El Alma al Aire
La puerta se cerraba tras el anciano, en la habitación se quedaba un joven rubio de ojos color zafiro rodeado de manuscritos, los cuales debía estudiar, estudiar y estudiar. Como futuro soberano gales debía ser instruido en todos los ámbitos, el manejo de las armas, estrategias de guerra, aprender a leer antiguos encantamientos. Gwerthrynion posee un corazón noble y valiente, aunque a veces no puede evitar dejarse llevar por la influencia de sus amigos holgazanes, a duras penas tiene diecisiete años y en un par de semanas deberá subir el trono, pues su padre ha muerto debido a una herida en la última batalla, al menos de momento se podrá respirar paz.
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El mago Merlín tiene muchas expectativas con el joven Greum, como suele llamarlo de forma cariñosa, y podrá conservar la paz con los reinos circundantes, después de que contraiga nupcias con Nimue, hija del rey Nottumemberg, aunque eso es algo que al joven monarca no le termina de convencer.
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Después de haber pasado más de dos horas estudiando Gwerthrynion decidió escaparse del laboratorio del mago… con mucho sigilo logra ir hasta el bosque, camina entre los árboles posando de vez en cuando sus manos sobre los troncos para disfrutar de la sensación áspera en su palmas, los rayos del sol se cuelan entre el follaje dando un aspecto mágico al sendero que transita; la melodía de los pájaros se escucha a lo lejos… de repente ve un águila sobrevolar cerca de donde él está, llevado por la curiosidad decide ir por donde el animal ha ido.
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Para su sorpresa, llega a una explanada descubierta en el bosque, en su centro parece ser que hay un pequeño lago y una ninfa camina por su orilla… la joven de cabellos negros cual azabache, piel blanca como la luna realiza una danza singular, sonríe como si estuviese en pleno éxtasis y su rostro es hipnotizador, el águila da un par de vueltas antes de posarse sobre la mano de ella… parece que le susurra algo y el ave vuelve a extender sus alas al aire, parece feliz.
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Greum se siente plantado en su lugar, no tiene ganas ni ámino de moverse, no quiere perderse cualquier movimiento que haga esa mujer. De repente se escucha el sonido de unos cascos, un caballero con su armadura y la bandera del reino de Dunoding se acerca hasta la dama… ella vuelve a sonreír y el corazón del rubio se salta un latido, ¿será ella Nimue? No, imposible, no es el mismo reino.
Al día siguiente Gwerthrynion se vuelve a presentar al mismo lugar y se encuentra nuevamente con la joven, esta vez decide hablarle, en un principio ella parece renuente pero la apariencia gentil del monarca le permite poder entablar una conversación y se vuelve una cita constante encontrarse en el mismo lugar.
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Descubre que ella es la princesa de Rhos, y que se casará con Nottumemberg, su corazón se divide en un dilema, quiere confesarle que la ama, desde la primera tarde que la vio, que le encanta escuchar su melodiosa voz, perderse en las esmeraldas de sus ojos y que se muere por amor si pasa un día sin verla. ¿cómo es posible que en una semana se haya robado su corazón? De algo está seguro, y es que no puede casarse con Nimue porque ama a Edeyrn.
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La hija de Nottumemberg presiente que algo en Gwerthrynion ha cambiado, consulta con su adivina y esta le confiesa que el joven ha entregado su corazón a otra mujer, llevada por la furia y los celos le pide un conjuro que los separe, para nunca puedan estar juntos. La anciana pronuncia en el lenguaje de los druidas un conjuro sobre una daga, a medida que dice cada palabra un halo de luz mágico la envuelve; si traspasa el corazón de la joven Edeyrn nunca podrá reencarnarse para encontrarse con el rey Gwerthrynion… la maldición de las almas se llevará preso su amor, Nimue está dispuesta a pagar cualquier precio con tal de no permitir que su madrastra traicione a su padre y le robe a su futuro marido.
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Merlín discutió con su aprendiz pues presiente que algo malo va a suceder, no entiende por qué aún no ha contraído nupcias, si no lo hace, el ejército de Nottumemberg se volverá a levantar contra él. Greum molesto se dirige al encuentro con su amada, está dispuesto a dejar todo con tal de permanecer a su lado. O mejor aún, enfrentarse con ese hombre para poder liberar del compromiso a Edeyrn y que sea solo para él; cuando está a punto de llegar ve como Nimue hiere con una daga a la morena, desesperado corre hasta dónde están y desenvaina su espada para con ella matar a la asesina, el graznido del águila hace eco en todo el lugar, un remolino de viento se aproxima pero Greum solo piensa en Edeyrn. La sostiene en sus brazos, ella le acaricia su rostro con su mano trémula, la vida se le escapa
-¡por favor!, ¡no te mueras Edeyrn!
-no llores, amor mío
-¡aguanta! ¡Edeyrn resiste!... ¡MERLÍN! ¿en dónde estás? ¡te necesito!
-eres lo mejor que me ha pasado en esta vida, espero volver a encontrarme contigo y poder ser tu esposa
-¡¿MERLÍN DÓNDE DEMONIOS TE HAS METIDO?!
