Un Día Cualquiera

Las amenazantes nubes de tormenta se situaban sobre un peligroso acantilado, escupiendo rayos y regando agua por todo el suelo.

Y colgando en la punta de ese acantilado, estaba una adolescente de no mas de 16 años, con una estructura escuálida y débil. Su cabello negro y corto totalmente empapado por la lluvia, y sus ojos verde oscuro detonaban una mirada de absoluto terror y miedo mientras veía como sus brazos perdían fuerza hasta que ya eran casi incapaces de sostenerla.

El agua impregnada en la única roca saliente que evitaba su encuentro con la muerte provocó que mano resbalara, dejándola en caída libre hacia-

...

El piso de los dormitorios.

"¡Auch!" Grito con fuerza cuando su espalda choco con el frío y duro piso.

Al parecer su aullido de dolor despertó alarmado a su amigo "¡Gaah-!" Empezó un grito agudo, que se vio interrumpido al golpearse la cabeza con la cama de arriba.

La cabeza de la jovencita (Que al parecer estaba totalmente seca) recibió una repentina punzada de dolor, lo que le extraño un poco ya que su caída fue de espaldas.

Ambos frotaron sus propias zonas golpeadas mientras mascullaban doloridos "¿Por que literas?" Al unísono, con unas pequeñas lagrimas de dolor en los ojos de ambos.

Ante su sincronización, se miraron el uno al otro un poco divertidos.

La ojiverde decidió hablar primero "Buen día, Kyle ¿Estas bien?"

"Si soy sincero; dolió ¿y tu, Anisa?"

"Igual..."

Antes de que pudieran seguir hablando, un imponente hombre lagarto se paro frente a ellos "Deberían prepararse, el ejercicio de simulación es en 30 minutos." Aviso mientras tomaba a Anisa por los hombros para poner a la misma de pie, era muy ligera así que fue fácil.

"Gracias, Rogelio." Dijo Anisa.

En respuesta el solo le dio un par de palmaditas en el hombro para luego irse a la Sala de Entrenamiento, ya listo. A el siempre le había importado mucho de la puntualidad.

El rubio flacucho se levanto cabizbajo de la cama "Odio esas practicas..." Murmuró con algo de miedo en su tono.

La pelinegra se volteo a mirarlo con comprensión "Yo igual, es aterrador, pero no tenemos muchas opciones."

Sin mas palabras, ambos pasaron a alistarse para otro día de tormento.

Primero cada uno se puso su respectivo calzado.

Anisa se coloco su característico chaleco verde de abrigo por sobre una simple camisa blanca, que era un par de tallas mas grande de lo necesario.

Y por ultimo, pero mas importante; su bufanda de lana azul, tejida por el mismo Kyle, que ahora mismo debía estar en los Vestidores.

Cuando su amigo salió con su Equipo de Simulación puesto, ella entro, sabiendo que Kyle la esperaría.

...

Salio con su equipo puesto "Ya estoy lista."

El rubio respiro profundamente, preparándose mentalmente para esas infernales practicas "Bien, deberíamos estar en el Area de Entrenamiento en-" Se alarmó al mirar la hora en un reloj digital de la pared "¡2 minutos!¡Llegaremos tarde!" Exclamó con ese típico tono agudo de cuando estaba nervioso.

Ambos corrieron lo mas rápido que pudieron, intentando no tropezar con sus propios pies mientras lo hacían.

Tenían una razón para estar tan exaltados, sabían (gracias a Catra) que llegar aunque sea 1 segundo tarde a los entrenamientos se castigaba con almenos 100 vueltas al gimnasio, y honestamente ninguno de los dos creía tener la resistencia suficiente para poder intentarlo sin que sus pulmones estallaran.

Fue un gran alivio para el par cuando se pararon en sus respectivas plataformas, haciendo que estas cambiaran su iluminación de rojo a verde.

Tras respirar un poco para recuperar el aliento, se pusieron erguidos, pero aun asustados por lo que tendrían que pasar otra ves tras esas grandes puertas de metal.

