¡Dios! Me encontré con este fanfic y no pude evitar traducirlo. ¡Es tan lindo! Espero que les guste, le cambie el titulo. La historia NO ES MIA, si lo fuera tendría Ginny estaría emparejada con Draco y no con Neville, y de antemano quiero aclara que no es nada dramático o algo así, es más un fic del tipo familiar. Es muy dulce. Espero y les guste.
Disclaimer: los personajes y la historia son de su respectivo creador.
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Capítulo I
—Entonces, eso fue todo lo que paso en la conferencia de sanadores. Hermione… ¿Hermione? ¿Hermione…? Tierra llamando a Hermione—dijo Ginny agitando su mano frente al rostro de la castaña
—¿Uhmm? Lo siento ¿qué dijiste? Estaba a un millón de millas de distancia…—hablo la castaña prestando atención mientras se limpiaba la boca con una servilleta.
—Estaba hablando sobre la estúpida conferencia, nada importante ¿estás bien? —las rojas cejas se juntaron con preocupación—Has estado distraída todo este tiempo que hemos estado aquí en el restaurante
—Supongo que lo he estado—susurro Hermione estudiando su plato—fui al medimago mientras estaba en España—
—¿Algo está mal? ¿no estás enferma ni nada verdad? —
—No, pero desearía estarlo, sobre todo esta mañana particularmente—dijo Hermione suavemente parpadeando para diseminar las lagrimas
—Oh... ¿tuviste otra falsa alarma? —Ginny pregunto gentilmente colocando su mano sobre la de ella.
Ella asintió con un gesto dolido en sus facciones—Lo pensé con seguridad…esta vez…tres semanas de atraso…y casi me convencí de que…—se detuvo mordiéndose los labios
La pelirroja se limpio con la servilleta pensado que decir—¿Cómo lo tomo Viktor? —pregunto con cuidado, su corazón se apretó ligeramente de compasión.
—Ni siquiera se lo dije, no podía soportar que tuviera muchas esperanzas. Ya hemos pasado por esto tantas veces, tenía la esperanza de poder decirle cuando estuviera seguro. Tres semanas... fue tan positivo—dijo la castaña con la voz quebrada.
—Lo siento mucho. En verdad—dijo Ginny y lo dijo en serio.
—¿Pero qué son tres semanas contra diecisiete años? "Diecisiete" años, Ginny. Les pedí que me hicieran algunas pruebas—agrego Hermione.
La pelirroja ladeó la cabeza—¿Pruebas? ¿qué tipo de pruebas? Sabes que generalmente recomendamos que el hombre se haga la prueba primero...— Ginny dio una observación, luego se reprendió mentalmente por sonar tan distante y profesional.
—No es él Ginny, soy yo. Tejido de cicatriz en mis trompas de Falopio, solo hay una pequeña posibilidad de que pueda quedar embarazada. No sé cómo le voy a decir, queríamos un bebé desde hace mucho tiempo, y casi se muere cuando tuvimos esas falsas alarmas. Está bien con eso delante de mí, trata de ser fuerte, pero luego simplemente desaparece en algún lugar solo, por un rato y sé que reflexiona sobre ello ¿Qué va a hacer él esto? Y no es como si pudiéramos simplemente adoptar, ¿cómo puedes hacerlo si eres un muggle? Quiero decir, no podemos adoptar un bebé muggle, demasiadas preguntas, demasiados problemas. Y las adopciones de magos son pocas y distantes entre sí. Los magos se ocupan de ellos mismos en su mayor parte. Ginny, no pue…do decirle que pro...probablemente..te nu..nunca será.. pa..adre..— sollozó Hermione.
—Ahora no lo sabes con seguridad—apuntó la Weasley menor —podrías quedar embarazada el próximo mes por todo lo que sabes ¿Has consultado a un especialista?—
—Solo hay uno de nuestro tipo, casualmente aquí en el Reino Unido. Y la lista de espera para una cita es de tres años. Mínimo, sin ninguna garantía de que pueda ayudar—explicó la castaña.
—Si hay algo que pueda hacer, házmelo saber, ¿eh?— Pidió Ginny. —Si Neville y yo podemos ayudarles de alguna manera... haremos algunas llamadas, buscaremos algunos nombres, o si es necesario que hablemos, estamos aquí—.
—Eso es muy dulce, pero no creo que las palabras lo mejoren— expresó Hermione con una sonrisa sombría.
