Rock you like a hurricane vol.1

-Sakura – Dijo una voz masculina que recién ingresaba a la cocina.

La joven de cabello castaño y corto portadora de ojos verde esmeralda salió de sus pensamientos puestos meramente en las verduras que estaba cortando y se giró para encontrarse con la mirada de su jefe puesta sobre ella – Dígame.

- ¿Sería mucha molestia que les echaras una mano a las chicas con las mesas? – Preguntó el hombre amablemente – Sé que hoy te toca en la cocina, pero tenemos la casa llena por el karaoke.

La ojiverde le dio una sonrisa amable mientras hacía a un lado las verduras colocándolas en un recipiente y pasándoselas al cocinero al mando para luego dirigirse hacía la puerta donde estaba su jefe al mismo tiempo que se quitaba los guantes, la red para el cabello y el delantal.

-No se preocupe, señor Clow – Decía la chica saliendo de la cocina junto a él.

-En verdad te lo agradezco – Respondió el hombre – Además, es sábado en la noche, puedo asegurar que más de uno te dejará propina.

Sakura torció la boca mientras se acercaba a los casilleros para abrir el que le correspondía y buscar su delantal de mesera – Digamos que no suelo gustarles mucho a los clientes, mis propinas no son tan buenas como las de las otras chicas.

-No te des por vencida, quizás aún no te topas con los clientes correctos – Animó Clow mientras tomaba rumbo a su oficina – Gracias de nuevo por tu apoyo y que tengas una buena noche de trabajo.

Sakura sonrió e hizo un ademán con la cabeza mientras abandonaba también los casilleros para dirigirse al bar donde trabajaba hace un año, justamente desde que comenzó su carrera en la universidad. Tenía que admitir que a veces era duro balancear sus estudios con un trabajo nocturno, pero no se quejaba, pagaba las cuentas y además, aquel bar no era tan típico, ya que "Rock & Beers" mezclaba la buena música, himnos del rock con comida y cerveza, y esa sin duda, era su parte favorita de trabajar ahí, no por nada su padre le había hecho escuchar bandas rockeras y le había quedado el gusto por ellas.

La ojiverde fue hasta algunas mesas donde recién llegaban clientes y tomó algunas ordenes rápidamente en su libreta para luego dirigirse a la barra. De momento estaba completamente atestada y no era para menos, ella no era la única que en pleno siglo veintiuno seguía teniendo fascinación y admiración por bandas rockeras de los años de antaño, aquel lugar estaba repleto de jóvenes y adultos que disfrutaban de ese tipo de música tanto como ella, y el bar se llenaba aún más cuando a Clow se le ocurría la maravillosa idea de hacer las noches de karaoke, en las cuales se les regalaba una cerveza a quienes se atrevían a cantar una canción completa sin equivocarse, sin duda una buena técnica para atraer gran público y mantener las ventas al máximo.

-Hey – Dijo una voz masculina detrás de Sakura – ¿A qué hora sales?

La chica se giró a la barra para encontrarse con la mirada azul y el cabello rubio de un chico que la miraba con una sonrisa burlona en los labios, ella solo se limitó a reír para luego responderle.

- ¿En serio, Kenji? – Dijo la ojiverde moviendo su cabeza negativamente – ¿Fue lo mejor que se te ocurrió?

-Nunca falta el cliente baboso y borracho que le dice eso a las meseras – Dijo el chico al otro lado de la barra.

-Pero tú no eres un cliente baboso y borracho – Respondió ella siguiéndole la corriente – Eres un bartender baboso y sobrio.

Kenji se rio – Vale, solo te estaba preparando para lo que probablemente escucharás en un par de horas a lo mucho… Creí que hoy te tocaba en la cocina.

-Así era, pero las chicas necesitan un poco de ayuda y Clow me pidió que cambiara – Explicó la ojiverde – Veremos si esta noche tengo suerte con las propinas.

-Bueno la casa está llena, estoy seguro de que encontrarás algo interesante por aquí – Dijo el chico sonriéndole – ¿Qué te sirvo?

-Cinco cervezas y dos cubas libres, por favor – Pidió ella.

- ¿Algo más? – Preguntó él dándole una sonrisa traviesa – ¿Un bartender baboso y sobrio, tal vez?

Sakura se rio – ¿Para que querrían los clientes un bartender baboso y sobrio?

-Nadie dijo que sería para los clientes – Respondió Kenji apoyando los codos en la barra y guiñándole el ojo a la chica.

