Maldición.
Eso era las únicas palabras que estaban en su mente en estos momentos. La situación en la que se encontraba era alarmante. Estaba muy herido y no podía levantarse de dónde estaba, su pierna había sido perforada en un ataque enemigo, y lo único que podía hacer en estos momentos era proteger con su cuerpo a su compañera que estaba inconsciente junto a él.
Había sido descuidado.
Él había perdido sus espadas durante la pelea y no habían estado a su alcance, por lo que el enemigo aprovecho eso para atacarlo,su compañera no lo alcanzó a notar del todo y simplemente salto para quitarlo del camino de ese ataqué, recibiéndolo ella directamente en la cabeza, haciéndola caer y hacer que está se golpeara nuevamente.
Al darse cuenta se había levantado rápidamente y corrió hasta su amiga, pero otro hechizo le perforó la pierna haciéndolo caer. Llegó como pudo hasta donde ella, y le vio todas sus heridas.
Rasguños por todo su cuerpo, sangre que caía desde la frente hasta su mentón y otras heridas un poco más profundas por su cuerpo.
Había mirado con odio a su enemigo, ocasionándole risas a este.
La misión que le habían encomendado a su Orden, era investigar una mazmorra que había aparecido en la zona en donde estaba localizada cerca de su base. Por lo que todos fueron a ella, ya que según informaron una banda de ladrones se habían metido en ella.
Se habían separado en cinco grupo de 2 y el capitán iba solo. Se les había ordenado derrotar a cada uno de ellos y enviarlos a la capital.
Para su mala suerte, ellos dos se habían encontrado con el líder de los bandidos y este era demasiado fuerte, tan fuerte como su capitán.
Vio como su enemigo lo apuntaba nuevamente con un hechizo, y lo único que pudo hacer fue con su pierna sana impulsarse junto a su compañera lejos del ataque.
¡Sí tan solo pudiera ponerse de pie y agarrar una de sus espadas!
Abrazo a su compañera por los hombros, y apegarla a su cuerpo, no estaba seguro de cuando durarían en ese estado.
—Al parecer aún puedes moverte, pequeño. – Esas fueron las palabras de aquel hombre frente a él. — Pero no podrás escapar si no dejas a ese estorbo.
—¡Noelle no es ningún estorbo! – Gritó enojado.
—Ugh. Eres molesto, bueno. Creo que es momento que ambos digan adiós a este mundo. – La sonrisa psicópata de aquel hombre logro asustarlo.
Otro hechizo fue convocado y estaba vez no tenía la suficiente fuerza para levantarse, lo único que pensó fue en proteger él estaba vez a su compañera. Puso todo su cuerpo en frente de ella, sin soltarla, y espero el impacto. Pero al no sentir ningún daño, abrió los ojos.
Lo primero que vio fue un gran espejo frente a ellos, eso lo conocía.
Giró su cabeza y encontró al resto de sus compañeros de Orden.
Unos en la parte de arriba en donde estaban las cuevas, y otros que ya estaban junto a él.
—Chicos… – Fue lo único que pudo murmurar.
—¡Solo te protegí por Marie! Sí mueres ella no me lo perdonaría. – Esas fueron las palabras de Gauche Adlai. Que estaba ahora parado frente a él con Magna Swing y Luck Voltia.
—¡Asta, Noelle! ¡¿Están bien?! – Ese grito fue por parte de Vanessa Enoteca.
—¡Ahora vamos por Ustedes! – También Grito Finral Roulacase, que con su magia espacial abrió un portal que apareció junto a ellos y con ayuda de la magia de hilos pudieron moverlos por el agujero.
Con cuidado Vanessa los dejo en el suelo, las heridas de ambos eran graves y estaba preocupada por Noelle que se encontraba desmayada en brazos de Asta.
Yami que estaba junto a ellos, solo los miro y camino hacia el frente.
—¡Vanessa, Finral! Llevenlos con Owen, ¡El resto contra este tipo! – Las Órdenes de Yami no se hicieron esperar. – Tú. Pagarás por a ver lastimado a mis chicos.
