-¿Alguna vez creíste estar en un lugar como este? –

Realmente no, no todos pueden hacerse a la idea de cómo tu vida cambia tan drásticamente de un momento a otro. Quizás las chicas tienen ese "poder" oculto hacia los hombres, ya que si bien puede ser difícil encontrar aquella persona que tanto te ama, es más difícil lograr también enamorarte de ella… Moralmente hablando muchos no parecerían estar de acuerdo con que este amorío… Pero si la conocieran, estoy completamente seguro de que la amarían como yo la amo a ella…

-¿Ocurre algo?-

Me voltee a verla tras haber estado en silencio por más tiempo del que me habría gustado, nunca había sido muy bueno expresándome, pero ella, desde que llego me hizo más… "Sentimentalista" viniendo de ella… Creo que es normal. Ella ni siquiera es una humana, lo cual me hace cuestionarme lo "moral" pero ella simplemente para derrotar esta idea cerrada que tenía, simplemente me dijo… "¿Realmente sientes que estás haciendo algo malo?"

-No me iré si simplemente me lo pides… No es necesario que te lo guardes, te conozco lo suficiente.-

Dirigí mi mirada cristalina hacia ella una vez más, pensando detenidamente por todo lo que habíamos pasado hasta el día de hoy… Pensar que todo podría cambiar drásticamente con mi decisión, de un lado tenía la oportunidad de estar con ella para siempre… Era ella… La incondicional para mi… Pero sería una decisión completamente egoísta de mi parte. Alejarla de su hogar solo por querer que ella se quedara… Es incluso estúpido de mi parte el solo considerar esta opción y todo aquello que ella tanto me había enseñado no habría servido de nada para este punto.

-Hey… No te pongas así por favor.-

Ella me termino rodeando con sus brazos en un cálido abrazo cuando vio que comencé a llorar. No pude si quiera responder a su abrazo, por mucho que esto me doliera, sabía muy en el fondo que debía hacer lo correcto.

Sabía también que este día llegaría eventualmente… Pero, esto realmente no quería que pasara… No me sentía listo para decirle adiós…

Mientras intentaba corresponder al abrazo, todos los recuerdos que había tenido con ella golpearon mi cabeza… desde lo que hicimos hoy, hasta su llegada a este mundo…

-Por favor háblame…-

Honestamente no me salían las palabras, un fuerte nudo en mi garganta se había formado debido a toda esta situación… Encima de todo tenía a sus familiares en medio de todo esto, seria cruel de mi parte decirle a Cadence que se quedara cuando ellos hicieron cosas que solo dios sabe para llegar hasta este lugar…

Mi mente comenzó a mostrarme el primer recuerdo… aquel día tan "normal" como podría ser para mí, resultaría en el inicio de una pequeña y gran aventura con lo que es para mí y ahora el amor de mi vida…

Disclaimer: My Little Pony no es de mi propiedad, pertenece a sus respectivos dueños, Hasbro y Laurente Faust. No estoy recibiendo ningún bien monetario por hacer esto. Lo hago por el simple gusto y gozo de entretener al lector.


Los días habían sido normales, o al menos desde mi punto de vista, las aves cantaban, las personas salían hacer sus compras al mercado, los estudiantes iban a la escuela, los autos atropellaban a las lagartijas descuidadas. Sip, todo en perfecta armonía en el universo. Creo que demasiado… Ya que como era costumbre después de terminar el horario escolar, me dirigía a una zona de juegos junto con algunos de mis compañeros escolares. Todos y cada uno de nosotros hablando de lo ocurrido hace unos momentos atrás de cómo nos habíamos divertido en la clase de química. Entre risas y "cotorreo" (Hablar) con mis compañeros, estuvimos el tiempo suficiente en la zona de juegos de la plaza central. El dueño ya nos conocía, teníamos la tendencia de ir a su zona de juegos desde que éramos niños.

Para nosotros esto era algo de lo cual disfrutábamos mucho, en especial lo que era el Jóquey de mesa, naturalmente era al juego que teníamos aprecio y al cual dedicábamos más tiempo. Claro que había clásicos de pelea, las pistas de baile digitales, las cuales se volvieron muy populares, además de ello los juegos de automóviles entre otros como los de zombis.

Si, era una de las mejores partes de terminar el día. Pasar un rato con mis amigos… Después de todo, era viernes, lo mejor de todo es que por fin habían llegado las vacaciones de verano.

-¿Entonces al mejor de siete?-

-¡NO! Ya he ganado 5 veces al hilo, ve pagando-

Teníamos siempre un problema como grupo…

-No seas culo, al mejor de 7 doble o nada.-Expreso uno de mis amigos tomando el disco de Jóquey de mesa.-

-Primero paga lo que debes, después jugamos una segunda ronda donde quizás y solo quizás puedas recuperar algo de lo perdido-

Teníamos un ligero problema, las apuestas eran casi una cosa seria entre nosotros. Sumado a eso, no éramos precisamente los mejores perdedores… Después de todo, todos prefieren ganar, es naturaleza humana al final de cuentas.

-Hey ustedes dos arreglen sus cosas en otro lado dejen que otros aprovechen en tiempo en el Jóquey-

-Aquí van los hombres-Señalo la mesa de Jóquey y posteriormente señalo la salida- Allá van los putitos a reclamarse.-

Si, había un punto donde solíamos subir el nivel de nuestros insultos e incluso nos tomábamos muy apecho. Claro, es solo un juego pero… Como hombres que somos, la competitividad entre nosotros es muy por encima de lo que una chica podría pensar o llegar a creer que es realmente, y no, el empate nunca era una opción como podrán imaginar, en todo caso y mis amigos, nunca nos metíamos en asuntos individuales al menos que alguno pida ayuda, solo entonces aplicaremos la idea de "San Gerónimo"; Analiza el asunto y si veo que me conviene ahí estoy puesto y si no me conviene ahí estoy indispuesto…
En todo caso, el día prometía ser un día cualquiera, nada que resaltara o que llamara la atención, nuestra hora de juegos pasó de forma normal y sin problema alguno…

Entre bromas y peleas, mis amigos y yo terminábamos alrededor de las 10 de la noche, hora en la que el dueño del local terminaba, no era problema realmente, habíamos estado aquí desde la tarde, así que era buena hora para regresar… Pero el problema comenzó cuando habíamos salido del local… Sin darnos cuenta, el cielo estaba nublado… Algo extraño debido a que la meteoróloga había dicho que este día había sido un día despejado, incluyendo la noche, algo extraño al menos desde mi punto de vista… A mis amigos no pareció impórtales realmente, en todo caso su reacción fue; "Ah, esta nublado" "A lo mejor llueve hoy en la noche" cosas por el estilo, restándole importancia a esto… Decidí hacer lo mismo que ellos, después de todo, es noche y quizás simplemente la meteoróloga se habrá equivocado.

