N/A: Hola a todos nuevamente, después de publicar mi primer fanfiction de K-ON!, he decidido hacer otro para compartir a esta pagina. Aunque a diferencia del primero que ya tenia claro las ideas de antes, este sera un poco mas simple en trama y a lo mas serán 2 capítulos. Espero que les guste mucho y que lo disfruten tanto como a mi, ya que lo hice con mucho cariño y esfuerzo.
Aviso importante: Personajes y ambientes de K-ON! NO ME PERTENECEN Y NO SOY DUEÑO DE ELLAS, le pertenecen a sus respectivos dueños correspondientes. Cualquier otra referencia distinta de esta franquicia antes mencionada, pertenece a sus respectivos dueños. Este fanfiction está hecho para entretenerse. A leer.
Capitulo 1: Confesiones entre amigas.
En una tarde primaveral de un día viernes en la Preparatoria Femenina Sakuragoka, era el periodo en que la mayoría de las alumnas se podían retirar a sus hogares para aprovechar el resto de la tarde o simplemente podían realizar las actividades de sus respectivos clubes en el mismo instituto, mientras aún está disponible el establecimiento.
A pesar de que el interior de la preparatoria se encontraba aparentemente en silencio, desde los pisos inferiores se podía escuchar un sonido amortiguado poco común que provenía del tercer piso, precisamente en el salón de música, donde cinco jóvenes estudiantes tocaban varias canciones para el Club de Música Ligera dentro del salón.
Estuvieron un buen tiempo tocando juntas sus instrumentos hasta que terminaron la última canción, y cuando llego ese momento, la preparatoria volvió a estar en silencio. Con respecto a las integrantes del club, dos de ellas se fueron directamente a sentarse a la banca principal muy cansadas luego de su última canción.
-Por fin terminamos, estoy cansada. -dijo exhausta la guitarrista principal Hirasawa Yui, acomodándose en la banca.
-Yo igual Yui, fueron muchos ensayos por hoy, creo que me voy a quedar dormida.- dijo igual de exhausta como su compañera, la baterista Tainaka Ritsu.
Ambas jóvenes castañas, se acercaron y se acomodaron para estar más juntas en la banca, cerraron sus ojos para contemplar su descanso y disfrutar del cómodo silencio, que lamentablemente no duro nada, debido a que dos jóvenes pelinegras se posicionaban frente a ellas.
-No estarían tan cansadas, si ustedes dos se tomaran más en serio sus ensayos en los tiempos que corresponden. -regaño a sus amigas, la bajista Akiyama Mio.
-Tiene razón, si queremos que nuestro club sea el mejor y a la vez que seamos reconocidos a futuro, debemos esforzarnos en los ensayos. Sobretodo tú, Yui-senpai. -regaño de igual forma, la guitarrista Nakano Azusa.
-Pero Azu-nyan, siento que hoy me esforcé mucho y quiero descansar.- dijo haciendo pucheros.
-Si Mio, estamos cansadas, además que tener que ensayar un viernes en la tarde. Es muy duro. –dijo con un leve tono de molestia.
-Bueno por votación fueron tres contra dos, que decidimos nosotras para realizar este ensayo extra en este horario. -recalco Mio.
-Que injusto. -dijeron desganadas Yui y Ritsu desde el banco.
-No se preocupen chicas, mientras lo pasemos bien como grupo en los ensayos, todo estará bien. ¿Quieren té y pastelillos? –dijo con buen ánimo y con un sonrisa, la tecladista Kotobuki Tsumugi. Preparando ella la mesa principal para tomar té.
-Si. -dijeron las cuatro jóvenes.
Habían pasado alrededor de una hora realizando el ensayo extra en conjunto, que fue decidido por votación donde gano la opción de realizarlo con los votos de Mio, Azusa y Mugi, las primeras dos eligieron esa opción para poder seguir teniendo esos ensayos de verdad y la rubia voto solo para compartir más tiempo con sus amigas en esta tarde. Por otro lado, Yui y Ritsu tuvieron que cumplir con esa opción, lo único que les motivaba a ambas castañas de no escaparse de ese ensayo, era simplemente compartir con sus tres amigas en conjunto. Y también que no fueran regañadas por las estrictas pelinegras.
Disfrutaron su hora del té de forma habitual, con las cinco conversando de cosas triviales hasta que ocurrió un suceso inesperado que interrumpió su conversación. La tecladista recibió un mensaje en su celular con las palabras "Estamos listas", indicando que era momento indicado para retirarse del salón de música.
-Chicas, me tendrán que disculpar, pero hoy tengo planes esta tarde y creo que es la hora de retirarme, siéntase libre si quieren quedarse más tiempo en el salón de música. Nos vemos. -dijo Mugi con leve tristeza por abandonar a sus amigas, pero con alegría porque llego la hora de realizar con éxito sus planes que tiene programado para esta tarde.
