Los personajes que aparecen aquí pertenecen a CLAMP, al escribir esto no pretendo lucrar con ello. La historia es totalmente de mi autoría y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia…

Prólogo

Era viernes un poco antes del mediodía, esa vez en que se habían encontrado por "casualidad" dos buenos amigos que habían decidido hacerse compañía un rato mientras disfrutaban la hora del brunch. Y a pesar de que se veían por lo general mínimo dos veces a la semana, ya tenían un poco más de tres semanas que no se habían visto por cuestiones de trabajo y agenda, así que rápido se pusieron un poco al día mientras esperaban a que les atendieran.

—Li, necesito un favor— Habló un joven pálido de mirada añil que se escondía tras unas gafas y pelinegro, el cual respondía al nombre de Eriol Hiragizawa

— ¿Ahora qué quieres? — Preguntó su acompañante, un joven castaño de bonita tez trigueña y cautivadores ojos ambarinos quien conocía bastante bien a su amigo y sabía que el tono que había empleado para hablar no auguraba nada bueno para él— A la de ya te digo que no te vuelvo a acompañar a ese lugar

—Todavía no aúlles mi lobo favorito— dijo mientras se acercaba a él le daba un apretón en los hombros y le despeinaba su siempre rebelde melena

—Hazte a un lado, no me gusta que te me acerques así— pidió el castaño de nombre Syaoran Li

—Sé qué me amas, pero eres demasiado anticuado para aceptarlo— dijo mientras trataba de darle un beso en la mejilla en el justo momento en que se acercaba el camarero con su orden, este ignorando claro por completo la actitud de aquellos comensales

—Ya dime que quieres y déjame en paz— comentó en cuanto se alejó el camarero dejando sus alimentos, y lo apartaba de él con fuerza para después pasar a comenzar a degustar su almuerzo, pues sabía que cuando su amigo se ponía en ese plan meloso y toquetero era cuando peor le agradaba la idea de ser cercanos

—Verás― comenzó el albino al momento en que se acomodaba en su lugar y también comenzaba a comer de su pedido― ¿Recuerdas a mi primo Yue? — el castaño solo hizo un pequeño asentamiento para que continuara hablando— ¿Y recuerdas qué fue de lo único que ha hablado las veces que lo hemos visto?

El castaño lo había visto escasas tres veces en los últimos dos años y recordaba con fastidio el carente repertorio de temas que platicaba con aquel memo

—¿Como olvidarlo? Es un lloretas de primera, que ridículo― Se burló del ausente para después continuar con su comida

—Sí, no lo niego― le dio la razón su amigo burlándose también del patético de su primo

—Ya bueno, ¿qué es lo que quieren? ― el castaño invitó a continuar a su amigo, al ver de reojo su reloj de pulsera

— Quiere verte para pedirte un favor muy especial― continuó impasible Eriol sin perder la costumbre que tienía de impacientar a su mejor amigo

— Y tenía que mandar a su perro faldero a preguntar si acepto verlo o ¿el favor en sí es lo especial? Desde ya te digo que no

—Ni siquiera te he dicho cual es ― alegó divertido el otro

—Qué hayas venido como punta de flecha no me pone más que a hacer suposiciones nada gratas de qué es lo que pueda querer el memo de tu primo

—vaya intuición, que buen can el qué tenemos, todo un sabueso— lo único en lo que pensaba el castaño era qué había sido un error haberle contado a su amigo el significado de su nombre siempre que el pelinegro hacía alusión a cualquier apelativo que tuviera de referencia a cualquier canino

—Deja de estar jorobando y ya dime qué es lo que quiere tu primo— torció el gesto para después tomar un trago a su bebida

—Un favor muy especial

― Ya me quedó claro eso. ¿Qué quiere? ― comenzando a ponerse de muy mal humor, pues cuando las personas dan muchas vueltas a las cosas es cuando a él le flaqueaba la paciencia en sí

—Un favor sin importancia, nimiedades.

—Hiragizawa, ve al puto grano qué ya me estoy cansando de tanto preámbulo― pidió mientras cerraba los ojos y contaba hasta diez, nunca había entendido por qué a su amigo le gustaba hacerle perder la paciencia

—Bueno, verás. No hace mucho Yue volvió a saber de su ex esa por la que siempre llora cuando ha bebido con nosotros― cuando Syaoran escuchó eso solo volteo los ojos hacia arriba de puro fastidio― Por azares del destino el consultorio de su padre, mi tío, queda justo a un lado de la boutique qué tiene la prima de su ex novia

—Alto Hiragizawa, antes de que continúes― lo irrumpió el castaño abruptamente― ¿No te suena de algo el prefijo 'ex' en la palabra novia?