-¿Irán mañana al partido en Maravillas?- Expreso Rodrigo, un amigo mío, sumamente delgado y muy alto para su edad, el actualmente estudiaba en la universidad, es un par de años mayor que yo, pero lo conocí cuando me había unido a este grupo… Rodrigo era un chico inteligente, de caballo largo, lleva anteojos rectangulares, y su forma de vestir es simple, regularmente siempre lleva una camisa blanca y pantalón azul.

-Es Sábado, posiblemente yo si valla. Después de todo, tengo algunas cosas que recoger por allá.- Esta vez hablo otro de mis amigos, Miguel, un chico de mi estatura, de piel morena cabello corto, sumamente trabajador, el hace tiempo dejo la escuela para trabajar con su padre en el negocio familiar, un taller mecánico muy conocido en el pueblo… Particularmente el lleva camisas a cuadros de colores rojos y azules, igualmente de pantalones azules. Un tipo interesante una vez que lo conoces. –Necesito tomar unas herramientas del otro taller para arreglar algunas bujías.-

-¿Y tú Toño?-

Toño era otro de mis amigos, éramos solo nosotros cuatro en este momento ya que tenemos el mismo rumbo, al menos hasta llegar a la zona de "separación" Toño era otro chico que había dejado la escuela hace tiempo, por su parte había logrado conseguir trabajo en un banco… Por extraño que pareciera él era extremadamente bueno con la contabilidad, y termino como un banquero. Toño era un chico bajo de estatura. Pese a eso era sumamente hábil e inteligente en cuando se trataba a todo lo que tuviera que ver con números… De cabello corto y ligeramente pelirrojo, vestía casi siempre de camisa de manga larga y de pantalón negro, su horario pese a ser estricto por trabajar en el banco, lograba hacerse tiempo para nosotros.

-No sé, tengo que acomodar algunas cuentas este fin de semana, hacemos semana inglesa pero… Yo tengo trabajo que hacer de igual forma.-

-¿Qué hay de ti? ¿Si iras al partido?- Dijo Rodrigo mirándome mientras pasábamos por la capilla de la Merced, una zona bastante amplia donde la calle pasaba a ser de doble carril, la llamábamos "la calle ancha" por obvias razones, era la calle principal del poblado, y la zona de la "Merced" era la parte donde los cuatro nos separábamos.

-No quiero comprometerme a nada… Además, ya tengo comprometido este fin de semana.-Exprese mientras me acomodaba la mochila sobre mi hombro.- De hecho hoy en la madrugada tengo que ir al rancho a recibir el pollo que traerán para criar. Como no creo hacer nada estas vacaciones, pensaba utilizar al menos las primeras semanas para ayudar a mi abuela.

-Bien, si cambias de opinión, estaremos hasta las 2 de la tarde en el campo deportivo.-

Dicho esto, nos despedimos tras un golpe de puños entre todos y cada uno de nosotros tomo caminos distintos… Yo tenia que caminar unos 10 minutos más para llegar a casa, podría haber cortado camino por la plaza, pero… Nunca lo hago porque realmente prefiero hablar un momento más con mis amigos antes de irme a casa… Lamentablemente para mí, fue una mala idea, al estar relativamente alejado de casa, Pude mirar los relámpagos a la lejanía, pero vinieron con un estruendo tan fuerte y potente, que podría haber jurado que incluso habría caído un rayo a escasos metros de mi debido a lo fuerte que se escuchó. Esto de hecho me hizo dar un leve brinco por el susto. Mire a mi alrededor con la esperanza de ver el lugar de impacto de tal rayo, pero no… Solo las nubes cargadas con la lluvia estaban repletos de relámpagos… Sin embargo, al poner más atención a las nubes que destellaban en blanco por escasos segundos debido a los relámpagos, había alcanzado a identificar una figura muy extraña… Las dos primeras veces que los relámpagos habían eliminado a la figura, no pude encontrarle forma. Al principio lo atribuí simple y llanamente a quizás a bolsas de basura volando debido al fuerte viento que hace unos momentos habían arreciado. Era algo normal, al menos en esta parte de México. Sin embargo mi teoría sobre las bolsas se fue al carajo, en el momento que un relámpago más grande y potente ilumino por completo a aquella cosa que sobrevolaba entre las nubes.

Tuve que tallarme los ojos y quedar con un rostro de incredulidad, porque lo que yo miraba se asemejaba demasiado a un ángel. Me talle nuevamente los ojos fijos en las nubes para observar nuevamente aquella figura, y comprobar que no fuera simplemente una ilusión de mi mente. Y casi como si el mismo dios dijera "existo" otro relámpago pero esta vez ligeramente más pequeño que el anterior, lo que me permitió ver a la misma figura una vez más…

Trague saliva sin creer lo que miraba… Me lleve una mano a mi cabeza y agite fuertemente mi cabeza. Tratando de encontrar una solución lógica… Y llego a mi mente el dolor de cabeza que había tenido la mayor parte del día por el estrés y porque había estado tratando de acomodar mis barajas de Yu-gi-oh debido a la nueva Ban List que habían sacado hoy en la mañana, y había quedado algo estresado debido a la constante presión de que poder cambiar en mis bajaras… Especialmente porque los fines de semana, fuera de lo que es los compañeros de la escuela… No los que mencione y di a conocer… No, ellos son amigos que tengo desde la infancia. Habíamos estado en la misma primaria… Dejando de lado eso, los fines de semana, un amigo mío ofrece su casa para que todos los que jugamos a este juego tan llamativo, hagamos la típica "Tarde de chicos" honestamente solo van jugadores de Yu-gi-oh, debido que aquí no hay una sede o un local que se dedique a la venta de estas cartas. En este grupo hay personas mayores que viajas fuera del poblado a las ciudades grandes como Guadalajara y Aguascalientes, donde aprovechan para traer "cartón" (Como les decimos a las cartas ya que eso son literalmente)

Una vez que tuve mi cabeza entretenida en otra cosa mientras caminaba y sacaba las llaves de mi casa, las primeras gotas de lluvia de la noche comenzaron a caer. Hubo un par de ellas que golpeo mi rostro antes de ponerme cercas de la puerta de mi casa y comenzar a abrir la puerta de madera… Sin embargo… Hubo algo más que capto mi atención… Quizás habría pasado inadvertido de no ser por la luz del farol que tenía frente de mi casa además de su gran tamaño.

