Capítulo 1: Back Off Bitch
Ubicación desconocida, 13:56, 07/09/20XX
—Harry: ¿Quién eres? ¿Y por qué estás aquí? Si tienes algún asunto pendiente conmigo, entonces habla.
—Vick: Tú... tú...
—Vick: Tú eres el culpable... ¿cierto?
—Vick: Eres a quien he estado buscando éstos últimos días, y finalmente te he encontrado.
—Vick: Heheh...
—Vick: Hey... no creas que habrá una próxima vez...
—Vick: Ésto se acaba aquí y ahora.
—Harry: Ya veo, con que de éso se trata. ¿Y bien, qué harás?
—Vick: ¿No es obvio? Vine a arrancarte la lengua, veremos si así serás capaz de seguir burlandote de mí.
~~~
—Narrador Incógnito (¿NI?): Oh, ya has despertado.
—¿NI?: Que curioso, nunca me había sentido en la obligación de tener que sentarme aquí contigo a hablar de ésto.
—¿NI?: Sé que estás aquí para que te cuente una historia que quizás piensas que nunca has escuchado. Pero créeme, no es nada nueva para tí.
—¿NI?: Tú haz silencio y te contaré unas epopeyas contemporáneas de las que nunca hallarás en ningún otro lugar.
—¿NI?: Es mi primera vez narrando algo así, ¿de acuerdo? Bueno, creo que puedo empezar desde... Si, aquél día... en el Palacio del Conejo Tuerto.
—¿NI?: Un grupo de cuatro integrantes daba inicio a su jornada músical, en un lugar de muerte con poca iluminación. La muchedumbre esperaba con ansias la llegada de una nueva agrupación, un nuevo estilo de música, algo nuevo a lo que idolatrar.
—¿NI?: Ésta era la oportunidad perfecta para ellos, "Riot Bringers".
Palacio del Conejo Tuerto, 12:23, 13/09/20XX
"Jack-O-Lambert", una banda caracterizada por su estilo tan emo y rebelde, era la deseada por todo su público. Su música no era para nada pegadiza, pecaban por líricas simplistas y poco profundas, y carecían de un estilo propio en sus canciones. Sin embargo, la gente era atraída por ellos gracias al inexorable hábito que tenía la cantante Zelestina Lambert. Cuando se hallaba frente a su público, en el calor del concierto, sacaba los pechos al aire en espera de los gritos de sus fanáticos, cegandolos realmente de su inexistencia sustancial.
—Roy: Señorita Ripert, en 15 minutos les tocará pasar al escenario.
—Alice: De acuerdo, ¿pero quién eres tú?
—Roy: ¿De verdad no se acuerda de mí?
—Alice: Hmm... yo creo que no, eh. ¿Eres un fan o algo así?
—Roy: ¡Soy su mánager!
—Cindy: Alice, ¿has visto a la chica ésa? La pelirroja que muestra las tetas. ¿Crees que estén esperando algo así de nosotros también?
—Alice: No lo sé, quizás. En todo caso, el mejor candidato a mostrar los senos sería Johan.
—Roy: Un momento, ¿dónde están el Sr. Forge y el Sr. Katswell?
—Cindy: Fueron a la maquina expendedora de la otra calle, van a traer unas gaseosas.
—Roy: ¡Pero quedan menos de 15 minutos para que empiecen a tocar!
—Alice: Entonces anda a buscarlos, esclavo. Por cierto, ¿quién eres y qué hacés en nuestro camerino?
—Roy: Soy el mánager...
Alice Ripert, una guitarrista rubia incongruente, trata de acaparar la duración de sus canciones con poderosos solos de guitarra, su belleza contrasta perfectamente con su personalidad de marimacho y sentido del humor tan bizarro. Cindy Lu, la baterista asiática con escasa apatía... Tampoco es muy femenina que digamos.
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Holy Street (al lado del Palacio del Conejo Tuerto), 12:28, 13/09/20XX
—Johannes: Andy, ¿te gustaría una Sexy Cola o una Dancing Soda?
—Andy: Dame otras opciones.
—Johannes: No las hay, la máquina no parece funcionar muy bien. Argh, tendré que arreglarlo con mis puños.
—Andy: No hay tiempo, dame una Dancing Soda.
