Capitulo 5

Desperté muy aturdida y mareada, apenas mi visión se aclaro un poco pude notar que estaba en la habitación de un hospital, me intente recomponer sobre la cama pero un pinchazo me hizo retorcer de dolor, mire a mi costado y me habían puesto un suero vía intravenosa al jalarme me lo había zafado.

—Espera… no te muevas —levante la mirada y vi a Lee preocupado— llamare a una enfermera…

—Yo puedo ponerlo…

—No… tu debes descansar, el doctor dijo que debes reposar, no has dormido casi nada.

Dormir? Me había dormido? Cierto! Yo estaba en la escuela y ahora estaba en un hospital, que hora era? Sarada!… Sarada salía de su clase de Japones y debía ir por ella, Sarada era una niña! No podía andar sola por la calle…me impaciente más de lo que ya estaba.

—Sarada!, tengo que ir por mi hija, Sarada debió salir hace horas!

—Sakura, tranquila… yo fui por ella al colegio —levante la mirada y Lee me sonrió— Te desmayaste en la escuela, llamaron a Temari creo que la tienes como numero de referencia, pero ella estaba trabajando y no la dejaron salir de su turno, me llamo que si podía hacerme cargo de ti y de Sarada.

—Donde esta Sarada? Donde esta mi hija?

—No te preocupes por ella, me hubiera gustado traerla para que se vieran, pero no dejan entrar a los niños, la lleve a tu casa y ya le hable para informarle que estas bien, tranquila, solo preocúpate en mejorarte pronto.

—Yo…

—Tu nada… descansa, déjame ir por la enfermera para que te ponga esa cosa.

Rock Lee salió de la habitación y solo atine en tumbarme en la cama con un poco mas de tranquilidad, habia entrado en pánico de solo pensar a mi hija sola en medio de la calle, pero al oír a Lee decir que habia ido por ella, que la había llevado sana y salva a casa, que había venido a por mi y notificarle que yo estaba con bien me hizo sentir en paz, una paz que hacia tanto no tenia, el saber que todo estaba bien y que no todo recaía en mi, que habia alguien para ayudarme, un soporte, un apoyo… senti un sentimiento tan raro en mi pecho

—Sakura?... Sakura que tienes, te duele algo?…

Abrí los ojos y mire a Rock Lee mirarme algo confundido y asustado.

—… porque lloras Sakura?

—No es nada Lee… gracias.

Rock Lee era un buen hombre, se preocupaba por mí, era un hombre de nobles sentimientos y yo debía dejar de ser egoísta, debía pensar en alguien más que en mí misma, que ocurriría si algo me pasaba? Qué seria de Sarada? Debia pensar en el bienestar de mi hija.

Sasuke

—Sasuke… llego otra solicitud… Sasuke, no puedes ignorar los llamados, es el emperador… te ha tenido paciencia con las dos solicitudes anteriores, no creo que te siga teniendo tanta paciencia por muy adivino que seas…

Llevaba poco mas de un mes encerrado bebiendo en mi alcoba, todo estaba roto, sucio y deplorable, no quería salir ni ver a nadie y eso incluía al emperador quien en la ultima semana había mandado dos solicitudes para convocar mi presencia y con esta tres, quizá necesitaba de mis "consejos" por alguna situación, quizá algo personal porque según mis cálculos no debía haber nada que necesitara de mis asesorías que valiera la pena, el siguiente altercado debía ocurrir en 13 meses, una guerra en los campos del sur que debíamos ganar para que la historia siguiera su curso de acuerdo a lo planeado, por lo que los líos personales del emperador no eran problema mío.

—… Sasuke?… Sasuke me estas escuchando?… Sasuke!

—Que quieres?

—Que vayas al llamado del emperador!

—Deja de gritar, me duele la maldita cabeza… solo a ti se ocurre venir a despertarme tan temprano…

—Temprano? Sasuke son las cuatro de la tarde!

—Deja de gritar! —me retorci de dolor— aggg!

—Ve a encontrarte con el emperador!