Justo a los pies de la entrada de mi casa había una pluma de un color rosa, muy, muy grande, al principio pensaría relacionarla con los flamencos pero… Dios mío, pensarlo incluso sería estúpido ya que no son originarios de México, sumado a eso estamos en una zona árida, no es un clima que ellos prefieran.

Por mera curiosidad la tome en mi mano y resulto ser más grande de lo esperado, tenía la longitud desde mi hombro hasta la punta de mis dedos, además, era una pluma muy suave, incluso desprendía un olor bastante extraño… Era ligeramente dulce, no era algo que yo reconociera, de hecho si mi propio olfato no me fallaba, aseguraría que era de algún perfume, y uno sumamente caro.

Mi atención regreso nuevamente al presente cuando un relámpago mas anunciaba el inicio de la lluvia… Una lluvia torrencial cayo rápidamente sobre todo el poblado y no hice otra cosa que abrir la puerta para resguardarme de la lluvia.

-¡Carajo!-Exprese apresurado entrando a la casa y cerrando la puerta tras de mí.

Suspire un poco más relajado y tranquilo al estar en casa, no era precisamente de mis padres… De hecho, actualmente vivo con mis abuelos, mis padres viven en la ciudad de Aguascalientes, opte por vivir con mis abuelos por el simple hecho de que no me agrada la ciudad… En todo caso, es… "Difícil" hasta cierto punto vivir en una gran ciudad, además de que se suele gastar mucho solamente en transportes… Tanto por la facilidad como por la comodidad decidí vivir con mis abuelos… Ellos aceptaron gratamente, después de todo, veo a mi abuela como una segunda madre, ya que desde mi niñez había pasado gran parte de mi vida con ella, más que nada porque mis padres solían dejarme con ella los fines de semana, así que esa es más que nada la razón por la que la veo como una segunda madre.

Mis abuelos tienen un negocio en el cual trabajan el pollo, así que como les había dicho a mis amigos, decidí ayudar a mi abuela en estas vacaciones, claro, tiene trabajadores en esto, pero… En cuanto a la crianza del pollo, ella es quien se encarga de ello personalmente. Eh pasado gran parte de mi niñez viviendo en el rancho con ella viendo como cuida al pollo desde la incubadora. Ya sabía lo que ella hacía para cuidar del pollo. Además, no hay mucho que pudiera hacer en las vacaciones, algo de dinero extra me sentaría bien para comprarme algunas cosas.

-¡Ya llegue!-

Mis abuelos tenían una casa grande, cortesía de mi bisabuelo… Tuvo a 8 hijos, entre ellos la mayor, llamada María Socorro Regalado, mi abuela… Una mujer de gran corazón, que si bien antes de mi era una mujer de carácter fuerte y recia, todo cambia cuando tienes nietos… O eso es lo que me dijo.

La casa al ser muy grande, así que había muchas habitaciones que actualmente servían como bodega de recuerdos para mi abuela. Siendo una casa de dos pisos bastante vieja… Teniendo una casa de la era colonial de casi 500 años es una antigüedad realmente.

Al llegar al patio principal todo cubierto de plantas en macetas porque a mi abuelo "Salvador" le encanta la botánica, una lástima que no se dedicara a ello, pero en fin, actualmente él es abogado y uno muy bueno a pesar de estar en sus setenta años, lo siguen buscando. En fin…

Casi siempre al llegar a casa, ya tarde por la noche, mi abuela siempre dejaba preparada la caña para mi… Ya sea porque ella se va a dormir temprano al igual que mi abuelo. Son alrededor de las diez y media de la noche, así que si, debo suponer que están dormidos.

Me di a la tarea de cenar algo y irme a dormir, más que nada porque si bien iría ayudar a mi abuela con la crianza del pollo, debía levantarme temprano.

Solo le ayudaría las primeras semanas, solo hasta que el pollo este lo suficientemente grande como para que se realice una venta a algún comprador local o que los matemos para la venta del pollo crudo, lo que suceda primero. En todo caso estaría de dos a tres semanas criando el pollo que me asignen.

Para mi sorpresa, mi abuela aún estaba despierta, estaba en la cocina terminando de cenar, ella me miro algo cansada supongo que me espero hasta que yo llegara a casa… Esto solo hizo que me sintiera mal porque si bien había estado con mis amigos, ella estaba aquí esperándome, y posiblemente debido a la lluvia y el golpeteo de las gotas de agua a una de las láminas de metal que hacían de techo para una zona de unas plantas que son de ambiente árido.

-Tardaste más de lo debido-Dijo mi abuela mientras tomaba un vaso de leche tranquilamente.- Incluso pensé que tardarías más pensando que por la lluvia te habrías quedado en algún lugar para resguardarte.-

-Me había quedado platicando un poco con mis amigos, es todo.-

Mi abuela no desconfiaba de mí, después de todo, no fumaba, no tomaba y no tenía algo que dijera que tenía problemas de "vicio" así que nunca pensaba ella que yo hiciera algo malo. Además de que nunca me llamo la atención alguna de esas cosas.

-No tienes que ayudarme, sabes que tengo a algunos que me ayudan con la crianza.- Expreso mi abuela mirándome con cierta angustia.-

Cosa irónica según lo que me contaba mi padre, ya que según el y mis tíos, mi abuela los había hecho trabajar desde que habían cumplido los 14 años cada uno… Claro no a raja tabla como diríamos unos, pero si tenían labores que hacer después de la escuela.

-Bueno… No es como si hiciera algo en estas vacaciones, además solo es cuidarlos en ma madrugada, darles de comer en la tarde y la noche… Es todo, además de ponerles las vacunas cuando te las traigan.-

-¿Estás seguro? Bien puedo pedirle a Elías que se haga cargo-

-Desde luego… Además solo será hasta que el pollo sea lo suficientemente grande para su venta. Dos o tres semanas ¿no?- Dicho esto deje mi mochila en el piso y me senté para comenzar a cenar, había una bolsa con diferentes panes y leche.-

-De acuerdo… Entonces procura no dormir tarde. Debes irte al rancho a las cuatro de la mañana para recibir el pollo…-Dijo ella poniéndose de pie recogiendo su plato.-

Casi había escupido la leche que me había llevado a la boca al escuchar la hora en la que quería que fuera a recibir el pollo. –¿Es muy temprano no?- Exprese tragando la leche con algo de dificultad.-

-No debemos hacer esperar a Orlando, el llegara y dejara el pollo es todo, y como tendrá su ruta para traernos el pollo entonces debes estar antes que él.-

-Pos ni modo… Supongo que lo mejor será irme a dormir una vez que termine ¿verdad?-

