Capítulo I: EDIT

Awake, nude… married

Año 1999 dos meses después del torneo The King of Fighters…

¡GENIAL! – Kusanagi Kyo uno de los ganadores del torneo queda prendado de un par de boletos de avión, los mira tal como si en su vida hubiese visto algo parecido

Es una recompensa al esfuerzo realizado contra esos bastardos de N.E.S.T. – dice uno de los patrocinadores del evento

Si, aunque no tenía nada que ver con nosotros la euforia causó mucha algarabía en el templo – una voz conocida entra en la oficina – hay que ver la gente que se encomienda a los dioses a la hora de la hora hahahaha – Chizuru tapa con una mano su boca atenuando aquella risita

¡Muchas gracias! – el moreno se inclina, está feliz y decidido a llevar a su prometida al destino allí señalado – iré a decirle a Yuki de inmediato

Espera un momento – la mano de Kagura casi lo ahorca al jalar el cuello de su playera – a menos que le compres a tu noviecita el boleto temo que ella no podrá ir

Pero… ¿Por qué?, aquí hay dos boletos así que…

Te olvidas que alguien más ayudó en este caso – el dedo índice de la joven señala al fondo de la habitación donde una densa atmósfera rodea a un sujeto que está sentado con los brazos cruzados, la mirada fija en el piso, cuando alza el rostro un par de luces rojas centellean – Yagami Iori…kun – el espíritu sale del cuerpo de Kusanagi

Horas después…

¡Apúrate idiota! – Iori camina presurosamente al tiempo que insta a su acompañante que acelere el paso

¡No puedo ir más rápido! – urge Kusanagi cargando su equipaje

Si no hubieses traído tantas cosas inservibles podrías caminar más aprisa – exclama el pelirrojo y una lengua de víbora sale de su boca al pronunciar palabra

Lo que yo empaque es mi problema imbécil

¿Cómo me llamaste? – pregunta Yagami enfadado

Qué, además de estúpido eres sordo

¡BASTARDO!

¡DESGRACIADO! –un zafarrancho se arma en la sala de espera del aeropuerto de Tokyo, la gente pasa de largo frente a la polvareda donde solo pueden apreciarse manotazos y golpes con maletas, zapatos y todo aquello que sirva para causar contusiones severas

Ya en el avión…

Waaaa que bien, unas cuantas horas de descanso y después… A DISFRUTAR – Kyo está feliz, pese a su rostro vendado se aprecia una mueca de alegría

Quita tu trasero de ese lugar – al momento de la celebración una mano enyesada lo sostiene de la playera

Olvídalo me gusta mirar por la ventanilla – dice enfadado el chico de ojos avellana

Ni creas que voy a estar junto al pasillo todo el viaje, así que ¡ALEJATE DE AHÍ!

Quítame… si puedes – las venas saltan del cráneo de Yagami

Esas últimas palabras fueron suficientes para que dentro del avión comenzase otro encontronazo que dejó como saldo tres aeromozas con variadas lesiones tanto físicas como emocionales. Y al final de cuentas Kyo tuvo que sentarse al lado del pasillo al recordar que volar le provoca mareos, esto después de haber vomitado en los zapatos del pelirrojo en cuento el avión se puso en marcha.

Mientras tanto en uno de los templos más prestigiosos de Kyoto dos mujeres se divierten viendo a esos dos desde un espejo místico…

¿Onê-sama por qué los has mandado a ese lugar?

Esos dos necesitan una lección de convivencia, es tiempo de que olviden sus diferencias de una vez por todas –dice la mujer ataviada en un exquisito traje de sacerdotisa, su largo cabello cae en su espalda tan negro como una noche sin estrellas

¿Pero por qué precisamente a ese lugar? – pregunta nuevamente su hermana menor, los ojos de la otra mujer se entrecierran en un gesto de complicidad malévola

Porque – una pausa prolonga el angustia – all can happen in "LAS VEGAS" hohohohoho – rie y su risa resuena hasta las afueras del templo

Ya en las vegas…

Hace tres horas que el avión en donde viajaban los rivales a arribado, estos se encuentran en uno de los tantos hoteles del lugar, por la mañana el paisaje si bien es bastante llamativo no tiene la misma atmosfera de aventura que al anochecer; el moreno parecía niño pequeño desde el momento en que miró por la ventana y quedó deslumbrado por todos los anuncios, las luces de neón cubrían todo alrededor, la gente caminaba de un lado a otro y la diversidad musical dotaba al ambiente de una sensación de fiesta eterna y euforia contagiosa.

