No soy dueño de Naruto el dueño es Masashi kishimoto.

"no era mi intención" Hablando

yo no quería esto pensando

"por mi estupidez" hablando en recuerdo

No merezco perdón pensando en recuerdo


HORA:DESCONOCIDA.

LUGAR:MONTAÑA CEMENTERIO AFUERAS DE LA BASE DE AKATSUKI

Se podía ver un área destruida con grandes cráteres, arboles derribados, algunas zonas quemadas, pero lo que más destacaba era un enorme tronco cortado por la mitad y en el centro nueve figuras de los cuales tres se encontraban en el piso con solo un hilo de vida frente a ellos protectoramente se encontraban otros cuatro con varios moretones, contusiones, y sangre recorriendo por su cuerpo, mientras que las otras dos figuras se veían mejor ya que solo se encontraban un poco desgastados a comparación de los otros siete individuos.

La primera figura se encontraba boca arriba con los ojos cerrados y sangre escurriendo de ellos, de su boca salia una gran cantidad de sangre tenia los labios rotos su cuerpo estaba con cortes y hematomas sin embargo lo mas destacable era el gran agujero de su estomago que fue hecho por un ataque de Mokuton su cabello era de color chocolate que se descoloraba en unas hermosas puntas rubias onduladas los dos jóvenes al lado suyo estaban en las mismas condiciones que ella pero los agujeros hechos por aquel ataque se eran de menor tamaño, uno de ellos tenia el cabello blanco puro con ojos negros, el otro lo tenia el cabello azabache y unos ojos rojos.

El primero de los otros cuatro individuos frente a ellos individuos tenia una energía de un color amarillento casi dorado sobre su cuerpo formando le una chaqueta con un símbolo de 2 círculos uno dentro de otro en cada hombro y al igual que la chaqueta su cabello tenia el mismo brillo dorado, su piel era de un tono color canela, se podían distinguir tres marcas en cada mejilla y ojos unos del mismo tono dorado con una pequeña forma en la pupila con lagrimas acumuladas en ellos.

El chico al lado de este era de piel pálida tenia unos ojos curiosos ya que el derecho era de color azabache mientras el izquierdo contenía el Rinnegan al igual pero ambos ojos estaban llenos de lagrimas y sin emociones, su cabello era del mismo tono que su ojo derecho de color azabache que apenas se distinguía debido a la suciedad provocada por la pelea, tenia una chamarra de un color gris pálido de cuello alto junto con unos pantalones negros en su cintura llevaba una soga gruesa que formaba un nudo en la parte de la espalda esta sostenía una tela de color azul marino casi negro que terminaba hasta las rodillas.

la chica a la derecha de el tenia unos tatuajes en la piel que formaban patrones diversos pero todos coincidían con un diamante dibujado en su frente, tenia un cabello rosa, piel clara,unos ojos color jade y vestía con un chaleco de color verde debajo de este un suéter de color negro de manga larga y por ultimo un hombre de un cabello color plateado con dos ojos de color oscuro mientras que en su ojo izquierdo se veía una cicatriz. Estos son Hikari, Ryu y Leo Tusugami frente a ellos se encuentran Naruto Uzumaki, Sasuke Uchiha, Sakura Haruno y Kakashi Hatake enfrentándose al enemigo 'final' de la cuarta guerra mundial ninja, Uchiha Madara.

"Compréndanlo ya todo se acabo" mencionaba Madara con una cada seria, Hasta que por un momento sus ojos se abrieron en shock al ver un brazo saliendo de la zona donde se encontraba su corazón, y no fue el único ya que los otros cuatro presentes estaban igual que el, así que giro su cabeza hacia atrás observando a Zetsu Negro que lo observaba con superioridad.

"Te equivocas Madara, ni eres su salvador, ni esto se ha acabado" Dijo Zetsu Negro con una voz tétrica.

"No puedo moverme" pensó con miedo en sus adentros Madara.

"No es muy pretencioso de tu parte pensar que eres diferente, tu también vives en una ilusión Madara, en el sueño que yo diseñe" Dijo Zetsu observando con el sharingan de Obito a Madara.

"Que dices Zetsu fui yo quien te creo" menciono con una voz irritada Madara ademas de observar a Zetsu cuidadosamente con sus ojos. "Tu eres mi voluntad, tu naciste de mi deseo de traerla devuelta." Dijo molesto y con sus ojos entrecerrados.

"Eso...también es un error...mi voluntad es de Kaguya!" Dijo con un tono de respeto y admiración que nadie de los presentes había visto.

"Que esta pasando" pregunto Naruto a sus compañeros de equipo.

"Pelean entre ellos" se preguntaba Kakashi.

"NO!, no es eso, acaba de decir algo de Kaguya" dijo Sasuke con los ojos abiertos al igual que sus compañeros.

"¿Quien es ella?" pregunto Naruto a Sasuke.

"Ella es de quien nos hablo el Rikudo Sennin" aclaro Sasuke provocando que Naruto recordara sus palabras"Madara esta pasando lo mismo que Kaguya, mi madre. Esta usando el poder del Juubi para acercarse a mi y a mi madre en cuanto a nivel de fuerza se refiere, mi madre presumió de su poder y la gente comenzó a temerle" No pudo seguir recodando ya que Madara grito.

"AHHHHH!" el grito de dolor y agonía cuando marcas negras se gravaron en su piel pálida y pilares de Chakra surgió del suelo hacia el y su cuerpo comenzó a absorberlo e hincharse como una esfera.