-Así es… Te dejare las llaves de la camioneta para que llegues rápido, y por favor procura que las noches de lluvia como esta, bajas las cortinas de las casetas.-

Le di la razón tras un leve asentimiento con mi cabeza mientras regresaba a mi comida, poco después de lavar su plato, ella se despidió y fue a su habitación, yo por mi parte me tome mi tiempo mientras comía tranquilamente… Aún era algo temprano, al menos para mí, opte por mirar la televisión un rato tratando de hacer tiempo mientras cenaba… No había nada relevante tan solo mire las noticias un momento donde según lo que miraba…

-Según reportes no oficiales la tormenta comenzó por la zona de los Altos Jalisco, algo sumamente extraño debido a que no se había pronosticado ninguna tormenta por esa zona.-

-Por otra parte, el avistamiento de lo que parecía ser una especie de ser humanoide causo polémica, si bien las imágenes que mostramos en pantalla no son del todo claras, aun así se puede mirar con claridad la sobra de este ser.-

Bueno… Por una parte puedo decir que no estoy del todo loco, aunque, ¿cómo explicar esta pluma?

Me quede mirándola por un largo rato, tratando de encontrarle alguna solución lógica o de al menos creer que quizás, había algún tipo con un penacho de plumas y simplemente pinto algunas y quizás el viento arrastro alguna de sus plumas hasta a mi… Una teoría muy rebuscada a mi parecer pero… Algo era algo.

No le di más vueltas al asunto, en mi mente todo cuadraba tal cual lo había dejado.

Sin mucho mas que hacer y apagando la televisión me fui a dormir… Con suerte dormiría algunas horas antes de irme...

O eso pensaba yo…

La lluvia en ningún momento había parado, de hecho a mitad de la madrugada… Las 3 de la mañana para ser exactos, a esa hora había escuchado un extraño grito, cosa extraña porque si bien soy una persona de sueño pesado eso no debería haberme despertado de no ser por el hecho de que se había escuchado muy cercas. O quizás había sido un relámpago que choco contra el pararrayos de la casa… No se honestamente. Bien pudieron ser las dos cosas al mismo tiempo.

Estuve preocupado por el hecho de que quizás alguna persona había quedado en medio de algún relámpago por pura mala suerte… Yo y mi altruismo.

Me levante casi de golpe por el sonido, intente encender la luz de mi habitación pero no encendía, supuse que la luz no estaría activa debido a la tormenta, o que quizás algún poste de electricidad tenia daños. Tomando mi teléfono e iluminándome para ponerme ropa, llevando conmigo unas burras (Zapatos de trabajo o como bien pueden ser unas pequeñas botas) una chaqueta de cuero y un paraguas.

Al salir de casa, me topé con la obvia sorpresa de que no había luz en ningún lado, los faroles estaban apagados y no podía ver más allá de lo que mi celular podía iluminar con la linterna.

Recuerdo haber escuchado el grito por la parte trasera de la cuadra de donde yo vivía… Cosa extraña.

Usando el paraguas para resguardarme de la lluvia la cual caía a cantaros, camine por la acera, teniendo la esperanza de que solo una chica que tuviera quizás una o dos copar encima y listo.

Con la escaza luz que mi teléfono ofrecía no miraba nada más allá que agua, vehículos estacionados, y una densa neblina debido al frio de la noche. Decidí rodear la cuadra para estar completamente seguro de que no había nadie por esta zona… Creo que podría considerarlo como un servicio a la comunidad.

Di toda la vuelta a la cuadra, e incluso camine un poco más pero no había nada… O ese era lo que creía… Justo antes de decidir regresar a casa y estar despierto para ir ayudar a mi abuela en el rancho, mire algo encima de un árbol… Habría pasado inadvertido de no ser porque hacia un ruido extraño con las hojas.

Había un pedazo de tela bastante grande en el árbol, además de eso logro mirar aquellas plumas que estaba arraigadas a ese pedazo de tela. No había forma de bajar lo que sea que hubiera ahí, pero sabia que esto no era normal.

Una parte de mi me decía "Bien, ya jugaste al detective… ya lárgate" pero otra parte de mi decía: "Quiero saber que pasa" es simple curiosidad humana… Siento en el fondo que me arrepentiré de esto, o quizás simplemente es el frio de la noche. No tenía un lugar fijo al cual dirigirme o al menos al principio, hasta que en una de las casas, note un rastro de sangre, había manos pintadas en sangre en una de las casas, debido al techo de la casa, no había forma de que el agua pudiera borrar esas huellas en la pared.

Supuse que solamente debía seguir aquel rastro a medias…. Posiblemente la persona se estaría desangrando o quizás simplemente lo estoy exagerando. Estoy demasiado nervioso, ahora mismo podría ser cómplice de algún asesinado.

Me tomo un tiempo según un resto muy borroso, al parecer la persona se apoyaba de las paredes para caminar… Pero mi rastreo terminaba hasta el puente del barrio. Era un puente que daba a un cerro. Por obvias razones el agua tapaba el puente, ya que realmente este rio el cual nos permite pasar no es precisamente muy alto, y ahora como si el destino dijera "No puedes pasar" no había forma de hacerlo, no sin que la corriente de agua que miraba ahora mismo, que por cierto es muy fuerte, me arrastrara como muñeca de trapo.

Suspire frustrado sin saber a dónde más dirigirme, muy en el fondo me habría gustado ayudar.

*Auch* *Sniff* *Sniff*

Mis oídos se agudizaron al escuchar aquel sollozo, utilice mi celular para iluminar el área, pero aun no miraba nada. Fruncí el ceño y hable en voz alta -¿Hola? ¡Hey! ¿Alguien aquí?- Solo el agua de la lluvia era lo único que podía escuchar ahora.

¿Alguna vez han tenido esa sensación de que saben que hay alguien viéndolos por la espalda o que sabes que hay alguien en una habitación a pesar de que no lo estás viendo? Bueno eso era lo que yo sentía en ese momento. La orilla del rio estaba rodeado de árboles frondosos, así que supuse que se estaba escondiendo de mí, en este poblado hay gente mala que cualquier persona quisiera evitar, así que no me sorprendería que estuviera metida en malos pasos y pensara que soy alguno de esos tipos que la vienen persiguiendo… Otra cosa más que me hizo replantearme el ir a casa, pero ya estaba aquí, ya estaba mojado y honestamente mi curiosidad es mayor.

Camine por la orilla del rio buscando detrás de los árboles, no debía estar lejos de eso estaba seguro ya que si bien estaba herida no había un lugar más al cual ir.

