Introducción.
Génesis de Alexandria: El génesis de los ojos violeta. Una condición desconocida para el hombre, ficticia para muchos, enigmática para los curiosos y un milagro para otros pocos.
Y para los que han visto en persona esta condición, es un descubrimiento fascinante.
¿Es posible que un singular color de ojos marque una diferencia abismal en la especie humana?
¿Existen las personas de ojos violetas?
¿Qué los hace tan diferentes del resto de los humanos?
El Génesis de Alexandria es un mito famoso en Internet que describe características fascinantes en personas que poseen un singular color de ojos violetas.
El tan extendido mito afirma que las personas con este Génesis, esta mutación, son caucásicas, poseen una piel clara que no se daña por la exposición al Sol, salud excelente, no poseen vello corporal y que además pueden llegar a vivir hasta 100 años.
Las personas nacidas con el génesis, nacen con un color de ojos azul o gris, que después de los primeros 6 meses de vida cambian a color violeta. Existen diferentes versiones acerca del desarrollo y el cambio en las características en estas personas, pero la más popular es el cambio en el color de sus ojos.
Otra característica es que solo las mujeres nacen con este síndrome, no ganan peso, no menstrúan pero son fértiles aunque se desconoce como las mujeres pueden reconocer señales en sus cuerpos para detectar sus días fértiles.
En resumidas palabras, una persona que nace con esta mutación, desarrollara esas características lo que la volverán una especie de súper humana.
¿Podríamos decir que es una mutante? Es posible.
Entonces vamos a plantearnos de nuevo la pregunta ¿Existen las personas de ojos violetas o es solo un mito que surgió de Internet?
Si, si existen. Pero no quieren dejarse ver.
¿Cuál es su verdadero origen?
Esto no se originó con el caso de Alexandria Agustín, eso está claro. Esto tiene un origen todavía más antiguo, pero este origen no puede saberse, no puede expandirse, es mejor que quede en un mito más.
Las personas, el ser humano común no puede saber más sobre nosotras y es mejor que permanezca así. La poca o nula información que tienen es solo la punta del iceberg, no sabemos quién lo habrá filtrado, pero mientras estemos a salvo de la ambición de los humanos solo eso sabrán de nosotras.
¿Están escépticos al respecto? Deberían, es más seguro que no crean en nuestra existencia.
¿No creen que un simple color de ojos nos haga tan diferentes de ustedes? Las mutaciones siempre nos harán diferentes al resto. Y ésta en particular nos hace demasiado singulares, tanto que casi acaban con todas nosotras.
Tengo poco tiempo de conocer los orígenes de esta mutación, mis orígenes, porque esto es parte de mí, de mi pasado y mi futuro. Y puedo entender porque es mejor mantener en secreto la realidad de esta mutación, cuando lees nuestra historia, comprendes porque amamos nuestra privacidad y anonimato.
Pero yo no soy una chica de ojos violeta más, poseo cualidades todavía más sobre humanas que las que tienen las personas con el Génesis.
Una cosa es segura, mis orígenes son humanos, pero mis poderes nacieron gracias a algo más.
Si mis compañeros prefieren el anonimato en el mundo humano, yo desearía una vida en otro plano, otro Universo, otra realidad. Tal vez así no hubiese sufrido tanto.
Por ahora, seguiré ocultando mis poderes, por lo menos aquellos por los que los humanos ambiciosos podrían sacar beneficio de mí.
Y espero algún día encontrar ese hogar tan anhelado donde podré vivir en paz.
Advertencias:
Los personajes de este fanfic no me pertenecen, a excepción de los personajes originales introducidos aquí.
Este fanfic fue escrito para entretener.
Este fanfic contiene drama, violencia, sexo y terror.
Por lo tanto no es para todo público.
Capítulo 1 - Huida
Zonas montañosas, cueva.
Putna, Rumania.
Respiraba de forma agitada, estaba contra reloj y debía de hacer las cosas a pie de letra. Este plan no podía salir mal, esta sería la última vez que estaría en ese lugar.
