Serie de historias cortas que relatan las aventuras de Ler (OC) siendo una Mugiwara, después de la muerte de Ace, antes de los Juicios del Nuevo Mundo. Spin-off de Guiones del Destino. Historia Alternativa del universo de OP.
Aventuras con los Mugiwara.
Vol. 47 Como intentaron robarla frente a sus ojos (Pero Ler no se dejó)
- Que falta de respeto- siseo Nami con el rostro compungido, sosteniendo la sombrilla con fuerza entre sus manos pequeñas.
Las gotas de lluvia caían sin cesar en el lugar, pero no eran realmente fuertes o agresivas, solo el vestigio de un ambiente triste y desolador, como si la destrucción del Nuevo Mundo fuese de conocimiento del mismísimo cielo, que se compadecia de ellos al tomar ese deber demasiado grande para una tripulación pirata casi novata frente lo que aquella aventura les había demostrado.
Como Z y sus subordinados, o toda la Marina.
O al ex-Almirante que se había ganado el descontento y la molestia de todos después de haberles "ayudado" con intenciones que a la navegante le parecían aún oscuras. Pero no podía hacer mucho, ninguno de los tres monstruos de la tripulación parecían sentirse amenazados por aquel hombre, aunque si le miraban descontentos por sus recientes acciones.
- Vamos, mocosa. Sé que este tipo de ambiente no es lo tuyo- continuo Kuzan en su discurso de evangelización. Se había agachado hasta apoyarse en una de sus rodillas y mirar de cerca el rostro empapado de quién un día fue su mejor pupila en la Marina y ahora era una pirata buscada- ya no estoy afiliado a nadie. No tendrás que seguir órdenes para hacer justicia.
Ella resopló. Volteó su cabeza hacia un lado, observando como Luffy le miraba con los brazos cruzados y seriedad, pero sin intervenir en aquella incómoda interacción sorpresa.
Aun como niña, podía percibir que él no escondía emociones o intenciones negativas hacia ellos, pero era extraño verle de esa forma, sin el uniforme o una obligación. Y aún con lo que proponía, ella sabía que en el no había malicia.
Recordó que no lo veía desde Marineford, y se preguntó si Luffy sintió lo mismo cuando le vio también. A ella la había dejado choqueada y confundida, pero el viaje en el Umi Ressha le había dado tiempo para pensar.
- Estoy bien aquí, Kuzan- repitió con voz infantil, arrancándole al viejo ex-almirante una sonrisa cansina, como si rememorase muchísimos años del pasado.
-Ese idiota sigue insistiendo...- intervino Sanji, dispuesto a acercarse una vez más para detener las intenciones del hombre de llevarse a la Ler niña, con él. Sin embargo, quién debía sentirse aún más incómodo y amenazado, lo detuvo. Luffy le había tomado del brazo, obligandole a retroceder.
- Déjala. Es una decisión que solo ella debe tomar- dijo con voz neutra, sin que su preocupación y remordimiento colorease sus palabras.
Se preguntó durante mucho tiempo que pensaba Ler acerca de su adición a la tripulación y llegó a preguntárselo directamente a ella, cuando en sus expresiones y palabras, no encontró respuesta. Pero ella había sido tajante en que su decisión no había sido coaccionada por el, si no que era algo que quería y necesitaba hacer.
Luffy le creía, más cuando la veía ser con ellos como nunca había sido: Con autenticidad.
Tenía miedo por la tristeza y la duda que aparecía en sus ojos a veces, pero incluso el llegaba a tenerlas cuando fallaba o llegaba a sus límites, así que estaba decidido a dejarla ser. No iba a arrastrarla con el si ella no quería, pero si lo hacía, la mantendría con bien siempre a su lado.
-Pero...- la queja fue de Usopp, que tampoco se fiaba del hombre gigante de hielo. Luffy fue firme y le cortó también. Zoro era el que parecía entenderlo mejor.
- Si Zephyr te atrapa o lo hace la Marina, te van a matar, niña- el no sonaba insistente, mucho menos agresivo. Su voz era tranquila y perezosa como había sido siempre, pero Ler, quién lo conocía de años, sabía que estaba siendo crudo y sincero con buena intención- los van a matar.
Ella formó una expresión risueña en el rostro, escuchando como sus nakamas se quejaban atrás por tal falta de vergüenza al tratar de robarla frente a ellos y "desearles la muerte". A ella, por el contrario, le parecía un gesto cálido, en contraste con el aura helada de quién fue su maestro.
Le sonrió y le tomó de la mano gigante, dándole un leve apretón.
- No creo que eso pase, ellos cuidarán de mi- le explicó con una seguridad genuina- y si tengo que morir, elijo hacerlo con ellos.
El estallido de emoción y vergüenza por las palabras de la práctico no se hizo esperar por el resto de la tripulación.
Kuzan le sonrió, antes de soltar una carcajada ronca que sorprendió a todos, pero no a ella. - Araaa, mocosa, parece que este sí es un buen lugar para ti- ella asintió sin borrar las curvas orgullosas de sus labios.
Luffy solo entonces pudo respirar tranquilamente otra vez, quitándose el peso de la angustia encima, de tal forma que incluso el clima mejoró instantáneamente también.
Chopper llegó al lado de la joven, con pasos pequeños y graciosos, alegre.
- Eso es hermoso, Ler...- luego frunció el ceño, pensándolo bien- Pero...¿COMO QUE NOS VAMOS A MORIR?
