Capitulo 1: La que murió y resucito.
Todos tenemos dias horribles. Días en los cuales si algo esta destinado a salir mal, saldrá.
Para Claire Redfield Kennedy estaba siendo uno de esos días en particular, en realidad el último mes estaba siendo el más horrible de su vida, destinado a que todo saliera mal.
Todo empezó como si nada, pequeñas cosas que la irritaba en su vida marital con Leon, pero era algo normal, llevaban seis años casados y era normal que surgieran pequeñas fricciones en su día a día. La tenía un trabajo importante como jefe de la organización DSO, puesto que le había otorgado el presidente de los Estados Unidos, Adam Benford.
El apenas estaba por casa a causa de las misiones que le solían ser encomendadas por la propia organización, ya que era el mejor agente para llevarlas a cabo.
También sumaba su propio trabajo como supervisora y cara visible de la ONG TERRASAVE. Ya que debía salir de viaje inmediatamente después de que Leon volvía de sus misiones a ayudar a la gente que se veía perjudicada por los ataques bioterroristas en las distintas zonas del mundo.
Pero la diferencia la marcó la vuelta de su última misión…
Leon estaba más distante con ella, apenas hablaba en esos días y pasaba mucho tiempo en su despacho. Y aunque ella intentaba acercarse a el en diferentes ocasiones para tratar de averiguar qué era lo que le ocurría solo obtenía el silencio por respuesta.
Con el paso de los meses la situación se hizo insostenible para ambos: El pasaba mas tiempo fuera de casa que en ella mientras ella se imaginaba cada vez mas y mas escenarios en los cuales Leon se reencontraba con distintas mujeres.
Y aquella noche… aquella noche invernal en Washington, en aquella pequeña unifamiliar de los suburbios de clase alta de Bellevue estalló una confrontación marital de proporciones titánicas. Lo que se callo durante meses salió al exterior en una explosión de celos y reproches que dejó helado a Leon.
Ya sabía que no había estado muy comunicativo con su esposa en ese tiempo, pero para nada era porque estuviera viendo a otra mujer. Era cierto que cada vez que se había encontrado con Ada le hacía dudar de todo en su vida, pero no de su decisión de estar con Claire. También era cierto que se sentía atosigado por el control que ella estaba ejerciendo en casa, hacía años que se conocían y sabía que él era una persona que no se dedicaba a exteriorizar lo que le preocupaba, pero ella respetaba esos silencios. No entendía qué era lo que había ocurrido para que ella pensara esas cosas horribles de él.
Y ya no era solo los celos irrefrenables que sentía, sino el hecho de que, para llamar su atención y que se quedara más tiempo en casa se dedicó a investigar una extraña sospecha que tenía ella de que estaba siendo observada tanto en el trabajo como a veces cuando estaban ambos en casa.
El era un agente experimentado, sabría si corrían alguna clase de peligro. Llevaba años y años conviviendo con el peligro y había sido capaz de identificar las amenazas antes de que ocurrieran. Así que, deshecho los temores de ella, ya que era la única manera de aplacarla.
Aquello subió y subió más de tono. Había mucho guardado entre ambos y salió en una horrible explosión de ira y reproches, de gritos y llantos por parte de ella, de reproches por parte de él hasta que la contienda acabó con ambos durmiendo en habitaciones separadas.
Solo era cuestión de tiempo que aquellas terribles palabras saliera de la boca de uno de los dos. Siendo en este caso Leon quien la formularia.
–Quiero el divorcio. No podemos seguir así, no es bueno ni para ti ni para mi.
Claire intentó razonar con él, intentando disculparse, sabiendo que él había tenido razón al defender que no había hecho nada, que no había visto a ninguna mujer…pero el daño que se había producido era tan profundo, causando unas heridas que serían imposibles de cerrar a corto plazo.
Un mes después de aquella última conversación se encontraban en el despacho de un prestigioso abogado de Washington, el cual había contratado su marido para tramitar su divorcio.