Tomo de nuevo el paralizador eléctrico llevándolo a su nuca, movió su larga cabellera naranja despejando la piel y aplicando una descarga en la zona. La chica sintió una molestia y escalofríos al sentir contacto con la electricidad, sacudió su cabeza reponiéndose. Debía continuar con el plan.
Salió de su "habitación", comprobó que no hubiera nadie alrededor y camino descalza hasta una habitación con puertas de metal: El cuarto de vigilancia. No había nadie, todo estaba saliendo a la perfección. Observo con detenimiento las imágenes de las cámaras, cada panel de botones y controles. Espero la señal acordada y en una cámara pudo ver finalmente a su compañero haciendo un "Ok" con su mano. Entonces pudo comprobar que ya había hecho su labor, cada guardia había sido eliminado con las navajas que ella misma le había entregado.
Entonces su parte comenzaba, coloco la memoria USB correspondiente, se colocó frente a una computadora y tecleó, buscando el sitio correcto para iniciar la descarga que necesitaba para transferirla, solo esperaba no tardará tanto. Las imágenes en las cámaras seguían andando. Hizo una maniobra rápida y desactivo los sensores de las armas automáticas.
Aquel sitio contaba con demasiada seguridad, pero esta noche eso acabaría.
Decidió dejar trabajar la transferencia y se fue corriendo a su "habitación", debía de llevarse solo lo necesario y huir antes de que llegarán. Así fuesen los miembros de este grupo o los que vendrían a derribar esta base.
– Dijo que se llamaban SHIELD... –
Empacó unas pocas mudas de ropa, pantalones, blusas, chamarras y la poca ropa interior que poseía. Separo la ropa que usaría esa noche, observo una última vez su reflejo en el espejo del baño que poseía en ese cuarto, su silueta demasiado delgada, sus costilla se marcaban, así como su clavícula y sus hombros, tenía un vientre y abdomen plano junto a una cintura diminuta, piernas ligeramente marcadas por el ejercicio y unos moretones en sus glúteos. Observo estas marcas, chasqueo la lengua con fastidio, no le gustaba quedar con moretones, su semblante se entristeció al ver en el espejo unas marcas en su cuello, señal de que la habían estado estrangulando.
Una lágrima rodo por sus ojos y la seco con rapidez, no tenía tiempo de lamentarse, ya no volvería a sufrir lo mismo de nuevo. Estaba decidida a eso.
Se vistió con un pantalón negro, una blusa blanca, la chamarra simbólica de la cedula criminal por la que estuvo secuestrada por tanto tiempo y unas botas de batalla. Tomo su cabello e hizo un peinado rápido, una trenza para sujetarlo con fuerza.
Escuchó un estruendo y entonces supo que esa era la siguiente señal. Los agentes de SHIELD debieron haber encontrado la entrada a la base, debía darse prisa.
Comprobó que tuviese las cosas necesarias, una pistola, municiones, una navaja, su paralizador, el dinero que había podido guardar a escondidas, su libreta y otras cosas más. Cerró su mochila y salió corriendo al cuarto de seguridad, tomando la USB para dirigirse a su siguiente tarea.
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Los agentes de SHIELD bajaban desde un elevador hacia lo que era una enorme cueva, en su profundidad se encontraba la base perteneciente a KODE, esta cedula criminal se caracterizaba por poseer recursos, armas y miembros bastante fuertes de los cuales existía el rumor de ser inmortales. Un rumor bastante ridículo y que no tenía base alguna.
Al llegar a la entrada principal se sorprendieron de no encontrar guardias... vivos. Divisaron a dos quienes tenían cada uno una navaja en sus frentes, tirados en el suelo.
Decidieron dejar de lado eso y encontrarse con su infiltrado, según la información recibida, no estaría ningún miembro dentro por lo que la misión sería más fácil de completar. Desmantelar el lugar, tomar toda prueba que necesitarán y copiar toda su base de datos.
La agente Romanoff entro detrás del capitán Rogers, quien se encargaría de liderar la operación, Bartón por su parte había decidido colocarse en un punto alto de aquella base y disparar sus flechas a quien se viese sospechoso.