"¿Solo hay que detenerlo mientras esta hinchado no?" pregunto Naruto para que Sasuke le asintiera con la cabeza, provocando que los dos corrieran hasta el hinchado Madara, Sasuke con su espada de rayo que el creo y Naruto con su Bo para asimismo correr hacia Madara pero al estar a unos pocos metros de el se vieron atrapados por grandes y largos cabellos blancos controlados por Zetsu Negro.

"Dos insectos saltando al fuego, ahora absorberé su chakra" dijo Zetsu Negro algo molesto, tanto le costo tener a Madara con la guardia baja para revivir a Kaguya para que dos estúpidos vengan a interrumpirlo.

Mientras esto sucedía en el exterior, el interior de Madara, más en especifico su mente era un revoltijo, no sabia que idea tener sobre esto, de echo ya no sabia que pensar...su mente...por primera vez esta en...blanco, no había un segundo o tercer plan ya que para el solo existía el éxito. Sin embargo el plan que tanto le costo elaborar años y años de su vida...No, fueron décadas dedicadas a esto para poder tener la paz anhelada, ser el salvador de este mundo, para ser el nuevo Rikudo Sennin, para vengarse del Clan Uchiha por darle la espalda y traicionarlo, para vengar la muerte de Izuna, para romper a Hashirama, para poder destruir konoha, para...

"Otou-Sama"

"Q-que" Madara se desconcierto por un momento. "cierto kumi " el pensó con una sonrisa llena de cariño ante el recuerdo de su princesa, de su adorada hija.

"Otou-Sama te extrañe"

"lo siento, no pude revivir te, lo siento...mi niña...lo...siento" en ese momento una lagrima baja por el ojo izquierdo de Madara lo curioso es que la lagrima era de sangre a pesar de no tener activado su mangekyou Sharingan.

Mientras lentamente su piel en el exterior se esta cubriendo de la masa de chakra lo cual era doloroso pero el no estaba preocupado podía soportarlo, el estaba alerta porque sentía que se encontraba en un Tsukuyomi o en un Genjutsu por mas que quisiera salir no podía lo único que le quedaba hacer era observar todo lo sucedido frente a el. El lugar donde se encontraba era único el cielo era morado con tonos violeta, con unas nubes en colores azules una combinación magnifica, el suelo era agua con un movimiento parecido al mar pero el color era verde oscuro. Entonces todo comenzó a temblar.

"Q-que" Menciono desconcertado Madara tratando de estabilizarse ya que se encontraba mareado por el movimiento, su visión se puso borrosa hasta caer inconsciente.


Madara acaba de regresar de una misión larga de un mes debido a los encuentros con ninjas de Iwagakure que empezaron desde hace dos meses debido al proceso de creación de Konohagakure que inicio hace siete meses los cuales querían infiltrarse para poder obtener niños de clanes lo cual lo enfureció ya que encontró listas de candidatos específicos, cuando lo leyó se puso lívido su hija estaba en primer lugar mientras sus dos sobrinos obtenían el numero dos y tres.

Acaba de entregar su informe hace unos momentos a Hashirama el cual se puso serio y dijo que organizara una junta después para hablar del tema de los ninjas de Iwagakure. Pero ahora mientras caminaba de regreso a casa se estaba frustrando por que los civiles. siempre le temían y se alejaban de el, incluso escucho a algunos decir que el era un Belicista lo cual lo hizo enojar y camino lo más rápido que pudo a su hogar mientras pensaba en una manera de descargar su frustración ya que nadie en el clan podía hacerle frente excepto Izuna pero el se encontraba en una misión de asesinato.

Soltó un suspiro en la entrada a su casa tratando de liberar su dolor pero obviamente fue imposible "Tadaima" menciono con una voz tranquila mientras se quitaba las sandalias y la armadura quedando solamente con ropa oscura que llevaba debajo hasta que fue atacado por la cintura por una pequeña niña de cabello color chocolate.

"Okaerinasai Otou-sama" Menciono la niña con su rostro todavía enterrado en su abdomen "Te extrañe mucho" dijo antes de levantar la cabeza y observarlo más detalladamente para rápidamente poner una sonrisa suave en su rostro provocando que sus ojos color chocolate brillaran "me alegra que regreses a salvo a casa" soltando una pequeña risa ante el leve señofruncido que puso Madara, mientras la agarraba de la cintura y la alzaba para poder cargarla sobre su pecho y ella ponía sus manos sobre su cuello y lo abrazaba poniendo su cabeza sobre su hombro disfrutando de la calidez que el desprendía.

"Que acaso pensaste que no podría ganar contra unos ninjas de Iwagakure" dijo Madara con un pequeño puchero, sabiendo que podía ser el mismo siempre que estaba con su pequeña princesa.

Soltando una risita mientras se acomodaba en los brazos de su padre y sacudía la cabeza lentamente y lo observaba "no otou-sama es todo lo contrario se que puedes ganarle a quien sea si tu quieres sin embargo eres mi familia y siempre me preocupare por ti por que te quiero" dijo mientras en su rostro se formo una sonrisa y veía que los ojos de Madara se suavizaban hasta el punto en que había un brillo en ellos demostrando que estaba feliz.

"Me alegra estar en casa" dijo con una sonrisa Madara mientras abrazaba fuertemente a su princesa y enterraba su cabeza en el cuello de la niña olvidando todas las frustraciones que lo atormentaban hace unos minutos.

Después de todo ella era su luz, la luz que lo sacaba de la oscuridad en la que vivía y la luz que siempre protegería sin importar nada.

pase lo que pase


Desde hace tres meses a Madara le atormenta la idea de que es lo que pasara si su hija cree que el es un belicista como dice la gente debido a las misiones de asesinato que se le han encargado a el personalmente y los rumores que se han creado a partir de ellos, además si se le agrega el hecho de que la a estado evitando por dos meses y medio tomando varias misiones y solo ha visto mayormente a su padre el cual le da miradas de enojo por abandonar a su nieta y el hecho de que aveces el este con Butsuma solo lo empeora porque ellos dos sobre protegen a Kumi como si fuera una muñeca de porcelana.