-Nos vemos, que lo pases bien. –se despidieron las cuatro estudiantes, viendo como la rubia abandonaba el salón.
-Bueno chicas, como Mugi también tiene planes esta tarde, supongo que dejaremos por terminado este ensayo. ¿Que planean hacer esta tarde? –pregunto Ritsu a las pelinegras.
-Estudiar para los exámenes en mi hogar.- respondió Mio.
-Seguir practicando con mi guitarra en mi hogar. -respondió Azusa.
-Rodar en el piso y pedir que Ui me traiga helado. –dijo Yui con naturalidad.
-Eres muy floja Yui-senpai. No se cómo Ui te tolera.- pensó con preocupación.
-Oh no, estudio. ¡Mio! Falta mucho para los exámenes. Aún hay tiempo. -dijo quejándose la baterista, sabiendo una de sus muchas debilidades.
-Deberían preocuparte ustedes dos, así no tendrías el problema de estudiar a última hora, como lo hacen habitualmente. –recalco la pelinegra, y las dos castañas hacían pucheros.
-Además Yui-senpai, es mejor seguir practicando que hacer algunas de tus extrañas rarezas infantiles que haces en tu hogar.- dijo aún con preocupación.
-Pero Azu-nyan, es muy relajante hacer eso. Además ya practicamos mucho. –dijo con cariño.
-No tienes remedio Yui.- comento lamentablemente la bajista con respecto a sus extrañas rarezas, -¿Y cuáles son tus planes, Ritsu?
-Mis planes que tengo esta tarde.- dijo tranquila hasta cambiar a un tono más hiperactivo. -Tengo un par de entradas para un festival cultural de primavera que harán en Kyoto. -mostrando un par de boletos dorados en sus manos a sus amigas, -Y luego de este tedioso ensayo, tengo la intención de compartir esta experiencia y quiero invitar a Yui. –dijo con determinación y mirando a su compañera castaña.
-¿De verdad quieres que vaya contigo? –dijo Yui emocionada con estrellas en sus ojos. –Con gusto iré contigo Ricchan. ¡Hurra!
-Ustedes dos son iguales. –comentaron Azusa y Mio con cara de indignación, en su interior estaba bien que ellas dos disfrutaras sus planes juntas, de todas maneras ya tenían sus planes, pero estaba la inquietud de que le hubieran gustado que le preguntaran su opinión, seguramente no lo hicieron para respetar sus responsables actividades.
-Bueno chicas nos vemos, que disfruten sus responsables actividades. -dijo la chica del cintillo.
-Nos vemos.
Ambas castañas se despidieron alegremente de sus dos amigas responsables, abandonando el salón de música, pero antes que bajaran por las escaleras, la guitarrista tenía una inquietud en ese instante.
-Ehh… Ricchan, ¿te puedo preguntar algo? -pregunto amablemente Yui.
-Dime Yui.
-Puede ser en la azotea. Es algo personal que quiero preguntar antes que salgamos del instituto. ¿Puedes? –suplico con cariño.
-De acuerdo. –dijo con una sonrisa y con buen humor.
Por otra parte, la joven rubia se dirigía con alegría hasta el lugar donde la habían citado en el último mensaje. Bajo hasta el segundo piso del instituto y se dirigió a uno de los otros salones de música, más especifico al salón del club de jazz, entro por la puerta y se encontró a dos jóvenes de segundo año.
-Ya llegue, Ui-chan, Jun-chan. –dijo con emoción y con una sonrisa a aquellas dos jóvenes sentadas en una de las bancas.
-Hola Tsumugi-san, te cuento que me quede hasta tarde con Jun-chan, porque quería que me enseñara todas sus habilidades para el bajo. –dijo Hirasawa Ui con calma y alegría.
-Es porque soy muy buena en el bajo, gracias al club de jazz. –dijo Suzuki Jun con leve orgullo.
-Es verdad. -respondió a su amiga. -Tsumugi-san, mientras te esperaba, quiero que me ayudes en algo importante y tú eres la indicada, por lo que quiero que me acompañes a mi hogar.- dijo sonriendo.
-De acuerdo. Todo por ayudar a nuestras amigas.- dijo igual de alegre que la castaña.
-Además antes que nos vayamos a mi hogar, también estoy esperando que venga alguien más para que nos devolvamos juntas las cuatro, y acepto que nos acompañe.
-Así es, Ui también me invito a su hogar. –dijo Jun con entusiasmo y con alegría en su interior.
En la puerta principal del salón del club, apareció la última estudiante que faltaba para poder retirarse del instituto.
-Lamento el retraso, me demore un poco, estaba muy ocupada en el consejo. –dijo con calma y con respeto la presidenta del consejo estudiantil Manabe Nodoka.
