Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.


Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite fanfiction


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ WGIA ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Capítulo 1

Bella bufó al acomodarse el vestido amarillo patito.

—Por lo menos el vestido que yo te escogí para mi boda tenía un color hermoso.

—Era gris.

—Combinaba con mis niñas —bufó Bella arreglándose el cabello.

—Pero ellas se veían preciosas porque tenían estilo, yo parecía una santurrona, ¿qué carajo pasó por tu cabeza cuando escogiste ese vestido para mí? Yo que más que tu mejor amiga y cuñada, soy tu hermana de otra madre.

—Que era lindo —se encogió de hombros—, nada que yo me pondría, pero por lo menos era decente, no como este vestido que es... ¡agh!

Bella miró a Angela rodar los ojos mientras la estilista terminaba de arreglarle el cabello.

Le gustaba quejarse solo por el placer de hacerlo, el vestido no era tan horrible, solo era horrible, aunque por lo menos no era tan santurrón como el que ella había elegido para Angela siete años atrás.

Pero habían hecho una promesa, ninguna iba a opacar a la novia ese día, así que estaban destinadas a usar un horrendo vestido, por lo menos no usaron un disfraz de cerdito como lo habían acordado años atrás.

La puerta se abrió dejando ver a los mellizos y a su Sapito.

August y Sapito tenían el pantalón amarillo junto con los tirantes en sus hombros mientras que Elle llevaba un vestido amarillo muy parecido al que ella estaba usando, solo que en la niña se veía mucho mejor.

—Papi dijo que tardas demasiado y que no se está haciendo más joven —dijo August jugando con los tirantes—, aunque también dijo que tú sí que te hacías más joven y que te amaba.

Bella y Angela rieron sin poder evitarlo, Jasper la había cagado y, a sabiendas de que sus hijos repetirían sus palabras, trató de reparar el daño, por suerte Angela estaba lo suficientemente feliz como para ignorar los deslices de Jasper.

Sapito se sentó junto a ella, luciendo tan encantador como solo un hijo suyo podía lucir, tenía el cabello cobrizo de Edward, la nariz respingada de Charlie y ella, pero los enormes ojos verde agua de Renée.

—Estás muy guapo, mi vida.

—Gracias, tú también lo estás, mami.

Abrazó los hombros de su hijo, a diferencia de Gretchen y Hailey que eran un poco más altas, Sapito seguía siendo un niño pequeño, Rosalie decía que era normal, que sus hijos también fueron pequeños pero que en cualquier momento daría un estirón; August también era bajito, Elle por el contrario era una cabeza más alta que ellos, lo que hacía que fuera la que mandara.

—¿Dónde están tus hermanas?

—Ness y Mila están con Tanya, Hai y Gren están con la nana Sue, Kai está con Esme, Tam está con su amiga no sé dónde y Sophie está enojada porque su vestido es igual al de Elle.

Bella asintió, sabía que su tiempo con su amiga había terminado, no importaba que sus hijos fueran un poco más grandes, siempre las iban a necesitar a ellas para mantenerlos en orden, la ceremonia comenzaría en diez minutos, se suponía que ya tendrían que estar en sus lugares.

—Iré a ver que todo esté en orden, después de todo, es lo que la dama que encubrió ya sabes qué de la familia tiene que hacer.

—Y te estaré eternamente agradecida por eso.

Bella salió de la habitación dejando que terminaran de arreglar a Angela.

Al salir de la habitación los niños se adelantaron, ensimismados en su mundo.

Recordaba cuando los tres eran tan pequeños que peleaban por sostener sus manos, cuando los ayudaba a caminar y los cargaba en brazos porque les daba miedo el elevador, ahora los tres, con seis años, pedían independencia y tomarla de la mano era simplemente inaudito, lo hacían para cruzar las calles, pero de otra manera simplemente no sucedía.

Odiaba y amaba ver a sus pequeños crecer.

No era un recinto tan grande en donde estaban, después de todo solo habían reservado unas cuatro cabañas con playa privada, lo que le garantizaba una boda a la orilla del mar sin turistas interponiéndose en las fotos y que sus hijos pudieran vagar por los pasillos sin que ellos estuvieran preocupados porque les fueran a hacer daño.