—Deja… de gritar…

—Dejare de gritar cuando vayas, pareces un niño…

Me arrastre hasta la orilla de mi cama para coger una botella de saque, pero estaba vacía, me arrastre hasta la mas cercana que note pero estaba vacía también.

—… todas están vacías, si quieres mas alcohol tendrás que salir a buscarlo y créeme que no encontraras nada hasta que no vayas con el emperador.

—Shisui… no estes jugando conmigo —al ver que no se movió— soy el maldito líder de este clan! —la cabeza me punzo del grito que di— el que manda aquí soy yo… tráeme mi botella de Saque o te corto la cabeza…

—Hazlo, si eres el líder hazlo, pero antes comportate como uno, deja de estar aquí encerrado como ratón en su madriguera —estaba por hablar pero no me dejo— ve y atiende al maldito emperador, si solo es para decirle que andarse enredando con cuanta cortesana solo le causara mas problemas con la emperatriz, hazlo! Pero sal de aquí! Tienes una responsabilidad que cumplir, un clan que llevar… quieres tirarte al vicio y perderte en tu dolor, hazlo… pero solo cuando le des a este clan un heredero mientras tienes un deber, porque te recuerdo, Shion aun no esta en cinta, el servicio me comento que mancho sabanas este mes…

La cabeza estaba por estallarme, me dolía pero no tanto por la resaca sino por sus palabras, porque era cierto, no podia seguir aqui encerrado evadiendo al mundo, torturandome con el peso del remordimiento de mis actos.

—… y créeme que no quedara de encargo sino la tocas.

No había estado con Shion desde la noche de bodas, de hecho me había atrincherado en mi habitación no solo por el remordimiento y pesar que sentía por fallarle a Sakura pero también de forma indirecta la había evadido y no quería no solo tocarla sino ni verla. Las palabras de Shisui me pesaron de saber que tenia que estar con ella de nueva cuenta, sabia de sobra mi deber y que necesitaba ese heredero por lo que tenia que buscar otro encuentro con ella… Al parecer el dolor que sentía en ese momento se reflejo en mi rostro porque Shisui intervino como si me leyera el pensamiento a través de mi rostro.

—Se como te sientes, entiendo… pero Sasuke estamos en un momento critico, no tienes ni un solo hijo, ya no eres un joven, el clan necesita seguridad y respaldo con un heredero, yo también quiero que ella vuelva, Sakura era una buena mujer, una buena esposa para un líder del clan, se cuanto te ayudo… pero Sasuke han pasado diez años y no sabemos nada de ella, ayúdame a ayudarte… ten un hijo en lo que ella regresa, —lo mire por un instante— hay algo que me han traído esta mañana… léelo y cuando me digas donde esta yo mismo iré a por ella y la traeré aquí

—Que?... De qué demonios hablas? —cogí el pergamino y comencé a desamarrarlo como loco—

—Léelo y después hablamos… pero cumple con un heredero.

Explaye el pergamino en cuanto pude y comencé a leer, algunas partes eran inelegibles, era demasiado antiguo y el tiempo había hecho estragos en el, pero se podían notar algunas cosas con perfecta claridad.

"… Una maldición de odio es causada cuando dos partes comparten un vinculo y uno de ellos busca que el otro experimente el mismo dolor que este le ha infligido, cuando la maldición se active el maldecido deberá experimentar el sufrimiento causado en igual o mayor magnitud que el causado, consumiéndose hasta que su contraparte quede satisfecho. Una maldición de odio se sellará cuando las dos partes queden en igualdad o alguno de los dos muera, por lo que el sello se cerrara y su entorno regresará a las condiciones iniciales que lo hayan alterado."