-No te preocupes Nodoka-san, es un agrado que nos acompañes como siempre. –respondió Ui.
-También te quedaste hasta tarde Nodoka-chan. ¿Mucho trabajo en el consejo estudiantil? -dijo Mugi con sorpresa.
-Sí, fue mucho trabajo. Hoy me toco turno por la tarde en el consejo Mugi, la gran mayoría se fue antes, entonces me quede yo a realizar todos los trabajos pendientes que hay en el consejo.- respondió tranquila. -¿Todo bien con su ensayo en su club?
-Todo bien, mientras los ensayos sean entretenidos con mis amigas, todo estará bien. –dijo con una sonrisa la tecladista.
Para Mugi, desde que se unió al club de música en su primer año, le encantaba compartir momentos especiales con sus amigas del club, disfrutando la presencia de Yui, Mio, Ritsu y más tarde con Azusa en el segundo año. Pero como desde el primer año conservaba la idea de hacerse amigas de todas las personas divertidas que no solía conocer en el instituto, además de tener a las cuatro amigas del club y en algunas ocasiones a la profesora Sawako, considero hacerse un segundo grupo de amigas que frecuentaba de vez en cuando, que estaban presentes Nodoka, Ui y últimamente Jun.
-Ya que estamos todas reunidas, ya podemos salir del instituto para ir a tu hogar Ui. –dijo Jun.
-No te impacientes Jun-chan. Ya nos vamos. -respondió la castaña.
Las cuatro jóvenes salieron del salón y se dirigían a la residencia Hirasawa, cuando pasaron por la recepción del instituto, Mugi le llamo la atención sobre algo en particular.
-Me pregunto dónde estará esa amable mujer adulta de cabello rubio. –pregunto con dudas en su mente, al ver que la entrada principal la vigilaba en ese instante un guardia.
Las dos castañas se encontraban en la azotea del instituto, contemplando el agradable y despejado día que había en este momento. Ambas se encontraban sentadas en uno de los bloques de concreto de la entrada principal de la azotea.
-Muy bien Yui, ¿qué es lo que me quieres preguntar? –dijo con ánimo.
-En estos años que llevamos juntas como grupo, lo he pasado genial y estoy muy agradecida de estar rodeadas de buenas amigas como ustedes que me ayudan a ser feliz y seguir adelante. –dijo con alegría. –Pero en este último tiempo, empiezo a sentir cosas extrañas en mi cuerpo, como cuando me gusta abrazar a los demás, se siente muy agradable, pero se siente con diferente intensidad cuando los abrazo con diferentes personas. ¿Tú sabes que es Ricchan? –dijo con dudas.
-Bueno Yui, tú eres alguien que le gusta abrazar de forma desprevenida a cualquier persona. –dijo con sinceridad hasta que se le ocurrió una idea descabellada. -¿O acaso no será que te estas enamorando? –dijo con rebeldía.
-¿Enamorada? Si fuese así, entonces compartiría todo mi amor con todas. –dijo con entusiasmo, -Pero se siente diferente cuando estoy frente a diferentes amigas. Por ejemplo Ricchan, cuando quiero hacer esto.
-¿Qué quieres hacer? –pregunto curiosa.
La guitarrista aprovecho de abrazarla de forma desprevenida, sintiendo su cálido cuerpo de su amiga por un momento y luego se separó de Ritsu. Ambas castañas compartieron ese leve momento juntas sin darle importancia a los ruidos del ambiente que se podían escuchar a su alrededor.
-¿Y que sientes? –pregunto un poco nerviosa la baterista.
-Se siente agradable, es como si abrazara a mí misma. -en su mente, Yui se imaginaba que estaba en este momento abrazando a otra Yui.
-¡¿Me estás diciendo que soy igual a ti?! –dijo con indignación, sabía que podían compartir muchas cosas en común, pero tenía claro que la guitarrista podía llegar a ser más desordenada e infantil que ella misma.
-Es porque serás siempre mi alma gemela Ricchan, mi compañera de travesuras, donde juntas nos quedamos dormidas en clases y nuestras amigas nos ayudan en las materias que nos cuestan. Somos perezosas, nos gustan los descansos y los dulces que trae Mugi-chan. Je, je. –dijo alegremente y riéndose al final.
-Ah… bueno, en el fondo tenemos muchas cosas en común. –dijo un poco aliviada. –Pero algo en que soy mejor que tú es en educación física. –comento con orgullo.
-No es justo Ricchan. Pero aun así, aunque fue agradable lo que siento en mi interior, no lo siento contigo. -dijo aun con dudas
-Entonces, ¿intenta pensar en alguien diferente que tú conozcas? – sugirió Ritsu.
