Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada.

Baian amaba Supervivencia al Desnudo casi tanto como amaba molestar a Io en el trabajo.

Por eso un maratón de casi cinco días había sido el responsable de que Baian apagara su teléfono y se pegara a su cama. Sólo hacía pausas para ir al baño o cuando la comida dejaba de llegar a su habitación ya que sus padres les habían prohibido a las mucamas llevarle comida argumentando que no querían que su hijo se volviera un vago del mismo calibre que Krishna, Kanon o Sorrento. Eso, claro, en el mundo de los padres de Baian ya que el chico sabía que de todos sus amigos esos tres eran los que más trabajaban.

Durante todo ese tiempo Baian pensó que sus amigos se preocuparían por su repentina y larga desaparición, durante los primeros dos días calculó que no faltaría mucho para que Kanon o Io aparecieran por la puerta a sacarlo al mundo exterior.

Para cuando salió de su habitación lo primero que hizo fue revisar su celular para encontrarse con la sorprendente cantidad de dos mensajes de parte de su compañía telefónica. Se habría decepcionado sino hubiera estado muy emocionado pensando que acababa de presenciar el mejor programa en la historia de los reality shows.

Después de tomar una larga y extenuante ducha, una que no había tomado en mucho tiempo, una idea cruzó por su mente, y para eso necesitaría del apoyo de sus amigos.

Casi siempre el apoyo en cada idea loca que se le cruzaba por la mente provenía principalmente de Kanon o Kaza. Aunque Io era su amigo principal por preferencia, rara vez el chico aceptaba participar en alguno de sus planes, la mayoría de las veces argumentando que tenía trabajo.

Era… llamativo.

Mientras hacía las llamadas precisas para juntar al grupo de nueve personas pensaba que en cuanto sus padres se enteraran de su plan se molestarían y le prohibirían juntarse con sus tres amigos, de nuevo. Baian ya se había acostumbrado a escuchar esos discursos de parte de ambos; no se podía juntar con Sorrento porque era un músico, y las artes eran vistas sólo como un pasatiempo en su familia; tampoco podía hacerlo con Krishna porque estudiaba filosofías y eso era, según sus padres, para hippies; mientras que con Kanon el argumento principal era que fue un alcohólico y ladrón, o lo era, según la familia.

Por otra parte sus padres aceptaban que el chico se juntara con Kaza, ya que era todo un maestro de los negocios, y Julián, debido a que él era el heredero de toda la compañía marítima Solo, el simple hecho de que Julián conociera el nombre o la cara de alguien era sinónimo de que ese persona gozaba de una gran posición social y económica, claro eso era lo que pensaban sus padres, Baian por su parte estaba al corriente de que Julián sabía el nombre hasta del vendedor ambulante que se paraba toda la semana afuera de las oficinas de la empresa Solo, e incluso conocía al vagabundo que dormía en el muelle, cerca de donde abordaban los barcos de la empresa, pero no conocía el nombre de las personas más influyentes, económicamente hablando, de Grecia o incluso de Europa, ni siquiera conocía el rostro de la mayoría de las personas con las que su familia tenía negocios.

Debido a eso Baian no mencionaba nada con respecto a su amistad con Thetis o Io, los menos reconocidos en el mundo de los millonarios; no quería que también le prohibieran juntarse con ellos.

– He estado pensando en que hace mucho que no pasamos tiempo todos nosotros, juntos – después de hacer que todos se juntaran, Baian caminaba de un lado a otro de la gran sala de estar, mientras sus amigos, sentados en los sillones, lo miraban.

– ¿De qué estás hablando Baian? – Io miró su reloj, dentro de poco iniciaría su turno – nos vimos hace dos días en mi edificio, ¿no lo recuerdas? Me ayudaron a mudarme al departamento abandonado del último piso.

– ¿Hicieron eso sin mi? – Kanon, miró a los presentes molesto.

– Yo tampoco estuve – Sorrento se cruzó de brazos.

– Se salvaron, el lugar es horrible, no puedo creer como a alguien se le puede ocurrir vivir ahí – Thetis sintió un escalofrío al recordar los nidos de arañas y la rata que casi la hace vomitar.

– Es barato – contestó Io alzando los hombros.

- ¿Nadie, en serio, nadie se dio cuenta de que desaparecí por casi una semana? – Baian miró a los presentes, quería regresar al tema.

El silencio entre todos los presentes hizo que el canadiense se sintiera traicionado.

– Yo sí – Julián levantó la mano luego de un par de segundos – pero he estado ocupado así que no me detuve a reflexionar con respecto a qué estuviste haciendo.

– Eso me duele chicos, me duele horrible.

– En mi defensa – comenzó Io – o en defensa de todos, hemos estado ocupados, ya sabes Baian… el trabajo.

– Dudo que lo sepa – Sorrento suspiró, aunque le agradaba pasar tiempo con sus amigos, por algo eran sus amigos, le desesperaba como algunos gustaban de perder el tiempo – Baian en realidad no trabaja mucho que digamos.

Eso era cierto, el canadiense lo sabía; a pesar de que tenía sus sueños de trabajar con Io en su propia empresa, hasta ese momento no había hecho mucho para comenzar con ese sueño.