No quería irse de su casa, no quería separarse de Leon, del hombre al que había amado más que a ella misma: Pero la obsesión y la paranoia llegaban a un límite que no podía ser tolerado ni con una distancia para reflexionar.
Estaba a punto de firmar en el documento que ponía punto y final a su matrimonio:
–Te he dicho que puedes quedarte con la casa, así no tendrías que buscar un nuevo lugar donde vivir.
Claire se volvió al oír las palabras de Leon, el hombre que dentro de unos instantes ya no sería su marido.
–Esta casa era de tu familia y yo no tengo intención de quedarme con nada que no sea mío, ya me conoces. Además, para algo se firmó una separación de bienes, ¿No?
–Siento que esto haya acabado así, no pretendía que
–Amas a Ada, eso no va a cambiar nunca. –Contestó ella, sin poder evitar la amargura en su voz–No puedo luchar contra esos sentimientos que están enterrados en ti.
–No es eso y lo sabes, he tomado este paso por que no podía vivir con tus celos constantes y la opresión que significaba estar casados. Por culparme por cosas que no sucedieron y sobre todo vivir con pecados que no he cometido, pero por los que tú me juzgabas.
–¿Y me negarás que no pensabas en ella mientras que estabas conmigo?
– Ella era una liberación del infierno en el que habías convertido nuestro matrimonio con tus celos, si eso para ti es una infidelidad entonces sí. Pero mientras he estado contigo siempre te he respetado a ti y a la santidad de los votos que hicimos.
–Leon, sabes que ella no es trigo limpio, lo sabes desde hace años
–No hace falta que me repitas lo que ya se Claire.
En ese momento abrieron la puerta del despacho y dos hombres trajeados entraron en la estancia.
–¿Ya han firmado? –Preguntó el abogado sin percatarse de la tensión que había entre ambos.
Claire volvió la vista al documento y firmo en la línea de puntos, al lado de la firma que antes había estampado Leon en el documento.
–Bueno, con esto quedan finalizados los trámites, están oficialmente divorciados. Si esperan un momento les traeré una copia del ...
–Si me disculpa tengo que volver al trabajo, puede dársela a mi abogado– Leon se levantó de la silla y tomo su abrigo. –Puede dársela a mi abogado y él me la entregara. –Luego miro a Claire. – Esto es un adiós...
–Sí, supongo que si – Ella también se levantó. – Ten cuidado, ya se que no me crees, pero me preocupo por ti y solo quiero que seas feliz.
–No me des ahora tus buenos deseos Claire, no cuando ya son innecesarios.
Leon salió del despacho y de la vida de Claire.
–Pues señorita Redfield, si me permite un momento le traeré la copia de la sentencia de divorcio.
Claire solo asunto mientras a sus ojos acudían las ya familiares lágrimas ante la constatación de que su matrimonio había acabado y ya no podía hacer nada por remediarlo.
¿Y ahora que iba a hacer?, ¿Cómo podía empezar de nuevo? Por primera vez desde la muerte de sus padres y sus abuelos, se sintió perdida.
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–¿Estas bien Leon?
El chico levantó la cabeza y vio a Hunnigan, su apoyo tanto en las misiones como en la vida normal.
–No sé cómo debería sentirme en estos momentos Hunnigan. - Suspiro y se echó atrás en su sillón de cuero.- Por un lado estoy aliviado porque todo esto haya acabado y poder empezar de nuevo... pero por otro lado me siento fracasado por no haber conseguido aguantar...
-–El matrimonio no es cuestión de aguante, te lo digo yo.- Sonrió.- El matrimonio es fe, confianza y un poco de problemas, pero sobretodo amor, pero si ese amor se convierte en un sentimiento enfermizo entonces lo mejor es acabar con él. No es sano para ti ni es sano para ella.
–Ya pero tal vez si hubiera intentado mitigar un poco sus inseguridades...
–Ada va a estar en tu vida siempre, puede que no la ames o digas tú que no la amas, la cosa es que ni ella te deja en paz ni tú eres capaz de dejarla a ella.
