Vale entonces acepto Manu, hacer eso que has dicho. Cuando me conecto al correo veo los review. Si me he olvidado de contestarte algo, recuerdamelo que tengo cabeza de pez jejeje.
Bueno aquí traigo algo que dije en El zorro del Ángel que quería hacer. Lo primero que digo es que la mayoria de los personajes no son mios, sino de Mashashi Kishimoto y el actual escritor de Boruto.
Capítulo Uno
En un mundo donde no existe el chakra sino el control de los elementos: fuego, aire, agua y tierra; donde según la naturaleza de poder de cada persona tiene que controlar su elemento para que el caos no vuelva a despertar, una joven muchacha maestra de fuego y tierra se dirigía hacia el País de la Tierra donde los maestros tierra irían a enseñarla.
-Estación de la aldea del fuego-
El tren con destino al norte se encontró a punto de salir, quedaban solo cinco minutos para poder embarcar y Himawari ya estaba poniéndose nerviosa porque su madre, Hinata Uzumaki, no paraba de retenerla. No estaba su madre solo, su tía Hanabi, su padre y su abuelo estaban con ella.
-¿Llevas el paraguas?
-Sí-Contestaba secamente Hima para evitar más preguntas.
-¿El abrigo? -Dijo Hinata.
-Lo llego puesto mamá-Una gota de incredulidad caía en la cabeza de Hima y Naruto.
-Vamos Hinata, no te pongas así, ya tiene 13 años-Decía Naruto intentando que su esposa se animara.
-¿Y qué más puedo hacer? -Hinata sacó un pañuelo morado de su bolsillo de manera dramática- Primero mi querido hijo se fue y ahora mi niña bonita también.
-Pero mamá, tú a tu edad también lo hiciste-Dijo Himawari cariñosamente. Su madre era maestra de rayo y fuego; y su padre era un maestro del aire. Era increíble que la pareja no se conociera hasta que volvieron de aquellos países que tuvieron que visitar para poder controlar sus poderes.
-No hagas caso a tu madre Hima, la partida de tu hermano hace dos años fue dramática, ¿No te acuerdas? -Dijo con insinuación Hanabi Hyuga, quien no tenía ningún elemento o eso pensaba Himawari.
-Mi Boruto, quien no me escribe desde hace meses desde que se fue a la aldea del Rayo-Dijo Hinata preocupada, pues su hijo le escribía todas las semanas desde que se fue hasta que hace unos meses, dejó de hacerlo.
-Descuida mamá, yo soy una maestra fuego-Dijo conjurando una pequeña llama en su mano y la desvaneció-No como mi hermano que se fue hace años sin poder controlar al menos algún elemento.
La vista de Himawari se dirigió hacia un lado, la familia Uchiha rodeada de guardaespaldas subía las escaleras al andem-¡Sarada!
Sarada estaba siendo escoltada con su madre cuando oyó a Hima y la saludó con la mano. Tanto Sakura, una maestra de la tierra y el agua como Sarada una maestra del fuego y del rayo se dirigieron hacia la familia Uzumaki.
-¡Sakura, cuanto tiempo! -Dijo Naruto con alegria de verlas y Hinata asintió gustosa hacia ellas.
-Hola, ¿también venís a despediros? -Preguntó Sakura mirando la maleta amarilla de Hima. Himawari miró entonces al lado de Sarada, había otra maleta.
-No me digas ... ¿Tú también eres una maestra tierra?
-No digas tonterías-Dijo ajustándose las gafas la joven de 15 años-Me dirijo a la tierra del Rayo, al parecer también controlo esa naturaleza.
-Vaya ... Yo pensó que solo podías tener la naturaleza del Fuego ...
-¿Rayo? -Hinata se alarmó-Por favor, puedes buscar a mi Boruto.
-¿Boruto?
-Sí, es guapo, rubio y de ojos azules, no hay comparación-Dijo Hinata orgullosa del porte que su hijo tenía parecido a su padre.
-Es mi hermano-Se excusó Himawari.
-Entiendo-Dijo Sarada, su mirada se posó en Hinata-Si le veo le diré que le escriba señora Uzumaki.
Os preguntareis como se conocieron estas chicas, todo comenzó en la academia el fuego, donde los alumnos de primer año debían tener un guardián superior de la escuela, Sarada fue elegida para ser la guardiana de Hima y se llevaron bastante bien.
-Eres un encanto-Dijo Hinata alegre.
