UNA NOCHE DE LUNA LLENA
Por Cris Snape
Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.
Esta historia participa en el minirreto de octubre para La Copa de la Casa 20/21 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
En esta ocasión debemos escribir un Dark!Character. Yo he escogido a Sirius Black. El género de esta viñeta es Angst/Drama.
Remus intenta liberarse. Se remueve, grita, lucha. Es inútil. Las cadenas son fuertes y están hechizadas con magia.
Remus recuerda cómo ha llegado hasta allí. La sangre le hierve. Lo que debió ser una noche divertida entre cervezas de mantequilla y risas amistosas, se ha convertido en el infierno.
Remus vuelve a luchar. Las cadenas parecen ajustarse aún más en tobillos y muñecas. Gime. Está desesperado. Sabe que va morir y tiene miedo. No de la muerte, si no del interrogatorio, de lo que pueda llegar a contar a esos desgraciados.
La puerta se abre. Entra él. Está solo y sonríe enseñando todos los dientes.
Hijo de puta.
—¡Traidor! ¡Voy a destrozarte! ¡Miserable!
Sirius mira hacia atrás y se acerca a él.
—¿Me dices a mí?
Se acerca tanto que tiene la cara pegada a su mejilla. Le acaricia.
—Hace unas horas no me hablabas así.
Sirius se aleja. Durante un rato, se pasea por la celda como si no pasara nada. Remus aprieta los dientes. Si pudiera, lo mataría con sus propias manos.
—No me mires así, Lunático. No es culpa mía que seas tan estúpido.
Remus se revuelve. Está furioso, pero necesita saber algo. Sólo una cosa.
—¿Por qué?
Sirius se ríe y vuelve a acercarse. Sabe lo que quiere de él. Y se lo da.
—Porque puedo —susurra en su oído—. Porque apestas a sangre podrida. Porque la guerra aún no ha empezado y ya habéis perdido.
Remus ruge e intenta abalanzarse sobre él. Las cadenas lo retienen. Sirius chasquea la lengua y conjura una silla. Se sienta frente a él. Tiene el mismo pelo negro de siempre, la misma nariz, las mismas manos. Pero sus ojos son distintos. Donde antes había calidez y diversión ahora sólo habitan el desdén y la crueldad.
—Pero no hablemos de mí, querido amigo. Hablemos de ti —Sirius juguetea con la varita mientras cruza las piernas—. ¿Quieres que te cuente lo que vamos a hacer contigo?
No.
—Vete al infierno.
Sirius sonríe aún más. Sigue hablando, disfrutando del temor que poco a poco, aparece en sus ojos.
—Primero te interrogaremos, claro. Pero eso no es lo divertido —Señala al ventanuco del techo a través del cual se ve un poco de cielo—. Vamos a esperar hasta que sea luna llena. Vamos a dejar que te transformes y, entonces, te cazaremos como al animal que eres.
A Remus se le corta la respiración. Sirius mueve la pierna distraídamente y se encoge de hombros.
—¡Quién sabe! A lo mejor sobrevives hasta el amanecer. Yo rezaría para que no pase.
Y dicho eso, Sirius se marcha. Remus no hace nada. No dice nada. Sólo tiembla y llora. Está perdido.
Esta historia tiene 448 según Word. Me ha gustado mucho escribir a este Sirius mortífago. Espero que vosotros también lo hayáis disfrutado.
Besetes.