–Ya, eso es más tóxico aún para mi...
–Tal vez debas tomar esto como un punto de inflexión Leon. ¿Vas a dejar que Ada rompa todas tus relaciones futuras?
Hunnigan se dirigió de nuevo a su mesa, dejándolo pensar en esa pregunta que le había lanzado.
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Aquella tarde Sherry fue a buscar a Claire. Necesitaba sacarla de su casa y nada mejor que llevarla a un trastero que había en la parte norte de la ciudad para que guardara sus cosas hasta que su nuevo hogar estuviera listo.
–¿Por qué no te has quedado en mi piso?, No me gusta que te vayas a un hotel a pasar la noche, sobretodo si…
–Es una tontería, además mi avión sale a las seis de la mañana y se que mañana descansas –Le contesto mientras conducía.
–Jake nos está esperando allí, ya verás cuando lo conozcas, te va a caer fenomenal.
–Si tu lo dices confiare en ti.
–Ya se que tienes tus reservas por el tema de que es el hijo de Wesker y demás, pero ya veras, en el fondo es un chico encantador.
–Eso espero. –Comento mientras aparcaba el coche en la entrada del almacén.
Una vez se bajaron del coche vieron a un joven apoyado en la puerta de entrada.
No debía tener más de veinte dos años de edad, con la cabeza cobriza rapada al uno, una cicatriz en su barbilla y una mirada que la hizo transportarse atrás en el tiempo, en el cual sus ojos se cruzaron con unos ojos iguales… aunque un poco más siniestros. Complementaba su look unos vaqueros, una camisa y una chaqueta negra.
–Súper chica, cuanto tiempo. –Saludo el chico de forma alegre.
–¿Cómo has estado? – Pregunto mientras lo abrazaba. –¿No tienes frío?.
–Vengo andando, estoy bien. Además, siempre puedo coger mi abrigo del coche.
Sherry miró a Claire y esta sonrió ante la escena que tenía delante de ella.
–Jake, te presento a Claire Redfield. Amiga y la mejor madre adoptiva que puedo tener en mi vida. Claire, este es Jake Muller.
–Un placer Jake. – Extendió su mano para estrecharla con el joven. –Sherry no ha parado de hablar de ti desde que te conoció en Edonia.
–Seguro que la mitad de las cosas que te ha dicho están exageradas– Río mientras correspondía al saludo.
–Seguro que no. –Sonrió ante el comentario. –Bueno voy a entrar a recoger una cosa del trastero y ahora nos vemos.
Los dejo en la puerta mientras ella entraba en el edificio.
Saludo de forma cordial al guardia de tarde que amablemente le indicó que solo quedaban un par de horas para el cierre, ya que esa tarde tendría lugar una subasta.
Unos tres cuartos de hora más tarde salía del mismo. Le había costado encontrar unos recuerdos de sus padres que su hermano le había pedido que recogiera para llevarlos a su casa. Cenaría con el, Sherry y Jake antes de irse al hotel a descansar y pensar en su siguiente paso.
–¿Lo encontraste?. –Preguntó Sherry saliendo de la charla que mantenía con Jake.
–Si, Chris me pidió estos pimenteros que tenía aquí, no podía guardarlos en el piso mientras estuvieran de obras.
–¿Y para que los quiere?.
–Ni idea la verdad. – Contestó riendo.
Mientras caminaban hacia el aparcamiento y hablaban de mil cosas diferentes un coche paso por delante de ellos… Un coche que Claire llevaba unos días sin ver pasando por delante de su casa. Aunque ahora estaba mas tranquila, Leon le dijo que lo había investigado y que todo estaba correcto.
–¿Por qué te paras? – Sherry dejo de hablar y miró a su amiga.
–Ese coche…– Fue lo único que dijo la chica antes de reaccionar ante lo que iba a pasar.
El vehículo bajó la ventanilla del asiento del acompañante, pero en vez de surgir una persona lo que salió fue el cañón de un rifle disparando una ráfaga hacia donde estaban ellos.