Sakura se removió incómoda y trató de cortar la conversación – Oye, tengo un poco de prisa, hay más mesas que se están llenando.

-Oh, si claro – Respondió él un poco incómodo y se giró – Ya te traigo tu orden.

Sakura vio al rubio alejarse y sintió un poco de pena, no era la primera vez que Kenji le coqueteaba de esa manera. Eran amigos y en ocasiones de trataban de esa manera solo para divertirse, pero ya había notado en varias ocasiones que actuaba de esa forma, dándole a entender que sus coqueteos iban en serio.

-Lo traes loco hace meses – Dijo una voz femenina detrás de ella haciéndola girar de inmediato.

Al darse la vuelta se encontró con una sonrisa pícara por parte de una chica de cabello rojo, Sakura le habló – Debe ser simplemente algo platónico, Rika… Ya se le pasará.

-Lo dudo, entre más rechazas a un chico más le gustas – Dijo ella.

Sakura suspiró – Sabes que no siento lo mismo por él, no quiero que sufra por mí.

-Mientras él no te diga que sus sentimientos son en serio, entonces no deberías martillarte tanto por eso – Respondió Rika tratando de animar a su amiga – De todas formas, ustedes dos tienen una linda amistad.

-Supongo que tienes razón, además no puedo preocuparme por cosas como estas ahora – Dijo la ojiverde – El semestre recién empieza, y hay mucho trabajo por aquí.

Rika sonrió – Creí que te tocaba en la cocina hoy.

-Clow me dijo que viniera a echarles una mano con las mesas – Respondió Sakura.

Rika estuvo a punto de hablar, pero una voz masculina las interrumpió al otro lado de la barra dejando unas bebidas, Kenji finalmente les habló – Disculpen la interrupción, damas… Sakura aquí está tu orden.

-Gracias, Kenji – Respondió ella sonriéndole de medio lado y recibiendo el mismo gesto de parte de él, no se notaba enojado y eso la tranquilizaba un montón.

-Es genial que nos ayudes hoy – Dijo Rika a su amiga – Corre, las propinas están buenas esta noche.

Sakura no lo pensó dos veces antes de tomar su orden y con cuidado caminar entre las mesas hasta que las bebidas eran entregadas a los clientes. Con el tiempo había adquirido mucha destreza en el arte de ser mesera, y es que cuando era pequeña se le conocía por ser demasiado torpe, característica que había heredado de su madre, sin embargo, la necesidad de un trabajo nocturno que pagara bien la llevó a dejar los complejos atrás y volverse rápida y ágil. Aún recordaba como el primer mes prácticamente lo pasó en la cocina ya que había estropeado muchos pedidos con su torpeza, por suerte Clow y todos sus compañeros le tuvieron la paciencia necesaria.

Sin duda, Clow no había mentido cuando le dijo que la casa estaba llena y que las chicas estaban atestadas de trabajo, no había parado de ir de la barra a las mesas en ningún momento, especialmente cuando el alcohol empezó a hacer estragos en los clientes y estos empezaron la tan ansiada noche de karaoke, y para suerte de las meseras, los clientes lograban cantar la pista completa, por lo que ganaban su bebida gratis – Bien hecho, Clow – pensaba Sakura cada vez que pasaba frente al escenario y veía el espectáculo de los clientes.

Casualmente recogió en la barra un premio a un cliente por el karaoke y se dirigió a entregarlo, sin embargo, luego de finalizada su tarea no pudo evitar quedarse mirando el escenario con los micrófonos a disposición de cualquiera, aquello la hizo sentir un poco nostálgica. Si bien su padre la introdujo al mundo de las bandas de rock desde muy pequeña, al mismo tiempo su madre le había inculcado amor al arte, especialmente al canto y la actuación, ya que era a lo que ella se dedicaba cuando era joven.

Sin embargo, la chica fue sacada de sus pensamientos cuando un par de chicos pasaron a su lado y tropezaron con ella sin querer, por lo que se vio obligada a volver a la realidad e ir a por su siguiente pedido. Al anotar la orden se dirigió a la barra, donde pudo darse cuenta de que había tres jóvenes meseras en lo mismo que ella.

-Hola chicas – Saludó Sakura sonriendo – ¿Qué tal la cacería de propinas?

-No ha estado mal – Respondió Naoko – Aunque preferiría estar hoy en la cocina, este lugar es una locura.