Así como de las pocas veces que se a reunido con Izuna el cual solo le da un golpe en la cara y le dice que el deje de actuar como un estúpido y que confié en Kumi porque la esta lastimando con sus malditas inseguridades, incluso el bastardo hizo una tregua con Tobirama...¡CON TOBIRAMA! para golpearlo hasta dejarlo medio muerto si no habla con Kumi ¡hoy!, el cual por cierto estuvo más que dispuesto a ayudarlo después de escuchar que había lastimado a su linda y adorable sobrina. Estando enfrente de Hashirama el cual no hizo absolutamente nada para evitar el golpe que Izuna le lanzo a la cara o a la amenaza e incluso a tratar de calmarlos en cambio el muy hijo de puta los apoyo y con una gran sonrisa dijo que ayudaría a sostenerlo con su mokuton para que lo dejaran medio muerto sorprendiendo a Madara al descubrir que el cabrón tiene un lado sádico mientras ignora la gran sonrisa de Tobirama y el brillo sádico en sus ojos.

A Madara casi se le salen los ojos cuando el vio eso frente a el, sin duda alguna son sobre protectores con ella un poco tal vez demasiado y ahora se encuentra yendo a casa por primera vez en dos meses y medio, para ver a Kumi, para hablar con ella y eso le aterra, el tiene miedo...

miedo de que ella le Tema

miedo de que ella lo rechace

miedo de que ella lo odie

miedo de que ella lo abandone

Es por eso que desde hace un tiempo a estado reuniendo todo el valor posible para preguntarle a Kumi que es lo que ella opina sobre el. Misma razón por la cual lleva media hora parado en la puerta para entrar a su casa.

"Mierda" murmuro por lo bajo mientras habría la puerta y entraba "Tadaima" menciono, se quito las sandalias y armadura, el trago saliva al ver que nadie venia, camino por el corredor reviso la sala, la cocina, la biblioteca y se preocupo porque no había rastros de Kumi rápidamente fue al segundo piso, a cada una de las habitaciones la de el, la de Izuna y las de invitados las cuales eran tres en las cuales comúnmente se quedaba Hashirama en cuanto a Tobirama y su padre rara vez ya que ellos cuidaban de Kumi cuando el no estaba, además Kumi se iba a casa de su abuelo, en cuanto al Senju albino, el...bueno el prefería que ella fuera a su complejo aunque a veces Hashirama lo arrastraba al complejo Uchiha cuando la cuidaba y el no se quejaba ya que el adoraba a la niña y siempre que le daban la espalda y no lo observaban la mimaba un poco tal vez demasiado...mucho.

Sintiendo un nudo en la garganta abrió la ultima habitación y observo el cambio que había hecho las paredes ya no tenían color naranja pastel ahora eran de color verde claro con algunas fotos repartidas en la pared de ella y su padre con Butsuma, también de ella e Izuna así como Tobirama, Hashirama, y una gran foto de ella con sus primos Zero y Masato.

Con un armario grande de color abeto oscuro en la esquina de la habitación el cual se encontraba al lado del gran ventanal con una cortina amarilla pálida debajo de ella había un escritorio de color oscuro con notas de fuinjutsu y una lampara, su cama en el medio de la habitación sobre un cajón delgado de madera de abeto oscuro empotrado en la pared el cual tenia un tapete negro debajo, el colchón se encontraba cubierto de una sabana blanca que se veía esponjosa con unas almohadas azul celeste, verde bosque y blanco con el peluche de lobo negro que el le había comprado cuando tenia tres años y a los pies de la cama había una almohada grande de color negro con detalles grises con el nombre Raiden bordado a mano en una esquina.

Sobre la cama en la pared había un dibujo sin terminar de un gran bosque que finalizaba en una playa, a cada lado de la cama había librerías del mismo color de la pared que llegaban hasta el techo, estas se encontraban divididas en seis partes los cuales estaban llenos de libros y pergaminos, las primeras cuatro partes de los libreros estaban llenos de libros que van desde...

Política básica a avanzada, economía media y avanzada, geografía, clanes de los países elementales (Fuego, Agua, Tierra, Rayo, Viento), reglas y normas del país del fuego, clases sociales, recetas de cocina para principiantes, venenos fáciles y medios, curación para principiantes. Mientras que las ultimas dos secciones estaban llenos de pergaminos sobre kenjutsu básico de diferentes estilos entre ellos el Senju y el Uchiha al igual que el taijutsu de ambos clanes y algunos variados, teoría del chakra, control de chakra, ninjutsu medico básico y medio, jutsu de agua, fuego y rayo los cuales se encontraban en abundancia en la estantería quedando solo cuatro de viento y tierra.

Madara estaba sin palabras, ¿Dónde estaban las estanterías con peluches y juguetes?, ¿Los dibujos en las paredes?, ¿Los colores pastel que tanto le encantan a su hija?...que fue lo que ocurrió durante estos dos meses y medio que no estuvo en casa se acerco a la cama y observo algo que resaltaba sobre la sabana mientras lo revisaba y observaba " lo siento hime-chan "murmuro para si mismo mientras veía el cuadro donde se encontraban el y su hija después de su cumpleaños numero tres.

Donde ella se encontraba sobre sus hombros sin sandalias con un kimono azul celeste con mangas que cubrían todo su brazo casi escondiendo sus manos por completo para no rebelar las vendas en ellos, además que la parte baja se expandía como un vestido de princesa para darle movilidad a diferencia de los kimonos tradicionales.

