Venganza

Kurosaki Karin podría ser definida como una persona pacífica, una chica cuyo carácter a pesar de tener bordes ásperos es fácil de manejar si sigues reglas básicas como: respeta su espacio personal (no aplicable para personas como Kurosaki Yuzu, Matsumoto Rangiku o Kurosaki Rukia y, obviamente, su novio Hitsugaya Toshiro), no te interpongas en sus metas y nunca, en verdad nunca ataques su orgullo (no aplicable solo para Yuzu y Yachiru).

Si aprendes a mantener esa línea de respeto ella será una de las mejores personas que hayas conocido, con un gran sentido del humor, entretenida, habilidosa, y sobre todo linda. Sin embargo, ella también puede ser la persona más vengativa si le preguntas a las personas correctas, como por ejemplo su novio en este momento.

Karin le ha mirado de esa forma por un largo tiempo, este no es el periodo más largo ni por asomo, pero él puede deducir que al menos sí está más molesta que de costumbre.

Un suspiro cansino escapa de sus labios hasta al fin dejar su teléfono de lado y mirar a su linda pero molesta novia –¿Seguiremos con esto?

–¿A qué te refieres con esto? –pregunta ella con ese tono tranquilo que es igual a la calma antes de la tormenta.

–No lo sé, tal vez a tu mirada –señala intentando no ser tan directo.

–No sé a qué te refieres –ella le da una sonrisa, una que él reconoce fácilmente como falsa, tal vez ella ni siquiera lo intenta, no, está seguro de que su intención es que él sea tan consciente de su inconformidad con las cosas. Un suspiro vuelve a escapar de sus labios aunque esta vez está lleno de resignación.

–Bien, tal vez solo es mi imaginación.

Y así continua el resto de la tarde, con Karin leyendo ese libro de la escuela, haciendo notas en su libreta y contestando algunos mensajes de texto, mientras él le hace compañía acostado sobre su cama mirando su celular y sin palabras de por medio hasta que la inconfundible tonada de You´re gonna go far, kid suena y Toshiro sabe que sí creía que las cosas no podían estar peor, ahora puede estar seguro de que así será.

–¿Hola? –contesta Karin con esa voz tan burbujeante y alegre. –Claro, claro –sus ojos ruedan ante el obvio intento de Karin por hacerlo enfadar. –Sabes que me adoras –debió verlo venir en el momento en que ella solo le sonrió al ver a esas chicas entregarle una carta con una confesión, era obvio que él ayudaría a la azabache a hacerlo sentir aún más miserable.

El albino intenta repetirse que no hay nada de qué preocuparse, es obvio quien es el interés romántico del rubio fastidioso, sin embargo no puede evitar que esa punzada de celos le golpee cada que los ve juntos.

Karin suele tener una mirada llena de indiferencia la mayor parte del tiempo, muy pocas personas son las que logran sacarle una verdadera emoción, como Yuzu que logra que su actitud fría se torne más suaves y dulces con solo una mirada, o su hermano que es capaz de lograr ese brillo lleno de admiración en los ojos onix como nadie más podrá, o su padre, que aunque la mayoría de las veces la azabache se niegue a mostrarlo obtiene muchas de sus sonrisas más cálidas. Toshiro no tiene problema con ellos, de hecho es algo increíble de ver cada que visita la clínica Kurosaki.

Pero hay otras personas que simplemente nunca serán de su agrado. Como por ejemplo Yukio Hans Vorarlberna, quien sin siquiera intentarlo logra que una sonrisa socarrona tire de los labios de su novia, que logra que esa actitud tan jovial salga de su novia con simples frases.

Toshiro intenta en su mayoría ignorar ese sentimiento no muy agradable, pero la química entre ese par es un poco molesta, son solo amigos, Karin lo ha recalcado tanto, e incluso él es conocedor del nombre de la persona que se ha ganado el afecto del despreciable chico.

Y sin embargo aquí está, frunciendo el ceño ante la tan divertida conversación entre su novia y el chico más jodidamente idiota que ha conocido, y no, él no está imaginando cosas, está seguro de que ese par está confabulando como solo ellos pueden hacerlo.

Veinte minutos después Kairn al fin corta la llamada y él cree que al fin puede hablar con ella.

-¿Quieres hablar ahora? -pregunta dejando su teléfono de lado.

-¿Hablar? ¿de que quieres hablar, cariño? -¡¿cariño?! Un escalofrío le recorre mientras esas orbes ónix se posan sobre él. Toshiro no necesita ser el prodigio que es para saber que esas palabras han sido la confirmación al plan malévolo de Karin.

