Descargo de responsabilidad: Ninguno de los personajes me pertenece a excepción de Oliver. Todos son propiedad de Stephenie Meyer.
Hola espero y disfruten del capítulo, gracias por sus comentarios, disfruto mucho leerlos.
Nota de la autora:Vasilii es el niño inmortal del cual se habla en Breaking Dawn parte 2, en la película es Jane quien lo tira a las llamas, pero en el libro es Alec y Aro quienes lo eliminan. Fue nuestro gemelo favorito quien lo anestesió para que este no sufriera.
Alec Pov
-¡Aléjate de Charlie!-exclamó casi gruñendo el lobo, si las miradas pudieran matar yo ya estaría muerto.
Miré a Charlie con una expresión de duda en mi rostro, la verdad este lobo era mucho más terco que sus compañeros.
-No, Alec se queda donde está-afirmó el viejo Charlie, quién aún apuntaba al lobo con su arma.
-Charlie, no entiendes él es uno de ellos, un…-intentó razonar el otro alfa.
-¿Un vampiro? Vamos lobito, él ya sabe eso-indiqué animado, la situación era bastante hilarante aunque tensa.
La afirmación pareció golpearlo como un balde de agua fría, el corpulento hombre entonces miro al anciano con tristeza, su rostro expresaba traición, el rostro de Charlie era serio e inexpresivo, al parecer no le importaba la reacción del licántropo presente.
-¡Vete Jacob!-exclamó nuevamente el veterano policía.
-Necesito hablar contigo, cara pálida-musitó mientras daba la vuelta y salía del hogar.
Tras salir de mi vista me di la vuelta encarando al anciano, el pobre estaba temblando un poco, con mucho cuidado pose mi mano encima del artefacto bajándolo con delicadeza.
-¿Todo bien?-pregunté mientras empezaba a difundir mi niebla alrededor del anciano.
Lo bueno de mi don es que lo puedo usar para inmovilizar a mis enemigos y para calmar a mis víctimas, hasta el punto de adormecerlas o matarlas si deseaba, lastimosamente en este caso no obtendré una deliciosa merienda después de usarlo; poco a poco el veterano se fue calmando, hasta que se sentó nuevamente en la mesa.
"Ya regreso" es todo lo que dije mientras salía del lugar, aún me faltaba escuchar al estúpido lobo.
-Bien, aquí me tienes. ¿Para qué me necesitabas?-dije fastidiado, estaba a punto de saber por qué los Cullen se habían marchado sin previo aviso y este intento de alfa me había arruinado la oportunidad.
-Solo quería decirte que no estamos interesados en su trato, preferimos morir que aceptar vender nuestra dignidad-dijo con veneno.
Sabía que no aceptarían, su ego era más grande que su inteligencia, lo cual era malo para ellos y muy bueno para mis amos.
-¿Estás seguro? Esta alianza sería de gran beneficio para ustedes, no tendrían que luchar contra los de nuestra clase, sus niños, sus mujeres estarían seguros y ustedes ya no tendrían que transformarse para defenderlos-empecé a decir con calma, siquiera tenía que aparentar que estaba interesado.
-¿A cambio de qué? ¿De qué les besemos el trasero? ¿O de qué dejemos que se lleven a Leah para que sea su mono de circo?-cuestionó el licántropo, podía ver cómo su cuerpo vibraba con enojo.
No voy a mentir sus palabras me sacaron un poco de quicio, pero no caería ante sus provocaciones.
-Leah es muy preciada para ser un "trofeo" o un "mono de circo" como tú has planteado, nosotros queremos que ella sea parte de nuestra guardia, ella es única en su clase y está siendo desperdiciada en una manada de idiotas-aseguré sin prisa.
-Escúchame bien maldito chupasangre…-empezó a decir el lobo de inmediato.
Haciendo uso de mi don, prive su boca de cualquier movimiento callando al irrespetuoso hombre.
-No he terminado. En cuanto a lealtad no pedimos mucho solo que no se comprometan a luchar en contra de nosotros, nada más que eso, pero si ustedes no lo aceptan, está bien, nos iremos-indiqué mientras me encogía de hombros, Jacob estaba fúrico mientras yo me divertía ante sus vanos intentos de hablar.
-Vamos, esta es la mejor oportunidad que tienen, no la desperdicies-dije por último mientras retraía mi don permitiéndole hablar de nuevo.
-¡Hijo de perra!-insultó tras recuperar el habla.
¿En serio se cree con la facultad de lanzar tal insulto cuando es él el que se convierte en un perro?
¡La ironía!
-¿Bien?-cuestionó con fastidio.
-No aceptamos, nunca lo haremos, nosotros sabemos quienes son ustedes, no son buenos, no son nada más que unos mentirosos que hace muchos años querían matar a una niña inocente-espetó con rabia.
Su acusación me tomo por sorpresa, como se atrevía a acusarnos de matar niños. Los Volturi nunca hemos matado seres inocentes, al menos no a tan temprana edad; de cualquier manera los niños inmortales como Vasilii son un peligro para los seres humanos quienes mueren en masas por una mera rabieta de ellos.
-¡Eres muy estúpido lobo!-fue todo lo que dije, sabía qué razonar con él era tan efectivo como hacerlo con una roca.
-¡No soy estúpido, soy sincero!-exclamo indignado.
Gracias a Dios había cortado la audición de Charlie, las cosas serían muy malas para mí si escuchaba las calumnias de este tipo.
