Serie de historias cortas que relatan las aventuras de Ler (OC) siendo una Mugiwara, después de la muerte de Ace, antes de los Juicios del Nuevo Mundo. Spin-off de Guiones del Destino. Historia Alternativa del universo de OP.


Aventuras con los Mugiwara.

Vol. 49 Como Ler sigue poniendo de los nervios a Usopp (Por Ler. Y Usopp)

- Rápido, golpeame.

- ¿Qué? ¡No! ¡No voy a golpearte!

- ¡Golpeame!

- ¡No voy a golpearte!

- ¡Maldita sea, se un hombre y golpeame!

- ¡Que no!

- ¡Golp...

- Ihhhhhhh- chilló Chopper, impactado- ¿¡Pero qué haces, Usopp!?

Nami, Robin y Brook habían volteado también en dirección al golpe sonoro que el tirador le había soltado a la práctico en el rostro. La mejilla tenía la marca rojiza y grande de la mano abierta del joven, que aún la tenía en el aire, sorprendido por su actuar también.

- ¿PERO QUE TE PASA USOPP?- le gritó Nami acercándose también, buscando golpearlo con su Clima Tac para hacerle reaccionar después de haber atacado a su nakama en su forma infantil. Ler se apresuró a ponerse frente a él, defendiendole pese al disgusto evidente que marcaba su expresión.

- Yo se lo pedí, Nami. Tranquila- le explicó ella, un poco más pequeña frente a la navegante a pesar de que ambas eran unas niñas. Alzó su cabeza para ver al tirador y le soltó entre dientes- aunque le dije que me golpeara, no que me abofetease el rostro.

- ¡Explicate la próxima vez!- exigió el mayor avergonzado.

- ¿Pero porque harías eso, Leriana?- preguntó la diplomática Robin, conteniendo al pelotón de Neo marines que habían vuelto al ataque ante su distracción. No tuvo que sacrificarse mucho gracias al largo alcance de su habilidad.

- Quería saber si aún con este cuerpo podía utilizar haki o tekkai- murmuró triste- pero ni siquiera logré apartarme del golpe de Usopp.

- ¡Hey!

Algo le dijo a Brook en su interior que la mente de la joven Ler estaba tan descompuesta como la de su hermano, pero que les venía bien a una tripulación tan rara e imprudente como ellos.

- Bueno, sigan con lo suyo. Creo que mientras yo sea la que ataque estaré bien...Los usuarios tengan cuidado con las balas, algunas están hechas de piedra del mar- informó un segundo antes de desaparecer a toda velocidad en dirección a otro de los frentes por donde venían sin cesar hombres atacandoles.

El pobre Usopp, aún perturbado, parpadeo unas cuantas veces sin comprender realmente que estaba pasando, hasta que unos disparos le rozaron la nariz y tuvo que moverse también. Pensó un momento si la niña estaría bien, luego observó cómo algunos cuerpos de Neo marines salían volando desde donde ella debía estar y lo dejó pasar con un estremecimiento en el cuerpo.

Un rato después, Ler apareció corriendo como si el diablo vienese tras de ella, en dirección a ellos otra vez. Gritaba y movía sus brazos con euforia y desesperación, buscando atraer la atención de todos, pero debido al ruido y las explociones no se escuchaba nada, no hasta que estuvo lo suficientemente cerca.

- ¡SALGAN DE AQUÍ!- decía con la voz infantil más firme que podía sacar desde su pecho, porque niña o no, era la encargada de cuidar al resto de la tripulación cuando el trío se encargaba de las peleas principales- ¡MUÉVANSE!

- ¡QUE NOS PONGAS EN CONTEXTO PARA EVITAR MALOS ENTENDIDOS!

- ¡ SALGAN...- volteó a penas un segundo, mirando sobre su hombro antes de incrementar la velocidad y gritar a un más fuertes- DE AQUI! ¡YA!

Iban a reaccionar obedeciendo el llamado de la niña, quién parecía demasiado ofuscada, furiosa y preocupada para dar explicaciones al llegar a ellos, cuando en el horizonte tras de ella aparecieron una serie de figuras que les causaron terror y revivieron viejos y malos recuerdos: Pacifistas.

Todos permanecieron en sus lugares, paralizados por el temor y la mente en blanco. No había posibilidad de que pudiesen derrotar a tantos, menos cuando la mitad de los suyos y su combatiente principal se encontraban temporalmente limitados a un cuerpo no muy útil. Sin embargo, Ler no desistió en la idea de sacarlos de allí, por lo que tomó a Chopper de su traje y lo lanzó lejos, varios metros adelante hacia Brook. Le tomó la mano a Nami y Robin y echó a correr, casi arrastrandoles.

-¡MUEVE EL CULO, USOPP!- exigió con bravura, molesta por tener que escapar y no poder defenderlos, aunque tuviese la seguridad que con su cuerpo normal podría haberse encargado del asunto. Sin embargo, cuando echaron a correr en dirección opuesta a sus atacantes, frente a sus ojos, apareció un salvador: Franky.