¡Qué maravilla! – exclama excitado y corre a la puerta

Detente – por segunda ocasión se siente morir al ser jalado por el cuello

¡Suéltame Yagami idiota! – Iori se muestra totalmente sereno – que no entiendes que quiero disfrutar, sólo tenemos dos días para divertimos, "Chizuru tacaña" – piensa para si

Vaya, te comportas como si jamás hubieses venido – un toque de elegancia mientras arregla el cuello de la camisa, la falta de respuesta a ese comentario le obliga a mirar a su compañero. Las mejillas sonrosadas del moreno afirman sus sospechas – ah –suspira – con más razón no puedo dejarte ir sólo

Pero… ¿¡qué!? – los ojos de Kyo se abren con molestia

Este lugar es bastante complejo y podrías perderte…

Acaso piensas que soy un estu… - un dedo en sus labios le obliga a callar

Solo sígueme y te llevaré a los mejores sitios de aquí – la voz y el porte que tenía Yagami en ese momento hicieron que el chico de ojos avellana no refutara nada, sabía de sobra que su enemigo conocía bastante bien Norte América debido a sus constantes viajes, así que decidió hacer a un lado la rivalidad y disfrutar de lo que Las Vegas les ofrecía al lado de un excelente guía

Toda la noche fue ir de fiesta en fiesta, de bar en bar, y de casino en casino. Si bien Kusanagi tenía muy mala suerte para los juegos de dados o ruleta Yagami se embebía en las cartas donde no perdió ni un solo dólar; las variedades de los clubes sorprendían a Kyo de todas las formas posibles y las hermosas coristas y meseras le hacen sentir excitado, aquellos enormes senos apenas cubiertos por algunas telas, los cuerpos bien formados, curvas que iban y venían de todos lados. Dinero y bebida corriendo por montones, la emoción de las apuestas o los complejos trucos de prestidigitación hacían que las horas pasaran rápido, lograban que el mas cuerdo perdiera la cabeza, la adrenalina fluía a tal grado que la locura invadía a todos y cada uno de los presentes obligándolos a destapar sus más bajas y diversas pasiones y una frase se repetía en todos lados de la cual nadie dudaba a los diez minutos de llegar a ese lugar: "Todo puede pasar en Las Vegas", frase que dentro de pocas horas sería una pesada carga para dos jóvenes japoneses que paseaban por allí.

Al día siguiente…

El sol entra por la minúscula rendija entre las ventanas, las pesadas cortinas de la habitación 207 del hotel "Black Jack" no dejan pasar la luz, el azul de sus telas deja casi en penumbra el cuarto, pero ese rayito que escapa de sus manos da directo en los párpados de un sujeto cuya blanca piel está expuesta hasta su abdomen marcado gracias a tanto entrenar en el dojo familiar; al sentir la calidez de la luz Yagami abre los ojos pero los cierra rápido posando su mano derecha al frente de ellos pues el sol hiere sus pupilas, después de acostumbrarse baja el brazo dejándolo caer a un lado de la cama donde encuentra un bulto tibio y delicado, lo toca. La piel es suave, la curva de la espalda es bastante pronunciada y al igual que su torso está descubierta permitiéndole disfrutar la textura; sonríe para sí "otra conquista Don Juan" piensa y siente como su compañera se da la vuelta. Iori mira el techo – un rato más – decide pasar momentos felices con su amante en turno pues no recuerda nada de la noche anterior.

Good Morniiiii – pronto esta a terminar la frase cuando después de dar media vuelta en la cama su brazo queda encima de quien está a su lado, su cara palidece al tiempo que quien dormía abre los ojos, se miran fijamente

Aaaaaaah – un grito al darse cuenta que quien tienen enfrente es el miembro del clan contrario, ambos se enderezan, sienten su torso desnudo y se tocan a si mismos, con angustia levantan las sabanas – Aaaaaaaaah – caen en cuenta que están desnudos pero eso no es lo peor, en su mano izquierda, justo en el dedo anular resplandece un anillo, lo miran se miran – ¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH! – todo el edificio tiembla ante tal reacción y tal como si fuese una película llega a su cerebro lo ocurrido la noche anterior

Flash back…

Tanto Iori como Kyo han estado bebiendo todo lo que les ponen en frente, un par de mujeres para cada uno los consienten como si fuesen príncipes, mucho más al pelirrojo pues es quien ha ganado más veces en el póker, Kusanagi se limita a mirar y sentir envidia de su compañero tanta que está dispuesto a hacerle pasar un mal rato

Te apuesto lo que quieras a que pierdes en la siguiente partida – dice con aires de vidente, Yagami lo mira de reojo

Apuesta lo que quieras, no perderé – a punto estaba de destapar su cartas cuando la mano de su acompañante lo detiene

Si pierdes te casas con la primera mujer que nos encontremos al salir de aquí – se miran