Los agentes rodearon el perímetro pero solo se encontraron con todos los guardias muertos, cada uno por navajas en puntos vitales como frente, cuello, nuca y estómago. Estaban comenzando a sospechar que esto estaba resultando muy rápido y fácil para ser verdad. Movieron los cuerpos para comprobar que no se trataba de una trampa, pero en efecto cada guardia se encontraba muerto.
El Capitán América junto con Romanoff dieron la puerta que daba al inmueble, sin embargo su respectiva pantalla táctil con identificación dactilar estaba echando chispas y la puerta estaba semi abierta.
– Esto está demasiado tranquilo Capitán –
Le comunico Black Widow a su compañero, quien a pesar de que la zona estaba despejada se ponía en guardia. Abrieron por completo la puerta y el silencio reino en el lugar. Entonces ambos se separaron.
– Me cuesta creer que nuestro infiltrado hizo todo esto solo – Respondió Rogers por el comunicador a la agente.
– Y a mí me cuesta creer que este famoso clan, tenga la fama de ser supuestos inmortales cuando todos los guardias están muertos. Ya rodearon toda la zona, todos los que pudieran frenarnos están muertos – Respondió Barton por su parte, seguía en su posición vigilando a la distancia todo el terreno.
– ¿Todo despejado? – Pregunto la pelirroja a su compañero.
– En efecto... – Respondió no del todo seguro el arquero, seguía vigilando la zona esperando algún movimiento en falso. Solo veía vehículos, pasillos colgantes y el elevador. – Esto me está haciendo dudar ¿Realmente no hay nadie más en esta base? –
– Lo comprobaremos en unos minutos – Respondió Rogers por el intercomunicador.
Los agentes de SHIELD restantes acordonaban la zona, daban indicaciones y cada uno portaba su respectiva arma. Estaba comenzando la misión y debían ser rápidos.
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Revisaba con frenesí una habitación con un escritorio, removía papeles, documentos, sobres y abría cajones hasta que en una repisa diviso una estatua. Tomo la silla y una vez arriba sus ojos localizaron su objetivo: Una laptop. La tomó soltando un sonoro "Yes!" para guardarla en su mochila y salió a toda prisa de aquella oficina.
Había gente que sacar de ahí. Corrió a toda prisa haciendo que su larga trenza se moviera por su espalda, el ruido de voces y pasos en la plancha de la base llamo su atención. Busco una ventana y miro sigilosamente comprobando la presencia de varios agentes.
– ¿Son ellos los agentes de SHIELD que me menciono Joshua? – Se retiró de la ventana y escucho pasos dentro del edificio. – No puedo detenerme... -
Se alejó a toda prisa de la ventana, corrió por el pasillo hasta dar vuelta a su derecha y tomar un atajo para bajar hasta el primer piso. Su objetivo era llegar hasta la zona subterránea.
Recordó entonces la espía quien seguía buscando un lugar en particular, alguna habitación con máquinas, un escritorio, algo de lo que pudiera llevarse la información necesaria.
– Nos informan que hay cuartos con rehenes, son 22 personas. Nuestro infiltrado ya se encuentra en la nave. Nat, dice que en la sala de control están la computadora principal, es una habitación ubicada en el tercer piso de esta base –
El vengador Hawkeye se comunica con Rogers para informarle de la situación a su compañera.
– Yo me encargo de los rehenes ¿A dónde me dirijo? –
Responde el Capitán América
– Hay una habitación, es un nivel por debajo del primer piso, se llega por unas escaleras –
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El calabazo, no era más que un enorme pasillo húmedo, la única habitación existente y con una puerta enorme y pesada, cerrada a candado la tenía enfrente.
De un golpe destruyo el mecanismo de seguridad, uno que se abría por medio de identificación de voz. Empujo con sus manos ambas puertas de metal que se abrieron por la fuerza, revelando al grupo de personas que estaban hacinadas en aquella habitación
– Salgan, rápido, antes de que lleguen los de KODE –
Se hizo a un lado y los rehenes comenzaron a levantarse, la reconocieron al instante, sabían que aquello no era una broma. Caminaron en una hilera debido a la estrechez del pasillo, subían las escaleras a paso seguro y una vez se vieron en aquel pasillo temieron encontrarse con alguno de sus verdugos.