—Anda Li, déjame terminar de contarte

—Está bien, pero rápido que ya casi se termina mi hora de almuerzo y tengo cita con unos potenciales clientes ― le apresuró para que dejara de darle vueltas a todo como le gusta hacerle solo a él

—Bueno ya no me interrumpas y déjame ponerte rápido en contexto para que te vayas pronto con ellos. ¿De acuerdo? ― ahí estaba de nuevo, ¿Qué le costaba continuar en donde se había quedado?

—Tictoc Hiragizawa—fue todo lo que dijo haciéndole ver que ya no hablaría a partir de ahí

—¿En qué iba? Ah sí, pues hace dos años él regresó de estar haciendo su especialidad en Honk Kong, y no hace menos de uno descubrió que la prima de su ex tiene un negocio de alta costura justo a un lado del consultorio de su padre, durante un tiempo trató en varias ocasiones de interceptarla para hablar con ella, pero por una u otra cosa no pudo, al parecer ni ella ni su prima se han dado cuenta que el local que está a un lado del negocio de la prima pertenece a mi tío, la ex siempre se ha caracterizado por ser una despistada. La prima, no sé

—Ya bueno, no me interesa la aburrida vida romántica de tu primo... Tictoc

—Ya hace poco menos de dos meses que no la ha vuelto a ver. Al parecer su prima salió del país a tomar algún curso o algo de moda en Italia o Francia, no sé bien. Todo eso justo cuando Yue había decidido hablar con ella o pedirle a la prima de esta chica que le diera información de su ex.

—Tictoc—lo apresuró el castaño qué de verdad ya se estaba quedando sin tiempo

—La buscó en redes sociales y descubrió qué las tiene en privado

—Debió de haber hecho eso desde un inicio― dijo el castaño confirmando que el primo de su amigo no era una persona muy brillante que dijéramos ― que le mande una solicitud y ya, que pereza con el aburrido de tu primo

— Lo hizo, pero después de haber hecho eso lo bloqueó

— Con mayor razón, que ya la deje en paz, si lo hizo fue por algo

—No juzgues sin saber Li, sus motivos tendrán― le amonestó a su amigo― Continúo, aquí es donde entras tú

—¿Yo? ¿Como podría entra yo en esa ecuación? ― preguntó pasmado no entendiendo de lo que le estaba hablando el pelinegro

—Es algo muy fácil y sencillo― dijo como por quinta vez Eriol —Verás, quiere confirmar si ella sigue soltera, si está comprometida o en el peor de los casos para él, casada.

― ¿Qué? ― preguntó desconcertado ante la petición del que se decía ser su mejor amigo

― Ya te dije, tiene su perfil privado, entonces sería que le mandes una solicitud de amistad en Instagram y en sus publicaciones vemos en cual estado esta; si esta soltera, casada o en una relación, eso es todo lo que hay que hacer

—No me jodas, sabes que no me presto para esas cosas de niñas adolescentes que quieren espiar al novio ― comentó ahora si ya molesto por el favor que le estaba pidiendo su amigo

—Anda Li, no es nada malo. Es solo ver un poco que ha sido de ella y cuál es su estado civil. Es todo

—Pendejadas. Mejor ya me voy, ya se me hace tarde para mi reunión—Sin más se levantó de la mesa dejando su parte de la cuenta y salió de ahí volando para llegar a tiempo a su oficina y atender a sus posibles clientes

Cuando llegó a su oficina saludo a su asistente y descubrió que aún no llegaban las personas a las que estaba esperando, pasó a acomodarse en su escritorio, saco su celular y revisó a ver si no tenía algún mensaje de ellos. Estaban varias notificaciones y recordatorios de su agenda, un mensaje confirmando que ya se encontraban llegando y uno mas de su amigo

No te enojes Li, y no seas amargado, es viernes, te espero en el bar de siempre a partir de las 10:00 p.m.

