Descargo de Responsabilidad: No Soy dueño de Boku no Hero Academia ni de tampoco sus personajes, todos ellos pertenecen a su respectivo creador.
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POV ¿?
"¿P-p-por qué… sucedió… es-esto?" Se preguntó un joven el cual se encontraba dentro de un auto volcado. Su ropa rasgada en partes, su cuerpo poseía heridas muy profundas en lugares como brazos y estómago las cuales no paraban de sangrar.
Mi mente estaba hecho un caos, porque a mí. Solo iba a visitar a mis padres luego de no haberlos visto por casi un año, estar estudiando en la universidad me aparto de mi familia y apenas tenía contacto con ellos, además de unas pocas llamadas, las cuales la mayoría eran de mi madre. Apenas hablaba con mi hermano, y desde que fui a la universidad no tengo contacto con mi padre y hermana.
Se suponía que iría este fin de semana a la casa de mis padres para al menos verlos un día, y luego volver a la Universidad, a pesar de ser poco tiempo al menos los habría visto por última vez, pero ahora ya era tarde.
Mientras viajaba desde la cuidad en la cual estaba, hacia el campo donde vivían sus padres, un conductor que iba al lado contrario al mío que él intento adelantar a otro, sin darse cuenta de mi auto, el al verme intento frenar para volver a su pista pero había reaccionado demasiado tarde. Y lo inevitable paso, su auto choco contra el costado izquierdo de mi auto, haciendo que nuestros autos volcaran violentamente hasta que ambos se detuvieron luego de unos metros, el mío quedo al otro lado del camino, metido en un alambrado.
No se cómo quedo el del otro conductor, pero se con certeza que quedo igual o peor que él mío. Apenas podía ver algo, ya que mi vista estaba borrosa y sentía un dolor inmenso en partes de mi cuerpo, sentía como mi sangre caía en el techo del auto.
"…maldita, sea." Murmure antes de escupir algo de sangre, mi vista se aclaró un poco para ver a través de la ventana, con dificultad pude ver, como varios autos se habían detenido para ayudar, pero estaban más concentrados en el otro, supuse que habían más personas en ellas, para que las personas se preocuparan más, tal vez niños en el coche. No lo sabía.
Fue entonces cuando vi por el rabillo de mis ojos, como un líquido comenzaba a juntarse afuera de la puerta de mi coche, el charco se hacía cada vez más grande, me confundí por un momento, hasta que olfatee un poco. Combustible, el líquido era el combustible de mi auto.
Me desespere, no quería morir. Aún no quería morir, era joven todavía, no había hecho muchas cosas en su vida, y quería hacerlas, pero mi vida ahora dependía de un hilo, sabía que parte del motor de mi coche estaba en llamas y que tan solo esta tocara mínimamente el combustible en el suelo, ya no habría futuro para mí.
"No quiero morir, no quiero morir, NO QUIERO MORIR. Por favor que alguien me salve, por favor… solo que alguien me salve, por favor por favor… alguien, quien sea ayúdeme" Pensé mientras veía como el combustible se acercaba cada vez más al fuego, pero no pude hacer nada para detenerlo, más que solo ver como mi vida llegaba a su fin. Cerré mis ojos esperando mi fin, esperando como mi inevitable muerte me alcanzaba.
-¿Quieres vivir?- Fue entonces cuando escuche una voz, me sentí confundido y rápidamente abrí mis ojos, no había nadie. Pero por alguna razón sentía que alguien delante de mis ojos, en cuclillas parado al lado de mi auto se encontraba esperando mi respuesta.
No sabía qué hacer, tal vez estaba alucinando antes de morir, en mi agonía por vivir, tal vez mi mente jugaba con mis sentidos, y ahora escuchaba voces esperando que estás me salvarán.
-¿Quieres vivir?- La voz repitió la pregunta, pestañe un par de veces, pero seguí sin ver a nadie, solo sentía su ¿presencia? Y su voz. A pesar de todo, quise responder pero ya casi ya no me quedaban fuerzas para hablar, así que asentí lentamente.
