Descargo de responsabilidad: Ninguno de los personajes me pertenece a excepción de Oliver. Todos son propiedad de Stephenie Meyer.
Hola, espero y disfruten del capítulo. Me encanta leer sus comentarios.
P.S. ¿Qué pasará en el próximo capítulo? Escriban sus teorías.
Renesmee Pov
Alec se fue hace mucho, dejándome echa un manojo de nervios, el no saber si está bien o mal me llena de zozobra.
-Calma Nessie, seguro él está bien-dijo Charlie al ver como caminaba de un lado a otro de la habitación.
Sabía que estaba preocupado por mi madre, pero estaba confiado en que saldrían airosos de este conflicto.
-Charlie tiene razón hija, debes mantener la calma-aseguró Esme preocupada por mi nerviosismo.
Sabía que tenían razón, pero algo dentro de mí me decía que algo no estaba bien, no deberían tardar tanto.
-No puedo, no sé como explicarlo, pero siento que algo no cuadra-intenté explicar mientras posaba una mano donde palpitaba aceleradamente mi corazón.
-Vamos querida, no es como que los Volturi no se hayan enfrentado a un grupo de neófitos antes-argumento Esme con infinita calma.
-¿No es la primera vez?-cuestionó mi abuelo de corazón palpitante.
-No, los Volturi tienen un largo historial de enfrentamientos con clanes rebeldes y con neófitos-explicó Esme pensativa.
Las batallas de los Volturi son bien conocidas en el mundo de los vampiros, después de todo ellos son las autoridades entre nosotros, pesé a que sus decisiones tienden a ser un poco radicales.
-¡Interesante!-exclamó Charlie mientras acariciaba su blanco bigote-no sabía que entre vampiros había un sistema similar al nuestro. ¿Entonces Alec es algo así como un policía?-cuestionó con curiosidad el viejo policía.
-Sí, pero de alto rango, él y su gemela son conocidos en nuestro mundo como "el cónsul" y "la comandante"-señaló Esme algo tensa.
-Ese muchacho me agrada cada día más-respondió el veterano con visible satisfacción.
Pesé a que estaba nerviosa, no pude evitar sonreír ante las palabras de Charlie, sé que le tiene mucho aprecio a Alec, para mi alegría y para el enojo de mi padre, quién nunca ha sido muy querido por el viejo jefe Swan.
Los minutos pasaban lentamente, sin noticia alguna del enfrentamiento.
Ya no era solo yo la que estaba preocupada, Esme se había unido a mí, no caminando a mi lado por toda la casa como lo estaba haciendo yo desde hace un rato, pero si podía notar la intranquilidad en su rostro.
Pese a eso siguió sumergida en una muy entretenida charla con mi abuelo.
Por mi parte observaba el reloj a cada rato, los minutos tal cuales patanes pasaban con lentitud, susurrándome al oído que las cosas estaban mal y que mis seres queridos estaban en gran peligro.
-Nessie, debes tranquilizarte-intervino Charlie nuevamente.
Iba a responder cuando vi a mi tía Rosalie bajar rápidamente las escaleras, su cara mostraba preocupación mientras su vestimenta me avisaba que saldría. Al verme cambió su expresión por una sonrisa tranquila, borrando el gesto que tenía al descender.
-¿Todo bien, Rose?-cuestionó Esme al ver la inquietud de mi tía.
Su actitud encendió las alarmas en mí.
-Sí, solo necesitan mi ayuda para algo-dijo tratando de sonar animada y relajada.
Esme la observó con cautela, pero le siguió la corriente.
-Está bien, ten cuidado-articuló mientras abrazaba fuertemente a la rubia con rostro de muñeca.
-¿Tía Rose, que está pasando? Dime la verdad por favor-demandé con desasosiego.
Mi tía Rose me observó por un rato, en sus ojos dorados podía observar la batalla que se desataba en su mente, su actitud y su indecisión me decían fuertemente que las cosas no iban bien en el enfrentamiento.
-¿Las cosas están mal, no?-cuestioné con cierto temor.
-No, no están bien. El ejército de neófitos es bastante fuerte y bien entrenado, lo cual ha dificultado un poco las cosas, pero no te preocupes de más, todo está bajo control-explicó la rubia de dorados cabellos.
-Mientes. ¿Después de todos estos años crees que no conozco cuando lo haces?-cuestioné dolida, detesto estar al margen de lo que pasa.
-Renesmee…-empezó a decir mi abuela apenada.
-Yo… Es que… Nessie-empezó a decir mi tía Rose.
¡Oh Dios las cosas estaban muy mal!
Mi familia y el amor de vida están en esa batalla.
-No me digan que Jacob y su manada de cinco pueden contra un ejército vampiro-comentó Charlie con sarcasmo.
La sangre que recorría mis venas se congeló y mi rostro palideció, Jacob estaba en la batalla.
-¿Cómo? ¿Jacob es parte de ellos?-cuestioné con desespero.
Mi tía y Esme observaron a Charlie con desaprobación, mientras el viejo jefe se encogía de hombros de manera infantil.
-¿Qué hice?-preguntó al ver los rostros de las bellas vampiras.
-Ella no sabía-siseó Rose.