Sherry y Jake cayeron al suelo ante el empujón que Claire les había propinado segundos antes de que todo se quedaran escalofriantemente silencioso.
–¿Estáis bien?. – Pregunto Jake mientras se incorporaba y examinaba su estado.
–Si, si…–Le costó incorporarse, le dolía la mano con la que se había apoyado en el suelo para amortiguar la caída. – Claire, ¿Qué demonios acaba de pasar?, ¿De donde venían esos disparos?, ¿Estas…? – La pregunta se quedó congelada en sus labios al ver a la chica a su lado sangrando a causa de varios orificios de bala. – Dios mío…¡Dios miooooo!.
Sherry se incorporo inmediatamente, y junto a Jake comenzaron a examinar las heridas… Solo para descubrir que eran potencialmente mortales.
–Dos en el pecho… una en el abdomen… una en el brazo…– Contabilizaba Jake mientras tapaba con su mano el sangrado en las heridas del pecho. – Llama a una ambulancia ya o no llega con vida al hospital.
–¡No podemos dejarla morir!- Gritaba Sherry a Jake mientras este intentaba cortar la hemorragia de la herida en el pecho de Claire.
Claire observaba, solo observaba. No podía hablar, no podía gemir... solo podía oír la discusión entre Sherry y Jake, pensando en cuánto iba a echar de menos todo aquello.
Podía decirse que había tenido una vida feliz, incluso se alegraba que en esos momentos Leon no estuviera con ella, así no sufriría ni se echaría la culpa por lo que le había pasado.
–¿Qué estás haciendo?. - pregunto Jake de repente, al ver que Sherry sacaba el cuchillo de su bandolera y se lo llevaba a la muñeca.
–Voy a salvarla, no pienso dejar morir a la que considero mi madre, me niego a perder más familia. – Se cortó la muñeca en una zona no crítica para que su sangre brotara de la pequeña herida.
Había estudiado casos en el campo de batalla de personas con mutaciones parecidas a la suya que habían ayudado a otras a través de su sangre a sanar heridas graves sin que estas sufrieran mutaciones.
–¿Vas a condenarla a ser como nosotros?,¡Sabes que ella no querría eso!
–No tiene por qué. Ella es fuerte y con mi sangre en su organismo podrá regenerarse, podrá, ella es fuerte.
–¿Y si muta?, ¿Y si le pasa como a tu padre?. Espera a la ambulancia y que ellos la traten.
–Tu mismo lo has dicho, son heridas potencialmente mortales, ¡no va a llegar al hospital!. – Grito producto de la desesperación. – No le pasara, ella es fuerte... ella ...¡No puedo dejar que muera! –Sherry acercó su muñeca a la boca de Claire. – Vamos Claire, tienes que beber mi sangre... tienes que...
Las lágrimas corrían por la cara de Claire al entender lo que Sherry iba a hacer. Lo natural era morir, su vida había acabado y eso no lo debía de cambiar nadie, menos aún Sherry. Así que negó con la cabeza.
– Por favor... piensa en mí, en Chris, Jill y todos lo que te queremos... No nos hagas vivir sin ti. ¡Piensa en Leon!. Yo sé que él te sigue queriendo... ¡No puedes hacernos esto!.
Jake podía entender la desesperación el los actos de su amiga, el mismo había vivido aquello cuando era pequeño, cuando su madre enferma y al ser tan pobres no tenían acceso a ninguna forma de asistencia sanitaria. Entendía que, si pudiera volver a atrás en el tiempo, él habría hecho exactamente lo que Sherry iba a hacer con Claire.
–¡Espera!- Gritó Jake. Acto seguido tomó el cuchillo de combate de Sherry y se lo llevó a su muñeca.
–¿Qué estás haciendo?.
–Si combinamos nuestra sangre...–Miro a Sherry. – Siempre dices que mi sangre tiene una gran carga de inmunidad ante cualquier virus. Si las combinamos y pasa algo… ella tendría muchísimas más posibilidades de no sufrir una mutación.
