Madara Alternative Road.
Capitulo 5. El triunfo de la voluntad. (Parte 2).
Todo estaba oscuro, y a su alrededor no se podía ver nada más, sin duda estaban en alguna clase de refugio subterráneo.
La luz llegó repentinamente, Tora, halcón, Ryu y madara se vieron rodeados de muchas personas, la mayoría hombres, muy probablemente maestros tierra.
-..vaya!!, eso de afuera, fue, impresionante..- el hombre de antes dijo nuevamente con fanatismo en su voz.
Madara miro fríamente a este, el cual instintivamente al ver esos ojos color ónix retrocedió tragando pesadamente.
-..yang, ¿que pasó?, ¿Cómo fu..- un hombre mayor salió den entre la multitud, y hablo con impaciencia, pero guardo silenció al igual que todos al ver estás figuras nuevas, así como a personas que ellos ya conocían, la esposa del gobernante y su hija.
-..bueno, el plan fracaso ante un extraño evento, pero, estás personas a aparecieron de la nada y redujeron fácilmente a los guardias de la esposa del gobernante y a su hija..-
Muchos abrieron sus ojos con sorpresa, y miraron detenidamente a estás personas, tres en capuchas y extrañas pero aterradoras mascaras de animales, y el último en una armadura carmesí nunca antes vista, pero por el aura que este emanaba muchos podían decir que era muy poderoso.
Finalmente escucharon la voz del hombre en armadura carmesí.
-..¿respondan, que hace esta ciudad en manos del enemigo, no se suponía que esta era una de las mejores ciudades fortificadas del Reino tierra?..- madara sonaba algo incrédulo y algo decepcionado.
Al instante de oír sus palabras muchos miraron al suelo con seños fruncidos.
-..eso es..- yang menciono un poco dudoso, pero con una mirada algo derrotada y triste, pero finalmente se decidió a hablar.
-.. el día de la invasión, nos preparábamos para luchar por nuestro hogar, pero el rey Bumi decidió tomar la defensiva y esperar..- el hizo una pausa allí mientras miraba a la nada con una mirada vacía, como si estuviera recordando algo, pero de inmediato continuo.
-..pero, el espero demasiado, ese mes la Nación del fuego empezó a asediar la ciudad, hasta que nuestro suministros empezaron a escasear y poco a poco el hambre nos fue debilitando, hasta que un buen día ya no pudimos más, y caímos sin poder hacer nada..- el apretó las manos en frustración, al igual que muchos allí voltearon a ver enérgicamente a la mujer que sostenía al bebé, ella al encontrarse con sus miradas dio un paso atrás con una tez pálida y asustada.
Tora, halcón, y Ryu escucharon esto también con una clara molestia por sus lenguajes corporales.
-..ya veo, así que era cierto después de todo..- madara menciono mirando profusamente hacia la nada.
Esas palabras captaron la atención de la mayoría allí.
Aquel hombre llamado Yang, volvió su mirada confusa a madara que estaba cruzado de brazos.
-..¿ A qué te refieres?..- esas palabras parecían ser la pregunta general que todos allí harían.
Madara miro a yang, y luego miro al público.
Todos los presentes allí vieron como Madara parecía estarse debatiendo si el hablar o no, pero finalmente el habló.
-.. díganme, ¿no se les hace extraño que esta guerra de cien años, dure cien años?..- madara declaró, rápidamente las mentes de todo empezaron a acelerarse tratando de encontrarle sentido a esa pregunta.
-..¿Que quieres decir?..- otro hombre al lado de yang conocido como el viejo Wang pregunto.
Madara lo miro y hablo nuevamente.
-.. normalmente en un conflicto bélico, las guerras no son tan duraderas, si bien años pueden pasar o incluso décadas, siempre hay un punto de inflexión para formar tratados de paz, ya sea por la derrota, o mediante un acuerdo mutuo..- y eso era cierto, el ejemplo más tácito en ello fue la guerra de clanes en su mundo, disputas por territorios, y poder, incluso algo que parecía eterno no fue para siempre y menos duro cien años.
La mayoría reflexiono en las palabras de este hombre que sin duda querían llegar a algún lugar, pero nadie entendió a dónde.
Repentinamente un joven maestro tierra habló entre la multitud.
-.. disculpa pero, ¿a dónde quieres llegar?..- el menciono sin rodeos.
Madara miro de reojo al chico, y volvió su mirada hacia el público frente a el, y con un tono mortal el dijo.
-.. traición..- fue simple, pero sonó en toda la habitación, mientras hacia eco en los corazones incrédulos de la mayoría.
Todos abrieron sus ojos de par en par, algunos confundidos, y otros sorprendidos como si hubieran entendido algo.
Madara sin importarle mucho el pequeño aturdimiento de la mayoría continuo.
-..hace unas semanas, me encontré con una información sobre cierto gobernante de una ciudad del reino tierra fronteriza a las colonias de la nación del fuego..- madara hizo una pausa, aprovechada por yang para hablar.
-.. básicamente ciudades que tratan de frenar el avance del enemigo, ¿no?..- yang dijo, y madara solo asintió.
-..así es, la información que recolectaron mis espías era bastante simple, el gobernante de esa ciudad tendría una reunión urgente con cierto individuo importante..- madara entrecerró los ojos al terminar de decir aquello.
Yang y todos allí miraron impacientes a madara por sus siguientes palabras.
Pero muchos se arrepintieron de haberlas querido escuchar.
-..este individuo, era un sabio del fuego..- madara dijo con una voz mortal.
El calor en el ambiente del lugar descendió de golpe.
-.. espera!, Eso es!..- yang grito, pero madara lo silencio con una mano.
-..e recibido informes de una red de mis espías al nornoroeste de esas tierras, el informe indica un abandono completo de las aldeas aledañas con la ciudad, falta de desarrollo a la provincia, así como falta de defensas para proteger a estas..- todos comenzaban a armar algo peligroso en sus mentes.
-..por supuesto, todo esto me tenía en duda así que decidí investigar, y todo se reveló ante mis ojos ese día..- aquellas palabras atrajeron la atención total de todos allí.
-.. recibí varios informes de muchos de mis espías en diferentes partes del Reino tierra, y eran algo inquietantes, por una simple razón..- madara vio la expresión incrédula de todos, al parecer ya sabían a dónde iba todo esto.
-..al parecer la situación de aquella ciudad no era única, ya que la mayoría de ciudades alrededor del reino tierra estaban en las mismas condiciones, los gobernantes ordenan concentrar la mayoría de fuerzas militares en sus ciudades, así como controlar todo el comercio, y monopolizar la mayoría de los recursos y vienes de toda la provincia, dejando de lado las aldeas a las afueras desprotegidas y valiéndose por si mismas...- entonces los murmullos empezaron de un extremo a otro de todo el lugar.
-..como es eso posible!!..-
-..no puede ser, ¿Qué está sucediendo?..-
-..eso está más allá de la corrupción!!..- muchas y más voces enojadas sonaban en el lugar, hasta que una voz silenció todo.
-..basta!!.- se escucho las palabras duras del anciano maestro tierra de antes, lo cual trajo la calma al lugar.
El viejo Wang miro a madara y frunció el seño.
-..¿Estás tratando de decir que, el reino tierra nos a traicionado?..-
-..no..- fueron las palabras simples de madara, por un momento el ambiente se relajo, hasta que se escucho la siguiente bomba ser lanzada.
-..el reino tierra es país títere, y está siendo controlando completamente desde las sombras..- la cara de madara se oscureció.
Todos quedaron petrificados.
"Un, Eh?", sonaba en la mente de todos.
-..¿Porque no unen los puntos?, Una guerra de cien años, la mayoría de los recursos estan siendo monopolizados por los gobernantes, el territorio a las afueras está abandonado, literalmente están dando todo en bandeja de plata a los enemigos, si esas no son las condiciones perfectas para una expansión lenta y precisa de la nación del fuego, entonces no se que lo es..- por fin, todo cobraba sentido, la mayoría de los maestros tierra allí, apretaron sus puños en completa ira, dientes se oían crujir con odió.
Y si se pensaba bien, la idea realmente no era tan descabellada, después de todo una guerra de este estilo daría tiempo al bando ganador, conquistando tierras, tomando recursos, tanto minerales como humanos, colonizando de poco a poco las provincias enemigas y haciéndose con ciudadanos nuevos que bien se podrían considerar una nueva mano de obra para la nación del fuego, ellos podrían hacer todo eso tranquilamente sin tratar de exprimir completamente todos sus recursos y exponer su propia industria al límite, después de todo, ¿Quién podría costear 100 años de guerra continua?, eso era absurdo.
Pero se escucho una voz diferente.
-..en pocas palabras, ¿el reino tierra es solo una marioneta?..- dijo un yang incrédulo.
-..lo más seguro es que se hallan infiltrado muchas personas de la nación del fuego y hallan tomado cargos de poder e influencia, ¿el desde cuándo?, Yo mismo no lo sé, podría ser desde hace décadas o desde el comienzo de la guerra, sea quién fuera, quien ideó esto, sus semillas están dando frutos, porque la nación misma yace bajo el poder de la nación del fuego y tarde o temprano caerá, y a este punto ya es inevitable..- madara enfatizó eso último.
Horror y estupefacción, eso era todo lo que se podía ver en los rostros de todos los presentes, entonces lágrimas de impotencia y decepción empezaron a salir del rostro de muchos.
Pero se escuchó una voz venenosa a lado de madara.
-.. mientes!!, ¿Siquiera porque deberíamos creerte?, Solo eres un extranjero!..- Wang el hombre mayor de antes grito.
Madara sonrió internamente.
-..eh allí, tienes razón..- todos quedaron confundidos por ese repentino cambio de palabras.
-..la realidad es que a pesar de tener toda esta información en mano, esto solo es mera especulación, así que la única forma de comprobarlo, es rescatar a su rey, traerlo ante nosotros, y hacerlo hablar..- todos quedaron impactados por sus palabras.
Pero se escucho una voz entre el público
-..espera, ¿no estaría bien sacarle algo de información extra a la esposa de ese maldito de Ukano?..- todos asintieron ante la gran idea.
-..Tora..- madara dijo, y tal y como si ella entendiera la orden implícita en esas palabras, camino hacia la mujer arrinconada y arrodillada en el suelo a lado de una Mai inconsciente en un extremo de aquella cueva.
Ella estaba temblando nerviosa, pero una expresión fiera se podía ver en su rostro, y al ver qué aquella persona encapuchada venía en su dirección, su respiración se agitó más.
Tora llegó y se paró frente a ella.
-..dame al niño..- ella dijo fríamente.
Ella rápidamente lo abrazo y gritó.
-..jamás te lo daré!!, ustedes infieles!!, deberían servir agradecidos al señor del fuego que les permite vivir a pesar de haber peleado en su contra!!..- estas palabras encendieron a la mayoría de personas allí, y miraron con odió y despreció a esta mujer.
-..dámelo, sería una pena que alguien tan inocente quedará cubierto con tu inmunda sangre..- palabras llenas de frialdad y verdad golpearon a la mujer, que al escuchar aquello sus rodillas comenzaron a temblar.
El niño en sus brazos giro su cabeza y miro a Tora y sonrió alegre al ver su máscara, ajeno a todo a su alrededor.
La mujer pareció entender la situación, ella odiaba a estás personas, pero, ¿porque tenían que pasar por esto?, ellos eran de la realeza ahora, deberían estar gozando de lo bueno de la vida, y mirar desde arriba a los demás, pero esto, ¿esto es lo que obtenían a cambio?.
Ella extendió al bebé con sus brazos temblorosos, Tora lo tomo y se lo paso Ryu que en algún momento se había colocado a su lado.
Ryu se llevó al bebé feliz cargándolo entre sus brazos, quien le sonreía de oreja a oreja.
Lágrimas salieron de los ojos de Michi, la esposa del gobernador, y solo lamentaba en qué situación habían terminado.
Pero ella fue sacada de golpe de sus pensamientos, ya que fue tomada de su largo cabello negro y arrastrada por el suelo entre gritos y sollozos hasta la presencia de madara.
Todos al ver esto sintieron alguna clase de satisfacción crecer en su interior.
La mujer cayó boca a bajo y solo pudo ver los pies de una persona parada frente a ella.
-..dime todo lo que sabes..- solo escuchó cinco palabras.
Ella enardeció de cólera más allá de lo inimaginable, levantó su cabeza del suelo y miró con odió palpable a la persona frente a el, pero.
La temperatura en el ambiente para ella descendió de golpe, su odio y toda su cólera de hace un segundo fue opacado por el terror en su estado más primitivo.
Madara solo estaba cruzado de brazos allí, sin cruzar ninguna mirada con la mujer a sus pies.
Y sin embargo todos pudieron ver cómo aquella mujer estaba temblando abiertamente mirando a madara con un miedo completamente irracional.
Nadie más lo pudo notar porque no estaba dirigido a ellos, pero ante los ojos de la mujer, este hombre estaba emanando un aura de muerte y desesperación, entonces su mente se obligó a reaccionar.
"La pregunta, ¿cuál fue la pregunta?", ella forzó su mente.
Y entre lágrimas y una voz temblorosa habló.
-..n, no se nada, lo juro..- ella escupió.
-..dime, ¿tu puedes confirmar la información de la que hable hace un segundo?..- madara hablo tranquilamente.
-..n,no..- ella tartamudeo, pero era la verdad, ella jamás había escuchado sobre alguna clase de complot de tal calibre.
Madara finalmente miro a la mujer, y ella tembló aún más al ver aquellos ojos tan oscuros como la noche mirarla como si ella no valiera nada.
-..ya veo..- fue lo que salió de la boca de madara.
-..parece que es inútil, tendremos que ir por el rey de omashu..- Madara dijo en voz alta.
Todos quedaron extrañados de esto.
-.. espera, ¿cómo estás tan seguro que no nos mintió?..- yang pregunto tratando de ser razonable, después de todo eso era algo obvio viniendo del enemigo, y no era el único pensando de esa manera.
-..no lo hará, no mentirá, porque hasta los animales sabrían en qué posición se encontrarían en este momento..- todos quedaron sorprendidos ante esas palabras, y mirando más detenidamente a la mujer no estaban muy lejos de la realidad, ella estaba completamente pálida y temblando con una cara de desesperación.
Si no fuera la esposa de un ser tan despreciable como lo fue Ukano probablemente sentirían pena por ella, pero ese no era el caso, ella al igual que su esposa y la nación del fuego eran sus enemigos.
-..mujer, lo que sea que ellos te pregunten les responderás con la verdad, ¿Comprendes?, Hazlo y puede que tú final sea rápido y silencioso..- madara la miro como si fuera un pequeño insecto.
Ella movía su cabeza de arriba a bajo en un, comprendo, silencioso.
-.. entonces si queremos aquella información realmente tendremos que rescatar al rey Bumi..- el anciano Wang dijo mirando al suelo.
Era verdad, la única forma de corroborar sus afirmaciones anteriores era confirmarlo con aquel que estaba al frente de todo.
-..así es, y mejor que rueguen a sus espíritus que ustedes tengan razón, ya que lamentablemente, yo casi nunca me equivoco..- el dijo amargamente, esto fue notado por todos, y tragaron de una manera muy nerviosa.
Gritos y más gritos, eso es lo que se podía oír al interior del palacio de omashu, los guardias parecían bastante nerviosos y pálidos, ya que eran el objeto de irá de la persona más importante del lugar.
Ukano era el nuevo gobernante de omashu puesto por su majestad el señor del fuego, el pensó que las cosas si bien eran tensas debido a la reciente toma de la ciudad, nunca llegarían a tal grado como este.
El había subestimado a los rebeldes y este era el resultado, el había sido un hombre con un carácter débil toda su vida, y a veces sus decisiones no habían sido las mejores ni las más firmes, sin embargo pensar que eso haría que terminara de está manera, era algo inconcebible.
Que equivocado había estado, si tan solo hubiera tomado aquella decisión radical de eliminar a todos los maestros tierra cuando pudo, esto no estaría pasando.
En aquel lugar del secuestro no había testigos, todos los guardias encargados de la protección de su familia habían muerto, se suponía que ellos eran los mejores y más destacados soldados de toda la ciudad, y sin embargo parecían haber muerto con suma facilidad, si es que ellos permitieron que apuñalaran sus cuellos y murieran de aquella forma.
El estaba furioso, enojado y frustrado a niveles que nunca imagino sentirse, su esposa Michi, su hijo pequeño, y su hija mayor Mai, habían sido capturados por el enemigo.
El se tapo el rostro con las manos por la frustración.
De la nada un soldado entró y se arrodilló ante su presencia.
-..señor, informo!.-
Ukano entrecerró los ojos.
-.. habla!!..- el ordeno.
-..no se a encontrado rastro de los responsables señor..-
Entonces un golpe fuerte y hueco sonó golpeando el trono donde el estaba.
-..como es posible!!, Parece que su incompetencia no tiene límites!!..- el gritó.
El soldado tembló.
-..es suficiente, de ser así, tomare medidas más severas!!, ¿En este momento dónde se encuentra aquel viejo desagradable?..- el preguntó irritado.
El soldado trago pesadamente, este comportamiento era extraño de su rey, si bien para la situación no era para menos, el verlo por primera vez así era raro y totalmente fuera de el, su normal yo, solo seria revolverse entre dudas y miedo, e incluso el no dudaba que entregaría la ciudad si tan solo pudiera volver a ver a su familia una vez más, el era esa clase de hombre débil, pero esto, era antinatural.
El soldado salió de sus pensamientos rápidos y respondió.
-..se encuentra en las cámaras subterráneas de máxima seguridad, ¿Necesita que lo traiga hasta su presencia?..- el soldado pregunto.
-..no, ya no deseo perder más tiempo, así que yo mismo iré por el..- el se levantó y salió por la puerta de la habitación real.
"Si no puedo encontrar a mi familia, obligaré a qué me la traigan, aunque tenga que prenderle fuego a toda esta maldita ciudad!!". El había tomado una decisión, la decisión que tomaría un hombre acorralado entre la espada y la pared.