-Veamos…-en su mente cada vez que nombraba a alguien en voz alta, se imaginaba a ella misma abrazando con cariño a aquella persona, y esta se sentía muy complacida y agradecida que recibiera un abrazo de una persona de buenos gestos como Yui, finalmente decía su estado ánimo y pasaba con el siguiente nombre.
-Ricchan… mnn, se siente especial como si abrazara a mí misma. Agradable. Mio-chan… mnn, se siente bien, es alguien madura y responsable. Agradable. Nodoka-chan… mnn, ella es importante para mí desde mi infancia y se siente bien… es madura y responsable como Mio-chan. Agradable. Mugi-chan… ehhh, se siente igual de especial como si abrazara a mí misma, ella es tan gentil y amable… es como yo pero responsable… y me convence fácilmente con sus té y pastelillos para que me ayude con mis problemas. Agradable. Ui…, ohh Ui, que haría sin ti Ui, eres la mejor hermana y te quiero mucho. Muy agradable. Guitah… ehh, ¡Guitah! Yo también te quiero, aunque seas muy pesada. Gracias por Guitah, Mugi-chan. -en su mente se imaginaba a su guitarra vestida con su mismo uniforme.- Agradable. La chica rubia de cabello corto del consejo estudiantil de primer año que no se su nombre. Desconocida. Azu-nyan… ehh…
-¿Qué ocurre? –pregunto, luego de ver a su amiga tomándose una ligera pausa, y preguntándose a sí misma como Yui tenía en consideración a su propia guitarra o a una estudiante que ni la propia guitarrista conocía personalmente, que con suerte la veía de muy lejos.
-Azu-nyan… ella es muy responsable y madura, se toma su tiempo en que sea buena con la guitarra, es paciente y se resiste a que la abrase, y es tolerante conmigo. Me ayuda con mis estudios a pesar que ella es menor que yo. Se preocupó mucho cuando estaba enferma en el festival escolar del segundo año, que no iríamos a tocar si seguía enferma, y creo que también recuerdo que me golpeo en la cara una vez, pero no le di importancia.- se tomó una leve pausa sintiendo esa calidad sensación en su interior al pensar solamente en Azusa. –Ella es muy especial para mí, ella es muy bonita y me encanta darle muchos abrazos en señal que la quiero mucho.
-Ricchan, creo con toda seguridad que estoy enamorada de Azu-nyan, me gusta Azu-nyan. Ella es diferente que todas las demás que nombre. Por ella estoy sintiendo esas extrañas sensaciones y me gusta sentirlas. –dijo contenta y levemente sonrojada.
-Qué bueno que ya sabes la respuesta Yui, espero que te haya ayudado. –dijo muy satisfecha.
-Gracias Ricchan.-dijo agradecida, -Aunque me quedo otra duda. Si sabes que lo que siento es amor. Entonces tú también debes estar enamorada y debes tener esas mismas sensaciones que yo.
-Que astuta eres. Supongo que para algunas cosas eres buena Yui.- pensó desconcertada, no se esperaba que ahora su compañera le comenzara a hacer preguntas de esos temas a ella.
-Bueno Yui…-dijo nerviosa y con honestidad, -creo que siento esas mismas cosas que tu porque también debo estar enamorada.
-Es verdad. Yo creo que Ricchan le gusta mucho a Mio-chan. –dijo tranquila y con alegría, con una sonrisa en su rostro.
-¡Yui!- grito sonrojada, -¿Cómo lo sabes?
-Cuando decía el nombre de nuestras amigas, cuando dije su nombre fue el único en que te sorrajaste Ricchan. –dijo amablemente.
-Bueno Yui, si pienso en las demás por ejemplo, de ti eres igual de divertida e irresponsable como yo, de Nodoka… ehh, siento que ella me odia por no entregarle sus formularios a tiempo, ¿Los entregue verdad? –dijo preocupada y su compañera castaña asintió. –De Mugi, ella es bonita y agradable pero es todo un misterio de cómo es su vida y necesitaría mucho tiempo para conocerla mejor. De Ui ocurre el mismo caso que Mugi, pero a ella la veo más como la hermana ideal que podría tener, aunque me derrota en cada partida de sus videojuegos que tiene en su hogar. De Azusa, ella tiene la misma actitud como Mio en lo responsable. –hubo una breve pausa. -Pero de Mio…
-¿Qué piensas de Mio-chan? –pregunto con interés.
-Ella es tímida y es fácil de hacerla asustar, la conozco por muchos años, se todas sus debilidades, pero a pesar de esas características ella es muy madura y responsable. Y me ayuda mucho con mis estudios y de niñas nos gusta mucho la música y juntas comprábamos nuestros instrumentos. Cuando yo tenía problemas, ella está presente para apóyame en todos estos años. Me gusta molestarla mucho a pesar que le gusta golpearme mucho en mi cabeza. Tú sabes Yui, ¿A quién no le gusta molestar a la persona que más quieren? –dijo con total seguridad.