—Johannes: ¿Hmm? De acuerdo.
—Roy: ¡¿Qué creen que hacen?! ¡En 10 minutos deben de empezar a tocar, ya deberían estar preparándose! ¡Jack-O-Lambert dejó de tocar y el público pide más, tenemos que aprovechar ésta oportunidad!
—Johannes: ¡¿Disculpa?! — Exclamaba furibundo por el comentario, mientras sostenía al mánager del cuello de su camiseta — ¿tratas de decirnos que somos un simple relleno para el concierto?
—Roy: ¡N-No! ¡Es solo que estámos apurados, Sr. Forge! ¡Por favor, bajeme!
—Andy: Vamos, Johan, es nuestra primera presentación, debemos ser más puntuales.
—Johannes: Ok, ok, te dejo por ésta vez, solo porque tengo que evitar mis arrugas, no me hace ningún bien el fruncir el ceño.
Johannes Forge, el vocalista narcisista cuyo mejor amigo es un espejo de mano, no puede dejar de preocuparse por su aspecto en ningún momento, a pesar de lo fácil que puede llegar a enfurecerse. Por otro lado, Andy Katswell es el bajista de la banda, el único miembro religioso de Riot Bringers, no considera digno creer en Dios si no es con un mínimo de inteligencia.
—Roy: Ya se fueron... Creo que una bebida energizante me haría bien.
La calle en la que se hallaba aquél mánager estába algo desolada, el Palacio del Conejo Tuerto era el mayor centro de atención de la zona. Cuando un concierto da a lugar en Disaster City, no hay quien no asista a tales eventos, y quien no lo haga, se considera un gran fraude de ciudadano. Es algo contradictorio, pues, en Disaster City no existe la moralidad ni las leyes convencionales, por ello está repleto de gente grosera, impredecible y egoísta. Hay de todo tipo, color, raza, tamaño y etnia.
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Palacio del Conejo Tuerto, 13:35, 13/09/20XX
—Alice: Bien, ahm... ¿cuál tocaremos primero? ¿"Motorlust" o "Demon' Sunshine"?
—Cindy: Algo me dice que para éstas cosas necesitábamos prepararnos mejor.
—Andy: Yo lo hice, ustedes no.
—Alice: ¿Quién lo necesita? ¡Vamos a demostrarles quienes son la mejor banda del mundo!
—Johannes: Pero tengo la garganta seca, ¿qué pasó con nuestras bebidas?
—Andy: Olvidaste recogerlas cuando llegó nuestro manager Roy, deberías ir a por ellas tú mismo. Apresurate, tenemos 3 minutos para salir.
—Johannes: Está bien, voy a por ellas.
—Alice: ¿Quién es Roy?
Alice tomó su guitarra eléctrica, la cual tenía forma de Hacha medieval, nombrada como "Marx Vamp". La encargó a un amigo que trabaja en una tienda de instrumentos, es una guitarra inspirada en la que lleva una vampiresa de su caricatura favorita, le pareció bastante "cool" la idea de tenerla en su extensa colección.
Por otra parte, Cindy tomó sus baquetas simples pero clásicas, mientras montaba en su skate del que nunca bajaba. No importaba si eran distancias breves las que recorría, la mayoria del tiempo prefería andar en su pequeña tabla en vez de andar en pie.
Andy tomaba su collar en forma de cruz y cerraba los ojos meditando por unos segundos, quizás hasta santificando, deseándose suerte a si mismo para su primera actuación. Luego tomando su bajo negro.
El único que faltaba era Johannes, el que daba la cara por el grupo al ser el vocalista del mismo. No obstante, ya estaban todos esperando que Zelestina terminase su actuación solitaria en el escenario. Los demás miembros de Jack-O-Latern se habían ido, y solo estába ella acaparando toda la atención con su guitarra larguirucha. Ella tenía la habilidad de estirar el puente de su guitarra hasta 30 metros de longitud, por ello realizaba solos extensos mientras corría por todo el escenario tocando notas aleatorias sin ningún patrón definido. Éso era justo lo que estába haciendo la pelirroja, su guitarra había formado un gran círculo alrededor de ella, pudiendo tocarla mientras iba corriendo de un lado a otro sin descanso. Después de unos minutos, Johannes regresó para encontrarse con su banda.