Tenia una faja blanca con borde dorado y llevaba el símbolo del clan Uchiha , alrededor de su cuello había una gargantilla de cuero oscuro con el símbolo del clan Senju grabado y una cadena de plata con un botón de cristal negro y el abanico Uchiha impreso en el mientras en la parte trasera del botón se encontraban los nombres de Kumi y Madara, en sus manos unos guantes sin dedos de cuero negro con el símbolo Senju en el borde de color plateado.

El llevaba su ropa típica una camisa negra de manga larga de cuello alto con el símbolo Uchiha, unos pantalones negros y un Tanto en su espalda, ella tenia una gran sonrisa y sus mejillas sonrojadas levemente mientras el tenia una sonrisa suave.

Dejando la foto enmarcada dándose cuenta de la humedad fresca en ella, sacudiendo la cabeza para detener los pensamientos rápidamente se fue a la ventana y observo el patio trasero sus ojos se cerraron tratando de contener las lagrimas que se estaban acumulando su hija... el la lastimo sin embargo no podía dejar de pensar que ella estaba creciendo sola...sola sin el.

"Kumi" susurro para si mismo mientras observaba a su hija durmiendo abrazando posesiva mente su peluche de lobo debajo del gran sauce que estaba en su jardín con un..."eso es que" dijo con incredulidad observando la bola de pelos de color oscuro que es cinco veces más grande que ella, en la que estaba recargada, usándola como almohada. Rápidamente se paso una manga de su camisa por los ojos y bajo al jardín trasero.

Llego al jardín la observo y se congelo ella se veía pálida y más delgada, tenia grandes ojeras y su cabello se encontraba desordenado y el color chocolate que a el le encantaba estaba convirtiéndose en azabache como el de el.

no le gustaba lo odiaba

no le gustaba como la estaba lastimando

en lo absoluto

Trato de acercarse solo para escuchar un gruñido feroz y observar con cuidado como la bola de pelos sobre la que estaba recargada su hija la cual se movía y se alzaba y lo vio era un lobo un maldito lobode color azul egeo con las patas blancas al igual que la punta de su cola y unos ojos plateados"solo mi hija es capas de domesticar un lobo" dijo exasperadamente mientras pasaba una mano por su desordenada melena "ella es impresionante" suspiro para rápidamente para poner una sonrisa suave, era magnifico como una niña de casi cuatro años era capas de hacer algo que un shinobi promedio no podría.

Momentos después debido al movimiento del lobo Kumi se empezó a mover al mismo tiempo que gemía dormida, al instante se despertó tenia los ojos abiertos algo de sudor en su rostro y lo volteo a verlo el se sintió horrible ella lo miraba con anhelo como si no creyera que el estaba ahí mientras sostenía fuertemente con sus manos su cadena de plata en su cuello.

"Otou-sama" ella murmuro suavemente mientras se sentaba sobre sus piernas al mismo tiempo que lo miraba con lagrimas rojas acumuladas en sus hermosos ojos de chocolate.

"Tadaima musume" dijo mientras caminaba suavemente hacia ella y la agarraba de la cintura para levantar la y abrazarla suavemente contra su el y arrullarla sintiendo un dolor en su pecho al escucharla sollozar y gimotear en su cuello.

"vol-volviste" susurraba desesperadamente mientras enterraba su cabeza en su cuello y abrazaba con fuerza a Madara "pensé que ya no vendrías a casa".

"Lo siento" se disculpo sinceramente Madara a pesar de que eso no aliviaría el dolor ya provocado.

"es-esta bien Otou-sama" tratando de controlar su sollozo al momento en que lo observaba y ponía una sonrisa "lo que importa es que regresaste "

y no me abandonaste

La frase no se dijo pero Madara pudo escucharla claramente en su mente haciéndolo sentir más culpable y miserable de lo que ya es.


Madara se acababa de vestir con ropa cómoda después de bañarse con Kumi en la tina y lavarle su cabello obteniendo un color cercano al que tenía lo cual le agradaba ya que le gustaba que ella fuera diferente y no una Uchiha promedio, después del baño se fue a hacer la cena, mientras ella se cambiaba de ropa.

Poniendo los platos en la mesa para llamar a Kumi, la cual bajo rápidamente llevando una camisa grande de color azul marino y unos pantalones blancos con su cabello amarrando la mitad de superior en una pequeña coleta con un lindo moño blanco sujetándolo dejando el resto de su cabello ondulado suelto bajando por sus hombros, así como su flequillo que le cubría las cejas y los dos mechones ondulados en las puntas enmarcando su rostro, sentándose al lado se padre.

"itadakimasu" dijo Madara para agarrar una bola de arroz y comerla mientras Kumi esperaba a que el diera el primer bocado para empezar a comer.

"itadakimasu" menciono suavemente para comer Kumi.

"Kumi cuando termines de comer hablaremos afuera entendido" dijo Madara suavemente a pesar de tener una cara seria.

"entiendo Otou-sama" dijo Kumi con la mirada hacia abajo y los ojos tristes

A lo que el volteo la mirada para no ver su rostro ya que no sabia que hacer al verla así, era la primera vez que ella ponía esa mirada y verla dolía mucho.

Madara una vez terminaron de comer recogió los platos y los dejo en la cocina rápidamente para ir a la parte de atrás de la casa y sentándose en el piso de madera, mientras ella un poco insegura caminaba detrás de el y se sentó abrazándose las piernas mientras ponía su cabeza sobre ellas.