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—Pobrecitos… uno pensaría que si hubiera justicia en el mundo, los dos ya habrían tenido una docena de bebés—dijo Neville, sacudiendo la cabeza. —Ahí están, una pareja que serían unos padre maravillosos y daría sus brazos derechos por un bebé, y ella no puede quedar embarazada. ¿Crees que ya lo ha compartido con Viktor?—
Ginny estudió a su esposo mientras él colocaba su bolsa de té en la taza y tomaba un sorbo. —Lo dudo, incluso creo que ella no le dijo que sospechaba que podría estar esperando las últimas dos o tres veces que sucedió. Creo que cuando lo comparte, los dos comienzan a esperar con tanta fuerza que casi pueden sentir que si es verdad y luego cuando descubren que no, solo los aplasta. La última vez que fue con ella a la cita, ambos se arrastraron durante una semana como si alguien hubiera muerto. Uno pensaría que habría un hechizo de fertilidad o algo así que se pudiera hacer—
—Los hechizos de fertilidad no son un paseo por el parque, son algunos de los hechizos más complejos que existen, no se puede bromear con hechizos que tengan que ver con la vida. Con terminarla o comenzarla, jugar con algo así es igual de peligroso, es como practicar tu maldición asesina en el jardín trasero por diversión —señaló Neville —Generalmente hay muchos ramas de los tratamientos de fertilidad, si mal no recuerdo de mi trabajo de graduación.
—Aún así... si alguien pudiera al menos investigar un poco...— comenzó a decir la mujer de pecas.
—Alguien que es profesor de Herbología en un internado con una biblioteca bien equipada, ¿quieres decir?— Neville suspiró.
—Si alguien así, su esposa probablemente estaría muy agradecida—sonrió Ginny.
—Oh está bien, miraré. Pero sin promesas—.
—Sin promesas, trataré de no hacerme ilusiones tampoco. ¿Te mencioné que eres el mejor marido del mundo? —
—La adulación te llevará a todos lados—
—Te adularé estúpidamente si eso pudiera ayudar a Viktor y Hermione a tener un bebé. Imagínate, diecisiete años de matrimonio y tantos dolores de corazón. —
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—Shhhh...Ya… está bien... no llores... — Viktor susurró, rodando sobre su costado para envolver un brazo alrededor de ella, colocándose detrás de ella en la cama. En los años transcurridos desde que se habían casado, un año después de su graduación de Hogwarts, su acento búlgaro se había suavizado a un indicio mucho más sutil de sus orígenes extranjeros, una inflexión más redonda y suave. Era solo un tono exótico e interesante, como sus rasgos faciales.
—Po...p... por... ¿por qué n... no? — Hermione sollozó.
—Porque... si lo haces, entonces querré hacerlo yo también y ambos seremos un desastre sin una buena razón. No es el fin del mundo... — se tranquilizó, hablando en voz baja en la oreja.
—Entonces... ¿n…no poder quedar embara…zada no es una buena razón? —
—No pongas palabras en mi boca, no dije eso. No servirá de nada si los dos nos echamos a perder. No es como si te hubieran dicho que no y de ser así, podrían estar equivocados. Todavía hay una posibilidad —protestó.
—Minúscula. Esa es en realidad la palabra que usó, y el especialista, el que uno tienes que estar una lista de espera de tres años, se da cuenta de que hemos estado casados tal vez casi veinte años en el momento en que lleguemos al… Oh, perdón, mejor no me incluyo... después de todo, "yo soy" quien esta defectuoso—.
—Ahora, ¿Quién dice que no hay algo malo conmigo también? —dijo eligiendo la mentira blanca sobre la verdad, todavía no le había dicho que se había hecho un examen hacía cinco años y que le habían dado un certificado limpio de salud. «No hay razón alguna por la que no pueda convertirse en padre, dada la pareja adecuada» habían dicho. —Además, incluso si tenemos que pasar treinta años primero, ¿no valdría la pena? —
—Supongo que tienes razón, pero no tengo más paciencia, la he usado toda — respondió ella, sorbiendo.
