Descargo de responsabilidad: Ninguno de los personajes me pertenece a excepción de Oliver. Todos son propiedad de Stephenie Meyer.
Hola espero y disfruten del capítulo, gracias por sus comentarios, disfruto mucho leerlos.
P.D. ¿Cúal creen que es el poder de Oliver?
Alec Pov
Sin duda alguna la llegada de Charlie fue una gran sorpresa, para mí grata, pero para los cambia formas fue bastante alarmante, aún más cuando me invitó a quedarme en su casa. Invitación a la cual no me negué, no solo porque quería conocer más del deteriorado hombre, también porque amaba provocar a la manada, quién parecía a punto de perder la cabeza ante la situación.
De cualquier manera debía ocupar mi tiempo en algo mientras el alfa junto los jefes de la tribu leían nuestros ofrecimientos y requerimientos, me había visto obligado a plasmarlo en papel por petición de ellos.
-¿Entonces eres uno de ellos?-preguntó el jefe Swan mientras nos encontrábamos sentados en la sala de su casa, con una taza de té en mis manos.
Jane y Oliver estaban de caza, al tiempo que Felix junto a Demetri visitaban la ciudad más cercana, me había quedado solo con el humano.
-¿Un qué?-pregunté frunciendo el ceño.
No podía evitar que mi atención se desviara del anciano y se dirigiera a las fotografías que adornaban las paredes, en casi todas ellas estaban Bella y mi adorable par, quien en múltiples fotos apenas llega a parecer una niña, su rostro inocente junto a su gran sonrisa iluminan los cuadros. Verla así tan pequeña e indefensa me hace recordar mi niñez, ojalá a diferencia de mi gemela y yo, Reny haya sido plenamente feliz.
-Un vampiro…-musitó con algo de temor en su tono.
La sonrisa de mi rostro se desvaneció al escucharlo decir esas dos palabras, se podría decir que me quedé helado, pero mi cuerpo carece de calor desde hace mucho tiempo.
-Yo sé de su existencia y la de los lobos, estoy saliendo con la mamá de un par de ellos-prosiguió como si fuera lo más normal del mundo mientras yo lo miraba estupefacto.
¡No lo podía creer, él sabía de nosotros!
Aunque eso tiene lógica, el señor Swan no es estúpido y se daría cuenta de que su hija no ha envejecido ni un solo año en casi dos décadas; aun así esto es malo, muy malo, no solo para él sino para los Cullen y para la manada de arrogantes esos.
-¿Quién se lo dijo?-pregunté con cautela, estaba en una situación complicada.
Los maestros estarán muy molestos ante tal acto de desobediencia.
-Alec, no soy tonto, cuando vi a Bella después de su luna de miel, me di cuenta de que ya no era mi chica, estaba diferente, era otra-dijo con tristeza, no pude evitar compadecerlo y de envidiar a Bella.
Nadie se preocupó por mí o por Jane cuando desaparecimos, al contrario celebraron la eliminación de los brujos con una gran fiesta.
-¿Y de los otros?-cuestione con sutileza.
-Jacob me dijo, de hecho se desnudó frente a mí, lo cual fue muy traumante, pero no tanto como ver a la bestia en la que se convirtió-señaló divertido.
Pese a que no pude evitar mostrar una pequeña sonrisa, la mención del nombre amargo mi paladar, pues ese tal Jacob es el lobo que se creía con derecho sobre mi par, por suerte sus sentimientos hacia mí fueron mucho más fuertes.
-Bien, entonces no veo porqué esconderme más, ya sabes que soy y lo que hago-indiqué con un suspiro.
-Debes saber que el secreto está a salvo conmigo, me lo llevaré a la tumba-afirmó para mi sorpresa.
Este humano sin duda era impredecible, tal y como su nieta.
-Me alegró, de otra forma las cosas serían muy diferentes-señalé con solemnidad.
Esto era más complicado de lo que había pensado debía de comunicarme inmediatamente con mis maestros, se corría el riesgo que más personas tengan el conocimiento de nuestra existencia.
-¿Señor Swan, quienes más saben de esto?-pregunté con tacto, no quería asustarlo.