-Solo tú haces esas cosas a Mio-chan, Ricchan. –comento.
-Lo dices como si fuera mi culpa que Mio actué así. –dijo con leve molestia, aunque en su interior tenía razón, desde que la conocía de niña, parte de su personalidad de su amiga fue contribuido por su presencia en todos esos años. –Pero… tienes razón Yui, creo que me gusta y estoy enamorada de ella. –dijo suavemente.
-Ricchan… ¿tú crees que Mio-chan y Azu-nyan sientan lo mismo que nosotras? –pregunto con dudas.
-No lo sabemos hasta que lo averigüemos.
Luego de esta última oración, Ritsu se le ocurrió una brillante idea que ayudaría a todas en conjunto.
-Yui, creo que tengo la solución para esto último. –dijo con mucha perseverancia.
Por otra parte, las dos pelinegras responsables guardaban sus respectivos instrumentos en sus estuches, listas para abandonar el salón de música, pero antes de hacer esto, Mio vio desde la puerta principal que la integrante menor se encontraba sentada en el banco con una mirada pensativa en su rostro.
-Mio-senpai, ¿Puedo preguntarte algo? Antes que salgamos del instituto. –pregunto respetuosamente Azusa.
-¿Que ocurre Azusa? –pregunto amablemente mientras se sentaba a lado de su compañera. -Puedes preguntarme lo que quieras.
-Estoy muy contenta de realizar con éxito este ensayo para el club, pero me siento un poco extraña, no sé si es por ver a Yui-senpai recostada en el banco hace poco, como si ella creyera que está en su hogar descansando. Hace que me preocupe por ella. Y ahora que se va al festival de Kyoto con Ritsu-senpai, hace que me sienta un poco extraña. -dijo su primera idea.
-Oh… Azusa, no será que tal vez estás sintiendo cosas por Yui.
-Sentir cosas por Yui-senpai.-dijo muy pensativa pensando en esa posibilidad, -Bueno… ella es perezosa, es irresponsable, es infantil, no le gusta ensayar, no es buena estudiando, se distrae por cosas lindas, me abraza mucho y es muy persistente en ello, tiene mucha determinación en aprender bien una cosa específica, es muy cariñosa conmigo, me admira por ser una buena guitarrista, es amable conmigo, me tiene en consideración en este último tiempo más que Ui o Nodoka-senpai. Ella es muy bonita y aún con su actitud despreocupada, en una buena persona que nunca se ve enojada. –termino levemente sonrojada, que giro su cabeza para que Mio no la viera.
-Fue muy bonito lo que dijiste sobre Yui. –dijo con naturalidad, aprovechando de colocar una de sus manos en los hombros de la chica de coletas en señal tranquilizadora.
-Creo si siento cosas por Yui-senpai, es muy raro, porque ella es del temperamento opuesto que yo, ella es muy distinta a mí, pero de alguna forma me agrada parte de su actitud. Aunque soy muy reservada para expresar mis sentimientos, al contrario de lo que hace Yui-senpai con los demás.
-Creo que estas enamorada Azusa.- dijo tranquilamente.
-Es verdad Mio-senpai. Es verdad. Estoy enamorada. –dijo con honestidad y levemente sonrojada. Paso una breve pausa, hasta que realizo una inesperada pregunta. -¿Y tú también estas enamorada de alguien?
-Azusa… ¿porque me haces esa pregunta? –dijo con sorpresa y leve indignación.
-Tengo curiosidad, pienso que tú eres igual de responsable y madura como yo, te admiro como si fueras una hermana mayor, que se preocupa por hacer bien las cosas. Pienso que si yo soy capaz de querer a alguien tan diferente de mí como Yui-senpai, tú deberías querer a alguien igual de opuesto a tu actitud. –pregunto con curiosidad. –Tal vez, sientas algo por Ritsu-senpai.
-¡Azusa! -grito levemente avergonzada y ruborizada.
-Perdón Mio-senpai. -dijo muy lamentada, -Es solo que cuando Yui-senpai y Ritsu-senpai se fueron del salón a su preciado festival en Kyoto. También actuaste un poco extraña como yo después que se fueron.
-No te preocupes… para empezar, es… verdad Azusa. Si… estoy… enamorada. –confeso muy despacio. –Siento cosas… por… Ritsu. –dijo susurrando.
-Pero Ritsu-senpai es igual que Yui-senpai en casi todo. –dijo sorprendida.