-Te ves hermosa hoy -¿No es estúpido recorrer a una frase tan cliché barato como ese? ¡claro que lo es! Pero es su defensa, es lo mejor que tiene.

Durante la noche Toshiro no ha podido dormir preguntando qué estará planeando su linda y muy vengativa novia ¿Un mes de abstinencia? algo creíble tomando en cuenta que llevan dos años de increíble vida sexual, ¿Provocarlo hasta que ruegue de rodillas? Algo creíble de ella si tomamos en cuenta que eso podría reparar su orgullo ¿la ley del hielo? eso es poco probable de ella.

Sopesó cada una de las ideas durante toda la noche, y un par para esta mañana, y aunque esto pasó por su mente, es muy diferente tenerlo en frente.

-¿Estas listo? -esa sonrisa es maldad pura.

-¿Estás segura de ir… así a la universidad?

El cuerpo de Karin ha sido despampanante desde que cumplió catorce, y eso es algo que nadie puede negar, y claro que sin importar la forma en que vista un par de partes de su anatomía son imposibles de disimular…

-¡Claro! Jamas había notado lo cómoda que era esta blusa, Rangiku tiene tan buen gusto -Karin no ha esperado otro comentario de su parte antes de comenzar su recorrido a la universidad robando la mirada de más de un chico en su camino.

Intentar ignorar las miradas indiscretas que reciben no es algo fácil, no cuando todas esas miradas son masculinas y se dirigen a los generoso atributos de su novia la cual consciente de ello decide captar más miradas usando blusas que ayudan a resaltar ese par de cosas que le resultan sumamente interesantes a los chicos que se encuentran en la acera.

-¿Sigues molesta? -la pregunta es empujada después de notar a otro par de chicos compartir una sonrisa mientras sus ojos recorren a la morena a su lado.

-No sé a qué te refieres -la sonrisa gatuna que ha aparecido en el rostro de su pequeña novia es una señal que él toma para proseguir.

-Ya sabes, a toda esta cosa de las chicas y sus regalos…

-Yo diría que eran confesiones -corta antes de detenerse en un semáforo -y muy claras cabe resaltar.

-¿Eso que importa? -murmura con las manos en los bolsillos.

-Que has aceptado cada uno de esos regalos dándoles a esas chicas esperanzas de que en algún momento podrías regresarle ese sentimiento su ceño se ha fruncido ante eso.

-¿Y eso… ?

-Sí, me importa por que cada una de esas chicas cree que puede ir por la escuela parloteando y robarme a MI novio -Toshiro conoce lo suficiente a Karin para saber que ella está molesta, demasiado molesta.

-¿Estás celosa? -pero saber que ella está molesta no le impide regocijarse ante esa revelación.

-Sigue tentando a tu suerte y te dejaré un año entero sin sexo -su tono es mordaz y un escalofrío le recorre sabiendo que no hay mentiras detrás de sus palabras.

El camino hasta la universidad es curiosamente silencioso, pero es más relajante que antes de esa conversación. -Sí prometo no volver a aceptar ningún regalo ¿podemos dejar este asunto atrás?

-Dame tu chaqueta y podemos hacer un trato -esa sonrisa seductora que tanto conoce ha vuelto a hacer acto de presencia.

-¿Mi chaqueta?

-¿O prefieres que el resto de los chicos me sigan mirando?

Sí, su pequeña novia era una chica vengativa y eso algunas personas podrían confirmarlo, como esas chicas de la escuela las cuales encontraron los regalos que le había dado antes en sus gavetas con una pequeña nota rechazando sus confesiones de una forma muy directa escrita por nada más ni nada menos que Kurosaki Karin; O los chicos que le lanzaron miradas indiscretas y que recibieron una golpiza cortesía de la la chica que desvistieron con la mirada.

O el más claro ejemplo, él mismo, quien ahora era torturado por su linda novia quien le recorría con esos besos lentos desde la mandíbula hasta el pecho, alternando entre pequeño besos hasta mordidas.

-Entonces… ¿no volverás a aceptar confesiones de otras chicas?

Si, una chica vengativa en verdad.

Notas de la autora:

1.- Creo que sí seguía terminaría en un lemmon y pues aun no creo que sea el momento para eso… ¿o ustedes que opinan? A quien engaño, ustedes amarán un lemmon, pero me siento seca en la inspiración de ese tema, tal vez al final de esta semana podría escribir uno, aun no lo sé.

2.- Agradezco a quienes leen y un poco más a quienes dejan reviews.

3.- Personajes de Tite Kubo, historia mía, sin mas me despido, cuidense y sayonara.