Historia beteada por Miss Lefroy
Esta historia aparece en el reto de septiembre de la copa de la casa 2019/20
La mirada de Helga era brillosa; sentía emoción ante lo que veía. Sus antiguas mascotas se habían apareado hacía un tiempo y al fin podía ver el fruto de su unión.
Era una cosa pequeña, con un rabo largo y escamoso de color verdoso, unos grandes ojos amarillos, que ocupaban prácticamente todo su rostro, y una enorme boca que era la típica de una rana, junto a unas enormes patas.
Era hermoso a sus ojos.
Con infinita dulzura, cogió al escurridizo y escamoso animal, arrullándolo entre sus brazos, mientras besaba tiernamente su frente.
—¿Qué animal es es?
—Es una nueva especie. —El orgullo estaba implantado en su voz, viendo como el recién nacido estiraba su larga lengua, capturando una pequeña ave en el proceso—. Nació hace unos minutos.
—Um… —Godric estaba viendo muy curioso al animal, quien permanecía en calma antes de que sus ojos se tornaran rojos y comenzara a hacer un extraño sonido—. ¡¿Qué le pasa?!
Helga no sabía qué contestar, nerviosa, cuando repentinamente vieron aparecer a una joven bruja con sus ojos llenos de lágrimas y unos muggles corriendo tras ella, tratando de atraparla y llevarla con ellos, solo escuchándose a duras penas la frase: «¡A la hoguera con la bruja!"»
Ambos fundadores corrieron rápidamente en su auxilio, no siendo difícil rescatarla. Por algo eran dos magos expertos, y no solo con la magia.
—Parece que nuestro joven amigo salvó a esta dulce muchacha.
—Ajá, es un pequeño héroe. —El orgullo estaba en su voz.
—¿Qué nombre le pondrás a esta especie?
—Um…Clabblert
—¿Clabblert?
—La mezcla de los nombres de sus padres. Mi hermoso Royal Clabblert.