Eran aproximadamente las cuatro de la madrugada, y los pasillos de un oscuro y lúgubre corredor apenas eran visibles para una persona, este era el guardia de turno, llevaba una lanza en su mano y tenía las vestimentas típicas de un soldado de fuego, su trabajo era realmente simple y aburrido, vigilar toda la prisión subterránea de máxima seguridad, nada interesante pasaba desde que la ciudad cayó, el pocas veces había estado en el frente e incluso menos veces había tenido la oportunidad de luchar en la guerra, y finalmente cuando fue llamado a las filas para conquistar omashu, su decepción fue evidente al ver qué solamente la ciudad era asediada, tanto que había entrenado, tanto que había pulido sus habilidades, y al final solo se convirtió en otro guardia más de turno de este enorme lugar.
El llegó al final de un pasillo, y doblo descuidadamente sin prestar atención a nada en particular, hasta que repentinamente sintió una sensación tibia bajar por su cuello, el trato de respirar pero sentía que por cada bocanada de aire que el trataba de tomar, el más sentía que se ahogaba, pronto un sabor metálico inundó su boca y fue entonces allí que bajo su mirada, y lo pudo ver.
Una persona más baja en estatura que el, aproximadamente uno con setentas centímetros, encapuchado y con una máscara blanca en forma de tigre que el jamás había visto, pero algo si podía transmitir, y eso era, miedo.
El se tomó el cuello en terror, de pronto lo supo al ver en la mano de aquella persona una cuchilla envuelta en sangre, trato de gritar pero no salía nada de su voz, pronto sintió que sus piernas cedían, el cayó al suelo donde entre lágrimas y miedo trataba de conseguir ayuda, pero esta no llego, y, así de simple, el murió.
-.. Pudiste haberlo desarmado o algo así..- una voz se escucho detrás de Tora.
Tora giro y vio a yang dándole una mirada algo nerviosa, y no era el único, detrás de el yacían tres soldados de tierra que también la miraban nerviosos.
-..no, al final terminaría luchando con nosotros, y este solo sería su inevitable destino, solo adelante eso un poco más..- fueron sus palabras.
La lógica era innegable.
Sin embargo se escucho una voz familiar para Tora.
-..pero deberías estudiar el entorno, para ver si es factible o no dejar cabos sueltos..- el uchiha apareció entre las sombras de otra esquina opuesta.
-..¿O, como piensas desaparecer el cuerpo?..- madara la reprendió.
Tora por su parte solo miro al suelo algo abatida, mientras mentalmente anotaba esas palabras, ya que aún tenía mucho que aprender.
-.. considéralo parte de tu entrenamiento, ahora bien..-
Las manos de madara pasaron rápidamente por varios sellos, y golpeó con un sonido seco el suelo.
[Doton, Dochu Senko].
Al instante la tierra debajo del cuerpo ensangrentado comenzó a hundirse poco a poco en el suelo como si este estuviera hecho de arena movediza.
Todos los presentes que vieron esto abrieron los ojos y sus mentes se llenaron de confusión, tanto por las posiciones de mano, y más aún por el efecto del jutsu, un efecto en la tierra que ellos jamás habían visto.
La expresión detrás de la mascara de Tora era una de completa sorpresa e incredulidad, ¿Qué hizo?, ¿Madara fue el responsable?, ¿eso fue tierra control?, Y por ende la pregunta que la perseguiría por semanas, ¿el puede controlar dos elementos?.
Sus ojos estaban abiertos como platos mientras su corazón daba un vuelco agitado.
Pero rápidamente todos salieron de sus pensamientos al oír la voz de madara.
-.. sigamos..- el ordenó, la tierra había regresado a su estado sólido y el cuerpo sobre el, al igual que su sangre, habían desaparecido de la superficie.
Todos los maestros tierra regresaron a la realidad.
-.. espera, ¿cómo hiciste eso?, Yo jamás había visto algo así..- yang menciono impresionado.
-..no, ¿espera siquiera se puede hacer eso con la tierra?..- otro de los maestros tierra detrás de yang menciono.
-..¿Que clase de maestro tierra eres?, Nunca había oído hablar de alguien que pudiera convertir la tierra en arena..- otro igualmente dijo fascinado.
Tora presto atención a la respuesta de madara, pero de hecho intuyo cual sería.
-..dejemos eso para más tarde..- el dijo desinteresado.
Los otros maestros se miraron entre si, pero aceptaron que este no era el momento y continuaron caminando por los pasillos.
Su cuerpo se sentía pesado, y dolor como el que nunca había sentido aplastaba su cabeza, Mai abrió sus ojos lentamente y miro confusa a su alrededor.
No es que estuviera oscuro, solo que se veía borroso, pronto su vista se recuperó y su mente se aclaró, sus últimos recuerdos la golpearon y al instante.
" mamá!!, Tom-tom!!, ¿Dónde!?", ella pensó desesperada aunque su expresión facial fuera algo neutral.
Pronto la recibió una familiar voz a su lado.
-..Mai, ¿estás bien?..-
Mai pronto giro su mirada y vio a su madre Michi sentada en el suelo junto a ella.
-..¿Que sucedió, donde estamos?..- ella trato de sonar tranquila mientras hablaba con una voz torpe.
Su madre parecía pálida, y muy temerosa fuera de la persona que realmente sería su madre, se veían como si una gran montaña le hubiera caído encima con todo su poder.
-..guarda la calma hija..- al decir esto ella miro a su alrededor, gesto que Mai copio, y allí ella se vio rodeada por decenas y decenas de maestros tierra, que las miraban con ojos llenos de desprecio, Mai se apresuró y trato de mover sus manos con fuerza para tratar de escapar, pero lo único que logró fue sentir un ardor provenir de sus muñecas, ella jamás había sentido tales ataduras, no la fuerza y destreza con la que fue atada, si no con el extraño material.
Se sentía duro y filoso cómo una daga pero era flexible y altamente resistente.
-..basta Mai, si sigues haciendo eso llamaras la atención, además solo te estás lastimando..- su madre se apresuró a detenerla alarmada.
Por alguna razón Mai podía ver alguna clase de expresión extraña en su madre, era, ¿tranquilidad?, O, ¿aceptación?, ¿Ella se había rendido?.
Mai apretó los dientes con ira y miro a su alrededor, pero otra pregunta golpeó su mente.
-..¿Espera, donde esta tom-tom?..- ella trago pesadamente aunque exteriormente se veía estoica.
Su madre solo agachó su mirada al suelo, y una sombra se cernía sobre su rostro.
Ella trato de sonreír forzadamente y finalmente dijo.
-..el, el está bien, el estará bien..- fue casi un susurro.
Mai abrió sus ojos lo más que pudo.
-..esto no es gracioso madre, ¿dónde está mi hermano?..- ella siseo con rabia y una mirada aguda se dirigió a ella.
Ella se revolvió en el suelo provocando ruido y alguno que otro gemido de esfuerzo.
Su madre al ver esto se alarmo y trato de hacer que ella parara, pero sin éxito.
Mai vio como muchos ojos se dirigían a ella, ¿pero que más daba?, ella sin importar las circunstancias ella lucharía.
Justo cuando ella trato de levantar un poco su cabeza del suelo y poner recta su espalda, una gran patada en su espalda media la mando de vuelta al suelo sin ceremonias ni contemplaciones.
Ella cayó boca a bajo con fuerza, y un dolor interno la sacudió.
El aire en sus pulmones fue expulsado de ellos violentamente haciendo que ella jadeara frenéticamente.
Ella giro su cabeza y vio a una figura que ella conocía y odiaba, un encapuchado y la figura de la mascara en su rostro era la de un halcón.
-..si te sobra algo de cerebro, lo usarás para no hacer nada inteligente, o de lo contrario, lo lamentaras..- no había dudas en su voz, mientras el usara esa máscara, el sabía lo que tenía que hacer.
Los movimientos de Mai se detuvieron, pero ella le gritó.
-..¿Dónde, donde te llevaste a mi hermano?..- por primera vez la expresión en su rostro cambió, era odio e ira.
Halcón ladeó la cabeza, pero finalmente recordó.
-..el está bien, a diferencia de ustedes que matan indiscriminadamente a niños y adultos por igual, nosotros sabemos que los pequeños son inocentes en esta guerra..- la mirada de halcón se dirigió en una dirección diferente.
Estas palabras le valieron de reconocimiento entre los presentes que solo asintieron con un, estoy de acuerdo silenciosamente.
Mai por su parte ignoró las palabras que se habían dicho y siguió la mirada de halcón, y allí lo vio.
La espalda de uno de los encapuchados de una estatura similar a la suya, estaba cargando entre sus brazos a su hermano menor mientras este le sonreía alegremente, este alzó sus manos hacia su rostro mientras parecía querer algo, Ryu lo noto, entonces ella acercó su rostro a sus pequeñas manos, entonces Tom-tom tomo su máscara blanca entre sus manos.
Muchos vieron esto con interés, ya que les daba curiosidad saber quién estaba detrás de esas misteriosas mascaras, pero Ryu estaba dándole la espalda a todos, solo mostrando su rostro al pequeño bebé en sus brazos.
Este al ver el rostro y aquellos ojos azules de Ryu, el sonrió aún más en alegría, mientras aún sostenía su máscara de dragón con sus pequeñas manos.
Mai que veía está interacción a lo lejos apretó sus dientes en cólera.
-..¿creen que se saldrán con la suya?, están encerrados con más de mil Soldados de fuego, ¿creen que siquiera tendrán una oportunidad?..- ella estaba completamente a la merced de la rabia, diciendo cosas que no serían naturales de ella normalmente.
Todos los maestros tierra al escuchar esto le dedicaron una mirada sucia a Mai, y apretaron sus puños en rabia, ellos los sabían, sabían cual era su realidad, sin importar que tanto lo intentarán, puede que al final sea inútil, pero esos pensamientos fueron interrumpidos por una voz.
-..la tenemos!, no una simple oportunidad, tenemos todo lo necesario para ganar!..- fue una voz suave y gentil que vino de la persona encapuchada cargando al bebé, ella tomo con gentileza la máscara en la mano del niño y se la colocó, y giro para estar de frente a todos.
La mayoría allí se quedó impresionado por sus palabras, pero aún más al saber que la figura era una mujer.
-.. jamás permitiremos que seres tan malvados y despreciables como ustedes salgan impunes de todas las atrocidades que han provocado, su nación tirana caerá y recibirán un castigó justo por sus acciones, y nosotros nos encargaremos especialmente de ello..- Ryu afirmó con determinación en su voz.
Esto increíblemente encendió algunos corazones de los maestros tierra alrededor.
Mai iba a decir algo más, pero todo el alboroto del lugar fue silenciado, al escuchar varios pasos viniendo de la oscuridad de una de las cuevas que daban al refugio subterráneo.
Los pasos se acercaron lentamente hasta que todos allí pudieron ver de quienes se trataba, aunque muchos ya los suponían porque hacia aproximadamente una hora que los estaban esperando.
Y sin embargo, ellos no estaban preparados para ver esos rostros.
El aire alrededor de ellos parecía estar frío y decepcionado, mientras caras estupefactos, llenas de confusión, desprecio y negación estaban en todo los cuerpos de sus compañeros maestros tierra.
Un miedo silencioso se apoderó de los corazones de todos, quienes intuían la desastrosa verdad que habían encontrado.
Mai miro todo ello con indiferencia, pero sus ojos se entrecerraron al ver a Tora entrar al lugar, y naturalmente sus ojos se afilaron en su dirección, y sin embargo como si fuera un imán, sus ojos miraron con sorpresa casi latente en su rostro a la persona detrás de Tora.
Alguien que ella jamás había visto, era fácilmente llamativo, su armadura escarlata resaltaba a simple vista, su cabello azabache caía a lo largo de toda su espalda, y simplemente parecía materializar un aura de poder y liderazgo a su alrededor.
Los ojos color ónix se encontraron con sus cafés miel, y al instante, ella lo sintió, cuan pequeña era, la miro como si fuera un insecto en su camino, algo a lo que el ni siquiera consideraría el aplastar, porque ella no valía la pena el esfuerzo.
Su corazón empezó a latir con locura, como si estuviera delante de su inminente destino, su muerte.
Ella escapó de su mirada y de inmediato sintió un temblor a su lado, ella giro su cabeza, y pudo ver a su madre apretar su hombro y temblar con la vista clavada en el suelo.
Sudor frío cayó sobre su rostro mientras la mente de Mai no podía entender, ¿quién era ese hombre?, ¿Por qué tenía tanto miedo?, ¿miedo, ella?, ¿por una persona?, Era absurdo.
Pero se escuchó una voz.
-..¿Y bien?, ¿cómo fue?..- el maestro tierra anciano Wang le pregunto a sus compañeros.
Pero ninguno de ellos siquiera parecía haberlo escuchado ya que parecían estar viendo a la nada.
-..¿Yang?..- el anciano dijo preocupado, temiendo su respuesta, todos se impacientaron más.
-..Tu, ¿nos puedes decir que pasó?..- el anciano se dirigió a madara, este solo se cruzo de brazos y miro a la nada.
-..será mejor si lo escuchas de ellos, todos ustedes de hecho..- madara simplemente menciono.
Entonces fue allí donde yang salió de sus pensamientos.
Miro a todos alrededor, y mirando al suelo con palabras simples y claras dijo.
-..es verdad, el tenía razón, Bumi nos a traicionado..- sus palabras sonaban medio muertas, aún con un tono incrédulo.
Todos al instante quedaron sin aliento.
-.. espera yang, ¿Qué pasó?, ¿Qué fue lo que vieron?!!..- el anciano a este punto gritó firme.
Yang reaccionó medio muerto y levantó solo un poco la vista del suelo y dijo.
-.. bueno, nosotros nos infiltramos en la prisión subterránea para liberar a Bumi, nos abrimos paso atravez de varios obstáculos, hasta que finalmente llegamos a nuestro destino..- el hizo una pausa, para tratar de organizar aquellos recuerdos.
Entonces el contó lo sucedido, el como entraron a una gran habitación diseñada mayormente con madera, y como estaba mayormente decorada con artículos varios, como mesas, una pequeña área para los alimentos, e incluso una biblioteca pequeña.
La mayoría de los que escucharon esto quedaron confundidos porque ellos entendían algo, ¿Por qué un prisionero tendría tales comodidades?.
Entonces yang continúo, justo cuando iban a hablar con bumi que parecía estar dormido, la puerta metálica a sus espadas comenzó a sonar como si alguien estuviera abriéndola lentamente desde afuera, rápidamente todos ellos se ocultaron detrás de varias decoraciones como biombos de madera que estaban en la habitación por alguna extraña razón, o detrás de las estanterías.
La persona que vieron entrar allí, era el mismísimo Ukano el nuevo gobernante de omashu.
El paso atravez de aquella gran habitación, que para nada parecía una celda.
Los pasos de Ukano despertaron a bumi, que rápidamente se levantó y le hecho una mirada a Ukano.
-..¿Que haces aquí?, ¿No tienes una ciudad que gobernar?..- el dijo burlonamente.
-..en este momento no tengo tiempo para tus tonterías bumi, algo inesperado a pasado, y necesito que cooperes conmigo como hasta ahora..-
El anciano que parecía estar loco, esbozo una sonrisa más burlona.
-.. nuestros tratos acabaron en el momento en que entregue esta ciudad a tu nación, ¿acaso ese no fue el acuerdo con el señor del fuego?, Si eres leal a el, ¿No deberías respetar nuestro acuerdo?..- con cada palabra parecía que se burlaba de Ukano.
El ceño fruncido de Ukano se intensificó de golpe.
-..no estoy jugando viejo senil, podrás tener tratos con el señor del fuego, pero es diferente conmigo, además, debiste de darme una ciudad sin oposición ni rebeldes, y sin embargo todo lo contrario a pasado, por culpa de tu incompetencia, mi familia a caído en manos de esos sucios rebeldes!!..- el gritó en rabia.
-..Ese ya no es mi problema, es por culpa de tu estupidez y el de tus hombres por no ejecutarlos en el momento en que pudieron hacerlo cuando casi desfallecían del hambre en ese momento..- bumi le sonrió.
Ukano parecía querer quemar vivo al hombre frente a el.
-..si, pero ya se cómo arreglar eso, quemaré toda esta maldita ciudad, cada hombre, mujer, y niño, todos y cada uno de ellos arderán sin excepción hasta que esos rebeldes traigan a mi familia ante mi!!..- el gritó poseído.
Bumi por su parte no lo miro nada impresionado.
-..¿Oh?, ¿es así?..- bumi menciono sin interés en su voz.
Ukano entrecerró sus ojos con desprecio.
-..ja, tu también eres escoria Bumi, vendiste a toda tu gente, y ahora arderán por tu culpa, así que no me mires de esa forma tan altiva..- con eso Ukano se retiró dándole la espalda a bumi.
Este solo sonrió burlonamente otra vez y se giro para dormir plácidamente sobre su cama de nuevo.
Horror, al final de terminar de relatar aquello, es lo que todos tenían presentes en sus rostros.
Todos sin excepción.
Incluso Mai y su madre Michi no estaban mejor, si bien, les había sorprendido el saber del complot de la nación del fuego con el rey bumi, quedaron horrorizadas al saber lo que su padre y esposo iba a desatar en unas cuantas horas.
Pero eso no era posible, el no era esa clase de hombre, no era así de despiadado, el era amable y gentil, podría ser débil en tomar algunas decisiones pero, siempre trataba de ser justo con todos, en cambio esto, ¿quién era esa persona de la que ese hombre habló?, Debía ser alguien más, porque ese, pensó Mai, ese no era su padre.
Nadie de los maestros tierra se había movido un centímetro de su lugar, con caras atónitas.
Hasta que finalmente, alguien cayó al suelo con palabras que desataron todos aquellos pensamientos lúgubres en cadena.
-..es inútil, todo está perdido..-
-..si, no hay escapatoria, no hay esperanza..-
Palabras lastimosas y llenas de furia fría se podían escuchar en todos lados.
Todos tenían sus cabezas agachadas mirando al suelo con ojos oscuros y vacíos, todo en lo que creían era mentira, su rey los vendió, los traiciono, y probablemente su nación ya estaba dada en manos de sus enemigos.