-Entonces te concederé vida…- Al escuchar sus palabras de alguna forma sentí alivio, ya no iba a morir, eso, por alguna razón pensé eso. Pero también me encontraba escéptico, una parte de mí no creía en las palabras de la ¿persona? O quien fuera quien estuviera ahí. –…Pero lamentablemente no en este mundo- Reaccione con sorpresa, ¿Qué quiso decir con eso? Mi mente se encontraba loca, ya que mi muerte era inevitable era lo más inteligente que mi mente, en mí agonía pudo crear. Era lo más probable.
-Disfruta tu nueva vida-
Fue lo último que escuche antes de perder el conocimiento.
Fin POV ¿?
….
"Maldición, ¿Por qué tuve que usar este ataque?" Fue la pregunta que se hizo un chico de 16 años, de cabello negro con toques azules en puntas, sus ojos no se encontraba a la vista, ya que poseía un par de gafas de tono oscuro, de tez blanca, de un metro sesenta y ocho, quien usaba una chaqueta azul de manga corta con líneas blancas en cuello y costados, debajo usaba una camisa negra, la cual ahora la parte de las mangas estaban destrozadas, además usaba un pantalón gris, y zapatillas negras. Su nombre era Angel Noshimuri.
"¡Fue increíble como acabaste con ese gran robot con tu extraño ataque de rayos! ¡¿Cómo lo hiciste?!" Pregunto una chica de cabello castaño corto que llegaba al cuello con dos mechones largos al frente que le llegaban a los hombros, ojos cafés de tez blanca, quien usaba un traje deportivo negro con blanco, unas zapatillas azules.
"¡¿Cómo pudiste?!"Pregunto de nuevo la chica con emoción al pelinegro que la miro nerviosamente mientras tomaba que comenzó a sobarse la cabeza con su mano derecha antes de hacer una mueca de dolor.
"Jejeje, supongo que solo lo hice y ya. Además ese chico también derroto a uno de estos" Respondió el pelinegro a la chica, al momento que con su mano izquierda señalaba a un chico de cabello verde en el piso de aspecto bastante mal. El cual se encontraba en mal estado por derribar a otro de esos inmensos robots de un solo puñetazo.
"Oh es verdad, tengo que ayudarlo" Dijo la chica mientras tomaba camino hacia el chico derribado en el piso, haciendo que el pelinegro suspirara de alivio al deshacerse de la chica. Rápidamente se dio vuelta para sacudir sus manos mientras hacía ruidos y gestos de dolor.
"¡Maldición! No volveré a usarlo en buen tiempo, arde como el infierno" Gimió el chico el cual ahora soplaba sus manos, antes de alejarse del lugar rápidamente. "Me estoy arrepintiendo de haberme inscrito en la U.A" Pensó con cierto arrepentimiento el chico de cabello negro.
…..
"¡Estoy en casa!" Dijo el pelinegro entrando a su casa, el pelinegro vivía en uno de los sectores más estables de la ciudad.
"Eh… bienvenido a casa, hijo" Dijo una mujer de pelo negro, la cual se asomaba por una puerta, llevaba un vestido azul oscuro, encima un delantal blanco, usaba unas sandalias oscuras. Ella era Asuna Noshimuri, la madre de Angel, bueno madre adoptiva.
"¿Cómo estuvo tu día, Ma?" Pregunto el pelinegro a su madrastra, mientras cambiaba sus zapatos por unas sandalias.
"Normal, como siempre. ¿Y tú, como te fue en tu ingreso a la U.A?" Pregunto Asuna la cual volvió a la cocina para seguir con lo suyo.
"Supongo que bien, las pruebas fueron fáciles. Aunque me lastime un poco las manos por uno de mis ataques, pero nada grave" Dijo Angel mientras tomaba su mochila y las dejaba en uno de los sillones de comedor.
"Si te viste obligado a usar uno de tus ataques, ¿fue más difícil de lo que me estás hablando, no?" Llego la voz de Asuna desde la cocina.
