PROTECTOR: STORIES
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SOLDADO
Corre el año 1758, muchos años antes del evento de reclutar príncipes y princesas, a cargo de Phil alias Protector, en este año el príncipe traidor no había nacido, asimismo la rubia congelante tampoco lo había hecho, ni siquiera sus padres de ambos. Todo comienza con los primeros reyes y reinas, que forman sus reinos a través del arma más mortífera y demente… la corrupción.
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En un día veraniego un carro de guerra transporta, a alguien especial, su lento avanzar lo hace inconmensurable.
Aunque le es difícil llegar al castillo, logra darle avance a sus propias llantas de madera y llega de manera sana y salva a su lugar de destino.
En cuanto se estaciona, se ve a un hombre de aspecto caucásico, con patillas y cabello castaño saliendo del vehículo y después aparece uno de sus superiores, un guardia real del castillo, este guardia camina lentamente, acercándose a él.
Una vez estando en el recinto, entra a ser recibido por la dama y princesa que es aparentemente la dueña del monumento, en donde ella se encuentra, debe presentarse de manera inmediata.
Una vez que está ahí comienza con…
De manera nerviosa se presenta ante la princesa, la cual está sentada en su silla favorita, con las piernas arriba de la mesa y con una especie de puro en su mano derecha – Vik Westergaard, reportándose para el deber, princesa…– al realizar un saludo militar, como lo haría cualquier soldado, la princesa le responde, pues el comportamiento del trigueño la ha causado gracia – ¡Ja ja ja! descanse, tranquilo, tranquilo… ¿y, estas bien?–.
Ante la pregunta, el joven hombre responde – Si gracias, princesa…–.
Voltea de manera confundida la joven pelinegra y procede a decir – Bien, y aquí puedes llamarme Gothel…–.
Ante el nombramiento y la aparente auto presentación de la joven princesa, contesta Vik con un – Entendido–.
– Entendido, "Gothel" ¿eh?, ¡jeje! y bien, ahora, Vik, dime...– ante el hombre, la joven chica se levanta de su asiento y se dirige hasta él. Caminando de manera atrevida, cotoneando sus caderas.
Pasando delante de él, pregunta y se le insinúa – ¿Porque te has alistado a la guardia real de este castillo? ¿Para ir a marchar?, ¿Por qué te gusta que te griten?– al insinuársele tanto al trigueño, este de manera indignada retrocede, para evitar que la mujer lo siga tocando, ante eso la dama, se dirige nuevamente a su escritorio y continua – ¿Qué te ha hecho lustrar tus botas y meter tu espada en su funda con la esperanza de que algún día tengas que matar a alguien?, ¡Ah, Ja ja ja!– procede a sentarse nuevamente en su asiento.
Ante las preguntas contesta un poco avergonzado y ocultando sus defectos – Tengo una familia difícil. Tengo responsabilidades…–.
Gothel analiza rápido lo que dijo y pregunta de manera sarcástica – ¿Qué, niños? ¿Alguien que te putea o algo así?– a lo que Viktor contesta nerviosamente y tratando de no mirar a su superior – No, una prometida. Bueno ella esta embarazada, pronto dará a luz, y tengo que pagar su médico. Mi familia es adinerada, pero me ha cortado la ayuda, todo ha sido un desastre…–.
– ¿Así que te has alistado a la guardia para... hacerte rico?– ante lo que escucha, pregunta lo anterior la pelinegra.
Pero el trigueño contesta su pregunta – No exactamente, pero mi padre era duque Noruego, y no la he tenido fácil, ¿Qué otra cosa podía hacer? ¿Y usted princesa, porque está a cargo de todo esto?– procede a señalarla.
De manera bufona y engreída responde – ¡Porque soy rica!, ¡ja ja ja!– una vez que responde se acomoda en su asiento y vuelve a subir sus piernas a la mesa.
Sintiéndose ofendido dice – Eh, digo ¿Por qué me toma el pelo, princesa?–.
Ante la aparente ofensa, lo aclara todo de manera bufonesca, diciendo – No lo hago, tranquilo. Relájate y siéntate, mira Vik…– ante el pedido de sentarse, lo hace de manera desanimada.
Una vez que se sienta continua la pelinegra, pero antes baja sus piernas de la mesa y se sienta correctamente – Hay muchas oportunidades para un hombre que conozca el juego de hacer la medicina de dios, y de la buena. Así que...– es interrumpida por el trigueño – oiga princesa, no quiero meterme en problemas…–.
Tembloroso si se mete en problemas, la chica le responde – ¿Y quién quiere hacerlo?, nadie, la gente quiere estar tranquila, no tener problemas… y con eso puedes hacer un montón de esa mierda si lo ves fácil–.
