¡Disfruten!

Disclaimer: Ni Dragon Ball, ni sus personajes no me pertenecen son de Akira Toriyama.

Solo escribo por hobby. No lo hago con el fin de lucro, solo los utilizo para sacar toda mi imaginación.

"Felicidad"

Capítulo 5.

El tiempo pasó tan rápido que ya estaba en el segundo mes; con los ojos entreabiertos, Videl, seguía acostada sin quitar el dedo del renglón en el que su vida había cambiado en una fracción de segundos con la noticia de su embarazo. Ya que por una parte tenía miedo de seguir porque según ella, aún no estaban listos para ser padres; pensó que tal vez era muy precipitado seguir con esa etapa y más porque Gohan estudiaba y trabajaba al mismo tiempo; sin más, esas inseguridades fueron borradas gracias a su familia y más por su marido.

Sonriendo con ternura, la hija de Mr. Satán coloca su mano sobre la del erudito quien la rodeaba a la altura de la cintura con su brazo bien cincelado. Videl gira la cabeza hacia la derecha rectificando que el pelinegro seguía en los brazos de Morfeo, tan sereno, con una faz de inocencia que este poseía en el rostro, tan tierno que era imposible no dejar de mirarlo.

Sintiendo la respiración en su espalda en la que noto que era sumamente tranquila. Regresando a su postura, Videl no podía evitar pensar en el futuro de su primogénito, siendo un tema que debían de hablar y dejarlo en claro. Desde la última vez que tocaron el tema, había sido aproximadamente ya hace un mes. Tal vez era pronto, pero debían dejarlo en claro, tenía que sacarse esa espinita de qué pensaba Gohan al respecto.

Si bien, suspira. No dejaba de darle vuelta al asunto y con sinceridad, no le desagrada en lo absoluto que su hijo estuviese involucrado en las artes marciales como Goku, su padre y demás conocidos. Pero, quería lo mejor para él o ella; así pues, le daría una buena educación como Milk educó a Gohan, claro que, no sobrepasando los límites, aunque no siendo tan estricta como su suegra.

Incómoda, Videl aparta el brazo del guerrero con cuidado para no despertarlo y se levanta de la cama. Poniéndose las pantuflas para bajar a la cocina e hidratarse un poco. Comenzando su andar, la hija del campeón mundial prepararía el desayuno ya que no podía seguir durmiendo por los malestares que la aquejan además de esos pensamientos que la carcomía por dentro. Al bajar las escaleras, esta se dirigió a su destino sacando un vaso de cristal del mueble de madera en el que se acerca a la mesa por el jarrón y llenar su vaso con el líquido translúcido.

Justamente la ojiazul recordó que debía tomar un medicamento durante el embarazo que se le fue proporcionado en su primera consulta. Busco con la mirada sobre la mesa, las toma y abre el pequeño frasco para sacar aquella tableta, colocándola una vez en la boca a la vez que bebe un poco de agua y este pasará fácilmente.

Dirigiéndose hacia el frigorífico, Videl empieza a sacar cosas a diestra y siniestra de aquel aparato para comenzar su labor.

-o-

Mientras tanto en la habitación, Gohan se removió un poco en la cama en la que hizo un par de toques torpes con su palma de la mano a su lado, al no sentir a su acompañante abrió muy lentamente sus párpados, así pues, no encontró a Videl en la cama por lo que encontró el lugar frío. Tallandose los ojos con pereza, debía levantarse, aunque tuviese sueño ya que sabía que el día iba a ser un poco movido.

El pelinegro se levanta de la cama, acción que, por inercia eleva ambos brazos para estirar un poco los músculos. Después de esa pequeña rutina, con paso lento, se dirige hacia la cocina donde encontraría a su querida Videl. Suspirando un poco más tranquilo, dejar ese ritmo en el que ya estaba acostumbrado, lo extrañaría. No obstante, quiso adelantar sus deberes para disfrutar el día al máximo, ya que no era gran problema para él y más por tener una mente tan privilegiada que todos envidiaban poseer. Todo gracias a la matriarca Son.

Con una sonrisa en sus labios, Gohan pasaría más tiempo con su familia y más con Videl, asegurando así, disfrutar cada momento del embarazo de su amada. Al entrar a la cocina, observó a la ojiazul colocar el desayuno en la mesa, olía tan bien, que, dirigió sus pasos hasta donde estaba parada y con la mirada observó lo que había preparado.