Llevaban un buen rato en aquel incomodo silencio y Madara no sabía que decir por primera vez, dentro de su cabeza estaba pensando las palabras correctas para expresarse sin embargo no sabía como hacerlo, el sabía que su hija era inteligente, prodigio como quieras llamarle pero...el quería hablar suavemente con ella no hacerlo como normalmente lo hace yendo directamente al punto por más cruel que sea.

"¿Por qué no regresaste a casa? " dijo Kumi en voz baja con la mirada hacia el frente tomando desprevenido a Madara con la pregunta el cual solo parpadeo pero no respondió "¿Es por mí? " dijo mientras enterraba la cabeza en sus piernas.

Madara el quería decirle que no era su culpa que era la de el simplemente no podía él no sabía que decir o como comenzar la plática, pero el estaba seguro de algo, él nunca se preparo para las palabras que venían.

"Se que yo soy una molestia"

El sintió que su corazón de detuvo y su cuerpo se estremeció.

No no lo eres

"se que a veces te molesto para que salgas a entrenar conmigo cuando trabajas en asuntos del clan en tu oficina pero cuando haces tu papeleo veo como te enojas o como te desesperas por las tonterías que piden y se que el entrenamiento te ayuda y relaja y haces que olvides"

tu nunca me has molestado son ellos quien lo hacen

" por mucho que lo escondas se que la mayoría de las peticiones son por mi culpa"

no es tu culpa es la mía por no protegerte

" Por mucho que intentes ocultarlo yo se que la mayoría de las personas mayores dentro del clan no me quieren, yo no quiero verte sufrir por mi tu ya lo has hecho suficiente en la guerra"

tu nunca me has hecho sufrir en cambio me das felicidad

"creo que sería mejor que me fuera"

no te vayas

"ya no deseo verte así con dolor, con frustración y desesperación e incluso tus ojeras son más grandes que antes"

no me dejes solo

"lo siento"

¡espera!

Antes de que ella se levanta Madara la sujeto y la sentó en su regazo mientras la abrazaba contra su pecho con lágrimas saliendo de sus ojos.

"Tu no tienes la culpa soy yo quien la tengo" dijo descansando su cabeza encima de la de ella "Izuna tenia razón yo te lastime con mi estupidez sin embargo nunca me imagine que hasta este punto" dijo en un susurro para si mismo mientras soltó un pequeño sollozo, si esos cuatro alguna vez se enteran de lo que sucedió el estaba muerto eso es seguro.

"Lo siento" se disculpo sinceramente "lo siento por dejarte, yo ya no me volveré a ir" menciono en con una sonrisa llorosa.

"lo prometes" dijo ella con una sonrisa triste "prometes que no me abandonaras y me lastimaras como los demás" menciono mirándolo a los ojos.

"lo prometo musume" dijo mientras ella levantaba el meñique y el hacia lo mismo y lo cruzaban

"una vez prometes ya no puedes romper la promesa"

"yo no olvido mis promesas musume"


"Kumi" la llamo Madara después de que pasaron un rato en un silencio cómodo y le presento a su compañero lobo llamado Raiden.

"Hn" ella volteo y dejo de acariciar a Raiden que se encontraba en su regazo el cual se había encogido para poder dormir en el.

"tu" soltó un suspiro "crees que soy un belicista por amar las...buenas batallas" dijo tranquilamente a pesar de lo ansioso que se encontraba.

"si, si lo creo" ella respondió tranquilamente ignorando el dolor en la cara de Madara "pero" provocando que el la volteara a ver dejando un silencio que a Madara le parecía eterno "no me importa"

¿que?

"no me importa porque eres mi familia, tampoco me importa si te conviertes en el peor villano, asesino o un monstruo como ellos dicen, tu eres mi otou-sama y siempre tendrás un lugar en mi corazón y no solamente eso, eres la persona que yo mas admiro en el mundo" dijo mientras lo miraba. Madara ahora estaba aturdido observándola.

ella me admira a mi y solo a mi

"Tu fuiste quien me salvo, quien me dio una familia, quien me dio la oportunidad de tener amigos y compañeros, puede que mi tío Shima sea el hokage , puede que el sea idolatrado, venerado y adorado ya que el fue el creador de Konohagakure y el tuvo la idea sin embargo tu eres el protector que trabaja en las sombras y la cuida de su destrucción"

"Pero para mi más que mi padre, un belicista, un asesino o un fundador"

"¡eres mi héroe!"

realmente no te merezco...

"kum-"no pudo continuar hablando con su hija ya que sintió que lo sacaban de su cuerpo rápidamente cayendo en la oscuridad.


Madara se encontraba en una silla de metal fría localizada en el mismo lugar donde se encontró en el principio, abriendo los ojos desorientado forzó su vista a ver todo más claramente tratando de pararse de la silla sin algún logro.

Mirando detenidamente su alrededor vio unas paredes de cristal a unos cuantos metros suyo rodeándolo perfectamente y justo frente a el un cuadro grande de color negro que se movía como el agua del mar en olas.

De repente su cabello se vio jalado hacia atrás dejando al descubierto sus dos ojos media noche, provocando que soltara un gruñido por el dolor incapaz de hablar debido a que sus labios no se movían, calmándose lo más rápido posible viendo que el cuadro frente a el cambiaba de color en color.

"porque tenían que sacarme de mis momentos con mi musume" pensó mientras soltaba un gruñido feroz debido a la irritación, pero se calmo debido a que una imagen aparecía el el cuadro.

"Dai" dijo Madara observando a la bella mujer pelicastaña sonriente frente a el, junto con Hashirama demasiado feliz y una Mito parada algo distante de ellos.

"¿que mierdas hace la perra Senju aquí yo esperaba otro recuerdo de mi musume y yo" pensó con desagrado al ver a la perra Senju frente a el.