No pensaba contestar ni mucho menos ir, pero era cierto, aunque hubiese sido lunes tenía ganas de salir por unos tragos y solo le contesto con un breve

Ok

Capítulo I

Cualquier persona juiciosa que entrara a ese lugar jamás hubiera imaginado que ellos pudieran estar en ese lugar. Pues a primera instancia el lugar parecía un bar de mala muerte, de esos donde es normal que haya disputas entre personas de dudosa procedencia y que carece de higiene alguna tanto en sus servicios como en su cocina, aunque esta ni siquiera estuviera a la vista del público. Puro prejuicio, la verdad a Hiragizawa y a Li les gustaba ese lugar que solo tenía la pinta, pero no había nada de lo antes mencionado.

Ahí en la barra esperando que se desocupara una mesa se encontraba Eriol Hiragizawa en compañía de su primo, ambos con pinta de ser lo suficientemente refinados como para estar en aquel lugar.

― ¿Crees que tu amigo vaya querer ayudarme? ― preguntó dándole una calada a su cigarro un sujeto alto, de tez pálida, cabello largo y tan rubio que casi se percibía blanco, y unos espectaculares ojos grises con una mirada taciturna que por alguna razón a más de uno lograba cautivar. Su nombre Yue Reed

― Tal vez al inicio pueda hasta querer golpearnos, pero créeme, va a aceptar ― contestó Eriol para después darle un trago a su bebida

Recordó como hace unos quince días atrás, su primo Yue lo había contactado para ponerse al día de sus vidas y en esa ocasión le había contado, como en las veces anteriores que se habían visto, acerca de esa chica con la cual había durado tantos años como lo es el cursar una carrera universitaria, sí, esa a la cual juraba y perjuraba que era el amor de su vida, y de quien siempre decía lo bella y maravillosa que había sido su vida a su lado. Algo que a él muy en el fondo se le hacía patético por parte de su primo. Hasta la fecha seguía sin entender por qué se aferraba tanto a ella, había tantos peces en el mar como estrellas en la galaxia.

Pero esa vez había sido diferente al revelar sus deseos de volver a contactarla y le contó como había vuelto a verla a la distancia un día que fue a visitar a su padre a su consultorio y vio como ella salía del local que se encontraba a un lado de este. Según le dijo que era una señal del destino de que debía regresar con ella

Con toda la cordialidad (y tedio por qué no podía creer que su primo siguiera enganchado de ella) lo había felicitado, y así su primo le contó como de un momento a otro la prima de ella se había ido al extranjero a realizar no sabia qué de moda y ya no había quien abriera aquel local o que le pudiera dar razón de su "querido amor". Así que se dispuso a buscarla en redes sociales para saber de ella y descubrió con dolor que las tenía privadas. No se venció y le envió solicitud en Instagram y a los pocos días descubrió con todo el dolor en su corazón que rechazó su solicitud. Les pidió a algunos de sus amigos que hicieran lo mismo, pero contando con el mismo resultado. Llegó a la conclusión de que era porque aparecía que figuraban como amigos en común.

― Espero que sí acepte ayudarme, es solo saber qué ha sido de ella y bueno en el mejor de los casos retomar la relación donde la habíamos dejado

― No debe tardar en llegar Li ― fue lo único que dijo el pelinegro volteando a ver de reojo la hora en su smartwatch, y como si lo hubiese invocado dio cuenta como su amigo iba bajando los escalones que daban entrada a ese sitio

Cuando el castaño vio que su amigo se encontraba con su primo en la barra quiso golpearlo por no haberle dicho que este los acompañaría esa noche, ingenuamente había pensado que Yamazaki y los demás chicos eran los que iban a estar con ellos esa noche, pero al parecer iba a continuar pidiendo el tonto favor ese. Se acerco con ellos tratando de no predisponerse

― Que hay ― fue el escueto y muy informal saludo que dio a ambos para después pedir al chico de la barra una cerveza

― Hey Li― contestó igual de parco el peliblanco

― Amigo, creímos que ya no vendrías son más de las doce― dijo a manera de reproche, pero con burla el de lentes

― Si hubiera sabido que iba a haber una encerrona no hubiera venido ― expresó para después puntualizar que se había desocupado una mesa y los invitó a ir a esta

Se acomodaron Eriol y su primo cada uno a un lado diferente de él. Sí, en definitiva, ya sabía él de que iría esa noche

― ¿Qué tal te fue en tu reunión, tienes nuevos clientes?

