¡Hola a todos!, luego de algunos meses de trabajo en conjunto con mi lector beta, finalmente podemos presentarles a ustedes esta adaptación de la talentosa escritora Victoria Wittaker la trama es de ella, yo solo hice algunas correcciones de ortografía y redacción de su historia original, para que se adaptara a el mundo de Inuyasha el cual pertenece a nuestra querida Rumiko Takahashi.

No olviden visitar la historia original de Victoria, el enlace estará en mi perfil

Estaré publicando esporadicamente esta emocionante y hermosa historia.

Siendo fiel a lo que ponía Victoria, tengo en una pagina de Facebook las imágenes de los capítulos (Cosas que destacan de los capítulos, y no todos tienen imágenes) la dirección esta en mi perfil

Algo que siempre hago en lo que publico es nombrar a los 5 Países que más leen esta historia

Puesto # 5 – Alemania

Puesto # 4 - Mexico

Puesto # 3 – Colombia

Puesto # 2 – España

Puesto # 1 – Estados Unidos

47. ADMIRADOR SECRETO

Pensé que me sería difícil, comportarme de manera decente frente a las personas. Tal pensamiento se debía, a que me sentía extraña. Hambrienta, sedienta. Como si nada me llenara, excepto los besos de mi amante. -Ja! Tenía quince años y ya tenía amante. Tenía que buscar urgentemente otra palabra que clasificara a Inuyasha, porque esa se me hacía muy fuerte.

Pero había algo en mi cerebro, que hacía que cambiara por completo mi actitud.

En cuanto salía de mi habitación, me convierte en Kagome Higurashi: Niña buena, con excelentes calificaciones, modelo de revista, hija del reconocido y cotizado productor musical Onmigumo Higurashi. Hijastra de la autora Best Seller Joka Kino. Hemanastra de Inuyasha Taisho.

Porque eso éramos frente a los demás: Hermanos.

El lunes los invitados a mi fiesta, me agradecían casi de rodillas. Casi besaban el suelo que caminaba era embarazoso.

Los que no estuvieron invitados, les pedían detalles a los que si fueron. Ese fue el tema de conversación del día y no creía que pronto se acabaría.

A la ultima hora, en clase de Matemáticas, la única que compartía con mi hermano, un mensajero moreno de ojos verdes llamo a la puerta.

Disculpe... maestra - interrumpió la clase. -Traigo algo para Kagome Higurashi. ¿Ese es nombre? - murmuro para sí.

¿Que trae para ella?

Esto - el chico desapareció y en su lugar aparecieron rosas rojas.

Muchas rosas rojas.

Todos me miraron.

Señorita Higurashi, venga por su... jardín. - se burló la maestra.

Me levante de mi asiento y camine hacia la puerta.

Firme aquí. Gracias. Aquí tienes la tarjeta.

Gracias. - mire a Inu.

El seguía muy concentrado en su ecuación.

Eran cuatro docenas de hermosas rosas rojas, como no iban a caber en mi asiento las puse en un escritorio, que estaba pegado a la pared, junto a la puerta.

Regrese a mi asiento bajo las miradas de mis compañeros. Escondí el sobrecito blanco en el último rincón de mi mochila.

Tal vez fue papa o mis abuelos quienes me mandaron las flores, no le di importancia.

¿Quién te las envió?

¿Tal vez fue tu novio?

Ella no tiene novio. Tal vez te las envió un admirador secreto.

Comenzaron a chismosear las chicas a mi alrededor.

¿Un admirador secreto?

¿Quien?

Al final de la clase, me atreví a ver la tarjetita.

Solo tenía la letra Y en medio de la tarjeta lisa y blanca.

¿Y? ¿A quién conocía que su nombre empezara con Y?

Mire a Inuyasha quien me esperaba de pie a mi lado y muy serio.

Lo siento - me levante y apretuje mi libro y mi cuaderno en la mochila.

Me dirigí a mis rosas rojas y tomé dos ramos. Traté de tomar los otros dos, pero no pude. Eran muy grandes.

¿Te ayudo Bicho?

Si. Gracias Yeti.

Se me prendió el foco.

Yeti. Y.

No dije nada, solo sonreí abrazando mis rosas.

Salimos en silencio del salón y caminamos por los pasillos.

¿Y eso? - pregunto Kanna casi con horror al ver tanta rosa.

No sé. Alguien me las envió, pero no sé quién.

¿Un admirador? - pregunto Tsubaki emocionada.

¿Te imaginas? - Ayame suspiro.

Ah... este... si lo que sea. Nos vemos mañana.

Camine junto a Inuyasha hasta la salida.

¿Porque cuatro docenas?

Son los cuatro años que llevo queriéndote - respondió en un susurro.

Contrólate Kagome - me dije en ese momento.

Veía venir las lágrimas o algo peor: un ataque hormonal, donde terminaría desnudando a Inuyasha, frente a todos a la mitad de la escuela.

Ah - fue todo lo que pude decir.

En casa, todos estaban muy emocionados con la idea de que tenía un admirador secreto.

Lo que sea que los hiciera felices.