—Pueden pasar muchas cosas en tres años. Vamos, podemos reírnos de esto algún día. Nos preocupamos y nos entristecemos por eso y no necesitamos hacerlo. —
—Eso espero, me estoy cansando de decepcionarme. Mañana tenemos que ir a la madriguera, no sé si puedo soportarlo. Sé que ha pasado un mes desde que fui a la cita y debería haberlo superado, pero no sé si puedo ver a todos esos pequeños Weasley corriendo—
—Si es así, no te disculpes por ello ¿quieres que nos excusemos? Probablemente podríamos llegar a algo, como una reunión de equipo de emergencia a la que tengo que ir... o uno de nosotros podría estar enfermo. —
—No, eso no será necesario. Pasará un tiempo antes de que volvamos a ver a Bill y Fleur, no podría soportar no despedirme de ellos y la Sra. Molly nos está esperando, sabes que no descansaría hasta descubrir la razón por la que no estábamos allí. Ginny y Ron lo saben y son suficientes miembros de la familia Weasley que están enterados de nuestros problemas, además de Harry y Neville. No estoy interesada en decírselo a ningún otro. Es más fácil así—. Ella sospechaba que las chismosas de Lavender y Parvati lo sabían, pero no le importaba preguntar a Harry y Ron si sus respectivas esposas sabían que ella era estéril. Así lo pensaba ella ahora
Estéril.
Como una montaña sin vida. Fría, vacía y poco acogedor, que no ofrece vegetación, ni refugio, ya no solo mala suerte, sino estéril. Y dolía demasiado soportar el pensamiento.
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Hermione estaba a punto de llamar a la puerta de nuevo cuando una enrojecida, pero feliz Molly Weasley apareció en la puerta abierta. Casi todos los demás habrían venido por Floo, Neville y Ginny de Hogwarts, las parejas con hijos tenían que hacerlo, ya que los pequeños no tenían licencia. No es que echara de menos el vertiginoso remolino del Floo y las manchas que siempre tenía en su ropa, pero aún así...
«No tenemos ninguna razón para no Aparecernos», pensó Hermione con tristeza, mirando alrededor del esquife de finales de noviembre la nieve en la hierba.
—¡Hermione! ¡Viktor! Pasen queridos, se van a congelar afuera. Vamos cariño, suelta la pierna de la abuela y sal del camino para que puedan entrar—insistió a Jeremy, Fred y Angelina, de cinco años, quienes sonrieron con la marca Weasley y corrieron hacia Viktor.
—¿Me trajiste algo? — Preguntó sin vergüenza, después de que Viktor lo había levantado.
—Podría haberlo hecho, revisare mis bolsillos en un minuto para ti. Señora Weasley, ¿estaría completamente horrorizada si tuviera "ciertas" cosas volando sobre su sala de estar hoy? —Viktor preguntó con una sonrisa.
—¿Serían esas cosas relacionadas con el Quidditch que alguien ha estado rogando durante todos estos meses? ¿Sobre gente grande? ¿En pequeñas escobas? ¿Vestidos de color naranja? — Molly preguntó, separando el pulgar y el índice.
—Si eso—respondió Viktor.
—¡Genial! ¡Gracias! ¡Trajiste las figuras del equipo Cannons! — Jeremy exclamó—¡Ahora Peter y yo podemos jugar a los Cannons contra el Puddlemere United! —
—Ahora, ¿cómo lo sabes? —Viktor bromeó, sacando la bolsa del bolsillo de su capa, entregándoselo y bajándolo.
—Gracias, él ha estado hablando sobre esas cosas durante meses— dijo la matriarca Weasley cuando entraron a la sala de estar.
—Me alegro de tenerlos, no estarán en las tiendas por otros dos meses, pero la compañía me lo debía. Si no hubiera estado de acuerdo, no podrían haber hecho todo el equipo nacional búlgaro—se rió el azabache. —Poco saben que yo era el único obstáculo del equipo para poder obtener juguetes de pre-producción—
Como de costumbre, la Madriguera estaba llena de Weasley de todas las formas y tamaños, Peter y Jeremy ya estaban colocando los pequeños anillos de Quidditch en la mesa de café.
—¡Peter! Ustedes dos no dejen que esas cosas vayan por toda la casa, ¿de acuerdo? ¿Y le agradecieron a Viktor y Hermione por traerlas? — Charlie gritó, entrando desde la cocina, con una niña de grandes ojos en sus brazos.
—¡Jeremy lo hizo, papá! —Peter gritó sin levantar la vista.