-Necesitas asistencia médica, deja que te ayude.- Hable tratando de tranquilizar a la chica.- No estoy aquí para hacerte daño, solo quiero ayudar.-

El silencio y la lluvia golpeando las hojas de los arboles fue mi única respuesta. No estaba lejos, eso me quedaba claro… En todo caso podría simplemente estar asustada por lo que pudo haberle pasado.

No podía simplemente irme como si nada hubiera pasado. Sin embargo… Regrese sobre mis pasos, principalmente porque ya no había un sonido de sollozo cercano, al estar nuevamente cercas del puente puse mayor atención, evite hacer ruido al regresarme nuevamente, debía hacerle pensar que ya me había marchado. Y tal parecía que había funcionado, puesto que, al poco tiempo nuevamente escuche el mismo sollozo, era más leve, como si quisiera contener su propio llanto y escuchar atentamente a que yo me hubiera ido.

*Sniff* *Sniff* *Sob*

Venia de debajo del puente… Tuve cuidado de bajar por el lodo del lugar ya no que quería que el agua me arrastrara. Me aferre de las ramas de los árboles y algunas enredaderas para evitar irme de hocico hacia el rio. Que era como ver los rápidos de algún cañón.

Mientras mas bajaba, mas lograba escuchar mejor el sollozo de aquella chica, nuevamente intente hacer el menor ruido posible ayudado por la lluvia.

Sin embargo, nada me preparo para lo siguiente que vería ahí abajo… Nada… No era algo aterrador, no, de hecho era todo lo contrario a lo que yo me habría imaginado… Y este era el lugar donde comenzaría lo que nunca me imaginé que comenzaría.

Al asomar mi cabeza por uno de los primeros pilares del puente, me encontré con una chica. Bueno esa fue mi primera impresión, estaba recargada contra el pilar opuesto por el cual yo me había asomado, sentada en el fangoso piso húmedo tratando de resguardarse de la lluvia. Su cabello era muy llamativo y muy además de ser muy, muy largo, incluso cubría gran parte de su cuerpo y de su rostro, por lo cual no podía verlo. Ella cubría su rostro entre sus piernas también, por lo cual no me volteo a ver en ningún momento.

Llevaba un vestido, que estaba demasiado sucio y rasgado, no pude verla a detalle ya que no había estado utilizando el celular para iluminarme. Pero lo poco que alcanzaba a distinguir, me daba la certeza de que estaba en mal estado su vestido.

Cerré mi paraguas y me acerque con cuidado, estando debajo del puente la lluvia no tenía realmente relevancia, sin embargo aun así lograba filtrarse algo por los costados del puente y algunas grietas. Cuando di mis primeros pasos para acercarme a ella y la nula iluminación me permitía ver, observe dos cosas a sus costados, eran bultos grandes y voluminosos, parecían húmedos, cosa que me llamo la atención fue que me vino a la mente aquellas alas falsas que utilizan para representar a los ángeles.

Cuando logre ponerme a escasos centímetros de ella, alzó su cabeza.

La poca seguridad que tenía conmigo en ese momento desapareció rápidamente en el momento justo cuando su cabello dejo ver su rostro… Honestamente esperaba algo como las películas de terror por estar siguiendo este tipo de cosas. Pero lejos de obtener un susto de muerte, fue más bien un susto oportuno ante algo que no esperaba. Incluso para quien yo intentaba consolar. Ya que cuando este extraño ser me miro, al igual que yo mostro un rostro de miedo, si no fuera por el pilar detrás de ella, estoy seguro que habría retrocedido varios metros. Sin embargo, fue extraño para ambos debo decir, ya que tanto ella como yo no reaccionamos de forma abrupta.

Ella tenía hocico, un hocico de caballo bastante pequeño a lo que estoy acostumbrado a ver, sus ojos eran mucho, mucho más grandes de lo que un caballo podría tener, poco después las sorpresas no terminaron ahí, pues algo comenzó a iluminar el lugar donde estábamos, era un destello azul proveniente de aquella extraña criatura con cara de caballo, cosa que solo hizo esclarecer lo que ya tenía en frente de mí.

Si bien la iluminación fue lo suficiente para poder mirar a esta criatura, grande fue mi sorpresa al ver que este caballo justo en su frente sobresalía un cuerno lo suficientemente largo, el cuerno era el cual brillaba con ese tono azul cielo. Pude mirar con mayor detalle la figura de este ser. Pese a tener una pose defensiva, teniendo una mano frente de ella, sabía que esta criatura era completamente femenina, ya que sus largas pestañas como su ¿Crin Sería la palabra correcta en este caso? Su crin era sumamente largo y de una tonalidad de colores que solo podían ser de una chica que le agrada todo lo relacionado a los Weebers o Otakus, una combinación de colores que iba desde el amarillo pálido (casi oro) rosa y purpura, sus ojos eran otro mundo en su estructura, había conocido chicas con ojos verdes y azules a lo largo de mi vida académica, pero ella… Tenía un color único en sus ojos, un color purpura profundo. Extrañamente muy brillantes, quizás por el uso de esa extraña luz que emanaba de su cuerno… No lo sé.

Un largo y extenso vestido cubría su cuerpo, era de una sola pieza, de un color blanco escotado, que desde un punto de vista, ya estaba en un muy mal estado. Ella levanto una de sus manos en una posición defensiva mientras que la otra simplemente se tomaba del costado izquierdo de su cuerpo. Mientras con una voz temblorosa y con lo que pude identificar como miedo dijo.

-N-No me hagas daño por favor-

Las preguntas rondaron por mi cabeza, primeramente porque no soy alguien que lastime al prójimo, en segundo… Porque aún no salía de mi transe de entender lo que tenía en frente mío. Era extraño… Demasiado extraño… De hecho ¿Por qué estoy hablando con un caballo?

Una vez que logre salir de mi transe y por fin pude respirar y llevar oxígeno a mi cerebro, luego de pellizcarme un par de veces para comprobar que no estuviera en un sueño dije lo siguiente.

-¿Hablas?- Estoy seguro que mi ángel de la guarda se habría llevado una mano a la cara con la suficiente fuerza como para que me doliera, porque incluso me sentí como un estúpido al rebobinar las palabras que había dicho. Pero ¿¡Porque no preguntar eso!? Quiero decir, es literalmente un caballo… O solo que la maldita mascara que lleve en la cara sea lo suficientemente buena y lo que sale de su cabeza no sea algo que de alucian a ser un unicornio y… Alas… Dios necesito ir con in psicólogo después de esto…

Ella pareció no contestar a mi pregunta, en todo caso parecía confundida por lo que dije y no la culpo, de hecho no debía de ser la frase con la que iniciara todo esto. – Quiero decir… ¿Por qué te haría daño?-

Ella bajo su mano mientras me seguía mirando con cierto aire de desconfianza, en todo momento pensaba que de su cuerno saldría una especie de rayo y me atravesaría, únicamente estaba esperando el menor indicio para saltar hacia un costado, importándome un carajo si me meto en los arbustos llenos de espinas. Prefiero tener encajado espinas a que me atraviese el corazón o el cráneo con un rayo.