Ya todo el escuadrón estaba presente, bueno, casi.

"Pss ¿Alguien a visto a Catra?" Susurro su compañera Adora, no queriendo llamar la atención de su entrenador.

Todos negaron con la cabeza "No, lo siento." Contesto Anisa. Dijo eso pero... "Una persona menos que moleste a Kyle y a mi." Pensó con algo de alivio.

*Suspiro* Pero siempre estaba Lonnie para seguir con el registro de mas días seguidos atormentándola, ya que por alguna razón acostumbraba a solo ignorar a Kyle, siendo Anisa el único objetivo de sus maltratos.

Estaba muy agradecida de que Rogelio y Adora fueran personas mas amables con ambos, para emparejar las cosas. Aunque no cabía duda de que los dos eran mas cercanos a Rogelio, mas que nada por miedo a estar bajo la mirada de Shadow Weaver por mas tiempo del soportable (osea, apenas un minuto) si estaban demasiado cerca de su cadete favorito.

Anisa dejo de lado esa reflexión para escuchar al Sr. Smoothscales "Atención, cadetes. La simulación esta por comenzar, e aquí el escenario." Toco unos botones en su tableta para activar una pantalla virtual frente a ellos "Atravesarán los traicioneros Bosques Susurrantes hasta el corazón de la Rebelión insurgente, Luna Brillante."

Ya le estaba alarmando el curso que tomaba esto.

Ahora mismo solo podían tragar duro y frotarse las manos con nerviosismo ante la sola idea de ir a ese horrible lugar que tanto les habían dicho que era el hogar del mal y las pesadillas.

Algo le decía que Kyle estaba igual.

"Su misión es derrotar a la reina de las princesas y liberar a Luna Brillante en nombre de Lord Hordak."

La misión suya y de Kyle era tratar de no estorbar a los que verdaderamente sabían lo que hacían, e intentar no ser eliminados.

"Los Bosques Susurrantes están llenos de Princesas; astutas y violentas instigadoras." El entrenador Smoothscales los miro a ella y a Kyle como si las siguientes palabras vinieran mas que nada dirigidas hacia ellos dos "Acabaran con ustedes si les dan la oportunidad, no se las den." Se aparto del camino mientras las puertas se abrían hacia el Área de Entrenamiento "Buena suerte reclutas."

Al entrar todos, la ojiverde busco frenéticamente alguna señal que la alertara del peligro que se avecinaba, aunque estaba bastante segura de que no seria capaz de reaccionar a tiempo aunque su vida dependiera de ello.

Viendo que su mejor amigo se encontraba igual de asustado que ella, se coloco a su derecha, de esta manera almenos tendrían el apoyo psicológico de no ser los únicos del grupo temerosos por una simple simulación.

"¡Cuidado!" Grito Adora, alarmandola.

Noto como lásers disparados por robots de la Horda se dirigían hacia ellos, y que todos empezaban a correr para esquivar los ataques.

La pelinegra decidió seguir el ejemplo, solo para que a los primeros pasos chocara de frente con Kyle.

Por suerte su choque no los tiro al piso y pudieron salir corriendo juntos de la zona abierta del campo.

Gracias a Dios había desordenados pilares de metal por toda el área, lo que les facilito un poco el evitar que los lásers les dieran.

Pero eso no ayudo en absoluto con su creciente pánico, solo podía gritar "¡Oh cielos, oh cielos, oh cielos!" mientras trataba de resguardarse de los lásers.

Entre corridas, explosiones, y el propio ruido de su respiración agitada, pudo escuchar la voz autoritaria de su no-oficial líder Adora indicándoles "¡Vengan, por aquí!"

Sobra decir que todos la siguieron sin dudarlo.

Se adentraron unos cuantos metros en las instalaciones, pero siendo ella y Kyle los mas lentos terminaron por quedarse juntos en la retaguardia del grupo.

