Kagome abrió los ojos con lentitud, le dolía todo el cuerpo y no entendía por qué.

Miro a su alrededor, esa no era su cabaña, se sentó suavemente pero aún así emitió un quejido y se llevó la mano a la cabeza.

De repente flash backs de la noche anterior volaron a su mente, las aguas termales, Sesshomaru, ellos haciendo el amor.

Sonrió suavemente.

-Buenos días – susurro una voz.

-¡Korumo! – se exaltó, no lo había visto entrar, la sonrisa se le borro rápidamente al ver la cara de pocos amigos del lord- ¿Qué….que pasa?

-Eso debería preguntarte yo a ti – dijo cortante mientras cruzaba los brazos.

-No… No entiendo – decidió fingir demencia, Korumo no podia saber lo que pasó ¿O si?

-Anoche fui a las aguas termales y te ví con Sesshomaru - Soltó el lord sin rodeos.

Kagome enrojecio violentamente y bajo la mirada, se moría de vergüenza, ¡el lord había presenciado su primera vez!.

Quería cavar un un hoyo y esconderse ahí hasta que Korumo se fuera, no tenía idea de que decirle.

-No hice nada malo… -dijo finalmente- estamos enamorados.

-Tu si, ya lo creo – rodo los ojos con desden- Sesshomaru, no estoy tan seguro.

-¿Por qué dices eso? – frunció el ceño molesta y se levantó para estar a su altura

-¿Crees que se deja de sentir desprecio por los humanos de un día para otro? -Argumento airado – no seas inocente lo suyo es puro deseo no amor además complica más las cosas.

-¡El me marco como su pareja! – Exclamó molesta apartandose el cabello del cuello para que el viera su marca – ¡con esto es más que suficiente para saber que me quiere! ¡Además estoy harta de que todo lo que haga tenga que ver con la profecía!

-Si, tu eres de su propiedad, pero el puede hacer lo que quiera – dijo fríamente – tu no eres un demonio y no puedes marcarlo, por lo tanto sigue soltero ¿ Crees que el no contaba ya con eso?, Además la profecía es lo más importante ahora.

La sacerdotisa no sabía que responder a eso, abrió la boca queriendo decir algo pero no supo que así que la cerro nuevamente.

-No te conviene envenenar a Kagome en mi contra – Sesshomaru entro a la cabaña y se interpuso entre el lord y la chica que estába muy roja – Mejor vete

-Sacame – dijo muy lentamente Korumo que entrecerro los ojos que se estaban tornando carmesí

-Por favor no peleen – susurro Kagome poniendo un brazo en el hombro del peliplateado y dando un paso adelante – Por favor Korumo vete, necesito hablar con Sesshomaru.

El lord la miro, luego al demonio, de nuevo a Kagome, se encogio de hombros y se marchó.

-¿Eso es verdad? – pregunto mordiéndose el labio - ¿Yo soy tuya pero tú no eres mío?

-Korumo desde el primer momento ha querido separarnos – se acercó a ella y le acaricio el rostro- tu eres mía, mía para siempre… yo también te pertenezco y no necesito una marca para demostrarlo – la beso suavemente y luego pego su frente a la de ella, ella asintió y le sonrio- ¿Cómo te sientes?

-Adolorida y hambrienta pero bien

-Vamos a comer, tu amiga está preparando la comida – La tomo de la mano y salieron de la cabaña.

Todos estaban reunidos alrededor de una fogata asando algunos pescados y un poco de arroz.

Inuyasha se veía muy enojado al igual que InuTaisho, Sango estaba sumamente distraída a juzgar por su mirada perdida, Korumo no estaba por el lugar, y Miroku y Shippo estaban ajenos a todo mirando atentamente la comida.

-¿Quieres ayuda Sango?- pregunto igonrando todas las miradas que se dirigían a ella, no quería más discusiones por hoy -¡Sango! -repitió al ver que la exterminadora no respondía.

-¿Qué? Ah… Hola Kagome, ¿Qué decías?

-¿Qué si necesitas ayuda?

- Si, por favor

Kagome se acercó a ella y la comenzó a ayudar con las verduras y el arroz mientras la veía atentamente.

-¿Te pasa algo?, Estás muy callada – pregunto la sacerdotisa fingiendo naturalidad.