Pero ellos, aún escucharon una voz.
-.. ¿Porque se rinden?..- todos oyeron una voz que venía de alguien frente a ellos.
Alzaron sus miradas y vieron a madara frente a ellos con los brazos cruzados y mirándolos con ojos molestos.
El volvió a hablar.
-..esta lucha estará verdaderamente perdida solo si ustedes se rinden..- la mirada de madara estaba cargada con seriedad.
Todos al escuchar aquello cerraron sus ojos y apretaron sus puños en impotencia, ellos querían, querían, pero.
-..no es tan fácil!, Nosotros solo somos cuarenta a lo mucho, además allá afuera hay más de mil civiles, no podemos arriesgarlos a qué mueran en una guerra completamente injusta, ellos tienen a más de mil soldados a su disposición y artillería!!, eso es demasiado, y aunque milagrosamente ganemos, ¿después que?, Nuestra nación nos a abandonado, nuestro rey nos vendió y no dudo que la nación entera haga lo mismo ya!..- aquel maestro tierra gritó todas aquellas verdades ante tal desventaja, no tenían a dónde ir ya, no tenían fuerzas, recursos, ni números a los cuales recurrir, ellos estaban arruinados, su lucha había acabado mucho antes de que esto empezará.
Madara miro a todos un momento, todo calor había abandonado el cuerpo de los hombres, mientras miradas perdidas se veían en sus rostros, ellos ya habían sido derrotados.
O eso es lo que ellos pensaban.
-.. jajajajajajajajaja..-
Madara dio una carcajada de burla , todos miraron esto y se vieron confundidos.
Hasta que el finalmente habló.
-..¿porque dudan tanto?, ¿Porque su país los abandono?, ¿Porque su rey los traiciono?, ¿Porque sus números son pequeños?..- el dio una sonrisa maliciosa a todos allí.
El ambiente se enfrió de golpe, mientras sentían que el aire les era arrebatado de sus pechos.
-..no hay duda, ustedes son el tipo de personas que más desprecio en este mundo, espectadores, hombres que solo esperan y ven como el mundo se cae a pedazos..- esas palabras estremecieron a todos allí.
-.. les diré algo que ustedes ya saben..- madara menciono con una voz mortal.
-..se rindan o no, la nación de fuego no negocia, ¿o ustedes creen que simplemente cederán solo porque ustedes se han sometido?, Al final del día verán con sus propios ojos como esta ciudad, junto a todos sus habitantes arden en llamas!!..- hubo un fuerte temblor en el lugar, y al instante todo lo que había en los alrededores se hizo pedazos, y de alguna manera allí frente a sus ojos había algo estremecedor.
Ellos estaban en medio de un gran incendio, podían sentir claramente el calor abrazador, y se podían escuchar gritos agonizantes junto con un extraño olor a quemado, ¿pero que se estaba quemando?, ¿Quiénes estaban gritando?, ellos giraron a sus espaldas y vieron con horror, como omashu era consumida por el fuego, como niños, mujeres, y ancianos estaban en el suelo retorciéndose mientras eran devorados por las llamas.
Al instante la mayoría de ellos cayó al suelo vomitando y otros simplemente gritando en irá e impotencia.
Madara lo sabía, y tenía que hacerlos pelear, aquellos hombres habían perdido la voluntad, y solo podía volver a ellos de una manera, y eso era, con un miedo absoluto, el miedo a la perdida, eso podía impulsar a cualquier hombre.
Madara sonrió internamente y dijo.
-.. lo único que hace falta para que la nación del fuego triunfe en este mundo, es que los hombres buenos no hagan nada para evitarlo..- al terminar aquellas palabras, muchos abrieron sus ojos de gran manera, esas palabras hicieron a muchos reflexionar, ¿enserio estaban a punto de permitir que todo eso pasara?, ¿Abandonarían su libertad y la de su pueblo, y confiarían en la palabra de una nación cómo esta?.
Ellos lo sabían, la nación del fuego jamás retrocedía y jamás negociaba, ellos destruían todo, a sus enemigos, sus esperanzas, su vida, y sus familias.
Sin embargo alguien de entré el público habló.
-..la verdad, es que yo no me quiero rendir, quiero pelear!, Pero, ¿Cómo si quiera lucharemos?, Son miles!..- el dijo apretando sus puños y mirando al suelo con fuerza.
Madara vio esto y dijo.
-.. el verdadero poder no se mide por los número, se mide por el control del campo de batalla..- el dijo sonriendo levemente.
Muchas expresiones confundidas se veían en el rostro de los maestros tierra.
Yang se vio confundido y dijo.
-..¿A qué te refieres?..- el menciono.
Madara miro a todos alrededor y sonrió de manera inquietante.
Una sensación electrizante recorrió las espinas de todos al ver su rostro.
-..ya entenderás..- esas fueron sus palabras.
Ya era de día, el sol estaba en este momento en un punto alto en el cielo, y su calor golpeaba a una persona dentro de un enorme vehículo blindado.
El enorme vehículo se detuvo a pocos metros de unas enormes puertas, de lo que parecía ser una enorme fortaleza para personas nuevas en el lugar, pero Azula sabía perfectamente que capturar omashu no resultó de ningún esfuerzo real para su nación.
Las grandes puertas delanteras se abrieron de par en par, permitiendo que el vehículo avanzará y entrara a la ciudad.
Azula hecho un ojo a los alrededores, y sin embargo, la ciudad estaba incluso más desierta de lo que ella pensó, ni siquiera las colonias más nuevas al norte se veían tan abandonadas, ya que ninguna persona se podía ver caminando por el lugar, los mercados a lo lejos parecían estar cerrados, los negocios también, y solo se podía escuchar un inquietante silencio.
Aunque para Azula esto le daba igual, si los cerdos temían tanto por sus vidas como para ni siquiera salir, pues eran libres de morir de la forma que quisieran.
Ella bajo del vehículo y una Ty-lee algo animada salió detrás de ella dándole una gran mirada a la ciudad, pero incluso ella pronto entendió algo.
-..Azula, ¿dónde está la gente?..- ella pregunto genuinamente confundida.
-..¿Acaso importa?..- ella dijo sin interés.
-..Umu, bueno es solo que ya sabes se siente como si fuera un lugar fantasma o algo así..- ella lo dijo mientras un claro malestar, se podía ver en su rostro.
Azula se volvió y la miro.
-..¿Me dirás qué le tienes miedo a los fantasmas?..- ella menciono burlonamente.
-..no!!, Yo solo..- ella dudo, pero rápidamente hizo todo lo posible para cambiar de tema.
-..¿Y bien, donde se encuentra Mai?, ¿Ya podemos ir por ella?..- Ty-lee dijo de forma nerviosa.
Azula noto este cambio, pero no dijo nada.
-..si, porque no..- ellas empezaron a caminar juntos a varios soldados de su unidad que los escoltaban hacia el palacio, pronto estuvieron cerca y lo vieron, pero rápidamente Azula frunció el ceño.
La entrada del palacio parecía haber sido destruida en su totalidad.
Ella entrecerró sus ojos.
-..ve hacia el rey y anuncia nuestra llegada..- ella ordenó a uno de los soldados a su lado, este asintió y salió del lugar.
-..oye Azula, ¿mientras tú hablas con el gobernador y Mai, podría ir a dar una vuelta por el lugar?..- ella suplico con su mirada haciendo ojos de cachorro, si bien a Azula no le afectaban tales cosas, no quería tener a su lado a una Ty-lee imperativa o suspirando todo el día divagando sobre haber querido explorar el lugar.
-..as lo que quieras, pero regresa en una hora..- ella ordenó.
-..Yeeii..- ella gritó y salió corriendo hacia la ciudad.
Azula noto algo mas curioso aparte de la falta de gente en las calles a esta hora del día, los guardias y Soldados en sus posiciones estaban fuertemente armados, todos sin excepción con sus armaduras, y aquellos que estaban en las murallas, poseían un arco y lo que parecían ser flechas bañadas con aceite y resina en las puntas, claro si eso quería decir algo.
Pero ellos parecían estar esperando algo, o a alguien.
Rápidamente apareció el soldado de antes.
-.. princesa, el gobernante Ukano la está esperando en la sala del trono..- el se hizo a un lado, y Azula entro al palacio.
El palacio era muy simple, nada comparable con las edificaciones de la nación del fuego.
Así que ella no se sentía para nada impresionada.
Ella entro a la sala donde parecía estar mejor decorada, pero nuevamente a ella no le pareció la gran cosa.
Ella directamente y sin dudarlo ocupo el asiento del trono dejando a Ukano frente a ella arrodillado.
El hombre frente a ella, parecía tener alguna clase de problema, bolsas negras se veían bajos sus ojos, y una mirada oscura se veían en sus rostro.
-..¿Dónde está tu hija Mai, creí haberme anunciado?..- ella dijo mirándolo despectivamente.
-..lo siento princesa, pero a llegado en un mal momento..- el casi susurró.
Ella solo afilo sus ojos.
-..¿mal momento?..-
Ukano pudo sentir su mirada cargada.
-..si princesa, el día de ayer mi esposa junto con mi hijo, así como Mai fueron secuestrados por un grupo de rebeldes que aún se oponen a nuestro gobierno..- el dijo pesadamente.
Azula en cuanto escucho esto, afilo su mirada y apuñaló con ella al hombre arrodillado frente a ella.
-..tu incompetencia me deja sin palabras, ¿en qué estabas pensando cuando dejaste con vida a esos rebeldes?..-
Ella lo reprendió con dureza.
-..mis más sinceras disculpas..- el se arrodilló en completamente hasta que su frente toco el suelo.
-.. basta!, ya e tenido suficiente de tu incompetencia, ¿ahora dime, sabes la identidad de su captor?..- Ella ordenó.
-.. lamentablemente no, las circunstancias en las que actuaron fueron muy precisas, asesinaron a cuatro de mis mejores guardias de élite y destruyeron la puerta principal del palacio para frenar a los refuerzos..-
Sin embargo está vez no hubo sonido en la habitación, Ukano levantó levemente su mirada y temió por la gran irá de la princesa, pero contradiciendo todas sus expectativas, el vio de reojo a Azula, y pudo ver qué su rostro se veía confuso y pensativo.
"¿Qué significa esto?", ella pensó intrigada.
"se suponía que el Avatar debería estar en omashu, pero", ella cuestiono, ella sabía por los informes del almirante Zhao e información recolectada atravez de las semanas que el Avatar se dirigiría a omashu, pero , una idea, o mejor dicho, un hecho le hizo pensar lo contrario.
Asesino a cuatro guardias, ella sabía que el avatar era un nómada aire, monjes literalmente que respetaban la vida, a tal grado que ellos jamás en su vida comerían carne por respeto a esta, así que era impensable que el avatar matará brutalmente a personas, después de todo solo era un niño ingenuo.
Pero entonces, ¿quién estaba detrás de todo esto?, ¿quiénes serían lo suficientemente habilidosos como para derrotar tan solo a Mai, una genio en combate cuerpo a cuerpo?.
Eran preguntas válidas, pero las piezas no encajaban.
Ella salió de sus pensamientos y miro al hombre postrado frente a ella.
-.. olvídalo, tu incompetencia para manejar esto es demasiada, no dejaré que arruines esto, a partir de aquí, yo me haré cargo de hacer salir a esos insignificantes rebeldes, y también, está ciudad ya no se llamará omashu, si no, nueva Ozai, en honor a mi padre, considéralo un bautizo para limpiarla de tus estupideces, y malas decisiones..- ella finalmente se levantó del trono y camino fuera de la sala.
Los puños de Ukano se cerraron en irá, y miro fijamente a un soldado que estaba parado casi temblando al estar en presencia de toda aquella situación.
-..dile a los demás que den inicio..- fueron las palabras frías que Ukano menciono.
El soldado de fuego abrió los ojos de par en par tras su casco.
-.. pe, pero señor, la princesa acaba de..- el estaba al límite.
-..calla!!, la princesa no está a cargo!, lo estoy yo!, Y se hará lo que yo ordene!!, también ordena que si ella se interpone en mi caminó, ejecútenla, al final podemos justificar diciendo que estaba conspirando contra el señor del fuego..- el dijo con una expresión psicótica.
El soldado tembló y sin esperar más salió de la habitación en dirección opuesta de dónde se había ido Azula.
"sin importar el que, hoy arderás omashu, por el bien de mi familia", el pensó.
Ty-lee estaba caminando atravez de muchas calles y callejones en el centro de la ciudad, si bien ella quería volver a ver a Mai y abrazarla fuertemente su sentido de la curiosidad fue más fuerte está vez, y decidió ir a explorar está extraña ciudad.
Pero tal y como lo suponía, algo era extraño, fuera donde fuera, caminara por donde caminara, todo el lugar estaba vacío, no se podía escuchar ni una sola alma.
Entonces finalmente su curiosidad fue más lejos aún, vio a lo lejos una fila de casas muy humildes, y decidió si entrar era una buena idea, pero nuevamente su curiosidad gano poder en ella, caminó hacia la casa y lentamente y con sumo cuidado abrió la puerta, que no parecía estar asegurada.
Uno de sus mechones castaños se asomo por la esquina de la puerta y hecho una mirada al interior.
Nada, no había nadie.
Ella entro totalmente, vio alrededor de la casa, y efectivamente había ropa, objetos del uso diario e incluso comida sobre algunos platos de madera en la mesa, pero está ya estaba fría.
Ty-lee vio todo esto con extrañes, y salió de la casa, pero una idea extraña se poso sobre su mente.
Ella vio otra casa, y decidió hacer lo mismo.
Todo era igual, comida sobre los platos, había rastro de gente, pero esta parecía haber desaparecido, salió de aquel lugar y entro a un sin fin de casas más, una tras otra.
Al final una mala sensación se instaló en el pecho de Ty-lee.
"¿Qué esta pasando?, ¿y las personas?", ella pensó.
Era casi como si se hubieran desvanecido en el aire, o se las hubiera tragado la tierra.
Pronto un olor extraño golpeó su nariz.
Ella giro y miro hacia el techo de aquella casa en donde se encontraba, humo empezaba a bajar por el techo de madera, pronto reconoció aquella sensación, la temperatura del interior se disparó e incluso el aire comenzó a calentarse y a combinarse con el humo negro que se hacia cada vez más denso, Ty-lee salió lo más rápido que pudo de ese lugar.
Alguien estaba tratando de matarla, querían quemarla dentro de aquel lugar, pronto su mente se aceleró pensando que la habían atrapado dentro del lugar cerrando la puerta o las ventanas, pero para su sorpresa, no era así, ella cruzó la puerta con suma facilidad comprobando que no la habían encerrado, en ese caso, su asesino era muy malo, ¿o un novato?.
Ella se volvió para ver la casa y efectivamente, todo el techo estaba envuelto en llamas que ardían y se propagaba con rapidez.
Ella giro frenéticamente para ver si daba con el responsable de ello, pero, no vio a nadie.
Entonces con sospecha ella giro para ver qué había causado el incendio y entonces, encontró el detonante.
Una flecha, o eso creía, está ya estaba siendo consumida por el fuego, así que solo pudo ver los restos finales de ella, y en el instante en qué descubrió eso, un escalofrío le recorrió la espalda, tan rápido como un relámpago, una idea subió a su cabeza.
Instintivamente siguió la trayectoria en la que la flecha había venido y entonces, palideció.
Frente a ella, a 80 metros de distancia sobre la muralla extendida a lo largo de la ciudad, habían más de 500 hombres apuntado sus arcos hacia su dirección, y en la punta de sus flechas, una llama ardía, sus ojos solo pudieron visualizar a un soldado de fuego, este empuñaba su arco pero no estaba tensándolo con ninguna flecha, como si este ya hubiera disparado el arco.
Y entonces lo supo, fue una señal.
Al unísono se escucho el sonido de muchas cuerdas destensarse, solo para que un segundo después, el cielo delante de Ty-lee se volviera negro por el sin número de flechas que tapaban la luz del sol.
Ella abrió sus ojos con horror mientras su cuerpo instintivamente reaccionó, ella salto rápidamente y de una manera muy ágil se cubrió detrás de una casa.
La lluvia de muerte cayó en todas direcciones, y al instante, el fuego se propagó con rapidez sobre toda aquella zona.
Ty-lee que veía esto, no supo el porque, si bien era normal que el fuego se esparciera rápidamente, pero esto era una locura, no habían pasado ni treinta segundos y el fuego ya se había esparcido a lo largo de todas las construcciones.
Entonces ella que estaba recargada en una de las casas pronto noto algo que escurría de las paredes, ella extendió su mano y tocó el líquido viscoso.
"Esto es!!", ella se dijo en shock.
Ella observó con alarma todo el lugar, donde yacían muchas casas de civiles, ahora solo había un gran mar de llamas rodeándola y devorándolas con avidez y ahora sabía el porqué.
Ella tenía que salir de allí o de lo contrario.
El calor era abrazador y humo negro empezaba a emerger del fuego.
Ella puso todas sus fuerzas en sus piernas y corrió por el camino por el que había venido hasta este lugar, ella salió de un callejón y salió a una pequeña plaza, está tenía una pequeña fuente decorativa en medio del complejo de casas de madera.
Allí, allí se encontraba la salida de este infierno, ella dio un paso, y eso fue todo.
Frente a ella cayeron 10 flechas que se clavaron el suelo.
Ella volteo y vio más de un centenar de flechas viajando hacia ella.
"esto es malo!", Ella pensó, en ese momento ella estaba en una zona abierta, no había donde cubrirse, o donde ocultarse, ella estaba totalmente expuesta.
Así que con una cara preocupada y sabiendo que no había escapatoria, ella cerró sus ojos y se cubrió el rostro con sus manos, solo esperando lo inevitable.
Solo se escucho un, *splash, del agua salpicando.
1 segundo, 5 segundos, 10 segundos, nada pasó, ella lo sentía nada, no había dolor, ¿o, Acaso había muerto de golpe?.
Ella abrió lentamente los ojos y vio atravez de sus brazos frente a su rostro, y lo que vio la dejo perpleja.
