Capitulo 6

Habían pasado varios meses desde que había aceptado salir con Lee, habíamos empezado a salir de manera casual y ver que tal fluían las cosas, debo admitir que todo siguió de la mejor manera, Sarada tenia una buena relación con él, Lee siempre buscaba la manera de apoyarnos y eso me ayudo a poder avanzar en mis estudios, por lo que me gradué de mi carrera como enfermera por fin luego de tantos años de trabajo y esfuerzo, por fin una de mis metas se había logrado.

Los meses pasaron y Lee y yo aunque no teníamos un titulo de noviazgo porque él no se animaba por miedo a que yo lo rechazara y yo no le incentivaba a hacerlo porque aun no estaba segura de que responder, estábamos en un punto "cómodo" pasábamos mas tiempo juntos, había mas confianza entre nosotros y salíamos de forma frecuente en familia, el convivía ahora mas con Sarada, a veces nos llevaba a comer, salíamos al parque, nos llevaba a la playa… éramos como una familia prácticamente, pero sin serlo. Era complicado.

—Ya terminamos…

—Como me veo mama?

—Te ves preciosa… —mire a mi hija en su hermoso vestido rojo— tu tía te peino muy bonito.

—Gracias tia Temari!

—Mi especialidad preciosa jaja de nada.

Alguien toco la puerta y enseguida se abrió.

—Disculpen las molestias, el señor Lee me manda avisar que ya llegaron los primeros invitados, van ingresando a la mansión.

—Ah… gracias, vamos bajando… —la mujer del servicio hizo una reverencia y se retiro—Sarada apresurate.

—Ah! Que emoción mama! Te juro que cuando invite a mis compañeros del colegio nadie me creía que mi fiesta seria aquí!

—Todavia sigo pensando que ro fue buena idea…

—Ay mama! Esta fiesta es de ensueño… habrá mesa de dulces, bufete, show en vivo! Hasta DJ! Mi bolso donde esta?… no lo veo…

—Aquí lo tienes corazón… —Temari se acerco— será mejor bajar, el anfitrión tiene que recibir a los invitados…

—Si! Vamos mami

Sarada salió corriendo por el pasillo con nosotras siguiendo el paso. Cuando Lee me pidió dejarle festejar su cumpleaños, no se… imagine que quizá nos llevaría a un restaurante o quizá a la playa para festejarle a Sarada, no que haría semejante fiesta en su mansión con todo un show incluido, para cuando vi las dimensiones del evento intente cancelarlo pero Sarada ya estaba muy involucrada con los detalles y no tuve corazón para rompérselo a ella.

—Relájate mujer, estas muy tensa.

—Si viste que hasta hay animales de granja para que los niños jueguen con ellos?! Hay un traga fuego en la recepción!

—Ya… no es para tanto, cosa de ricos… supongo que esta en su ADN ser geocéntricos jajaja

—Tonta…

—Sakura… —Lee nos vio en la planta baja, Sarada estaba su lado, parecían padre e hija recibiendo a sus invitados— ven aquí… acompañanos…

—Anda ve… —Temari me dio un ligero empujón— yo iré con Tenten a la barra… tanta gente nice me esta estresando me urge un trago.

—Es una fiesta infantil…

—Ahhh… tu crees que no va haber alcohol? jajaja… son ricos… anda ve a con ellos y actúa como señora fifi y a mí déjame embriagarme.

La fiesta fue increíble en mi vida podría imaginar pagar algo así para mi hija, y aunque me opuse al inicio de la idea debía aceptar que Sarada estaba realmente feliz con todo eso y por verla feliz para mí era todo lo importante. Recibió sin fin de regalos que la hicieron emocionarse, pero sin duda Lee hizo que mi hija llorara de felicidad pura…

—Falta mi regalo…

—Me darás un regalo? —mi hija me miró confundida—

Asumimos que la fiesta era su regalo de cumpleaños, solo le sonreí de forma tímida, no sabia cómo actuar, Lee había hecho demasiado por nosotras y esta fiesta era algo que jamas lograría pagarle.

—Por supuesto… —extendió un sobre— feliz cumpleaños, Sarada!

Mi hija abrió emocionada el sobre y su carita se quedo congelada, me acerque a ella y pude ver el regalo.

—Es… es… es un viaje! Mama, Lee me regala un viaje a Japón!

—Que?!

—Gracias Lee! Muchas gracias es lo que siempre eh querido!

—Te mereces eso y mas, me alegra que te gustara mi regala Sarada.

Intente hacer que Sarada devolviera el regalo, era demasiado costoso como para aceptarlo pero Lee dijo que no podía cancelarlos porque igual perdería el dinero y Sarada ya estaba de lo mas entusiasmada, de hecho cuando volvimos a casa se la paso hablando mas que de la fiesta solo del viaje, que haría maletas y prepararía todo para el viaje.

Sarada se aplico mas en sus clases de Japones, si antes leía historia de Japón ahora con mas razón, veía anime, compraba mangas, escuchaba música japonesa… mi hija estaba más feliz que nunca y contando los días para el viaje.

—Que tal estuvo tú dia?

—Cansado… pero emocionante, Lee no tenias que venir a por mí al trabajo.

—Me quedaba de paso

—Mentiroso… vives del otro lado de la ciudad y tus gimnasios tiene horas que cerraron…

—Me has pillado jajaja

—Eres muy obvio… —Lee se estaciono frente a mi casa— gracias por traerme me has ahorrado una hora de transporte publico.

—De nada y servida señorita… —Lee me miro un poco nervioso, algo pasaba—

—Que ocurre?

—Eh?... No... Nada...