-¡Oh Dios, no puedo creer que no me hayan dicho nada!-exclamé molesta.
-No tenías por qué saber-indicó Esme apenada.
Me sentía traicionada, por mi familia y por Alec también.
-¡Yo iré contigo!-aseguré mientras ajustaba mi chaqueta.
-Renesmee no, debes quedarte aquí es peligroso-sentenció la vampira rubia.
-No puedo quedarme aquí sin hacer nada, además yo puedo ser de mucha ayuda, yo sé, tengo un plan-expliqué.
Tenía pavor de estar siquiera cerca del bastardo, pero no tenía opción, si quería que mi familia y mi par sobreviviesen debía hacer el sacrificio.
-Renesmee quédate, por favor-indicó Charlie, su rostro era mezcla de pena y angustia.
Angustia por mí y por mi madre, la única familia que tiene.
-No te preocupes abuelo, regresaré bien y con mi madre de la mano-indiqué mientras tomaba a Rosalie de la mano encaminándonos a la salida.
Avanzamos a rápida velocidad por los bosques de Montana hacia el noroeste del país.
-¿Qué tan mal estamos?-cuestioné nuevamente.
-Muy mal, son muchos neófitos, superan en número a los nuestros-indicó la vampira cuyos cabellos ondeaban por el movimiento.
-¿Y los lobos?-cuestioné con temor.
-Están con Tanya, Siobhan y Maria han usado sus dones en ellos haciéndoles creer que si ganan acabarán con las leyes de los Volturi y que ellos tendrán la Reservación para sí solos-explicó.
Maldije en voz alta, Siobhan y Maria eran buenas con sus dones, con ellos pueden manipular las voluntades de los hombres, la manada pese a ser enemiga natural de los vampiros, está compuesta en su mayoría por hombres susceptibles a caer en las garras de ambas mujeres.
-¡Llegamos!-exclamó Rose.
El lugar estaba cubierto por una gruesa capa de nieve, detrás de los árboles lo único que se escuchaba eran los sonidos propios de una batalla, el forcejeo, las súplicas y los gritos de dolor inundaban el lugar.
-No te separes de mí-indicó mi tía Rose.
-No lo haré-contesté mientras nos adentrábamos al campo.
Al entrar los sonidos se hicieron más fuertes, había cuerpos y pedazos de cuerpos esparcidos por todo el campo, no pude evitar emitir un sonido de sorpresa, entre los cadáveres pude reconocer a Eleazar, Carmen, muchos guardias de los Volturi, también había varios rostros desconocidos que yacían a pocos metros uno del otro. Era una
masacre, tras alzar la vista observé a mis padres quienes luchaban juntos contra algunos neófitos, Carlisle estaba cerca de ellos luchando junto a Alice, mientras Jasper se encargaba de un cambia formas, a lo lejos se encontraba mi tío Emmett quien luchaba con tres neófitos a la vez, todos estaban peleando incluso Aro y sus hermanos.
Jane se encargaba de Siobhan junto a la ayuda de Oliver, junto a ellos estaban los restos de Liam y de Maggie, sus cabezas estaban separadas de sus cuerpos.
Pese a eso aún había varios neófitos superando en dos a los Volturi, desvié mi mirada de Jane, buscaba desesperadamente a mi par a quien encontré al cabo de unos segundos, estaba acabando con un cambia formas, al cual reconocí por sus colores, ese inconfundible pelaje café oscuro con partes blancas era el de Colin; Alec sostenía con fuerza cada lado de su mandíbula mientras lo estiraba con fuerza, pronto vi como un lobo de pelaje rojizo se acercaba por detrás, tomando por sorpresa a mi par, quien luchaba ahora contra ambos seres.
¡Yo a quién le pertenece ese pelaje!
Lo reconocería en donde fuera, su dueño me perseguía en sueños.
¡Era Jacob!
¡Era ese maldito!
Sin pensarlo dos veces corrí hasta donde estaba mi par, mi tía Rose iba conmigo.
-¡Suéltalo!-exclamé temerosa, las manos me temblaban sin parar.
Tras escuchar esto el lobo de rojizo pelaje paro su ataqué quedándose quieto para después darse la vuelta, me observaba con sus negros ojos, como si no creyera que yo estaba ahí; mientras la criatura me observaba, mi tía Rose se habían encargado del otro, quitándoselo de encima a Alec y mordiendo con seguridad su cuello, mi par se unió a ella, separando por completo la mandíbula del cambia formas.
Esté soltó un quejido antes de dar su último aliento, al darse cuenta de esto, el lobo que permanecía con vida gruñó y se dispuso a atacar a mi par.
Evité su ataque al posicionarme enfrente de él, hasta quedar en el medio.
-Jake, estás en el lado equivocado, Tanya te mintió, no sé que te dijo, pero es mentira, los Volturi solo nos están protegiendo-argumenté, sentía miedo por estar cerca de él, pero me sentía tranquila porque Alec estaba justo detrás de mí.
-¿Qué haces aquí?-cuestionó entre dientes Alec mientras intentaba tomarme del brazo.
-Tengo un plan, confía en mí-susurré en voz baja.
El lobo me observó durante unos segundos para después aullar con gran fuerza
¡Oh mierda!
¡No me ha creído!