-T-Todo este lugar lastima… - Ella no dijo nada más, simplemente miro hacia otro lado tratando de evitar mi mirada pero sin mucho éxito, tal parecía que no quería quitar del todo su mirada de mi por si yo le hacía algo.- ¿Que me asegura que tu no harás lo mismo?

-Creo que el hecho de que tú y yo estemos hablando en este momento y no te esté comiendo dice mucho ¿no crees?- Si bien fue un chiste por el hecho de que como humanos comemos carne, creo que se me paso la mano un poco. Aunque ella parecía haber dejado salir un pequeño bufido como lo haría cualquier caballo, dando a aclarar que no le agrado mi "chiste" y era lógico. –Disculpa.- Me ahorre las palabras ya que honestamente creo que la ofendería.-

-Si no viniste aquí para hacerme algo… ¿Entonces a que viniste? Precias muy insistente en encontrarme y eso fue lo que me asusto-

Me encogí de hombros mientras la miraba. -La naturaleza humana de ayudar a los demás supongo… Altruismo por decir algo… Sin embargo, la pregunta correcta seria… ¿Qué estás haciendo tu aquí?-

Yo estaba en lo correcto, ¿qué hacia una criatura como ella en este lugar? Ya de por si muchas de mis teorías sobre un mundo de hadas comenzaba a ser casi realidad tomando en cuenta mi fanatismo por lo místico, el ocultismo e incluso la mitología. Pero dejando ese tema para otro día… Ella simplemente permaneció en silencio, tan solo frunció el ceño mirando hacia el suelo con desdén, supuse que ella no quería hablar del asunto, tome la iniciativa y camine hacia ella con paso firme, realmente estaba tentado a tocarla, comprobar que no fuera la falta de sueño o que fuera un sueño, que quizás posiblemente yo estaría soñando y justo en el momento en que la toque yo despertare justo en el momento que mi reloj sonara para yo apagar la alarma.

-¡Hey! ¡No quieras sobrepasarte conmigo! No soy una tonta.-

Ella había tomado una vara que había a su lado usándola más que nada para amenazarme.

-Oye, si realmente tuviera las intenciones de lastimarte… ¿Honestamente crees que no lo habría hecho ya?- Sin bajar la vara y con un pulso tembloroso como si ella no quisiera golpearme puse mi mano sobre la vara tomándola fuertemente, no para quitársela, solo para detenerla. –Por favor deja que te ayude, estas sangrando. De quedarte aquí solo terminaras agarrando una infección.-

Ella intento apartar mi mano de la vara, una vez que ella logro hacerlo simplemente me miro a los ojos por un breve periodo de tiempo… Era como si ella viera a través de mí. Tuve un escalofrió recorriendo mi columna vertebral mientras si mirada se enfocaba en mí, buscando cualquier indicio que le dijera que le estaba mintiendo, o eso creía yo.

Con una mirada de derrota, ella bajo ligeramente la mirada, y algo que note también, fue que sus orejas se habían movido hacia atrás, supongo que iban acorde a las emociones que ella sentía en ese momento.

-¿Me prometes que no me harás nada?-

Sin apartar la mirada de mí, siguió observándome de una manera inquisitiva, a lo que yo dije.

-Bueno… Necesitare hacerte algo, ya sabes… Tus heridas.- Sonreí tontamente debido a la pequeña tontería.-

Y por primera vez, observe como un caballo sonreía sin parecer extraño.

-Está bien… S-Solo dame un momento para…- Dicho esto, ella intento ponerse de pie, pero sin mucho éxito, en su primer y segundo intento, observe como sus… Pesuñas… Si, pesuñas, le temblaban cada vez que intentaba ponerse de pie, en su tercer me acerque ayudarla tomándola de una de sus manos y ofreciendo mi hombro para que se apoyara, al poner rápidamente mis manos sobre las suyas, me di cuenta de que estaba completamente helada, y tiritaba de frio.- Gracias… Yo… No tuve precisamente un aterrizaje muy bueno…-

Mire una de sus alas y una de ellas las arrastraba a diferencia de la otra, la cual parecía estar "recogida" como la tendrían las aves. –Sostente en el pilar un momento.-

Ella con extrañeza me hizo caso, pero cuando me aleje un poco, me quite la chaquete y se la coloque encima de sus hombros para cubrirla, note que ella dejo salir un suspiro de alivio mientras parecía disfrutar del calor de la chaqueta, abrí el paraguas y nuevamente ofrecí mi hombro para que se apoyara. Cosa que le fue muy útil, ya que ella era incluso más alta que yo, y viniendo de una familia donde todos somos de una altura muy superior a la promedio es decir mucho de mí. Si yo era alto, ella era más alta que yo.

-Realmente te agradezco… Siento mucho no tener nada conmigo.- Había un tono de vergüenza en su voz, supongo que nunca había estado en una situación donde ella ocupara ayuda.

-Descuida… De momento salgamos de aquí… Estas muy helada, antes no te dio hipotermia.-Dicho esto comencé a caminar por el lugar enlodado, teniendo cuidado y apoyando principalmente mis pasos sobre las piedras más fijas.

-Suelo ser más resistente que el poni promedio, pero no me haría mal algo de ayuda médica… ¿Vives lejos?-

-unas cuadras, solo apóyate en mi-

Ella podía caminar bien, sus piernas no estaban fracturadas ni sus brazos, tan solo había una herida en su costado y una de sus alas parecía rota, quizás le faltaban fuerzas para andar por si sola ya que en todo momento parecía perder por unos instantes la fuerza para seguir caminando.

En plena madrugada y con la tormenta que caía encima de nosotros, no había automóviles que pasaran y mucho menos civiles, podría decir que teníamos la vía libre hasta llegar a casa… Tardamos un poco más de lo debido, pero eventualmente terminamos llegando, abrí la puerta con algo de brusquedad, realmente quería entrar ya estaba empapado hasta las rodillas. Tan solo entrar, basto para que dejara yo salir un suspiro de alivio mientras cerraba la puerta detrás de mí.

Intente encender el interruptor de la hall pero tal parecía que aún no llegaba la energía eléctrica. Saque mi teléfono y nuevamente lo utilice de linterna para guiarnos por la penumbra de la casa, por su parte, ella parecía intrigada por el dispositivo que tenía en la mano pero no dijo nada, supongo que ella desde su punto de vista lo atribuyo a la "magia" y hablando de eso, ella utilizo nuevamente su cuerno para iluminar el camino hasta lo que sería mi cuarto, donde, afortunadamente y para mi buen esfuerzo, se encontraba en el rincón más amplio de la casa.

