Advertencias:

Los personajes del Universo Marvel no me pertenecen, a excepción de los personajes originales introducidos aquí.

Este fanfic fue escrito para entretener.

Este fanfic contiene drama, violencia, sexo y terror.

Por lo tanto no es para todo público.

Capítulo 16 ¿Qué nos ocultas?

Agradecía que el interrogatorio no se demoró más, el dolor se había vuelto insoportable y no podría mantenerse firme más tiempo.

No fue difícil encontrar baños dentro de esa ala del Complejo, entro al baño de mujeres a paso lento y cuando la puerta se cerró tras de sí, se llevó la mano al vientre y cayo de rodillas sobre las frías baldosas. Normalizo su respiración lo mejor que pudo, se puso de pie para llegar a paso lento hacia uno de los inodoros y cerró la puerta del compartimiento.

Levanto la tapa del inodoro y se dejó caer, sentándose de golpe mientras apretaba su vientre. La pelirroja sudaba y jadeaba de dolor, no entendía que demonios le provocaba esa sensación tan horrible en el interior de su vientre. Algo punzante y caliente quería salir de su cuerpo y no lo soportó más.

Se levanto el vestido, bajo sus pantaletas y con sumo cuidado se retiró el tampón llevándose la sorpresa de que el dispositivo de algodón estaba lleno de sangre y goteando. La sensación de "algo" brotando de su interior y cayendo al inodoro la hizo levantarse, vio horrorizada como un enorme coagulo de sangre se deshacía al contacto con el agua.

– ¿Qué carajos? – Susurro abrumada por ver tanta sangre entre sus dedos y en el inodoro. No entendía nada esos cambios en su cuerpo ¿Realmente las mujeres sufrían tanto en su periodo menstrual?

Algo tibio resbalando por su pierna la saco de sus pensamientos, vio como un hilo de sangre manchaba su piel hasta reposar cerca de su rodilla. De inmediato tomo papel higiénico y se limpio con nerviosismo, solo para sentir como otro hilo de sangre se deslizaba por su otra pierna.

– No puede ser… – Saco de un bolsillo del vestido otro tampón para introducirlo y evitar que más sangre saliera de su cuerpo. Sus piernas y el suelo del baño eran un desastre, se apresuro para limpiarse dejando unas pocas manchas de sangre seca en su piel, tallo el suelo con esmero con el papel hasta no dejar rastro.

Presiono el botón para que el agua se llevara el contenido del inodoro y salió de ahí para recargarse en el lavabo.

Esto era demasiado para ella, no entendía por qué su cuerpo actuaba de esta forma, no encontraba la manera de explicarle a alguien su condición y que no la mirara como un fenómeno.

Porque no era una mujer normal, eso siempre lo supo.

No le crece vello corporal, no menstrua, su crecimiento es lento y su piel no se daña por el sol.

Que no puede morir.

¿Cómo le explicas esto a alguien y que no sepa que respuesta darte? Ya se veía siendo objeto de todo tipo de exámenes y análisis.

Decidió dejar esto de lado, todavía no se sentía segura de que las personas dentro de este Complejo supieran algo tan grande. Se limpió las piernas con paños húmedos, lavo su rostro y salió más repuesta de los baños pero al cerrar la puerta tras de si todo a su alrededor dio vueltas.

– ¿Qué mierda? – Rápidamente recargo su espalda sobre la pared para evitar caerse, todas estas reacciones en su cuerpo comenzaban a asustarle.

Sácalo… debes de sacarlo de tu cuerpo.

Esa voz de nuevo.

No tenía necesidad de mirar a su alrededor, esa voz venía de su propia cabeza, de su mente. La pelirroja estaba segura de haberla escuchado antes, pero ningún recuerdo o momento le ayudaba a conectar esa voz con su pasado.

Estás…

– Kassandra ¿Estás bien? – Una segunda voz, esta vez una externa, la saco de sus pensamientos.

