¡Disfruten!
Disclaimer: Ni Dragón Ball, ni sus personajes no me pertenecen son de Akira Toriyama.
Solo escribo por hobby. No lo hago con el fin de lucro, solo los utilizo para sacar toda mi imaginación.
"Felicidad"
Capítulo 1.
El tiempo voló tan rápido y no podía creer que ya haya pasado medio año, medio año al ser la señora Son, medio año al estar al lado del hombre que amaba con demasía y que fue el único quien logró cruzar esa barrera de hielo del corazón de la otrora justiciera ya que nadie había logrado aturdirla de esa manera y cambiarla a lo que es ahora.
Sentada en la parte trasera del taxi veía a través del vidrio como los edificios pasaban unos tras otros en línea paralela al vehículo además de ver su reflejo en él, la cual no pasó desapercibida ni por ella misma, imaginándose una Videl adolescente en cada una de sus faceta hasta volver a verse como en la actualidad, sin más, dibujó una sonrisa nostálgica en su rostro no habiendo duda que con el tiempo había cambiado gracias a él. Gracias a Gohan.
Había tantas cosas que con el pasar del tiempo entendió a la perfección, lentamente empezó a cerrar sus parpados inmortalizando en sus pensamientos todas aquellas aventuras tan alocadas que pasó al lado de su actual esposo, que, gracias al erudito, se adentró aún más a un mundo la cual le era totalmente desconocido, un mundo que pudo conocer mejor gracias al salvador de los Juegos de Cell, además de formar parte de esa familia tan peculiar.
Como olvidar aquellos días en que conoció a ese chico y lo perseguía sin descanso alguno hasta averiguar su identidad como el Gran Saiyaman, quien le enseñó a volar por los cielos desafiando la gravedad, cuando se preocupaba por ella o cuando le ofreció ser su compañera para luchar por la justicia como la Gran Saiyaman número dos, cuando le declaró sus sentimientos por ella o cuando le propuso matrimonio. No obstante, tuvieron que anunciar su retiró oficial de las calles de Ciudad Satán para dedicarse a la nueva etapa en sus vidas… unir por completo sus vidas como una pareja.
Abriendo lentamente sus ojos azulados, Videl mantenía la sonrisa en sus labios porque todos aquellos recuerdos seguían presente en su memoria y que atesoraría como sí hubiesen pasado ayer aunque ya hayan pasado varios años. La azabache soltó una pequeña risita, haciendo que el conductor delante al volante la observara por el retrovisor por unos segundos para volver su vista hacia enfrente.
Realmente, ella estaba casada con el verdadero salvador con el héroe que salvo a la humanidad de las terribles manos del bioandroide.
¡Qué ironía!
La primogénita de Mark bajo su vista hacia su mano izquierda la cual observo aquel discreto anillo de oro que tenía en el dedo anular, no podía negar que estaba muy feliz de haber unido su vida al lado del erudito ya que el destino le depararía nuevas cosas que llegarían a sus vidas aunque vallasen pasó a pasó y con su debido tiempo; además, de que conocerían nuevas facetas de ellos mismos al estar viviendo en la misma casa.
Empero, Videl al recordar que Gohan estaba más ocupado de lo normal, sólo veía al pelinegro en las noches cuando este llegaba a casa con un semblante cansino y totalmente hambriento que cuando terminaba se dedicaba hacer sus cosas. Sabía perfectamente que algunos de los dos debía ausentarse pero al menos dedicarse diez o media hora para saber cómo estaban el uno por el otro.
¡No era mucho pedir!
Tristeza.
Volviendo su mirada hacia el exterior, claramente identifico el lugar en donde se reencontraría con su mejor amiga del alma: Ireza. Después de varios meses sin verla ya que estaba tan aburrida de estar encerrada en su casa y sin hacer nada, bueno eso eran los gajes del oficio al querer dedicarse al hogar y de su esposo; mientras que el pelinegro se dedicaba a terminar sus estudios de la universidad al mismo tiempo que trabajaba para un gran catedrático, entendía perfectamente que él les quisiera dar todo para su bienestar de sus propias manos y no depender de nadie.