-..¿Cuánto tiempo estarás parada allí?..- una figura encapuchada le dijo, su voz era gruesa, era obvio que era de un hombre.
-..¿Eh!?.- ella dijo confundida.
-..fue bueno darme una última vuelta por el lugar, vamos!!..- la figura se dio la vuelta, y ella pudo ver con asombro una extraña máscara blanca con forma de oso.
Pero aún más extraño era, Ty-lee alzó su cabeza y vio como una gran muralla de agua liquida flotante había detenido todos los proyectiles en seco.
El enmascarado la tomo de la mano sin advertencia y para consternación de Ty-lee este encapuchado la llevo en dirección de una de las casas en llamas.
-.. espera, ¿Qué estás?..- ella dijo confundida al ver su dirección.
-.. confía, no hay peligro..- el solo dijo.
Por supuesto Ty-lee no confío y se retorció en su agarre, pero este era completamente firme.
Sin advertencia ellos entraron de golpe en una de las casas en llamas.
Entonces ella se volvió presa del pánico, no quería morir quemada.
Así que con su mano libre lanzo un fuerte golpe al hombro del enmascarado, pero, dolor.
Sus dedos se habían golpeado contra algo muy duro detrás de esa capucha.
-..aaghhh!!..- ella gritó, el hombre ignorando la agresión de antes se giro y dijo.
-..ya estás a salvo..- el golpeó fuertemente el suelo con su pie derecho dando una señal con esa simple acción, Ty-lee sintió como su equilibrio flaqueaba al sentir que el suelo se movía repentinamente debajo de sus pies.
Ella no pudo formar ningún pensamiento ya que al instante los dos fueron tragados por el suelo.
Toda la situación repentina había tomado con la guardia baja a Azula, que veía aturdida lo que pasaba frente a ella.
La parte este de omashu estaba siendo consumida por el fuego que se revolvía de un lado a otro.
"¿Qué demonios?", ella se pregunto.
Ella sin duda había visto a más de 500 efectivos sobre la muralla disparar sus arcos en dirección a la ciudad, pero la pregunta era, ¿porque?.
Después de todo ella no había ordenado eso.
Al instante un pensamiento lógico la golpeó.
"Ese desgraciado!!, se atrevió a desobedecer mis órdenes!!". Ella pensó furiosa.
A ella no le molestaba exactamente que omashu ardiera, ni siquiera su gente, sin embargo, sería una completa deshonra que solo quedará cenizas de la ciudad que había sido bautizada por ella con el nombre de su padre.
Ella estaba aún cerca del castillo solo a unas cuantas decenas de metros.
-..ve!, y llama a Ukano en este momento!!.- ella ordenó a uno de los guardias a su lado, este solo se inclino y se fue en la dirección que le ordenaron.
Azula giro su cabeza en dirección al mar de llamas frente a ella, pero su atención fue desviada al escuchar un sonido aparatoso golpear el suelo cerca de ella.
Ella giro, y abrió los ojos de par en par al ver qué el soldado que había mandado hace un segundo estaba en el suelo sangrando con una lanza atravesada en su abdomen.
Ella alzó la vista del suelo y miro en la dirección en la que habían lanzado el arma.
Y sus ojos se abrieron, ¿Qué significa esto?.
Frente a ella había más de 400 soldados de fuego, y estaban rodeándola poco a poco.
Los soldados de élite que estaban en el escuadrón de Azula reaccionaron y gritaron.
-..insensatos!!, ¿No saben contra quién están levantando sus armas?, Es contra la princesa de la nación del fuego, heredera al trono!..- el soldado gritó en pos de persuadirlos.
Muchos al oír esas palabras claramente se vieron confundidos y por un momento dudaron, hasta que.
-..No teman mis soldados!!..- una voz se escuchó en dirección del castillo.
Los ojos de Azula buscaron el origen y lo encontró, Ukano estaba parado de una manera imponente en la terraza del castillo, con una mano levantada el gritó.
-..la princesa Azula a traicionado al señor del fuego, es una traidora al igual que su hermano, y no hay honor más grande para un soldado que el de exterminar a los enemigos de su majestad..- El gritó con poder en su voz.
Todos los soldados quedaron impresionados, y al instante se volvieron hacia Azula con sus claras nuevas intenciones.
Azula por su parte estaba estupefacta, irá, odio, rencor, todo dentro de ella burbujeaba con intensidad, ¿Cómo se atrevía, diciendo que ella era una traidora al igual que su patético hermano?, a decir que traiciono a su padre, a ser rebajada a tal nivel.
-..como te atreves!!!, Cómo te atreves!!, Cómo te atreves!!!..- ella grito en un estado psicótico.
Pero la realidad a la que se tuvo que afrontar era otra.
Su talento versus los números.
Casi de inmediato Docenas de lanzas volaron a toda velocidad cortando el aire y se dirigieron a Azula y a sus soldados.
Ella se hecho a un lado rápidamente, mientras desafortunadamente algunos de sus hombres no pudieron esquivarlas y fueron empalados de lado a lado.
La sangre corrió por el suelo, y mancho la mano de Azula en el suelo.
Ella vio esto y abrió sus ojos con sorpresa.
Esta era la primera vez.
La primera vez que vio sangre siendo derramada, en una batalla real.
No era un entrenamiento, no era una práctica donde ella siempre tenía la ventaja de nunca ser lastimada, esto era real.
El olor nauseabundo de está golpeó su nariz, y una sensación tibia e inquietante golpeó su núcleo, ¿ella terminaría así?, ¿igual que este don nadie frente a ella?.
"Cómo si eso fuera posible!!", ella grito en su mente.
Ella se levantó de golpe y rápidamente hizo un movimiento y varios rayos se formaron en su palma izquierda, y lanzo el ataque lo más rápido que pudo.
Varios de los rayos volaron hacia unos soldados sorprendidos, y tomados con la guardia baja.
El rayo golpeó a cuatro de ellos y los tiro al suelo inconscientes.
Todos los soldados que vieron esto, comenzaron a hacer algo por lo que ellos eran conocidos en todo el mundo.
Una nueva opción nunca antes pensada por Azula apareció en su cabeza.
Huir.
Ella se sorprendió por lo que estaba pensando.
Pero lo sabía, ella era la más inteligente, su mejor ataque no era un ataque de tipo área, a lo mucho pudo dañar a cuatro soldados en estás condiciones ambientales, y su fuego control por más perfecto que fuera tampoco era del tipo área.
Así que al ver cientos de bolas de fuego dirigidas hacia ella, ella se mordió el labio y de un salto se puso de pie y corrió hacia un callejón cercano para cubrirse.
"Cómo se atreven, a mi , a mi, a hacerme correr!!, imperdonable!!, Imperdonable!!".
Su labio comenzó a sangrar debido a la intensidad de su mordida.
Las repetidos ataques chocaron contra las casas cerca de ella y de inmediato fueron devastadas por el ataque masivo.
La mente de Azula se aceleró, por primera vez, su vida, estaba pendiendo de un hilo, ella sabía el poder del engranaje militar de su nación y sabía lo devastador que podrían ser.
Ella corrió atravez de muchos callejones, dando vueltas atravez de varias esquinas y escondiéndose en un lugar tras otro.
Pasos y más pasos se podían escuchar detrás de ella, y estos parecían cerca, no importa lo mucho que corriera, por alguna razón no los podía perder.
¿cómo la estaban localizando?, Ella no lo sabía, y entonces recordó a los arqueros apostados en la muralla a lo lejos, pero un sistema de comunicación a esa distancia era una locura, era imposible.
Pero, ¿cómo?, Sus pensamientos parecían estar cerca de la respuesta, pero un sonido seco golpeó algo en el techo donde ella estaba escondida.
Alzó su vista y lo vio.
Una flecha con la punta en llamas.
El techo empezó a arder poco a poco, pero la madera que estaba siendo consumida levantaba un leve humo que claramente podía ser tomada como una señal.
Ella lo entendió al instante y corrió de ese lugar.
Ella claramente podía escuchar los cientos de pisadas así como el sonido de las armaduras tintineando casi cerca de su cabeza.
Entonces surgió un problema.
Una plaza, era probablemente la plaza más amplia de la ciudad, seguramente usada para el comercio dando la facilidad a cientos de personas de entrar y salir fácilmente, pero ahora estaba completamente vacía dejando solo un gran lugar plano, sin nada a la vista para ocultarse.
Ella también se fijo a su alrededor, las murallas estaban muy cerca de ella y a esta distancia podía ver claramente a los arqueros sobre ella.
Sus puños se apretaron, y una irá inimaginable la poseyó.
¿Cómo ella pudo terminar de está manera?, ¿ella, la hija del señor del fuego?, ¿ella, la prodigio más grande de la nación entera?, no!!, ¿la más grande del Mundo?, heredera al trono!!, ¿como?.
Sus dientes crujieron y una expresión rabiosa apareció en su rostro.
Los cientos de pisadas por fin sonaron detrás de ella y a sus alrededores.
Estaba rodeada, no había donde huir, escapar, ni esconderse, pero eso estaba bien, prefería morir luchando en vez de huir como una cobarde, porqué ella jamás lo sería, no como su tonto hermano, no como su tío, ella, ella si era alguien.
Azula se giro y les dio la cara a centenares de soldados que la miraban con expresiones diferentes cada uno, unos eran expresiones serías, otras inquietantes, otras parecían sonreír con malas intenciones mientras la miraban de arriba a bajo.
-..malditos cerdos!!, ¿Cómo se atreven siquiera a verme así?, ¿No saben quién soy?, So..- ella no pudo terminar aquello ya que su voz se quedó sin fuerza.
Ella abrió los ojos en confusión.
"¿Qué?".
Ella quería hablar, pero su voz no salía, ¿Por qué?.
Luego se dio cuenta de algo.
Frío.
Ella sentía mucho frío, era como si alguien hubiera apagado el sol de la nada.
Ella alzó su vista al cielo, y el sol estaba allí, casi en su punto más alto.
Pero este no estaba transmitiendo su calor habitual.
"qu, que es, es esto". Ella pensó ahora realmente confundida.
Estaba sintiendo algo extraño, algo que ella jamás había sentido y no sabía el porqué.
Miro sus manos, estás estaban sudorosas mientras ligeros temblores eran visibles en ellas moviéndose irregularmente de un lado para otro.
Ella trato de mover su boca, pero ningún sonido salía de está.
Entonces un dolor agudo estalló en su pecho que la hizo retorcerse y caer de rodillas al suelo.
Su vista se oscureció y entonces lo supo.
Ella, no estaba respirando.
Se escucho un jadeo viniendo de ella mientras su respiración era irregular y pesada.
"qu, que esta pasando, ¿Qué es todo esto?", ella apenas podía poner esas palabras en orden en su cabeza.
Mientras una sensación fría apretaba y hacia crujir su columna vertebral.
Hasta este momento ella estaba mirando hacia el suelo, entonces levantó su vista en busca de respuestas, pero, solo vio a un estupefacto ejército, congelados en sus lugares temblando y mirando con ojos aterrorizados e incrédulos a su dirección un poco por encima de ella.
Pero ella lo sabía, no la estaban mirando a ella.
Si no, a algo detrás de ella.
Pero por alguna razón, ella no tenía la fuerza para girar su cabeza.
Y sin embargo ella recordó unas palabras, palabras que no tenían justificación.
O eso pensó.
" Yo e estado en presencia, en presencia de algo que esta a otro nivel, y tú en comparación con eso, no eres nada!".
Pronto su mente empezó a conectar puntos e ideas.
¿Qué era lo que estaba detrás de ella?.
Ukano que estaba en el balcón del palacio, el podía verlo todo desde allí, es por esto mismo, que el estaba temblando sobre su lugar, sus piernas parecían que cederían en cualquier momento, ¿miedo?, ¿terror?, ¿magnificencia?, ¿que era?, ¿que era este sentimiento?, el jamás había estado en el campo de batalla, el era un noble, el solo ordenaba y vivía cómodamente, por esto mismo, sus instintos trataron de desatar el infierno.
-..aaaaaaaahh, ataquen!!, Ataquen!!, Ataquen!!..- el gritó con locura tangible en su voz, tal como si alguien estuviera extirpándole la espina vertebral.
Pero, nadie hizo nada.
Azula escucho la voz del hombre a lo lejos, pero ella solo seguía mirando al suelo hipnóticamente, incapaz de reaccionar a todo a su alrededor.
Detrás de ella, frente a todos en omashu.
Un ser, tal vez un hombre.
Yacía sobre el cielo, flotando.
Y bajó sus pies, siete personas encapuchadas con mascaras terroríficas en formas de animales estaban observándolos con esos huecos negros en su dirección.
Tora, Taka, Ryu, Kuma, Neko, Inu, Kitsune.
Muy pronto una voz llena de autoridad, y poder real retumbó en toda la ciudad.
-.. Poderosos en números, grandes en batalla, y victoriosos en la lucha, cuánta arrogancia..- la voz de la entidad oculta tras la luz del sol menciono de una manera condescendiente, como si ellos no fueran nada.
Esas palabras hicieron temblar a todos los presentes que se encontraban confundidos, y temblando.
-..El día de hoy, tendrán que conocer que tan pequeños son realmente, y esto será testimonio para todas las naciones, sobre el inminente fin de la nación del fuego, y sobre la gran era de paz verdadera que yo traeré a este mundo, para siempre!..- el dijo con vehemencia en su voz.
Todos quedaron fríos al escuchar eso, ¿Qué era eso frente a ellos?, ¿un espíritu?, ¿Un demonio?, No, Azula lo sabía, todo tuvo sentido, su hermano, la flota destruida, su padre, detrás de ella, estaba!!.
-..por el bien del mundo, por un futuro lleno de paz, por un futuro lleno de esperanza y amor, ustedes!!, deben morir!!..- Algo parpadeo en el cielo, y al instante.
Booom!!.
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.
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Splash!!.
Hubo una explosión y está emitió alguna clase de fuego azul, fue más parecido a un gran proyectil sólido golpeando sin piedad a cientos de Soldados parados frente a Azula.
El impacto fue tan brutal, que el suelo debajo de sus pies se fracturó, una gran cantidad de rocas y polvo fueron lanzadas al aire, mientras gritos llenos de agonía, terror y sufrimiento sonaban en todo el lugar.
Sin embargo algo tibio empezó a caer sobre Azula, algo tibio y húmedo caía desde el cielo, y este olía a lo mismo que el metal oxidado, un olor repugnante y desagradable impregnó todo su cuerpo, ella en shock levantó su vista y miro su mano.
"Qu, ¿que demonios?" ella pensó mientras algún tipo de espasmo involuntario azotaba su cuerpo y podía escuchar claramente los latidos de su corazón.
Sangre, su mano estaba manchada de sangre, no, no era solo su mano, su cabello, sus ropas, el suelo, todo a su alrededor estaba bañado en sangre, mientras pedazos de cuerpos desmembrados caían regados por todas partes.
Sus sentidos se saturaron por lo que veía, ¿esto era una pesadilla?, ¿un sueño de mal gusto?, ¿dónde estaba ella realmente?, Porque sea lo que fuese, esto, no podía ser real.
Muchos gritos de terror y miedo azotaron el lugar, después de un, a la carga!, de alguien entre los sobrevivientes, muchos corrieron como animales acorralados hacia la entidad sobre ellos, otros simplemente se dieron la media vuelta y dejaron que sus instintos los dominaran huyendo del lugar.
Se oyeron cientos de pasos sacudiendo el suelo, y azula vio como cientos de soldados corrían hacia ella, pero aún así no se pudo mover.
Ellos pasaron a su lado ignorándola por completo cómo un río a una piedra.
Ella reunión toda su fuerza de voluntad, entonces giro su cabeza levemente, y entonces lo vio de reojo.
Al responsable de la destrucción de la flota principal, al responsable de que su hermano cayera más bajo de lo que el jamás lo había hecho, casi rosando la locura, Allí flotando sobre el cielo de una manera poderosa y autoritaria, cubierto por la luz del sol detrás de el, mirando a todos como simples moscas.
"¿El, es..?", ella pensó sorprendida.
Madara cayó con gracia del cielo, para muchos sería una caída mortal, pero para el, no significaba nada.
Los maestros agua encapuchados detrás se formaron a su alrededor.
Madara hizo una sola posición de mano, y al instante, las murallas detrás de ellos explotaron en pedazos desde los cimientos acabando con la mayoría de los arqueros que estaban sobre ellas, aún petrificados ante la escena presentada frente a sus ojos.
Pronto hubo un estallido en el aire, y frente a todos, madara había desaparecido, solo un segundo después más de treinta Soldados de fuego fueron lanzados al aire por una onda de choque repentina que azotó todo el lugar.
En movimiento sucesivos y ágiles madara comenzó a moverse entre los soldados que no podían ver nada más que una estela roja entre ellos.
Pronto gritos de agonía comenzaron a desatarse en el lugar, mientras madara con pura fuerza bruta asesinaba a los soldados de fuego que bien podrían ser comparados con muñecos de trapo, sus cabezas eran aplastadas solo con golpes limpios en sus rostros o en sus nucas.
Muchos soldados de fuego trataron de cortar a madara por la espalda con sus espadas.
Y sin embargo, madara de una manera casi magistral giró rápidamente y apuñaló los pechos con sus propias espadas mientras las arrebataba de sus manos, rompiendo sus brazos y aplastando sus gargantas.
Sonidos repugnantes llenaron el ambiente.
Madara salto y en un arranque de velocidad giro desenfrenadamente en el aire cómo un torbellino con espada en mano mientras cuerpos sin vida eran despedazados en su camino y volaban destrozados en un frenesí de sangre y entrañas que caían del cielo.
El paró en seco frente a un soldado de fuego que a toda velocidad lanzo su lanza tratando de atravesar a madara, pero lo único que podía ver Madara era una suma lentitud que casi era palpable, esto sin duda para el no era un buen baile.
Madara balanceó su espada y en un corte enérgico partió al hombre por la mitad, toma la lanza a un en el aire y la lanzo con toda su potencia a unos soldados de fuego estupefactos a su lados tomados con la guardia baja, empalando brutalmente a cinco de ellos en línea recta, y matándolos al instante.