Frente a ella estaba el agente Coulson y a su lado otro agente de SHIELD, cada uno cargando una taza con café. Podía ver como la pelirroja se balanceaba a los lados y como su cabeza se movía de manera errática.

– De acuerdo, no digas nada. – Le cedió la taza a su compañero y tomo de la mano a la chica. – No te sueltes, vamos a mi oficina. –

A unos metros de distancia, un portal se abría en un lugar del Complejo, alejado de los baños pero a una distancia prudente. El maestro de las Artes Místicas cruza el portal y logra ver toda la interacción entre la chica y el agente, justo la persona que debía encontrar pero no deseaba ver.

Suspiro resignado y se dio la vuelta, lo mejor era buscar a Stark y hacer las cosas tal como se le había exigido sino quería iniciar una pelea con el resto de los Vengadores.

Una vez dentro de su oficina y con las tazas en su escritorio, invitó a la chica a sentarse en el sillón largo del lugar, pudo ver el andar lento de sus pasos hasta dejarse caer en la comodidad del mueble.

Durante el corto trayecto, Coulson no soltó la mano de la chica, en esos minutos pudo sentir un ligero temblor en ella y una debilidad bastante marcada. Juraría que sintió cada hueso de su muñeca y que un apretón fuerte la podría romper.

Una parte dentro de él, le decía que era un agente, que esto era su trabajo y que debía tomarse el caso de esa jovencita con seriedad e imparcialidad, pues aún con la ayuda brindada y el testimonio de Jobs, ella era todavía estaba bajo investigación.

– Toma esto. – Le ofreció a la joven una taza de té de manzanilla, no perdió ni un detalle de sus movimientos, su gesto agotado, la poca fuerza con la que estiro ambas manos y tomaba la taza.

El estado físico de esa chica le hacía dudar de su juicio, ningún espía o miembro de un grupo criminal del calibre de KODE estaría en esa condición tan débil.

– Gracias, Agente Coulson. – Agradeció la pelirroja después de dar el primer sorbo.

El mayor no dejo de observarla, por su cabeza pasaban un fin de posibilidades. Creía que por la inexperiencia de Jobs, pudo haberse dejado engañar por una muy buena espía. O que tal vez la joven se involucro demasiado con KODE y por arrepentimiento decidió traicionarlos.

¿Y si estaba en lo correcto? Lo averiguaría.

– Debes de sentirte extraña en otro país, en otro ambiente ¿Me equivoco? – El agente comenzó con una pregunta amena, quería suponer que su estado podría deberse a los nervios de sentirse expuesta y vulnerable.

Estaba a punto de tomar otro sorbo del té y miro al agente. – Un poco, no es fácil acostumbrarme. – Admitió pero de inmediato cubrió sus labios con la taza y tomo el sorbo a la bebida caliente.

"¿Qué ocultas, niña?"

Phil continuo con su actitud amable, debía de sacarle la verdad con la guardia baja.

– Supongo que viniendo de otro país, en otro continente, estar en Estados Unidos debe de provocarte un shock cultural. – Si, solo tenía que continuar con la charla casual y amena, así la joven se dejaría llevar y hablaría.

Contrario a lo que hubiese esperado, la joven lo miro confundida y sin saber como responder. – ¿Choque cultural? –

– Si, es algo muy común cuando personas de otro país viajan para conocer otras culturas y se encuentran en situaciones que no suelen ser cotidianas en su país de origen. – Phil se explayo a grandes rasgos. – Dado que tú eres europea y viviste gran parte en Rumanía, debes de sentirte fuera de lugar, en tu situación yo también me sentiría así. –

Kassandra bajo la mirada hacia la taza en sus manos, a simple vista pareciera que estuviera evitando la pregunta y que pensaba en una respuesta ingeniosa, pero su expresión mostraba algo totalmente diferente. El agente estaba completamente seguro que esos ojos de color tan peculiar guardaban una enorme tristeza, en cualquier instante podría tornarse acuosos pero la chica compuso su semblante y levanto la vista.