—Cindy: Por fin. ¿Ya estás listo, Johan?
Pero la mirada de Johannes representaba una furia intensa que parecía apunto de estallar. Los grandes puños del cantante estaban cerrados y llenos de ira, dejando salir un poco de vapor de entre sus manos.
—Andy: Johan, ¿qué sucede? Cuando Lambert termine nos to-
—Johannes: Jack-O-Latern asesinó a nuestro mánager.
—Andy: ¿Qué?
—Cindy: ¡¿Cómo dices?!
—Johannes: Ésos cabrones, están burlándose de nosotros incluso antes de que siquiera empecemos a tocar.
—Cindy: No lo entiendo, ¿quienes fueron?
—Johannes: El guitarrista y el baterista. Me los encontré pateando el cuerpo apaleado de Roy, acabé con ellos pero ya era demasiado tarde, él ya se hallaba en el suelo sin vida.
—Andy: Santo cielo...
—Cindy: ¿Qué opinas de ésto, A... Alice...?
El solo de guitarra cíclico y sempiterno de Zelestina fue interrumpido en ése mismo instante. Su instrumento se había roto en la zona del puente, y la pobre cayó al suelo perdiendo el equilibrio por la ruptura. Aunque no era una ruptura como tal, era un corte limpio vertical. Se levantó confundida y los abucheos se hicieron notar en el público.
—Alice: Tu solo es demasiado largo e incoherente, Zerefina Lambert — gritaba la rubia en un tono burlesco pero desafiante, sentada con las piernas cruzadas sobre los grandes estereos.
—Zelestina: ¡¿Fuiste tú, zorra entrometida?!
—Alice: ¿Yo? Yo no hice nada, yo solo estába sentada aquí. ¿Qué cosa dices que hice, Zerefina?
—Zelestina: ¡Interrumpiste mi presentación, apenas comenzaba!
—Alice: Ahhhh, éso. Si, si, ésa si fuí yo. De nada, se me hizo muy aburrido y ya llevabas 10 minutos con lo mismo. Creo que mejor deberías cedernos el turno a nosotros — Sugería sosteniendo una clase de cuchillo que apuntaba en dirección a Zelestina.
—Zelestina: Hah, ahora lo entiendo. ¡Si pelea es lo que quieres, pelea es lo que tendrás!
Zelestina tomó su guitarra y la volvió a recomponer, ésta vez a su tamaño convencional. Corrió hacia Alice y empezó a darle fuertes guitarrazos en la cabeza, los cuales no fueron evadidos. Cada golpe hacía sonar una nota, prueba suficiente para que el público pudiera saber que realmente le estába pegando. Alice quedó arrodillada de la aparente paliza que le estaban propinando, provocando un gran escándalo en el público, que parecía estar disfrutando de la pelea en vivo.
—Zelestina: ¡Ajá, que mejor que un solo de guitarra seguido de una patada en el culo a una pelandusca chismosa! ¡¿Qué me dicen, la debería ejecutar o no?!
—Alice: ¡Si, mátame, por favor!
—Zelestina: ¿Cómo?
Al darle la espalda en el último momento, no se esperó el gran golpe que recibió en la cabeza, como si Alice estuviera jugando a una partida de "martilla al topo". Zelestina mordió su propia lengua y retrocedió cayendo al suelo viendo como su enemiga seguía intacta.
—Zelestina: ¡¿C-Cómo es posible...?! ¡Deberías estar escupiendo los dientes!
—Alice: ¿Así? — Lanzó un escupitajo al suelo para luego mostrarle una gran sonrisa sin un diente — ¡Gracias, ahora me visitará el Ratón Perez!
Se levantó del suelo en un instante, pero Alice la pateó con la intención de hacerla perder el equilibrio. Se hallaba justo en el borde de la plataforma agitando los brazos para no caerse. Y justo cuando estába por caer, Alice la agarro del vestido y la dirigió nuevamente al escenario. Zelestina se sintió acorralada y presionó un botón del clavijero de su guitarra. Varías púas encadenadas salieron de los costados del instrumento, sonando como una sierra mecánica. Corrió nuevamente hacia Alice y trato de cortarla en dos.
—Alice: ¡¡Auch!!