Tora y los demás maestros agua encapuchados veían está escena con asombro total, y sin duda ahora lo comprobaron, madara jamás lucho enserio contra ellos, en tan solo un momento el ya había despachado a más de 60 soldados y no había pasado ni un minuto.
Tora dio un paso al frente, los demás notaron esto y miraron en su dirección con claras intenciones de decir, ¿que estaba haciendo?.
Pero ella hablo antes.
-..no venimos solo a ver, ¿o si?, Venimos a erradicar con el mal de este mundo, les aseguro que con solo mirar no lograremos nada..- ella terminó esas decididas palabras y se unió a la lucha.
Los soldados de fuego aún en pánico por todo lo sucedido, notaron a una de las figuras de negro de antes venir hacia ellos con intenciones claras.
Tres de ellos se pusieron en guardia.
Tora entro en el rango de su enemigo y fue envestida con una lanza.
Ella se movió rápidamente a un lado, en un movimiento rápido y ágil tomo la lanza y la jalo hacia ella, tirando del soldado que la sostenía con fuerza, a él le sorprendió la fuerza que aquella figura de estatura mediana tenía, pronto fue sacudido hasta la medula por una poderosa patada en su abdomen y una punzada aguda en su corazón.
El hombre cayó al suelo sin vida.
Los otros dos soldados al ver aquellos se abalanzaron contra tora, ella se agachó tomando una extraña pose para algunos.
El soldado de fuego frente a ella balanceo su espada y muy pronto hubo sangre salpicando el aire.
"Eh!!", el pregunto confundido, pero su mente lo registro solo un milisegundo después.
Sus brazos habían sido cortados limpiamente del codo hacia sus manos.
Tora sostenía en su mano derecha una espada corta, más parecido a una katana recortada, era un tanto.
Ella dio un salto y lanzo un corte vertical al otro soldado de fuego ligeramente sorprendido.
Sangre a presión salió repentinamente de su cuello, mientras parecía que el hombre se había convertido en una fuente andante, el líquido rojo salpicó la máscara blanca de Tora, dándole un aspecto escalofriante.
Pronto más Soldados se dieron cuenta del suceso y más de 10 hombres saltaron a la acción.
Solo para ser recibidos por una lluvia de cuchillas que volaron repentinamente en su dirección apuñalando y matando en el acto a varios de ellos.
Tora giro, y vio Ryu, Kuma, Halcón ir en su dirección.
Mientras todos los demás tomaban sus propios caminos.
Madara que vio esto bajo su ritmo, después de todo si asesinaba a todos aquí, de nada serviría su entrenamiento sin experiencia real.
Michi, Mai y Ty-lee corrían atravez de un sistema complejo de cuevas subterráneas, fue una suerte que Ty-lee apareciera de la nada en el refugio y la ayudará con una cuchilla a desatarla de ese fuerte material nunca antes visto, esto pudo ser posible ya que aquellas figuras encapuchadas habían desaparecido, solo dejando a algunos maestros tierra apostados para cuidar a los miles de civiles que repentinamente habían llenado el refugio.
Un repentino temblor estremeció la cueva.
-..¿Que diablos estará pasando allí arriba?..- Ty-lee pregunto con algo de ansiedad en su voz.
-..no lo sé, pero debemos darnos prisa y buscar a tom-tom para salir de aquí..- mai dijo mientras siguió corriendo, pero pronto dejo de escuchar los pasos de su madre tras de ella.
Ella se giro y la vio allí, parada, con la mirada fija en la nada.
-..¿que sucede?..- Mai le pregunto impaciente.
La mirada de Michi era triste y oscura.
Ella finalmente levantó su rostro y la miro con una débil sonrisa, algo inesperado viniendo de ella, Mai pensó.
-..sabes, tu y Ty-lee tienen que escapar de la ciudad..-
Los ojos de Mai se abrieron con sorpresa.
-..¿De que hablas?..- ella afilo su vista.
-..yo buscaré a tu hermano, tú tienes que irte..-
Un fuerte temblor sacudió la cueva incluso más que antes.
Su madre estaba haciendo una expresión que ella jamás había visto, ¿en qué estaba pensando?.
-..no me iré, sin ti, ni mi padre, ni mi hermano!!, Eso es todo..- la voz de Mai era firme y no dejaba lugar a discusiones.
Pero la mirada de Michi era distante como si ella estuviera contemplando una verdad absoluta, como si estuviera observado la realidad de lo que estaba pasando al igual que la conclusión de las cosas.
Así que aún de una manera renuente su madre continuo, finalmente un olor nauseabundo golpeó sus sentidos, y miraron que frente a ellas estaban las alcantarillas.
-..allí debe haber una salida..- dijo Ty-lee esperanzada.
-..a mí no me alegra salir por una alcantarilla..- Mai gruño, pero no tenían ninguna opción más en este momento.
Entraron al sistema de drenaje y pronto vieron en lo alto una luz, y una salida.
Según lo que Ty-lee les había contado, Azula había llegado a omashu para buscarla a ella, e ir a una misión importante.
Si Mai conocía a Azula, seguramente planeo algo para hacerle frente a los rebeldes, sus métodos aunque crueles, eran ingeniosos y la mayoría de ellos funcionaba.
Mai estaba ansiosa por ver sufrir en el suelo al bastardo de cabellera azabache y a aquella persona con máscara de tigre.
Y con eso, ellas procedieron a salir de las cuevas.
Cientos de los soldados de fuego restantes rodearon a madara y a los maestros agua, madara suponía cual sería su siguiente táctica, el lo podía ver en sus ojos, estos hombres ya se habían decidido a morir, y eso estaba bien, eso es lo que merecían de todos modos.
Los soldados al entrar en el rango de su fuego control de manera improvisada y casualmente sincronizada, lanzaron múltiples bolas de fuego hacía madara, eran decenas, que luego se convirtieron en docenas y luego en centenas, ellos lo estaban dando todo para mantenerse con vida y tenían fé en sus números.
Pero esa última línea delgada de esperanza fue completamente destruida.
Madara choco sus palmas entre si, y al instante.
Un gran temblor azotó todo el lugar, haciendo que todos los Soldados presentes perdieran el equilibrio y muchos cayeran al suelo solo para quedar estupefactos con lo que sus ojos veían.
Enormes raíces empezaron a salir del suelo elevando gran parte del terreno y levantando toneladas de enormes rocas a sus alrededores, las cientos de bolas de fuego golpearon solamente las enormes rocas que se elevaron en el terreno, y cientos más de desafortunados fueron aplastados sin piedad entre las rocas y las raíces que emergían sin control haciendo añicos todo a su alcance, al final todo el campo de batalla cambió completamente, las casas y edificios a los alrededores fueron devorados y destruidos por las enormes raíces, y las toneladas de rocas elevándose entre ellas.
Pronto lo que antes parecía ser una plaza en la ciudad había cambiado a un paisaje sacado repentinamente del mismísimo infierno.
En ese pequeño lapso de tiempo, fueron más los que murieron aplastados por las raíces y las rocas, que los que murieron por la mano de madara.
La sangre de cientos de soldados de fuego escurrían entre las raíces de madera manchándolas de carmesí, y sus restos caían libremente al suelo manchándolo más de lo que ya estaba.
Los sobrevivientes miraron todo esto con un temor indescriptible, ¿a qué se estaban enfrentando?, ¿Qué clase de lucha era esta?, ¿Qué clase de juicio era este?.
Solo el terror en su estado más puro e instintos más básicos de supervivencia estaban quebrando los espíritus de los soldados restantes, al ver al poderoso ser que tenían frente a ellos.
Bien sé podría decir que muchos de ellos habían perdido la cordura en ese momento, ya que caras llenas de horror pero con una gran sonrisa estaban en sus rostros.
Pero su juicio no acabo allí.
Madara hizo dos posiciones de mano.
[Suiton: Bakusui Shoha].
Rápidamente golpeó con el puño cerrado hundiéndolo en el suelo y fracturando todo el lugar.
Hubo un pequeño temblor repentinamente, crujidos se escucharon en todo el sitio, y al instante.
Gwwrooooo!!.
Grandes columnas de agua estallaron abriéndose paso atravez de la tierra, grandes cantidades de agua salió de estas y bañó todo el lugar con una cantidad abismal de agua, estos eran más parecidos a géiseres estallando por todo el campo de batalla.
El agua inundó todo el terreno bañando a la mayoría de Soldados sobrevivientes con agua helada que los hacia temblar aun más en lo profundo de su ser.
Ukano a lo lejos estaba completamente aturdido, con la boca abierta.
"Imposible!!, ¿un maestro agua?, No, imposible!!, No puede ser!!, Aquí ni siquiera hay agua". Eran sus angustiosos pensamientos, no lo podía comprender, no lo podía empezar a razonar, el agua control a tal magnitud era terrorífico, ¿Cómo era posible?, Ya que no había ninguna fuente cercana en ningún lado, y si bien había posos subterráneos, estaban muy lejos de su posición, esa agua solo apareció de la nada.
Y lo que a él más le inquietaba, ¿tierra control?, ¿el uso la tierra control?, ¿Dos elementos?, ¿podía controlar dos elementos?, ¿quién era el?, ¿era el avatar?, No, eso no era posible, era bien conocido que el Avatar era solo un niño, y ese hombre no parecía ser un niño en absoluto, y de hecho, no parecía ser un ser humano tampoco, además, ¿Qué eran esas extrañas raíces?.
El tembló aún más en su lugar, mientras sus rodillas amenazaba con ceder en cualquier momento producto de su intenso pavor, una entidad inhumana había hecho presencia y en un solo parpadeo había ejecutado a más de 800 soldado, sus arqueros y ahora gran parte de su infantería.
Y no era el único con ese tipo de pensamiento, los maestros agua detrás de madara no daban credibilidad a nada de lo que sus ojos presenciaron, ¿que clase de poder era este?, ¿el podía controlar más de un elemento?, ¿o no?, ellos estaban completamente aturdidos.
Madara observó sus alrededores y sonrió, al ver qué aún habían sobrevivientes, algunos mutilados de las extremidades pero vivos, otros simplemente se mantenían parados a duras penas mientras temblaban visiblemente.
"Bien, si todos murieran por algo como eso, sería muy decepcionante", el pensó con diversión.
Ahora bien, si madara hubiera querido, hubiera podido hacer el jutsu mokuton más destructivo para barrer completamente con los atemorizados soldados frente a el, pero ese no era el propósito de su ataque, el propósito era.
-..les diré una cosa..- madara hablo al aire sin mirar a nadie en especial.
-..el agua control no tiene forma alguna, así que el límite de lo que pueden hacer con ella ya hace en su propia mente..- madara dijo sin mucho interés.
Aquellas palabras tomaron desprevenidos a los maestros agua a su lado.
Pero pronto todos ellos captaron la idea.
Tora fue la primera en dar un paso al frente.
Los soldados de fuego restantes notaron esto, y retrocedieron, al ver aquella figura con la máscara de tigre manchada de sangre acercándose a ellos, y dieron un paso atrás.
Todos los demás maestros agua igualmente empezaron a dar unos cuántos pasos sobre el agua en el suelo.
Hubo un gran gritó al unísono, se escucho el agua salpicar incontrolablemente de un lado a otro mientras lo que quedaba de ese gran ejercito de soldados de fuego se lanzaba al ataque hacia los maestros agua en primera línea en un último enfrentamiento desesperado.
Y al instante.
Frezz*.
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De una manera uniforme toda el agua en el suelo se solidifico, congelando toda el área.
Los cientos de soldados restantes que corrían fueron detenidos de golpe cayendo al suelo tajantemente mientras el crujido de tobillos fracturados se escuchaba en todo el lugar.
Muchos yacían sobre aquella fría capa de hielo sólido, mientras gritaban en agonía y pedían ayuda a los espíritus que tuvieran misericordia.
Tales fueron los pensamientos sincronizados de todos los maestros agua que llegaron a la misma conclusión congelando todo el lugar.
Cada uno de los maestros agua fue por su lado, y cada uno fue original a su manera.
Kuma, levantó sus dos manos e hizo una posición de agua control, y repentinamente la capa de hielo debajo de los soldados se derritió y se arremolino alrededor de muchos Soldados atrapándolos en alguna clase de cúpula de agua, donde lucharon inútilmente y se ahogaron.
Inu, golpeó su pie contra la capa de hielo, y al instante cientos de fragmentos congelados flotaron en el aire y fueron disparados con potencia hacia decenas y decenas de soldados incapacitados en el suelo, que miraban aterrorizados su final, mientras eran acribillados.
Neko, alzó su mano al cielo y el suelo congelado se volvió liquido, miles de gotas se elevaron en un instante, estás comenzaron a reunirse y formaron decenas de pequeñas lanzas y hojas filosas de hielo, estos giraron en el aire y fueron lanzados con rapidez, haciendo un zumbido en el aire, un soldado junto a otro vio como la cabeza de su amigo cayó de sus hombros con suma facilidad, y entonces supo cómo sería su final.
Kitsune, el agua congelada volvió a su estado normal dejando a todos confundidos, Kitsune no se movió, y solo los vio silenciosamente con esa terrorífica máscara suya, muchos de los soldados de fuego comprendieron que se les estaba dando un gesto de piedad, al ver cómo sus compañeros fueron asesinados por estos hombres, no lo dudaron y huyeron aún con sus tobillos rotos, sin importarles el dolor agonizantes que solo un paso les provocaba, solo para sentir como sus cuerpos eran divididos a la mitad al darle la espalda a aquel hombre.
"¿Salvación?", pensó Kitsune mirando al cielo.
"Ustedes están muy lejos de eso", el afirmó eso en su mente, mientras dividía los cuerpos y las esperanzas de sus enemigos con poderosos látigos de agua.
Ryu, vio a unos soldados aterrados frente a ella, incluso los más viejos parecían estar defecándose por el miedo.
Ella se acercó a ellos, los cuales estaban en el suelo.
Pero para la confusión de todos, ella se inclino, como si estuviera pidiendo disculpas.
-..lamento mucho todo esto, pero, por el bien del mundo, ustedes deben morir..- era una voz de una chica, una voz que transmitía calidez y ternura, todo lo contrario a lo que acababa de decir, lo cual hizo que muchos vieran está situación muy tétrica y escalofriante.
Ryu hizo una pose rápida de agua control moviendo sus brazos a su alrededor.
Al instante toda el hielo alrededor se volvió liquido y tal y como si fuera una serpiente, esta envolvió a todos los soldados de fuego frente a ella.
-..Aaahhh!!..- ella gritó mientras movía sus brazos hacia arriba.
Repentinamente el agua que los envolvía se congelo furiosamente, al instante toda forma de vida dentro de los enormes bloques de hielo desapareció.
Halcón, el vio claramente a su alrededor, y sin excepción todos los soldados frente a el estaban atrapados en el hielo gritando de dolor.
El lo supo al ver sus rostros.
El pisó el hielo, pero no hizo nada, en cambio, empezó a caminar hacia ellos, todos al ver aquello comenzaron a forcejear sus pies y piernas para sacarlas del hielo, cosa que obviamente no lograron.
Halcón saco el tanto escondido entre su capucha, la luz del sol hizo brillar la espada corta, y se lanzó para darles el golpe final, ante la luz del sol ese día, aunque fuera un poco el se probó y supo que tenía lo necesario para construir ese mundo del que les hablo madara.
Tora, ella estaba muy alegre de llevar una máscara, si no fuera así, ¿Qué clase de expresión tendría?, Ella no lo quería saber, pero algo era seguro, ella había tomado la decisión correcta, mientras ella se manchara las manos de sangre, nadie más tendría que hacerlo, nadie más amado tendría que marcharse, ella protegería a su gente, e incluso a aquellos que sufrían a manos de estos monstruos, así es, ellos ya no eran humanos, las manos de las personas fueron hechas para ayudar, no para arrebatarles las esperanzas a los demás, aquellos que hacían eso, los que arrebataban vidas, los que encontraban satisfacción y se deleitaban con la muerte y la miseria de este mundo y de su gente, no eran hombres, eran monstruos, y ella, ella los erradicaría de este mundo.
Ella miro fríamente a estas bestias frente a ella, escalofríos atravesaron las columnas vertebrales de todos allí.
Ella levantó una mano solamente y dijo.
-..desaparezcan de este mundo..- al instante lanzas de hielo emergieron del suelo congelado empalando a todos al mismo tiempo allí y elevando sus cuerpos sin vida varios metros en el aire.
Al final solo quedaba un solo sonido en aquel lugar, y ese era.
Goteo*.
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Goteo*.
Sangre caía al suelo casi armónicamente cada segundo, está provenían de la decena de cuerpos empalados a metros del suelo.
Madara estaba impresionado a su manera, todos ellos demostraron no solo un crecimiento físico, hablando solo de habilidades físicas, si no que, su psique había cambiado, lo cual tubo un gran impactó en sus habilidades sobre su control elemental, estás personas eran fuertes a su manera, no solo controlaban el agua a su placer, si no que también podían hacerla cambiar de forma y solidificarla en hielo sólido el cual también podían moldear según su propio antojo.
Esa habilidad era más parecida al Hyoton del clan Yuki del país del agua de las naciones elementales.
Sin duda estás personas frente a el tendrían un gran poder que incluso podría llegar a rivalizar con el kekkei genkai del clan Yuki.
Madara realmente estaba interesado en el desarrollo de estás personas ya que serían un punto clave en sus planes futuros, y si esto iba en la dirección correcta tal como ahora, las recompensas se mostrarían muy pronto.
Madara miro alrededor, y nada, ya no había ninguna alma en pie, o con vida, o eso es lo que el pensó hasta que sus ojos cayeron sobre una persona de rodillas temblando a lo lejos, mirándolo de reojo.
La expresión de esta chica era ilegible para madara.
¿Que seria?, ¿sorpresa?, ¿miedo?, ¿angustia?, ¿Fascinación?, ¿incredulidad?, Puede que fuera todo eso junto, sería comparable a la misma expresión que haría una persona no creyente viendo como el día del juicio era real y Dios en persona bajaba del mismísimo cielo, el, era real, era todo lo que Azula tenía escrito en toda la cara en ese momento.