En una parte del trayecto, Anisa freno por un segundo, no tenia clara la razón en especifico aparte de sentir una presencia un tanto familiar alrededor. Pero antes de siquiera voltear para ver el panorama que la rodeaba, un láser pasando a un centímetro de su cara la hizo olvidar todo el asunto y corrió lo mas rápido que pudo para alcanzar al grupo, volviendo rápidamente a la derecha de Kyle.

Seguían escapando de los constantes ataques, parecía que iban a lograrlo, hasta podía ver el final del-

"¡Gwaah!"

De repente se vio empujada al suelo cuando el cuerpo de Kyle la choco, al mismo tiempo sintió una pequeña descarga eléctrica recorrer su cuerpo.

Se puso de rodillas mientras lidiaba con el impacto del golpe.

Y lo primero que vio tras recuperarse del choque era a su amigo tendido en el suelo. Inmediatamente se preocupo por el "¡Kyle!¡¿Estas bien?!" El mismo abrió los ojos, viéndose algo afectado por el ataque.

Todo el escuadrón se acerco a revisar el estado del rubio, aunque (con excepción de Anisa) no necesariamente porque les preocupara su bienestar.

El aun tenia atisbos de estática recorriendo su cuerpo "...Yo-" Quiso responder, pero un sonido negativo proveniente de su equipo lo interrumpió, a la vez que aparecía una X roja en su pecho, señalando que acababa de ser eliminado "Ay ¿Por qué a mi?"

Anisa dio un respiro de alivio, claro que los robots estaban programados para que el impacto solo liberara la electricidad suficiente para cambiar el equipo de Activo a Eliminado.

Aunque tras pensarlo un segundo reviso su propio equipo, la falta de X en su pecho indicaba que seguía en juego, pero... "¿Por que sentí la descarga si Kyle estaba en medio de mi y el laser?"

Su mente se aparto de ese tema al escuchar un irritado "¡¿En serio, Kyle?!" por parte de Lonnie.

Lo siguiente que supo es que estaban bajo un ataque de lásers.

"¡Corran!"

Por suerte Rogelio la puso sobre su hombro cuando todos escaparon, de lo contrario los robots la hubieran atrapado enseguida.

Al primer segundo le asusto el hecho de que Kyle se quedara solo con esas cosas, pero recordó que ya no lo atacaran porque el sistema lo clasifico como Eliminado al darle el laser.

Aun así le dio un pequeño adiós con la mano mientras Rogelio se alejaba.

Al salir del bosque metálico, llegaron a un gran claro.

"¡Adora!" Llamo Lonnie con tono de advertencia.

Ahí fue cuando todos se dieron cuenta de que las baldosas hexagonales del suelo aparentemente se desprendían ante la presión.

Poco después apareció un enorme e intimidante robot listo para atacarlos.

Teniendo en cuenta todo eso, Rogelio dejo a la pequeña amiga que seguía en su hombro detrás de un pilar metálico "Ocúltate." Le dijo antes de volver al campo abierto.

"¡R-Rogelio!" El hombre lagarto volteo a verla "Ten cuidado." Le dijo con una voz muy preocupada.

Ante ese pedido, el solo dio un pulgar arriba mientras volvía a la batalla.

Durante un rato, ella solo se quedo viendo como sus compañeros (especialmente Adora) peleaban contra ese gran robot, mientras ella se mordía las uñas deseando que no se lastimaran.

Lo raro era que, a pesar de estar alejada de todo ese peligro, la adrenalina hacia palpitar su corazón como si estuviera peleando cara a cara contra ese monstruo de metal.

Hablando de metal...escuchar el sonido de pasos robóticos la hizo apartar los ojos de la pelea principal, girando su vista a la derecha, por la zona donde Lonnie estaba parada.

Vislumbro a uno de esos robots del bosque metálico preparando un disparo a espaldas de la chica con rastas, cuya atención solo estaba enfocada en la batalla de Adora contra el jefe final de la simulación.

Entendiendo lo que iba a pasar, la enana de bufanda corrió con pánico hacia la matona "¡Lonnie, detrás de ti!"

Cuando el robot disparo, la morena no tuvo tiempo de esquivarlo, estaba demasiado cerca y el ataque furtivo la había sorprendido.