–Con sangre de los Wesker en la mezcla...– Susurraba sopesando la idea de Jake.
–Si tu no quieres no lo haré, pero tenemos que decidirlo ya. – Recalcó mirando como la vida se escapaba del cuerpo de la chica.
Sherry miro a Claire, la vida se escapaba tan rápidamente de ella que la decisión se tomó por sí sola.
–Chris nunca me lo perdonará. –Dijo para si misma. – Pero podré vivir con la culpa sin con ello no pierdo a mi madre.
Lo último que vio Claire antes de que acabara todo fue la muñeca ensangrentada de sherry y Jake uniéndose y dejando caer gotas de sangre en sus labios. El sonido de la ambulancia se oía a lo lejos mientras ella abría la boca
–Por favor... Bebé. – Susurraron Jake y Sherry al unísono mientras la sangre manaba de sus muñecas hacia la boca de Claire, la cual comenzó a beber mientras las lágrimas caían por su rostro, mezclados con el gusto de la sangre.
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Chris Redfield iba franqueado por Jill y Barry a su lado, se dirigieron hacia el ala de aislamiento George Washington University Hospital.
Le había costado llegar desde Boston, ya que desde allí habían salido varios agentes de la BSAA para investigar el tiroteo y el quería ser el encargado de coordinar la investigación.
Su superior se negó en rotundo, ya que al ser su hermana la víctima del ataque, él no tendría el juicio ni la frialdad para investigar con claridad que había ocurrido y dar respuestas a todas las preguntas que las autoridades se habían formulado.
Al final sería Piers Nivans, su pupilo en la BSAA, quien se haría cargo de la investigación del suceso.
Al llegar a la planta vio a Jake Muller y Sherry Birkin saliendo de una sala donde minutos antes los habían curado de sus heridas.
–Vosotros...–Se detuvo delante de ellos con cara de querer matarlos. – ¿Qué es lo que ha pasado?
–Jake y yo habíamos acompañado a Claire después de que saliera del bufete de abogados al trastero para recoger unos pimenteros que tu le habías pedido. –Comenzó contando Sherry.
–No sabemos cómo fue, el caso es que un coche negro con los cristales tintados abrió una de sus puertas y un tirador nos disparó. Claire nos empujó hacia un lado, al principio no sabíamos que había pasado. Nos incorporamos y vimos a Claire en el suelo… con varios impactos de bala.
Chris comenzó a temblar por lo que le estaban contando.
–¿Ella ha... muerto?. – Era la única pregunta que nadie le había respondido en el viaje.
Jake miró al capitán de la BSAA y contesto por Sherry.
–Sherry y yo la salvamos...–Contesto conteniendo la respiración ante la reacción del chico.
Al mirar los ojos del joven Wesker Chris comprendió lo que había sucedido realmente, que la palabra salvar quería decir que su hermana podía no ser ya su hermana, sino otra cosa más peligrosa.
–No nos quedó más remedio Chris. – Comenzó a relatar Sherry.–Sus heridas eran extremadamente graves, tan graves que, si no hacíamos nada hubiera muerto allí antes de que la ambulancia llegara.
–¿Qué habéis hecho?. –Sus ojos echaban fuego. –¿Qué le habéis hecho a mi hermana?
–La salvamos...– Sherry se fijó en cómo miraba a Jake y decidió intervenir. –La decisión fue mía Chris, Jake solo me ayudo a que la transición se hiciera... sin problemas.
–¡No teníais derecho a tomar esa decisión por ella, no la teníais!
–No espero que lo entiendas Chris, la egoísta aquí he sido yo. –Sherry comenzó a llorar desconsolada. –No podía perderla, no era justo que le pasara eso después de la separación de Leon. Se que quieres matarme por lo que he hecho y ella seguramente cuando despierte, pero no podía permitir perder a más familia.