"Hola Mada-kun" menciono con voz sensual provocándole un estremecimiento a Madara lo que genero una pequeña sonrisa de ella al observar que todavía tiene poder sobre el.

"como mierdas caí ante una bruja como ella" pensó con furia mientras observaba al Madara de aquel recuerdo con odio

"quieres pasar" dijo ignorando la pequeña mano temblorosa en la parte trasera de su camisa, sin embargo esto fue notado por una Uzumaki curiosa.

"cuando vea a Mito tendré que agradecerle por cuidar de Kumi durante mi etapa de estúpides" pensó con gratitud y amargura.


"otou-sama podemos ir a comer dangos por favor" menciono con una voz tímida sabiendo que probablemente la rechazaría como lo ha hecho durante varios meses.

Madara observaba con impotencia al ver a su hija actuar de esa manera frente a el con timidez, ilusión y anhelo. Ella se veía tan diferente de la niña de tres años que recuerda, la niña energética que lo ayudaría siempre en su papeleo, le prepararía su te favorito, le compraría dango para que comieran juntos, le daría las sonrisas que tanto amaba y le daría aquel sentimiento cálido que sentía en su interior le daría...felicidad, e incluso lo ayudaría a salir de sus problemas y frustraciones con cualquier cosa que se le ocurriera.

"estoy ocupado con mi papeleo Kumi, tengo demasiado trabajo que hacer" dijo con tranquilamente sin siquiera levantar la vista, perdiéndose las emociones que pasaban por el rostro de su hija sin embargo no paso desapercibido para Dai la cual puso una sonrisa desde atrás de la puerta mientras observaba.

como nunca fui capas de darme cuenta

"puedo ayudarte a organizarlo y tal vez podamos salir en la noche , bueno y si no quieres dango entonces podemos entrenar " dijo Kumi en voz baja observando el suelo

ella solo quería pasar tiempo conmigo

"¡Kumi!" grito Madara alzando la vista hacia ella la cual apretó su kimono con sus manos para no temblar de miedo "no puedes ver que estoy ocupado tengo demasiado trabajo no tengo tiempo para salir contigo o hacer tonterías" bajando la vista nuevamente a los documentos en mano.

ella quería estar conmigo

"pero ayer saliste con Dai-san todo el día" murmuro en voz baja con tristeza impotencia por no poder estar con su padre.

ella extrañaba a su padre

"¡Basta!, cuantas veces te eh dicho que ella es tu madre y que quiero que la respetes como tal aunque no aya podido criarte eso no signifique que deberías hablarle de esa forma" le grito Madara con enojo mientras golpeaba las manos de golpe en su escritorio y se levantaba y se acercaba a ella. Kumi ya se había preparado para que un golpe llegara a ella sin embargo no sucedió el solo se paro frente a ella y le dijo que se fuera, que el no desea a mocosas insolentes e irrespetuosas. Para que Dai rápidamente abriera la puerta entrando con lagrimas en los ojos provocando que Madara corriera hacia ella ignorando a Kumi...de nuevo.

"¡VETE!" Madara se giro y le grito con desdén a kumi ya que Dai había escuchado la conversación 'sin querer' y ella 'lloraba' por que Kumi no la quería como Madre.

y como el estúpido que fui, yo la ignoré

y la lastime


Kumi rápidamente se fue hacia el bosque saltando por la ventana del segundo piso apenas dándole tiempo a Raiden de agrandarse y entrar en su sombra, ella corrió y corrió, hasta llegar a su destino a su lugar secreto.

Era un hermoso lago con agua verde cristalina donde peces de hermosos colores habitaban rodeado de grandes arboles sauces y en el centro del lago había una isla con un hermoso árbol, el primer árbol que ella creo, a ella siempre le gustaron los cerezos sin embargo ella amaba los colores azules y blancos así que creo su propio árbol y realmente era magnifico el árbol era como un cerezo realmente sin embargo las flores eran azules y blancas y la vista que proyectaba lo hacia ver de una manera mágica e irreal.

Si Madara no estuviera aturdido por el recuerdo anterior sin duda alguna estaría anonadado por la vista frente a el.

Kumi paso la barrera de protección que ella puso para que nadie encontrara el lugar, y camino por el agua con Raiden a cuestas suyo sintiendo las suaves gotas de la lluvia por todo su cuerpo deteniéndose justo a medio camino la lluvia se hizo más fuerte el sonido de los rayos se escuchaba a lo lejos haciendo que su cuerpo se relajara, levantando la cabeza dejo que aquella gotas salvajes de lluvia limpiara su rostro lleno de lagrimas rojas, caminando suavemente llego hasta aquella isla sintiendo la arena lodosa en sus pies se dirigió hacía el tronco y se recostó en las raíces junto a Raiden el cual tenia su cabeza en su regazo, agregando chakra puso su mano en el tronco provocando que una raíz gruesa sobresaliera de la tierra y los cubriera lo suficiente como para no mojarse.

Raiden el cual al percibir las emociones de su maestra le lamió la mejilla para darle a entender que no estaba sola.

"...Arigato" dijo Kumi suavemente observando lo con un destello de cariño en sus ojos rotos y vacíos a aquel lobo "Arigato por estar conmigo Raiden" menciono mientras acariciaba su suave pelaje haciendo que se relajara entre sus dedos. "...Rompiste tu promesa" murmuro con su cabello cubriéndole los ojos mientras lagrimas rojas mojaban sus mejillas y caían en el pelaje de su compañero lobo...

...

a veces no es necesario un golpe para lastimar

una palabra duele

el silencio duele

una traición duele

el desprecio duele

la indiferencia duele

...

"rompiste tu promesa "

"padre"

"...¿Promesa?" susurro Madara pensando en lo que ella dijo...entonces recordó, recordó la promesa que el le hizo.