—Es cierto, él lo hizo. Estaba allí lo presencié y además no tuve nada que ver con eso— intervino Hermione mirando alrededor de la habitación en busca de un asiento libre.
Se apresuró a instalarse en la esquina, lejos del centro de la habitación. En los últimos años escogía un asiento cada vez más y más lejos, Ginny notó que Hermione tendía a evitar acercarse demasiado a los bebés, mientras que Viktor parecía estar atraído por los niños más que nunca. Él había querido, mimado y confortado a los diversos Weasleys que habían aparecido, tanto como cualquiera de sus relaciones de sangre. Mientras que Hermione por otro lado, se había vuelto más y más distante con cada adición de un nuevo miembro. Ella solo había abrazado a Alice una vez y esa vez, estaba casi bajo presión.
—Ella solo se está disculpado adelantadamente, por si algo se rompe más tarde. Esa no puede ser Alice, ¿verdad? ¿La has estado llevando a Hogwarts para que Neville pueda ponerle fertilizante? La última vez que la vi, no era tan grande— dijo Krum dijo, sosteniendo sus manos separadas.
Alice balbuceaba alegremente y extendió las manos, estirándose. —La última vez que la viste fue hace casi ocho meses. Ella tiene catorce meses ahora, está caminando y aprendiendo habar. Entre ella y Peter, Cassie y yo no tenemos un minuto de paz. Debe ser agradable tener la casa para ustedes solos, y algo de tranquilidad, —Charlie reflexionó, mientras le acercaba su hija a Viktor.
—La paz y la tranquilidad están sobrevaloradas— dijo el búlgaro en voz baja, tomando a Alice, que estaba a su lado, en el hueco de su brazo.
Ginny, Neville y Ron, todos sentados en el sofá, se estremecieron interiormente. Harry, sentado en el brazo de la silla al lado de ellos, también lanzó una mirada significativa al trío en el sofá.
—Y viajar cuando y a donde quieran también debe ser fantástico, Rumania fue genial, pero ahora con los niños pensamos que era hora de volver a Inglaterra para siempre. Soy parte del programa de conservación y educación. Es terriblemente aburrido y tedioso comparado con el trabajo anterior. Pero esos son los sacrificios que haces cuando tienes hijos— agregó Charlie.
—Supongo que sí— murmuró el ojionix de manera incomprensible.
«Cállate Charlie. Cállate, cállate, cállate» pensaba Ginny.
—Ustedes dos tienen suerte, no hay nada por qué preocuparse más que por ustedes mismos, no es necesario consultar a nadie, no hay horarios ni reglas que seguir, excepto las suyas, las vacaciones de un mes a la vez en país diferente... ustedes lo han hecho ¿o me equivoco?—Charlie siguió hablando.
—Supongo que sí... pero estoy bastante seguro de que no tomaría ninguna cantidad de vacaciones a cambio de sus hijos, ¿verdad? — Viktor preguntó rotundamente. —Y el turismo no es tan espectacular—
«Cállate, Charlie», decía la pelirroja en su cabeza deseando que se callara. Hermione ya estaba agazapada casi a la defensiva en la silla en la esquina, y Ginny podía decir que no estaba particularmente feliz, pero estaba luchando para mantener su rostro impasible.
—No, pero unas vacaciones cortas lejos de ellos serían agradables…a veces. ¡Pero el gasto! ¡Uff! ¡No sé cómo mamá y papá se las arreglaron con todo el desastre de nosotros! —
—Manejas lo que es importante y dejas que el resto se vaya. Como cuando se va de luna de miel—murmuró Viktor, un cargado con brazo derecho a la bebé mientras que con su mano derecha tomaba con delicadeza un mechón de cabello castaño poniéndoselo detrás de la oreja de Alice, apartándolo de su rostro, luego acaricio su mejilla mientras ella se apretaba un puñado de sus túnicas.
«No digas mas. Por favor Charlie» suplicó Ginny en su cabeza.
—Gracias por eso, pero aun así, ustedes dos no se perderán todo el tiempo que tienen hasta que sea demasiado tarde. Pero sostener a ese pequeño lo compensa— agregó la Sra. Weasley.
«No lo hagas, mamá. Por favor no lo hagas» pensó Ginny «no les preguntes...»
—Entonces, ¿ustedes cuándo van a hacer el anuncio de un bebé en camino? —
Todos los que estaban en el sofá se movieron incómodos.
