Serie de historias cortas que relatan las aventuras de Ler (OC) siendo una Mugiwara, después de la muerte de Ace, antes de los Juicios del Nuevo Mundo. Spin-off de Guiones del Destino. Historia Alternativa del universo de OP.
Aventuras con los Mugiwara.
Vol. 46 Como corregir al Capitán ( Con un invitado sorpresa)
-Gracias...- susurró la niña, tomando el chocolate caliente que Sanji le entregó con dulzura antes de tomar asiento a su lado. Zoro estaba en el otro extremo también, le había tendido una toalla blanca para que se secara y envolviese en ella después de haberla sacado del barril.
Sospechaba grandemente, casi rayando en la seguridad absoluta que la amabilidad que estaban demostrando era solo una fachada para mantenerse alertas y cercanos por si intentaba mandar a Luffy al cielo otra vez.
- No es nada. Bebe despacio por qué está muy caliente- contestó el cocinero, observando sus gestos con atención, como si esperase que ese comentario resultara en que la niña se lo lanzase a su hermano. Ella se mordió el interior de su mejilla para no decir nada mientras miraba a Luffy en silencio.
El objeto de su ira se encontraba de lo más tranquilo, lleno de golpes en el rostro y vendado debido a la bala de Piedra del Mar que había recibido antes, asunto que no tenía que ver con ella, pero le devolvía la mirada llena de resentimiento como si hubiese sido su culpa.
- Te dije que voy a recuperarlo- repitió harto cuando ella puso los ojos en blanco y cruzó los brazos, arrepentida de no haberle golpeado en serio hasta bajarle los dientes- es mi tesoro, no voy a irme sin el.
- Lo sé- cedió ella, entrecerrando los ojos y suspirando con fuerza- pero no te quita lo descuidado.
- ¡E idiota!- secundó el oportunista Usopp.
- ¡E imprudente!- gritó la también irritada Nami. Una serie de coros coincidentes con su opinión se hicieron lugar después de ella.
-¡ Ler me mordió la mano!- agregó alguien con una voz fingida que no supieron identificar.
Robin se rió, apartada del epicentro del lugar en el que habían usado a su capitán cómo saco de boxeo.
- Soy su Capitán, no pueden golpearme cada que quieran...- se quejó el hinchado y enrojecido Luffy. Todos lo miraron con las cejas alzadas, pero la mirada de Nami le hizo tragar saliva y sudar-...voy a devolver los golpes.
-Hombre, tienes que ponerle más empeño para que te respeten...- y eso no lo dijo ninguno de los amotinados Mugiwara.