-Bueno en eso tienes razón Azusa, Ritsu es perezosa, es irresponsable, le gusta molestarme a tal punto que la quiera golpear en la cabeza por sus bromas estúpidas. Pero con todo esto, en el fondo, es alguien importante para mí, cuando yo tenía problemas ella estaba presente para apoyarme desde que era un niña. Ella por lo menos sabe la diferencia en que momento en una broma y cuando quiere brindar su apoyo. Creo que parte de su presencia me ha ayudado a ser alguien menos tímida y más madura. Ella tiene una actitud muy energética y es hiperactiva, y ha conservado esa característica desde que la conozco. –dijo con mucha calma y levemente sonrojada.
-Mio-senpai, estoy impresionada. –dijo contenta.
-Con todo lo que te conté, llego a la conclusión que estoy enamorada de Ritsu. –dijo con franqueza y con felicidad en su interior.
Pasaron un buen tiempo en silencio, hasta que juntas tomaron la decisión de salir del salón de música.
-Mio-senpai, estoy feliz de compartir mi confesión contigo, gracias. Solo espero que Yui-senpai y Ritsu-senpai sientan lo mismo que nosotras. –dijo agradecida y de pronto sentían que le acariciaban su cabeza.
-No hay problema, creo que se siente bien que te confesara lo que siento por ella. Gracias por escuchar.- dijo igual de agradecida y sonriendo a su compañera. –Ahora vámonos a nuestros hogares.
La bajista y la guitarrista caminaron sin problemas hasta la entrada principal del instituto, cuando estuvieron a punto de devolverse a sus hogares, escucharon pasos acercándose hacia ellas.
-Mio, Azusa, ¡Esperen!
-Mio-chan, Azu-nyan, no se vayan.
Ambas pelinegras observaron cómo sus amigas castañas corrieron hacia ellas, podían ver que Ritsu luego de correr se había recuperado sin problemas pero Yui todavía se encontraba agotada y respiraba agitadamente.
-Creímos que se habían ido al festival cultural de Kyoto. Ya saben, ambas les gusta más divertirse que ensayar. –respondió Azusa con respeto.
-Pensamos que ya no estaban en el instituto. -respondió Mio.
-Es verdad, íbamos a ir antes, pero con Yui lo pensamos muy bien, tuvimos un cambio de planes, queremos invitarlas a ustedes a que nos acompañen al parque de la ciudad para que lo pasemos bien juntas las cuatro, para aprovechar la tarde. Las dos estamos dispuestas a ir al parque con ustedes que al festival cultural. –dijo con su característico entusiasmo.
-Sé que originalmente teníamos la intención… de divertirnos nosotras dos, pero pienso que sería… más divertido si Mio-chan y Azu-nyan nos acompañan al parque. Ustedes son… parte importante para nosotras. ¿Qué dicen? –dijo aun exhausta pero mucho ánimo.
Hubo una ligera pausa luego de esta última pregunta, ambas en su interior se sentían muy felices que las castañas las tuvieran en cuenta en sus planes, sacrificando su propio plan de ir al festival cultural de Kyoto. Consideraron el hecho de que a pesar de que hicieron un excelente ensayo como grupo, no habría problema que tomara un merecido descanso, y mejor que compartirlo con sus dos preciadas amigas. Finalmente las dos jóvenes respondieron con total tranquilidad y buen humor.
-Si quiero ir con ustedes, pueden ser muy desordenadas, pero son nuestras amigas. Acepto ir.
-Yo también estoy de acuerdo con Azusa, aprovechemos de compartir juntas este paseo al parque con ustedes.
-¡Qué bien! –gritaron de alegría Yui y Ritsu de forma que se fueron directo a abrazar a Azusa y a Mio respectivamente.
-Ahh… Yui-senpai… suéltame. –dijo haciendo un leve escándalo.
-Je, je. Se siente maravilloso abrazarte. –dijo tiernamente para sí misma.
-¿De que estas hablando? –pregunto indignada, zafándose del abrazo de Yui y esta ponía cara de tristeza.
-Es una larga historia, Nakano. –respondió Ritsu y a la vez dejando de abrazar a su amiga de la infancia. –Además no seas tan reservada, se cómo Mio, ella no siente vergüenza en público por mucho tiempo luego del incidente cuando ella se cayó en público en el festival escolar mostrando sus… ¡Auch! Duele. –dijo con emoción hasta ser golpeada fuertemente en la cabeza por parte de Mio.
-¡Ritsu! No menciones eso. –dijo con mucha molestia, y veía a su amiga aun con signos de dolor.
Una vez que se tranquilizó la situación, las cuatro jóvenes se dirigían caminando a su destino para disfrutar la tarde en conjunto.
-Supongo que algunas cosas nunca cambiaran en ellas. –pensaron las pelinegras en su camino hasta que Yui las interrumpió de sus pensamientos.
-Chicas, ¿no creen que debamos preocuparnos que Mugi-chan no este con nosotras? –pregunto con dudas.
-No creo Yui, lo que esté haciendo Mugi en este instante, seguramente se debe estar divirtiendo igual que nosotras.-respondió Ritsu.