La motosierra simplemente rajaba muy levemente la frente de la rubia, la cual sostuvo también su arma para tirarla a un lado. Le dió un fuerte puñetazo para alejarla, y así, dejo caer el filo de su arma al suelo, que se había desarmado en varias cuchillas unidas por una cuerda, era como una espada en forma de látigo. Empezó a darle vueltas para empezar a atacar a la pelirroja, pareciendo que la estába cortando en miles de pedazos, pero no le había hecho ningun daño.
—Zelestina: ¡Basta, basta, me rindo!
—Alice: Creo que tu vestido también se rinde.
Zelestina estába desnuda con su vestimenta hecha añicos en el suelo, quedando en ropa interior y pantimedias, no tuvo de otra que cubrirse los pechos que tanto solía presumir.
—Alice: Pareces una prostituta de mal gusto, creo que no me agrada verte la cara. ¡Ya sé como arreglar éso!
Enganchó su espada látigo con la guitarra que dejó caer a un lado, y empezó a dar vueltas sin parar, terminando el último giro con un guitarrazo en el rostro de Zelestina, cortándole el semblante con la sierra desactivada y dejándola sangrar en el aire. Comprimió la hoja de su arma para que vuelva a parecer un cuchillo, y la disparó señalando a un barandal del techo para colgarse, agarró a Zelestina de la pierna antes de que aterrizara y empezó a sostenerse de su espada como si fuera Tarzán, dando vueltas para marear a la chica semidesnuda, y tirándola con todas sus fuerzas al suelo. Atravesando medio cuerpo contra la madera del escenario.
—Cindy: ¡Se me adelantó, que rápida fué para confrontarla!
—Andy: Bien hecho, Alice. Ya vengaste al pobre de Roy. ¿Te parece si empezamos a tocar?
—Alice: Claro pero... ¿Quién es Roy?
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Disaster City (Parque principal, Cristal del Limbo), 17:02, 13/09/20XX
—Gary: Vaya que quisiera una novia... una chica linda, con ojos bonitos y grandes.
—Gary: Una napia redondita pero tierna, sobre unos labios pequeños y suavecitos...
—Gary: Digo, no es necesario que sea tan bonita...
—Gary: No, no es necesario, realmente. Una fea podría servir incluso. Una gorda y fea mujer...
—Gary: Pero si es bonita mejor. Pero si es fea quizás me ame, pero si es bonita podría hacer muchas cosas agradables que me gustaría hacer con ella.
—Gary: Quiero decir, no sexuales. No, no, no... Digo, es decir... no...
—Gary: Puedo tocar su cabello durante horas... estoy seguro que éso le agradaría, éso le agrada a las chicas de hoy en día, ¿verdad? Tocarles el cabello y... cantarles algo...
—Gary: Mierda... pero yo no sé cantar...
—Gary: Si no se cantar, entonces no podré tener novia jamás... Moriré solo como un trozo de mierda más en el mundo...
—Vigilante #1: Deja de balbucear y camina.
Una enorme piedra de cristal se encontraba en el parque de la plaza más transitada de la ciudad, emitía una poderosa luz durante las 24 horas del día. En la actualidad se desconoce el orígen de éste fenómeno, ha estado por tanto tiempo y nadie ha sido capaz de mover tal piedra resplandeciente de su lugar, simplemente se le conoce como el "Cristal del Limbo". Del tamaño de un iceberg, con una dureza y resistencia superior a la del diamante, y un aura divino que lo rodea, todos se preguntan el significado de ésta joya de la naturaleza. Por ello, se ha hecho conocido como uno de los 7 mayores misterios de Disaster City.
En éste mismo parque, se hallaban dando un paseo un par de vigilantes con un paciente del Hospital Psiquiátrico Nicothaurus. Uno de los más peligrosos del edificio, encadenado a unas esposas enganchadas a un par de bastones para que los vigilantes puedan moverlo, y un gran yelmo metálico con forma de cubo en su cabeza. El único orificio que contenía era una linea horizontal que solo podia dejarle ver por donde pisaba, pero era tan estrecha que no lograba percibir mucho a través de ella.
—Gary: Oye...
—Gary: Oye.
—Gary: ¿Me escucharías un segundo? Es importante, por favor...
—Gary: ¡¿Por favor?!