De repente a su lado una nube de humo blanco se presenta, y la figura de un anciano de cabellos largos blancos se materializa
-Gwerthrynion ¿qué ha pasado?
-Merlín, por lo que más quieras, ¡sálvala!
Le suplica su aprendiz con los ojos bañados en lágrimas, el mago pasa su mano sobre el arma y percibe la magia negra que han utilizado
-¡es la maldición de las almas!
-¿cómo dices?
-su alma ha sido condenada, ¡no podrá reencarnar!
-¡ni… ni en mil años!
Se dejó escuchar la voz de Nimue, aún tenía la espada atravesándole las entrañas, con dificultad se ríe por haber logrado su cometido aunque en ello se le va la vida
-¡nunca, nunca podrás estar con ella! Si no eres mío, no lo serás de ella Gwerthrynion, ¡nunca podrás estar con tu amor! ¡Esa será mi maldición!
-¡estás demente Nimue!
Le reprochó el monarca, sus zafiros irradian odio, extiende una mano en su dirección desprendiendo un halo de energía y la princesa muere con una sonrisa diabólica en sus labios
-¡Greum! ¿Qué has hecho?
-ella le quitó la vida a Edeyrn, es lo menos que se merece… Merlín, ¡por favor haz algo! ¡Tienes que salvarla!
-Conozco la esencia de todas las cosas, su transformación y su renovación, conozco el secreto del sol y de la luna, las leyes que rigen el curso de las estrellas en el firmamento, las imágenes mágicas de las nubes y el aire; los misterios del mar, conozco los demonios que envían sueños bajo la luna. Comprendo el grito áspero de la corneja, el volar cantarín de los cisnes, la resurrección de fénix, puedo interpretar el vuelo de los cuervos, el rumbo de los peces y las ideas de ciegas de los hombres, y predigo todas las cosas que sucederán, pero no puedo deshacer la maldición de las almas.
-¿cómo dices? Y de ¿qué sirve entonces todos esos conocimientos? ¿para qué están esos manuscritos?
-existe una cosa… una pequeña posibilidad
-¿y qué es? ¿dímelo?
-hay que concluir la maldición
-Merlín, lo que yo quiero es que la salves, no que la termines de matar…
-escúchame bien Greum, sólo si se cumple la maldición, su alma podrá ser liberada y entonces podrás estar con ella
-si es así, ¡hazlo! No pierdas el tiempo y ¡hazlo!
-hacerlo puede traer sus complicaciones, puede que en el transcurso de los años pierdas los recuerdos de tu objetivo, olvides a tu amada o que no reencarnéis juntos
-pero eso será mientras esté la maldición, ¿verdad?
-no te puedo asegurar nada, es magia que no se practica por ser oscura
-¡no me importa Merlín! Haré todo lo que sea para estar con ella, si no puede ser en esta vida, que sea en otra…
El anciano posa su mano sobre el hombro del monarca como señal de apoyo, ve que su corazón arde y eso le termina de convencer que él será capaz de ganarle al hechizo. Toma un cabello dorado y lo ata en la muñeca de Edeyrn
-esto será lo que os una como un hilo mientras pasen los tiempos, el águila será vuestro emblema…
Eleva su bastón y lo empieza a girar alrededor de su cabeza, el ave de la joven que se encontraba revoloteando cerca se dirige como atraído por las palabras del mago, este empieza a resplandecer sobre la pareja y los baña de un color dorado, haciendo que un humo negro que se había estado adentrando en el cuerpo de la morena empiece a salir, Merlín prosigue con su encantamiento…
-que las cadenas aten vuestras almas sobre el Valhalla los mil años que dure el odio de Nimue, que vuestro espíritu renazca en pureza y amor como sello de los corazones fieles…
Un remolino los envuelve a los cuatro, Gwerthrynion abraza fuertemente a su amada mientras el mago pronuncia palabras que los druidas usan para sentenciar un hechizo; una explosión brillante cubre todo el lugar, el ave se desvanece, el monarca suelta un suspiro y Merlín una lágrima.
-El que no cree en la magia nunca la encontrará.
El cuerpo sin vida de Nimue se convierte en piedra con la espada del Greum incrustada, el anciano se acerca y pasa su mano sobre ella para bautizarla con un encantamiento final
-y solo el que sea digno de empuñarla podrá sacarla y ser rey del reino Gwynedd gales.
La corriente de aire envuelve el lugar, y se ve desaparecer las imágenes en la distancia, como si fuera humo. Un hombre se acomoda su sobre todo mientras la lluvia cae insistentemente. Está parado frente a una casa de huéspedes, a la puerta se asoma una joven de cabellos rizados envueltos con un pañuelo, tira algo que lleva en una cubeta al exterior, al ver al caballero que observa en su dirección le hace una pequeña inclinación, el hombre le devuelve el saludo, levanta la vista al madero que cuelga cerca de la puerta y puede leer…
"Posada El Camino"
Y la imagen tallada de un águila con sus alas abiertas.
1138 edad media
Yo quiero el aire que tiene tu alma
Yo quiero el aire que vive en ti
Yo quiero el aire que derramas
Aire pá quererte
Aire pá vivir
(El Alma al Aire, de Alejandro Sanz)
