Te llevaré conmigo.
1. 2.0
"Te aseguró, hermano, que el sol volverá a brillar sobre nosotros."
— ¡Wao, la torre de los Vengadores! —exclamó el pequeño a su lado, sin soltarle la mano. Thor sonrió, halándolo suavemente para que siguieran avanzando, el niño se cohibió, haciendo los pasos más lentos, mirando a todos lados sin tener la suficiente confianza. —La monja dijo que debía ser muy educado y respetuoso con ellos. —murmuró varias veces, causando risas en el rubio.
—Estarás bien. —comentó.
— ¡Tú lo dices porque eres amigo de ellos! —comentó nervioso. —Yo… no sé si me quieran.
—Oh… —Thor no supo como responder a ello, puesto que también estaba dudoso de como lo tomarían los demás.
— ¿Qué les diremos, que ahora soy hijo de Thor? —preguntó el niño mientras subían por elevador, con música de fondo. Thor se atragantó con la saliva, soltándole la mano.
—No, no eres mi hijo. —contestó firme, mirándolo a los ojos. Esos ojos verdes que brillaban con ilusión y sin ninguna pizca de maldad como miles de años atrás.
"Despierta, por favor, Loki, despierta. La nave explotará pronto, tenemos que salir de aquí."
El recuerdo le llegó a la cabeza como una piedra lanzada, dolorosa y que dejaba una herida que paraba de sangrar. Apretó los puños contra él, evitando volver a tomar la mano del curioso, quién lo miraba sin saber que decir. Cuando las puertas de elevador se abrieron, escucharon el barbullo ajeno, proviniendo de la sala de estar de Anthony Stark.
— ¡Oh, pero sí es Thor! —exclamó Clint con una sonrisa forzada. — ¡El que nos citó y llegó tres horas tardes!
—Hubo algunas complicaciones. —comentó ingresando.
— ¿Tráfico? —satirizó Tony.
—Quiero presentarles a alguien. —ignorando los reproches que quería soltar la mayoría, señaló a su lado, aunque pronto se dio cuenta que no había nadie ahí.
— ¿A quién? ¿Al aire? —preguntó Clint. —¿Por esto deje una bonita comida con mi familia?
—Quizás es el amigo invisible del señor Thor. —sonrió Spiderman, encogiéndose de hombros.
—Sí… no lo creo, niño. —intervino Stark, negando.
—Lo tenía justo a mi lado hace un momento. —Thor miró detrás, el elevador ya había vuelto a bajar, pero estaba seguro que él había bajado a su lado.
— ¿Estás buscando esto? —preguntó Strange, sosteniendo por la capucha amarilla al pequeño que estaba pataleando para que lo dejaran ir. —Se escurrió por detrás de la mesa, lastima que no me vio a tiempo. ¿Cierto? —el hechicero miró al niño, alzando una ceja, le parecía conocido.
—Lo siento, es algo tímido. —sonrió Thor, tomándolo en sus brazos y sosteniéndolo contra su pecho.
—Thor… ¿quién es el niño? —preguntó Tony, bajando la copa que tenía en la mano. — ¿Me estoy perdiendo de un hijo perdido de un Dios Asgardiano con la señorita Foster?
— ¡Vaya! Seguro Odín aprueba esto. —comentó Natasha.
—No es mi hijo, ¿por qué piensan que es mi hijo? Ni siquiera nos parecemos.
— ¿Estás ayudando a la caridad o algo? —preguntó Steve, acercándose al pequeño. Él parecía fascinado de tenerlo a su lado, mirándolo con mucha admiración, a cada uno de ellos.
—Es mi hermano. —dijo Thor, sonriendo.
—Sabía que lo teníamos que mandar a terapia. ¿Quién lo comento? ¡Yo! ¿Pero alguien le hace caso al hombre hormiga? No, ¿cierto?
—Thor…—Steve lo miró con compasión, poniendo una mano en su hombro. — ¿Adoptaste a este niño como tu hermano?
—Bueno, tiene ciertas similitudes con cuernitos. —dijo Tony, acercándose también. —El cabello, la cara y los ojos tienen sus mismos rasgos.
