Disclaimer: Los personas de Fairy Tail no me pertenecen. Es obra y gracia del fantástico Hiro Mashima.
Summary: Con el matrimonio de su madre prostituta con el Conde, el estatus de Lucy en la sociedad se disparó de inmediato. Después de llevar una vida de lujo, Lucy encuentra injustamente la muerte debido a los planes de su hermana Jenny. Y justo antes de morir, ve caer un reloj de arena como si fuera una fantasía. Y así, fue milagrosamente traída de vuelta al pasado. "Quiero convertirme en una persona muy elegante, al igual que mi hermana Jenny" Para enfrentar a la villana, debe convertirse en una villana. Este fue el nuevo camino que Lucy, eligió para vengarse de su hermana Jenny, quien la asesino a ella, y a su madre.
La villana retrocede el reloj de arena.
Capítulo 01
— Pongan la cabeza del pecador.
A las órdenes de Larcade, Lucy cuyo cabello estaba desparrama por el piso, fue agarrada, y levantada. El cabello de Lucy, que estaba empapado en sangre, fue elevado al aire por una mano áspera. El cabello rubio brillante una vez hermoso de Lucy, estaba en una condición peor que el pelo peludo de un cerdo, que acababa de rodar por el barro.
— Deberías estar al tanto de tu crimen —Larcade le cuestionó, pero Lucy no tuvo la energía para responder —Debes de estar agradecida. Esto es todo por ti
—...
—Ya no podrás cometer más pecados, con esa lengua tuya. Ahora serás purificada.
Incluso si le quedaba algo de energía, con su lengua lacerada, le era imposible responder. Esa lengua blanca, gris y manchada de sal, estaba llena de un dolor insoportable, y ni siquiera le dio la oportunidad de arrepentirse. Lucy cerró los ojos, lo que fue difícil debido a la hinchazón de los innumerables contusiones que le habían infligido. Esos ojos una vez habían conmovido los corazones de muchos hombres, pero ahora, se habían vuelto como los de un pez podrido.
«¿Cómo sucedió todo esto?» se preguntó. «Ya no puedo recordarlo, ahora nada más... Ahora solo... quiero tener algo de paz»
Aunque se sentía traicionada, y amargada, no había ningún lugar a dónde ir, y Lucy simplemente esperó a que la Parca reclamará su vida.
—Hermano, tengo algo que decirle a la hermana Lucy.
La santa que había sido víctima de innumerables veces por la mujer malvada, lentamente la llevó a la mesa de ejecución.
Ella sonrío, insinuando que ya había perdonado a Lucy, y dijo que no había sido seriamente lastimada por haber sido empujada por las escaleras, y que estaba bien, incluso después de haber sido alimentada con veneno. Todos los que se habían reunido en el salón pensaban los mismo.
Larcade, sacudió la cabeza, y dijo:
— No, Jenny, tú eres...
— Tengo que decir esto, por favor...
¿Cómo podía ser tan benevolante con la mujer malvada que había tratado de lastimarla, y matarla? No había nadie que pudiera rechazar su pedido lloroso.
Finalmente, Larcade dio su permiso, y Jenny, como una flor silvestre, acercó su frágil cuerpo a Lucy. Se sentía como si sus hombros fueran aplastados por los suspiros de Larcade.
—Estas palabras, que he contenido dentro de mí, durante todo este tiempo, están reservadas para nuestra hermana. Dado que esta podría ser la última vez... Siento que debo decirte... Podría ser que he estado esperando que llegue este día.
Jenny, secó lentamente las lágrimas transparentes pagadas a sus párpados, y se arrodilló a su lado. Su acción repentina asustó a gran parte de la audiencia, y se apresuraron hacia adelante como si quisieran intervenir, pero, Jenny, les indicó que todo estaba bien, y acercó sus labios al oído de Lucy como para entregar un mensaje sagrado final.
— ¡Tú, estúpida perra! ¿No has sido demasiado tonta? Tus criadas...
"Señorita Lucy"
«¿¡Michelle!?»
—¡Todas ellas realmente eran mías, ¿lo sabías?!
Los ojos de Lucy se abrieron como si fueran a estallar. Lentamente giró su cabeza rígida e hinchada hacia Jenny, que estaba sonriendo. Su sonrisa era pura y hermosa, como una flor. Lucy parpadeo rápidamente, incapaz de entender las tonterías que acaba de escuchar. Su lengua destrozada le impedía hacer preguntas.
Jenny leyó su expresión, y le explicó nuevamente:
—Ellas te dijeron que me atormentaras, ¿verdad? Todas esas fueron... Órdenes dadas por mí, pequeña tonta.
— ...
— ¿Quieres saber por qué? La razón es muy simple... Cuando viniste a esta casa, sujetando la mano de tu humilde madre, yo quería matarte. No pude comprender como pudiste avanzar tan confiadamente. No se te debería haber sido permitir sonreír. ¡Es por eso que le dije a todo el mundo! "Esta gente necesita desaparecer, les mostraré que ellas necesitan morir"
El cuerpo de Lucy temblaba por cada palabra que Jenny decía.