Pidiendo ese favor, el trigueño se levanta del asiento y dispuesto a marcharse le dice – mire, no creo que este hecho para eso, así que no hay nada más...– ligeramente enojado, está por irse cuando la pelinegra lo controla – ey relájate, vamos, Vik… necesito que me hagas un favor… no habrá riesgos–.
Dudando pregunta – ¿Y porque me necesita usted si no hay ningún riesgo?– pero le responde la dama – porque yo tengo que verificar que tú estarás aquí... además tú no entras en servicio hasta dentro de un par de días… escucha, solo debes tomar a mí caballo, ir al pueblillo cercano y recoger un paquete para mí, ¿entendido?–.
Sabiendo que necesita el dinero para la ayuda contesta – está bien, pero uno y no más…– ante la aceptación del trigueño, la chica responde con entusiasmo – ¡bien!– al final, Víktor se retira, pero antes se despide como un respectivo soldado lo debe de hacer, frente al superior, en este caso la princesa bufona, pero mientras realiza el saludo y da marcha hacia la salida, Gothel, de manera inapropiada lo único que hace esta, es burlarse de Víktor.
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A las afueras del castillo en los establos, Gothel le indica – Mira, si los planes cambian te lo haré saber…– le entrega un pequeña cosa, pero el joven hombre no sabe que es y pregunta de forma dudosa – ¿Y esto?– la princesa le responde a su inquietud – Es una brújula, tipo duro… Bienvenido al siglo xviii, Vik–.
La princesa se retira y deja solo a Vik con el caballo de color pastel y con un asiento con ligeras franjas verdes imperceptibles.
Ante la solicitud de la princesa, monta al equino y comienza su camino y misión hacia el pueblecillo.
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Viktor va en busca del paquete, una vez llega al lugar del objetivo, baja del caballo y se encuentra con el traficante, y este último le dice– eh, soldadito… te envía la princesa Gothel, ¿verdad?– de manera nerviosa responde el trigueño – eh, ¿Gothel...? Ah, la princesa… claro– el traficante se acerca al trigueño y lo toma como su aliado desde el hombro– ven conmigo, soldado, tengo algo para tu jefa–.
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Después de un rato, el traficante le entrega el paquete, a lo que Vik le comenta – amigo, la vida te ha tratado bien– de manera entusiasta el traficante le sonríe y habla como todo un noble de a montón – aja... vamos sube, vamos a dar una vuelta– ante esto último un carruaje donde hay dos mujeres con prendas muy reveladoras y unos tres hombres con la ropa adecuada para cualquier adversidad, está listo para comenzar su marcha.
Inicia su marcha y durante el recorrido el traficante le dice – Aquí tienes otro más para tu ama Gothel... dile que mi tajada subirá la próxima vez, este pueblo de mierda se está poniendo muy peligroso para nosotros... – En ese instante se aparecen dos carruajes más siguiendo al carruaje en donde Viktor y el traficante se encuentran abordo, y el traficante sorprendido le exclama a su acompañante – ¿ves a lo que me refiero...?, tenemos compañía. Toma el arco y la flecha y acaba con ellos– En ese momento comienza un gran tiroteo de puras flechas entre el carruaje en movimiento del traficante y los otros dos carruajes que se encontraban allí, Viktor y el traficante se encuentran armados atacando con sus armas a los atacantes a bordo de los carruajes hostiles, pero estos también se defienden, en medio del tiroteo de flechas asesinan a una de las dos mujeres que se encontraban a bordo del carruaje del traficante, y al ver que el vehículo se incendia debido a una bomba de fuego y pólvora, el traficante alarmado grita– ¡abandonen todo!– saltan a fuera del vehículo, explotando una vez que saltan todos, pero las flechas llueven y caen en el suelo de manera feroz, Vik logra huir y llega hasta el caballo de Gothel, para posterior a eso huir.
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Una vez que Viktor, llega a la base de nuevo, al castillo, se dirige con prisa a la puerta, pero en esta hay una nota de Gothel la cual una vez que la despega y la lee, esta dice "Gothel "Oculta las "cosas" en el cuartel... besos".
Vik arruga la nota y ya tranquilo procede a ir a la habitación de los guardias para acomodar su equipaje, no sin antes dejar al caballo de la princesa en su lugar. Durante su desalojo de maletas, saca una pintura de su prometida, una mujer pelirroja con ojos azules y sumamente bella, acaricia el rostro de esa foto del momento y termina con– espero que todo marche a como lo acordamos–.
Terminado el primer capítulo de esta aventura.
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Notas del autor:
Esta historia surge como una premisa de cómo será y como me imagino el pasado de todo.
En esta historia, Gothel tiene 17 años, pero es probable que sea una mujer que se mofa de otros y ve la vida alegre.
El protagonista de esta historia no es Hans, ni Elsa, ni Jack Frost, vendrían a ser sus equivalentes, el abuelo de Hans, el abuelo de Elsa y el guardián Norte.
Mando saludos y recuerden, Welcome to the 80s.