Mito había causado la maldición para que yo experimentara el mismo dolor que ella, me hizo sentir su perdida, la maldición se sello cuando ella vio que yo estaba enamorada de Sakura… y este se cerro cuando la perdí, solo así experimentaría el dolor, por ende todo volvería a las condiciones iniciales…

"… su entorno regresará las condiciones iniciales que lo hayan alterado…"

Sakura había vuelto a su tiempo, Sakura había vuelto al futuro…

"—… léelo y cuando me digas donde esta yo mismo iré a por ella y la traeré aquí"

Recordé las palabras de Shisui, él me había dicho eso porque pensaba que Sakura había vuelto al lugar donde la conocí, él no sabia que ella venia del futuro, pensaba que ella estaba en esta era en algún pueblo, pero Sakura ya no estaba aquí, Sakura estaba 1000 años lejos de mi… Sakura no volvería a mi…

Sakura

Esperaba que regresara con mi helado, desde que había estado en el hospital todos me trataban como si fuera yo una inútil, no me dejaban hacer nada, Sarada hasta me ayudaba a lavar los trastes y su uniforme, Temari no me dejaba cocinar y ahora Lee no me dejaba ni siquiera comprar un helado… solo había sido un agotamiento y según el doctor principios de anemia por mi mala alimentación, que a decir verdad era cierto, a veces por andar corriendo mal comía, por lo que ahora debía guardar reposo o al menos bajarle a mi ritmo tan agitado que llevaba, en el trabajo me dieron incapacidad, en casa me cuidaban y en la escuela pues al no tener que ir al trabajo no me sentía presionada, ahora estaba mucho mas tranquila en un paseo con Rock Lee, poco después del incidente que me llevo al hospital me invito a salir y a decir verdad acepte porque se había portado muy bien no solo conmigo sino con mi hija, me sentía muy agradecida con él.

Nunca antes había aceptado las invitaciones de Lee, no quería que se hiciera falsas ilusiones, sabia las intenciones que tenia conmigo, me lo había dejado en claro desde el primer dia en que nos conocimos…

Flash Back

Varios años atras…

—Sakura… Sakura…

—Si supervisora?

—Necesito que limpies el pasillo de urgencias, acaban de traer un herido y dejaron todo el pasillo lleno de sangre

—Ay…

—Disculpa? Sino lo quieres limpiar la puerta esta abierta jovencita, chicas que no quieren trabajar sobran pero abundan las que quiere un empleo de base…

—No claro que no… yo-yo lo limpio ahora mismo

Sali corriendo con mi carrito de limpieza, me habían asignado limpiar el pasillo que solo 10 minutos antes acababa de terminar de limpiar, siempre que me asignaban urgencias era un martirio, era la zona que mas se ensuciaba, que si sangre de un herido, que si vomito de un enfermo, que si lodo de toda la gente que entraba en dias lluviosos, o un simple niño que llevaba una bebida y la tiraba… era un martirio estar en urgencias.

Termine de trapear y coloque mis señalamientos de precaución cuando un doctor me pidió que limpiara una de las salas, debía ser donde habían atendido al hombre que llego herido.

—En cuanto lo saquen y lo transfieran a su habitación por favor limpia rápido, tenemos muchos pacientes y pocas salas libres.

—Si Doctor, yo me encargo…

Jale mi carrito y espere a que los camilleros sacaran al hombre, cundo por fin sacaban al paciente por hacer rapido su trabajo uno de los camilleros empujo la camilla con fuerza cuando sintio que se atoro, lo que no vio es que el suero se le habia enredado en una de mis escobas y cuando tiro este se le zafo del brazo, el paciente se quejo de inmediato, al parecer el hombre estaba inconsciente.

—Mierda!… ve lo que hiciste!

—Yo? Pero si tu vas jalando de aquel lado, que no viste?

—Tu lo empujaste! Nos van a regañar… busca a esa enfermera que siempre nos ayuda…

En lo que esos dos discutían me acerque al paciente, si bien en esta vida era una asistente de limpieza recordaba perfectamente mis clases de medicina de mi otra vida, tome un par de guantes y me los coloque rápido, tome la extension y revise su mano, la aguja no se había zafado afortunadamente solo se había removido un poco y lo acomode, limpie con alcohol la sangre que había salido por el tirón, conecte con cuidado y revise la válvula para monitorear el goteo, una vez que estaba bajo control revise sus pupilas, me miraba muy atontado, estaba aun bajo la influenza del sedante.

—Un ángel…

—Jajaja… se pondrá bien, no se preocupe aun no llega al cielo.