– No estoy segura, quiero decir. No puedo salir de aquí por mi seguridad y no conozco casi nada de este país. – Dio un sorbo al té, sentía un nudo en la garganta y la sensación de la bebida caliente le reconfortaba, hablar de su vida no era nada agradable. – En la base de KODE no podía salir porque lo tenía prohibido y si conseguía unas horas al aire libre no podía alejarme mucho porque creían que me escaparía de nuevo, así que conozco muy poco de Rumanía. –

Si la chica estaba diciendo la verdad y si realmente estaba tan alejada del mundo exterior, entonces tendría mucho sentido que no sintiera tanta diferencia a la sociedad de Rumania a la de Estados Unidos. Es decir, la chica no salía del Complejo.

– El Capitán Rogers menciono que cuando te encontró fuera de la base de KODE, un lobo estaba protegiéndote. – El agente quería indagar en más detalles, recordó entonces que en el Hospital la chica menciono tener más material de la organización escondida en el bosque.

La pelirroja no recordaba mucho, cuando Milena la confronto estaba demasiado débil para pelear, probablemente su amigo llego después. – Si, es mi amigo, se llama Zăpadă. – Respondió la chica con un brillo en su mirada y mostrando una sonrisa sincera.

Esto si que era una sorpresa, esta era la primera vez que ve una expresión diferente en su rostro en todo el tiempo que tuvo contacto con ella. Desde el momento en que Joshua la presento, sus facciones solo mostraban una expresión temerosa y tímida, en un principio creyó que la chica era alguien taciturna o que todo eso era solo una farsa que caería en cualquier momento. Y aunque seguía creyendo que debía presionarla más para que mostrara intenciones ocultas, cada segundo se convencía de que la joven era solo una victima de KODE.

– ¿Zapada? Disculpa mi podre pronunciación. – El agente no perdía su educación.

– Zăpadă. – Corrigió la joven. – Significa "nieve" en rumano. – Extrañaba demasiado a su amigo, para ella ese lobo no era un simple animal ni una mascota, nadie comprendía el amor que tenía por cada criatura amada por ella. Rogaba que estuviera bien, que ningún miembro de KODE lo encuentre y le haga daño, apostaba a los sentidos e instintos del lobo.

– Es curioso que a un animal no domestico le digan "amigo" ¿Cómo lo lograste? – Ahora el agente estaba intrigado.

– ¿Lograr? No creo haber hecho algo especial para que él decidiera quedarse a mi lado a pesar de mi… situación. – Dio otro sorbo al té, a pesar de su resistencia a las altas temperaturas, estaba tomando la bebida de forma pausada y calmada. No se sentía con energía ni para alimentarse.

– Lo encontré en el bosque cuando era un cachorro pequeño, no tenía una manada ni su madre estaba en la zona, no se como termino ahí, así que solo me acerque a él y lo cuide. Tuve mucho cuidado de que nadie de KODE supiera de su existencia. –

No debía ser adivino para deducir a que se refería con su "situación". – ¿Qué hubiese pasado si alguien de KODE se enterará? –

Phil seguía observando discretamente el perfil de la chica sentada frente suyo, no podía evitar caer en una contradicción al ver su estado físico. Si Kassandra fuese miembro activo de KODE y estuviera trabajando para ellos ¿Por qué diablos estaría en esas pésimas condiciones de salud?

Muchos elementos apuntaban a que la joven pelirroja era solo una víctima de este grupo criminal, aquellos que estuvieron en la misión en Rumania, fueron testigos del comportamiento de la chica que Steve Rogers capturo en las afueras de la base y como ella exigía que no se llevaran "la propiedad del líder".

Todavía faltaban más interrogatorios por hacer, investigaciones por terminar y podrían concluir si la joven es realmente alguien por quien metería las manos al fuego.

¿Tendrá una codependencia emocional al líder de esa organización? Entonces no hubiera matado a otros miembros de KODE para escapar.

¿Síndrome de Estocolmo? Eso tampoco era lógico, en los cortos minutos que duro la entrevista, la chica nunca menciono al líder de KODE, ni salto en su defensa. Su rostro jamás reflejo una admiración, ni siquiera simpatía al mencionar que estuvo años dentro de esa organización criminal.

