

-Te pareces mucho a Rose, haciendo puchero – la ojiverde siguió molestándola

- Quinn Fabray Y Rachel Berry, es su turno – informo una empleada

-Te has salvado, López – dijo la rubia antes de tomar la mano de su esposa

Las chicas compartieron momentos íntimos y algunos con sus amigas. Sin duda, era lo que necesitan, aunque amaban a sus hijos, poco tiempo tenían para ellas.

El fin de semana paso rápido, ya se encontraban en su casa esperando a sus pequeños.

-Segura que no podemos hacerlo rápido – dijo Quinn arrinconando a su esposa

-No, amor…¿no tuviste con el fin de semana? –

-No me canso de ti, entre más te tengo más quiero – dijo besando el cuello de su esposa

-Es…espera – gimió un poco

Quinn tomo en brazos a su esposa y la coloco en la encimera. Cuando le quito la playera el timbre sonó haciendo que maldijera.

-Te dije que no había tiempo – dijo divertida al ver la frustración de su mujer

Rachel se acomodo la ropa para abrir la puerta.

Al hacerlos dos torbellinos entraron a la casa, seguidos por los padres de la ojiverde

-Hola, ¿Cómo se portaron? – pregunto la morena tomando las cosas de sus hijos

-Super bien como siempre –

Los pequeños saludaron primero a Quinn, después a la morena

-¿Eso es cierto? – pregunto la morena

-Sí, y la abuela hizo galletas muy ricas – dijo el pequeño

-Asi que nada de inventos mamá – la ojiverde no perdió oportunidad de molestar a su madre

-No, buscamos una receta juntos y ellos me ayudaron…tu padre fue el catador oficial –

-Son las mejores que he probado – dijo guiñando el ojo a sus nietos que sonrieron

-Muchas gracias por cuidarlos – dijo Rachel

-No es nada, nos encanta tenerlos en casa-

Por la noche Quinn acostaba a su hija

-Ya que estamos solas ¿si le quedaron buenas las galletas? –

-Si, nosotros le ayudamos, Charlie batió y yo les hice la forma de corazones – contesto emocionada

-Perfecto, tendremos que hacer esa receta nosotros, pero ahora es hora de dormir, descansa – beso las mejillas de su pequeña

En otra habitación Rachel tenía la tarea de dormir a Charlie

-Mamá, otro cuento – le pidió el pequeño

-Ya van dos que te cuento, tienes que dormir –

-No tengo sueño – dijo bostezando

-Mejor, canto tu canción favorita – dijo acariciando el cabello rubio de su pequeño

Cuando sus hijos eran pequeños y no paraban de llorar, Rachel era la encargada de cantarles y mágicamente dejaban de llorar poco a poco hasta quedarse dormidos. Y este truco aún funcionaba con el más pequeño de la familia.

Rachel entro a su habitación una vez que logro que el pequeño se durmiera.

-Hoy tardo en dormirse – le dijo a su esposa

-Para mí que se espera hasta que le cantes para dormirse –

-No le puedes decir nada, conozco a alguien que espera mis besos para dormir – dijo acostándose en su lado de la cama

-Culpable – miro a su esposa con una sonrisa – Ya quedo la habitación reservada para la boda de Luna- dejo su celular en la mesa de noche

-Pensé que jamás se casaría –

-Encontró alguien que sigue su ritmo de vida, y que ama viajar como ella, estoy muy feliz por ella - dijo con una sonrisa la ojiverde

-Pues todas nuestras amigas han encontrado alguien, las próximas reuniones hablaremos de embarazos e hijos –

-Yo sólo quiero hablar de lo que te voy hacer-

La rubia se colocó arriba de su esposa, miro sus ojos para después perderse en su boca.

El fin de semana llego, y con eso una escapada en familia a la playa para la boda de Luna.

La alarma del celular de Quinn sonó, se acurruco en el cuerpo de su esposa para seguir durmiendo

-Quinn, tenemos que levantarnos…-dijo aún con los ojos cerrados

-No, quiero dormir –

-Te dije que no nos desveláramos – Rachel poco a poco se fue incorporando

-No escuche que te quejaras – abrió los ojos para dedicarle una sonrisa pícara a su esposa

-Levántate, voy a despertar a los niños –

Después de casi una hora, la familia Fabray Berry estaban en el auto camino al aeropuerto

-¿Llegando podemos meternos a la alberca? – pregunto Lucy

-Sí, yo quiero nadar – dijo el pequeño entusiasmado

-No prometo nada – dijo Rachel

-Primero tenemos que conocer la habitación y el hotel, después si todavía hay sol podemos meternos –

Esta respuesta hizo feliz a los pequeños.

Faltaba casi una hora para poder abordar, Rachel lucia algo nerviosa

-¿Todo bien? – pregunto suave, mirando que sus pequeños estaban entretenidos jugando

-Sí, sólo los nervios normales, y ya tomé mi medicamento – dijo adivinando la pregunta de su esposa

-Te ira bien, los chicos te mantendrán ocupada, además iré a tu lado para lo que necesites- beso sus mejillas

-Mamá, ya me aburrí –Charlie se quejó sentándose en las piernas de la morena

-Aún falta para subir al avión – dijo la morena

-Charlie, ya no quiere jugar conmigo – llego molesta Lucy

-Ya me aburrí- se defendió el pequeño

-¿Ahora qué voy hacer? Falta muchísimo para subir- dijo dramática

-Podemos jugar, o cantamos algo – propuso la ojiverde

-No – contesto el pequeño

La pequeña se quedó pensando unos segundos

-Ya sé…cuéntenos como se conocieron – dijo emocionada la pequeña

-Sí, esa historia me gusta mucho – apoyo su hermano

La pequeña se sento en las piernas de la ojiverde para escuchar cómodamente la historia

-Vale, pero tú comienzas, quiero saber tu versión de la historia – dijo con una sonrisa la morena

-Antes trabaja como azafata, me gustaba porque viajaba a muchos lados, en uno de esos tantos viajes, en unos de esos viajes me toco el carrito de la comida junto a su tía Luna, y me cruce con unos hermosos ojos que me dejaron marcada, y esa mirada fue la de su mamá…-

FIN

N/A: Hasta aquí llego esta historia, más de un año escribiendo y espero que les haya gustado :D

Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer y comentar.