― Sabes que sí― contestó con orgullo― es un gran proyecto, es una remodelación espectacular a una parte de los espacios históricos en el barrio de… ― habló con ilusión de haber sido elegido para un proyecto tan importante y con tanto peso histórico

― Si bueno, nos da gusto, ya sabes por que estoy yo aquí― hasta que lo interrumpió muy tajante el primo de su amigo, esto lo molestó mucho pues que se creía aquel memo al cortarle el rollo así, si era el peliblanco el que le solicitaba su ayuda a él.

― ¿Crees que interrumpiéndome lograrás que yo acepte ayudarte? ― le desafió con la mirada un poco molesto por haber sido interrumpido

―Si bueno chicos, tranquilos, es cierto Yue, ¿Cómo se te ocurre ser tan tajante y grosero al ser tú el que solicita el favor?

― Perdón, pero no puedo estar tranquilo, estoy demasiado ansioso de saber si vas a acceder ― demostró su ansiedad tirando un poco de sus cabellos con su mano izquierda mientras daba un largo trago a su bebida

― ¿Por qué yo? ¿Qué no tienes amigos que te hagan el favor? O en su defecto, ¿que este creído inglés no puede hacerlo? ― preguntó ya más tranquilo y un poco curioso por saber la razón de que le pidieran el favor a él y que no lo estuviera haciendo alguien más cercano al tal Yue

Porqué al estar buscando algún candidato que le pudiera hacer el favor, estuvo estalkeando su perfil y con agrado descubrió que contaba con ciertas características que a su exnovia le daría buena pinta para aceptarlo; que su perfil lo tiene público, que es una persona real (no una cuenta fake), que es una cuenta muy activa que publica muy seguido (acerca de su trabajo sobre todo) y que es rara la ocasión en que comparte fotos de él y si lo hacía no aparecía en primeros planos su rostro incluso su foto de perfil era una donde estaba él de perfil pero por la distancia en la que se había tomado la foto no se alcanzaba a apreciar muy bien (lo cual lo animó en demasía porque tampoco le gustaría que su exnovia quedara cautivada por una cara bonita, era consciente que ese desgraciado era atractivo como él solo)

― ¿Crees que si no lo hubiera hecho ya estaría aquí con ustedes pidiéndotelo a ti? Y eso con los que pueden, porque unos o están casados y no quiero que haya un malentendido con sus parejas, o los otros que conozco muy bien y soy consciente que tratarían de ligársela y eso sí que no.

― ¿Y no crees tú que si no te aceptó a ti o a quien ya te haya hecho el favor antes es por algo? Además ¿Qué te hace pensar que a mí no puedes meterme en problemas con alguien o qué yo pudiera querer ligármela?

El peliblanco solo dirigió su vista a su primo, el cual al sentir la fría mirada de su amigo desvió su vista a otro lugar para hacerse el desentendido

― Sé de buena fuente que puedo confiar en ti. Además, hay un gran mal entendido detrás de esta historia que tengo que aclar con ella y para ello necesito saber donde la puedo encontrar ― dijo ensimismado y ya un poco derrotado ― de verdad, si después de hablar con ella y aclarar las cosas sigue sin querer saber nada de mí ya la soltaré de una vez y por todas

― Me vas a deber una muy grande bufón inglés ― expresó después de un largo momento en silencio el castaño para después sacaba su teléfono celular del bolsillo de su camisa, lo desbloqueaba y abría la aplicación de Instagram ― escribe el nombre

― De verdad gracias ― dijo Yue con autentica gratitud en sus palabras. Tomo el celular y escribió como lo dijo el castaño el nombre de la chica, pues torpemente no pudo recordar el arroba de la cuenta en sí.

El resultado fue una gran cantidad de chicas que tenían al parecer el mismo nombre, y al no tener ningún contacto en común fue que resultó ser el número siete de los que aparecieron ahí. Yue de inmediato le dio a la opción de Seguir y esperó lo que fueron alrededor de 5 minutos a ver si lo aceptaba.