– ¿Te has sentido mal, Kassandra? – El agente se limito a iniciar algo casual, preocuparse por su estado de salud tal vez la haría hablar y ella podría confiar en él.

Tal vez.

¿Habría la posibilidad de que lo estuviese ocultando tan bien para engañarlos a todos?

– Un poco. – Admitió la chica alejando la taza de su boca, la sostuvo con ambas manos y la apoyo sobre sus rodillas.

– ¿Un poco? No quiero entrometerme pero te ves muy pálida y hace unos minutos juraría que estabas a punto de desmayarte. – ¿Era su imaginación o Kassandra tenía una nula preocupación por si misma?

La pelirroja evito la mirada del agente, no sabía como responder a eso, desde su huida de KODE había recibido mucha atención y no estaba segura de como reaccionar o que decir. Se sentía obligada a ignorar su propio dolor, aunque ya no estuviera bajo la vigilancia de los miembros de KODE, dejar esas conductas le era muy difícil.

– No es nada, en serio. – Ni ella estaba convencida de sus palabras, claro que estaba sufriendo de algo muy grave, podía sentirlo en esos espasmos horribles. Pero, por eso pasan las mujeres humanas normales ¿No?

– Se que estoy siendo insistente, pero me dijo el Capitán Rogers que tienes anemia ¿Si estás tomando las vitaminas y suplementos que te recetaron? –

– Si, estoy siguiendo las indicaciones que me dieron. – Tomo otro sorbo de la taza y se permitió relajarse.

– Entonces, solo es una anemia ¿Cierto? – Coulson pregunto aquello mirándola fijamente, buscando en su rostro alguna señal, una micro expresión, algo que pudiera delatarla.

Sabía de antemano que todavía quedaban más interrogatorios, más investigaciones y pruebas por recabar, pero si de una conversación casual podía conseguir más información, entonces no estaría mal.

– Bueno… – Susurro cubriendo su boca con la taza, lucía insegura de decir lo siguiente. – He tenido un problema pero no se si deba decirle… –

La pelirroja se veía insegura y bastante tímida o eso parecía para el agente.

– Puedes decírmelo. – Le susurro bajando un poco el tono de su voz. – Puedes confiar en mi y si está en mis posibilidades puedo ayudarte. –

Kassandra lo miro y volvió su vista hacia la taza, finalmente bajo la taza para posarla sobre sus rodillas. – No se si sea correcto decírselo, es un problema femenino. – Admitió la chica con las mejillas coloradas, aunque sabía que las humanas normales tenían el periodo, no era nada común que se hablara con naturalidad de ese tema con hombres.

– ¿Femenino? – El agente podría darse una idea, pero era mejor que la chica terminará de explicarse.

– Si, bueno, usted entiende a que me refiero. – Respondió la chica mostrando un visible sonrojo en las mejillas. Entonces el agente comprendió de inmediato el motivo de su estado tan débil, sabia de sobra como algo tan común como el periodo menstrual podía volverse una tortura para algunas agentes que llegaban a incapacitarlas para trabajar.

Coulson carraspeo un par de veces. – Entonces no es nada grave. – Concluyo un poco avergonzado por haber cuestionado demasiado a la chica. Observo como la eslovaca daba otro sorbo al té,

– No era mi intención incomodarte. – Dijo aquello con la intención de la chica no se cerrará a él y que en las siguientes evaluaciones e interrogatorios todo fluyera a que facilitará más información de utilidad para SHIELD.

Kassandra no respondió, la expresión de su rostro decía todo: No estaba molesta con él, pero no dejaba de mostrarse reservada.

Los toques a la puerta de la oficina interrumpieron cualquier otra pregunta que planeará hacer el agente.

– Adelante. – Le concedió el acceso a la oficina y Steve Rogers entro buscando con la mirada a alguien y cuando sus ojos dieron con la chica, sonrió y se dirigió a ella.