"prometes que no me abandonaras y me lastimaras como los demás"

el rompió su promesa

"una vez prometes ya no puedes romper la promesa"

y lo hizo de la peor manera

Madara no se había dado cuenta pero lagrimas caían de sus ojos pasando por sus mejillas mientras veía los recuerdos frente a el.


Pasaron dos semanas desde aquel incidente un total de 12 días desde que Kumi saco algo de ropa de la casa del líder del clan y sello todos sus pergaminos para irse a vivir a la casa de su abuelo, donde entendió algo en esos dos días que no estaba en su casa un total de seis personas preguntaron donde estaba a lo que ella respondió "entrenando" obviamente nadie se trago aquella mentira sin embargo todos se dieron cuenta de algo Kumi dejo de usar el collar de plata que le dio Madara.

Pero lo que les preocupo a todos más fue el hecho de que Madara no se diera cuenta que Kumi desapareció.

Ella actualmente se encontraba sentada en el marco de la ventana con una rodilla pegada al pecho, su brazo se recargaba sobre ella y su otra pierna estirada mientras su cabeza se recargaba en el marco de la ventada y observaba el día nublado

"Ne Raiden ¿Tu crees que el todavia me quiere?" Kumi pregunta repentinamente a su compañero mientras observaba la leve lluvia que caía.

"Sinceramente no lo se Akihane-sama" Respondió el lobo que se encontraba acostado en su cama con tranquilidad. escuchando como la lluvia aumentaba

"...si alguien te quiere te lo demuestra" Kumi murmuro para si misma "si te extraña, te busca" menciono con una voz suave con lagrimas formándose en sus ojos "...y si quiere hablar contigo deja su orgullo de lado porque pensó primero en ti...que en los demás" Akihane sollozo sus ojos cambiaron de color chocolate a rojo con negro "porque no puedes pensar en mi por una vez otou-sama y dejar de ser egoísta" alzo la vista y observando el rayo de color cian brillante que azoto entre las montañas con un Sharingan maduro en sus ojos manchados por lagrimas rojas.
...
Ese día fue la primera vez que su mascara se destrozo

Y su dolor salió a la luz

Fue la primera vez que ella lloro y grito

Como una niña de su edad

Una niña que fue obligada a crecer

Una niña que se rompió

Y el día de hoy solo la termino de arruinar


"Chibis" dijo Mito con voz vacilante a los niños que estaban frente a ella en su puerta.

"Sabemos que el tio Shim-" corto rápidamente la oración Zero y pensó las palabras con cuidado, "se que Senju-sama no se encuentra así que quería pedirle si me ayuda con las heridas de aneki, por favor..." hablo con los ojos aguados en voz baja mientras señalaba a la niña desmayada en su espalda.

Masato, Zero y Mito se encontraban en una habitación privada con sellos integrados en las paredes para que nadie se entere de absolutamente nada mientras esperaban que Kumi se orientase.

"que quieres que te sane" pregunto Mito con duda mientras veía a la niña que se sentaba en la camilla.

"todo" respondió Kumi sin emociones en su voz provocando le tristeza a Mito y shock cuando dijo la palabra 'todo'-

"¿a que te refieres Chibi?" pregunto con inseguridad Mito mientras observaba como lentamente se quitaba la camisa de manga larga negra asiendo que el aliento de Mito se detuviera en su garganta así como sus ojos se dilataran.

"Kami" dijo con una voz llena de incredulidad Madara observando el cuerpo de su hija una niña que apenas iba a cumplir cinco años años, llevaba vendas que cubrían desde el codo a la muñeca, su pecho y estomago estaban llenos de moretones y hematomas así como cortes, sin embargo el se asusto ella... su espalda estaba completamente cubierta por vendas de echo Madara estaba seguro que podía ver sangre manchando partes de las vendas sucias que traía puestas.

Mito salió como flecha hacia ella y le quito las vendas para que las lágrimas llenaran sus ojos por cada centímetro más que su piel antes cubierta se exponía a ella y observaba todo.

Los brazos de Kumi llenos de cortes demasiado profundos algunos de los cuales tenían color verde en ellos o alrededor de los cortes, su estómago y parte de su pecho lleno de moretones y hematomas verdes y morados y-

Mito se llevo las manos a la boca mientras sus ojos llenos de lágrimas miraban con desesperación a Kumi incluso murmuro Kai pensando que era un genjutsu demasiadas veces.

Su espalda era horrible...parecía como si la hubieran golpeado con un látigo que hay en Tortura e Interrogación así cómo le hubieran incrustado diferentes tipos de cosas filosas Mito podía distinguir vidrio en algunas zonas de las heridas, es como si la hubieran torturado.

"Quiero vomitar" dijo Madara con la cara verde con su cuerpo rígido y congelado, pero el estaba seguro el no la Matara, el la torturara , desmutilara y le ara cuanta mierda se le ocurra a la perra de Dai si la vuelve a ver otra vez.

"solo curarme por favor" dijo con voz suplicante a Mito la cual se movió y empezó con los brazos, tratando de ser lo más gentil posible con la niña de cuatro años frente a ella. ella quería ayudarla y sacarla de la casa de Madara pero, el clan Uchiha podría verlo de una manera muy diferente, así que estuvo pensando que la mejor manera de ayudarla era convertirse en su maestra pero el inconveniente seria Hashirama ya que Kumi posiblemente la rechazaría para no verlo a el.