– No están aquí, se los aseguro – Salió la pelirroja a espaldas de ellos y les indico por donde caminar, les aseguro que estarían personas de un grupo llamado SHIELD, que ellos los auxiliarían.
Un par de mujeres mayores, tomaron sus manos en señal de agradecimiento y se retiraron de ahí a prisa.
La pelirroja debía ir rápido al tercer piso, todavía faltaban cosas por hacer.
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Caminaba con cautela en aquel largo pasillo, había algo que no cuadraba en esa misión, los guardias estaban muertos, los rehenes ya se encontraban libres cuando fue a su rescate y aquella base estaba demasiado segura y tranquila para una misión como esta. Se encontraba ya en el tercer piso, tenía su escudo en posición de defensa, en este lugar debía encontrarse con Romanoff para terminar de una vez esta misión y retirarse.
Los ruidos provenientes de una puerta semi abierta le alertaron, se acercó a la puerta y ésta se abrió de golpe dejando ver a una joven pelirroja, cabello en una larga trenza y de brillantes ojos violeta; quien vio truncada sus intenciones de salir corriendo de ahí al ver a aquel hombre con su uniforme característico de Capitán América.
El Capitán al verse aún con su mano estirada, se colocó en posición y la joven al estar en ese espacio acorralada se limitó a observarlo fijo.
– ¿Eres una civil? ¿Rehén? –
Pregunto el hombre buscando alguna respuesta, pero al ver la ropa que usaba la joven no pudo evitar sospechar más de aquella mujer, era el mismo tipo, color y logotipo que tenían puestos los guardias. Aquella mujer ya no era una civil, era una sospechosa, una miembro de aquel grupo.
La joven sin inmutarse se movió a su derecha sin dejar de examinar al hombre frente a ella, sus brazos estaban en posición de tomar lo primero que tuviera en sus bolsillos, tanteando con sus dedos los bolsillos de su pantalón.
– ¿No hablas español? –
Pregunto impaciente el soldado mientras la joven seguía observándole. Esto era un contratiempo, debía deshacerse de ese hombre rápido.
– Ce enervant! (¡Que fastidio!) - (Rumano)
– Agente Romanoff, una sospechosa en el tercer piso –
– Te copio Cap, en un momento voy allá – Respondió la rusa al otro lado de intercomunicador.
Entonces la pelirroja reacciono al escuchar aquel apellido, el infiltrado le había mencionado un par de nombres de las personas que podrían ser parte de la misión, relajo su postura.
– ¿Eres Steve Rogers? – El Capitán aún en posición respondió con desconfianza.
– Así es ¿Cómo sabes eso? –
Pero la joven no respondió a su pregunta, se llevó la mano a uno de sus bolsillos extrayendo una memoria USB, el Capitán al ver que no se trataba de un arma bajo su escudo.
– ¿Eres de SHIELD no es así? En ese caso, te lo entrego. – Le extendió la memoria mientras se aproximó al capitán un par de pasos, esperando alguna respuesta del mayor.
– ¿Van a acabar con ellos? ¿Quieren destruir a KODE? – Le preguntó con una cierta esperanza y anhelo en su voz, el mayor observo el objeto que le ofrecía con insistencia. El Capitán miraba incrédulo todo, asintió finalmente y extendió su palma recibiendo la memoria USB.
– Aquí dentro está la información que necesitan, la tome de la base de datos. Úsenla y por favor, acaben con ellos –
Aquello lo dejó desconcertado, esto era demasiado fácil para ser verdad. Habían recibido todo tipo de información respecto a este clan, que eran personas fuertes físicamente, con recursos para armas, vibranium, que se les conocía por ser sádicos y peligrosos, tantos hombres como mujeres. Y sumándole a los diversos rumores sobre la supuesta inmortalidad de sus miembros, aquella misión debería haberse visto más complicada y peligrosa. Pero ahora estaba frente a lo que podría ser una miembro de este peligroso grupo, dándole en su mano la supuesta información de este grupo.
¿Acaso esta era una trampa?