– ¿Interrumpí algo? – Pregunto Rogers por cortesía al agente.

– Nada importante Capitán, solo estábamos conversando. – No iba a decirle con exactitud que estaba tratando de sacarle más información a Kassandra quien tomaba un sorbo a su taza de té.

La chica no parecía haberse dado cuenta de sus intenciones, conservaba aún una pizca de inocencia a pesar de la vida que tuvo.

– ¿Ah si? Creí que el interrogatorio había concluido hace unos minutos. – Cuestiono Rogers, siendo bastante perspicaz, la pelirroja solo parpadeo y sus ojos dieron de Coulson a Rogers.

– Así es Capitán, decidimos dejarlo por el día de hoy, pero necesitaremos hacerle más preguntas a Kassandra en otro momento. –

Coulson se levanto de su sitio para estar a la altura de Steve Rogers. – Todavía estamos analizando la información de la memoria USB y ya se termino de clasificar todas las armas y material que encontramos en la base. –

La chica dio otro sorbo a su té, escuchaba atentamente la conversación de ambos hombres, después de todo no era ajena a todo eso, sabía de sobra que tipo de cosas tenían en su poder KODE.

– Nos tomará tiempo desmantelar esa organización, pero tenemos la seguridad de que localizaremos a los miembros que podamos. – Steve respondió al agente y dirigió su atención a la chica. – Localizaron en Londres a un miembro de KODE. –

La pelirroja abrió los ojos con asombro, poco le falto para levantarse de golpe de su lugar.

– ¿Es en serio? – Preguntó con un brillo en sus ojos, una expresión totalmente nueva desde su llegada al Complejo.

Eso no paso desapercibido por ambos hombres, para Steve esa muestra de emociones era algo diferente a la misma expresión taciturna y mirada perdida que solía ver en ella. Lucia visiblemente emocionada, feliz y ansiosa por saber más al respecto. Para el agente Coulson, esa simple muestra de emociones había sido tan genuina y honesta que le parecía poco probable que esa chica realmente fuese una espía.

Nadie se alegría de esa forma al saber que están capturando a sus compañeros.

– Según nos informaron, se llama Jhon Petterson, todavía no nos han enviado el reporte completo, pero ya saben donde vive y trabaja. Tenía hasta una familia y todo indica que su esposa no tenía ni idea sobre su otra vida. –

Mientras Steve daba detalles de este avance, la pelirroja no dejaba de escuchar y asentir a sus palabras. Tenía conocimiento de que muchos de los miembros de KODE tenían una doble vida, otros incluso habían involucrado a su familia con el fin de añadir a más personas a la organización.

No era novedad para ella que algo así ocurriera, era demasiado normal en ese tipo de ambientes.

– Afortunadamente no se ha visto actividad sospechosa cerca de aquí, puedes estar tranquila Kassandra. – El líder de los Vengadores le sonrió a la chica. – Pero a pesar de eso, debemos seguir las mismas precauciones que Tony te indico ¿De acuerdo? –

– Entiendo. – Respondió la pelirroja y dio un último sorbo a su té, sabía a la perfección a que se refería con eso, ya debía de estar enterado de lo ocurrido la noche anterior.

Sintió vergüenza por haber tenido aquel arrebato, no quería justificar sus acciones, pero simplemente estaba acostumbrada a querer huir de cualquier sitio donde pasaba más de una noche viviendo.

¿Será eso que llaman ansiedad? No lo sabía, solo sentía la terrible necesidad de salir corriendo lejos y no volver, el estar encerrada era como volver a entrar a la base de KODE.

– Ya tendrás la oportunidad de salir acompañada por alguien del Complejo. – Le aseguro el agente, tomo de las manos de la chica la taza vacía y las colocó en una mesa donde reposaba una cafetera y recipientes con azúcar, bolsas de té y otros complementos.

– ¿Ya conocías Nueva York? – Coulson dirigió su pregunta a la chica, pero se quedo callada, dudando en responder.