Y como si se tratara de esconder a una mascota gigante parlanchina, encamine a esta… ¿Yegua? ¿Hembra? No sé cuál sea el término correcto. Y tengo miedo de "cagarla"

En cualquier caso, no fue difícil acompañarla hasta mi habitación. Le entregue un par de toallas limpias para que pudiera secarse, además que por obvias razones, siendo una "hembra" necesitaría algo de privacidad, quiero decir… O más bien… ¿Cómo decir esto sin parecer un pervertido? Bueno… La deje sola unos instantes mientras traía conmigo un par de velas y algo de gasa, alcohol, y quizás algo de hilo. No sé qué clase de herida este tratando, pero era mejor estar seguros.

Cargando conmigo un gran bulto de cosas, toque la puerta de mi propia habitación 3 veces y su voz se escuchó desde el otro lado. Entre con cuidado y como era notorio, ella seguía usando su cuerno para iluminar la habitación, por obvias razones, ella se había quitado su ropa y solo tenía las toallas cubriendo su cuerpo de una forma… Muy reveladora pese a que se cubría de forma correcta. Aparte la mirada por respeto y acomode las cosas sobre la mesa de trabajo que tengo. Ella miro con cierta curiosidad pero note un ligero temblor en su cuerpo, supuse que debía tratarse por el frio, había estado empapada desde hace varias horas y con el clima frío cercas del rio… Bueno, ciertamente es una suerte que no le hubiera dado hipotermia.

El silencio fue un factor de inquietud entre ambos, ni yo ni ella queríamos romper el hielo del silencio, tan solo me dedique a encender unas velas y acomodarlas para poder mirar mejor en esta oscuridad…

Cuando las velas estaban encendidas y me arrodille frente a esta yegua para tratar la herida que tenía en su costado, (quien estaba sentada al borde de la cama) ella se aclaró la garganta para llamar mi atención, a lo que yo levante la mirada y ella dijo.

-A todo esto… Nunca me dijiste tu nombre.- Pregunto ella con claro interés, a lo que tuve también la misma curiosidad por saber su nombre. Tome un poco de algodón y le puse algo de alcohol para limpiar lo que parecía ser una cortada a partir desde la base de su estómago, rodeando su cintura hasta la parte media de la espalda. Afortunadamente no era profunda, así que no necesitaría de puntadas, pero si estaba demasiado sucia. –No esperaras que te diga, chico o con algún sobrenombre.-

-Alejandro… , pero mis amigos me llaman Alex debido a que somos muchos los que nos llamamos "Alejandro"- Explique levantando un poco la toalla donde tenía su herida, dejándome ver un poco su abdomen y ahí pude ver la herida perfectamente.

-¿Alejandro es un nombre común?- Dijo ella con curiosidad, al poco tiempo note que ella observo la botella de Alcohol, o quizás simplemente el olor le llego a la nariz, porque no estoy seguro si podrá leer nuestro idioma… Quiero decir, hablamos en el mismo idioma, pero no estoy seguro de si ella escribirá también en el mismo idioma. –Esa cosa va arder ¿verdad?-

No le respondí, de hecho me detuve justo cuando estaba a punto de ponerle el algodón con el alcohol. –Es bastante común realmente, particularmente lo utilizan como segundo nombre y yo tengo tres.-

-¿Y cuáles son tus otros dos nom... AH!-

Aproveche su distracción para limpiarle la herida, esto solo provoco que ella diera una leve patada por reacción, seguidamente ella se mordió el labio inferior como si intentara soportar el dolor del ardor. Pasaron un par de minutos hasta que termine de limpiarle la herida y comencé a ponerle una venda que rodaba todo toda la parte que correspondía a la herida y parte de su abdomen. Una vez que había terminado, ella parecía tratar de contener las lágrimas por el dolor que le provoque. Ella comenzaría a mirarme con una mirada de disgusto y ligero enojo.

-No tenías que ser tan brusco…- Dijo ella tratando de reprenderme.-

-No fui brusco, si te mantenías viendo como acercaba el algodón, te habría dolido más…- Dicho esto me puse de pie.- Pero ya que habíamos tocado el tema de los nombres… ¿Cuál es el tuyo?-

Ella no me contesto rápido, de hecho su atención paso a la venda que le había puesto, palpando levemente el lugar donde yo había colocado la venda –Mi Amore Cadenza… Pero me agrada más que me digan Cadence.-

-Qué extraño nombre…-

-Mira quien lo dice…- Ella cruzo sus brazos debajo de su gran pecho, solo para alzarlo ligeramente, a lo que yo me sonroje.- Yo nunca había escuchado tu nombre en ninguna parte de mi hogar.- Hablo ella como si pareciera ofendida por lo que dije.-

Antes de que yo hablara, mire una de sus alas, siendo la de la derecha la cual colgaba como si estuviera rota. Poniéndome de pie me acerque hasta el otro lado de la cama, a lo que ella me miro con algo desconfianza y moviéndose un poco hacia atrás como si se alejara de mi.

-¿Me dejas revisar tu ala?- Pedí tranquilamente mientras señalaba su ala, la cual seguía caída.

-¿S-Sabes al menos algo sobre medicina y como tratar un ala rota?- Hablo con un tono tembloroso y nervioso, en su acto de autodefensa, ella tomo su propia ala para evitar que yo la tocara.

-No exactamente, pero una vez me encargue de vendar y curar el ala rota de mi águila.- Honestamente no había hecho nada de eso, de hecho lo más cercano a eso fue a una golondrina que teníamos en la escuela y cuidábamos todos los del salón. Pero sabía el procedimiento ya que una veterinaria nos había explicado cómo hacerlo.

Ante mi mentira piadosa, ella miro momentáneamente su ala y después me miro a mi. –No intentes nada raro ¿de acuerdo?- Dijo ella en un tono que intentaba sonar amenazador pero… Honestamente, su apariencia de caballo mojado y su extraño pero curioso rostro no le ayudaba en nada. De hecho parecía tierno hasta cierto punto como esta yegua se enojaba.

-Pierde cuidado.- Recuerdo que tenia un conjunto de tablas que tenía planeado usar para modelos a escala de una maqueta para el trabajo de artes, así que tenia una gran variedad de tamaños. Con una cinta de medir de construcción (Que era lo único que tenia a la mano) me acerque a ella y tomando muy delicadamente su ala sana, la extendí en toda su envergadura.