La ira de Chris se desvaneció cuando vio a Sherry hundirse delante de ellos, pudiendo ver a través de un instante de claridad que habían salvado a Claire por la desesperación de no perderla. Así que se acercó a ella y a Jake, abrazados en un gesto de agradecimiento.
–Decidme al menos que sigue siendo ella... que la esencia de Claire está en su nueva forma.
–De momento lo único que sabemos es que le está en quirófano, le están extrayendo las balas. Luego de eso va a estar en aislamiento, van a tenerla en cuarentena hasta descubrir cómo ha afectado nuestra sangre combinada a sus genes. –Sherry le devolvió el abrazo y Jake palmeo su espalda.
Chris no era un hombre de fe, había visto demasiadas cosas en su vida como para creer que existía un Dios en el cielo que era capaz de dejar que cosas como las que ellos veían casi a diario pasaban.
Pero en ese momento, cuando lo había rozado de esa forma tan cercana, quería creer que si existía una deidad que cuidaba de su hermana.
¿Cómo si no podría explicarse lo que acababa de pasar?
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Claire abrió los ojos al notar como le limpiaban la vía que tenía conectada a su brazo:
–Vaya ha despertado al fin, bienvenida.
–¿Dónde... dónde estoy? – Preguntó llevándose la mano a la cabeza.
–¿Recuerda que es lo sucedió?.
Fragmentos de recuerdos acudían a su cabeza: Ella hablando con Sherry sobre los pimenteros, ella viendo un coche que le era familiar, el arma saliendo de la ventana de cristal tintado… El cielo con toques anaranjados.
"Por favor... Bebé."
La sangre entrada en su boca y ella bebiéndo con ansia de la muñeca de Jake...
–Oh dios mío...
–Tómeselo con tranquilidad, ha estado en coma casi dos semanas, evite los movimientos bruscos.
–¿Dónde está mi hermano? – pregunto angustiada. –¿Alguien lo ha llamado?
–Lo mandamos a la cafetería a que comiera algo, no queríamos tener que cuidar de otro enfermo mas, ¿No le parece? –Sonrió la mujer de forma tranquilizadora.
– Espero que no haya dado mucho trabajo. –Rio mientras imaginaba a Chris dando órdenes a diestro y siniestro.
– Un poco, pero sabemos manejar este tipo de problemas aquí. –Contestó la enfermera mientras le tomaba la tensión. –Bueno jovencita, en un momento vendrá su médico y le explicará mejor todo.
En ese momento un hombre de bata blanca y aspecto afable entró en la habitación seguido de su hermano y Jake.
–Bienvenida al mundo de los vivos señorita Redfield,¿Cómo se siente?– Preguntó mientras consultaba la Tablet que tenía en las manos.
–Como si me hubiesen disparado. –Intento hacer la broma.
–Bueno al menos sabemos que conservas tu sentido del humor. –Comentó Jake mientras se acercaba a la cama junto con Chris.
–Bueno espero que alguien me explique qué es lo que me ha pasado. – Dijo Claire al verse franqueada por ambos hombres.
– Mientras estábamos en el trastero …–Comenzó Jake.
–Esa parte la se. –Interrumpió la chica. –Lo que quiero que me explique es como es que estoy viva si dos balas me alcanzaron en el pecho. Lo recuerdo, fueron dos disparos limpios.
Los tres hombres se miraron y decidieron que sería el médico quien le diera la noticia.
–La verdad es que no sobrevivió, durante unos minutos señorita Redfield. Como bien acaba de exponer recibió dos disparos limpios en el pecho, uno en el abdomen y otro en el brazo derecho. El primero impactó directamente en la caja torácica, creando un neumotórax. El segundo y tercero en la zona del pecho, seccionó la arteria...
–Entonces vuelvo a preguntarlo... ¿Cómo es que estoy viva? –La voz le tembló al formular la pregunta de nuevo, sabiendo dentro de ella la respuesta que iba a recibir.