– Eh, no… no, no… creo que no. – Su respuesta sonaba confusa, parecía haber dudado en decir ese primer "No".

– Kassandra ¿Qué quieres decir con eso? ¿Has estado en Nueva York antes? – El rubio cuestiono a la chica, quien tenía la cabeza hecha un lío.

La noche que escapo del Complejo, un recuerdo vino a su cabeza al ver aquella banca en Central Park, pero no lograba conectar el año, el momento o todo lo que paso para llegar a esa banca.

– No lo recuerdo. – Fue su corta y simple respuesta y su mirada se perdió en algún punto de la pared de aquella oficina.

Steve estaba a punto de replicar, pero Coulson le detuvo alzando la mano.

– Capitán ¿Podemos ir al campo de entrenamiento de los reclutas? Necesito discutir algo importante. – Sugirió el agente al rubio pero éste no comprendió la indirecta.

– Pero Agente Coulson, ya me encargue del entrenamiento matutino. – Respondió confundido Rogers.

Phil suspiro, a veces su ídolo podía ser distraído. Señalo con la cabeza a la chica, entonces comprendió a que se refería.

– De acuerdo, vamos para allá. – Antes de hacer otro movimiento, Steve se dirigió a la pelirroja. – Casi lo olvido, Kassandra, Tony y Bruce me pidieron que te avisará sobre tu primer entrenamiento, será en el laboratorio de Tony. FRIDAY te dará el acceso en cuanto estés en la puerta, ya te están esperando. –

– ¡Oh! Es verdad, mencionaron algo así. – Se levanto del sillón, se acercó a la puerta y los tres salieron de la oficina.

– ¿Sabes como llegar al laboratorio de Tony? – La pregunta de Steve la hizo detenerse y lo miro avergonzada.

– No. – Respondió a secas, pero sin esconder el visible sonrojo en sus mejillas.

El líder de los Vengadores se había dado cuenta de ese detalle, si la chica se ruborizaba, se le notaba de inmediato gracias a su piel tan pálida. Era de esas contadas características que le hacían lucir un poco sus emociones, no quería señalarle lo triste que se veía o tratar de convencerla de que sonriera más. Podría lograr el efecto contrario.

Rogers le indicó por cual pasillo cruzar, en donde debía girar y cuales habitaciones o laboratorios no entrar. Suponía que la memoria a corto plazo de la joven estaba en perfectas condiciones y que no tendría problemas para encontrar el laboratorio de Tony, Kassandra asentía en cada indicación y las repitió para confirmar que había memorizado las palabras del rubio.

– Gracias Steve. – La pelirroja dio medio vuelta y siguió por el pasillo alejándose de ambos hombres.

– Bueno, Agente Coulson. – Steve se giro hacia Phil. – ¿Qué tanto hablaron en el interrogatorio que deba saber? –

Sabía que la conversación sería para largo, así que ambos se dirigieron hacia una salida del Complejo para tener más privacidad.

– ¿VENDIDA? ¡Tiene que ser una jodida broma! – Al inventor casi se le cae la taza de café de la mano al escuchar aquello de parte de Ross.

Después del interrogatorio con Lukácová, Everett fue a buscar a Stark para confirmarle que había terminado con la chica, ambos estaban en una oficina vacía mientras que Banner esperaba dentro del laboratorio de Stark a que la conversación concluyera. El genio insistió en saber los detalles a Everett, si la chica había soltado información de la que debía de estar al tanto.

Por supuesto jamás se espero algo tan crudo como eso, saber que ella había sido tratada como un objeto de venta e intercambio por su propia familia le provoco una sensación desagradable en el estomago.

– Stark, va a ser necesario que Lukácová lleve terapia psicológica y más adelante será necesario un análisis neurológico. – Era importante recalcar esto también al genio. – Estuvo desde los 13 años bajo el encierro y control de KODE, es muy probable que haya sido victima de control mental, desconocemos de que tipo pero si ella está diciendo la verdad debemos averiguarlo. –

¿Control metal? Eso no era algo nuevo para Tony, conocía de cerca un caso parecido.

