Hola, hola, aqui dejo el final de esta hermosa historia. Muchos besos, otro día sigo con LOS OJOS NO MIENTEN.

Capítulo 14

Las máquinas voladoras llegaron a las afueras de la aldea del rayo. Sasuke miraba el mapa que había sobre una mesa gigante junto a los padres de los niños a los que vienen a rescatar junto a su hija. No estaba solo, muchos padres de varias naciones se han sumado y llegaban desde todas partes a la aldea del rayo. Orochimaru no tenía escapatoria.

En las murallas de la aldea, los vigilantes ya informaban a la central la situación. Estaban aterrorizados porque delante de ellos había una veintena de naves voladoras y ellos solo eran 2 personas por distancia en la muralla.

-¡Comandante! ¿Qué hacemos?

-¡Lanzar rayos! ¡Derribar las naves!

Comenzó una larga batalla en las murallas, los poderes del rayo eran bloqueados a veces por ataques de aire que desviaban los rayos. Entre los guardias de las murallas, había maestros de otros elementos. Sasuke Uchiha poseía el poder del rayo y consiguió dar en el generador de energía, la cupula invisible de electricidad que rodeaba la aldea cayó. Hinata lanzaba llamas desde la aeronave mientras su esposo le protegia con el poder del aire. Los maestros de la tierra avanzaban entre el bosque con sigilo desde las montañas, su interés era cavar tuneles que les sirviera de segunda salida en el caso de que las aeronaves no sobrevivieran. Eran comandados por el capitán de la aldea de la tierra y Deidara, quien se mostró voluntario a recuperar a su estudiante desaparecida. Pero les estaban esperando, justo cuando se acercaban a la muralla, aparecieron los maestros tierra de la aldea del rayo. Con su poder del agua, Sakura pudo dejar insconciente a dos de ellos y con su poder de la tierra atacó a los demás rivales.

Sarada Uchiha comenzó a despertar, pudo oler un olor familiar- Mitsuki ...- Reconoció el olor de su amigo quien le había ofrecido su ropa cuando ella había sido torturada y tenía frio en las noches.

-Estarás bien, este es Haruka, es maestro agua, te está curando.

-Estoy intentándolo- Se quejó Haruka, porque nunca había practicado sacar veneno del cuerpo de una persona. Llevaban en la enfermería media hora, dejó insconcientes a todos aquellos seguidores de Orochimaru que se presentó. Con cuidado Sarada se estiró agradecida de no a sentir los colmillos de serpiente en la piel. Agotada dijo a duras penas- Boruto ...

- Himawari está aquí, Kawaki la respalda. Estarán bien.

-No ... Tienes que ir.

-¿Quién podrá cuidarte entonces? Si Boruto supiera que te ha pasado algo, no me lo perdonaria. Sarada entendió que tenía razón. Su novio mataría a todo aquel que intentara hacer daño. Asintió y rezó volver a verlo pronto. Fue entonces cuando se sintió un temblor de tierra que asustó a todos- ¿Qué ha sido eso?

-Apuesto que Himawari se ha enfadado- Mencionó en un susurro orgulloso Haruka mientras quitaba más veneno del interior de Sarada.

En las instalaciones donde Boruto yacía inconsciente, hace media hora, Himawari y Kawaki se giraron. Delante de ella había un ser monstruoso, se podía ver que ese señor no era humano del todo. Se mordió el labio, conocía esa transformación, su padre le había hablado de ello. Además de las energias de la naturaleza, existía una energia que sujetaba el mismisimo mundo, la energia oscura, sustentado por los doces animales del cosmos. Solo se podía llegar a ella a través de una conexión con fuerzas oscuras del más allá y al parecer Orochimaru había conectado con el maestro serpiente.

-Estamos jodidos- Mencionó ella, llamando la atención de Kawaki un momento. Orochimaru hacia sonar sus pisadas con elegancia y se detuvo a escasos veinte metros de ellos.

-¿La hermana del avatar? Quien lo iba a decir- Hima supuso que se refería a Boruto con Avatar. Estaba en guardia todo el rato y entonces lo sintió, con su poder de fuego espiritual hizo un giro rotatorio de llamas, quemando la serpiente que se cernía de ella desde atrás. Kawaki se puso alerta y giraba en circulos para evitar que alguna serpiente le mordiera, no había ninguna que fuera a por él- Eres una chica astuta.

Con los demonios no se juega, le decia su madre desde niña, pero si atacan a un ser querido, solo se puede hacer una cosa: Himawari se sintió suertuda. Justamente el fuego de ella era perfecto. Amenazante, el fuego azul se concentró en su mano derecha.

-Baja a mi hermano por las buenas- Kawaki se mostraba sorprendido, jamás había visto un fuego de color azul. Orochimaru se puso en posición de combate y convocó al igual que ella fuego espiritual- No...- Maldición, pensó ella, si él usaba el fuego espiritual, significaba que poseía el poder del fuego.

