Serie de historias cortas que relatan las aventuras de Ler (OC) siendo una Mugiwara, después de la muerte de Ace, antes de los Juicios del Nuevo Mundo. Spin-off de Guiones del Destino. Historia Alternativa del universo de OP.


Aventuras con los Mugiwara.

Vol. 53 Como convencer a tus compañeros ( Por el pobre Usopp)

- Nadie puede tener tanta mala suerte...- murmuró Chopper, dirigiendo una mirada compasiva en dirección a su desolado nakama, que se arrastraba por el barco como un alma en pena.

Robin se encontraba al lado del renito y echando un vistazo también, concedió:

- Claro que no. Usopp es la excepción.

Y ninguno se estaba burlando de el, solo dialogaban acerca de la triste realidad del tirador, quién había sido uno de los afortunados en sacar el papel correcto para ser miembro del grupo que exploraría la horrorosa Isla Infernal que se cernía frente a sus ojos.

Usopp ya había intentado convencer a esos dos, que le miraban como si le tuviesen lastima, pero le fue imposible. Chopper no soportaría el clima sin sofocarse por completo debido a las altas temperaturas, mortales gracias a su pelaje. Robin ya era una de las seleccionadas para ir -quien además, había aceptado bastante emocionada su destino-.

Acudió a Sanji, pues sabía que el era otro con sed de aventura y poco amor a su integridad física, además de que tenía las capacidades para arreglarselas donde fuese, pero su excusa se basó en que debía cuidar a las mujeres del barco y que no soportaría estar tanto tiempo con Zoro teniendo la oportunidad de perderle de vista.

Brook lo evitó desde el momento en que le vio caminar hacia el.

Sabía que no podía preguntarle a Nami, probablemente terminaría golpeado o siendo reprendido.Y finalmente, en Franky solo encontró consuelo y una charla motivacional para convertirse en el guerrero valiente que proclamaba ser.

Siguió caminando como un alma hacia el final del túnel, cuando notó como Ler le observaba con una sonrisa amplia y expectante en el rostro. El bufó y apartó la vista, pasándola de largo.

- Tu ni alma tienes- le dijo alejándose mientras escuchaba su risa. La escuchó ahogar una exclamación pero no le importó, pensó que podría intentar otra vez con Brook.

- Vamos, no tienes que ser tan negativo , ¿En serio no vas a preguntarme a mi?- le llamó cuando ya estaba lejos. Sonaba relajada y de buen humor pese a que tenía un aspecto decadente debido a su alta sensibilidad por los cambios de temperatura bruscos.

Usopp se volteó hacia ella con los brazos cruzados. - ¿Quieres ir?

- No- respondió automáticamente, con sus labios curvados en una sonrisa divertida, claramente burlándose de el.

-¡ENTONCES NO HAGAS QUE TE PREGUNTE!- ella alzó las cejas, sorprendida por lo irritable que el tirador se encontraba, pero no podía culparle. Tomarle del pelo había sido su entretenimiento las últimas semanas y quizá debía apiadarse de el.

- Bueno, pero no me grites, no me gusta- le espetó frunciendo el ceño y caminando hasta llegar a él. En cualquier otro caso le habria lanzado al océano sin dudarlo dos veces, pero sabía que su enojo no era real y que era un compañero, no un subordinado. Se encogió de hombros resignada- realmente tomaría tu lugar si así lo quisieras, pero esa Isla no es mi fuerte.

Usopp suspiró, apoyándose en la barandilla del barco con pesadez. Hundió la cabeza entre sus brazos y habló: - Desde la Isla Libertad no sé cuándo estás mintiendo.

- Ten por seguro que en este momento no- aseguró ella apoyándose a su lado también, pero de espaldas- tienes que superarlo.

- Casi somos esclavizados.

- Si bueno, pero no fue así. ¿Porque no miras el lado positivo de las cosas?

- ...Eres idéntica a Luffy. No sé cómo vamos a salir vivos de este viaje...

- Tal vez tú ni salgas vivo de esa Isla para comprobarlo...- murmuró con voz sería, mirándole de reojo. Usopp levantó rápidamente la cabeza y volvió a estallar.

-¡NO SEAS AMABLE SI VAS A DECIR COSAS COMO ESA!- ella soltó otra risilla culpable, viendo el rostro rojo y exaltado del tirador. Más risas se escucharon de fondo por parte de los demás, haciendo considerar a Ler que quizá si se había pasado un poco.

- Ya, ya, prometo dejarlo allí- le consoló levantando las manos como señal de rendición. El la miró con desconfianza- en serio. Es más, trataré de hablar con Luffy para convencerle de que tu enfermedad no te permite ir.

Si había rencor en el hacia ella, se esfumó como si nunca hubiese existido, dejando en su lugar el brillo de la esperanza en su mirada.

- ¿En serio?- Ler asintió lentamente, con una leve y amable sonrisa. Si alguien podía convencer al terco y caprichoso Luffy era ella- ¡Gracias, Ler! ¡Eres de lo peor, pero en lo peor eres muy buena!

Ler se alejó en busca de su hermano, con el ceño fruncido sin saber cómo tomar las palabras de Usopp. Se encogió de hombros, lo tomaría como un halago.