Los niños corrieron rápidamente a la playa en donde el pequeño grupo de invitados ya estaba en sus lugares, notó a sus niñas de pie, esparcidas por todo el lugar, iría y las mandaría a sus lugares, pero antes tenía que entrar al baño.

—Tamara, ¿estás aquí?

Al entrar al baño notó a Tam arreglando el vestido de su amiga.

—Perdón, ma, ya vamos, solo tuvimos un accidente con la correa.

—Lo siento, señora Cullen, no fue nuestra intención.

—No se preocupen —les dijo entrando y ayudando con el desperfecto del vestido—. Debiste buscarme, cariño, con diez niños alrededor, soy una experta arreglando imprevistos de último minuto.

—Lo sé, solo que pensamos que sería algo pequeño que podríamos resolver.

Bella asintió mientras veía el desgarre del vestido, por suerte en su pequeño bolso traía aguja e hilo, siempre los llevaba con ella, más de una vez tuvo que usarlo de manera urgente.

—Listo, ahora vayan a sus lugares, Angela no tarda en bajar —dijo mientras volvía a guardar todo en su bolso—. Tam, por favor, diles a tus hermanas que tomen sus lugares y dile a Sophie que quite la cara larga, que no es el fin del mundo que su hermana lleve el mismo vestido.

—Está bien.

—Y dile a Gretchen que si la veo usando sus tenis y no las sandalias que le escogí, estará en serios problemas.

—De acuerdo.

Escuchándolas salir, terminó por guardar todo en su pequeño bolso, se revisó que el maquillaje no se le hubiera corrido, se aplicó un poco más de labial y se ajustó el escote.

Salió del baño y se dirigió a la playa en donde todos estaban, miró a Mila y Kailani alisando su respectivo saco y vestido.

Ness estaba junto a Tanya, James y Jr., quien estaba entretenido en, posiblemente, su videojuego.

Gretchen y Hailey estaban vestidas igual que Sophie y Elle, con un vestido amarillo que las hacía lucir adorables, ambas estaban enfrascadas en una guerra de pulgares.

Por último estaba su Sapito, estaba junto con Edward y los mellizos, los cuatro riendo porque Rosalie estaba reprendiendo a Jasper por no peinarse de manera adecuada.

Habían pasado tantas cosas que era sorprendente ver como todo había cambiado.

Ness estaba en la universidad, su beca deportiva no fue sorpresa para nadie, pero de igual manera festejaron por todo lo alto, ella realmente se lo merecía. Aún la extrañaba en casa, lo hacía más cuando muchas veces Tanya la invitaba durante las vacaciones a ir con ella y Ness aceptaba, en el último año apenas si la había visto, pero estaba infinitamente orgullosa de la hermosa señorita que ahora era y sabía que solo podía esperar grandeza viniendo de ella.

Kailani y Mia seguían siendo las mismas gemelas inseparables, habían tenido problemas el año anterior, con quince años comenzaron los roces y pleitos, habían llegado al punto de pedir habitaciones separadas pues ninguna se quería seguir viendo, Bella y Edward se encerraron en la habitación con ellas obligándolas a hablar, hasta que entre llantos y perdones ambas volvieron a ser las mismas.

Ahora estaban inmersas en sus estudios, habían adelantado un año debido a sus altas calificaciones, lo que tuvo a Tamara furiosa, pero lo supero rápidamente. Ellas creían que no lo sabían o que eran buenas escondiendo cosas, pero Bella había descubierto la trampa en uno de los exámenes de Tamara, Kailani lo había hecho por ella.

Les advirtió que no volvieran a hacerlo o ella misma las acusaría, sus hijas no eran ningunas tramposas.

Gretchen y Sophie... bueno, Bella y Angela estaban pagando con ellas todas las que les hicieron a sus padres.

Hailey era la bebé de Bella y siempre lo sería, era la más apegada a ella, muchas veces estaba con ella en la tienda o la acompañaba de compras.

Los mellizos y Sapito seguían siendo pequeños, aún no les molestaba que pellizcaran sus mejillas o los besaran, siempre y cuando sus amigos del cole no los vieran, lo cual solo significaba que Bella y Angela lo hacían aún más.