Sin embargo, Anisa milagrosamente llego a tiempo.

Lonnie tenia mucha mas musculatura que la flacucha de Anisa, por lo que cuando esta la empujo para apartarla del disparo, solo fue capaz de moverla un par de pasos lejos del ataque antes de que ambas tropezaran.

Les tomo un segundo procesar lo sucedido.

Bueno, eso y el echo de que los brazos de Anisa rodeaban la cintura de la pelimarrón.

Este ultimo detalle enojo particularmente a Lonnie "¡¿Que rayos?!¡Suelta-!" No pudo terminar su frase cuando una alarma sonó debajo de ellas, para que luego el pedazo de suelo caiga, tirándolas hacia un poso aparentemente sin fondo.

Lo bueno es que Lonnie fue capaz de reaccionar rápido, usando sus brazos y piernas para sostenerse de las paredes del agujero.

"¡Por favor, no me sueltes!" Suplico Anisa, que seguía agarrada de la cintura de Lonnie mientras miraba atemorizada la oscuridad aparentemente interminable del estrecho foso.

Aunque estaba claro que la morena no estaba encantada con su situación actual, tampoco hizo algo para hacer que la ojiverde la soltara, pero si le dio una mirada muy enojada.

Gracias a la gran fuerza atlética de la chica con rastas, y a lo poco que pesaba la pelinegra, pudieron volver a la superficie sin muchos problemas, con un poco de ayuda de Rogelio.

Aparentemente el ejercicio acababa de concluir.

Anisa fue empujada por una enojada Lonnie, a quien siguió con la mirada hasta que los desordenados pilares se interpusieron en su visión.

Cuando vio a Adora caminando a unos metros de ella, opto un poco insegura por ir a hablarle.

"H-hey Adora." Dijo, tratando de llamar la atención de la chica rubia, que freno su paso mientras la volteaba a ver.

La pelinegra se le acerco "Yo...solo quería decir que estuviste impresionante hoy, y creo que-"

Fue descortésmente interrumpida por Catra (quien sabe de donde salió) que tomo un extremo de su bufanda, para tirar de ella con fuerza y en consecuencia hacerla girar como un trompo mientras su accesorio se desenrollaba de su cuello, dejándola mareada cuando esto concluyo.

Cuando comenzó a orientarse otra vez, la chica felina le lanzo su bufanda a la cara mientras pasaba su brazo sobre el hombro de Adora "Oye debilucha ¿Por qué no vas a ver a tu escuálido amigo? Vi como una de esas hojalatas le pateo el trasero. Además, Adora y yo estábamos conversando." Hablo Catra con clara malicia en sus palabras.

Anisa se coloco devuelta su bufanda con nerviosismo, mientras mantenía la mirada en el piso "S-si, tienes razón, lo siento yo eh m-mejor me voy." Y sin mas, se retiro del lugar, aun cabizbaja.

Pudo escuchar un pequeño intercambio de palabras entre Catra y Adora "Oye Catra, eso fue un poco demasiado."

"O por favor, no es para tanto ¡jaja, ni que pudiera hacer algo al respecto!"

Anisa suspiro desanimada, ya que sabia que Catra tenia toda la razón sobre ella: era patética, la más débil de todo su escuadrón, si no es que de toda la Horda "Desde luego que alguien como yo no podría ser amiga de una persona tan asombrosa como Adora..."

Mientras salía del Área de Entrenamiento, pasando por la ya familiar mirada de fría decepción por parte de su entrenador, se encaminó a los Vestidores para guardar el Equipo de Simulación.

Cuando estuvo frente a la puerta, Kyle repentinamente salió del cuarto, claramente distraído.

"¡Waa!" Grito sorprendido en cuanto noto a Anisa frente a el, aunque rápidamente su pánico cesó, lo que se vio reflejado en su suspiro de alivio "Perdón por gritar Anisa, no te vi ahí..." Se disculpo mientras apartaba la mirada, avergonzado.