Pero la voz proveniente del intercomunicador interrumpió sus pensamientos.
– ¡Cap! ¡Cuidado! ¡Un hombre sospechoso va a toda velocidad! –
Guardo el objeto a prisa y miro a la mujer quien cambio su semblante a uno impasible y en alerta. Comenzó a caminar a prisa alejándose del mayor por un pasillo.
– Debes irte de aquí, es peligroso –
– Pero tú... ¿Quién eres? ¿Por qué estás haciendo es...? –
No pudo terminar su pregunta, escucho a sus espaldas fuertes pisadas, un golpe a su costado lo lanzo fuera de ese pasillo hasta romper la puerta de un cuarto, el Capitán en su reflejo alcanzo a colocar su escudo en posición.
– Kassandra! te trădătorule! (¡Kassandra! ¡Tu maldita traidora!) – (Rumano)
La pelirroja no alcanzo a girar, recibió un golpe en su costado haciéndola caer al suelo, su mochila rodo lejos de ella, durante la caída giro sobre su cuerpo para colocarse en posición de ataque pero aquel corpulento hombre fue más rápido, la tomo del cuello y azoto contra la pared apretando con fuerza la pálida piel manteniendo el cuerpo de la chica a una altura considerable teniendo como único soporte la pared fría de concreto.
– ¿Cómo pudiste hacer esto? ¡Maldita! ¡Esto lo va a saber tu padre! – ()
– Ah... Arg... Arg! –
No podía responder, la había tomado por sorpresa. Intento tomar aire, quitarse aquella mano de su cuello pero la fuerza que ejercía sobre su piel era proporcional a la ira con la que aquel hombre le gritaba. Se trataba de Ozkar, un hombre corpulento de piel pálida, calvo y voz grave; un miembro del clan KODE que se caracteriza por su fuerza física y su violencia. Y no era alguien que iba a dejarla ir tan fácilmente.
– lasa-ma sa plec! (¡Suéltame!) (Rumano) –
Concentro su fuerza en una de sus piernas y le tiro una patada en un costado a aquel gigante, increíblemente aquel ataque causo impacto en el cuerpo de aquel que no soltaba su cuello quien se encorvo del dolor. Quien viera la escena, no creería que alguien tan delgada y menuda hubiese causado dolor en un hombre de ese tamaño.
Por un segundo se creyó libre, tomó la mano que sujetaba su cuello con fuerza para deshacerse del agarre pero contrario a lo esperado, el agarre se hizo más violento. Pudo ver los ojos inyectados en ira de aquel hombre y el puño en posición para encestarle un golpe certero, estaba perdida.
Un puñetazo directo a su estómago le hizo soltar un fuerte quejido y la sorpresa mezclada con terror se reflejó en sus ojos. Aquello la había dejado sin aire por un par de segundos, pero el mayor no le dio tiempo de recuperar el aliento y un segundo impacto lo recibió su vientre. No le permitió procesar el dolor y la sorpresa al sentir como algo se rompía dentro de ella y se derramaba fuera de su cuerpo en un hilo de sangre que en cualquier momento mancharía sus pantalones, un tercer golpe le siguió en el mismo sitio y ya no sabía qué hacer para salir de esa situación.
– De această dată pedeapsa va fi mai severă! (¡Esta vez el castigo será más severo!) – (Rumano)
Rogers hizo a un lado la puerta rota, se levantó de un salto y salió corriendo al escuchar aquellos alaridos en una lengua completamente desconocida para él. No tuvo tiempo de averiguarlo, aquella escena lo dejo boquiabierto, el más alto quien sujetaba a la pelirroja del cuello le había propinado dos puñetazos, cuando el tercero dio de nuevo con el vientre plano de la muchacha el escudo de vibranium golpeó la cabeza del agresor haciendo que soltará a la chica.
El escudo regreso por el impacto a sus manos, no logró acercarse a la chica y ver su estado pues Ozkar ya estaba de nuevo en posición para regresarle el golpe al Capitán.