"Tal vez…" Murmuro el pelinegro mientras se sacaba la chaqueta para dejarla en un perchero, antes de sentarse en la mesa.
"Sigues siendo igual de imprudente que siempre, hijo. No debes tomar la U.A a la ligera, sabes" Hablo Asuna mientras sacaba la comida del horno, para luego servirla en unos platos.
"Lo sé, lose. Solo pensé que tal vez podría lograrlo sin mostrar mi Quirk, pero no resulto muy bien" Respondió el pelinegro antes de tomar el control que se encontraba en la mesa para luego encender la televisión.
"Bueno al menos aprendiste algo. Ahora sácate esos lentes, recuerda que solo te permito comer con ellos fuera de casa" Regaño Asuna a su hijo, mientras entraba a la sala con dos platos de comida para ponerlos en la mesa.
"¿Pero mamá?" Se quejó el pelinegro.
"Nada de peros, ahora sácate los lentes" Ordeno la madre, a lo que el pelinegro tuvo que sacárselos dejando ver unos ojos rojos escarlatas con tres tomoes de color negro en ambos ojos.
"Sabes que no me gusta mostrar mis ojos, son extraños" Murmuro el pelinegro mientras tomaba un tenedor para empezar a comer el arroz preparado por su madre.
"No son extraños, para mí son hermosos" Dijo Asuna con una sonrisa a su hijo que la devolvió con la suya.
Angel miro la televisión mientras comenzaba a recordar cómo llegó hasta aquí. Cuando despertó se sentía menos pesado, además de alguna forma se sentía más ¿indefenso?, no pensó mucho eso cuando despertó, pero luego vio como una mujer se acercaba a él, quiso hablarle solo causo que la mujer riera, y luego para al fin darse cuenta de su situación, la mujer estaba enfrente de un espejo mientras alimentaba a un bebe, y ese bebe era él.
De primera entro en pánico, pero con el paso del tiempo entendió que de alguna forma había reencarnado, si es que se le puede llamar así. De primera se le iso difícil entender lo que decía la mujer ya que al parecer hablaban otro idioma al español, pero al pasar los meses de alguna forma extraña comenzó a entenderle. Fue difícil crecer nuevamente, y vergonzoso al mismo tiempo, ya que hacer popo en pañales fue incomodó, y más cuando tenían que cambiarlo, lo que paso durante su primer año de vida fue tan vergonzoso e incómodo que no se lo desearía a nadie, ni a su peor enemigo.
Pero volviendo al tema, cuando fue creciendo se dio cuenta que se encontraba en un orfanato, y para variar, todos los niños o al menos la mayoría en ese lugar eran extraños en ese momento, cada uno era ¿único? Bueno poseían alas o cuernos, o sus cuerpos era de diferentes formas, incluso algunos para él al menos, parecían monstruos más que personas, otros poseían características más de animal, e incluso habían niños que parecían herramientas y demás cosas, luego escucho que a estas mutaciones se le llamaban Quirk, que era una habilidad especial por así decirlo, fue demasiado extraño los primeros años, demasiado y siempre se preguntaba como termino en un lugar así de loco.
Con el paso del tiempo, muchos de esos niños y niñas fueron mostrando sus habilidades, y claro que muchos le preguntaban cuál era su Quirk, a lo cual no sabía que responder. Hasta que por *accidente* y sin *querer* electrocuto a uno de forma *inconsciente*. Luego de eso los demás no volvieron a preguntar sobre su habilidad.
Así estuvo por siete años en ese orfanato, vio como niños se iban con los adultos quienes lo adoptaron. Lo bueno de ser un joven en el cuerpo de un niño, era que no sentía tristeza cuando no era elegido por las personas que venían a adoptar un hijo. No fue hasta que un día llegó una mujer, Asuna Noshimuri diciendo que deseaba adoptar, y para su sorpresa lo adopto a él. Su vida fue simple desde ahí, no my diferente a su niñez anterior. Si es que quitamos las varias veces que electrocuto a chicos por molestarlo, manipular los timbres del colegio en donde estaba para salir antes, casi quemar la casa por accidente en varias ocasiones y por supuesto electrocutarse el mismo por error. Tan normal su infancia no fue entonces.