—¡A la Orden! – Contestaron los que estaban listos para luchar.
—¡M-Mis espadas! No puedo dejarlas aquí. – Le dijo Asta a Finral y a Vanessa que estaban con él.
—Yo me encargo. – Finral con su magia logro recuperar las tres espadas, y éstas se guardaron inmediatamente en el Grimorio del cenizo. – Ahora. Es momento de irnos, yo te cargaré Asta-Kun.
—Déjame a Noelle a mí. – Vanessa se agachó a su nivel y con cuidado cargo a Noelle con ayuda de sus hilos. – Ten cuidado Finral, su pierna aún está sangrando.
—Lo sé. – Finral paso un brazo de Asta por sus hombros y con cuidado lo levanto. Abrió otro portal más grande, estaban listos. – ¡Nos vemos después, Capitán!
Una vez los cuatro atravesaron el portal, Yami se dirigió inmediatamente a la pelea.
Es hora del contraataque.
Owen los Atendió de inmediato, primero a Noelle (A Petición de Asta) y luego a él. La Silva fue dejada en una cama, ya que no había recuperado la consciencia aún, eso preocupaba un poco al doctor; porque según le había contado Asta, ella recibió un fuerte golpe en la cabeza y eso no era algo que debería tomarse a la ligera.
Había curado las heridas de Asta lo más que pudo, la pierna que había sido perforada no estaba del todo sana, había parado el sangrado y cerrado la herida, pero pequeños daños seguían, así que le dejo un par de muletas para que se moviera y no forzará su pierna al caminar.
—Usalas por una semana. – Sugirió Owen, mientras salía de la habitación en donde dejó a los miembros de los Black bulls. – Si su amiga despierta, llámenme de inmediato para checar que no tenga nada malo, ¿Esta bien? Estaré en la habitación de al lado por si me buscan. Yami debería llegar pronto, así que esperen a que él vuelva.
—Sí, no se preocupe. – Sonrió Vanessa.
—Entonces. Con permiso. – Dicho esto el hombre se retiró.
—Asta-Kun… – Llamó Finral.
Asta estaba sentado en un banquillo de madera que estaba junto a la cama en donde dormía Noelle, su cuerpo y el de ella estaban con algunos vendajes, y con manchas de sangre que habían intentado quitar.
—Deberías descansar tú también, Chico. – Dijo Vanessa colocando una de sus manos en el revoltoso cabello del Cenizo.
—… Noelle… Ella… – Murmuró en voz baja.
—¿Hum? ¿Qué cosa? Habla un poco más alto, no te entiendo, Asta-Kun. – Pidió Finral acercándose más al más pequeño.
—Noelle me protegió de ese ataque… – Vanessa y Finral se miraron. Esta era de las pocas veces que veían a Asta tan deprimido, él siempre intentaba dar lo mejor de sí y siempre ser positivo, pero ahora… – Si tan solo me hubiera dado cuenta a tiempo del ataque, Noelle no estaría así…
—O-oye, No te deprimas tanto. – Dijo nerviosamente Finral. – Noelle-chan, estará bien. Ella es muy fuerte, ella diría algo como "¡Es obvio! Después de todo yo soy de la realeza." Y girara su cabeza.
—Eso sonó igual a Noelle. – Rio Vanessa. – Finral tiene razón, esperemos a que despierte.
Los minutos pasaban, y pasaban, pero Noelle no despertaba. Eso desesperaba cada vez más a Asta, millones de preguntas pasaban por su cabeza.
¿Y si en realidad nunca despertaba?
¿Estará soñando con algo?
¿El Hechizo la tenía bajo un profundo sueño?
Apretó un poco más los puños, con la intención de tranquilizarse. No debía sacar conclusiones antes de tiempo, primero ella tenía que despertar.
Finral mirada todo junto a la puerta, y Vanessa estaba sentada a los pies de la cama en donde estaba Noelle.
De seguro los demás estarían llegando a la capital con todos los ladrones y algún tesoro que creyeron importante.
—H-hug… – Un quejido interrumpió sus pensamientos y lo hizo levantar la cabeza.