Dando indicaciones al conductor de que la dejara en la esquina siguiente, toma su bolsa para buscar un poco de efectivo para pagar el servicio del taxi. El conductor detuvo la marcha elevando el brazo la cual la ojiazul deposita el dinero en la mano del señor.
―Gracias ―sonríe.
―De que, que tenga un excelente día señorita Satán―la observa desde el retrovisor.
Videl solo atina a reír porque todavía seguían diciéndole señorita. Bajándose del automóvil, fija su mirada azulada en el establecimiento donde reconoció a su amiga rubia quien esperaba su llegada. Estaba tan feliz de verla, caminando hacia el lugar, Videl estaba tan emocionada de contarle una noticia que ni al mismísimo Gohan le ha comentado, deteniendo su andar, se queda parada en medio de la calle, agachando su mirada comenzó a cuestionarse si era buena idea en contarle a su amiga de la infancia.
Inseguridad.
Miedo.
Mientras tanto, Ireza, alcanza a distinguirla desde adentro del local pero observo detenidamente el cambio tan drástico de humor en la azabache, conocía perfectamente a la ojiazul, sabía que algo le preocupaba con demasía. Levantándose de su lugar, la rubia agarra sus cosas no sin antes dejar dinero y un poco de propina, era mejor que se encontrase con ella desde ese punto y que ella misma le contase que le pasaba.
― ¡Videl, que alegría verte! ―sin previo aviso, abraza efusivamente a la hija de Mark― ¡que ingrata eres al desaparecerte por mucho tiempo!
―Ireza ―corresponde el gesto― disculpa, no era mi intensión.
― ¡Mírate, te ves tan linda! ―separándose un poco― vaya que el matrimonio te sienta muy bien ―le guiña.
―No exageres, Ireza ―ríe.
―Ven, vamos a caminar ―sonríe― tienes mucho que contarme Vi.
Videl asiente.
Mientras caminaban, Videl le contaba su vida de casada sin embargo, no podía ocultar su felicidad al estar con el hombre que amaba, la rubia la observaba hablar y podía notar ese brillo en los ojos azulados de su amiga ¡sí que estaba perdidamente enamorada de Gohan! Y eso estaba bien para ella, ver feliz a la azabache no tenía precio.
―Me alegra que estés muy bien pero al menos Gohan debería darse un respiro ¿no lo crees? Entiendo que quiera encargarse el mismo de ti, darte lo mejor pero que ponga de su parte en saber cómo te sientes, en como estas.
―Es lo mismo que pienso, Ireza ―dice con semblante apagado― pero no solo de mi debe encargarse… ―acariciando su vientre― también del bebé ―sonríe.
Ireza se queda sorprendida por tal declaración de Videl.
Continuará.
Hola, pues vengo a dejarles un nuevo fic. Bueno quiero agradecer a la página de Facebook de "Fanfics de Gohan y Videl en español" por compartir una imagen a toda la comunidad Godelera :3. La imagen trata sobre la escena de la película "La batalla de los dioses" donde Dende se da cuenta que Videl está embarazada y que por lo tanto Gohan aún no está enterado del todo y bueno decidí escribirlo a mi manera (creo que en otros fanfics ya tocaron este tipo de tema) pero por mi parte quisiera sacarme esa espinita en como Videl pudo sentirse al saber que está embarazada, creo que serán pocos capítulos no pienso extenderme mucho.
Espero que sea de su total agrado este fic. Cualquier comentario, follow y fav son bienvenidos me harían muy feliz saber que les pareció. También acepto quejas, sugerencias, críticas o tomatazos si es que lo merezco.
Nos vemos.
Hasta la próxima.