— Estoy tan feliz de que estés sufriendo. Hubiera sido muy aburrido solo haberte envenenado, así como lo hice con tu madre. En vez de eso, lo hice parecer como si tú hubieras intentado envenemarme con el mismo método... —Jenny apenas contuvo la risa insoportable que casi brotó de su boca —Oh, pobre de ti, todo el mundo pensó que tú fuiste
En este momento, sonrió brillantemente, como si las lágrimas hicieran querer cantar y bailar. La alegría de Jenny, que nadie más pudo notar, atravesó el pecho de Lucy como una espada.
— ¡Cometiste tantos pecados, que nadie creería en ti nunca más! ¡Ah, yo fui la única quien te hizo de esa manera! ¡¿Cómo puedes ser tan estúpida?! ¡Tú no deberías de haber nacido! ¡Lucy! ¡Lucy! ¡Lucy!
Antes de que Jenny pudiera terminar, el cuerpo de Lucy se contrajo, y se desplomó en el suelo. Lucy había usado la fuerza que podía reunir para moverse, pero sólo había resultado en una lucha débil. Todas las venas de sus ojos, estallaron, y las lágrimas de sangre, se deslizaron lentamente por su rostro.
— Hermana Lucy, no sé cómo te sientas respecto a todo esto, pero personalmente no olvidaré las maravillosas memorias que hemos compartido juntas.
Jenny terminó su discurso, y se levantó. Mirando hacia atrás, en la mesa de ejecución, regresó lentamente a su lugar con una expresión triste, y arrepentida, diciendo:
— Fue divertido mientras duró... El pensar que no estarás aquí, me duele... Te extrañaré, hermana Lucy.
La santa que habia perdonado a la mujer malvada, enterró su rostro en sus santas manos, mientras sus hombros temblaban. Sin embargo, ella había hecho eso para cubrir su rostro lleno de alegría.
— No permitas que la muerte de la mujer malvada, cause sufrimiento a la santa. No dejes que se sienta culpable.
Todos los que se habían reunido allí, estaban preocupados por el estado mental de Jenny.
Como no habia nadie más que tuviera algo que decirle a Lucy, Larcade levantó la mano. Simultáneamente, el caballero levantó su espada en el aire. La hoja brillaba tan intensamente que parecía que podía cortar hueso con un solo golpe. Y esa luz atrajo la atención de Lucy, y ella comenzó a ver un extraño remanente que se estaba creando a su vista. Era como si un reloj de arena fuera uno con la luz, causando que Lucy, que estaba ensangrentada, mirara ese fenómeno durante mucho tiempo.
Cómo si fuera una cuerda que pudiera salvarle la vida, extendió ambas manos, espasmódicamente, violentamente como un pez fuera del agua, pero el caballero le pisoteo los hombros.
Pronto, Larcade bajo la mano, la señal de la ejecución de la mujer malvada.
Cómo tal, la espada del caballero se balanceó hacia abajo, cortando el viento, y separando la cabeza de su cuerpo en un momento dividido. Su vida terminó lastimosamente así.
— ¡Kyaa! — el grito de una persona, hizo eco cuando la cabeza de Lucy rodó por el suelo, pero sus ojos una vez más, se posaron en la imagen residual del reloj de arena.
«¿Por qué?»
Aunque su cabeza estaba cortada, Lucy no podía sentir dolor, ni pena, ni tristeza. Todo lo que pudo ver fue la imagen del reloj de arena, cuando cayó la arena, ya sea hacia adelante, o hacia atrás, una y otra vez.
«Quiero volver, de nuevo... A los viejos tiempos. Quiero devolver todo... Como ese reloj de arena»
Antes de que su cerebro aceptará su muerte, los ojos de Lucy se llenaron con el movimiento del reloj de arena, y finalmente, su visión se desvaneció por completo.
— ¡Hermana Lucy!
La copa que Lucy había estado sosteniendo, cayó al suelo, rompiéndose en muchos pedazos. La criada, que estaba en espera detrás de ella, se apresuró a venir, y comenzó a limpiar el desorden. Lucy despertó de su estado distraído, y dirigió sus ojos hacia la voz que había escuchado. Ahí, más allá de la larga mesa de mármol, vio el rostro preocupado de Jenny, llorando. Incluso cuando sus lágrimas cayeron, ella eran tan elegante, y pura como siempre.
«¿Cómo es que se ha convertido en una niña tan pequeña?» pensó.
Por lo que Lucy recordaba, Jenny tenía veintitrés años. Sin embargo, la figura que estaba viendo frente a ella, tenía diez años como máximo. A su lado, estaba Larcade, que la miraba con los ojos entrecerrados. Parecía más joven, como de diecisiete años.
Incapaz de comprender la situación, o encontrar una manera de hacer frente a esa increíble circunstancia, Lucy continuó parpadeando. Entonces, escuchó una voz fría desde el mismo asiento a su lado.
— Lucy, ¿estás bien? Te llamé varias veces, pero no respondiste.
— ¿Madre...?
NOTAS DE AUTOR.
Adaptación de la Novela y Manhuaw.
«La villana retrocede el reloj de arena»