-Yo y los familiares de los cambia formas-indicó mientras se encogía de hombros.
Esto era peor de lo que me imaginaba, si hay más de nueve miembros en la manada se corría el peligro de que más de una decena de personas tuvieran conocimiento de nuestra existencia.
-Bueno, ahora que puedo ser yo, ya no necesitaré esto-dije mientras hacía a un lado la taza de té que el viejo oficial me había ofrecido.
-Claro, no debes preocuparte. ¿Alec, te puedo preguntar algo?-inquirió el anciano.
-Adelante-contesté animándolo a cambiar el rumbo de la conversación.
-¿Tú y Jane si son hermanos de verdad? ¿O son como los Cullen?-husmeo mientras le daba un sorbo a su té.
-Sí, somos gemelos-indiqué con una sonrisa.
La tensión del ambiente se parecía disipar sin embargo mi interior estaba hecho un caos, esto no pintaba en terminar bien.
-Nessie me ha hablado mucho de ti y de tu hermana, por lo que me surgió la duda-dijo de buen ánimo.
-Espero y le haya dicho cosas buenas de mí-señalé con falsa calma, tenía nervios por lo que diría a continuación.
-Bastantes, te quiere y mucho, por eso me veo obligado a preguntarte lo siguiente. ¿Qué intenciones tienes con ella?-preguntó en tono serio.
-Las de estar a su lado para toda la eternidad si es lo que ella desea-contesté casi al instante.
Había perdido la cuenta de veces que me habían preguntado lo mismo, esto se volvía casi una costumbre cuando conocía a alguien cercano a Reny.
-Buena respuesta, Alec me pareces un buen muchacho, pero mi juicio ha sido erróneo varias veces, no quiero que tú seas parte de esos desaciertos. Porque te juro que aunque seas superior a mí en todo, te buscaría con mi escopeta hasta el fin del mundo-advirtió mientras fijaba su mirada en el arma que se encontraba recostada sobre un estante.
-No habrá necesidad de eso jefe Swan, se lo prometo- aseguré mientras lo miraba a los ojos.
Lo juré hace mucho, no volvería a lastimar a Renesmee.
"Pero ahora lo haces" dijo la voz de mi conciencia.
-Me alegró, me daría pena tener que usarla contigo, me agradas muchacho-dijo con sinceridad.
-Usted también me agrada jefe Swan-indiqué con una sonrisa, mi respuesta no estaba lejos de la verdad, prefería tener cerca a Charlie que a su hija.
-Pero vamos chico, dime Charlie-sugirió alivianado.
-Está bien, "Charlie"-contesté, se sentía raro tutearlo.
La plática con Charlie había sido bastante animada, creo que verdaderamente le agrado, lo cual me llena de cierta satisfacción, pese a ser diferente a mí, los pensamientos del viejo policía se asemejan a algunas visiones personales.
-¿Charlie, te puedo preguntar algo personal?-pregunté al rato.
-Claro, dime soy todo oídos-respondió el jefe.
-¿Por qué los Cullen se fueron sin decir nada de Forks?-cuestioné sin rodeos.
La sonrisa se borró del rostro del hombre de inmediato, su cuerpo se tensó de igual manera.
¡Esto no era bueno!
-¿Qué no te han contado?-cuestionó sombrío.
-¿Contarme qué?-pregunté con curiosidad.
-Bueno... es que Jacob... él…-tartamudeó el anciano.
Estaba atento a lo que el veterano hombre decía cuando un olor repugnante inundó el ambiente, era una mezcla de sudor y perro mojado.
De repente la puerta se abrió con fuerza, Charlie se levantó con rapidez de la mesa en busca de su arma, por mi parte me levanté con calma, sea quien sea el que haya irrumpido en el hogar Swan no es un rival para un vampiro.
-¿Qué haces aquí?-cuestionó Charlie mientras apuntaba al hombre corpulento pero de pequeño tamaño.
-¡Charlie, estás en peligro! Alec es un...-dijo la voz conocida.
Había esperado con ansias este momento.
-¡Bienvenido Jacob!-exclamé con una sonrisa mientras me situaba a la par de Charlie.