Después de una larga y silenciosa mirada entre él y Hermione, Viktor finalmente habló: —Cuando sea el momento adecuado, espero— ofreció. Era obvio que su respuesta original ya está lista para cuando Molly hiciera la pregunta.
«Ahora déjalo mamá. No los presiones para obtener detalles, no ofrezca su opinión, no siga girando el cuchillo. Por Merlín, ya los has cortado hasta el hueso» pensó Ginny.
—"Oh, no es un buen momento para tener hijos" "Aun tenemos muchas cosas por hacer" "No es el momento adecuado para que ellos vengan" —Decía la pelirroja mayor repitiendo lo que ellos siempre decían— Si ustedes esperan el momento perfecto, nunca tendrá uno— fijo la Sra. Weasley.
Viktor dejó escapar un profundo suspiro. — En este momento parece que no marcha tan bien para eso. Algún día, lo suficientemente pronto, llegara el momento —indicó.
Ginny sintió una nueva punzada de sinsabor al darse cuenta de que la respuesta era demasiado práctica y muy utilizada. La había usado con Molly tantas veces en solo en el último par de años, que ella se la había memorizado
— Mamá, ¿no es mejor que vayas a ver el asado? — Ron preguntó en voz alta, en un esfuerzo por cambiar el tema.
—Oh, está bien por otros veinte minutos por lo menos — protestó ella. —¿Cuánto tiempo es ahora que ustedes dos llevan estado casados? Hermione querida—
— Diecisiete años el agosto pasado — respondió en voz baja, retorciéndose nerviosa su anillo compromiso y su anillos de boda.
—Bueno, a este ritmo Ron y Lav, Ginny y Neville o Harry y Parvati les van a dar una paliza, y solo se han casado tres después de que ustedes llevaran más de trece años de casados— dijo la Sra. Weasley.
En su prisa por cubrir la incómoda atmósfera en la habitación, Harry, Ginny, Ron y Neville se cruzaron el uno con el otro.
— No por un tiempo todavía, Sra. Molly — dijo Harry, tomando la mano de la mujer de piel oliva.
— Cinco años para nosotros, mamá, casi seis — dijo Ginny.
—... sí, cinco y más... — agregó Neville.
—¡Mamá! Deja de averiguar cuando todos vamos a tener bebés. Quiero decir, ¡parece que deberíamos programarlos para tu conveniencia! ¡Deja de molestarnos a todos de cuando planeamos hacer anuncios! — Ron protestó con un toque irritable.
— Sólo quería iniciar una conversación — exteriorizó la señora Weasley— vamos a la cocina y empezaremos a cargar nuestros platos —
Ginny no pudo evitar notar que Hermione, al menos, parecía muy aliviada.
— Hablando de anuncios, tenemos uno de los nuestros — dijo Bill, acercando a Fleur.
«No, por favor. Que no sea "ese" anuncio.»
—¡Acabamos de descubrir que estamos esperando!— dijo Fleur en una explosión, rompiendo en una amplia sonrisa.
Después de un momento de aturdido silencio, la mayoría de los Weasley y los invitados se acercaron a ellos para felicitarlos.
— Discúlpenme por favor, necesito un poco de aire… — dijo Hermione en voz baja a nadie en particular y salió por la puerta trasera del jardín.
— ¿Qué le pasa? ¿está bien? Parecía un poco enrojecida — preguntó Molly, poniendo una mano en el brazo de Viktor.
— Ella no se ha estado sintiendo bien, probablemente le dio calor. Está un poco tapada aquí, sostenga a Alice, voy a ver cómo está —, respondió Viktor.
Todavía pudo ofrecer un rápido apretón de manos y una palabra de felicitaciones a Bill y Fleur en camino a la puerta de atrás. A pesar de que Viktor lo escondía tan bien, Ginny sabía que ambos debían estar desconsolados.
— Ginny cariño, quizás sea mejor que vayas a verla a ella también, si no se siente bien — ordenó Molly.