—Gary: ¡¡HEEEY!!
—Vigilante #1: ¿Podrías callarlo?
—Vigilante #2: Lo haría, pero si uno de los dos lo suelta podría escapar, solo ignoralo.
—Gary: No, no, no... no me ignores... ¡NO!
—Gary: De verdad, por favor... quítame ésta cosa, no puedo respirar...
—Vigilante #1: Respira veneno.
—Gary: No hay...
—Vigilante #1: No es mi problema.
Sentada en una banca comiendo un burrito, se hallaba una chica de coletas púrpuras risadas y un uniforme escolar negro. Sus párpados poseían un exceso de maquillaje que hacía parecer que tuviera ojeras tan negras como las de un mapache, poseía también un brazalete de color negro que decía "Mejores amigas por siempre" en una de sus muñecas, quizás compartiendo un vínculo muy fuerte con quien poseyera un brazalete idéntico. En la otra muñeca, por su parte, llevaba un brazalete de color negro que decía... ¿"Mejores amigas por siempre"? Es bastante extraño como lleva un estilo para vestir bastante simétrico, o quizas realmente se considera su propia mejor amiga, no hay manera de saberlo. Su nombre era Liru Triscow.
—Liru: Lo siento mucho, amiguito. Fuiste diseñado para ser comido y no hay mucho que yo pueda hacer. Sin rencores, ¿si? Aquí vaaaaas~
Trató de imitar el sonido de un avión para poder comerse su burrito, pero dejó de hacerlo cuando se dió cuenta de lo ridículo que sonaba para ella. Cambió de parecer e intentó imitar el sonido de un tren, haciendo "chu, chu" cuando se acercaba su alimento. En ése mismo instante, vió al enfermo ser llevado por dos vigilantes del hospital. Era amor a primera vista, no podía saber quien estába detrás del caparazón de acero ni que tan viejo era, y aún así se enamoró, pero su gran capacidad para distraerse provocó un terrible incidente en su uniforme, un poco de la carne del burrito le cayó sobre la falda, terminó quemándose.
—Liru: ¡¡Señor burrito, no sea celoso!!
—Gary: ¿Señor Burrito?
Los vigilantes se quedaron observando a la estrambótica colegiala al escuchar su escandalosa voz. Los tres hombres que paseaban alrededor del Cristal del Limbo para tomar aire fresco quedaron intrigados por el comportamiento de la chica, pero al cabo de pocos segundos prefirieron ignorarla y seguir caminando.
—Liru: Buff... mi uniforme tenía tanta hambre como yo...
—Liru: ¡No puede ser, ése chico se está alejando!
Dejó el burrito tirado a un lado y corrió hacia el enfermo mental con ganas de conocerle más. Empezó a caminar a su lado, los guardias parecían patidifusos por la intervención tan ingrata de la adolescente, pero a ésta no parecía importarle en lo más mínimo.
—Liru: Hola, mi nombre es Liru, y mi apellido Triscow. ¿Nombre?
—Gary: Liru.
—Liru: ¿Apellido?
—Gary: Triscow.
—Liru: ¡Muy bien, nada mal para ser tu primera vez! Ahora te toca a tí.
—Gary: ¿Presentarme?
—Liru: Así es... ¿nombre?
—Gary: Gary.
—Liru: ¿Apellido?
—Gary: Poison.
—Liru: ¡Oye, éso es genial! Me gustan tu nombre y tu apellido.
—Vigilante #2: Aléjate, es peligroso.
—Liru: Como todo en ésta ciudad.
—Gary: ¿Eres una mujer?
—Liru: Claro, ¿y tú?
—Gary: Creo que no.
—Liru: Sé mi novio.
—Gary: ¿Qué? ¿Qué dijiste?
—Liru: Sé mi novio.
—Gary: Está bien.
—Liru: ¡Increible! Ahora debo sacarte de aquí.
Los hombres se detuvieron cuando escucharon a la extraña chica decir que liberaría al psicópata, estaban bastante nerviosos al ser incapaces de soltar los bastones que impedían el escape de Gary. Los bastones recibieron patadas de parte de la jóven intrépida, ésto puso aún más nerviosos a los vigilantes.
—Vigilante #1: ¡No, detente, éste hombre es demasiado peligroso, si haces éso puede escaparse!