Sin necesidad de palabras, la pelinegra fue capaz de entender lo que le pasaba a su amigo, no era la primera vez que estaba así. Y por ende, sabia como hacer que pasara.

Sonrió de la manera mas amigable que pudo mientras pasaba su brazo suavemente sobre los hombros de Kyle."No tienes porque disculparte, se que te alteras luego de las practicas."

Lo acompaño a paso lento en dirección al Comedor "Así que ¿Por que no vas al Comedor a que te den algo de tu ración de vitaminas? Masticar siempre te relaja ¿no?"

Noto que el rubio sonreía un poco cuando la volteo a ver, claramente a gusto con esa idea "Si, eso suena...muy muy bien."

Ambos frenaron el paso, y Anisa deshizo el contacto físico con Kyle "Okey, te encontraré ahí luego de ir a los Vestidores."

De repente, los ojos de Kyle detonaron algo de preocupación.

Esto no pasó desapercibido para la ojiverde "¿Pasa algo mas?"

"Es que, vi a Lonnie entrar allí hace un minuto, y parecía mucho mas enojada de lo usual." Informo mientras frotaba su brazo con nerviosismo.

Era fácil entender por que el rubio se veía preocupado; el sabia (al igual que todos) que cuando Lonnie convocaba su mal genio, era Anisa quien pagaba en gran parte (si no es todas) las consecuencias.

Así que ahora era su turno de ponerse nerviosa.

Contemplo la puerta de los vestidores con auténtico terror, trago duro al mismo tiempo que una gota de sudor frío bajaba por su frente.

Puso su mano temblorosa sobre la perilla para abrir de manera lenta y pausada la entrada, y así dar el primer paso dentro de lo que probablemente seria una futura escena del crimen.

Camino de puntillas hasta llegar a su casillero, lo abrió con sumo cuidado, y guardo con rapidez y sigilo su equipo.

Ni por un segundo pudo respirar tranquila, a pesar de que no había visto a Lonnie por ninguna parte de la habitación, incluso pudo haberse ido antes de que ella entrara...

Aun asi, por algún motivo cada momento que pasaba se ponía mas y mas nerviosa; como si estuviera a punto de-

"Ajam..."

Apenas cerro el casillero, de la nada apareció el tormento mas recurrente de su día; la chica que había la atacaba tanto física como psicológicamente por el mas mínimo rose con ella desde los 5 años: Lonnie.

Así que estaba mas que justificada para entrar en pánico "¡AAAH-!"

Su grito se detuvo forzosamente cuando la morena coloco su gruesa mano sobre la boca de Anisa con el claro objetivo de callarla "Solo te lo diré una vez así que escucha bien." Su vos era inesperadamente calmada, pero aterradoramente pesada y profunda.

Anisa podía sentir la furia aplastante que Lonnie despedía, y no seria una sorpresa que la chica con rastas pudiera sentir como ella temblaba.

"Si vuelves a hacer algo como lo que hiciste en la simulación; te quitaré todas las pecas de un golpe."

La boca de Anisa dejo escapar un gemido asustado, a la vez que instintivamente cubría con su mano la mejilla izquierda de su rostro; la única zona de toda su piel que estaba impregnada de pecas.

"¿Entendido? Asiente para decir que si."

La indefensa ojiverde acató la orden con un frenético miedo. Las lagrimas se asomaban por sus ojos, mas que listas para salir.

Lonnie la empujo con fuerza contra el muro mientras salía del cuarto, sin molestarse en mirar a la aterrorizada niña que dejo atrás.

La misma se quedo sentada en el frío suelo, observando el mismo mientras respiraba pesadamente, como si el aire no le bastará.

"Solo trataba de ayudar..."

Se abrazo con fuerza a sus piernas mientras lloraba lo mas silenciosamente posible, para evitar meterse en mas problemas si la descubrían mostrando tal signo de debilidad.

Lo único con lo que podía consolarse en este momento era el hecho de que, en sus estándares, este no era el peor día que pudo haber vivido.

Para ella fue...un día cualquiera, aunque eso nunca lo hacia menos doloroso.