-Pues a mi me gusta más servir mesas en días así – Dijo Chiharu – No te pierdes ningún espectáculo.

Rika bufó – Lo dices porque mientras trabajas puedes ver a tu novio en la barra.

Las chicas rieron y Chiharu estuvo a punto de hablar, sin embargo, un joven de cabello negro que estaba detrás de la barra las interrumpió cuando llevó un par de bebidas y se las entregó a la aludida – Amor, aquí está tu pedido – Seguido de eso él hizo un saludo con la cabeza – Señoritas.

-Te lo dije – Respondió Rika.

-Yamazaki ¿podrías darme tres cervezas? – Preguntó Sakura leyendo su orden.

-De inmediato – Dijo el pelinegro mientras se daba la vuelta.

Cuando el chico se fue, Chiharu le habló a su amiga – ¿Para qué pedirle las órdenes a Takashi si tienes a tu propio bartender personal?

Sakura bufó – Muy graciosa.

-Ella tiene razón – Dijo Naoko – Kenji prácticamente puede dejar de atender a un cliente en la barra solo porque tú te acercas.

-Te dije que lo traes loco – Refutó Rika – No soy la única que lo ha notado.

-Todas están siendo exageradas – Intentó Sakura de restarle importancia al asunto – Además, si su teoría fuese cierta Kenji habría venido justo ahora.

-Pues no lo ha hecho porque está atestado de clientes y no se ha dado cuenta de que estás aquí – Dijo Yamazaki volviéndose a unir a la conversación.

- ¡¿Tú también?! – Exclamó la ojiverde.

Yamazaki levantó los hombros – Los chicos también nos damos cuenta de esas cosas.

-Eso es ridi… – Sin embargo, la chica no terminó la frase ya que la canción que estaba sonando fue cortada abruptamente para comenzar la pista de otra canción, eso solo podía significar que alguien la había pedido para el karaoke, sin embargo, no había nadie en el escenario.

Sakura cortó la conversación precisamente porque la canción la conocía perfectamente, casi tenía ganas de que hubiese sido ella quien la pidiera para cantarla, pero lo que más llamó su atención es que el intro avanzaba y el escenario seguía vacío.

- ¿Por qué rayos no hay nadie en el escenario? Esta canción es genial – Dijo Sakura levemente molesta.

-Quizás la pidieron y luego se acobardaron, es normal – Dijo Yamazaki restándole importancia.

-Pero va a seguir sonando la canción sin letra – Defendió Sakura – No puedo creer que no vayan a cantarla, las personas se fastidiarán solo de escuchar la pista.

-Cálmate, ya aparecerá el cliente que la pidió – Dijo Rika.

-Es una lástima, es una buena canción – Agregó Chiharu – Takashi me la mostró hace unos días cuando estaba buscando nuevas ideas para la banda.

Sin embargo, Sakura ya había perdido el hilo de la conversación de sus amigos, solo miraba el micrófono y escuchaba la canción avanzando y sabiendo que se acercaba el momento de la primera estrofa, conocía esa canción a la perfección y en su cabeza aquello sonaba como a una completa locura, pero eso no importó, porque de un momento a otro la chica se quitó rápidamente el delantal de su uniforme, quedándose simplemente con su falda negra y su camiseta del mismo color con el nombre del bar y que dejaba a la vista su pequeño piercing en su plano abdomen.

-Sakura – Dijo Kenji que recién llegaba a la barra – ¿Qué haces?

Pero aquella interrogante no tuvo una respuesta cuando la chica sin pensárselo dos veces se lanzó al escenario dejando a sus amigos completamente helados, y es que ni ella misma podía creer lo que había hecho.

Sakura tomó el micrófono entre sus manos que temblaban de la emoción y el miedo, sintió que de su boca no iba a salir ni un sonido, sin embargo, no tuvo tiempo de pensar nada, simplemente unos segundos después de haberse dejado llevar por la adrenalina, llegó el momento de la primera estrofa, ya no había marcha atrás.

«It's early morning, the sun comes out

Last night was shaking and pretty loud»

Para sorpresa de Sakura, logró vocalizar algún sonido ya que estaba resignada a que no saldría nada de su boca cuando tomara el micrófono, todos los presentes estaban atentos a lo que estaba haciendo, de un momento a otro había pasado a ser el centro de atención.

«My cat is purring, it scratches my skin

So, what is wrong with another sin? »

Esa línea la hizo recordar a su querido gato Kero y se sintió un poco más segura, conocía la canción y la terminaría, aunque jamás esperó que de la nada una voz masculina se escuchara a su lado, un chico estaba cantando la siguiente estrofa.