—Buenos días, Vi. Despertaste temprano por lo que veo.

—Buenos días —voltea a mirarlo— ya no podía dormir porque estoy pensando en muchas cosas, así que me puse a preparar el desayuno —sonríe.

—Sabes que no debes preocuparte por nada.

—Lo sé, pero me es inevitable no hacerlo, Gohan —el primer hijo de Goku la abraza.

—Lo bueno es que ya pasaré más tiempo contigo, Vi —besa la frente de la otrora justiciera.

— ¡En verdad! —dice feliz Videl— es una gran noticia, Gohan.

Gohan asiente.

—Ahora dime —se sienta en la silla— en que tanto piensas —toma su taza y bebe un poco de café— que tanto te tiene así, cariño.

—Es algo que no me he sacado de la cabeza y entiendo que es demasiado pronto para hablarlo, pero solo quiero saber tu opinión —se sienta en silencio al lado contrario de la mesa quedando de frente al guerrero.

—Bien, te escucho —sonríe cruzando los dedos de las manos sobre la mesa.

—Bien, ¿qué has pensado sobre el futuro de nuestro hijo? —lo mira.

—Es eso, Videl. ¿Ese tema te tiene así? —sorprendido— todavía falta mucho para...

— ¡Gohan! —lo detiene en seco— solo responde la pregunta —con el ceño fruncido.

El hermano de Goten se queda en silencio total, conocía a su esposa como la palma de su mano ya que era tan directa a lo que quería llegar. Suspirando resignado, Gohan, se tomó unos minutos de su tiempo para meditar sobre la pregunta de la hija de Satán. Cruzando sus brazos, recargo completamente su espalda en el respaldo de la silla, una que otra ocasión, elevaba su mirada hacia la ojiazul quien esperaba paciente por su respuesta. Por otro lado, Videl esperaba a que el ex justiciero de ciudad Satán contestara su pregunta, sus dedos solo jugaban con la cuchara de su vaso de leche.

Gohan carraspea.

—Bien, para empezar, seré breve y conciso —se acomoda las gafas— de acuerdo, Vi.

Videl asiente ansiosa de querer saber qué pensaba el erudito.

—No importa cuál sea el camino que elija nuestro hijo, la cuestión es que se sienta feliz, sin ataduras, sin que cargue una obligación. Me da igual si decide escoger los estudios o las artes marciales, yo estaré orgulloso de lo que elija, o hasta ambas cosas puede hacer.

—Ya veo —relajando sus facciones— pensamos en lo mismo, que irónico —muestra una leve sonrisa en sus labios.

— ¿En serio? —incrédulo.

—Así es —sonríe— ya me siento más tranquila de saber tú opinión, amor.

Gohan ríe.

—Ven —ordena el pelinegro— ven, Vi.

Ni floja ni perezosa se levanta de la silla y se dirige hasta donde estaba su esposo. Así pues, Gohan extiende su brazo derecho para que lo tomara de la mano, acto que obedeció la hija de Satán. Las yemas de sus dedos rozaban sus pieles con suavidad, siendo un agarre tan cálido, tan tierno, tan sincero.

Gohan se acerca más a Videl para abrazarla por la cintura y pegar su oído a la altura del vientre cerrando sus ojos, el primogénito de Goku se queda así, en esa postura, necesitaba estar así después de un mes sin que pudiera estar cerca de su mujer.

—Te amo mucho, Videl y a esta criaturita que viene en camino...

Videl no responde, y empieza a acariciar con lentitud el cabello puntiagudo del saiyajin, aquella acción le lleno el alma más de felicidad de lo que ya estaba. Sin poder aguantar más las lágrimas, la ojiazul comenzó a llorar en silencio en dónde aquellas gotas saladas recorrieron poco a poco sus mejillas dejando un camino en ellas.

Sentimentalismo: las hormonas estaban haciendo lo suyo.

-o-

— ¿Cómo ha estado, señora Son? —pregunta la obstetra.

—Creo que bien —encoge los hombros.

— ¿Cree que está bien? —eleva una ceja— eso no es una respuesta clara que digamos —ríe divertida— en fin, qué le vamos a hacer. Y ¿usted señor Son?

—Estoy muy ansioso —sujeta la mano de su mujer— para que le miento.