– Al naibii scumba americană! Aceasta nu este afacerea ta (¡Maldita escoria norteamericana! Esto no es asunto tuyo) (Rumano) –
No le incomodaba no entender lo que aquel hombre le gritaba, tenía que poner a salvo a esa chiquilla, se colocó en posición pero algo lo detuvo y miro con incredulidad como el golpe en la calva de aquel hombre no había causado nada. Lo que se suponía era un traumatismo en el cráneo de aquel grandulón, comenzó a sanar en segundos ante la mirada del Capitán.
La herida que sangraba por el impacto se cerró en cuestión de segundos, lo que había sido una fractura hace apenas un instante volvió a tomar la forma natural de la cabeza calva de aquel sujeto. Giro su cuello y se acercó amenazante a Rogers que no dejaba de ver incrédulo como aquel hombre había regenerado un impacto como ese.
¿Entonces los rumores eran ciertos?
– Podría hacer esto todo el día. – Afirmo confiado, no importaba que tuviesen esa clase de habilidad, pelearía hasta acabar con ese tipo.
La pelirroja abrió sus ojos y vio como ambos hombres, en posición para atacarse, se acercaban para iniciar una pelea. Llevo sus manos al estómago, palpando su cuerpo y comprobando su estado, todavía podía moverse.
Ozkar golpeó una pared a su lado, demostrando al Capitán la fuerza física que poseía para intimidarlo a lo cual su contrincante solo vio aquello como algo absurdo. Había dado el primer golpe y Rogers lo detuvo con su escudo, ciertamente era alguien fuerte pero no lo suficiente para moverlo de su sitio.
Los golpes e impactos del escudo resonaban en aquel pasillo, la joven se acercó a su mochila y extrajo una daga la cual tenía tallada un sello bastante complejo en la hoja. Giro hacia el par de hombres quienes seguían enfrascados en su pelea con la daga en su mano, buscando una oportunidad.
Ozkar seguía propinando golpes al escudo del Capitán sin lograr hacer daño al vibranium pero haciendo que el otro comenzará a retroceder, tiro una patada que logró hacerlo caer y preparó al aire un golpe que creyó lo desestabilizaría, ese segundo que bajo la guardia sintió a una personita sobre su espalda.
Apenas escucho un alarido agudo de la pelirroja, cuando la sintió sobre sus hombros, rodeando con sus piernas el cuello del más alto aplicando fuerza sobre el mismo.
– Ce crezi că faci brat? Vrei să fii închis din nou? (¿Qué crees que estás haciendo mocosa? ¿Quieres que te encierren de nuevo?) (Rumano) –
Se sacudió tratando de quitársela de encima sin éxito, Rogers vio como en aquel forcejeo el mayor alcanzo la trenza y empezó a jalarla tratando de quitarse a la chica de encima pero ésta no cedía.
Pero el siguiente movimiento ninguno de los dos lo esperaba, cuando Rogers estaba a punto de intervenir vio como la chica sujetó con fuerza una daga y la clavo en la nuca de su oponente, haciendo que la punta de la daga atravesara en lo más profundo de su cabeza. En un par de segundos la expresión dura de aquel sujeto se deformó, sus fríos ojos se abrieron por la sorpresa y de su boca solo salieron sus últimas palabras: Nu poate fi posibil
El cuerpo del hombre cayó de bruces al suelo, con la chica sobre sus hombros quien aún sostenía la daga con ambas manos. Miro hacia el agente mientras recuperaba el aire, se puso de pie con dificultad y se recargo en la pared abrazando su estómago.
– ¿Estás... –
– No le quites la daga... todavía no... sino... se levantará. No le quites... a nadie... las dagas y cuchillos de sus... cuerpos. A nadie... – Le interrumpió, apenas podía pronunciar una oración. Tomo su mochila del suelo y comenzó a andar.
– Tienes que irte de aquí... van a venir más... –
Caminó con dificultad por aquel pasillo, Rogers insistió acercándose a ella con la intención de ayudarle, tomo su brazo pero la chica estaba decidida a irse por su cuenta.
– Yo estaré bien... cumple con tu misión... Yo... tengo que irme – Le sonrió al mayor, uso un poco más de fuerza y se soltó de su agarre para salir corriendo de ahí.