Cuando coloque mis manos encima de su ala sana, ella se estremeció bruscamente por unos instantes mientras me miraba con una mirada cristalina, casi suplicando de que tuviera cuidado, cosa que hice.

Por extraño que pareciera… Sus plumas estaban muy secas, recordándome que algunas aves tenían un conjunto de plumas especiales que les permitía tener una especie de plumas que servían como impermeabilizantes.

Para mi sorpresa su ala era Enorme, no grande… Enorme, al extender la cinta sobre su ala, para tener una idea de que tamaño ocuparía una tabla. AL medirla me di cuenta de que solamente una ala tenia de envergadura fácilmente 2.10 metros, solo UNA ala, no era de extrañar que la pluma que había encontrado fuera descomunalmente grande. Cuando termine de medir, le hice una señal para que recogiera su ala, y casi como si fuera una extremidad como su brazo, su ala se recogió como las aves normalmente las ponen. Yo por mi parte sabia que necesitaría hablar con mi psiquiatra… Si tuviera uno claro.

Tomando una tabla de la mitad de tamaño que el ala, o lo más aproximado a un metro, encontré una, que si bien le faltaban unos centímetros para estar al tamaño que necesitaba, era útil de momento. Nuevamente tome las vendas y unas chapas, y me acerque del otro lado de la cama donde tenía el ala rota.

-Cadence… - le entregue un gran pedazo de madera.- Muérdelo, honestamente no sé qué tan dañada este tu ala… Pero no puedo asegurarte que lo que voy hacerte no te va a doler, así que…-

-Está bien…- Su tono de voz lo decía, ella no estaba de acuerdo, pero si quería mejorar o al menos mitigar el dolor que actualmente sentía, necesitaba que la revisara.

Mis manos me temblaban, tome su ala rota y la levante, y apenas hacerlo, ella comenzó a gemir de dolor y a retorcerse levemente. Ella no tomo mi idea de usar el pedazo de madera para morderlo, suspire pensando que era una yegua terca… Comencé a palpar toda su ala, especialmente debajo de las plumas, para comprobar que no hubiera una herida superficial que debiera limpiarse… Afortunadamente no, tan solo había un hueso dislocado y si, donde estaba roto era justamente en la parte central del ala. Sin el permiso de Cadence, tome esa zona y en un rápido movimiento acomode el hueso dislocado, haciendo que ella diera un grito lo suficientemente fuerte de dolor, que si no fuera por la lluvia que estaba cayendo, estoy seguro que todos nos habrían escuchado.

Ella no dijo nada, solo permaneció tratando de aguantar las lagrimas, lagrimas que inevitablemente terminaron por salir debido al dolor que yo, lamentablemente tuve que causarle.

Recuerdo que me habían dicho que debía acomodar el ala apoyada por una venda y un soporte, para que sola sanara eventualmente. Acomode su ala contra su espalda como miraba la otra ala de Cadence, tuve que usar toda la venda que tenía para hacer un soporte firme y sobre todo rodear toda la cintura de Cadence, para que el ala no se moviera por ningún motivo. Finalizada la tarea solté su ala y solamente tome un par de servilletas y se las di a Cadence.

-Disculpa, no… No tenía experiencia como tal realmente… Hice lo mejor que pude…-Ella no me contesto, permaneció en silencio un momento sin voltearme a ver, simplemente se limpió sus lágrimas con la servilleta.

Pasaron un par de minutos hasta que su llanto por fin se calmó, lo cual fue un alivio.

-M-Muchas gracias… Por todo…-

-Bueno…-Hable con modestia.- Realmente no es que hiciera la gran cosa.-

-Claro que lo hiciste… ¿Crees que esto no es nada? Pareciera que no conocieras el significado del honor propio.- Dijo ella en un tono que si bien era un poco más calmado, había aun algo de dolor en sus palabras. –Al menos… Alguien se dignó ayudarme cuando más lo necesitaba… Te agradezco, de verdad.-

Sus palabras no solo me alegraron, si no que un leve sonrojo se mostró en mis mejillas, debo decir y agradecer que si no fuera por la escaza luz de las velas, ella se habría dado cuenta.

-Ya has hecho mucho por mi realmente… Y, honestamente me sentiría muy mal estándote pidiendo más ayuda de la que ya me has dado…-

-Para nada, estaría feliz de ayudarte.-Dije rápidamente.- Al menos claro que… Si sabes cómo regresar por donde viniste no es así?-

-Bueno… No realmente… Es una historia bastante larga y… No quisiera hablar de ello por ahora si soy honesta. Es mas un asunto personal.- Ella aparto su mirada evadiendo mi mirada, decidí no presionarla, no creo que sea bueno, además… Si realmente quisiera desahogarse, lo hablara eventualmente… Supongo…

-Bueno… ¿Porque no descansas un poco? Yo puedo dormir en mi sillón.-

-¿Qué? ¡NO!, ¡no después de todo lo que has hecho!- Era casi como si ella se sintiera ofendida por mi proposición, de hecho casi se levantaba de golpe, y al hacerlo casi una de las toallas se le caía, si no fuera porque ella las tomo antes que eso, habría quedado desnuda.

-Creo que tu has pasado por más cosas últimamente… Mírate, apenas puedes mantenerte en pie, tienes un ala rota, estas herida, cansada y posiblemente hambrienta ¿no?-

Casi como si fuera una señal de ello, Cadence estaba a punto de hablar, pero cerro su hocico rápidamente, cuando fue su estómago quien la traiciono gruñendo levemente.

-Aun así… No sería justo para ti…- Dijo ella avergonzada por lo que su estómago acabo de hacer.-

-Sería más injusto para mi dejar a mi invitada en un sillón, sinceramente sería un pésimo anfitrión si lo permitiera… Iré a traerte algo de comer y podrás descansar un poco de acuerdo?- Ella simplemente asintió.- Bien… Regresare en unos minutos, cobíjate, trata de que tu cuerpo se caliente, has estado mucho tiempo en el frio.-

Dicho esto, me dirijo a la puerta pero antes de salir por ella, escuche la voz de Cadence decir. –Te lo agradezco… De verdad…-

-Bueno… Habrías hecho lo mismo por mi de estar en mi lugar… ¿No?-


Tenía tantas preguntas… Tantas dudas y realmente creía que este era un sueño del cual yo me despertaría en cualquier momento… Sabía que cuando menos me esperara, la alarma sonaría y me iría al rancho a recibir el pollo de crianza de este mes…
¿Porque creer que un caballo habla y encima de todo tiene alas y cuerno? Es un sueño, tiene que serlo… DEBE SERLO… ¿Verdad?... ¿No es verdad?...