Entonces Madara sonrió visiblemente.
-..¿Pasa algo madara-sama?..- Kuma pregunto con una voz muy gruesa.
Madara solo negó con la cabeza.
-..no, a partir de ahora ya saben que hacer..- madara dijo de una manera condescendiente.
Kuma, Inu, Kitsune, neko, y Halcón asintieron para perderse en medio de la ciudad quemada y mayormente hecha pedazos por la lucha reciente, si es que a una masacre unilateral se le puede llamar batalla.
Azula aún estaba aferrada al suelo, desde que todo había comenzado solo una cosa había estado procesando hasta ese momento, ese ser era diferente, a diferencia de los otros encapuchados, el pudo despachar a cientos de soldados con suma facilidad, sus habilidades mostradas sin duda y de manera inaceptable superaban incluso las de ella, pero aunque fuera de reojo ella lo había visto, el estaba flotando en el aire, ¿el era un maestro aire?, Pero también utilizo el agua control, no!, también tierra control, ¿y que eran aquellas raíces?, Muchas preguntas e incógnitas giraban en torno a este poderoso ser, pero ella se negaba y se negaría a creerlo, un Dios, eso era imposible!!.
¿Por qué estaba volando para empezar?.
Ella estaba segura, el no era el avatar, así que el control de varios elementos debía ser imposible.
Track*.
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Track*.
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Fue sacada de sus pensamientos frenticos por el sonido de varios pasos a lo lejos.
El único sonido hueco en ese lúgubre lugar, que ahora no podía ser considerado una plaza, si no, una tumba.
Azula finalmente salió de su estupor y lentamente giro completamente su cabeza, ya que todo el tiempo lo había estado viendo de reojo, casi de espaldas.
Entonces finalmente lo pudo ver claramente.
La luz llegó a sus pupilas, y estás se dilataron con lo que vio.
Un hombre alto de cabellera negra esta ondeaba por el ligero viento a su alrededor, llevaba una armadura carmesí de un diseño que ella jamás antes había visto, y ojos ónix tan duros como el acero que la miraban como si ella solo fuera una piedra en el camino.
¿Porque?, ¿Por qué aún no tenía la fuerza para levantarse?, Ella no lo entendía, ella era una prodigio!, Era perfecta!, Y sin embargo el aura aterradora que estaba emanando de este hombre frente a ella, era lo suficientemente intimidante como para paralizarla hasta la médula.
Entonces aquel sentimiento desconocido se apoderó de su pecho otra vez, y esto la hizo enfurecer.
Madara se detuvo a varios metros de ella, y junto a el estaban Ryu y Tora.
Entonces madara hablo despectivamente.
-.. ¿Qué te parece?, es un bello paisaje, ¿no es así?..- el dijo burlonamente.
Ella frunció el ceño ligeramente hacia aquel hombre que ella desconocía.
-...este será el destino de esta patética nación..- el extendió sus brazos a ambos lados.
Cuerpos masacrados y mutilados esparcidos por todo el lugar entró en su campo de visión, a medida que prestaba más atención a sus alrededores devastados.
Al escuchar aquellas palabras una gran furia estalló en su interior!, Cómo siquiera se atrevía a amenazar a la nación de su padre.
-..cuando termine con tu insignificante nación, nadie jamás sobre la faz de la tierra la recordara de la forma en la que era, ni siquiera su gente lo podrá volver a hacer..- aquella poderosa voz sonaba llena de desprecio.
Una vena se marcó en la frente de Azula, este hombre estaba despreciando a su poderosa nación, pero controló un poco su furia y reuniendo todo el aire en sus pulmones dijo algo que quería saber.
Porque según zuzu, un demonio irá detrás de su padre, y si este era el demonio, ¿podría ella sacar algo de ventaja?.
-..¿Cuál es tu objetivo?, ¿Qué buscas?..- ella siseo venenosamente.
Madara le dio una mirada disgustada, y finalmente dijo.
-..¿Después de todo lo que e hecho, aun no lo as comprendido?, patético!..- madara menciono con molestia.
Azula iba a gritar algo, pero fue cortada por la voz de madara que se antepuso a la de ella.
-..mi objetivo es simple, acabaré con la guerra, y, traeré la verdadera paz a este mundo!..- madara dijo de una manera imperturbable esas palabras a Azula.
La mente de Azula se aceleró a mil por hora y trato de formar algún tipo de respuesta y estrategia con lo que había oído.
-.. así que juegas en el mismo equipo del avatar..- ella gruño.
Madara por su parte entrecerró sus ojos al escuchar sus palabras.
-..¿Crees que estoy con el mocoso inútil?, Veo que eres incluso más estúpida de lo que pensé..- el dijo de una manera fría.
Si no fuera por esa mirada de acero que madara le estaba dando, Azula sin duda hubiera estallado, en cambio solo apretó los dientes y sus puños, hasta que sangre salió de sus manos.
-..el mocoso a fracasado, y gracias a eso, el mundo a ardido en llamas por mucho tiempo, por incluso más de cien años, y ya e tenido suficiente de ello..- se podía oír una furia fría en su voz mientras veía a la nada.
Los ojos oscuros de madara miraron a la chica, y esta se estremeció solo un momento.
-..yo liberare a este Mundo, y construiré uno nuevo, un mundo lleno de esperanza, un mundo lleno de ganadores, un mundo lleno de amor, y ustedes deben ser juzgados para que ese mundo llegue..- la mirada de madara se oscureció más.
La idea que azula tanto buscaba golpeó su cabeza, si tenía una oportunidad sería ahora, tal vez esa fuera la solución.
Azula sonrió ligeramente y trato de que su compostura anterior regresará a ella, pero, el aura de este hombre sencillamente no se lo permitía.
-..ya veo, entonces, ¿no queremos lo mismo?..- ella trato por todos los medios de sonar elocuente y tranquila, aunque por dentro estuviera hirviendo de rabia.
Madara escuchó sus palabras y levantó una de sus cejas en señal de interés.
-.. tú quieres paz, y yo también, por eso mismo la nación del fuego está tratando de conquistar el mundo, de esa manera se lograra la paz definitivamente, ¿Qué dices?, Si te unes a nosotros seguro que con tu habilidad y nuestro poder militar seremos imparables, y el mundo que quieres llegará más rápido de lo que crees, además te daremos todo lo que desees, ¿Qué quieres?, ¿mujeres?, ¿riquezas?, ¿poder?, te daremos todo lo que pidas..- ella extendió una de sus manos temblorosas a madara, si se veía desde otro punto de vista, ella sin duda tenía una buena oferta, y si esto le funcionaba, tener a este hombre de su lado, sería sin duda la mayor ventaja de su nación y cuando ella se convirtiera en la reina del fuego, su poder político y militar serían absoluto, y aunque ella no sabría si tendría a este hombre bajo su control, pero ya se le ocurriría algo en el futuro.
Tora y Ryu que estaban detrás de madara se tensaron al oír sus palabras, pero rápidamente se tranquilizaron, porque ellas estaban seguras de algo.
-.. jajajajajajajajajajajajajajajajaja...- madara aun cruzado de brazos reía mientras se sacudió un poco hacia atrás.
Azula maldijo por dentro, lo sabía, no lo había logrado, debió intentar otra cosa.
La risa paró, y unos repentinos ojos rojos aparecieron en el rostro de madara.
Ella vio esto y su corazón dio un vuelco.
"q, qu, ¿que mier?", ella estaba incluso más nerviosa que antes, y sudor frío empezó a emanar de su cuerpo a mares.
-..tus desvaríos me parecen tan graciosos, pero verás, esa insignificante nación necesita ser juzgada por sus crímenes, ni riquezas, ni poder, ni hombres, podrán salvarlos, es por eso, que la quemaré y la hare añicos hasta sus cimientos, hasta que no quede más que polvo y una llanura desierta..- madara dijo maliciosamente.
-..y cuando encuentre a ese patético e insignificante hombre al que llamas padre, lo humillare, y lo haré sufrir como no tienes idea..- una sonrisa malévola e impaciente se dibujo en el rostro de madara.
La cólera y rabia inundaban su interior, no le importaba si moría, pero ella jamás dejaría que alguien como el, mancillara el nombre de la nación de su padre, y al mismísimo señor del fuego, jamás!.
-..como te atreves!, ¿acaso no sabes con quien estas hablando?!!..- ella gruño con rabia en su voz.
Madara entrecerró sus ojos solo un poco.
-..soy consiente de quién eres, princesa de los bandidos..- madara dijo de una manera burlona.
La cara de azula se contorsiono aún más en una expresión de rabia asesina.
¿Princesa de los bandidos?, ¿Ella era vista de esa manera delante de los ojos de este tipo?, ¿como una simple ladrona?, su boca se curveo hacia abajo y un crujir de dientes se escucho profundamente.
-..tu!, no te creas tanto solo porque acabaste con unos cuantos Soldados poco entrenados, tenemos cientos de miles a nuestra disposición!!, Incluso tu no eres nada a comparación con el gran poder de mi padre!!..- ella gritó descontrolada.
Tora y Ryu detrás de madara se agitaron irregularmente al oír las palabras de Azula, pero ellas al igual que Azula se vieron completamente aturdida por la reacción de madara.
-.. jajajajajajajajajaja!!..- el se llevó una mano hasta su frente y la otra mano la puso sobre su cintura mientras reía descontroladamente como si alguien le hubiera contado un gran chiste.
-..palabras muy grandes para una persona que aun está de rodillas actuando como una bufona...- El afirmó más maliciosamente que antes.
Azula al darse cuenta de aquello, golpeó sus piernas con sus puños cerrados de una manera casi poseída.
"levántense!!, Levántense!!, levántense!!". Ella gritó en su interior incesantemente, mientras olas de dolor puro azotaban sus músculos, hasta que.
Tambaleándose de un lado a otro, ella se puso de pie.
Y miro a madara de una manera rabiosa, ella jamás lo admitiría, jamás!!.
Ese sentimiento lo negaría las veces que fueran necesarias.
Ella era Azula!, poseía todo al nacer, era única, poderosa y su nación había sido bendecida con solo su existencia, ella jamás permitiría que su orgullo y dignidad fueran manchadas, sin importar quién fuera su oponente.
Fuego azul apareció en su mano derecha y rayos azules bailaron en la otra.
Madara vio esto con interés y sonrió aún más.
Azula hablo.
-..yo soy diferente de esas basuras con las que acabaste, ellas no son nada comparados conmigo, y tú, no eres la gran cosa solo por acabar con ellos, mírame!!, Después de todo esto!!, yo aún sigo aquí!..- ella gritó furiosa.
La risa de madara pronto se apagó y una expresión diferente apareció en su rostro.
-..¿Acaso crees que necesito una presentación para ir por ti?..- madara se cruzo de brazos.
Azula sintió que todo el calor se le escapaba del cuerpo repentinamente.
-.. porque no es muy recomendable provocarme pequeña..- la mirada de madara era mortal.
Madara alzó un dedo en mano derecha, y al instante.
El aire a sus alrededores estalló provocando una fuerte oleada de viento que azotó toda el área.
Tora y Ryu que estaban cerca de el casi salen volando por la gran presión del viento ejercida a su alrededor.
Azula recibió de lleno la onda expansiva y salió volando por los aires cayendo de una manera violenta en el suelo varios metros hacia atrás, hasta que finalmente paro abruptamente tirada como una marioneta rota sobre el suelo.
"Imposible!, ¿Qué, que fue?", ella sentía como su boca se llenaba de sangre, su abdomen estalló de dolor, junto con varias de sus extremidades que parecían estar entumecidas y palpitaban con un dolor punzante hasta los huesos.
Ella lentamente alzó su cabeza, y sangre bajaba de su frente manchando su rostro, mientras su cabello y su ropa estaban hechas un desastre, pero todo eso quedaba en segundo plano, ya que vio en estado de shock la situación frente a ella.
El suelo debajo de madara se había fracturado, mientras unas llamas azules envolvían su cuerpo.
Ella extrañamente podía sentir un abismal poder provenir de el, algo extraño y muy basto.
Así era, el aterrador chakra de madara estaba estallando en todo aquel lugar paralizando a todos los presentes.
Azula estaba a punto de pensar algo más, pero.
Dos pequeños edificios milagrosamente aún de pie a lo lejos del lugar fueron destruidos de golpe, llamando la atención de madara.
Este despreocupadamente giro su cabeza y vio interesado la escena frente a el.
A toda máquina y a toda potencia, un gran objeto que el jamás había visto se dirigía hacia el a todo lo que su velocidad se lo permitía, apartando algunas pequeñas rocas y algunas pequeñas raíces en su camino.
Azula abrió los ojos al ver cómo el gran vehículo blindado que ella había traído se dirigía a madara con suma rapidez.
Azula miro que había sido lanzada lejos de Madara fuera de la ruta de colisión, así que ella estaría bien, pero aquel desgraciado sin duda moriría.
Que importaba si podía derrotar a un pequeño contingente de soldados el solo, hay límites los cuales las personas no pueden superar, y este era uno de ellos.
Una sonrisa agria y ansiosa se instaló en el rostro de Azula, pero tuvo un mal presentimiento al ver qué el tipo frente a ella no se movía en absoluto, no, es más, al principio aquel hombre estaba viendo esto con interés, pero después de unos segundos, su rostro se volvió uno de completo aburrimiento.
Tora y Ryu saltaron hacia atrás, alejándose lo más posible del punto de colisión, pero vieron con absoluta preocupación como madara no se movía ni un centímetro, pero era madara, es lo que pensaron, seguro haría algo, siempre lo hacía, ¿no?.
Entonces algo extraño pasó.
El vehículo se estrelló contra madara y al instante el sonido del metal doblándose y chirriando lleno el ambiente, hubo un pequeño temblor en el lugar y una gran cortina de polvo y humo negro se esparció en el aire.
Azula que estaba viendo esto desde una distancia segura quedó confundida por los eventos.
¿Porque se detuvo?, es lo que se preguntó, se suponía que cuando un objeto tan masivo golpea algo pequeño a esa gran velocidad, no tenía porqué detenerse, entonces, ¿Por qué paro?.
Sin embargo, unas voces a sus espaldas la sacaron de sus pensamientos.
-.. azula!!..- ella conoció está voz.
Allá aún en el suelo, hizo todo lo humanamente posible para ponerse de pie.
La voz se acercó a ella y la tomo de su hombro y la ayudo a ponerse de pie.
-..basta Ty-lee!, Puedo hacerlo por mi cuenta..- ella gruñó.
Azula aun tambaleándose pudo ver a nuevas figuras detrás de Ty-lee.
-.. te hemos estado buscando por horas, ¿Dónde diablos estabas?..- Azula dijo mientras le daba una cara molesta a Mai.
Mai por su lado solo muy leve e imperceptiblemente entrecerró los ojos.
-..no se si te enteraste pero fui secuestrada..- ella dijo con una voz insípida típica de ella.
-..me sorprende que fueras derrotada tan fácilmente..- Azula gruño eso.
Mai se contuvo las ganas de señalar que ella no parecía estar mejor.
-..pero, ¿ustedes hicieron eso?..- Azula les pregunto señalando la gran nube de polvo que estaba frente a ellos.
Mai solo asintió.
-..fue con ayuda de unos de nuestros Soldados, pero, ¿Qué diablos paso aquí?..- Ty-lee dijo preocupada.
Michi que había estado sin hablar hasta Ahora tuvo un mal presentimiento al observar todo el lugar devastado, y al empezar a visualizar los cuerpos desmembrados de los soldados.
Mai por su parte a lo lejos pudo visualizar a los encapuchados que se habían llevado a su hermano pequeño y frunció el ceño, era hora y su venganza sería dulce.
Mai dio un paso al frente, y eso fue todo.
Trassshhhhh!!*
Hubo una gran explosión detrás de ellas que incluso sacudió los suelos a su lado.
Mai casi cae al suelo, mientras que azula se sostuvo de Ty-lee y evito caer nuevamente al suelo, sin embargo Michi si cayo de rodillas sin contemplaciones.
Todas ellas giraron sus cabezas frenéticamente solo para quedarse frías con lo que estaba detrás de ellas.
¿estaban soñando?, porque, esto era verdaderamente imposible!.
Frente a sus ojos yacía el vehículo blindado de solo hace un segundo, este estaba completamente abollado en el frente y los costados, como si se hubiera estrellado contra algo cien veces más sólido que el.
Entonces una sensación sin precedentes golpeó el núcleo de cada una de ellas.
GROOWWWWW!!*.
Desde que madara había llegado a este mundo, había pasado más de un mes, y la única desventaja que el tenía en ese momento, era el daño en sus espirales de chakra por lo cual al principio no podía acceder a sus jutsus más versátiles, pero ahora, después de un mes, las cosas ya eran diferentes.
Se escuchó un estremecedor rugido, este no podía ser comparado con nada con lo que ninguna de ellas había oído antes.
Ellas giraron lentamente sus cabezas como si estuvieran deseando que lo que sea que estuviera allí solo fuera un producto de su imaginación.
La gran nube de polvo estalló repentinamente a ambos lados, y de el emergió un poderoso ser que solo podría ser categorizado como una pesadilla.
Un ente etéreo de aproximadamente 10 metros de altura, su cuerpo estaba bañado en fuego azul, y sus cuencas brillaban con un fulgor tan intenso que te hacían perder todas las esperanzas.
Sus ojos lo veían, pero sus mentes no podían procesar lo que estaban viendo.
Michi, Mai, Ty-lee y Azula sencillamente estaban en shock, congeladas en su lugar con expresiones estupefactas, bocas abiertas tanto como sus mandíbulas se lo permitieran.
Entonces se escucho una voz.
-.. muy bien, ¿ empezamos con este baile?..- madara dijo entre burlas.
El enorme Avatar etéreo alzó al aire sus brazos y al instante aparecieron dos enormes espadas llameantes de energía, fue en un parpadeó.
Y al instante.
Toda la materia en el lado izquierdo del campo de batalla fue completamente hecha polvo.