Y por último Tamara, se iría a la universidad el año entrante junto con las gemelas, la casa estaría aún más sola de lo que ya se sentía sin Ness; cuando su carta de aceptación de Juilliard llegó estaba extasiada, pero al mismo tiempo la sobrecogió un sentimiento de pérdida.

—¿Amor? —Bella parpadeó para desaparecer las lágrimas que se habían formado, se giró para encarar a Edward, quien la veía con el ceño fruncido—. ¿Qué pasa? ¿Angela ha decidido escapar y no sabes cómo decirle a mi hermano?

—¡Te escuché, bastardo! —gritó Jasper desde el otro lado del pasillo, la risa de los invitados, así como Esme reprendiéndolo por decir malas palabras enfrente de los niños seguido de un: "esta puñetera arena se mete en mis zapatillas".

—Estoy bien, solo estoy un tanto sentimental, mi mejor amiga se está casando, pensé que nunca ocurriría, vamos a nuestros lugares, Angela no tarda en bajar.

—Te ves muy hermosa —le susurró Edward guiándola hacia la primera fila junto con Martha, Carlisle y Esme—. ¿Crees que te pueda secuestrar en el baño en un rato?

—Estoy esperando ansiosa, y para que estés más motivado, no llevo puesta ropa interior.

Sintió la mano de Edward apretar su nalga, quizás para verificar la veracidad de sus palabras o solo porque podía hacerlo.

El gruñido de Charlie llegó a sus oídos, claro que no tenía nada que decir, mucho menos cuando lo había encontrado accidentalmente siendo cariñoso con Sue una noche que estaban cuidando a las niñas mientras ella y Edward estaban afuera.

Todos los involucrados preferían olvidar el recuerdo.

La Marcha nupcial comenzó y Angela apareció junto con Arnold, su padre, Bella sonrió al ver a su mejor amiga caminando al altar.

Habían esperado tanto por este día, se habían comprometido y descomprometido muchas veces, Bella había llegado a pensar que nunca se casarían, toda la familia lo creyó así, hasta que en una convención en Las Vegas en donde los cuatro fueron, Bella fue interrumpida en su sesión de sexo salvaje —aquel que ya no podían hacer con regularidad debido a la cantidad de niños que tenían en la casa— por las insistentes llamadas de Angela.

Al final había respondido, aún saltando sobre la erección de Edward y dejando que él jugara con sus pechos, lo cual no duró mucho pues una llorosa Angela la hizo terminar y dejar a Edward a medias, le prometió que lo recompensaría y centró toda su atención en Angela.

Ella y Jasper se habían casado en una de las capillas, Angela ni siquiera recordaba qué había pasado, la única prueba era el anillo en su dedo y en el de Jasper además de un puñetero velo en su cabeza.

Habían ocultado toda prueba, Jasper tampoco se acordaba de nada así que no fue precisamente difícil hacerlo, cuando regresaron a Seattle, Angela dijo que quería casarse, puso fecha y organizaron la boda.

Ahora estaban por fin en el gran día.

Con toda la familia y unos cuantos amigos presentes en el esperado día.

Para algunos, las bodas eran el final de la historia, pero Bella sabía que aún había mucho que contar y que su vida jamás sería aburrida.

Cuando a Jasper se le cayó el anillo en la arena y no podía encontrarlo, ocasionando que los mellizos y Sapito lo ayudaran a buscarlo, supo que sus palabras nunca podrían ser más ciertas.

Aún había mucho por lo que vivir.


Hola!

Ya se ha vuelto una tradición para mi traerles una nueva historia el día de mi cumpleaños (sip, hoy 22 de febrero es mi cumpleaños jajaja), así que espero que les guste mi regalo para ustedes.

Nuestro six-pack preferido regresa y van a traer nuevas aventuras y muchas travesuras por parte de Bella y Angela jajaja

Yanina, muchas gracias por la revisión del capítulo y acompañarme en esta nueva historia, eres la mejor en el mundo entero.

Mis preciosas acosadoras, las quiero un montón.

Déjenme sus comentarios, opiniones, críticas, teorías o lo que quieran compartir conmigo en un review.


Recuerden unirse al grupo de facebook "The follies and evils by Teffi, en dónde encontrarán imágenes, adelantos, entre otras actividades relacionadas con las historias, además de que podrán acosarme con mayor libertad jajaja 😘😘😘