En cuanto a sus ojos, bueno sus ojos originalmente eran negros. Y por alguna razón con el paso del tiempo estos fueron tomando esta forma, que claro cuando estuvo completa reconoció, pero lamentablemente no podía hacer que sus ojos volvieran a la normalidad como los otros que había visto en su vida anterior, así que comenzó a usar gafas casi siempre, exceptuando su hogar.
Dio un suspiro mientras terminaba su comida, para luego recoger su plato y llevarlo a la cocina, luego volvió al comedor para darle las buenas noches a su madre antes de irse a su pieza. Su cuerpo se encontraba cansado, y luego de recordar su mente también lo hizo, así que sin oponerse a los deseos de su propio cuerpo, se durmió.
…Varios días después….
El pelinegro miro su pupitre algo aburrido, desde que fue aceptado en la U.E no iso cosas muy interesantes además de la primera prueba que le hiso Aizawa Shouta, o también no tan conocido en el mundo de los Héroes Eraser Head. Que por cierto no fue muy interesante de todas maneras, ya que al final no era más que una trampa. Las clases de la U.A eran ¿normales? Bueno hacían lo mismo que antes, ya saben matemáticas, geografía, historia, ciencias y otras clases normales requeridas. Luego al medio día iban al comedor que para almorzar, lo cual era un alivio para él, ya que su mente descansaba de los estudios, tener el Sharingan que hacía que gravara todo en mente permanentemente era muy agotador para su cerebro.
Fue así hasta este día, que recibiría su primera clase de Héroes, se emocionó un poco ante la perspectiva de la lucha.
Los demás en el salón se miraban emocionados, y fue entonces cuando la puerta del salón se abrió de golpe al momento que alguien entraba.
"¡Yo estoy!" El pelinegro miro con una ceja levantada al héroe que reconoció la momento, como no hacerlo si casi siempre hablaban de él en la televisión. All Might, el mayor héroe conocido como el símbolo de la Paz. El Héroe entro con una gran sonrisa al momento que la mayoría de los estudiantes miraban eufóricos la entrada del héroe. "¡Entrando por la puerta como alguien Normal!".
"¡Es All Might!"
"¡Genial ¡¿De verdad será nuestro profesor?!"
"Ese traje es como los de la Edad de Plata"
"Su estilo es tan llamativo que me dan escalofríos".
Eso entre otros murmullos de asombro eran los que se escuchaban por todo el salón, el pelinegro sudo al ver la forma ridícula de caminar del mayor héroe. Porque siempre las personas poderosas eran las más extrañas.
"Les hablaré sobre la formación básica de héroes. El objetivo es enseñarles las bases fundamentales para que se conviertan en héroes. ¡Hay muchas actividades diferentes! ¡Dicho esto! Hoy será el turno de…" Angel miro con una ceja levantada como All Might daba su discurso. "¡Entrenamiento de Combate!" All Might dio un grito al final con una gran sonrisa para sacar una tarjeta con la palabra *Battle*, haciendo que todos se emociones.
"¡Entrenamiento de Combate!" Exclamaron algunos emocionados.
"¡Y para comenzar con estilo! ¡Aquí tienen! Trajes confeccionados de acuerdo a sus Kosei y los diseños que enviaron antes de entrar a clases" Exclamo con una gran sonrisa a los estudiantes, mientras señalaba a un lugar de la habitación.
El pelinegro miro el bolso donde se encontraba su traje, mientras escuchaba las voces emocionadas de sus demás compañeros por ver sus trajes.
"Luego que se cambien. ¡Vayan al terreno de práctica Beta! Las ropas hacen al hombre, o eso es lo que dicen, chicos y chicas. Así que no olviden… desde ahora ustedes…" El hombre miro la entrada de una gran compuerta, por donde salían cada estudiante. "¡Son Héroes!" Declaro con una gran sonrisa All Might.
Continuara…