– También debemos averiguar si Lukácová cometió delitos estando bajo dicho control mental o si los hizo estando consciente de sus acciones. – El genio estaba atento a Ross, aunque una parte defendía la inocencia de la pelirroja, estaba consciente de que no conocía nada de su pasado. – Vamos a hacer una investigación exhaustiva la respecto y en verdad Stark, espero no encontrar nada que cambie su situación como refugiada aquí. –

El genio miro distraídamente el contenido de su taza y devolvió su vista a Ross con seguridad.

– Agente Ross, tengo que informarle que Kassandra se comunicó por correo con alguien en su primera noche en el Complejo. –

Esa noticia le hizo abrir los ojos. – ¿Con quien se comunicó? Un momento ¿Y como sabes eso? –

El magnate suspiro, si de ahora en adelante Kassandra sería investigada, era su deber informar acerca de esto.

– Le di a Kass un smartphone de Stark Industries y agregue a FRIDAY dentro de su sistema. – Admitió Stark sus acciones y dio un sorbo a su café.

– Debo suponer que Lukácová no sabe nada de esto. – Indago Everett.

– No, no tiene ni idea. – Dejo la taza de café a medias sobre una mesa libre. – No la conozco y nadie dentro de este Complejo la conoce, ya Strange la considera sospechosa y si estuvo bajo control mental o no cuando estuvo dentro de KODE, es necesario investigar todo sobre ella. –

Saco de su bolsillo un smartphone. – FRIDAY, muéstrame el correo que envió Kassandra. –

Se visualizo en una pantalla holográfica el correo enviado, el agente leyó con atención el remitente, destinatario y el cuerpo del correo que estaba escrito en otro idioma desconocido para él. Vio que la I.A. de Stark se había encargado de hacer la traducción correspondiente y lo leyó.

"Buenas noches Señor Smetana.

Lamento no haberme comunicado antes con usted, mi escape de la base se complicó, algunos miembros me atacaron y casi me atrapan.

En estos momentos no me encuentro en Europa, pero le aseguro que estoy a salvo, nuestro secreto está seguro. Los libros están muy bien escondidos.

Ya entregue las pruebas a las autoridades, solo queda esperar que KODE quede expuesto.

Por mi seguridad, no puedo decirle donde me encuentro, pero le aseguro que estoy bien. Ya no será necesario refugiarme en la Iglesia, así que mi letargo quedará pendiente.

Cuando esto acabe, sin falta iré con usted.

Saludos.

Kassandra."

– ¿Letargo? ¿Libros? ¿A que se refiere con todo esto? ¿Le ha mencionado si tiene conocidos o amigos que pensaban ayudarle? – Se dirigió a Stark buscando respuestas.

– No ha dicho nada. – Respondió el genio sin dar más pistas. – Ni siquiera a Maximoff o a Visión les ha confiado nada sobre esto. – Pero para fortuna FRIDAY si que encontró a quien pertenecía el correo del destinatario. –

Tony tocó la pantalla, la amplió y se mostró la fotografía de un hombre mayor y la imagen de una Iglesia.

– Este sujeto se llama Milko Smetana, es sacerdote y está a cargo de la Iglesia de San Jorge que está a 200 kilómetros del este de Praga. Lo que sigo sin saber es como Kassandra conocé a este hombre y de donde, si se supone que ella vivió prisionera dentro de la base de KODE y que sus salidas eran vigiladas por Jobs cuando estaba encubierto. –

Nada de esto lo mencionó Kassandra en el interrogatorio, omitió demasiadas cosas.

¿Estará protegiendo a este hombre de KODE? ¿Sospecha de que esa información se podría filtrar y que KODE podría ordenar el asesinato de esta persona?

– Ross, no quiero poner en tela de juicio sus acciones pero… –

– No Stark, no hay "pero" que justifique que está escondiéndonos información. Sean cuales sean sus motivos, deberá hablar de todo lo que sabe, todo lo que pensaba hacer, a quienes conoce y quienes sabían de su situación como prisionera de KODE. –

Sentenció Everett, se tranquilizo y suspiro profundamente. Lo último que quería era molestarse.