«The bitch is hungry, she needs to tell

So, give her inches and feed her well»

Sakura se sobresaltó al escucharlo, sin embargo, al público le gustó y recibió un rápido guiño de ojos de parte de aquel ambarino que se le hacía un poco conocido, sin embargo, aquel guiño le indicó que la siguiente línea era suya.

«More days to come, new places to go

I've got to leave, it's time for the show»

Y entonces cuando cruzó miradas con él se dio cuenta de la razón por la que se le hacía tan familiar. Los ojos ámbares, el cabello rebelde y marrón, el ceño fruncido y aquella voz que había cambiado con los años, claro que lo conocía y no podía creerlo, sin embargo, no tuvo tiempo para pensar demasiado ya que ambos se aventuraron a entonar el coro ferozmente.

«Here I am

Rock you like a hurricane

Here I am

Rock you like a hurricane»

Él le dio otro guiño de ojos y el público aclamó aquello, por lo que Sakura decidió darle más vida a aquel show que ya habían empezado y se acercó al joven con una sonrisa pícara en los labios mientras cantaba la siguiente estrofa.

«My body is burning, it starts to shout

Desire is coming, it breaks out loud»

El ambarino decidió seguirle el juego y se acercó a ella rodeándola sin dejar de mirarla, ambos se daban miradas furtivas y ligeros roces en las manos, aquello estaba extasiando al público.

«Lust in cages 'till storm breaks loose

Just have to make it with someone I choose»

Sakura decidió acercarse más a él mientras se movía al ritmo de la canción, sin dejar de sonreírle en serio estaba disfrutando aquello mientras se encargaba de la siguiente parte con un poco de ayuda de él.

«The night is calling; I have to go»

La ojiverde optó por darle un toque un poco más atrevido a esa presentación, la adrenalina la estaba guiando y aquella parte le quedaba perfectamente, no por nada recordaba que el nombre del chico significaba "lobo".

«The wolf is hungry, he runs de show

He's licking his lips, he's ready to win»

Sakura se acercó más a él y mordió levemente su labio inferior haciendo alusión a la canción, y no esperó que él se acercara aún más para unírsele cantando más intensamente mirándola a los ojos.

«On the hunt tonight for love at first sting… yeah»

Verde y ámbar se cruzaron en esa última línea ya que él esperó el momento perfecto para acercarse a ella y rozar sus labios para luego dar el grito final que le dio paso al coro que Sakura continuó, aquella parte enloqueció a todas las personas.

«Here I am

Rock you like a hurricane (are you ready, baby?)

Here I am

Rock you like a hurricane»

A este punto de la canción todos en el bar se encontraban apoyando la presentación y los dos cantantes no podían sentirse más en las nubes porque era imposible, entonaron con mucha fuerza la última estrofa dándose una última mirada.

«Here I am

Rock you like a hurricane

Here I am

Rock you like a hurricane

Here I am

Rock you like a hurricane (c'mon c'mon)

Here I am

Rock you like a hurricane

Here I am»

Y con aquella última estrofa la presentación dio por finalizada y el lugar se llenó de aplausos por parte del público, sin embargo, aquello no importó, ya que los chicos seguían mirándose en el escenario, no podían creer lo que acababan de hacer y la verdad, es que sentía mejor de lo que pensaron.

Fue cuestión de segundos para que Sakura volviera a caer a tierra y a darse cuenta de que estaba en el trabajo y de que podría ser potencialmente despedida por lo que acababa de hacer, razón la cual fue suficiente para bajarse del escenario cortando toda mirada con el ambarino.

Sakura volvió casi corriendo a la barra, donde sus amigos seguían parados sin poder creer lo que acababa de hacer.

- ¡Qué presentación te has montado! – Dijo Rika emocionada.

- ¡No tenía ni idea de que cantabas! ¡Y vaya que lo haces genial! – Siguió Chiharu acercándose a su amiga y dándole su delantal.

- ¿En serio acabo de cometer esa locura? – Dijo Sakura sin poder creerlo aún.

-Locura o no estuvo increíble – Agregó Naoko – Tú y ese chico han sido la mejor presentación que he visto en este bar.

-Naoko tiene razón – Dijo Yamazaki uniéndose a la conversación – Usualmente son borrachos desafinados, pero ustedes han dado un buen espectáculo.