-No Jacob, eres muy tonto, en primer lugar solo venimos a verificar lo dicho por Irina Denali, quien juro por su vida que Ren… Renesmee era una niña inmortal al darnos cuenta de que no era cierto no la dañamos, así de simple-aclaré molesto ante las acusaciones
El lobo se quedó en silencio al saber la verdad tras los hechos de ese pasado invierno.
-De cualquier manera, no aceptaremos dicha alianza-concluyó mientras sacaba los papeles que había entregado a los ancianos de la tribu.
-¡Piénsalo bien lobo!-insistí una última vez, los amos no dirán que no lo intenté.
-No tengo nada que pensar, jamás traicionaré a los Cullen aliándome con ustedes-espetó mientras rompía en pedazos las hojas de papel, lanzándolos a mi rostro.
Tendría que haber estado furioso, pero la verdad su infantil comportamiento no causaba más que risa, era tan patético.
-Pobre inocente, los Cullen saben de la propuesta, ellos estuvieron de acuerdo con nosotros para presentarla-indiqué tranquilamente.
-¡Eso es imposible, mientes, ellos no, nunca!-empezó a balbucear el perro.
¡Me daba hasta lástima verlo así!
Mentira, no saben cuánto gozaba ver su miseria.
-¿En serio eres tan estúpido?-cuestionó en tono provocador.
-¡Cállate!-gruñó para después empujarme con fuerza.
La repentina acción me tomó por sorpresa, salí volando de inmediato, chocando finalmente con el tronco de un árbol cercano.
¡Esto era todo, ya no tendría paciencia!
Justo cuando iba a lanzar encima del imbécil ese escuché una dulce voz familiar.
"¡Dolor!" Exclamó la tierna voz de mi hermana, pronto el lobo aún en su forma humana cayo de rodillas mientras se retorcía a causa del tormento, no les negaré que amo ver a mi pequeño rayo de sol en acción. Sin perder más tiempo usé mi neblina para acallar sus gritos, haciendo que sufriera en silencio mientras yo me deleitaba en su pena.
-¿Aceptaron el trato?-preguntó mi gemela con indiferencia.
-¡No!-respondí de igual manera, mientras el lobo frente a nosotros se retorcía de dolor sin poder gritar, escuchar ni siquiera podía ver.
Amaba cuando Jane y yo uníamos nuestros poderes para torturar a alguien.
-¡Bien!-fue todo lo que contestó cuando el horrible aullido de unos lobos nos interrumpió.
Pronto estaban a nuestro Felix, Demetri y Oliver quién nos sería necesario en caso de confrontación con la manada que salía de entre las sombras, Jane dejó de usar su don, mientras yo en silencio extendí el mío cubriendo a los lobos sin que ellos se dieran cuenta.
-No queremos iniciar una pelea con ustedes, no es nuestra intención que aquí corra sangre-indiqué mientras observaba al alfa de la otra manada, quién ahora estaba transformado en un gran lobo negro.
-¿Qué nos asegura que ustedes no quieren eliminarnos?-preguntó un viejo nativo mientras salía de entre las sombras.
¡Debía de ser uno de los líderes!
-El hecho de que el lobo de aquí no esté muerto, sino meramente inmovilizado-dije mientras señalaba al cambiaformas en el suelo.
-¿Ya saben nuestra postura?-cuestionó de nuevo el anciano de larga cabellera.
-Sí, Jacob nos informó, lamentamos no poder haber concretado nada con ustedes-señalé con calma.
-Nuestra postura es firme, cara pálida, no volveremos a cometer el mismo error que cometimos con los Cullen, espero y entiendan eso-afirmó el líder.
¿Por qué rayos, no vino él en lugar de este estúpido bebé a hablar conmigo?
-Lo entendemos y es por eso que nos marcharemos cuanto antes, Charlie se encuentra dormido, por favor denle mis disculpas por irme sin despedirme-dije mientras me enfoca en concentrar mi don en el lobo del suelo, noqueándolo de una vez por todas.
-Acaban de rechazar un buen trato, espero y no se arrepientan-indicó mi gemela mientras los otros guardias se empezaban a marchar.
-Créeme cara pálida, no lo haremos-aseguró el hombre.
Sin decir más mi gemela se dio la vuelta avanzando a paso lento, me estaba esperando.
-¡Leah tú mereces más que lo esta comunidad y de lo que está manada te puede dar, siempre recuérdalo!-dijo mientras me disponía a marcharme.
Me iba con el corazón pesado, esto fue desastroso, no pude ni despedirme de Charlie, pero no podía arriesgarme y empezar una batalla campal contra las manadas, no, aún no. Primero debíamos informar a nuestros maestros, en quienes recaería la decisión de cómo actuaríamos en esta situación, segundo tenía que seguir en contacto con el jefe Swan, necesito saber cuál es ese secreto que Reny y su familia guardan con tanto celo.
Antes de irme di un último vistazo a mi antiguo rival de amores, algunos miembros de la manada estaban levantando su inconsciente cuerpo del suelo, de su nariz brotaba un fino hilo rojo, era sangre, nada apetitosa para un vampiro.
Pero bastante agradable a mi vista, hace algunas décadas descubrí que si concentraba mi poder por un periodo de tiempo determinado podía hacer que una persona muriera en el punto, mientras que dejaba inconscientes a seres como los vampiros y los lobos, los últimos tendían a sangrar al pasar mucho tiempo bajo mi dominio.
Me marché contento al ver el rastro escarlata que había dejado en el licántropo.