—¡N-Noelle! . – Asta se levantó con fuerza, pero el dolor en su pierna Izquierda lo hizo caer de inmediato, preocupando a Vanessa.
—¡Voy por Owen-San! – Grito Finral saliendo rápidamente de la habitación.
—¡Chico, no hagas esfuerzos! – Calmo la PeliRosa mientras lo ayudaba a levantarse y apoyarse en la cama.
Asta se sentó y espero a que la chica abriera los ojos. Lentamente los fue abriendo y giro su cabeza en su dirección. Sintió un alivio al verla despierta, pero lo que paso lo dejo sin aire.
—¿Quién… Eres tú? –
—¿…Eh?
El resto de los Black Bulls caminaba dentro del edificio en donde atendía el Dr.Owen, estaban algo cansados, pero aún tenían las fuerzas para moverse por todos lados. Habían completado la misión, capturaron a los ladrones y llevaron unas cuantas cosas que tal vez serian de utilidad para el reino.
Cuando finalmente encontraron al resto de sus compañeros, se alegraron, pero las sonrisas se desvanecieron al ver las expresiones de los tres que estaban afuera de una habitación.
—¡Hey chicos! – Llamó Magna con una gran sonrisa.
Ninguno de los tres respondió a su llamado, solo se quedaron ahí mirándolos.
—¿Hum? ¿Por qué esas caras? . – Pregunto Yami al ver las expresiones que tenían.
—¿N-n-noelle-chan e-está bien? .– Pregunto Grey mientras se tapaba la cara con ambas manos, dejando mostrar un solo ojo.
—P-Pues verán… – Hablo Vanessa, pero sé calló de inmediato cuando miro a Asta, quién aún seguía en un estado de Shock.
—N-Noelle-Chan está siendo atendida en estos momentos por O-Owen-San. – Finral tampoco podía controlar mucho su tono de voz.
—¿Ya despertó? Eso es bueno, entonces ¿Por qué las caras?. – Volvió a hablar Magna sin entender.
—P-Pues… – Vanessa no pudo decir más.
Yami centro su mirada en Asta, que estaba sentado en una silla, junto a dos muletas. Esté tenía la mirada baja y apretaba con fuerza sus puños, eso le fue suficiente para el hombre de que algo no iba bien.
Escucho la puerta abrirse, y todos los que estaban ahí centraron su atención en el hombre de cabellos grises.
—Oh. Llegan justo a tiempo. – Dijo Owen al ver al resto de los Black bulls fuera de la habitación.
Yami volvió a mirar a Asta, que esta vez sí había levantado la cabeza y no dejaba de mirar a Owen, por sus gestos y acciones podía saber rápidamente en qué estado estaba el pequeño.
—Tengo malas noticias, Yami. – La expresión de Owen había cambiado a una totalmente sería. – La señorita Silva sufre de Amnesia.
Las directas palabras de Owen habían sido como un golpe bajo para todos los Black bulls, y sus expresiones de sorpresa no se habían hecho esperar.
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No sé si algunos me quieran matar por lo que le hice a Noelle aquí (。ŏ﹏ŏ) Pero sinceramente, este tipo de situaciones me gusta verlas en las series (obvio que en la vida real no)
La idea surgió de la nada, pero me gustó tanto que me quedé enganchada con la idea de escribir esto( ꈍᴗꈍ)
Es mi primera vez escribiendo en relación a la "Amnesia", pero investigaré todo sobre ella para traerles una buena historia (‿)
Con respecto a Asta, sé que lo haré sufrir un poco con el tema, pero ahí entra la famosa frase: "No sabes lo importante que es, hasta que lo pierdes" e intentaré hacer las reacciones lo más realistas posibles, y mantener la personalidades de todos lo más fiel posible.
Y que mi humor es pésimo, así que es muy seguro que se rían por cosas muy fomes
Bueno. Nos vemos en el próximo capítulo!!
Pd: Disculpen la mala Ortografía Juro que los próximos capítulos estarán mejor narrados y mejor escritos!
Próximo capítulo: Amnesia.