-Me parece que debo darles un par de cervezas a ti y a tu amigo, Kinomoto – Dijo secamente Kenji que se había mantenido detrás de la barra con los brazos cruzados en el pecho.

A Sakura esa actitud por parte del rubio le pareció sumamente extraña, solo la llamaba por su apellido cuando estaba enojado, aunque no tenía ni idea de porque podría haberse molestado en esa ocasión, sin embargo, no tuvo tiempo de contestar ya que alguien más detrás de ella le habló, una voz que, por cierto, sabía a quién pertenecía.

-Sakura.

La ojiverde se giró de inmediato para encontrarse con aquellos ojos ámbares, ella suspiró profundamente mientras aún sentía su corazón ir a mil por hora por la presentación, sin embargo, fue capaz de soltar una simple palabra que fue más que suficiente.

-Syaoran.

oOo

N/A: ¡HOLA A TODOS! Espero que estén geniales por acá. Ni se imaginan lo feliz y emocionada que estoy de volver con una nueva historia, y sé que deben estar confundidos porque prometí una secuela de "Una vez tiempo atrás" hace varios meses cuando terminé esa historia, pero lo que pocos saben es que mi vida ha cambiado un montón estos meses y apenas he tenido tiempo de procesarlo.

Para no hacer esto demasiado largo, si comencé a escribir la secuela de "Una vez tiempo atrás" apenas terminé la primera parte, pero tuve un bloqueo enorme y falta de tiempo sumado a todos los cambios por los que estaba pasando, y justo en medio de todo eso por una canción que estaba escuchando de camino al trabajo (¿pueden adivinar cuál es?) se me ocurrió este primer capítulo y rápidamente nació la idea del resto de la historia, y tenía pensado dejarla para después de escribir la secuela, pero la inspiración para esta no llegó, por lo que decidí trabajar en esta nueva historia que considero es demasiado personal y le he puesto todo mi corazón.

Como les dije, desde que terminé de publicar "Una vez tiempo atrás" he experimentado muchísimos cambios en mi vida y por eso estuve tan perdida todos estos meses, pero me conocen, no apareceré por aquí hasta que la historia esté terminada y pues aquí estamos.

Quiero advertirles que no será un musical o un songfic como tal, hay varias presentaciones musicales como las que vimos en este capítulo, pero la historia no será enteramente de esto. Busco darles una nueva perspectiva a estos personajes que tanto adoro, y tengo que admitir que inconscientemente los hice muy parecidos a mí, la historia como tal es muy personal y el primer guiño que pueden ver es cuando Sakura dice que su papá le inculcó el amor por las bandas de rock viejas, ya que eso fue lo que me pasó a mí. Suelo escuchar más bandas viejas como Queen gracias a que mi papá las escucha desde que nací y siempre me han encantado incluso más que la música actual, y pues, es una de las tantas cosas que van a descubrir sobre mí y sobre la historia que les contaré.

Ya para terminar (sé que me extendí mucho y lo siento, pero pasó mucho tiempo), quiero que sepan que "Rock you like a Hurricane" es una canción del grupo Scorpions, pero la versión que he utilizado para este capítulo fue la de la película "Rock of Ages" (En español, la Era del Rock), ya que adoro esa película y esta versión ocupaba a un cantante masculino y uno femenino, por lo que fue mucho más fácil para mí escribir esa parte e imaginar a los personajes en esa situación. Además, he decidido que en esta historia los títulos de los capítulos serán una canción y trataré de incluir ese título en alguna frase de cualquier personaje en ese capítulo, ya sea en la misma canción (como pasó aquí) o porque los personajes lo digan en cualquier contexto… Veremos si logran dar con los títulos;)

De nuevo me disculpo por extenderme tanto y por haber desaparecido muchos meses y espero de corazón que les guste esta nueva historia.

Tengo nuevos días para actualizar ya que ahora no tengo tanto tiempo libre jajaja. Seguirán siendo 2 capítulos a la semana y sin duda, los domingos habrá un capítulo sin falta, aunque el otro probablemente lo suba entre el miércoles o el jueves de cada semana ya que suelen ser los días en los que estoy libre.

Sin nada más que decirles, les doy la bienvenida de nuevo a otra de mis historias (y si eres nuevo también te doy la bienvenida y prepárate).

Les agradezco de antemano el apoyo y a quienes siguen acá desde mis primeras historias.

Un abrazo enorme y hasta el próximo capítulo.