― Creo que esa también es una señal, ¿No crees? ― preguntó Syaoran mientras tomaba su celular ya un poco fastidiado de nuevo por la situación

― En absoluto, ella siempre ha sido así. Nunca ha estado pegada a las redes sociales como muchos lo pensarían o lo hacen

― ¿Qué quieres decir con eso? ― preguntó el castaño sin entender a lo que se refería el peliblanco

― Si te llega a aceptar de seguro lo más pronto en que lo haga sea en una semana, o quince días. El que no te haya aceptado de inmediato al contrario de lo que pudieran estar pensando me hace tener aún más esperanza de llegar a ella, pues sé que no acepta a cualquiera

― ¿Y se te ocurre decir eso ahora? Entonces de seguro tampoco me aceptará a mí― le restó importancia y pidió otra bebida mientras se disponía a platicar con Eriol y dar por zanjado ese tema.

Así estuvieron platicando acerca de sus vidas y de varios temas en general. Cuando ya casi se daban la 2:30 a.m. el castaño se dispuso a irse para su casa a descansar pues al día siguiente debía de presentarse a un lugar en específico a examinar los planos y la estructura del proyecto que le habían dado ese día.

― Li, antes de que te marches me gustaría ponernos de acuerdo en qué hacer en caso de que el plan resulte

― ¿Quieres que tomé capturas de pantalla y te los envié a tu correo? ― preguntó con mofa

― Que simpático, con razón eres tan amigo de Eriol― dijo sin pizca de gracia el del cabello largo, y ese comentario molesto al castaño, pues no le agradó para nada que lo comparara con el payaso cuatro ojos de su amigo ― Me gustaría que en caso de que te llegue a aceptar nos viéramos lo más pronto posible y poder ver de primera instancia su cuenta

― Claro que sí, a este huraño le hace falta salir más. Yo me encargo de que así sea― dijo sin más el pelinegro poniéndose de pie al lado de su amigo― Anda Syaoran vámonos yo también tengo que estar de pie temprano y esta noche mi primo nos ha invitado las bebidas

Así ambos amigos salieron de ese lugar para encaminarse al aparcamiento donde solían dejar sus vehículos

― ¿Por qué me pediste a mí que le ayude a tu primo? ― fue lo primero que dijo el castaño al salir del bullicio del bar en el que habían estado

― No hay ninguna oscura intención detrás de esto Syaoran, debes dejar de siempre estar pensando mal de las personas que estamos a tu alrededor

― Viniendo esas palabras de ti no me suena nada sincero ni a nada bueno

― ¿Qué quieres que te diga? ¿Que creo que hay una alta probabilidad de que conectes con esta chica y le des baje a mi primo porque creo que ella es demasiado buena para él, pero ideal para ti? ― dijo con un gesto misterio que no supo identificar si era de tirria, diversión o aburrimiento

― Estas enfermo Hiragizawa― exclamó poniendo los ojos en blanco, no sabía si a él también le divertía esa posibilidad o le molestaba que su amigo fuera capaz de llegar hasta ese punto de manipular a las personas.

Se despidieron quedando de verse pronto y de estar en contacto para así cada uno dirigirse a sus respectivas casas. Llegó a su apartamento que, si bien no era muy grande, estaba bien ubicado, y sí que se encontraba muy equipado, amaba con todo su ser a ese lugar que él mismo lo había diseñado y acomodado a su gusto y como no dejarlo de maravilla si él al ser arquitecto a eso se dedicaba. Dejó su abrigo en el recibidor descalzando sus zapatos y poniéndose sus pantuflas, se dirigió a su recamara a ponerse cómodo y alistarse para dormir de una vez.

Cuando ya se encontraba dispuesto para dormir, una leve vibración en su celular le hizo saber que acaba de recibir una notificación. Se reprochó por no haber puesto su celular en modo No molestar. Más por inercia que por ganas tomó el aparato de su mesa de noche y leyó detenidamente

Sakura Kinomoto aceptó tu solicitud

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Hey gente bonita, que tal? Como están? Espero que bien. También espero que les guste y que le den una oportunidad a este proyecto que traigo el día de hoy y me dejen su lindo rvw diciéndome que tal les parece lo que vengo aportando el día de hoy.

Bien, ayer amanecí con esta idea rondando en mi cabeza y en el transcurso del mismo día estuve apuntando las ideas que vinieron a mi cabeza en mi celular, así que el día de hoy me he dedicado en especial a pasarlas a la compu y pulirla para publicar lo antes posible. Ando tan encaminada que voy a continuar transcribiendo hoy hasta que el cuerpo aguante.

¡Ah! antes de que lo olvide. Recuerden que en este mundo no existen las coincidencias, o me pasó a mí o a alguien muy cercano