– Como sea, los interrogatorios continuarán. Tal vez esté presionando pero es necesario que ella sepa que ya no está dentro de KODE, que ya no está en peligro y que deberá decirnos todo lo que sabe. –

Tony se encontraba de brazos cruzados, confiaba en que no le negarían la protección a Kassandra y a las personas que sabían de su situación, debía ganarse su confianza y empezar a entablar una amistad con ella si quería obtener más información.

Sabía que decirle un desconocido que fue vendida y abandonada por su propia familia, no es algo que cuentas en una platica casual sin esperar un silencio incomodo, pero por lo menos podría confiarle si tuvo amigos o amantes fugaces en aquellas ocasiones que logró escapar.

– Ross, Banner y yo nos encargaremos de analizar sus poderes. Crearemos un ambiente de confianza y conseguiremos que Kass confié en nosotros. –

– De acuerdo Stark. – Everett asintió y se aproximo a la puerta de la oficina para retirarse. – Estaremos en contacto para el siguiente interrogatorio y cuando encontremos toda la información sobre Lukácová, sabremos como actuar respecto a su situación. –

Justo cuando el agente salia de la oficina, FRIDAY alertaba de la presencia de otra persona dentro del Complejo, haciendo que el genio saliera corriendo del lugar hacia donde le indicaba su A.I.

Kassandra repetía mentalmente las instrucciones de Steve, el Complejo era un sitio enorme y se había encontrado con diferentes personas a quienes saludaba cortésmente sin detener sus pasos. No sentía prisa por llegar y lo que menos quería era esforzarse de más y volverse a marear.

Esas sensaciones de mareo y debilidad ya las conocía y el solo recordar en que circunstancias ocurrían le provocaba asco y repulsión. Contuvo un suspiro y dio vuelta en un pasillo que daba a su derecha y paso a lado de una persona que no vio, la pelirroja siguió su camino pero aquel sujeto se detuvo en seco cuando reconoció el color de su cabello.

Un conocido hombre alto, pelinegro, ataviado con sus ropajes característicos como Maestro de las Artes Místicas se giró para ver la espalda cubierta por el largo cabello de la persona que desde el día de ayer lo tenía con la cabeza dándole vueltas.

Por un instante, llegaron aquellas eróticas imágenes de la pelirroja debajo de su cuerpo, siendo presa del placer provocado por sus manos y su boca. Sacudió su rostro en un intento de alejarlas y desaparecer cualquier señal en su rostro de excitación.

Era contradictorio sentir atracción sexual por una mujer, que era la causante de la muerte del antiguo guardia del Santuario de Hong Kong y lo último que quería era una distracción.

Estaba a punto de llamar su atención, pero algo horrible le hizo callar y mirar con detenimiento.

– ¡Kass! – En ese momento apareció Tony al encuentro de la pelirroja, apareciendo frente suya y tomándola de los hombros.

– ¡Ah! ¿Eh? Señor Stark… – La pelirroja aún no se había dado cuenta de la presencia del Hechicero quien seguía a metros de distancia de ella y Tony.

Algo en el reflejo de uno de los cristales que encerraba parte de las oficinas del Complejo tenía al Hechicero consternado, la imagen de perfil de la pelirroja se veía con claridad, pero dicho reflejo cobraba vida propia y éste miraba con malicia al pelinegro.

Sus ojos ya no eran violetas, sino completamente negros, la expresión de timidez había sido reemplazada por una sonrisa de autosuficiencia y miraba fijamente al hombre relamiéndose los labios de forma provocativa.

Todo esto ocurría frente a Tony y la misma chica eslovaca, que no se habían percatado de este fenómeno.

Finalmente pude actualizar, me tomó meses reponerse de un bloqueo debido a diferentes problemas personales. Gracias por sus views y no volveré a atrasarme tanto.