Las enormes rocas, las enormes raíces, las decenas de edificios a docenas y docenas de metros lejos del campo de batalla, incluso parte de la muralla ya destruía y apenas algunas secciones en pie fueron completamente y al 100% evaporadas.
La mente de Azula no pudo registrar esto, ya que había un nuevo conflicto en su mente.
Miedo, fascinación, respeto, irá, vergüenza, inutilidad, eso y mas es lo que Azula estaba experimentando y no sabía por donde comenzar.
Ella bajo lo mirada y busco la fuente de aquella voz, y lo que vio le envío una onda electrizante atravez de su espina.
Ojos rojos como la sangre, y en ellos había un nuevo patrón terrorífico que no podía ser descrito de ninguna manera.
¿Correr?, ¿Realmente estaba pensando en hacer algo como eso?.
No!, ella no era como su hermano!, entonces, ¿Por qué?.
Porque estaba corriendo en dirección contraria.
Sus piernas se movían por si solas, no las podía controlar, no, ella había perdido el control de su cuerpo, eso debía ser, alguien más se había apoderado de su voluntad, porque ella jamás huiría tal como lo esta haciendo ahora.
Mai y Ty-lee no estaban mejor que Azula, no podían procesar lo que sea que fuera eso, y toda esta situación, así que al ver a Azula correr, ellas no lo dudaron y fueron detrás de ella por puro pánico colectivo.
Madara vio todo esto pero no hizo nada.
"¿Eso es todo?, Que decepción", el se dijo en su interior, desde que había llegado a este mundo, todas las personas que había enfrentado y que se creían las más fuertes, al toparse con un poder superior algo que los superaba abiertamente, solo corrían o pedían clemencia sin siquiera luchar, sin duda para madara, solo eran una banda de perros sin valor, todos y cada unos de ellos, ya sea el príncipe de los bandidos que conoció en el polo norte, o esta princesa cobarde, no eran nada sorprendentes.
Madara observó brevemente el campo de batalla, ese ataque del Susano sin duda alguna había sido más poderoso de lo usual, llamas azules etéreas ardían sobre todo el campo de batalla.
El Susano desapareció rápidamente como una vela ante la brisa Marina.
Tora y Ryu que habían presenciado aquellos se acercaron cautelosamente a madara, y aunque tuvieran puestas sus máscaras, era obvia su agitación y su gran consternación.
Entonces tora hablo tratando por todos los medios de no colapsar por el gran asombro.
-.. madara-sama, están escapando, ¿quiere que vaya por ellas?..- ella dijo con una profunda admiración en su voz.
Madara la miro y negó.
-..no, las demás no me importan, pero, por el momento déjalas ser..- madara sonrió.
-..tienen que seguir pensando que son libres..- el dijo sonriendo abiertamente, aquella mocosa era una pieza más en su tablero, y la utilizaría cómo un buen casus belli en un futuro.
-..pero asegúrala a ella, porque al igual que Ukano, ella servirá de ejemplo..- madara le señaló con la mirada a una dirección.
Tora giro su cabeza y la vio.
Michi aún estaba en el suelo de rodillas mirando hacia la nada con una cara sombría y devastada.
Madara miro hacia el cielo, el sabía que esto estaba lejos de acabar, pero hasta el momento todo estaba saliendo según lo esperado, una que otra cosa fuera de su lugar, pero nada que el no pudiera manejar.
Mucha gente estaba frente al gran palacio central de omashu, las horas habían pasado, y todos los civiles, así como los soldados, habían salido del refugio subterráneo.
Al salir del refugio se quedaron helados al ver tal destrucción a su alrededor, la muralla del este fue hecha completamente pedazos, así como muchas de las áreas residenciales de los pobres, fue quemada hasta los cimientos.
Y sobre todo, cientos de cuerpos esparcidos por varias áreas en toda la ciudad, a un nivel de destrucción nunca antes visto, enormes pedazos de rocas envueltas en enormes raíces manchadas de sangre y centenares de cuerpos en pésimos estados, estaban regados en todo el lugar dando una escena infernal.
Muchos se preguntaron cómo fue posible, si la mitad de sus soldados estaban apostados en el refugio con ellos, y dudaban mucho que la otra mitad pudiera hacer este daño a un enemigo casi imbatible.
Sea como fuese, al salir del refugio se les había ordenado a todos asistir al palacio, donde se hablarían de cosas importantes como el futuro de todos ellos, así como se les hablaría de una cierta verdad.
Yang fue el encargado de hablar con el pueblo.
En la terraza frente a miles de civiles el expuso toda la verdad recién descubierta, la traición del rey bumi, el como los había vendido al señor del fuego, como habían vendido su libertad, su futuro, e incluso a sus familias.
Estaba de más decir, que la mayoría de civiles estaban en shock, muchos se mostraron incrédulos, y sorprendidos, arrebatos de cólera y murmullos se desataron en todo el lugar.
Pero eso no fue nada en comparación contra lo que escucharon a continuación.
-..el reino tierra, esta bajo el control de la nación del fuego..- el dijo aquellas difíciles palabras.
Muchos quedaron confundidos mientras no sabían que pensar.
El explicó lo que esas palabras implicaban.
Y a continuación un silenció mortal y un frío se instaló en el lugar, más allá de lo que cualquiera podría exagerar o decir.
Fue un silenció que nadie se atrevió a romper, porque sabían lo que significaba.
Estaban solos.
Más allá de la furia y el sentimiento de traición que martirizaban sus espíritus, las madres miraban a sus hijos con incertidumbre, los esposos miraban a sus familias sin esperanza, porque solos, en medio de la guerra, sin nadie de su lado, sin nadie que los respaldará, con ahora dos enemigos, el resultado sería cien veces peor que antes.
¿No abría sido mejor someterse al yugo de la nación del fuego de una vez?, Es lo que muchos pensaban.
Pero una voz diferente a la de yang resonó en todo el lugar, y está vino de los mismísimos cielos.
Todos miraron sorprendidos al cielo, y sus ojos se abrieron con fascinación y temor.
Allí en los cielos, una figura estaba suspendida en el aire, y esta la cubría la luz del sol dándole un aspecto imponente.
-..¿Porque pierden la voluntad?..-
Madara menciono ante un público impresionado y aturdido con su presencia y sus palabras.
-..¿Porque su rey los traiciono?, ¿Por qué su nación los abandono?..- esas palabras martillaron más profundo el clavo que muchos sentían en sus corazones.
Muchos se sintieron molestos, y otros deprimidos por las palabras de aquel hombre, sin embargo.
-.. díganme, ¿un rey puede ser rey sin su gente?, o, ¿una nación, es una nación solo porque hay riqueza en ella?, ¿acaso no se han dado cuenta de lo que le da valor a todo?..- la voz retumbaba con más fuerza que antes.
Todos miraron a aquella figura que descendía de los cielos a la altura del palacio.
Y pensaron en sus palabras, pero la respuesta no llego para ninguno de ellos.
-..son ustedes..- sus palabras causaron una gran agitación ante un público atónito.
-..ustedes son los que le dan el poder a su nación, ustedes son los que le dan el poder al rey, ustedes son los que le dan voluntad a sus vidas, un rey no es nada sin su gente, y una nación pierde todo sentido sin ella..- todos abriendo los ojos y jadearon por tales verdades que ellos jamás habían descubierto por su cuenta.
La figura descendió hasta ser visible, y lo que vieron fue a una persona imponente, que transmitía dignidad, poder y autoridad.
-..su futuro, es algo que ustedes deciden por si mismos, y siempre han tenido la fuerza para hacerlo, no lo olviden...- la figura se cruzo de brazos, mientras todos estaban emocionados por alguna razón, sus palabras estaban cargadas con alguna clase de poder vibrante que les hacía temblar al escucharlas.
-..el propósito de mi presencia aquí, es uno..- el afirmó ante un público expectante.
Madara alzó una mano.
-.. Traer la paz verdadera a este mundo, y yo solo no puedo lograrlo, pero juntos, seremos invencibles..- madara dijo con una mirada decidida.
Todos allí quedaron sorprendidos, estás palabras tomaron por sorpresa a los maestros tierra a su alrededor.
El mismo yang se quedó estupefacto.
-..espera un segundo!, ¿de que hablas?..-
Todos escucharon atentos esperando por las respuestas.
-.. Nosotros provenimos del mar del Norte, yo mismo e conquistado todo el archipiélago de la nación del fuego, la población de lugar odia toda esta guerra, y se a unido a nuestra causa!, al igual que la tribu agua del norte, que también está a favor de terminar con el mal en este mundo que está incompleto..- madara dijo con severidad eso último.
Todos quedaron sorprendidos y nuevos susurros se escucharon entre la multitud.
Sin embargo yang se quedó mirando al suelo con una cara en shock por alguna razón.
Pero madara siguió hablando, este abrió los brazos a ambos lados.
-..observen la realidad, este mundo está llenos de cosas que no son como deseamos, guerra, muerte, traiciones e injusticias, perdemos nuestros sueños e incluso lo que más amamos..-
Muchos al escuchar esas palabras, pensaron en su situación, y lo que decía este hombre era la verdad, hace unas pocas semanas por poco mueren de hambre, mientras que su rey se daba la vida, mientras los vendía a cambio de su propio bienestar, mucho seños fruncidos hicieron presencia en el lugar.
¿Y antes de eso, la situación era mejor?, La respuesta era simple y realista, no, no estaban en una situación mejor, los costos de la vida en la ciudad se dispararon, la comida y los vienes de primera mano escaseaba, varios de sus familiares a veces tenían que irse a dormir sin siquiera probar bocado en todo el día, preferían pasar hambre ellos, en vez que sus hijos e hijas.
La vida era difícil, ¿pero que podían hacer?, solo eran personas, pero.
"Un rey no es nada sin su gente, y una nación pierde todo sentido sin ella". Aquellas palabras sonaron misteriosamente en los corazones de todos.
La voz de madara se oyó incluso con más fuerza.
-..ustedes tienen el poder de construir su propio camino, y forjar su propio futuro, no necesitan de personas fracasadas como el avatar que a fallado generación tras generación en lograr una paz verdadera..-
Todos se interesaron en tan repentinas palabras.
El anciano maestro Tierra wang a su lado, se giro y le pregunto.
-.. espera!, ¿a que te refieres?..- el pregunto confundido.
Madara miró al público, y se cruzo de brazos dando una apariencia más imponente.
-..el mundo considera a un simple hombre como su salvador, ese salvador desapareció hace 100 años, y este es el resultado, guerra, injusticias, y muerte de lo que nos hace querer seguir adelante..- todos abrieron sus ojos de par en par.
-..el mundo, no necesita de un salvador, ni de alguien como el Avatar que generación tras generación deja al mal salir impune de este mundo..- madara hizo una pausa para que todos procesarán sus palabras.
Todos quedaron sorprendidos y empezaron a cuestionarse cosas, cosas importantes.
-.. porque, proteger el equilibrio de este mundo, significa proteger tanto el bien como el mal, y la maldad, no hay que protegerla, si no, erradicarla!..- el sacudió a muchos con esas últimas palabras.
Todos quedaron pensando, sus vidas, la guerra, las injusticias, todo fue culpa de.
Pero esos pensamientos llenos de una cólera creciente fueron interrumpidas por madara que rotundamente afirmó.
-..es culpa de ustedes!..- todos se agitaron en estado de shock.
-..al igual que un rey, ustedes le dieron el poder de decidir sobre ustedes a un simple hombre, que lo único que sabe hacer es controlar 4 elementos, pero fuera de eso, ¿Qué más puede hacer?..- el afirmó.
Todos quedaron en absoluto silencio, era cierto, en el pasado el avatar, fue una persona venerada cómo un salvador, una persona que rencarnaba en cada época por la paz, pero eso, ¿a qué los llevó?, Confiaron demasiado en un hombre, que dejaron de lado su propio camino, y ahora está era su situación.
Aunque les doliera aceptarlo, este hombre frente a ellos tenía la razón.
Si querían cambiar algo, tendrían que hacerlo ellos mismos, porque ellos lo sabían, ellos construyeron esta ciudad, sus grandes murallas, sus casas e incluso el palacio, todo fue gracias a ellos.
Ya no dejarían que nadie tomara sus decisiones, ni decidieran cuál sería su camino.
La mirada de todos se encendió con un brillo nuevo en sus ojos.
Madara sonrió internamente.
-..si trabajamos juntos, construiremos algo nuevo y genuino de este mundo devastado,..- todos parecían tener un nuevo brillo renovado en sus caras, llenas de resolución.
Pero un repentino gritó allí alertó a todos.
Yang por fin había estallado, y una expresión de incredulidad y asombro estaba en su rostro.
-..T, tu, tu eres!..- su voz temblaba en agitación y estupefacción completas.
Todos a su alrededor vieron esto, tanto civiles como maestros tierra.
-.. yang, ¿Que sucede?..- el viejo Wang pregunto con incertidumbre.
-..¿No lo entiendes!!?, El es!!..- el parecía estar a punto de perder la conciencia por el shock.
-.. tranquilízate yang!..-
El lo sacudió por los hombros.
-..acaso nadie lo a comprendido!!, El viene de la ciudad manantial del fuego, Archipiélago conquistado por aquel gran espíritu!!, El es!!..- el parecía desfallecer en cualquier segundo.
Y al instante, la comprensión los golpeó a todos, la destrucción a su alrededor era testigo de ello, y un shock impacto cómo un rayo las mentes de todas las masas, que se agitaron frenéticamente al momento.
Pero nadie dijo nada quedando todo el lugar en un sincero sepulcral, y solo se quedaron mirando a madara con fascinación y gran asombró.
Hasta que alguien de entré el público rompió el silencio, y dijo lo que cada uno de las personas allí estaba pensando.
-..el Dios del norte..- fueron las palabras llenas de admiración que salieron de su boca.
Madara alzó una ceja en confusión, y miro al anciano Wang.
Pero el, al igual que todos, lo estaban mirando como si se tratara de una divinidad, como si el Dios de los cielos estuviera parado frente a ellos.
Entonces por fin Wang tomo la palabra y con una voz temblorosa dijo.
-..¿usted es el rumoreado Dios del norte?..-
La confusión en el rostro de madara era visible.
O eso es lo que aparentaba mostrar, porque internamente estaba sonriendo, al ver cómo una de sus cartas había funcionado.
-..¿No se de que hablas?..- el afirmó.
Pero el que hablo fue yang.
-..hay grandes rumores sobre un gran espíritu que llegó desde el mar del norte, un ser lo suficientemente poderoso que le robo las tierras a la nación del fuego en su mismo territorio, además dicen que destruyó la flota más grande de la nación del fuego en un parpadeo..- todos allí habían escuchado ese rumor, no, no era solo un rumor, se había confirmado que era un hecho, la ciudad manantial de fuego realmente había sido tomada, todos en la nación del fuego sabían de ello, así como la perdida de los más de cien acorazados.
Desde que omashu estuvo bajo el control de la nación del fuego por un mes, esos eran los rumores más escuchados entre los soldados de fuego que estaban en omashu.
Y por ende las personas también los sabían a detalle, y entré los civiles y gente humilde se le llegó a conocer popularmente como el Dios del norte, un ser que estaba destruyendo tajantemente y sin oposición a la nación del fuego, como si no fueran nada.
-..¿Es verdad?..- el viejo Wang pregunto en shock.
Madara entrecerró sus ojos, pero finalmente suspiro en un cansancio visible.
-.. aunque el nombre me parece algo exagerado, todo lo que han escuchado es verdad..- madara afirmó de una manera exhausta por la situación en la que estaba envuelto.
Las caras de asombro eran más que palpables a simple vista, pero no quedo allí, las personas finalmente salieron de su estupor y comenzaron a hablar audiblemente.
Madara los miro, y semblantes nuevos se veían en sus rostros, nuevos ojos que brillaban con una nueva esperanza y una nueva voluntad.
Madara levantó una mano en el aire, todos vieron esto y guardaron silencio esperando sus palabras.
-..les extiendo está invitación otra vez, no necesitan rey, no necesitan una nación, solo necesitan su voluntad, la voluntad de cambiar el mundo, porque, todos juntos, podemos lograrlo!!..- el extendió su mano hacia ellos, los cuales se quedaron impresionados con sus palabras y dieron un fuerte grito vitoreando al aire en celebración.
Atravez de unos pasillos oscuros muy ligeramente iluminados se escuchaban varios pasos golpear el suelo.
Los pies descalzos de este hombre se escuchaban levemente por el lugar.
Este hombre estaba cansado, todo finalmente había dado su recompensa, aunque claro esta clase de trabajos eran su especialidad.
Aunque ciertamente hubo varios fallos en sus planes y cosas inesperadas pasaron, la realidad es que no afectaron a los objetivos principales.
Ahora omashu estaba bajo su control también, tal vez de esa manera, volvería a recuperar la confianza de su amo, ¿o sería mejor llamarlo su amigo?, ¿Su camarada?, ¿su señor?.
Bueno en realidad no importa que título le pusiera a el, sencillamente algo había quedado claro cuando se reencontraron, el los odiaba, pero le eran de utilidad, así que una nueva oportunidad había surgido para ellos, así que tenían que lograr recuperar su confianza, o de lo contrario, sin duda los destruiría sin pestañear eso había quedado más que claro.
Si por casi cagarse en los pantalones era algo posible para ellos, es lo que ellos habían sentido al ver la seriedad en los ojos de Madara la primera vez que se reencontraron con el.
La enorme figura llegó hasta la entrada de una habitación, el se preparó mentalmente, y después de unos segundos, tocó la puerta.
Se escucho un, pasa, del otro lado.
No tenía que adivinar quien era.
Pero no tenía que estar nervioso, las expectativas se habían cumplidos y los pequeños percances se habían arreglado, así que como nuevo dirigente de omashu, y líder del ejercito, su, ¿amo?, Debía estar contento con sus logros.
El abrió la puerta, y entro a la habitación, un hombre que era conocido para todos como la mano derecha del rey bumi apareció frente a madara que lo veía de manera impasible, con un gran temple en su mirada.