–Sherry y yo te ayudamos. –Comenzó a explicar Jake a su lado. –No teníamos mucho tiempo y Sherry no podía dejarte morir. En principio ibas a recibir sólo la cantidad justa de sangre de ella para que tú misma pudieras regenerar las heridas... pero nos dimos cuenta de que tal vez su sangre te convirtiera en otra cosa, así que utilizamos mi sangre también. La sangre de ambos te salvo... y te cambio.
Claire miraba al chico y podía ver la culpabilidad en su cara, luego giró la cabeza y miró a su hermano, el cual permanecía en silencio escuchando las explicaciones del joven Muller.
–Entonces no ha sido un sueño... bebí vuestra sangre...
–Si, y eso ha provocado ciertos cambios en ti. – Explicó Chris. Luego le paso un espejo para que se mirara.
Claire esperaba algo más sutil, algo que pudiera ser ocultado fácilmente. Tal vez un cambio en sus ojos, o una tez más blanca como la de Sherry, pero al verse en el espejo la realidad el golpeo de pleno.
Se había cortado el pelo antes del divorcio, pero ahora estaba largo y lustroso y con un tono rojizo idéntico que el del hijo de Wesker, su tono de ojos en ese momento no era azul... sino ambarino como los del propio Wesker...
–Mi pelo...– Comenzó a decir.
–Creció la primera semana, te lo intentamos cortar, pero crecía de nuevo, así que desistimos y dejamos que tu lo vieras tal cual y tomarás la decisión de qué hacer con el. – Explicó Jake.
–¿Y por qué ahora soy pelirroja? –Volvió a mirar al médico y a su hermano.
– Creemos que, por la propia sangre de Jake, técnicamente ahora serias como una hermana para él, ya que compartís ADN al beber su sangre, aún estamos estudiando los resultados obtenidos.
– ¿Y mis ojos volverán a ser azules algún día?
–Si, creemos que poco a poco volverán a serlo Claire, pero será con el tiempo. Además de que ahora que ha despertado debemos someterla a ciertas pruebas para comprobar ...
– Si sigo siendo más humana...
–Aparte de eso hay más incógnitas que le iré explicando a medida que recibamos los resultados de su estudio.
–¿Han encontrado algo más aparte de todo esto?
Todos miraron al medico, ya que en su opinión sería la persona más adecuada para responder las preguntas que surgirían.
–Hemos encontrado en sus primeros análisis una sustancia…– Comenzó el médico. – Su hermano y su entorno nos explicó que había mostrado ciertos síntomas de… paranoia.
–Si, me estaba sintiendo así… pero ahora no es tanto. ¿Por qué me dice eso?
–Hemos encontrado restos de un medicamento… en realidad varios. – Tomo aire y continúo explicando sus hallazgos– pensamos que estaba siendo drogada Srta. Redfield. Hemos realizado estudios histológicos de su cabello y pensamos que lleva bastantes meses siendo víctima de los efectos de lo que hemos encontrado.
–Entonces mis celos… mi paranoia…
–Estaban siendo inducidas químicamente. Estamos investigando objetos su antigua casa para determinar el origen de la droga, pero aun no tenemos nada concreto.
Claire estaba teniendo problemas para digerir lo que le estaban contando.
En realidad, con todo lo que había pasado. No entendía nada, ¿Quién le habría hecho eso?
– Hermana, todo irá bien. –Dijo Chris sentándose a su lado y tomándole la mano para consolarla.
–No me puedo creer que me esté pasando esto...- Entonces sus ojos se abrieron de manera desmesurada. –El... ¿Leon sabe algo de esto?
Todos la miraron con preocupación, era comprensible que hiciera esa pregunta después de lo que había pasado.
Después de un rato de silencio fue Chris quien respondió la pregunta.
–No lo hemos avisado, lo que ha pasado... lo que te ha pasado si ha llegado a oídos de Adam Benford, pero le he pedido que guarde silencio. Estamos aun con la investigación. El que te suministraba la droga.. quien estuviera suministrando seguro que está cerca de su entorno, no queremos levantar la liebre y el que haya sido de esconda.