Y si yo gano… te casas tu

Hagámoslo – dice el moreno soltando su mano

Ya en la salida…

Muy bien, quedamos que la primera mujer que entrara al salir nosotros no es así – desafortunadamente para Iori la suerte es como una mujer, sensual, atrayente, pero traicionera y su racha de invicto terminó justo con esa apuesta. Los muchachos están en la mesa más cercana a la salida del lugar, desde donde puede apreciarse claramente quien entra y quién sale,; y para colmo de Yagami la primera en entrar es una mujer de aproximadamente 78 años, apenas y puede caminar por si misma

La que sigue – replica el pelirrojo, pero más le valía no haberlo dicho, una mujer de más de 120 kilos pasa la puerta, para su fortuna llega con su marido, un hombre igual de esbelto que ella. La llegada de las mujeres no es nada prometedor, ninguna lo suficientemente agraciada para los gustos de Yagami pero esto sólo hacia enfadar al moreno. Hasta que llegó una mujer mayor pero bastante atractiva, sólo tenía un insignificante defecto…

Hum, mira ssstá cassada… ya ssserá par la próxima – Iori se levanta tambaleando hacia la puerta

Lo que *hic* pasa esquetu res un cobarde *hic*, buscas pretextos porquesimplemente no shienes los pan *hic* lones para casarteeee – las palabras de Kyo apenas eran entendibles para un humano en su juicio, no obstante su acompañante se indignó

Tengo los sufrientes pantalones copra casrme hasssta cont…igo – esto último dejó en silencio tanto al moreno como a las acompañantes, ellas se asombraron un momento pero lo siguiente las dejó aun peor

Ja, comos i en verdad fueras capaz, mejor veamos a ver la que zzzige

Si, ya sabía que te harías para tras – Iori toma un trago de licor sin quitarle la vista de encima al otro – te da miedo

YO NO TENGO MIEDOOOO – se levanta de pronto – ¡vamos a casarnos! – un manotazo en la mesa

Si como no, yyaa quis *hic* ieras – antes que Yagami de otro sorbo a su bebida el moreno lo toma de la mano

Sss ahora el miedoso es otro – exclama cuando el pelirrojo trata de soltarse

¿Ah sí? – un apretón de manos mientras los pasos del ojiazul se aceleran hacia la salida – pss yo si me caso

Yo ambién – Las cuatro jóvenes se quedan paradas, confundidas y traumadas.

Como niños pequeños los rivales discuten todo el camino hacia la capilla más cercana, la gente que pasaba a su lado los miraba con morbosa curiosidad y entretenidos con el espectáculo

¡Cásenos! – gritan al tiempo y el juez los mira levantando una ceja

¿Están seguros? – pregunta seriamente

SI – ante una respuesta tan vigorosa el hombre aquel no dijo más y tiempo después comenzaron los votos, todo iba bien hasta que les pidió tomarse de las manos, se miran. Kyo sonríe en son de burla ya que al tratar de tomarle la mano al pelirrojo él la quito de inmediato

Cobarde – farfulle quedamente Iori frunce el ceño y con fuerza le toma la mano, Kyo corresponde apretando más… esperan a ver quién de los dos es el primero en dar un paso atrás

Kusanagi Kyo, aceptas a Iori como tu legitimo esposo, prometes serle fiel en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, para honrarlo y respetarlo amarlo y cuidarlo hasta que la muerte los separe – la saliva pasa con dificultad por la garganta de Kyo, mira de reojo a su compañero. Una sonrisa de triunfo se dibuja en los finos labios de este último

ACEPTO – dice con fuerza, voltea y sonríe con aires de superioridad

Yagami Iori…

ACEPTO – ni siquiera deja al juez decir más

Por favor firmen el acta – ambos quedan estáticos, ahora es el pelirrojo quien sin más firma. Con coraje le sigue Kyo, no están dispuestos a ceder ante el otro. Tanto el juez como sus ayudantes están desconcertados ante tal comportamiento, y eso era raro dado el lugar en que se encontraban.

Bien – cierra el libro – ahora pueden intercambiar sus alianzas y besar a su esposo – uno de los "monaguillos" les extiende los anillos, que venían incluidos en el paquete nupcial. Y al igual que con lo demás, las ganas de no perder les hacen ponérselo el uno al otro.

Y ni se diga a la hora del beso, Kyo comenzó a acercarse, pero Yagami no se queda atrás y lo atrae con fuerza, y Kusanagi aumenta la intensidad acrecentando el abrazo y poniendo su lengua en acción. Cuando se separan jadean pero no dejan de mirarse a los ojos, lo que pasó después era un completo secreto, pues en cuanto pusieron un pie fuera de la capilla todo recuerdo desapareció de sus mentes hasta la mañana siguiente.

Fin Flash back