-Yo creo lo mismo. Si se fue antes, debe ser algo importante. –respondió Mio.
-Mugi-chan. Lo que sea que estés haciendo en este momento, espero que lo pases tan bien como nosotras.- pensó con optimismo sobre su amiga rubia.
Mientras tanto en la residencia Hirasawa, las cuatro jóvenes se encontraban realizando los preparativos del hogar, por lo que dos de ellas se encontraban en este instante en la cocina de la residencia.
-Veo que te quieres esforzar en preparar una excelente cena Ui-chan. –dijo Mugi muy emocionada, vestida con un delantal verde sobre su uniforme, mientras la ayudaba con la cocina.
-Gracias, yo pienso que Tsumugi-san es muy buena en la cocina como yo. –dijo Ui cariñosamente, vestida con un delantal verde, mientras recibía la ayuda de la tecladista.
-Gracias, me siento feliz de poder ayudarte en esto. Fue buena idea dejar que Nodoka-chan y Jun-chan se encarguen juntas de decorar tu hogar, mientras nosotras cocinamos. –dijo con una sonrisa.
Siguieron con sus tareas en la cocina, hablando de cosas tiernas de la vida de Yui, hasta que la hermana menor de la guitarrista cambio el tema.
-Tsumugi-san, quiero contarte algo importante, si tú me puedes ayudar con eso. Porque tú eres experta en esto. –dijo con total sinceridad.
-De acuerdo Ui-chan.
Ambas jóvenes se fueron a sentar al amplio sillón principal de color verde de la residencia, para continuar con su conversación, mientras dejaban en pausa todas las actividades de la cocina por seguridad.
-¿Qué me quieres contar? –pregunto amablemente.
-Yo te confieso… que me gusta alguien… -dijo despacio y nerviosa, -Y esa persona es… Jun-chan. Me gusta mucho. –dijo levemente ruborizada.
-Es muy bonito lo que dices Ui-chan. ¿Y qué piensas de ella? –dijo sonriendo.
-Yo pienso que Jun-chan es muy bonita, nos conocemos desde la primaria, cuando era una niña, onee-chan tenia Nodoka-san para apoyarla en parte de su vida en la primaria y en la secundaria cuando yo no estaba presente, y en esos momentos Jun-chan estaba presente en mi vida en esos años. El año pasado tenía la intención de persuadir a Jun-chan que se uniera a su club de música porque ella es buena y talentosa en el bajo. La quiero mucho y creo que estoy enamorada de ella. ¿Qué puedo hacer? –dijo nerviosamente.
-Debes decírselo en persona Ui-chan, yo pienso que Jun-chan debe apreciar lo que tú sientes, porque tú eres una chica amable, gentil y responsable, conociendo que llevan mucho tiempo compartiendo juntas. –dijo con seguridad y sonriendo a su amiga.
-Gracias Tsumugi-san, creo que lo hare, por eso quiero que esta cena salga bien, porque yo la quiero mucho y necesitaba tu ayuda para poder lograrlo. –dijo con mejor ánimo.
-Para eso están las amigas, porque para mí, Ui-chan, Nodoka-chan y Jun-chan, son de igual de importantes como lo son Yui-chan, Azusa-chan, Ricchan y Mio-chan. –dijo muy feliz.
-Y aprovechando la ocasión. ¿Qué piensas de Nodoka-san? –pregunto interesada y dejando sorprendida a la rubia.
-Pienso... que ella es muy bonita, ella es trabajadora, es inteligente, es madura, responsable y se preocupa por el bienestar de todas ustedes en todos estos años, sobre todo con Yui-chan. Recuerdo que cuando las conocí a ti y a Nodoka-chan por primera vez en tu hogar cuando estaba en primer año ayudando a Yui-chan a pasar sus exámenes. Desde ese momento, con Nodoka-chan de vez en cuando compartimos juntas las dos en el instituto cuando teníamos tiempo libre. –dijo tranquila y levemente ruborizada.
-Entonces… ¿tu estas sintiendo lo mismo que yo?
-Creo que si Ui-chan, si tú me cuentas lo que tu sientes, te confieso que… me gusta mucho… a Nodoka-chan, y estoy sintiendo cosas en mi interior cuando pienso en ella en este último tiempo. –dijo muy sincera.
-Yo también pienso que Tsumugi-san debe decir lo que sientes en persona, porque sé que Nodoka-san apreciaría tener a alguien tan bondadosa y amable como eres tú. –dijo la castaña con naturalidad. Luego sintió que la tecladista la abrazaba cariñosamente por alrededor de la espalda.
-Gracias Ui-chan, espero que juntas seamos felices con ellas. –dijo con mucha confianza y sintió como la chica del listón amarillo en el cabello, también la abrazaba de igual forma por la espalda y con cariño.