—Lee… eres muy obvio, que ocurre?

—Sakura… es sobre el viaje a Japón.

—Que ocurre?

—Recuerdas que te dije que iríamos los tres? —asentí— bueno mi plan era que pudieras disfrutar con tu hija un poco de lo mucho que te has privado por dedicarte a sacarla adelante… quería hacer un viaje para ustedes dos… yo solo iría como un acompañante… pero… Sakura, hemos estado saliendo por varios meses y no se… pensé que quizá podríamos viajar como una familia…

Entendía por dónde iba la conversación, esas apalabras sonaban a algo que hacia meses se habían manifestado en mis pensamientos, sabia que en algún momento lo haría y aunque sabia que ya se había tardado ahora lo único que pensaba era, porque ahora?

—… Sakura, te quieres casar comigo?

Sasuke

Los meses comenzaron a pasar y con la ultima intervención ante el consejo había ganado mas favores de su majestad el emperador, la guerra en el sur había sido ganada gracias a mi estrategia para disolver a los rebeldes. Pero ahora tenía que salir del imperio se venia una revuelta en el norte a causa de un desabasto de alimentos donde el emperador debía perder por lo tanto yo debía mantenerme lejos para que no pidiera mi presencia. Esa perdida representaba algo importante, la fracción triunfadora se unificaría creando una alianza que en poco mas de cien años acabaría con el periodo Kamakura y ahora más que nunca debía hacer que el futuro no cambiara por el bien de Sakura.

—Salimos del imperio por alguna de tus visiones?

—Algo así.

—Y entre tus premoniciones no ves un heredero —lo mire fastidiado— solo decia…

El único tema que no podía faltar en mis conversaciones con Shisui era ese, "el heredero" y entendía ahora mas que nunca su insistencia, estaba por cumplir un año de casado con Shion y ella no entraba en cinta, de hecho las habladurías comenzaban a surgir, y la presión se incrementaba, sabia de sobra que cuando un clan fuerte como lo éramos nosotros no tenia un heredero su posición se veía vulnerada ante el imperio, si bien ya no estaba encerrado en mi alcoba bebiendo aun no me disponía a cumplir con mi deber de tener un heredero, no había puesto un pie en la habitación de Shion, de hecho en este viaje la había dejado en el imperio y mis planes eran no volver en algunos meses.

—Adonde iremos?

—A China… necesito encontrarme con alguien.

—Si quieres yo me puedo encargar… el emperador puede pedir tu presencia…

Si Shisui supiera que de hecho mi intención era esa evadirlo, trataba de mantener mi estancia en el futuro como algo muy mío y el asunto de las "premoniciones" como algo secreto, no podía solo decirle que yo era el que decidía en que ayudar al emperador y en que no… si alguien lo sabia y hacia mal uso de es información se me podía acusar de traidor y conspirador contra el imperio, puesto que muchas de mis "faltas" habían desembocado en perdidas y derrotas para el emperador.

—… O es que esto tiene algo que ver con el pergamino? —su mirada se clavo en mi y sentí cómo mi cuerpo se tenso ante sus palabras—

No dejaba de pensar en ese pergamino, lo había leído una vez y otra vez, una parte de mi deseaba que dijera la verdad y que Sakura estuviera en su tiempo a salvo, que no estuviera en algún lugar sufriendo o peor muerta… pero mi corazón deseaba que ella estuviera a mi alcance y estando a mil años de mi lo veía muy complicado.

—… vas a encontrarte con ella?

Ojalá fuera eso… Shisui seguía firme en que ella debía estar en la aldea en la que a había encontrado. Lo que Shisui no entendía es que esto era más complejo de lo que creía.

—No… voy a encontrarme con un mercader, debemos comenzar a buscar alianzas más allá del imperio.

—Sasuke! —Shisui miro a los costados, nuestros hombres venían más atrás a una distancia prudente, bajo la voz y se acerco mas a mi— Sasuke, nos pueden matar por eso!… se nos tacharía de traidores!

—Nunca dije que atacaría al Emperador… los Uchiha siempre serviremos al imperio pero debemos ver por nuestro futuro, debemos formar alianzas con socios que nos fortalezcan, en el futuro el mundo será uno solo y los lazos entre un imperio y otro serán mas comunes de lo que crees… debemos tener aliados para cuando la situación se complique.

—Sasuke… créeme qué confío en ti y en tus premoniciones, pero esto es demasiado! Un imperio no puede confiar en otro! Sabes de sobra que la guerra es algo que puede surgir de la nada… todos pelean por poder y territorio, los imperios no pueden ser "socios" menos amigos!

—Nosotros no lo veremos Shisui pero nuestros descendientes deberán tener un apoyo durante los tiempos difíciles…

Debía hacer algo ahora no solo por mi legado, debia buscar la manera de proteger a Sakura en el futuro estando mil años en el pasado, no sé como pero buscaría la manera, aun cuando ella quizá ya ni se acordara de mi.

"—… Es porque estamos con Sasuke, mientras estemos cerca de él podremos detectar esos cambios, para el resto del mundo su vida entera ah cambiado con ellos y esta es su realidad, la otra ya no existe…"

Recordé las palabras de Kushina respecto a cómo cambiaba el mundo con mi presencia alterando el futuro, yo había estado mucho tiempo en el futuro y eso había generado cambios muy obvios, pero el que Sakura estuviera en el pasado habría cambiado algo? Tenia miedo de pensar que ella no me recordara, o lo mejor era que no lo hiciera porque si lo hacia quizá estaba sufriendo igual o mas que yo por estar separados y eso me causaba un pesar mayor... siempre causaba dolor a quienes mas me querían.