Autor Original: Vyrian D
ID: 1209801
Notas de la traductora:
¡Aloha~!
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Historia 1: Werewolf
'Un hombre lobo es mitad humano y mitad lobo que come carne humana. Son monstruos viciosos que a menudo atacan a las personas'. Esa es la historia de cuento de hadas que siempre había escuchado de mi fallecido padre. Nunca creí realmente en la existencia de ese tipo de seres sobrenaturales, cualesquiera que fuesen. Existían en los sueños e imaginación de la gente. Así es como siempre me sentí, pero creo que estaba equivocado. Todavía no creo en fantasmas, poltergeist, como quieras llamarlos, pero ahora realmente no puedo negar la existencia de los hombres lobo. ¿Por qué?, preguntarás. Porque uno de ellos está frente a mí justo ahora.
Claramente, puedo decir que toda la gente de mierda que dice que los hombres lobo son monstruos, están equivocados. De acuerdo, no totalmente equivocados, pero puedo decir con exactitud que tampoco es correcto. La gente ha dicho que tienen una apariencia horrible; cara y cuerpo completamente cubiertos de pelo, dientes tan afilados como los de un tigre, y un cuerpo tan grande como un golem. Si, cierto. Todos están equivocados. ¿Por qué otra vez?, te preguntarás. Porque el que veo frente a mi es TOTALMENTE diferente.
Es hermoso. De hecho, fácilmente podría decir que sobrepasa a muchos humanos en términos de apariencia solo. No ha pelo cubriendo su rostro o brazos. No tiene dientes afilados que puedan rasgar tus extremidades como el papel. ¿Por qué sé que es un hombre lobo? Cualquiera podría darse cuenta de eso una vez que lo viesen pelear. Sip, accidentalmente me encontré con él cuando fue acorralado por un grupo de matones. Pensé en saltar y salvar su lamentable trasero, pero creo que estaba equivocado. Es capaz, no – es fuerte. No tan fuerte como yo, pero aun así, de lejos es más fuerte que la mayoría de las personas.
Me había sorprendido con su excelente habilidad de lucha, pero más que eso, estaba hipnotizado por su etérea belleza. Sus ojos esmeraldas brillaban como luciérnagas de verano en mitad de una noche de luna nueva, su pelo marrón se balanceaba ligeramente con la brisa. Es un poco aterrador al principio. Quiero decir, ¿quién no estaría asustado si de repente viese unos ojos humanos brillando en la oscuridad? Pero mientras más le ves, más te atraerá su belleza y la profundidad de esos orbes esmeralda.
Quería acercarme a él, esperando inspeccionar al hermoso hombre lobo más de cerca. Cuanto más cerca estaba, más sentía la repentina e inexplicable urgencia de hacerle mío. Es bastante inusual y raro. Puedo entender porque esos matones le atacaron. Seguramente pensaron que podían capturarle y entonces venderle a un alto precio.
"¿Qué quieres?" el hombre lobo se giró con gracia, sus brillantes ojos se clavaron en los míos.
Sinceramente, no sé qué me asaltó ese día. Sentí que no importaba nada a excepción de ese extraordinario ser. Ni siquiera me importaba si él decidía matarme. Solo quería tocarlo "A ti" dije.
Ambas manos se estiraron para alcanzar su pequeño pero absolutamente hermoso rostro. No sabía por qué no se resistía a mí, pero no me importaba, siempre que pudiese tocarlo.
Acaricié sus mejillas con mis pulgares suavemente, sintiendo cada centímetro de su suave piel por mi cuenta. Toqué sus labios rosados, haciéndolos separarse ligeramente. Debo confesar, que sentí que yo era el hombre lobo, no el chico frente a mí. Se veía tan delicioso con su delgada camiseta, mucho más grande de lo necesario.
"No soy humano" respondió brevemente "Pero soy un hombre lobo fallido" sonaba como si tuviera que explicar esto a mucha gente.
"No me importa" una de mis manos rodeó su delgada cintura y le atrajo más cerca de mí.
Su ropa quizás pareciese sucia y andrajosa, pero no se veía tan sucia como parecía. Bajo la noche más bella, iluminado por la luna, se parece más a un hada. Un hada que accidentalmente encontré en medio de este bosque, un hada que me pertenece.
Miré cariñosamente sus resplandecientes orbes verdes, sintiendo que estaba siendo arrastrado dentro. Sin pensarlo dos veces, hago lo que mis instintos me dicen que haga. Le acerqué más dentro del abrazo y capturé sus dulces labios en un apasionado beso. No creí el lograrlo tan fácilmente pero, para mi sorpresa, se derrite en mi agarre y alza una mano para agarrarme el brazo.