—Vigilante #2: ¡No sabes lo que hacés, mocosa estúpida! ¡No hagas nada de lo que puedas arrepentirte!
—Gary: Si... ¡Siii!
La madera cedió ante los impactos de la bota pesada de la chica, rompiéndose de tal forma que Gary podía gozar de mayor libertad. Ella tomó a Gary de la cadena conectada a su cuello, y escapó con él como si estuviera llevando a un perro a un animal. Finalmente, pudieron despistar a los dos guardias, escabulliendose entre callejones peligrosos.
—Liru: ¡Los despistamos!
—Gary: Si.
—Liru: Genial.
—Liru: Bueno, yo... ¿quieres que te ayude con ésa cosa que tienes en, ya sabes, tu cabeza?
—Gary: Necesito gas.
—Liru: Oh, gases, claro. Te daré todos los que quieras, solo hay que... oh,no.
—Gary: ¿Qué...?
—Liru: Hay un candado, no tengo la llave.
—Gary: No me importa.
—Liru: ¿Qué? ¿Por qué no?
—Gary: Porque tengo novia.
—Liru: ¿De verdad? ¿Cómo se llama?
—Gary: Liru.
—Liru: ¿Apellido?
—Gary: Triscow.
—Liru: ¡¡AHHHH, SOY YO!!
—Gary: Liru.
—Liru: Oye, hagamos ésas cosas que hacen los novios.
—Gary: Triscow.
—Liru: ¡Bésame! ¡Rápido, quiero un beso!
Tal ingenua no se daba cuenta de lo que le estába pidiendo. Éste respondió con un fuerte cabezazo que dejaría inconsciente a su salvadora en un instante. Se fue caminando mientras seguía pronunciando primero su nombre, luego su apellido, siguiendo ésta secuencia hasta memorizarlos.
Bar Restaurante D. Spair Merlin, 20:12, 13/09/20XX
La agrupación de RB visitaba un local de aspecto rústico, con mueblería de madera y una flora invasora entre las paredes y techos, un par de mesas de billar, tiros al blanco, una rocola y un baño solo para hombres fuera de servicio. El barman parecía ser un hombre bien uniformado con un sombrero de copa puntiagudo, una piel cubierta de plumas añiles y un bigote canoso, su nombre era Desco Raven, pero le llamaban Dr. Raven. Alarmado por escuchar el ruido de la puerta, se dió cuenta que habían llegado los mismos "clientes" de siempre.
—Raven: Son ustedes. Que alivio, por un momento sentí que mi corazón iba a estallar.
—Cindy: No tienes que asustarte así, abuelo. No morirías ni aunque quisieras.
Se trataba de un Ravenman, una raza prácticamente extinta, de la cual solo quedaba él como el último. A pesar de éste terrible destino para la especie, el Dr. Raven no podía morir sin haber cumplido los 1000 años de edad, eran seres incapaces de morir por cualquier otro tipo de causa que no sea la vejez, como si fueran seres inmortales cuya única debilidad está en el milenio. ¿Por qué será entonces el único vivo en todo el planeta? Solo él conoce los detalles.
—Alice: Jefe, ¿alguna misión para nosotros? ¿Dónde están la niña y la mucama?
—Raven: Salieron a comprar utensilios escolares, mi pequeña necesita algo con lo que pueda anotar todo lo que le enseño.
—Alice: Ah, si, ya veo.
—Johannes: Hoy fue nuestro primer concierto, fue todo un escándalo.
—Raven: ¿Ah, si?
—Cindy: ¡Fue increíble, anciano! ¡Pedían más y más de nosotros! ¿Cierto, Andy?
—Andy: Desco, ¿a dónde se encuentra tu hija y la criada?
—Raven: Me dijeron que irían al Mall de Shattered Square.
—Andy: Lo supuse.
—Raven: ¿Por qué?
—Andy: Mira la tele.
El viejo televisor sintonizaba el canal de las noticias, aparentemente un renegado del manicomio ocasiona estragos en el Shattered Square, la gente huye aterrada mientras el lunático ataca a civiles inocentes.
—Raven: ¡No, mi pequeña!
—Alice: Creo que es evidente a quienes les tocará buscarlas, ¿no?
Genesis, capítulo 1.