–Además estáis divorciados, ¿No?. – Comentó Jake antes de recibir un codazo de Sherry en plena costillas. –Ah, ¿Qué haces?
–¿Quieres que lo avisemos Claire?. – pregunto la más joven de la habitación.
Claire lo pensó un momento, sopesando los pros y los contras de la decisión que iba a tomar.
Si le decía algo a Leon este acudiría sin duda, al fin y al cabo, era su trabajo y seguramente por lastima. Por otra parte, al estar separados legalmente no tenía mucho sentido avisarlo para que fuera. Además, Chris tenía razón, ¿Y si el culpable de lo que le había pasado estaba cerca de él y se escondía, sin darles posibilidades de capturarlo?
''Seguramente dirá que no. Ya he salido de su vida con la firma del divorcio''
–No quiero que lo aviséis...–Miró a sus amigos, los cuales tenían la preocupación grabada en el rostro. –He salido de su vida y es mejor que no lo perturbe con esto. Hablaré con Adam Benford y le pediré que se me aplique el mismo protocolo de confidencialidad que a Sherry y Jake.
–No puedes ocultarlo Claire. Ahora sabemos que había motivos por los que te pasaba eso, tal vez ahora…
–Puede y lo hará. –Contestó Chris, conforme con la decisión de su hermana.
–No puedes, Jake di algo ...–Miro al pelirrojo con desesperación en los ojos.
–Sabes que suelo estar de acuerdo contigo en casi toda súper chica, pero en este momento creo que la decisión que ha tomado tu amiga es la más lógica. – Suspiro. –Le queda un largo camino para asumir que la hemos convertido en una de nosotros, tendrá que dejar de ser una salvadora para convertirse en una guerrera.–Luego miró a Chris.–¿ No opinas lo mismo que yo, Capitán?
–Estoy totalmente de acuerdo contigo... sin que sirva de precedente.
Claire tomó la mano de Sherry y la consoló al ver que las lágrimas se escapaban de sus ojos. Para Claire ella siempre sería su hija, la pequeña a la que salvo en Raccoon, y con ella nació su instinto maternal. Además de que ese nuevo estado la hacía estar más sensible.
–No será para siempre Sherry, llegará un momento en el que se enterara de todo... Pero necesito pasar esta nueva etapa de adaptación sin tener que pensar en los sentimientos de Leon.
El solo pensamiento de el mirándola con pena y hacerlo sentir culpable de lo que había pasado le bastaba para que la decisión que había tomado se reafirmará.
– Si me quieres no le dirás nada... te lo ruego Sherry, si ves a Leon... no le digas lo que ha pasado...– Le suplico.
La decisión estaba tomada antes incluso de que las palabras se materializan.
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Buenas tardes a todos.
Después de recibir una crítica bastante constructiva sobre el fic en sí, y viéndolo ahora con ojos nuevos, he decidido reescribir los capítulos que llevo ya de este fic y dejar cosas claras ante todos antes de seguir.
1.–Yo quiero escribir una historia original de Resident Evil. Por ello no pienso usar la línea temporal del juego ni nada. Usare momentos del mismo, pero no serán en orden cronológico. Así que no esperéis una continuidad exacta con la saga.
2.–He tomado cosas, como la mutación con sangre de la serie Crónicas Vampíricas, de la gran maestra Anne rice, sin la inmortalidad ni nada de eso, pero el método serio ese.
3.– Ya sabéis que escribo por placer, hay gente que ha nacido para escribir y yo soy algo torpe y desordenada a la hora de plasmar, me cuesta horrores darme cuenta de algunas cosas. Habrá cosas que habré pasado o seguro que podrían estar mejor narradas, espero que podáis perdonar los fallos futuros que tenga en esta historia.
4.–Todos los capítulos serán reescritos.
Y por último y no menos importante. Gracias por leer la historia. Da igual que seamos cien personas o una comentando, gracias de todo corazón por entrar aquí y leerme ^^. Nos vemos en el capítulo 2.