Sus labios están abiertos para mí, así que tomo su invitación y la exploro. Sabe tan dulce y huele tan bien que encuentro difícil el controlarme. Dudo que hubiera podido dejar esos rojos labios cereza si no lo hubiese notado sin aliento. Sus mejillas están profundamente sonrojadas y está jadeando. No me atrevo a tomar un breve descanso para recuperar la respiración. Siento que si no le toco, si no siento la calidez de su cuerpo contra mi piel, le perderé para siempre. Realmente no quiero que eso suceda.
Desabotoné su camisa extra grande, apresuradamente, mis dedos buscando a tientas sus botones. Estoy esperando algo de resistencia, pero cuando no hay ninguna, procedo a quitar el resto de su ropa de en medio. En poco tiempo, está de pie completamente desnudo. Sus músculos pequeños pero bien formados, su delgada cintura; todo parece haber sido hecho para volverme loco. Es simplemente demasiado hermoso.
"Eres tan hermoso" comenté, los ojos vagando por su pequeño cuerpo.
El precioso chico se sonrojó aún más, si eso era posible. Se veía demasiado adorable cuando el rojo adorna su tez blanca, me hace desearlo aún más.
Empujando al chico hacia la fría pero suave hierba, rápidamente me coloco sobre su pequeño cuerpo. Mi rostro desciende hacia su suave piel, mordisqueando, besando y chupando su tierna carne, provocando que marcas rojas aparezcan en su perfecta piel. Cada uno de sus gemidos y quejidos me atraían incluso más, acercándome a explotar. No estoy muy seguro de que pueda hacer esto sin hacerle daño. No estoy seguro de que pueda controlarme de esta lujuria.
Lentamente pero con seguridad, mi cabeza viaja más abajo, desde su oreja, hacia su cuello y finalmente a su pecho. Me quedo ahí brevemente, lamiendo y jugando con los endurecidos pezones. Gime ruidosamente, así que le muerdo de nuevo, con más fuerza. Puedo sentir su erección endurecerse mientras mi pecho presiona esa sensible zona. También puedo sentir mi propia dureza crecer por la excitación y la expectación.
Finalmente, fui más abajo, hacia su palpitante erección. Está ya tan dura, y un pequeño charco de líquido transparente se ha formado en su punta. Lo lamo rápidamente, y como esperaba, es delicioso. Sus descontrolados gemidos me hacen querer empujar aún más. Quiero sentirle. Quiero hacerle mío.
Succioné y lamí el enrojecido miembro constantemente, sintiéndome satisfecho de poder hacerle gemir y suplicar por más. Cubrí mis dedos con saliva y luego embestí con ellos en su virginal entrada. Moví mis dedos lentamente, sin querer hacerle daño, pero con firmeza. Solo quería prepararle para lo que estaba por venir.
Cuando siento que está listo, me quito los pantalones, mi propia erección ya palpitando con entusiasmo y expectación. Empujo dentro de él y llora de dolor. Aprieto sus manos, sin querer que me haga parar ahora. No estoy de que pueda parar, de todas formas.
Empecé lentamente, empujando y empujando, y finalmente yendo más rápido. Sus llantos de dolor ya no se escuchaban más, reemplazados por gritos de placer cuando encuentro su próstata. Dios, se siente tan cálido dentro de él. Me siento tan bien, y parece que él se siente igual; puedo verlo en sus ojos. No quiere que pare, y tampoco quiero hacerlo yo. Desearía que el tiempo se detuviera ahora, dejándonos solamente a los dos en nuestro diminuto mundo.
"Eres tan estrecho" gimo. Me muevo ligeramente más rápido, sintiendo sus músculos tensarse mientras arquea su espalda. Puedo sentir que está cerca de correrse.
Poco después, como esperaba, se corrió. Tiras de chorros blancos sobre su estómago y pecho. Embestí con más fuerza unas cuantas veces más, antes de correrme dentro de él. Saqué mi pene de su interior y descansé a su lado. Ambos estamos jadeando pesadamente, nuestros cuerpos están empapados en sudor.
"Acabo de recordarlo, ni siquiera te pregunté el nombre" me reí tímidamente mientras abrazaba su cuerpo desnudo.
"Teito. Teito Klein" el chico cerró los ojos y descansó su cabeza en mi pecho.
"Mm… un hermoso nombre. Soy Frau" le abracé incluso más fuerte – un nombre tan hermoso.
La noche todavía es larga y estamos desnudos, pero no siento frío en absoluto. Después de todo, le tengo en mis brazos.