— Claro mamá, traeré mi capa — dijo Ginny, se deslizó por la cocina llena de gente y salió por la puerta trasera, que fue lo suficientemente como para entretenerla saliendo por la puerta de atrás, ella se dijo que mantendría por un corto tiempo una distancia respetuosa de dondequiera que estuvieran Hermione y Viktor, y luego regresar a la casa. Al salir Neville le llamó la atención y sacudió lentamente la cabeza de un lado a otro, se sorprendió bastante al encontrar a Viktor todavía de pie, en el umbral de la puerta, sin capa, con los brazos desnudos doblados en el viento frío. A lo largo del jardín, Hermione estaba de pie junto a la pared —¿Qué estás haciendo? Pensé que ya estarías allí con ella.—
— Yo solo estoy tratando de decidir si caminar hasta allá hará que las cosas mejoren o empeoren — expresó con gravedad. —¿Qué piensas? Tengo miedo de confiar más en mi propio juicio —
— ¿A qué te refieres decir con no confiar en tu propio juicio? —
— Parece que no puedo hacer nada bien este último mes — dijo Viktor en voz baja. — todo lo que digo le sienta mal —.
— Ella no lo dice en serio, solo te lo quiere a ti porque no le gusta hablar de eso con nadie más — señaló ella con dulzura.
— No lo hace más fácil de tomar. Mira, diles que se acaloro o algo así. Regresaremos en breve —suspiró Krum caminando por el jardín trasero
La pelirroja se detuvo por un momento, observándolos a los dos parados juntos en la pared del jardín, antes de volver a entrar para poner sus excusas.
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— Lo siento por haberte hecho salir, pero ya no podía estar más allí, sé que es horrible por mi parte, pero la odio ahora y con un ímpetu tan gran. Así que ayúdame, no creo que pueda resistirlo de nuevo— dijo Hermione, colocando sus manos en la parte superior de la pared baja y parpadeando las lágrimas.
— ¿Resistir qué? exactamente—Preguntó el azabache envolviendo sus brazos alrededor de su cintura abrazándola.
— Ver a alguien más pasar por esto otra vez. Se van a ir a Egipto por dos meses y luego volverán, y cada vez que estemos aquí o en Hogwarts para ver a Ginny y Neville o en casa de Ron o de Harry, corremos un gran riesgo de encontrarnos con ellos. Y a la Sra. Molly preguntara porque no estamos embarazados. Fleur estará allí con sus náuseas matutinas , sus dolores de espalda, hinchazón de tobillos y antojos, hablando sobre patadas en los riñones, de que no puede dormir y cómo toda la ropa de maternidad se ve como tiendas de campaña, me sentaré allí y la odiaré en silencio y dejaré que los celos me coman viva. —
— Bueno, ¿cómo no puedes no odiarla? Haces que todo eso se oiga sea tan glamoroso —dijo con un tono de cansancio forzado y ella ahogó una risa ligeramente encendida y se secó los ojos. —¿Mejor?— Preguntó alisando el cabello del flequillo de su frente.
— Pasable. Entremos antes de que la Sra. Weasley venga aquí y luego se ofrezca a vernos en la cama para ver si lo estamos haciendo correctamente —se apretó contra él y entonces enterando su rostro entre su pecho dijo: — sabes, el otro día en las tiendas, vi a una mujer embarazada y no pude evitar mirarla, creo que estaba a punto de alumbrar, parecía que estallaría en cualquier momento. Y también la odiaba con ganas. Seguí pensando "Mírala, y es una buena una década más joven que yo, al menos. Probablemente no tenga ni idea de en qué se está metiendo, y puede que ni siquiera lo desee". Pero al mismo tiempo, era todo lo que podía hacer para no acercarme a ella a preguntar o sentir. Seguí mirando furtivamente esa gran barriga redonda debajo de su túnica y la forma en que ella la frotaba y la ponía en su mano. Creo que la miré como la gente hambrienta mira la comida. Probablemente pensó que yo era un enfermo mental —.
— Bueno, sé que lo eres y eso no impide que te ame, de todos modos. Bueno... ¿Puedes pasar por la cena? Fleur todavía no tiene barriga y no la tendrá por un tiempo.— preguntó, mientras se volvían a la casa.
— Solo es cuestión de tiempo antes de que ella lo haga — dijo Hermione con pesar.
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Notas finales:
Mi hermana me dijo ayer en la tarde "Eres una mala Autora, no actualizas, pero si haces nuevas historias" y si tal vez lo soy, pero esta historia es tan dulce, tan linda que no pude evitar querer traducirla. Espero que les guste y la disfruten tanto como yo lo hice. Tendrá once o diez capítulos más o menos. Pero "NO ES MIA.."
Hasta la próxima, no se olviden de Votar y comentar.
Un besito a todos :3