-Exactamente, jovencita, soy invencible.

Comenzo una serie de ataques de llamas espirituales entre ambos, Kawaki se alertó del fuego hacia Boruto pero al parecer, una barrera lo protegía, no le afectaba. Alertado por las serpientes, Kawaki lanzó ataques de rayos que poco servían, pero al extenderse las llamas, algunas serpientes fueron quemadas. Himawari intentó lanzar a veces ataques de tierra, pero no funcionaba, el metal solido de las paredes lo impedía, eran más solidos que en la fase donde los niños estaban encerrados. Entonces, Orochimaru, consiguió que Himawari callera en su trampa y los colmillos de serpiente llegaron al gemelo derecho de ella. Gritó y dehizo las llamas que estaban a su alrededor. Sentía mucho dolor.

-Los humanos sois tan debiles y pateticos... Bueno no todos- Miró hacia Boruto Uzumaki- Como tú no nacen cada año muchacho.

Boruto se encontraba viviendo una pesadilla o eso pensaba al ver a su hermana allí, más grande y su carcelero delante de ella. Kawaki había caido de cansancio ante el ultimo combate con la serpiente más terca que había matado en su vida. Boruto abrió los ojos aun más al ver que su hermana en realidad estaba ahí. Lanzó un grito de ira que atravesó la barrera y partió las placas de las paredes que impedían que la tierra fuera utilizada en combate. Orochimaru se horrorizó, de repente, miles de estacan de tierra surgieron del suelo y a su pesar, un rio de lava que surcaba cerca de la base, se unió en el combate. La maquinaria que mantenía a Boruto sin poderes, se desintegró en la lava, Kawaki saltó sobre Boruto y se colgó de él para evitar arder en llamas. Orochimaru no tuvo la misma suerte se colgó de las cadenas que sujetaban a Boruto con una serpiente como cuerda. Pensó que Himawari había muerto en la lava, pero de ella resurgió una bola de luz y rodeada de un rio de lava, Himawari sin ningún rasguño.

-Te metes con mi hermano, con mi amiga y ahora quieres matarme: Gran error- Himawari lanzó una ola de lava hacia Orochimaru, murió en el acto. Boruto miró con orgullo a su hermana, pero al ver que la cadena que tenía a Orochimaru colgado se desintegraba, él y Kawaki caían- ¡BORUTO, AHORA!

Boruto usó su poder del aire y con un gran soplo de aire muy frio, la lava se convirtió en magma. Kawaki ayudó a Boruto a caer bien y Himawari rompió el magma que la tenía rodeada. Corrió a su hermano y lo abrazó. Después de muchos años, por fin se veían.

-¿Cómo explicaremos a papá y mamá esto?- Preguntó burlón Boruto a su hermana y ella se rió. Entonces escucharon el ruido de tripas sonando- ¡Hay que salir de aquí! ¡Tengo hambre!

Con ayuda de ambos, Boruto pudo llegar a la superficie y esquivando a muchos cadaveres llegaron a la cafetería. Hima sirvió tres platos, comían en silencio cuando las puertas de la cafetería se abrieron, se asustaron cuando vieron a su madre, Hinata Uzumaki, supercabreada, con sangre en la cara de sus victimas y la siguiente frase- ¡NIÑOS ESTAIS BIEN!

Aliviada de que sus hijos estaban bien, Hinata se reunió con ellos, conoció a Kawaki y juntos volvieron a la superficie. En la noche, las farolas brillaban en medio de la lluvia. Había soldados que habían venido de todas las aldeas, familias reencontrándose y ... El mundo se paró para Boruto Uzumaki, delante de él, Sarada Uchiha dejaba de abrazar a su madre y se giraba lentamente hacia él. El agua de la lluvia dejó de caer gracias al poder de los maestros aguas, en el momento de que la última gota golpeo el suelo, Sarada corrió hacia su amado. Boruto se arrodillo levantó los brazos y esperó a que Sarada se tirara a sus brazos. Había emoción en las lágrimas de Sarada, solo se abrazaban.

Himawari miraba la escena desde atrás, alegre de que todos estuvieran bien, a lo lejos vio a Haruka. Él, le hizo la señal del pulgar hacia arriba. Ella de repente sintió una punzada en su corazón, ¿qué era ese sentimiento? Sonrió hacia Haruka y le saludó desde lejos. Su abuelo estaba al lado de Haruka junto a su madre, había ido a buscarlo. Fue entonces cuando una mano tocó la coronilla de Himawari y removió su cabello.

-¡PENSABAS QUE NO TE PERSEGUIRÍA, ESTUDIANTE REVOLTOSA! - Dijo muy alegro Deidara, vitoreando su victoria.

- Deidara senpai, mi pelo no- Dijo ella quejándose. Los demás se rieron a su alrededor.

... Había felicidad ...

ALETA