—Y eso no es todo.
Steve y Tony se miraron sin entender, preocupados por su amigo.
— ¿Cuál es tu nombre?
—Loki. —contestó él, sin despegar la mirada de Iron Man.
— ¿Le pusiste el nombre de cuernitos? —regañó Tony.
—Es que no lo entienden.
—Scott tiene razón, debimos llévate a terapia. —comentó Natasha, poniéndose de pie. —Viernes funciona muy bien como psicóloga.
— ¿El seguro de los Vengadores incluye los gastos de terapias? —preguntó Spiderman, alzando la mano. —Yo quisiera intentar algunas.
—No, no, alto. —pidió Thor, manoteando a Steve y Tony quienes querían agarrar a Loki. —No entienden. Él es Loki.
— ¿Qué?
—Este niño, es la reencarnación de Loki. —expresó mostrándoselos, sosteniendo al pequeño Loki por debajo de las axilas, sacudiéndolo para que lo pudieran apreciar mejor.
Todos los vengadores se miraron en silencio, sin comprender del todo. Debido a que Thor era un Dios, bueno, podría caber entre lo lógico que ellos pudieran hacer eso, sin embargo, si aquel niño era Loki…
— ¿No deberíamos llamar a Fury? —preguntó Spiderman.
—Lo puedo mandar a la dimensión espejo. —dijo Strange, formando algunos círculos mágicos, ahora compendia porque se le hacía tan parecido.
—Si lo ponemos en un cuarto sellado al vacío dudo que pueda escapar. —dijeron al unísono Clint y Natasha.
—Esperen, ¿qué?
—Un segundo todos. —intervino Steve, quitándole a Thor el niño que se había puesto nervioso al escucharlos y miraba la mejor ruta para escapar. —Es solo un niño.
— ¿Qué tan seguro estás de que es la reencarnación o lo que sea de cuernitos? —preguntó Tony. — ¿Tiene poderes?
—Oh, lo dudo mucho. —contestó Thor. —Cuando lo encontré no tenía ningún recuerdo acerca de nuestra infancia o de nuestros amigos. También… quería conocerlos a ustedes.
—Bueno, eso sí es raro. Yo digo que lo subamos a una nave y se los mandemos a los idiotas de la galaxia, así es su problema y no el nuestro.
—Tony…—reprendió Steve.
—O con las monjas.
—Yo vengo de ahí. —comentó Loki.
—Pobrecito. —murmuró Spiderman.
—Tú no te metas. —ordenó Tony. —No sabemos qué tan peligroso es, Steve, así que pon al niño en el suelo y deja que nuestro mago personal lo mande a la dimensión desconocida.
—De los espejos.
—Eso. —cortó Tony, sonriendo. —Y después mandamos a Thor a terapia.
—Todos esperen. —reprochó el nombrado, enojado. —Este Loki no es nada peligroso, y aunque lo fuera, es un niño, Stark. No tiene ningún recuerdo del Loki anterior, y yo me haré cargo de él.
—Cuernitos 2.0. ¿Cuántos años tienes? —preguntó Tony.
Loki comenzó a alzar los dedos, contando en voz alta. —Seis.
— ¿Quieren mandar a un niño de seis años a prisión? —preguntó Steve a los demás. —Creo que los que necesitan ir a terapia son otros.
—Bien dicho, Steve. —sonrió Thor.
—Thor, no puedes hacerte cargo tu sólo de él.
— ¿Por qué no? —cuestionó molesto.
—Si regresan sus poderes o recuerdos, nosotros tenemos que saberlo.
—No, Rogers, no. —comentó Tony, sabiendo por donde iba la cosa.
—Se quedará en la torre, con nosotros.
—Los Vengadores cambian pañales ahora. —bufó Tony, dejándose caer en el sofá.
Los hechos de aquí transcurren en una línea alterna donde pasaron los hechos de Infinity War y End Game pero sin los resultados de este último, solo con la derrota de Thanos y sin las muertes de los demás. Todo happy.