"quiero que vengas todos los días que Hashirama-kun no esta porque..." dijo Mito con seriedad pensando en la forma de explicar su idea "se que tu relación con Hashirama ya no es como antes, pero quiero hacerte una propuesta a ti y solamente a ti no a Dai, no a Madara, no al clan Uchiha, una propuesta para Kumi y solo Kumi" dijo severamente Mito mientras terminaba de curar un brazo a pesar de que no podría eliminar las cicatrices.

Mito observaba a Kumi la cual tenia una cara seria "puedes decirme, por favor que es la propuesta" pregunto

"quiero que te conviertas en mi alumna y me permitas enseñarte Fūinjutsu y Iryō Ninjutsu, se que tu ya vas avanzada por merito propio" Mito piensa momentáneamente antes de responder "Yo diría que en Fūinjutsu vas en el nivel 1 alto rosando el nivel principiante del nivel 2 y en cuanto a Iryō Ninjutsu diría que solo tienes la teoría y control del chakra-"

"estas equivocada" Kumi la interrumpió rápidamente.

"eh" Mito paro de curar su brazo y la miro con una cara tonta

"que dijo" Madara la mira aturdido por dos cosas numero 1 el se sorprendió por la declaración de Mito al enseñarle sus especialidades numero 2 el hecho de que ella tenga un buen nivel de fuinjutsu e Iryō ninjutsu lo sorprendió.

"Estas mal acerca de mis niveles en ambas áreas" Kumi la corrigió tranquilamente mientras esperaba que la pelirroja regresara en si para seguir explicando "en fuinjutsu mi nivel es el 4 -principiante en cuanto a iryo ninjutsu se al menos unos cinco jutsus así como la palma mística y puedo curar huesos rotos así como heridas menores ademas de que se como hacer venenos y como sacarlos del cuerpo en un nivel medio" inicio la niña de 4 años con tranquilidad para terminar con una sonrisa al ver a Mito boquiabierta, sintiéndose satisfecha por dentro al ver que creyó la mentira después de todo un shinobi no demuestra sus verdaderas habilidades

Madara a diferencia de Mito tenia los ojos abiertos cómicamente...el se encontraba sin palabras.

PRODIGIO

Esa palabra sonó en la cabeza de Mito.

"¿Cómo sabes todo eso?" pregunto Mito con curiosidad.

"Bueno desde que Otou-sama no desea pasar tiempo conmigo. Voy a casa de los abuelos y entreno con ellos además de Otoutos y pues no creo que haga falta explicar lo del iryo ninjutsu, en el campo del fuinjutsu tengo libros del Clan Tusugami" Respondió tranquila Kumi "además no soy la única con ese tipo de conocimiento" dijo mientras señalaba a los mellizos sentados al lado de la camilla.

La boca de mito colgaba comicamente mientras observaba a los mellizos analizando lo que Kumi-Chibi le dijo.

"Ambos saben fuinjutsu e iryo ninjutsu" pregunto con incredulidad.

...Madara estaba aturdido su sobrino energético y idiota sabia fuinjutsu y iryo ninjutsu el se lo esperaba de Masato pero no de Zero que siempre hacia el tonto y el ridículo frente a todos.

"¡Si!" dijo Zero alegremente mientras su hermano solo asentía con la cabeza levemente.

"¿Cómo?" pregunto con duda.

" Aneki... Ella nos enseño cuando se lo pedimos, después de todo no queríamos quedarnos atrás" dijo suavemente el mellizo azabache mayor.

"Además no queríamos que ella cargara con todo el peso sobre sus hombros como comúnmente lo hace ella ya tiene lo suficiente" dijo seriamente Zero

"Creo que me voy a desmayar" pensó Madara con la mente en las nubes, esta... Fue la primera vez que veía a su sobrino de de esta forma, Zero y Masato eran lo contrario uno del otro mientras Masato era una copia física de Izuna con los ojos rojos de su madre su personalidad era seria y fría muy pocas veces sonreía y cuando lo hacia era siempre con Kumi, Zero e Izuna y rara vez con el resto de la familia. Zero era lo contrario el siempre sonreía y era muy torpe, el era parecido a su madre con el cabello Blanco pero con ojos medianoche como cualquier Uchiha. Entonces imagina su sorpresa al ver a los chicos que el creía conocer actuar de tal manera.

"Entonces son buenos en ambas áreas ¿verdad?" pregunto Mito a lo que ellos asintieron en confirmación "entonces ¿quieren que los entrene a los tres?" pregunto suavemente acariciando sus cabezas.

El par de mellizos compartieron miradas y parecían vacilantes y dudosos ante tal propuesta así que rápidamente voltearon a ver a Kumi la cual les sonrió y movió sus manos con un esfuerzo sutil.

"Es su elección"dijo con su lenguaje de señas especial, pero observo que parecían indecisos así que reformo la pregunta "¿es lo que tu deseas?" mientras ponía una sonrisa suave en su rostro.

Ellos la observaron y se miraron entre ellos con determinación a los ojos, entonces ellos entendieron y sabían cual seria su respuesta.

"Nos gustaría ser sus aprendices Mito-Okasan" respondieron suavemente con pequeñas sonrisas en sus rostros.

"Yo también...lo haré, yo deseo hacerlo Mito-Okasan" dijo con un brillo en sus ojos que hace tiempo se había perdido además de una gran determinación para hacer que Mito este orgullosa de ella...ella lo había comprendido Otou-sa... Madara el ya no era familia ya no era su familia aunque duela demasiado .

"Akihane" dijo Kumi de repente llamando la atención de Mito "llámame Akihane después de todo yo confió en ti Mito-Okasan" dijo con una gran sonrisa.

Mito estaba sorprendida ellos la llamaron Mamá, ella quería hijos sin embargo todavía no se embarazaba y ellos anhelaban el cariño y el consuelo de una madre en especial Kumi.

...

Y ella no se los negó