Escuche ruidos en el pasillo y me aleje del paciente escondiendo la basura de los algodones con sangre en mi carrito de basura. Los camilleros llegaron con el doctor y una enfermera.

—Como pudieron ser tan descuidados!

—Le juro que fue un accidente Doctor, es solo que… esta que no se fijo —el muy idiota me señalo—

—Yo?

—Si fue ella! Estábamos sacando al paciente y esta que no se quito al contrario empujo su basura contra el paciente!

—Eso no es…

—Silencio! —el doctor reviso el suero, la válvula, la extension y la conexión, la enfermera reviso al paciente— me hicieron venir por nada?

—Que?! Pero…

—Todo esta bien… debieron confundirse, el paciente esta como lo deje… llévenlo a su habitación, y usted limpie la sala pero ya!

—Si señor…

Esa era mi vida en el hospital como personal de limpieza, limpiando aquí y allá… y eso incluía las habitaciones. Terminaba de limpiar el lavabo del baño cuando me disponía a salir, el paciente estaba dormido y sus familiares ya se habían ido. Siempre pasaba desapercibida para todos, para el personal del hospital, para los pacientes, para los visitantes… pero hoy no. Empuje mi carrito y escuche su voz.

—Espera… —me gire y note que el me estaba mirando— eres tu…

—Disculpe?

—Tu eres el ángel…

—Ah… no señor, soy la de limpieza —moví mi carrito y mis escobas se sacudieron—

—Jaja… eres un ángel limpio… pero en definitiva eres un ángel…

—Yo no creo…

—Angel de la limpieza, se que no estoy en condiciones pero.. cuando salga de aquí te gustaría salir a tomar un café conmigo?

—Se fracturo 4 costillas, tiene fractura de tibia, un desgarre en el ligamento inferior, fractura de muñeca y sin contar con la rehabilitación que deberá llevar… supongo que revisare mi agenda para dentro de 2 años si estoy libre de limpiar alguna sección del hospital, déjeme sus datos y le confirmo.

—Jajaja… que te parece, en 6 meses.

—Si me escucho? Tiene múltiples fracturas, un desgarre… seis meses es casi imposible.

—No hay imposibles para Rock Lee… —el hombre me sonrió con el collarín apretándole las mejillas— me esforzare y en seis meses te invitare un café… que opinas?

—Opino que esta vez se le paso la morfina al doctor… le iré a avisar que su paciente ya esta desvariando…

—Jajaja… ademas de bella y LIMPIA, divertida…

Hasta le día de hoy no entendía como Rock Lee se habla fijado en mi, él era un hombre muy rico y famoso, era el dueño de una cadena de gimnasios a nivel mundial, era un promotor de la cultura fitness y de la buena alimentación, yo solo era la chica de la limpieza de un hospital publico…

Fin Flash Back

—Aquí esta tu helado… —miro su reloj— estamos a tiempo para ir a nuestra función

—Función? De qué?

—Compre boletos para una obra que se estrena hoy, en primera fila, la critica la catalogo como la obra que revolucionara al teatro.

—Lee, no creo…

—Dijiste que te dejarías consentir y eso hago… pero si estas cansada entiendo, lo dejamos para otro día?

Habia aceptado salir con él en agradecimiento de su apoyo en aquel día, pero una segunda salida cual seria mi justificación? Si aceptaba salir con él era darle esperanzas de que entre él y yo podría haber algo, Rock Lee era muy bueno conmigo para que yo jugara con él…

—Dejémoslo para la siguiente ocasión Rock Lee

—Te parece este fin de semana? Comprare un boleto mas y llevamos a Sarada con nosotros, es una obra familiar…

—Llevemos a Sarada… es una buena idea.

Lee siempre se portaba muy lindo conmigo, era atento, respetuoso y sobre todo comprensivo, desde que prácticamente se me había declarado había entendido que si intentaba algo conmigo para mi siempre estaría primero Sarada, despues Sarada y al final Sarada, mi hija era lo mas importante en mi vida y él lo entendía. Lee era un buen hombre y Temari tenia razón, debía pensar en mi futuro y era momento de continuar mi vida, avanzar por el bien de mi hija y mío.