Era un día como cualquier otro en la isla de Berk... para la mayoría, por lo menos. Hiccup despertó con la respiración agitada y sudando a mares, como había estado pasando las ultimas 4 noches. Su sueño trataba siempre de lo mismo: él, entrando a lo profundo del bosque, solo y de repente... ¡pum!, algo o alguien se le lanzaba encima y lo atacaba. Solo que, esta vez, fue diferente.
- Hola, amigo - dijo Hiccup acariciando la cabeza de su amigo, la cual descansaba en sus piernas - Otra vez el mismo sueño... me estoy hartando, ¿y si le digo a mi padre?
Chimuelo gruño y negó en modo de respuesta, por alguna razón (que Hiccup desconocía), el dragón de escamas negras se negaba rotundamente a que el muchacho hablara con alguien de sus sueños. Era como si, de alguna manera, alguien fuera a descubrir sus secretos y tal vez, solo tal vez, eso fuera a costarle todo lo que había conseguido hasta ahora.
- De acuerdo, no diré nada... pero que conste que no me gusta ni mentir... ni que algo me salte encima - dijo Hiccup levantándose finalmente, solo para que Chimuelo saltara encima de él y comenzara a lamerlo - ¡Ya, amigo, basta! ¡Jajaja! ¡No hablaba de esto!
- Vaya, miren quien amaneció de buen humor - dijo Estoico entrando a la habitación - ¿Otra vez con pesadillas?
Las risas entre ambos se detuvieron y rápidamente se pusieron de pie, mirando al vikingo con cara de "¿Como lo supiste?"
- Hijo, ¿en serio me crees tan tonto como para no darme cuenta? ¡Solo mírate en el espejo! Tienes ojeras y muy notorias.
El hombre no mentía, verdaderamente se notaba la falta de sueño en el joven de 15 años y no era algo que podía excusar por siempre.
- Lo se, lo se, creí que se me pasarían pero... últimamente siento que estoy viviendo ese sueño.
- ¿De que se trata?
- Los primeros tres trataban de mi caminando en el bosque y siendo atacado pero el de anoche... fue de mi yendo hacia una especie de altar y... lo mas raro era que... sentía que estaba siendo cargado hacia ese lugar.
La palidez en el rostro del adulto se instalo inmediatamente en su rostro, una reacción bastante extraña para el adolescente pero no para el dragón, él estaba asustado por lo que iba a pasar después de concluir esta charla.
- Papa, ¿estas bien? - pregunto Hiccup preocupado, haciendo reaccionar a su padre.
- E-Eh, si, estoy bien - dijo Estoico tratando de recuperar la compostura - Escucha, tal vez solo necesitabas hablar de esto con alguien. Y si no es el caso, pediré ayuda a una vieja conocida para resolverlo.
- Gracias, papa. Siempre puedo contar contigo - dijo Hiccup para luego salir de la habitación junto con su amigo alado.
El hombre miro a su hijo con mucha preocupación, esos sueños significaban mas de lo que el muchacho conocía y pronto, el pasado de ese hombre y su "vieja conocida" saldría a la luz junto con un terrible destino.
Aclaración: esta historia esta basada en la película "Como entrenar a tu dragón 1", no la serie, y agregare personajes ficticios y algunos cambios en los originales. Mi secuela estará basada en la tercera película con un poco de la segunda y un personaje de la serie.