—Me imagino, ya que es su primer hijo es normal que se sienta así —coloca el gel en el vientre de la pelinegra— verán que se pasará así de rápido el tiempo como un abrir y cerrar de ojos.

—Eso espero —dice Videl no muy convencida. Si para ella en esos dos meses de embarazo se le ha pasado relativamente lento como si fuera una eternidad.

—No hay nada de qué preocuparse, señora Son —la mira a los ojos.

Sin decir nada, coloca un pequeño objeto en el abdomen de la hija de Mr. Satán mientras observaba el monitor que tenía enfrente, moviéndolo de un lado a otro tecleando y dando clic al ratón.

—Todo se ve muy bien, no hay nada de qué preocuparse por el momento —sonríe— será un bebé muy sano.

—Que alivio —Gohan resopla echándose hacia atrás mientras seguía sujetando la mano de la ojiazul con firmeza.

-o-

Mirando detenidamente la ecografía, sus ojos azulados solo veían aquel pequeño embrión en desarrollo, solo necesitaban esperar siete meses más para que estuviera en sus brazos. Suspirando, le pasa la ecografía al guerrero quien gustoso con una sonrisa la sostiene con ambas manos fascinado por lo que veía. Videl, recarga su cabeza en el hombro del pelinegro, sonriendo, pero cansada ya que después de su consulta fueron a pasear para disfrutar de su día.

Regresar a Ciudad Satán le traía gratos recuerdos de su adolescencia, cerrando sus ojos; Videl lentamente se queda dormida aceptando los brazos de Morfeo, siendo así, el cansancio quien sea el ganador ya que la estaba matando, dejando caer todo su peso en él. Al darse cuenta Gohan, guarda el papel fotográfico en la carpeta que llevaban como un portafolio de evidencia del embarazo de la otrora justiciera.

Sujetando con cuidado la delgada mano de su mujer para no despertarla, miro el cielo del atardecer de la que fue su segundo hogar donde lo recibieron con los brazos abiertos cuando ayudaba a la urbe de los malhechores que se encargaban de desafiar la ley. Esperaría que Videl despertara para regresar a casa, no sin olvidar agradecer a Kami-sama de ser el hombre más feliz del universo entero.

Continuará…

Notas de autora:

Hola, hasta que me aparezco por acá ¿Verdad? :'v, espero que se encuentren bien. En verdad disculpen la tardanza en dejarles el quinto capítulo de mi humilde fic, espero sea del total agrado, así como yo al escribirlo. Sé que andaban esperando a que continuara la historia y ¡aquí lo tienen! tarde pero seguro.

Primeramente, después de tanto ajetreo con los estudios pues quise darme mi tiempo, mi espacio en las vacaciones de verano que pasaron, pues quise alejarme de las redes sociales ya que era lo mejor o más bien es por salud mental y bienestar mío para no deprimirme. Pero claro, me puse a terminar algunos fics pendientes que ya quería finalizar definitivamente para quedarme solo con tres en progreso y no sea tanta la carga jeje.

Por otro lado, estoy en clases virtuales (casi los dos meses de clases) y no prometo publicar pronto ya que no cuento con el tiempo con el que contaba. Pero algo que también influyó a qué no escribiera es sobre la página de Facebook de: Fanfics de Gohan y Videl en español; la verdad yo me siento incompleta sin la página, ahí veíamos las actualizaciones de los fics y nuevos, los retos, los concursos y hasta publicaciones del fandom. Sinceramente, extraño muchísimo la página :( no sé ustedes qué piensan al respecto.

Quiero agradecer en general a LDGV, eme-ele, kellz19, Hinagovi Sonuzu, Jojo BoyF6, Ely15, Adrian Vera y a pipe92, muchas gracias por su apoyo.

Por último, espero que ya se hayan vacunado o tal vez no, pero por mi parte todavía no… estamos en espera de la vacuna acá en México ya que van por rango de edades y por alcaldías y no se sabe para cuando me vacune, en fin. Y como es de costumbre llevo un par de semanas enferma de tos y gripa, la verdad no podía faltar en esta temporada; aunque también estoy delicada de salud y sinceramente no me lo esperaba… giros que dan la vida ¿no es así?, pero al menos tiene remedio (una cirugía) jeje ahora tengo que cuidarme bien mientras sale la fecha de la operación.

Cuídense mucho.

Nos vemos en la próxima.