– Bueno, pues ustedes trabajan mucho – dijo Baian, con intención de que sus amigos vieran que el comentario de Sorrento lo había molestado.

– Hablen por ustedes – Isaac, que se había mantenido al margen de la conversación – yo todavía soy joven.

– ¡Exacto! – Baian señaló a Isaac – eso es a lo que iba – una vez más el buen humor de Baian se hizo presente – somos jóvenes chicos, necesitan dejar de trabajar o se volverán locos y amargados, por eso les tengo una propuesta irresistible.

– Es algo legal, ¿verdad? – dijo Kanon, no estaba dispuesto a regresar a prisión.

– Sí, es algo legal.

– Me suena a retiro espiritual o algo así – Krishna se llevó una mano a la barbilla pensativo.

– Algo así, estaba pensando en… ¡irlos a una isla desierta y recrear el programa "Supervivencia al desnudo"!

Las ocho personas que estaban sentadas frente al canadiense lo miraron entre sorprendidas y asustadas, ese último comentario era inesperado en todo sentido.

– Creo que se volvió loco – le susurró Kaza a Isaac, mientras el adolescente afirmaba con la cabeza.

– ¿"Supervivencia al desnudo"? Eso me suena – dijo Julián estando seguro de que ya había escuchado ese nombre.

- ¿Desnudo? – Kanon no pudo evitar sonrojarse mientras veía discretamente a Thetis.

– Si conocen el programa, ¿verdad?

– Me suena a sobrevivir… ¿desnudos? – Io miró a su amigo esperando no equivocarse, ya que no tenía televisión no tenía ni idea de lo que hablaban.

– ¡Yo no voy a desnudarme!, tal vez ir a una isla y descansar un rato, ¡pero no voy a desnudarme! – ahora fue el turno de Thetis de hablar.

– Bueno, no sería la primera vez que voy a un retiro nudista – dijo Krishna alzando los hombros y pensando que la idea no sonaba tan mal, provocando que Julián e Io lo miraban con una ceja levantando, ya que ambos estaban sentados a su lado.

– Es una broma, ¿verdad? – Sorrento lo miró sonriendo irónicamente.

- ¡Oh! ¡Vamos chicos! Es enserio, por supuesto no nos desnudaremos, sólo quiero recrear mi programa favorito a lado de mis personas favoritas.

– Es una locura – Julián sonrió ante la propuesta de Baian.

– Necesitamos pensarlo, planearlo y…

– Me apunto – dijo Julián interrumpiendo a Io.

– ¡¿Es en serio?! – Sorrento y Thetis miraron a quien era la persona más importante en toda esa sala.

– Julián, te recuerdo que estás en medio de tratos con los Kido – le dijo Sorrento mirándolo.

Todos en esa sala miraron al griego expectantes; incluso Baian sabía que el trato con los Kido era importante.

– ¿Cuándo nos vamos? – dijo Julián restándole importancia a lo que dijo Sorrento.

– Julián, el trato Kido – presionó Thetis.

– No quiero – el griego hizo un pequeño puchero – es cansado estar ahí, mejor hay que irnos, aunque estoy de acuerdo con Thetis, no voy a desvestirme con ustedes alrededor mío.

Baian sonrió, sintió ganas de abrazar a su amigo, pero decidió esperar a que algún otro quisiera unirse para hacer un abrazo grupal.

– Maldición – susurró Kanon, recordando lo que le había prometido a Julián cuándo lo sacó de la cárcel – yo también le entro.

– Kanon! ¡Oh sí! – Baian señaló al mayor alegre – Vamos chicos, ¿quién más?

– Yo también voy, me convenciste desde el inicio con la idea del retiro nudista – le dijo Krishna emocionado.

– Yo no dije eso, pero bueno.

- Tal vez vacaciones en una playa no sea tan malo – Kaza se llevó una mano al mentón pensativo – ¿tú que dices? – le dijo a Isaac.

– Camus se molestará por cancelar sus clases, pero no le puedo decir que no a vacaciones adelantadas – el joven le sonrió a Baian.

– ¡Esto es maravilloso! Thetis, Sorrento, Io, vamos, ya todos se apuntaron.

– La presión social no funciona conmigo Baian – le dijo Sorrento.

– Necesito pensarlo chicos – Thetis miró a todos los presentes – tengo varias cosas que hacer además de que el final del semestre me dejó con trabajo pendiente, pero les avisaré.

– Estoy igual que Thetis – Io alzó los hombros – además de que aún continúo con el trabajo en el restaurante.

Baian miró a los últimos tres levemente decepcionado, esperaba poder contar con todo el grupo. Su idea no sólo estaba relacionada con recrear su programa favorito, esta iba más allá de eso, Baian quería pasar tiempo con sus amigos sin restricciones o interrupciones telefónicas, en primer lugar, debido a eso se había encerrado en su habitación por cinco días.

– Bien, en lo que esperamos sus respuestas planearé todo y nos iremos a sobrevivir.

COMENTARIOS:

Gracias por leer!

Hace algún tiempo había dicho que quería explorar más mi universo alterno y ver a otros personajes aparte de los dorados, así que mucho tiempo después aquí estamos escribiendo sobre otros personajes.

De nuevo, gracias por leer y buen día!