Sango se mordió el labio y la miro, la tomo de la mano y la alejó del grupo.

-¿Si te digo no le dices a nadie por favor?- susurro apenas audible, la chica asintió y acercó su cara más a la de ella – Korumo… me beso anoche.

Kagome abrió la boca y los ojos con sorpresa, así que había hecho más que espiarla. No sabía cómo reaccionar a esto, le parecía que su hermano era buen hombre y su amiga se merecía a alguien así pero a la vez sentía pena por el monje Miroku, ella sabía que a pesar de ser mujeriego quería a Sango como madre de sus hijos.

-¿Y que sentiste? – pregunto con una sonrisita, Sango enrojecio mucho y también sonrió.

-Korumo me gusta mucho – confesó – Pero Miroku…

-Si, te entiendo – las dos miraron al moje que estaba hablando animadamente ajeno a la conversación – Solo no te apresures y decide lo que creas que te haga feliz

La exterminadora asintió y cambio la expresión a una de picardía

-¿Entonces tú y Sesshomaru ya…? – dejo la pregunta abierta y ahora le tocaba a Kagome sonrojarse.

-¿Cómo es que todos se enteran de todo? – pregunto avergonzada tratando de evadir la pregunta pero la mirada de sango era penetrante – Si…

Sango emitió un chillido tan agudo que todos se voltearon a mirarlas.

-Me tienes que contar todo – Susurro con complicidad

-¿ustedes dos que tanto hacen? – pregunto Inuyasha Molesto – Tengo hambre

Las chicas dejaron la conversación para después y regresaron a sus labores y en poco rato ya todos estaban comiendo.

Al terminar Sesshomaru se levantó tranquilamente y tomo a Kagome de la mano para que lo siguiera pero Inuyasha se interpuso y rompió el agarre con un manotazo.

-¿Qué crees que haces? – pregunto molesto – no te vas a quedar a solas con Kagome.

Sesshomaru lo miro alzo una ceja y tomo de nuevo a Kagome de la mano ignorandolo completamente.

-¿Estás sordo? – rugio molesto desenfundando a colmillo de acero

-¡InuYasha Basta!– exclamó molesta Kagome- tu no eres nadie para decidir a dónde o con quien me voy. Ocúpate de Kikyo.

-Se que sigues molesta conmigo Kagome, pero tú eres muy importante para mi quiero enmendar mi error y no dejaré que este…

-Te prohíbo que te dirijas a mi mujer de esa forma de ahora en adelante si no quieres que te mate – Seshomaru dio un paso adelante y tapo a Kagome con su cuerpo

-¡¿Tu mujer?! Ja, no me hagas reír –respondio entre divertido y horrorizado.

Todos los demás estaban mudos todavía sentados alrededor de la fogata mirando de un lado a otro de la discusión, hasta que InuTaisho se levantó y tomo el hombro de su hijo

- InuYasha, lo que dice Sesshomaru es verdad… - mumurro tranquilizante – ellos ya son … pareja.

-No, eso no puede ser verdad – sus ojos comenzaron a enrojecer y marcas violetas a salir en sus mejillas.

"Ya ni colmillo de acero controla su sangre demoniaca, está furioso" InuTaisho estaba pensando cómo dejarlo Inconsciente sin herirlo para evitar una pelea.

-¡ABAJO! – Grito con todas sus fuerzas Kagome y automáticamente el medio demonio quedó estampado de cara al suelo

-Eso es muy útil – susurro Korumo quien acababa de llegar.

De la nada el cielo se oscureció y comenzó a hacer una fuerte brisa que amenazaba con arrastrarlos a todos.

InuTaisho, Sesshomaru y Korumo sacaron sus espadas y se pusieron en guardia delante del grupo, mientras Inuyasha se levantaba y parecía estar ya en sus canales, se unió a los demás.

-¿Listos para morir? – Pregunto malignamente una voz en el cielo.

Bueno aquí les traigo otro capítulo, les aviso que voy a estar corrigiendo los capítulos anteriores ya que al leerlos nuevamente encontré muchos errores de redacción y me da pena que se queden así.

Está es mi primera historia y estaba muy joven cuando la comencé y creo yo que he mejorado un poco jajaja.

Espero sus comentarios con ansías, cada vez que los leo me apuro un poco más con el próximo capítulo

Bye.