Inicio de la noche.

Me convertí en la bocaza de la noche, una jalada al cigarro y el humo contaminante que producía. Lo pasajero entre las bocas de los señores adinerados.

Era el asistente cuando necesitaban liberarse.

Corrí hacia las aguas oscuras cada que me "necesitaba" y parecía que nunca se acababa.

De pronto una noche, de pronto un día, la mano izquierda y el grito desde mi garganta; un mes y un año... una vida en la boca de todos y un nadie en la vida las personas que me transitaban.

Esperando a que la noche caiga, la ciudad crezca o mi vida cambie, cuando yo no dejo el tranvía que me lleva y me trae a la misma estación.

Esperando para dar un paseo en la oscuridad.

Viendo el horizonte mutar en un crepúsculo brillante.

El momento adecuado para nuevas mano sobre mi carne o el cliente frecuente que me llene de dichas y obsequios con palabras bonitas... la vida que nunca tuve y esperando a que la persona indicada llegue.

Ese tipo de amor con el que he estado soñado.

Mientras tanto, siguen pasando los días, yo bajo las farolas de una cuidad y luego otra, cerrando los ojos y dejándome llevar mientras soy el humo del cigarro, la noche de copas, la hoja en otoño que cae sin reparo.

Porque amar es demasiado difícil y no siempre funciona. O a veces el corazón es simplemente es frágil, como si estuviera hecho de arena.

Hoy me miro en el reflejo del espejo y solo veo a alguien que solía conocer, me siento como un extraño y me resulta tan duro...

Que simplemente quisiera desaparecer.

¡Gracias por leer!

-Leeren-