Yang entró, y vio a madara sentado en una silla cerca de una mesa en el centro de la habitación, y vio la mirada fría que le estaba dando, sin embargo el no le dirigió ninguna palabra.
En cambió yang solo cerró la puerta, y solo fue hasta que vio a madara hacer una posición de manos, y al instante, pequeños sellos de privacidad escondidos en la habitación se activaron sigilosamente.
Entonces finalmente el pudo relajarse.
-..aaaaaaaahhh…- yang suspiro de gran manera.
-.. que dolor de trasero..- el dijo de manera llevadera.
Madara solo lo vio inexpresivo.
Pero hablo mientras yang trataba de tomar asiento.
-..espero y no te estés relajando mucho y olvides el propósito del porque aún sigues aquí..- Madara dijo cortante.
-..podría darme un respiro por favor, lo e hecho lo mejor que e podido, ¿no lo cree, madara-sama?..- el dijo, pero una repentina sonrisa maliciosa se estiro en su rostro.
¿Yang?, Tomo su sombrero y lo tiro sobre la mesa exhausto.
-..¿No crees que exageraste con eso último?..- Madara parecía ligeramente molesto.
-.. suplantar a una persona no es cosa fácil, ¿lo sabe no?..-
Repentinamente, el cuerpo del hombre conocido como el comandante yang, mano derecha del rey bumi, comenzó a cambiar, su cuerpo comenzó a crujir como si un tronco podrido se estuviera partiendo a la mitad, su cuerpo antes moreno comenzó a volverse blanco a cada segundo, mientras una sonrisa burlona y detestable para muchos se mostraba aún más grande en su rostro, su cabello antes negro se volvía verde pálido y sus ojos se mostraban amarillos pálidos.
-..¿Acaso crees que me interesa?, zetsu..- Madara le dijo a aquel ser que a este punto ya había vuelto a su forma original.
-.. siempre tan frío con nosotros madara-sama..- el dijo de una manera juguetona, pero al ver la mirada asesina en el rostro de Madara, su sonrisa y su actitud relajada paró de golpe.
Molesto, madara tenía que hacer un esfuerzo sobrehumano para no volver cenizas a estos repugnantes seres frente a el.
Tal y como si lo hubieran invocado telepáticamente, un nuevo sonido de madera desquebrajándose se escucho al otro lado de la habitación, y de ella, salió otro ser, que era parte del martirio de madara desde hace un mes.
Del suelo salió otra figura blanca, está tenía un solo hueco en su cara y unas espirales que iban a dar a el, el emergía desde el suelo haciendo un saludo militar similar a los que hacían los soldados de fuego.
-..si si, aquí está el gran y supremo tobi, reportando las noticias de todo el reino tierra..- el gritó tratando de sonar genial.
Zetsu estaba sudando balas mientras miraba de reojo a madara para ver si no les estaba lanzando una gran bola de fuego para acabar con sus miserables vidas.
Madara vio esto con una cara en blanco, y brevemente se sumergió en sus pensamientos.
Hace un mes, en la ciudad manantial de fuego, Madara pudo invocar al gedo mazo, ese había sido un regalo de Yu Qing abogando que lo necesitaría en un futuro, madara al principio no entendió porque trajo el gedo mazo, en este mundo no existían las bestias con cola, y el era la única fuente de chakra de todo el mundo, pero después de una breve explicación sobre la situación en la que muy pronto estaría envuelto, lo cual tomo a madara por sorpresa, y entendió lo útil que sería tenerlo con el.
Sin embargo, al invocarlo y al estar en contacto con madara tal como la primera vez que lo tocó, la estatua abrió su boca y de ella salieron estos dos zetzu nuevamente, no sabía que estaba pasando, ellos dos deberían haber sido destruidos en la cuarta guerra ninja, y sin embargo, ellos estaban aquí en ese momento, el destruirlos paso por su mente al instante, los zetsus obviamente reconocieron su presencia y notaron lo molesto que madara estaba al verlos, y sabían que morirían nuevamente si no declaraban sus intenciones allí mismo, con madara no se podía escapar, sin óbito espiral sabía que no podía escapar, y zetsu sabía que madara destruirá montañas enteras tan solo para sacarlo de su escondite, así que mejor se explicaron.
Después de unos minutos de deliberaciones y explicaciones, declararon que no sabían de las intenciones secretas de aquel zetzu negro y de su traición.
Madara obviamente estuvo escéptico al principio, pero en un giro inesperado de los eventos, tobi declaro servirle honestamente a madara durante años junto a óbito, si iban a ser ejecutados sus palabras tenían que ser probadas.
Madara sabía que no podía meter a los zetsus en su genjutsu, no es que no quisiera, es que no podía, por alguna razón los zetsus eran inmunes al genjutsu, ¿se debía a su conexión con el gedo mazo?, Probablemente.
Sea como sea, madara lo pensó dos veces, los zetsus se especializaban en la infiltración y el sigilo, también tenían la capacidad única de transformarse físicamente en otras personas y copiar su chakra, si bien lo último estaba de sobra, la realidad es que a lo largo de su misión, resultaron ser seres muy hábiles y útiles.
Lo pensó cuidadosamente una vez más, y por fin se decidió a darles una muy última oportunidad.
Los dos entendieron en la situación en la que se encontraban con madara.
La primera cosa que hicieron fue explicar toda la extraña situación en la que se encontraban, zetsu blanco murió en las manos de sasuke uchiha, y Tobi, murió cuando el mugen tsukuyoumi fue disipado y por consecuencia las raíces del árbol se secaron.
Al final si madara los iba a utilizar, tenía que explicarles la situación en general de este mundo, oculto la existencia de Yu Qing, ya que nadie tenía que saber de él, ni que el fue el responsable de su aparición en este mundo.
Así que dejo toda la responsabilidad a la casualidad o a una fuerza desconocida mayor que el.
Aunque los zetsus estuvieron claramente escépticos al principio, ¿Qué otra explicación abría a tales eventos?, Madara estaba vivo, Tobi y zetsu también, después de un momento de pensarlo, la aceptación al fin los golpeó.
Sea como fuera, se pusieron al corriente con la situación de este mundo, y la decisión de madara de salvarlo por todos los medios posibles.
Y es bajo esa circunstancia que armaron los siguientes planes.
Madara les había ordenado viajar a una ciudad llamada omashu y explorar varias de las ciudades y provincias del sur del reino tierra, quería la mayor información posible de todas las regiones, así que como de esta ciudad, que ofrecía un punto estratégico muy importante en el futuro para sus planes.
Madara por supuesto envío un clon de sombras junto con ellos, y así todo comenzó a formarse.
Ukano, un hombre bueno para nada, no era un genio de ningún tipo, solo alguien que de pura casualidad había llegado hasta allí, y por pura casualidad había terminado como gobernador, un hombre sin resolución, ni propósito, alguien inservible, claro para las manos equivocadas, pero las manos de madara, eran las correctas.
Ese día en la invasión de omashu, las fuerzas militares estaban listas para una ofensiva directa, y por el tamaño del ejercito sin duda los soldados de omashu perderían, sin embargo esa victoria rápida no sería buena para los intereses de madara.
Zen yung, fue el comandante maestre para esta contienda, el estaba junto a Ukano dentro de una tienda, fue muy inesperado, cuando sintieron que sus cuerpos no podían moverse, madara había aparecido desde la oscuridad y sin ninguna clase de contemplación manipuló al comandante para cambiar la estrategia mediante un genjutsu, madara sabía el resultado de tan cruel estrategia, pero para conseguir sus resultados, esto era necesario, ofrécele a la gente agua en medio de una sequía y ellos la tomarán, no les importa quién les ofrezca su salvación, mientras la tengan, y en cuanto Ukano sus órdenes eran muy específicas, así que cuando el detonante se presento ante sus ojos, el secuestro de su familia, el genjutsu en el se activo.
Quemar la ciudad completamente.
Todo era un ganar ganar.
La única anomalía para madara, fue ese tonto Rey, la primera vez que bumi vio todo aquel repentino desarrollo, sin duda estaba preocupado por la clase de ofensiva por la que había optado la nación del fuego.
El había pensado que tomarían la ciudad a la fuerza, pero al ver qué no fue así, entonces el realmente se preocupo, el planeaba rendirse para evitar bajas, y en su momento liberar a omashu en el día en que ese momento llegará.
Pero inesperadamente todo cambió.
No por la nueva estrategia de la nación de fuego, no.
Si no por la persona que estaba frente a el ese día.
Un hombre con claras intenciones de algo que el desconocía, el hombre emanaba poder y superioridad, el lo miro fijamente y supo al instante que no lo mataría, podría si quisiera, el lo sabía, pero esto solo inquieto más a bumi.
Madara estaba parado frente a el en la sala del trono del palacio, mientras una sonrisa estaba en su rostro.
-..regocíjate, porque tú insignificante vida será utilizada para un propósito más grande y noble, que tú no podrás comprender..- fueron sus palabras.
Bumi entrecerró los ojos, el era una persona que se burlaba ante la adversidad, y sabía que al final, el bien siempre triunfa, pero esas creencias suyas parecía carecer de todo valor frente a esta persona.
-..¿que es lo qué quieres?..- bumi fue directo al grano, toda la serenidad y locura que el normalmente transmitía se había esfumado, solo dejando a un hombre viejo y sabio con sus sentidos afilados.
-..la paz, eso es lo que deseo..- madara menciono, el no necesitaba perder el tiempo.
Bumi se sobresalto en su trono, al ver ojos color sangre en el rostro de madara, había tres comas en cada uno de ellos.
-..¿Y mi muerte traerá la paz?..- el dijo pensativo pero aún con el aire de seriedad.
Madara solo sonrió más maliciosamente.
-..¿Muerte?, ¿quién hablo de matarte, todo sería inútil si tú murieras..- el afirmó.
Bumi no supo que pensar, si no había venido a matarlo, ¿entonces?.
-..¿As venido a negociar?..- bumi pregunto entrecerrando los ojos.
-..jajaja, ¿negociar?, ¿Eso es lo mejor a lo que puedes llegar?..- madara se mofo.
Bumi esta vez estaba en blanco, una lucha era inminente, el era un maestro tierra por excelencia, solo necesitaba uno de sus dedos para volver el lugar un caos, pero.
No pudo.
El corazón viejo de bumi se agitó al notarlo al fin, no se podía mover.
Entonces un frío consumió su cuerpo, una sensación que pocas veces había sentido lo invadió, el miedo.
-.. regocíjate, porque tus acciones a partir de este día, serán el comienzo de una verdadera era de paz, que no traerá el avatar, si no yo..- en los ojos de madara había nada más que resolución.
Bumi no entendió, este tipo frente a el, sus acciones, sus palabras, el podía sentir la clara malicia en todas ellas, pero por alguna razón esos ojos no mentían en sus declaraciones.
"¿paz?, ¿Qué paz?, ¿de que manera?", El se preguntaba.
Y fue en ese momento donde todo a su alrededor se oscureció y solo pudo escuchar una voz que ordenaba.
"obedece!".
De esa manera, tanto el rey bumi, como Ukano, habían quedado bajo los poderosos genjutsus de madara, sin oposición, ni resistencia.
Madara era consiente del sufrimiento que provocaría otra vez, pero esta vez era justificado, era por un bien mayor, de está manera, el llegaría a esa meta, cada día más se acercaría a ella, por eso mismo manipular a la gente, infundir temores injustificados, y esparcir rumores acerca de su gran poder, era solo uno de los muchos planes que ya estaban en marcha en este momento, para darle más fama y más reconocimiento, el avatar quedaría obsoleto, de eso el se encargaría, dándole a la gente otro punto de vista nuevo y más amplio, y esparciéndolo como el fuego por todo el mundo y dando como resultado una nueva era.
El próximo enemigo a vencer era el mismo reino tierra, y un nuevo tipo de guerra iba a dar comienzo, una guerra nunca antes vista, y los zetsus jugarían un papel único y crucial en ella.
Madara sonrió al pensar en todas estas cosas.
-..dara-sama..- se escucho una voz que los saco de sus pensamientos.
-.. madara-sama, ¿me escucha?, Soy yo, Tobi, no me a olvidado!!, ¿no es así?, El fiel Tobi!, Siempre a su disposición!!..- el zetsu espiral estaba tirado a los pies del uchiha, lloriqueando y lamentándose por su falta de presencia.
Madara vio esto en blanco mientras un disgusto recorría su cuerpo.
-..ya basta, o nos prenderá fuego por tu culpa!!..- gritó un nervioso zetsu blanco, ahora que zetsu negro se había marchado de su lado, los papeles casualmente se habían invertido, a el le tocaba ser el callado y sutil, mientras reprendía a espiral cada vez que hacia esta clase de tonterías.
Espiral entendió y paró.
Madara por fin hablo.
-..zetsu cuales son las novedades..-
Zetsu blanco respondió con una sonrisa.
-.. cuando tus subordinados capturaron a Ukano y a bumi, se llegó por voto de unanimidad que los prisioneros de guerra, y el rey traidor, sean ejecutados cuánto antes, también se allegado a un nuevo consenso, yo seré el líder, pero las decisiones se estudiarán por un consejo formado por varios civiles y Soldados, pero al final como líder seré yo quien tome la última palabra, tal como me aconsejaste sugerir..- el zetsu blanco le hizo una reverencia.
Madara sonrió al escuchar esto.
Y miro a espiral.
El noto su mirada y supo que era su momento de hablar.
-..e viajado a Ba sing se, y a otras ciudades aledañas del reino tierra, y tal como usted lo a supuesto, la mayoría de las ciudades del reino tierra están infestadas de corrupción e injusticia, incluso más que la nación del fuego..- el se detuvo allí.
Madara sonrió más aún, sencillo, no solo sería fácil destruir la nación del fuego, si no que tomar el control de todo el reino tierra sería pan comido.
Pero para ello aún faltaban algunas piezas más sobre su tablero.
Pero el sabía lo que continuaba en su lista.
-.. comiencen con su misión, ya saben que hacer, y recuerden, no hay lugar para las fallas..- el dijo eso con una mirada sería.
Los dos zetsus se miraron entre si y tragaron, si es que eso era posible para espiral, pero de inmediato el aire a su alrededor cambio de nuevo y sonrieron, o por lo menos zetsu blanco lo hizo.
-..ohhh!!, Así que el momento a llegado!!..- Tobi gritó emocionado mientras hacia una pose algo dramática.
Era tiempo, el mundo conocería su juicio, y madara uchiha impartiría tal castigo.
Días habían pasado, y lo podían ver a lo lejos, allí estaba frente a ellos, omashu!!.
El camino hasta aquí había sido tan duro y desgastante en muchas formas.
Eso era lo que Katara pensaba, el solo recordar los dos días en el que estuvieron atrapados allí, le hacía sentir molestia y vergüenza.
Durante los días que estuvo atrapada con Aang en las cuevas, las cosas no habían ido bien de ninguna manera, no importa cuántas veces hablara Aang o preguntara por algo, muy pocas veces Katara se dignaba a responder, esto por supuesto hacía sentir mal a la chica, ella había tenido tiempo para meditar en todo ello, pero todo parecía ser un camino sin salida, su mente en ese momento era como aquel laberinto, no importa que camino tomara, la conclusión era la misma, y eso era algo que ella jamás aceptaría.
Durante los primeros meses de su viaje con Aang habían ayudado a muchas personas, y por supuesto habían liberado a muchas personas de problemas, y habían combatido hábilmente a la nación del fuego, el mundo recuperaba su sentido y el color a sus ojos, algo que ella pensó que se había perdido en su corazón, todo era así, ella estaba disfrutando de su viaje, y de la compañía de su hermano, de las personas nuevas que conocían cada día, y sobre todo, disfrutaba de su amistad con aang, ella tenía esperanzas en Aang y en qué el cambiaría este mundo, o, eso era lo que ella pensaba.
Hasta que apareció ese sujeto, gracias a el, ella recordó en qué clase de Mundo de mierda vivían, y este de que estaba hecho.
"¿Porqué?, ¿Por qué tenía que arruinarlo todo?", es lo que ella pensaba cada día.
Gracias a el, el color de todo su mundo había cambiado de nuevo.
Katara miro hacia la gran ciudad que se encontraban a lo lejos con ojos vacíos, mientras se preguntaba cuando se terminarían sus pesadillas.
Aang por otro lado, estaba severamente preocupado, el lo sabía, allí atrás lo había echado a perder, con sus preguntas con poco tacto e insistiendo innecesariamente con cosas que claramente Katara no quería mencionar, en algún punto el pensó que ella solo se daría la vuelta y lo atacaría sin piedad para que se callara, a ese punto habían escalado las cosas, o el es lo que pensaba si es que esas miradas frías significaban algo.
Pero de alguna manera, gracias a sokka que milagrosamente apareció encima de un gigante tejón topo el cual había, ¿domesticado?, No el dudaba seriamente de eso, pero sin duda parecía querer ayudarlos.
Gracias a sokka y a los tejones ellos pudieron salir de allí dos días después de haber ingresado, si no fuera por ellos Aang se hubiera convertido en el primer avatar que moriría de una forma tan ridícula, perdido en una cueva.
Pero dejando eso aún lado, el se había decidido dejar a Katara en paz por un tiempo, el estaba seguro que ella volvería a ser la Katara de antes, no dudaba de eso, tal como le había dicho Roku, mientras el viviera, podría cambiar las cosas, así que el esperaría.
El salió de sus pensamientos y miro hacia la gran ciudad ya muy cerca de ellos, el estaba muy nervioso, el quería volver a ver a su amigo bumi con todas sus fuerzas, y por fin nuevamente lo vería.
Ey, ¿amigos como están?, aquí Tamashi Sho de vuelta con ustedes, ¿Qué les a parecido el capítulo?, A mi me a parecido muy interesante y e quedado bastante satisfecho con el, se que sin duda algunos no aceptarán fácilmente este giro en la trama, pero la verdad era algo que ya me había planteado en un principio, incluso desde que inicié la historia, así que Ey!, Si deciden quedarse gracias, se que van a disfrutar del resto de la historia, y de estos nuevos personajes sobre todo las locuras del buen espiral, bueno sin nada más que decir por el momento, Sho fuera.