El sonido del tren a punto de salir pillo desprevenidos a todos. Hima corrió con su maleta para entrar al igual que Sarada, antes de que pudiera irse abrazó a su abuelo quien le dio un objeto pesado leado en una manta.
-Cuidate tesoro-Le dijo Hanabi cuando Hima abrió la ventana del tren para despedirse junto a Sarada. El tren salió rumbo al norte para hacer escala en la tierra de la catarata donde también se impartía el poder del agua.
Hinata se acercó un poco a Sakura y le preguntó algo que le perturbaba.
-¿Tú fuiste a la aldea de la tierra? ¿Es segura, verdad? -Hinata se veía preocupada mirando el tren marcharse. Sakura la miró solo un momento y luego volvió su vista al tren.
-Umm han pasado muchos años desde que volví de aquella aldea formada por rocas, solo espero qué a Hima no se le ocurra salir por las noches.
Cuando se marcharon de allí, Naruto volvió a la oficina donde junto a su socio Shikamaru tenía una empresa de comercial de ramen por todo el país. Hinata trabajaba en uno de los restaurantes más famosos de la aldea del fuego. Fue en su trabajo donde conocio a su esposo, ella poseía el poder del fuego y el rayo, haciendola una chef extraordinaria, de tal forma que una mañana tras preparar un ramen a su especialidad hubo un escándalo afuera. Recordaba a Naruto exigiendo desde la zona del restaurante conocer al chef ya fuera hombre o mujer. Cuando ella se presentó, fue amor a primera vista al ver aquel hombre a los ojos tan azules como el mar ya ella le encantaba ese color. Al instante, él le pidió una cita, fue sorprendente que un tazón de ramen los uniera de tal forma que en menos de un año ya estaban a punto de celebrar su enlace.
-Al oír a tu hija antes, sé que ella posee el poder del rayo y el fuego.
-Entonces ha ido a la aldea del rayo.
-Sí-Dijo ella con tristeza hacia donde se había ido el tren-Sé que nosotros estuvimos en su lugar hace muchos años, pero ahora nosotros sufrimos lo mismo que nuestros padres al vernos crecer.
Habían pasado tres horas desde que abandonaron la estación y ya casi estaban en la frontera con el país del arrozal, donde está parado en otras estaciones claro y había conocido a muchos amigos nuevos, como Fumiko, una maestra de la tierra como Himawari y solo dos años mayor que ella.
-Francamente, me sorprende que te dejaran entrar a una edad tan joven Himawari, a mi me costó que me aceptaran-Dijo Fumiko con un abanico del calor que tenía todo lo contrario de Hima y Sarada que soportaban a la perfección el calor por su poder de fuego.
-A mi no, ella es una gran maestra del fuego-Dijo Sarada con una media sonrisa y los brazos cruzados.
-¿Y quién me ayudó eh? -Dijo Hima con la misma postura, compinchadas.
-Ahh ya veo, os habeis ayudado, habeis tenido suerte, mi padre era maestro agua y mi madre no poseía el poder de los elementos-Dijo con nostalgia Fumiko-Se decepcionó mucho de que no tuviera el poder del agua.
-Estoy segura de que tu padre te extrañará-Dijo Hima intentando animar a Fumiko. El sonido de su estómago le llamó la atención-Lo siento, tengo hambre, que tál os parece si vamos a comer al vagon restaurante.
-Vale-Dijo Fumiko cogiendo la llave del vagón donde estaban sus cosas y cerrándola.
Andaron hacia el vagón restaurante, hablando de lo que comerían cuando oyeron un escándalo dentro de ese vagón. En cuanto se asomaron vieron una pequeña batalla entre un maestro del agua y un maestro de la tierra. Definitivamente ese viaje empezaba en ese momento ...
Y fin del primer capítulo
Esta historia será de aventuras por todo el mundo de Naruto con la ideologia de que en vez de jutsus, sea el control de los elementos. Espero que disfruten de esta saga.
Próximo capítulo
-¡Por fin llegamos a la estación!-Dijo Himawari con los brazos en alto feliz.
-Oye... ¿Sabes que nos separamos aqui, no?-Dijo con duda Sarada al ver que Hima se veía contecta.
...
-¡Bienvenidos a la aldea de la roca! Aquí aprendereis a controlar vuestro poder de la tierra como es debido-Dijo el jefe de la aldea abuelete.
...
-Ví algo extraño anoche-Dijo con duda Fukimo poniendo su mano junto a su boca.