-Tu igual. Quiero que todas seamos felices. Te parece si preparamos algo especial juntas. –susurro con cariño Ui desde esa posición.
-De acuerdo, hagámoslo por ellas. –dijo con mucha confianza, luego de esto se dirigieron a la cocina para realizar juntas su maravilloso plan.
En la misma residencia y unos minutos atrás, las otras jóvenes estudiantes se encargaban de decorar el interior de la sala principal, usando los adornos que tenía guardado Ui en una de las bodegas de su hogar.
-Nodoka-senpai, es mucho trabajo hacer todo esto. Estoy cansada. –dijo quejándose Jun, mientras las dos colocaban las múltiples guirlandas de colores por el alrededor de la sala principal.
-Yo no estoy cansada, y eso que hice muchas cosas en el consejo estudiantil. Si quieres descansamos. Por mí no tengo problemas. -propuso Nodoka con calma.
-Está bien. -dijo aliviada.
Ambas se fueron a la terraza principal del segundo piso a respirar un poco del aire fresco, las dos apoyaron sus brazos sobre la baranda de madera, mirando el paisaje.
-Oye… sé que ambas no compartimos mucho como todas las demás, a pesar de que nos reunimos las cuatro de vez en cuando, pero me puedes ayudar. –dijo nerviosismo. –Es sobre Ui.
-¿Qué ocurre con ella?
-Creo que me gusta Ui, es muy linda, tierna y genial. Es muy madura y responsable, y se preocupa mucho por Yui-senpai. Desde que nos conocemos desde la primaria, siempre ha conservado esa actitud que me encanta mucho. Pienso mucho en ella cuando toco el bajo, creo que me siento enamorada de Ui. –dijo ruborizada. -¿Qué puedo hacer? ¿Crees que sienta lo mismo que yo? –dijo con dudas.
-Con lo que conozco de Ui, ella es todo lo que tú dices. Una chica responsable y muy gentil. Yo estoy muy segura que ella también te quiere por cómo eres, y te aprecia por todo estos años que han estado juntas desde la primaria. Yo creo que debes decirle lo que sientes, Jun. –dijo con mucha confianza.
-Gracias Nodoka-senpai, tendré en consideración lo que me dijiste. –dijo agradecida, -También, en el poco tiempo que llevamos compartiendo juntas, he notado la cercanía que tienes con Tsumugi-senpai. ¿Qué piensas de ella? –pregunto con interés.
-Yo pienso que Mugi es bonita, tranquila, amable y muy gentil. Es alguien que se preocupa de las demás, puede actuar un poco infantil pero… ella es muy maternal con las demás. En estos últimos años, he visto que ella es persona muy responsable y confiable. –dijo con mucha sinceridad. –Pienso que por ser ella misma con los demás, hace que yo sienta cosas por ella.
-Entonces sientes cosas por ella, al igual que yo las siento por Ui. Eso es genial. –dijo con asombro.
-Bueno, tú me confesante que estas enamorada de Ui, yo te confieso que estoy enamorada de Mugi. –dijo levemente ruborizada. –Solo espero que ellas sientan lo mismo que nosotras.
-Yo igual, estoy segura que si le dices lo que sientes, ella seguramente te aceptaría. Porque si han estado juntas en este último tiempo, es porque ella te considera muy importante. -dijo con entusiasmo.
-Gracias Jun.
Las amigas de la infancia de las hermanas Hirasawa, se quedaron en silencio un breve tiempo pero con mejor ánimo en su interior, que luego decidieron juntas seguir con las decoraciones de la residencia.
N/A: Hola nuevamente. Espero que les gustara este capitulo que escribí, cuando tenga tiempo agregare el siguiente. Me salio mas largo de lo que esperaba.
Para contarles, tenia la intención de escribir aunque sea una vez, algo tradicional sobre todas ellas aunque sea corto y simple, ya que hay muchos fanfictions sobre ellas en esta pagina y quiero contribuir con ello aunque sea solo una vez. En mi opinión, a diferencia del fanfic anterior, es difícil plasmar bien las personalidades y emociones de varios personajes en conjunto cuando son más de dos, solo espero haberlo hecho bien con eso ya que es dificil, ya que este fanfic es el primero que incluyo a las 8 con el mismo nivel de protagonismo.
Adicionalmente, quiero agradecer a AaronVS3 por los review del fanfiction anterior que me ayudan a motivar a seguir escribiendo sobre esta franquicia, ya sea tradicional o no tradicional, o de diferentes temas que no necesariamente sean de romance. Obviamente cuando tenga tiempo.
Si hay algún error en ortografía y/o en gramática, espero corregirlo prontamente. Comentarios(Review), opiniones y sugerencias constructivas son bienvenidos y me ayudarían a hacer un mejor trabajo en el futuro. Nos vemos.
